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viernes, 13 de mayo de 2016

Julio Rodríguez, el general otanista de confianza de la CIA. El cable revelado por Wikileaks.


Julio Rodríguez, ex jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad) con el gobierno de Zapatero,  y Jefe la Misión Militar española que con la OTAN diseñó en el año 2011 los bombardeos contra Libia. Un hombre de confianza de la CIA, fiel a los intereses de Estados Unidos.


Además de la coincidencia en las grandes líneas maestras en política económica, el PP y el PSOE han sido siempre coincidentes en apoyar una misma política exterior que tiene su eje en el atlantismo de la OTAN. España hizo su bautismo como país OTAN con la derecha de UCD, y más tarde la confirmación y primera comunión  con el gobierno de Felipe González en el 86. Esta sumisión al imperialismo americano (euro-americano) se remonta a los tiempos de la dictadura franquista (ver en este blog "España, peón del Imperio") y, desde la Transición, forma parte del ADN de nuestra socialdemocracia. Precisamente por ello, la ocupación llevada a cabo por Podemos de una parte del espacio socialdemócrata y socioliberal, ha tenido como consecuencia lógica la aceptación del atlantismo y de las bases militares. En este sentido, Podemos no ha hecho más que seguir paso a paso el trayecto que en su día siguió el PSOE, con una diferencia: lo ha recorrido en dos telediarios, mientras que al PSOE le llevó más tiempo

Cuando el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, siendo ministra de Defensa Carme Chacón, afrontó la renovación de la cúpula militar en 2008, recurrió al general José Julio Rodríguez Fernández para elevarlo a Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), ocupando éste el cargo entre 2008-2011.

Solo un charlatán o un ingenuo puede llegar a pensar que en la Europa de la UE se cuela alguien en la cúpula militar cuya lealtad a los intereses del Imperio no esté garantizada. Ahora parece que hay muchos seguidores de Podemos e Izquierda Unida que parecen obviar esto, según se desprende de la defensa que están haciendo de Julio Rodríguez, lo que obliga a plantearse en qué categoría entran: si en la de los charlatanes o en la de los ingenuos. 

Pero, por si hubiese alguna duda, existe un cable secreto de la estación de la CIA en Madrid enviado a Washington con fecha 18 de julio de 2008 (cuando fue elevado Julio Rodríguez al JEMAD), en el que de manera escueta se viene a decir 'tranquilos, que éste de los nuestros'. La estación de la CIA en España concede su aval a Julio Rodríguez y así lo transmite a los jefes de Washington.

Dicho cable fue revelado en los papeles de Wikileaks. El documento lleva por título "SPANISH AIR FORCE GENERAL RODRIGUEZ TO BE NEW CHIEF OF DEFENSE" (pulsa en el hipervínculo para acceder). Básicamente es un informe sobre los cambios del gobierno de Zapatero en la cúpula militar española, y en uno de sus párrafos se dice:
"La Oficina [de EE.UU.] de Madrid de Cooperación para la Defensa ha trabajado ampliamente los dos últimos años con el Teniente General Rodríguez, cuando era Director de Planes y Programas del Cuartel General del Ejército del Aire. Todos los programas militares de ventas al extranjero fueron coordinados y dotados con personal de su oficina. Rodríguez es el Director Nacional de Armamento español en la OTAN. Ha colaborado estrechamente con el Representante de Estados Unidos OSD AT&L), el Sr. Young en varios programas de compras de la OTAN. El General Rodríguez ha visitado Estados Unidos, y se reunió en 2007 con el Vicesecretario de Defensa (Viceministro). Él es un pro-Estados Unidos, un firme  partidario de la actuación conjunta y un pensador estratégico. El Teniente General Rodríguez es bastante callado y habla de forma concisa. Fin del comentario."
¿Qué significa esto en clave política? No haría falta ni explicarlo, pero vivimos tiempos en los que desgraciadamente lo más obvio tiene que ser explicado, como diría Bertolt Brecht. Significa que el responsable de la CIA está informando positivamente del nombramiento porque Julio Rodríguez será leal a los intereses de EE.UU.

Julio Rodríguez no defraudó al Imperio. Cuando EE.UU. llevó a cabo su agresión imperialista contra Libia, con apoyo de los socios monaguillos europeos, España también apoyó esta intervención que supuso el bombardeo y destrucción de Libia (paso previo para el control de sus ricas reservas petrolíferas), tomando parte en el dispositivo militar. Julio Rodríguez fue el Jefe la Misión Militar española que participó en la intervención de la OTAN en Libia en 2011. 

Kabul, Julio Rodríguez en 2009, durante su visita a las tropas españolas desplegadas en Afganistán. Su trayectoria siempre ha mostrado su fidelidad a los intereses de EE.UU., lo que le permitió satisfacer una exitosa carrera militar.


Cabecera del documento revelado por revelado en los papeles de Wikileaks, en el que la CIA avala el nombramiento de Julio Rodríguez como Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD)

Incorporado al partido Podemos, Julio Rodríguez hizo de portavoz podemita para transmitir el giro atlantista del partido con el que ahora se ha unido Izquierda Unida. En las pasadas elecciones declaraba: "La OTAN es necesaria y Podemos respetará los compromisos". Para que no hubiese dudas de esta fidelidad al Imperio, Sergio Pascual la acentuaba declarando que Podemos mantendría el acuerdo que permite la existencia de bases americanas en España.

Desde luego, va a ser un esperpento histórico ver como muchos "comunistas" del PCE (mis camaradas de Partido) hacen campaña por este señor. Merece la pena comprar palomitas y sentarse a ver la función. Yo, desde luego, no pienso votar por Unidos Podemos, que es el nombre que el engendro ha adoptado finalmente. Hay líneas rojas que no se deben traspasar. Si no tragué en el 82 con un PSOE que estaba bastante más a la izquierda que estos oportunistas, no voy a tragar ahora con estos vendedores de feria que solo persiguen poltronas y vivir confortablemente de la política.




@VigneVT


Entrada complementaria:
OTAN, Julio Rodríguez e IU-PCE. Fragmentos de un discurso ignominioso en un juego de trileros. Entre otras cosas, en esta otra entrada se abordan algunos de los argumentos que se están dando para defender a Julio Rodríguez y también la postura sobre la OTAN.

El inminente e indiscutible triunfo de lo que el PSOE representa. La "confluencia" IU-Podemos.



Autor: Tomas Serrano.


"Si el crecimiento espectacular de Podemos refleja la magnitud de la ira ciudadana, ¿se imaginan esa ira ciudadana sin Podemos?, ¿se la imaginan descontrolada y suelta?, ¿se la imaginan en las calles? Los que ningunean a Podemos deberían valorar su contribución al encauzamiento de esa indignación en los márgenes de la democracia (...). ¿Se imaginan la ira ciudadana sin Podemos?"
Iñaki Gabilondo, 3-11-2014


“Nos hemos quedado solos en el campo de la socialdemocracia”, alardeaba entusiasmado Pablo Iglesias en octubre de 2015; un arrebato dialéctico para dejar claro que era más PSOE que el propio PSOE, más chaqueta de pana que aquellos que protagonizaron la gran operación gatopardista del 82.

Esta declaración de amor socialdemócrata/socioliberal del líder de Podemos (que algunos, embriagados por su ceguera, todavía interpretan como táctica), viene en realidad de atrás. Cuando era un alumno de doctorado trepillas en una facultad que siempre ha sido un búnker del PSOE, ensalzaba como un vulgar pelotas la figura de Zapatero, por entonces en el Gobierno: "Zapatero (...) se ha convertido en un referente progresista mundial y en el representante de una forma de hacer política en Europa alternativa a los Estados Unidos" (ver "El baúl de la memoria"). Apuntaba maneras. Y una vez que resultó ungido por medios del capital, que durante más de un año le regalaron casi diarios monográficos de publicidad política, el Coletas reforzó todavía más su condición de vendedor de capitalismo feliz. Así, durante su exhibición por la pasarela de Wall Street, declaraba: "Los inversores deberían estar tranquilos con Podemos porque no creemos que haya alternativa al libre mercado".

El éxito de Podemos residía en convencer a un electorado potencial, formado por muchos antiguos votantes del PSOE, que el nuevo partido encarnaba en estado puro e incorrupto lo que el PSOE había significado antes de su desgaste provocado por el ejercicio del poder institucional. El camino pasaba por hacer sentir a ese votante la embriagadora ilusión narcotizante que en el pasado había experimentado con el PSOE. Y mientras estimulaba la psique de tal electorado, tirando de consignas propias de un vendedor de detergente, profundizaba en la ruta socialdemócrata con un programa económico que tranquilizaba a banqueros y empresarios. El viaje hacia la socialdemocracia incluía actos de lealtad y fidelidad con el imperialismo de la OTAN: "La OTAN es necesaria y Podemos respetará los compromisos", declaraba Julio Rodríguez (ex jefe de Estado Mayor de la Defensa con el gobierno de Zapatero, y Jefe la Misión Militar española que con la OTAN diseñó en el año 2011 los bombardeos contra Libia; un hombre a quien la CIA había avalado en Washington como fiel amigo del Imperio, según un cable de la CIA desvelado en los documentos de Wikileaks). Y para que no hubiese dudas de la comunión de Podemos con el amigo imperial, Sergio Pascual dejaba claro que Podemos mantendría el acuerdo que permite la existencia de bases americanas en España.

Entre tanto, la quinta columna de Podemos en IU, comandada por Alberto Garzón, planificaba una estrategia electoral no solo no dañina para los intereses de Podemos, sino que incluso inducía indirectamente a votar al podemismo: beligerancia cero más allá de algún arañito cariñoso y juguetón de Garzón a Podemos; piropos y flirteos variados con el coleterismo; surrealista boicot electoral a IU-UP por parte de Anguita y por otros como fue el caso de la responsable de Convergencia de IU, Lara Hernández; y hasta participación de algún ilustre de IU-PCE en actos electorales de Podemos, como hizo Manolo Monereo. Nunca un partido se esforzó tanto por hacer el ridículo electoral deliberadamente, aunque eso sí: garantizando el escaño al candidato de los gatos. Esa quinta columna de Podemos en IU contribuyó a provocar un fracaso electoral histórico, del que nadie se quiso hacer cargo, pero que al poco tiempo empezó a ser utilizado por el garzonismo como prueba de que IU ya no servía. El siguiente paso fue (es) la difuminación definitiva de IU en Podemos, de la mano de un Garzón cuya meteórica carrera política fue facilitada por el senado de burócratas apoltronados que, desgraciadamente, controla el Partido Comunista de España (PCE).





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Una de las tremendas paradojas de esta crisis sistémica, es que finalmente se cobrará como víctima a la izquierda política. Lejos de salir fortalecida, en un período en el que el capitalismo muestra sus afilados colmillos y el más violento de sus rostros, la izquierda (de antemano débil, política y sociológicamente muy minoritaria) habrá quedado tan diezmada que será difícil encontrarla en la liminalidad en la que habita. Al menos en lo que respecta a la izquierda anticapitalista, porque es cierto que la otra (la charlatana vendedora de capitalismo feliz) goza de excelente salud. 

Si al comienzo de la crisis, muchos albergábamos la esperanza de que por fin la izquierda adquiriera músculo social y fuera capaz de crear eco ideológico, el devenir nos ha mostrado lo contrario, dejándonos una izquierda sonámbula e ideológicamente anoréxica, transformada en espectral fantasma político. En buena parte ha sido consecuencia de la condición de yonqui electoral que tiene esta izquierda, autómata ambulante a la procura de poltronas que satisfagan la ambición personal de sus burócratas profesionales, aquellos cuya razón política no es otra que la de vivir confortablemente de la política.

Atrás quedan las huelgas y las movilizaciones que culminaron en el 22M (22 de marzo de 2014). Atrás queda el despegue vertiginoso de una Izquierda Unida que en los últimos meses de 2013 incluso amenazaba en algunas comunidades con hacerse con el poder institucional (por ejemplo Madrid ayuntamiento y comunidad, algo que por sí mismo es muy significativo). Lo uno y lo otro dispararon las alarmas del Sistema, que reaccionó fabricando en los platós de sus medios un antídoto adecuado que tomó el nombre del lema electoral de Obama: Podemos.

La socialdemocracia siempre desempeña un eficaz papel como bombero del Sistema. Sin embargo, un PSOE tocado y herido no era capaz de ejercer tal función con eficacia, cuando huelgas y movilizaciones inundaron el país y cuando IU, por fin, giraba a la izquierda sin complejos. Tras dispararse las alarmas, la cocina del Poder trazó una contundente estrategia, que pasaba por crear un producto que por un lado fuera capaz de ejercer ese papel de apagafuegos, y por otro lado capaz de neutralizar a una IU que se estaba desmadrando.

Fue así como, lejos de producirse un avance ideológico que incrementase la necesaria masa crítica para afrontar la lucha de clases, en apenas dos años hemos asistido a un kafkiano e inaudito retroceso ideológico. Algunos decían que había que hacer pedagogía política. Pero no caigamos en el engaño: al final la pedagogía política consistió en cultivar la estupidez colectivaEn lugar de combatir la ilusión del capitalismo, la izquierda finalmente mostró voluntad de formar parte de esa ilusión, renunciando a la batalla ideológica al abrazar la retórica ciudadanista y el discurso atrápalotodo



En esto consiste lo que llaman hacer "pedagogía política". Sin duda muy adecuado para el avance ideológico (sarcasmo). ¿Para qué queremos a Marx teniendo Juego de Tronos? Captura de pantalla real. No es un fake ni ha sido manipulada.

En esto consiste lo que llaman hacer "pedagogía política". Sin duda muy adecuado para el avance ideológico (sarcasmo).  Captura de pantalla real. No es un fake ni ha sido manipulada.

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Es obvio que el capitalismo lleva tiempo transicionando de fase. En ese contexto, el proceso de acumulación por desposesión (inevitable en la reproducción del sistema) alcanza unos niveles que conllevan el riesgo de provocar resistencias sociales. La neutralización de éstas, desde un punto de vista sistémico, resulta una prioridad que requiere de una socialdemocracia capaz de alternar formalmente con la derecha en el ejercicio del poder institucional. El carrusel PP-PSOE ha introducido cambios que añaden atractivo color e ilusión: Ciudadanos por un lado, Podemos e IU por otro. El problema sistémico del debilitamiento de la vieja socialdemocracia, finalmente se ha resuelto creando una nueva marca socialdemócrata -Podemos- y obligando a IU a difuminarse en la misma. Ya no hay izquierda que no abrace el credo ilusionista de la socialdemocracia. Ha sido la jugada perfecta del Poder: primero conviertes en socialdemocracia todo cuanto hay a la izquierda; luego provocas la división del voto entre la vieja (PSOE) y nueva socialdemocracia (IU-Podemos). En el mejor de los casos para el status quo, el PP se habrá salvado; y en el peor de los casos, un gobierno PSOE-IUPodemos reforzará -más allá de maquillajes efectistas- las políticas económicas diseñadas en las trastiendas donde se toman las grandes decisiones.

En definitiva, la deriva socialdemócrata de IU-Podemos, viene a significar el triunfo aplastante de lo que el PSOE significa: el dominio de la socialdemocracia como acaparadora del voto de la clase trabajadora. ¡Qué paradoja! 

A nivel de discusión cotidiana, los entusiasmados votantes de IU-Podemos recurren a los viejos argumentos con los que el PSOE, desde la Transición, se ha defendido de los ataques procedentes de la izquierda: la lógica de lo menos malo (variante de la dinámica torturadora del poli bueno /poli malo); lo importante es echar al PP; es un momento histórico; es el momento del cambio; el capitalismo no puede ser derrotado; el problema de la OTAN no le interesa a nadie; ¿el imperialismo?.... ¡no me venga usted con lenguaje desfasado!... La locura del entusiasmado iupodémico es tal, que es incapaz de reconocer que su discurso apenas es una patética copia actualizada del que han mantenido los palmeros del PSOE toda la vida. Tan siquiera es incapaz de entender qué pasó en Grecia, y de asimilar el engaño histórico de Syriza.


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Da igual quién gane el 26 de junio. En realidad ya conocemos al ganador: el Capital, la oligarquía capitalista que elige a los capataces sumisos del cortijo. Me vienen a la cabeza las palabras de Margaret Thatcher tras perder las elecciones de 1997: “No importa, ya hemos ganado, la oposición es como nosotros”En versión española, el gran capo portavoz de los capitalistas, Juan Rosell, venía a decir algo parecido cuando con entusiasmo declaraba: 
"Los cuatro [refiriéndos ea los líderes del PP, Cs, Ps y PSOE] están de acuerdo en lo fundamental y gozan del beneplácito de los empresarios, la banca y las instituciones europeas"
Lo importante es que ningún partido, "ni Podemos, destrozaría ya la política económica actual", enfatizaba el mismo Juan Rosell.

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No deja de sorprenderme la capacidad de muchos de mis camaradas de partido (PCE) para tragar con todo y para cambiar de criterio a la manera de Groucho Marx. Todo en la vida tiene límites, incluyendo la necesaria disciplina de partido. Cuando se cruzan determinadas líneas rojas, uno debe de pararse a pensar y rebelarse contra la banda de dirigentes que tenemos.

Los que apoyáis el entreguismo garzonista a Podemos, tenéis todo el derecho del mundo a dar rienda suelta a vuestra libido política, a saborer la ilusión prêt-à-porter que os han fabricado. Es humano. Os entiendo, aunque no lo comparta. Pero entended a quienes, desde el dictado de nuestra conciencia, os criticamos y criticaremos de manera contundente, porque os habéis convertido en un obstáculo en el camino. Mal que os pese, vuestro perfume es el mismo que el de aquel electorado ilusionado que elevó a Felipe González a lo más alto.
Este olvido de las grandes consideraciones esenciales a cambio de intereses pasajeros del día, este afán de éxitos efímeros y la lucha en torno de ellos sin tener en cuenta las consecuencias ulteriores, este abandono del porvenir del movimiento, que se sacrifica en aras del presente, todo eso puede tener móviles "honestos". Pero eso es y sigue siendo oportunismo, y el oportunismo "honesto" es, quizá, más peligroso que todos los demás. [F. Engels: "Contribución a la crítica del proyecto de programa socialdemócrata de 1891". escrito en junio de 1891 y publicado (1ª ed.) en la revista Die Neue Zeit, Bd. 1, Nº 1, 1901-1902; en castellano disponible on line en el portal www.marxists.org]



@VigneVT 
Blog del viejo topo

viernes, 6 de mayo de 2016

Reflexiones sobre la izquierda (1/2). Cuestiones incómodas que nadie quiere abordar.



El griego Antonis hace algún tiempo planteaba una más que interesante batería de cuestiones, en un artículo titulado "Diez observaciones sobre la izquierda" (pulsa en el hipervínculo para leer el artículo entero). Aunque su reflexión está centrada en el caso griego, resulta extrapolable a cualquier otro país, especialmente a los más periféricos de la UE. Dicho artículo fue publicado en griego en Lenin Reloaded en junio de 2014, y traducido al portugués en agosto de 2015 en Resistir.info; finalmente el blog del viejo topo lo tradujo al castellano desde la versión portuguesa, publicándolo días después de aparecer en el portal luso.

Me he referido a dicho artículo en más de una ocasión. Entiendo que sugiere preguntas básicas que nadie quiere responder en la izquierda institucional, cuestiones que nadie o casi nadie quiere abordar. Por eso las considero "cuestiones incómodas". Sin embargo, cualquier estrategia política que no las tenga en cuenta y responda previamente a las mismas, está condenada a ser fuego de artificio, cultivo de una ilusión, efecto placebo para consumo de masas agradecidas de ser políticamente hipnotizadas. O buscamos y tenemos respuestas para lo planteado por Antonis, o seguiremos siendo como esos ratoncillos que hacen girar la rueda dentro de su jaula, en un movimiento hacia ninguna parte, tan absurdo como inútil.

De manera que retomo algunas de las consideraciones realizadas por este autor, para planteárselas -sobre todo- a los que están abonados al canto de sirena de "lo importante es echar al PP". Cuando planteo "echar al PP, ¿para qué?", en cierto modo estoy pensando en lo que el autor de este artículo expone.

Dos ejes semánticos para hablar de "izquierda"

Existen dos ejes semánticos a partir de los cuales se habla de "izquierda":
  • 1º) Por un lado, está el eje de significado en el que me gusta poner el acento: la izquierda como sinónimo de anticapitalismo. Tanto es así que a título personal hablar de izquierda y de anticapitalismo, hasta me parece una redundancia. Por deducción, tal anticapitalismo obliga a pensar en la única alternativa posible, que es el Socialismo (sin entrar en la cuestión de las múltiples maneras de imaginar lo que debería ser una sociedad socialista, cómo sería, y sobre todo cómo alcanzar dicha meta).
  • 2º) Sin embargo, lo anterior no deja de ser una interpretación parcial de lo que es la "izquierda", mal que nos pese a muchos. Existe otro eje semántico que hasta resulta dominante en relación con el primero, y que viene dado por la pragmática lingüística; es decir, por el uso social mayoritario que se hace del término, por los significados más recurrentes que socialmente se le atribuyen. En esta otra acepción mucho más vaga y amplia, "la izquierda" -como señala Antonis en su artículo- significa la reivindicación de "una distribución más justa de la riqueza", o del "producto social". Centremos la atención durante un momento en esta acepción, que es además la utilizada por el autor griego.
Al plantear la izquierda desde esta última dimensión semántica, lo primero que encontramos es que en la etiqueta puede llegar a caber casi todo. Una "distribución más justa": A) ¿que la de quién?, B) ¿respecto a qué? 
  • A) ¿Que la de quién? La respuesta visibiliza el significado más tangible del uso social del término: una distribución más justa que la defendida por los partidos más conservadores. Como ocurre con las identidades sociales (1), en tal caso la izquierda se establece no en función de lo que realmente es (o debería ser), sino de lo que no es. En otras palabras, identificamos "qué no es izquierda" y lo que queda es izquierda, aunque acompañemos al término de adjetivos que establecen una falsa y engañosa precisión: por ejemplo, "centro-izquierda", "izquierda moderada", "izquierda radical", etc. Tales adjetivizaciones vienen a establecer la célebre escala derecha-izquierda promovida por los politólogos sistémicos, dominante en el imaginario social y cultivada por la ideología dominante precisamente porque oculta las contradicciones del capitalismo, entre otras cosas. Si el PP es la derecha, el PSOE es pues "izquierda", bajo esta lógica. La misma lógica que permite entender que en la primera campaña electoral de Obama, hubiese militantes y simpatizantes del PSOE anunciando que Obama representaba la "izquierda" (nuevamente funciona la lógica de oposición, en este caso por oposición al republicano John McCain). El carácter distorsionante de esta pragmática lingüística reside en que, como apuntaba más arriba, en un momento dado "izquierda" puede llegar a ser casi todo e incluso llegar a ser soporte fundamental de la reproducción del poder burgués; por ejemplo, puede actuar como punta de lanza del imperialismo, legislar en función de los intereses del capital, representar el anticomunismo más beligerante, etc., sin dejar de ser izquierda por ello.
  • B) Una "distribución más justa", ¿respecto a qué? Pues, respecto a lo que hay, con lo cual acabamos cayendo en la misma ambigüedad y distorsión: "izquierda" puede llegar a ser cualquier cosa. El Estado del Bienestar supuso en su momento una distribución más justa respecto a lo que había, pero si bien en algunos países fue desarrollado por la socialdemocracia, en otros el protagonismo lo tuvo la derecha conservadora, la democracia-cristiana, los liberales, etc. Si la izquierda es una "distribución más justa" respecto a lo existente, llegamos al absurdo por el cual estas opciones políticas citadas en un momento dado son también "izquierda". El veneno ideológico que además esconde este significado, reside en su carácter de consolación, en su efecto socialmente hipnótico: nos llega con alcanzar unas cuantas mejoras, con paliar con alguna medida analgésica el dolor que provoca la acción depredadora del capitalismo. El objetivo de la izquierda acaba siendo de carácter paliativo, en lugar de facilitar la cura definitiva de la enfermedad (que es el capitalismo).  
Esto es posiblemente a lo que se refiere Antonis cuando dice:
"Nunca [la izquierda] significa lucha para cambiar el modo de producción, nunca el cambio de las relaciones de producción, nunca la socialización de los medios de producción. Ya en 1875, Karl Marx mostraba en su Crítica al Programa de Gotha, cuan contradictorio es el propio concepto de una "justa distribución" de la riqueza dentro del capitalismo. El cultivo de la ilusión de que las propuestas de "la Izquierda (...) fue utilizada para promover confusión y generar placebos agradables para un movimiento desarmado y derrotado."
El hecho de que esta dañina acepción semántica esté incrustada en el imaginario colectivo, ha llevado a más de un camarada a plantear una reflexión sobre la posibilidad de que la izquierda deje de utilizar el término "izquierda". Yo mismo también me lo he planteado con alguna frecuencia, pero dudo de la eficacia de tal abandono (2)


La desnudez de la lógica de la "distribución más justa"

Pese a que algunos nos empecinamos (y seguiremos haciéndolo) en defender que la izquierda es anticapitalismo, anti-imperialismo, lucha por el Socialismo, lucha de clases sin tapujos y rechazo del interclasismo, etc., lo cierto es que la acepción socialmente dominante pone el acento en ese ítem de "distribución más justa". Sigamos con su disección, recurriendo de nuevo a las palabras de Antonis:
"Puesto que la crisis financiera del capitalismo reduce extremadamente los márgenes para satisfacer la demanda de la "distribución más justa", "la Izquierda" no puede tener contenido económico diferente al de los partidos burgueses en tales períodos. Solo puede adquirir tal contenido en períodos de desarrollo económico de las tasas de acumulación capitalista, siempre bajo la condición previa de haber tenido la perspicacia de desarrollar medios de ejercer presión, de tal modo que pueda presentarse como una "proveedora" para la clase trabajadora y como una "negociadora" en interés de ésta. Pero la desaparición del socialismo real ha puesto en evidencia que tales medios no existen, tanto durante las crisis financieras como durante los períodos de desarrollo capitalista. Consecuentemente, no se puede esperar que "la Izquierda" llegue a formular en sus programas un contenido económico que la diferencie de cualquier formación política burguesa en el futuro próximo."
Tales palabras suponen un torpedo disparado contra la línea de flotación del reformismo. Formulan una cuestión incómoda que ningún líder de la izquierda institucional desea abordar. Que una organización como el PCE (en el cual milito), esté discutiendo las tesis de su próximo congreso, y que nadie haya colocado esto sobre la mesa, señala hasta qué punto nos encontramos en un callejón sin salida en el que nadie sabe qué hacer. No querer o no saber abordar esta cuestión, nos ha ido transformando en una suerte de zombies drogadictos que repiten sin parar que lo importante es echar al PP, mientras buscan ansiosos las drogas paliativas que aliviarán momentáneamente el dolor provocado por la inevitable acumulación capitalista (recordemos a quienes están menos puestos en materia, que tal proceso de acumulación no puede detenerse, ya que entonces el sistema capitalista saltaría por los aires, valga la metáfora explosiva). 


"Derechos sociales" y transiciones.

Con frecuencia tal ítem discursivo de una "distribución más justa" se desliza, en un intento fallido por concretarse, hacia los "derechos sociales". Nuevamente entramos en el terreno de la ambigüedad. Disiento parcialmente de Antonis cuando afirma:
"(...) [los "derechos sociales"] concebidos como derechos individuales basados en la "diferencia". Estos, inevitablemente, son derechos que presuponen una norma que simultaneamente cuestionan. Todos los movimientos sociales de "la Izquierda" creados desde el decenio de 1950 están determinados por esta contradicción, entre el no-cuestionamiento de la existencia de una norma -la aceptación del modo de producción capitalista- y su cuestionamiento a nivel ideológico y retórico, entre el rechazo de la normatividad como tal y el esfuerzo por hacerla mas "inclusiva" de lo que lo fuera en el pasado."
¿En qué medida disiento parcialmente de lo anterior? La conquista de ciertos "derechos sociales" ni tienen porqué ni han tenido siempre ese carácter "individual" basado en la "diferencia", ni necesariamente fortalecen al capitalismo haciéndolo "más inclusivo", aunque en efecto así pueda suceder. Aquella izquierda cuya única propuesta es la de una ruptura revolucionaria (3), relegada en su impotencia a un ámbito meramente retórico, muestra una dificultad crónica para entender la importancia que el concepto marxista de "transición" tiene en el materialismo histórico, pero sobre todo para aplicarlo en la praxis política. El Estado del Bienestar puede ser visto como un producto que hace más inclusivo al capitalismo -diría Antonis en su argumentación, sin que le falte la razón-. pero también como una etapa en un proceso de transición al Socialismo, que posiblemente vaya a ser mucho más dilatado en el tiempo de lo que nos gustaría (nada extraño, por otra parte, si pensamos en lo que fueron y duraron las transiciones entre modos de producción en el proceso histórico). Que en sus contradicciones innatas, el capitalismo se haya visto obligado en el pasado a incorporar elementos de un sistema socialista para dar forma al Estado del Bienestar, no puede ser reducido al simplista juicio de valor de que estamos haciendo más inclusivo el capitalismo (tal "inclusión" es real, pero apenas es momentánea cuando la contemplamos en clave de proceso histórico). Aun es más, el mantenimiento del modelo exigiría (al menos en teoría) una reorientación económica inducida (desde el Estado) basada en nacionalizaciones, en la creciente potenciación del sector público y en el progresivo intervencionismo del Estado restando capacidad decisoria a lo que llamamos "mercado". Esto a su vez implicaría una acotación progresiva de los márgenes de la acumulación capitalista, de manera que al final únicamente quedarían dos opciones: A) la reacción violenta de la burguesía, que podría ser contestada con la respuesta revolucionaria de la clase trabajadora - si ésta fuese capaz de organizarse en grado suficiente - o B) nuevas y sucesivas vueltas de tuerca en el desarrollo del modelo, en un proceso de transición paulatina al Socialismo. Probablemente (casi seguro), lo segundo antes o después se encontraría con lo primero, lo cual obligaría a las organizaciones de la clase trabajadora a tomar medidas "preventivas" (3).

Ahora bien, pese a estas matizaciones que considero pertinentes a lo afirmado por Antonis, estimo que lo siguiente sí merece la pena ser tenido muy en cuenta:
"En períodos de recesión, las victorias de los "nuevos movimientos sociales" no solo desaparecen sino que se revelan como espejismos. Como no es posible desviación alguna de las necesidades de acumulación capitalista, los "derechos sociales" o son vaciados de sustancia, o son absolutamente "seguros" para el sistema social, aún en períodos de represión social. Este es el momento en que el matrimonio "gay" puede ser percibido como una reivindicación mucho menos radical que el derecho a una vivienda o a cuidados médicos porque estos últimos tienen un coste para el capital mientras que aquél solo exige un "ajuste ideológico" en el estado burgués."
La pregunta a contestar sería: ¿es imposible esa desviación de las necesidades de acumulación capitalista, mencionada por Antonis? Creo que en esto está una de las claves de la cuestión. En caso afirmativo, es obvio que el mantenimiento y fortalecimiento del Estado del Bienestar en el actual contexto del desarrollo del capitalismo, ocasionaría tal desviación, generando una crisis del propio sistema. Y en caso de que realmente pudiéramos inducir tal desviación, ¿acaso la crisis sistémica inducida no nos pondría en el camino de esa transición que antes mencionaba?

Antonis parte de la base, e insiste en ello, en que no es factible inducir tal desviación, con lo cual tampoco sería factible el mantenimiento y fortalecimiento del Estado del Bienestar:
"La Izquierda" es el aspecto social y orgánico de "La Gran Ilusión" de un importante sector de los estratos medios y bajos. Estos estratos extrajeron conclusiones erradas en cuanto a la naturaleza del sistema capitalista al limitar sus observaciones al período en el cual los ritmos de desarrollo económico y la presión hecha posible por el socialismo real permitió que la reivindicación de una "distribución más justa del producto social" tuviera algunas limitadas consecuencias prácticas para la calidad de la vida cotidiana en las sociedades occidentales. 
¿Es realmente como dice Antonis?

Una dura conclusión

Termina diciendo Antonis (refiriéndose a Grecia, como el resto del artículo, pero mismo es aplicable a España y al resto de países):
"Hoy la única utilidad de "la Izquierda" es fomentar la confusión respecto a la naturaleza real de una categoría que históricamente es mucho más importante y sustantiva -la Socialdemocracia- y apoyarla en la reproducción de las élites intelectuales y tecnocráticas que la utilizan para ganar legitimidad popular, llevándola por tanto a su, cada vez mayor, deslegitimación a los ojos de los estratos populares, con todas las graves consecuencias políticas que esto puede tener para la conversión de éstas a la Reacción. No es preciso decir que todo el debate, en Grecia y en el exterior, en cuanto a lo que es "la Izquierda" y a la carencia de contenido económico real en lo que ese sector político expresa, es desorientador en términos funcionales. El único propósito de tal debate es la perpetuación de la parálisis política y de la impotencia de los estratos sociales mas bajos."


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Que nadie caiga en el error de pensar que todo esto son pajas mentales o un mero ejercicio de reflexión teórica. Al contrario. El militante, simpatizante, votante de la izquierda, debiera dejar de comportarse como un maldito zombie que se mueve por instintos primarios (basta decirle "echar al PP" para que camine torpe y mecánicamente, dispuesto a hincar los dientes en lo que sea). Su condición de zombie reside en su cortoplacismo, en su incapacidad para pensar en términos de proceso histórico, en su renuncia a plantearse cuestiones como las que aquí se exponen.

En su comportamiento zombie, ese militante/simpatizante/votante de la izquierda ha sido el responsable de que el PSOE fuese dominante durante 30 años y acaparase el voto de la clase trabajadora; es responsable del auge del nuevo producto salido de la cocina del Poder, el partido Podemos, incluyendo la delegación diplomática que Podemos tiene en IU, representada por Garzón y los dirigentes del PCE.

El artículo de Antonis fue escrito antes del fiasco de Syriza, un fracaso que debiera obligarnos a pensar en lo planteado y a dejar de actuar como zombies. El fracaso de Syriza no puede ser atribuido sin más a la Troika, sino que es un producto de las contradicciones planteadas por Antonis. Lejos de provocar una reacción crítica, el militante/simpatizante/votante de IU-Podemos se reafirma en una suicida vocación syrizista y responde a cualquier intento de debate con un "lo importantes es echar al PP"; es difícil el diálogo con zombies. Me pregunto cuántos fracasos de las syrirzas son necesarios para provocar una reacción crítica.

@VigneVT
Blog del viejo topo








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El esperado suicidio de Izquierda Unida. PENDIENTE DE PUBLICACIÓN

Referencias:
Antonis:"Diez observaciones sobre la izquierda

Notas
(1) Entre algunos líderes y representantes de la izquierda parece estar de moda hablar de "identidad política", aunque normalmente dicen bastantes tonterías cuando hablan del tema, mostrando un profundo desconocimiento de qué son y cómo funcionan las identidades sociales. Para empezar, reducen la identidad a una mera cuestión nominal (siglas) o de símbolos (logotipo, bandera...), vaciándola de contenido. 
Cuando planteo el paralelismo entre las identidades y esta acepción del significado de la izquierda por oposición a lo que no es izquierda, me estoy refiriendo a un aspecto básico que los antropólogos tenemos muy claro: las identidades sociales toman cuerpo en primera instancia por oposición a un "otro"; afirmamos lo que somos por reconocimiento e identificación de lo que no somos, al menos en un primer momento de los procesos identitarios. Esto es válido para cualquier nivel de identidad social que analicemos, ya sean identidades políticas, identidades profesionales, identidades de género, identidades étnicas y/o nacionales, identidades locales, etc.
(2) También los cocineros de Podemos se han planteado esta cuestión. Por ejemplo, cuando Pablo Iglesias planteaba que "el juego de izquierda/derecha es de trileros" o cosas por el estilo. Pero en tal caso, partiendo de una consideración inicial interesante y hasta pertinente, esto les ha servido para legitimar una deriva ideológica hacia el socioliberalismo y el formato de partido interclasista atrápalotodo
(3) Tradicionalmente se ha planteado en la izquierda la dicotomía entre las llamadas vía reformista y vía revolucionaria. Tal dualismo tenía mucho sentido en algunos momentos del pasado y es posible que vuelva a tenerlo en el futuro. Pero en el contexto actual del desarrollo del capitalismo, aquí y ahora, personalmente considero que es una dicotomía un tanto tramposa o cuando menos engañosa. Por un lado, desde el momento en que un partido se presenta a unas elecciones, está haciendo "reformismo", por muy "revolucionario" que sea (y mejor que nadie venga apelando al significado histórico-original del término "reformismo", porque los términos ni son estáticos ni unívocos). Por otra parte, es cierto que la vía reformista hoy por hoy es un callejón sin salida (y quizás siempre lo haya sido; daría para discutir), pero también lo es la vía revolucionaria (alguno me dirá que "las revoluciones se organizan", pero no basta saber que partimos de A y que deseamos llegar a B: hay que tener muy claro el camino entre A y B, y tal camino no está claro). Por último, el propio concepto marxista de "transición" induce a relativizar tal dicotomía, ya que una hipotética vía reformista potencialmente puede/debe desembocar en una ruptura revolucionaria en el proceso histórico. Mi reflexión sobre lo que conocemos como "Estado del Bienestar" (¡qué poco me ha gustado siempre este término!), tiene que ver con esto último, sobre todo.

miércoles, 4 de mayo de 2016

¡¿Qué carallo de consulta ha sido ésta?! El pastoreo de la cúpula IU-PCE.






"Alberto Garzón es un galán haciéndole el boca a boca a Gloria Swanson en 'El Crepúsculo de los Dioses' "
(Juan Carlos Monedero, refiriéndose a IU)


Hay problemas que vienen de atrás. Dice el refrán que "quien con niños de acuesta, meado se levanta". Permitidme que lo adapte y reformule pensando en el contexto político de IU: "quien con Equo se acuesta, con Podemos se levanta". Porque la convergencia con Podemos es en realidad una consecuencia del todo vale cuando hay que confluir. Y si un día nos juntamos con partidos interclasistas que hacen la conga con el imperialismo otanista como Equo o ICV, por poner dos ejemplos, resulta obvia la solución de continuidad confluyendo ahora con Podemos. La táctica de poner el carro delante de los bueyes (confluir sin hablar de programas primero), sin duda ha sido un facilitador para que algunos burócratas -esclavos del cortoplazo- puedan vivir cómodamente de la política, pero se ha revelado nefasta en todos los demás aspectos.


*


El cáncer podemita que sufre IU tiene un claro origen: la cúpula de apoltronados del PCE (que es mi partido), que después de haber conducido a IU al desastre -con Garzón a la cabeza y máximo responsable de la hecatombe-, sigue dirigiendo el Partido como si fuese un cortijo particular. Su fracaso y ridículo histórico lo camuflan a base de jeta política, echándole la culpa a IU de todos los males, como si el PCE no hubiera impuesto siempre el rodillo de hierro en la federación de izquierdas.

La desfederación de IUCM (eufemismo para calificar la expulsión en masa de 5.000 militantes y posteriormente llevar a cabo una purga política sistemática), supuso la neutralización del único obstáculo existente en el camino de Garzón: quedaba la vía libre para el Suresnes que la cúpula política de la organización había puesto en marcha. Se impuso la calumnia por sistema, la injuria política, el insulto, la descalificación canallesca, de manera que a todos aquellos que nos situábamos en una línea crítica se nos acusaba de pertenecer a la "mafia de Bankia", ya se tratase de madrileños o de otras comunidades. Alberto Garzón, Yolanda Díaz y demás iupodémicos que militan en el PCE, contestaban a los argumentos críticos soltando a los perros palmeros, diciéndoles: 'a por ellos, atacad, que son mafia Bankia'. El último intento crítico, la reunión de Zamora, pese al buen rollete con el que se hizo, recibió la misma respuesta de los garzoners: 'esos son los de la mafia Bankia'; una reacción que revela la miseria moral del que gusta presentarse con piel de inocente corderito y de chico majo que nunca ha roto un plato. El resultado de la estrategia garzonista fue la división y enfrentamiento fratricida de la militancia, un torpedo autodisparado a la línea de flotación de IU y del PCE, ya que para la izquierda la militancia tiene mucho más valor que los votos. Al garzonismo no le importó tal efecto; después de todo el modelo de partido que impulsan se ajusta al formato de partido atrápalotodo, en el que la militancia resulta prescindible.

El colegueo de Garzón con Podemos, fue una de las razones de su fracaso electoral. Destacados militantes como Monereo hicieron campaña en favor del partido de Pablo Iglesias, sin recibir la más mínima crítica de los garzoners. IU planteó su campaña de tal forma que no dañase los intereses de Podemos. El podemismo actuaba desde dentro como caballo de troya. Al final, algunos fueron generosamente pagados por sus servicios, caso del que fuera CM de la cuenta en Twitter de IU, nombrado asesor de Podemos en el Congreso después de las elecciones. Es la política de los mercenarios.

No hay globo que no se desinfle y Podemos lo es. Es un producto de la especulación política, creado en los platós de TV (los mismos que auparon a Garzón). Y comienza a desinflarse. El esperpento toma cuerpo cuando recordamos cómo el soberbio y ególatra Pablo Iglesias decía que Podemos no sería la tabla de salvación de IU. Ahora en su erosión y pérdida de fuelle, de la mano de los garzoners, IU se presta a ser tabla de salvación de Podemos. Al militante y simpatizante le hablan de la "ocasión única", del "momento histórico"..., cuando en realidad se trata de socorrer a Podemos, tocado por su esclerosis política, justo además en un momento en el que IU parecía remontar con contundencia en las encuestas. Algún día, quizás, sabremos si todo esto acaso no ha sido un guión pactado - al menos en sus líneas generales- en la famosa reunión surésnica de Ávila.

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Podemos representa la nueva socialdemocracia que emerge del desgaste y desprestigio de la vieja (PSOE). La misma vía socialdemócrata es la que impulsa el garzonismo y la cúpula del PCE que sigue controlando IU. Mientras que algunos tratamos de sacar a IU-PCE de la ciénaga socialdemócrata, los dirigentes buscan acomodo en la misma. Ayer, en tono hiperbólico, alguien definía así la situación en Twitter: "Partido socialdemócrata consultando si hacer una coalición con otro partido socialdemócrata, para pactar con otro partido socialdemócrata"

Esperemos que este tuitero no tenga razón. Alude a la consulta que se lleva a cabo en IU, para aprobar o no una convergencia electoral a ciegas con Podemos. 

La consulta ha sido planteada por los dirigentes del PCE, que a su vez controlan mayoritariamente IU, como un asunto de vida o muerte, insistiendo en el falso y demagógico eslogan de 'nunca tendremos una oportunidad como ésta'. También en una consigna que durante años el PSOE ha sabido utilizar muy bien en sus períodos de oposición política: "lo importante es echar al PP", sin que nadie en IU (léase en la cúpula de PCE, porque es sobre quien recae la culpa de todo esto) tenga la decencia política de explicar a sus militantes y simpatizantes cómo se van a neutralizar los programas económicos que Bruselas tiene sobre la mesa, en espera de que haya gobierno. No hay análisis ni debate, solo una petición de cheque en blanco, por mucho que Centella diga lo contrario.

La forma en que se ha planteado la pregunta, convierte la consulta en una especie de tongo. Me ha recordado las tramposas maneras utilizadas por el PSOE en el referéndum sobra la OTAN del 86. No es una simple papeleta de votar, sino que previamente se introduce un texto que induce a votar SÍ. Después de leer las supuestas bondades derivadas de aceptar la convergencia (presentadas al más puro estilo de vendedor de feria), al final el votante se encuentra con la pregunta del examen, fácil de contestar porque la respuesta está explicada más arriba. Puro arte de trileros, de aquellos que dicen aspirar a renovar la izquierda pero que recurren a una más que vergonzosa manipulación. Se hace difícil encontrar tanta dosis de cinismo concentrado en tan poco texto. El mensaje implícito y explícito está claro: si no votas SÍ, estás haciendo el juego a la política de recortes y ajustes, te conviertes en cómplice del empobrecimiento de la clase trabajadora, te opones a un programa "rupturista" (¿dónde está el programa?) de izquierdas (cuando curiosamente Podemos se ha cansado en repetir que la izquierda se la deja a otros). Sigue una retórica que pretende espantar el miedo a la disolución de IU, aunque parece ser el verdadero objetivo del garzonismo. 

Y al final, la guinda de la manipulación... Como nos recordaba nuestro compañero de blog Manuel García, veterano militante y para mí un ejemplo de resistencia:
"Cuando se propone una consulta para aprobar una opción siempre se proponen dos opciones, sí y no. En este caso no es así, hay una tercera opción, abstenciónEsta última opción es un oxímoron. En una votación la abstención significa no votar, es imposible votar la opción "no votar". A mi modo de ver el haber puesto esta última opción en la votación tiene una razón, dividir a la oposición al sí." (ver comentario suyo en "¿Por qué voy a votar NO en la consulta de IU?"). 
Yo, que soy menos amable y más imprudente que Manuel, calificaría esto de tongo. También podría ser más expresivo diciendo que simplemente es una tomadura de pelo:
¿Alguien ha visto que alguna vez se pudiera votar en algo, la opción "abstención"? Abstención es siempre no ir a votar, algo que hasta el tonto del pueblo sabe por poco que controle de Teoría Política. Y no es que los que han diseñado la papeleta no lo sepan: sencillamente le echan un morro que se lo pisan.

Si como militante o simpatizante, tragas con semejantes prácticas, querido/a... tendría que decirte que entonces estás dispuesto/a a tragar con lo que sea. Cuando se idolatra a los líderes, se hace siempre a costa de perder la perspectiva acerca de los objetivos colectivos que se persiguen.

Por si fuera poco, estos días hemos sufrido la presión de los responsables del PCE, pidiendo el voto afirmativo. En un e-mail de la Secretaría de la Dirección Federal del PCE (creo que es el primero que recibo), se dice a los militantes: "Para el Partido es prioritario que dicha consulta sea un éxito de participación y de apoyo al SI".

A mayores, recibimos una carta del Secretario General, el grisáceo Centella, pensada sobre todo en ganar el apoyo de los sectores más izquierdistas del PCE, enlazando sentimentalmente el tema de la consulta con el recuerdo de Pepe Díaz, Dolores Ibárruri y el Frente Popular. No es que se haya pasado el Centollo: es su línea habitual.

La presión sobre las bases y el recurso a estas artes de trilero, posiblemente hará imposible el triunfo del NO. Y si así fuese, esas bases serán culpables, por co-responsabilidad- de un error histórico suicida para la izquierda política.

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Particularmente esperpéntico resulta el hecho de que, antes de conocerse el resultado, haya ya un equipo negociando con Podemos; solo se consulta cuando todo está atado y bien atado:

No han tenido la decencia ni de esperar a que terminase la consulta.

Episodios así, por desgracia, no son hechos aislados en el PCE. Cuando se celebró el congreso del PCG del que salió elegida la yolandista Eva Solla como Secretaria General, los responsables del Partido comunicaron la elección a los medios... ¡antes de celebrarse la votación!

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Ayer hice eco de las razones para votar NO, reproduciendo la opinión de dos destacados militantes de IU. Suscribo sus planteamientos, así que no tiene sentido que los repita ahora. Puedes leerlos (son dos comentarios muy breves) pulsando en este enlace: 

También es bueno recordar que los que han apoyado el SÍ, están apoyando una confluencia con un partido que nos ha bridado perlitas como las que puedes leer pulsando en el siguiente enlace:


martes, 3 de mayo de 2016

¿Por qué voy a votar NO en la consulta de IU? Dos opiniones de militantes destacados.


¿De verdad se trata de una convergencia, o se trata de otra cosa?

En el contexto de la consulta que se está realizando en Izquierda Unida, reproduzco dos opiniones interesantes que defienden el voto negativo. La primera es del valenciano Carlos Martínez; la segunda es del canario Felipe Ramos.
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Carlos Martínez
Por qué voy a votar NO en la consulta de IU.
Fecha publicación: 2-6-2016. La negrita es añadido de este blog, no del autor.


La más importante razón. No hay ninguna referencia al programa. Que pronto se ha olvidado a todo el mundo lo de programa, programa, programa... Nos piden un cheque en blanco para aplicar políticas que dediciran en sus reuniones de petit comité.

La segunda. No se especifíca la forma jurídica ni la posición de candidatos de IU. Espero equivocarme pero en las papeletas no aparecerá IU, a lo sumo UP y los candidatos de IU relegados a puestos donde no saldrán elegidos, excepto Alberto Garzón y su gente más afín.

Además, y esta es la tercera razón, no dudo en que el amado lider, Pablo Iglesias, seguirá proponiendo a ministros con procesos abiertos de corrupción (Justicia) o de intervención activa en crímenes contra la humanidad (Defensa). Por no hablar que soy absolutamente incapaz de militar, aunque sea electoralmente, en el mismo partido que Vestringe, Alba Rico, Errejón...

Por último, este paso es uno más en el camino para convertirnos en una democracia tipo EEUU, RU o Italia sin presencia de la izquierda transformadora. Es decir, en una democracia más descafeinada si cabe. En coyunturas como la actual, resistir es vencer y se puede construir mucho más desde una oposición férrea en la calle y en las instituciones que desde el gobierno.

Pensemos en Grecia, me dirán que no se puede hacer otra cosa que aplicar los recortes, encerrar a los refugiados, pagar la deuda... Es verdad, por lo que es mejor que esas políticas de derecha, la haga la derecha y sufran ellos el desgaste.

Por otra parte, esto de la participación efectiva me parece que tiene mucho de tramposo. En los medios de comunicación sólo hay una voz de IU, la de Alberto Garzón, así que los afiliados y militantes no tiene ocasión ni lugar de discutir el presente y futuro de la organización, con lo cual el único mensaje recibido es el más cómodo para los dueños de los medios de comunicación.

El único motivo para votar sí es "echar al PP", algo que requerirá seguro la colaboración del PSOE. Hace meses se hablaba de la "casta política", del "PP-PSOE, la misma mierda es", las críticas al pacto de Andalucía... Y es que el objetivo no debe ser echar al PP, o al PSOE, es erradicar las políticas de derecha. Es decir, legislar en aras de una mayor igualdad y justicia social. Y con estos mimbres (Podemos, PSOE y el sector garzoner de IU) no creo que eso sea posible. Están más preocupados las cúpulas de buscar acomodo personal que de otra cosa.

Perdonadme porque no me ilusione.

Carlos Martínez
Esquerra Unida del País Valencià (EUPV)


Carlos Martínez es analista en temas internacionales, militante de EUPV, "marxista por imperativo vital" como le gusta decir. Su precisión y agudeza en el análisis de problemas internacionales, hace que sus intervenciones sean siempre muy relevantes. Suele colaborar con medios como Actualidad RT, Hispan TV o los medios venezolanos La Radio del Sur y TeleSur TV. Cuando busquemos un punto de vista alternativo al facilitado por los medios sistémicos, sus opiniones son siempre un referente valioso.



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Felipe Ramos: 
Por qué votaré ‘no’ en la consulta de Izquierda Unida
Fuente: Espacio de opinión de La Palma Ahora, en eldiario.es Fecha publicación: 3-6-2016. La negrita es añadido de este blog, no del autor.


Los y las militantes de Izquierda Unida estamos convocados, entre el 2 y el 4 de mayo, a aprobar, o rechazar, “una coalición electoral con Podemos y otras fuerzas de cara a las elecciones del 26 de junio”. Una coalición que no se habrá concretado en los aspectos programáticos, políticos y jurídicos en el momento en el que las bases de IU estemos votando

Se nos pide desde la dirección de IU que hagamos un acto de fe y que apoyemos una coalición electoral sin conocer ni la letra grande, ni la pequeña, del posible acuerdo, confiando ciegamente en la negociación individual de nuestro Secretario de Organización para que consiga garantizar “la visibilidad de cada fuerza política en la campaña y en el posterior espacio institucional y político, que respete la propia identidad de cada fuerza política que tiene sus propios programas, y sus propios liderazgos”. 

Somos muchos los y las militantes de IU que consideraremos que esta consulta, como sí hará Podemos con sus inscritos, debería realizarse una vez se haya alcanzado un hipotético acuerdo, y no antes. En este momento de la negociación, cuando no conocemos más que titulares de periódicos y declaraciones de buenos propósitos de dirigentes de ambas formaciones, la consulta más bien parece que se organiza con el objetivo de reforzar la posición interna de la candidatura que encabezará Alberto Garzón a la Coordinación de IU en la próxima Asamblea Federal, más que a tener en cuenta la opinión de las bases sobre un posible acuerdo político. 

La actitud de desprecio de parte de la dirección de Podemos a nuestra organización, la opa hostil desarrollada para captar cuadros políticos procedentes de IU, los vaivenes programáticos o las imposibles condiciones impuestas para concurrir el 20-D nos obligan a ser cautos. Sobre todo, porque se nos pide que apoyemos una coalición sin saber qué formaciones políticas la integrarán, con qué programas comunes, con qué nombre o, sin ni siquiera saber en qué circunscripción y en qué lugar se presentará nuestro candidato a la Presidencia del Gobierno de España, Alberto Garzón. 

¿Por qué no se plantea una consulta a las bases una vez se cierre un acuerdo? ¿Por qué sólo va a ser ratificado por el Consejo Político Federal? Es que, acaso, ¿se teme consultar a las militancia un acuerdo con Podemos y otras fuerzas que no cumpla lo aprobado en los órganos federales de representación de Izquierda Unida? 

En una reciente tribuna, Alberto Garzón nos emplazaba a “ser audaces y valientes a la hora de trabajar con otros proyectos distintos en el marco de la ruptura con el régimen”. Un noble propósito que debe ser concretado, porque qué ruptura con el régimen supone confluir con formaciones que no cuestionan la existencia de la OTAN, plantean el mantenimiento de los conciertos educativos con la Iglesia o rechazan la nacionalización de sectores estratégicos, como el energético

Nuestra militancia de oro se merece que se le consulte sobre un acuerdo concreto y no que se le pida que firme un cheque en blanco para consolidar una posición política en el seno de nuestra organización. Negarse a apoyar una confluencia, se nos presente como se nos presente, no es “desembocar en el fortalecimiento del lado amable del régimen”. Entregar una organización como Izquierda Unida, su militancia y su base social a un proyecto político indeterminado, sí.

Felipe Ramos Pérez
Izquierda Unida Canaria (IUC)


Felipe Ramos Pérez es concejal de Izquierda Unida Canaria (IUC) en Los Llanos de Aridane, miembro del Consejo Político Nacional de IUC y apoya el documento político 'IU, sí; con más fuerza' para la XI Asamblea Federal de IU.








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