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martes, 26 de agosto de 2014

La involución. El lento desvanecimiento del sueño americano.





Rincón del libro

Reseña de Lennart Laberenz para Der Freitag Kultur (13-8-2014), de la obra:
George Packer: La involución. El lento desvanecimiento del sueño americano (The Unwindung – An Inner History of The New America).
Ed. Farrar, Straus and Giroux ( FSG ) (Macmillan Publishers Ltd), Nueva York 2013.
A partir de su traducción al alemán publicada bajo el título Die Abwicklung (La Involución).

Ficha técnica de la traducción:
Original en alemán:  publicado en  Der Freitag Kultur, 13 de agosto de 2014.
URL del original en alemán: www.freitag.de/autoren/der-freitag/das-grosse-rutschen
Traducción al español: Tucholskyfan Gabi.
Fuente de esta traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es
Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir esta ficha técnica, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente en alemán).

George Packer.
Foto: Martin Lengemann / laif, tomada de  Der Freitag Kultur

* * *

We’ve got nowhere to go but up! [Esto sólo puede mejorar]

La utopía social de los EEUU se apoya en la creencia de que todo depende del esfuerzo propio de cada uno; de que toda persona que se esfuerce va a lograr su propósito. De ahí el optimismo y la perseverancia de los ciudadanos norteamericanos. Los inmigrantes procedentes de todo el mundo cuentan con ello, y las clases medias así lo creen firmemente.

Desde los años 60 del siglo XX se venía percibiendo el tinte conservador de esta narración. Sus héroes eran John Wayne o Ronald Reagan, quien se distanciaba con vehemencia de los “sucios” y antiamericanos conceptos de la regulación y del Estado de bienestar, siendo el optimismo la única actitud que valía. Quien lea ahora la traducción disponible -por fin- al alemán del libro de George Packer, se dispone a caminar por encima de las ruinas de un ideal.

El autor, Packer, nos escruta el tremendo devaneo que supone la involución que domina la vida de los americanos nacidos en los sesenta del siglo pasado. En este espacio de tiempo se han venido abajo o desintegrando las instituciones,  los vínculos laborales, al igual que el sistema educativo. Packer nos descubre un desplazamiento cultural: cómo se disolvía la “Roosevelt Republic, que casi durante medio siglo había predominado, y que quedó reemplazada por un poder, al parecer omnipresente en EEUU, que es el dinero organizado”.

La historia parte de un cambio de época que se debate con frecuencia:  desde finales de los 70 los salarios reales se comienzan a estancar; al igual que las titulaciones universitarias y la producción industrial que se desplaza más y más a países de bajo nivel salarial. A Alan Greenspan se le atribuye el comentario de que el sonoro fracaso del sindicato de los controladores aéreos, durante el primer año del gobierno de Ronald Reagan, pudo haber sido “la empresa de mayor envergadura de éste”. Recordemos que desde entonces los empresarios pueden disponer libremente de su personal, contratando y despidiendo trabajadores (hire and fire). Los salarios de la clase media participan cada vez menos en la renta nacional. Y sin que el autor nos obligue a comulgar con ninguna de las teorías o escuelas económicas, nos viene a documentar la vida interior del referido desplazamiento.


Poca teoría, pero mucha rabia.  

Packer emprende su periplo como reportero y se encuentra primero con Dean Price, procedente de una familia profundamente creyente, en el antaño estado agrícola de Carolina del Norte. Price se rebela contra un padre tiránico, cursa estudios, y poco después de pillar el trabajo de sus sueños, renuncia a él por considerarse acosado de nuevo. Y por primera vez, su mundo imaginario empieza a venirse abajo: “Ya se había creído otra promesa que luego resultó ser mentira, a saber, si estudias y te esfuerzas, si consigues colocarte en una de las grandes empresas de larga tradición, serás feliz… Testarudo, prueba suerte dirigiendo una gasolinera. Allí no sólo descubre las ventajas del biodiesel, sino que además en contra de las cadenas de descuento él siempre tendrá las de perder. En tal situación, el optimismo no tarda en venirse abajo.


El autor Packer tiene un asombroso acceso a las personas como Price. A través de ellas, se nos abre un panorama de todo aquello que empieza a tambalearse en los EEUU.  Vemos  el ejemplo de una madre soltera y de color que vive en una ciudad de la industria minera en declive, y que debe luchar por sobrevivir.

La Involución observa a trabajadores, desempleados y empleados que no tienen nada que decir y que, aun pataleando mucho, no llegan nunca a ninguna parte. En su periplo, a Packer tampoco se le escapa ninguna debilidad, ninguna pusilanimidad; no obvia ni el hambre de realización espiritual de la gente, ni tampoco su desorientación. Su mirada a los protagonistas es de tú a tú, libre de condescendencia e idealizaciones. La rabia de Packer se percibe claramente, pero él se mantiene próximo a las personas que encuentra. Sus historias sobre lugares como Tampa, Wall Street y Silicon Valley son cortantes y, de este modo, nos ofrece un fascinante entramado que nos permite vivir desde dentro el proceso de desindustrialización, el boom de la vivienda y la crisis financiera.


Una vida al estilo Wal-Mart.

Las diferentes perspectivas le vienen a proporcionar al mega reportaje su peso político: allí donde Newt Gingrich empieza por sembrar “la guerra total” en el lenguaje político, nos sale al final el fenómeno ‘Tea Party’. A sus activistas, el tranvía de Tampa se les convierte en símbolo de la arbitrariedad del Estado. Allí donde fracasan las escuelas, gana terreno el culto al “superstar”, la superestrella. En la misma línea habrá que ver el posicionamiento libertario del multimillonario de PayPal, Peter Thiel, que nos viene a relatar Packer, al igual que las breves sacudidas del movimiento Occupy Wall Street, que ante todo se mostraron como un espacio simbólico, como un nuevo estilo de vida.

Packer busca el eco de la llamada crisis en la parte inferior de la globalización, en su casa, en los Estados Unidos. Por lo tanto, hace falta nombrar los responsables, y ahí la mirada sobre los demócratas resulta decepcionante: bajo el gobierno de Clinton, pudo triplicar el “uno por cien superior” su cuota en la renta nacional, y en todo momento “no hubo en la Casa Blanca otro triunfo superior a la experiencia de Wall Street, lo único real era el mercado de bonos y obligaciones, todo lo demás era gente que quería algo de uno”. En suma, “una era de redistribución masiva, de una desigualdad hereditaria, que el país no había experimentado desde el siglo XIX”. De este modo, no cabe ver en la política otra cosa que el negocio de unos fríos intereses, mientras que la mayoría de la ciudadanía tiene que hacer sus compras en las cadenas de descuento, adquiriendo baratijas de corta duración procedentes de Bangladesh.
“El país entero se había convertido en una especie de Wal-Mart”, del que no queda salida hacia arriba.

La Involución también se puede leer como un fulminante alegato por un periodismo intelectual comprometido; por una literatura no ficticia en la que no prevalece un aspecto aislado, donde el mundo no se nos esclarece a través de un único protagonista. En el reportaje de Packer no existe ninguna conspiración, no nos relata ningún viaje heroico, pero tampoco ningún final feliz.


Lennart Laberenz



Publicado en alemán en  Der Freitag Kultur (13-8-2014).
Traducción al español: Tucholskyfan Gabi. 
Fuente de esta traducción: Blog del viejo topo 
Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir esta ficha técnica, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente en alemán).


Otras reseñas publicadas sobre este libro. En The New York Times:
También puede consultarse la entrada "The_Unwinding" en la Wikipedia (en ingles).


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Otras traducciones del alemán de Tucholskyfan Gabi en el blog del viejo topo (por orden cronológico):
Traducciones de otros idiomas y de otros traductores publicadas en el blog:
Del inglés:
Petróleo, Política y el camino a Damasco. La banalidad del Imperio (un artículo de Jason Hirthler)  7-09-13
Por cada avance social, un precio económico pagado. Obama, Mandela, King y la paradoja del progreso (Jason Hirthler)  6-1-14
 Del portugués:
La Iglesia y su tablero de ajedrez (1): Francisco, el papa para adaptarse a una Iglesia en decadencia (Portal Vermelho) 26-07-13
El trabajo esclavo actual en Brasil. de Leonardo Sakamoto(16-5-2013)
Del francés:
Siria como la España republicana. Entrevista con Ammar Bagdash, secretario general del Partido Comunista Sirio.  28-08-13
¿Y si el rey Juan Carlos estuviera desnudo?, de Jean ORTIZ (20-2-13)

5 comentarios:

  1. Gracias por la traducción Gabi. A ver cuándo traducen el libro al castellano.
    Una aclaración únicamente para despistados. Cuando se dice "una era de redistribución masiva", a lo que se refiere el autor al hablar de "redistribución" es al trasvase de riqueza desde las clases populares al gran capital, en el sentido en que D. Harvey habla de acumulación por desposesión. Lo aclaro porque normalmente antes asociábamos "redistribución" al trasvase social de riqueza, mientras que la "redistribución" mencionada es inversa y viene a significar que la brecha de la desigualdad es cada vez mayor.
    No deja de ser una paradoja que sigue siendo ignorada por los partidos socialdemócratas. En el capitalismo actual, el viejo sueño de la redistribución de riqueza tiene otro sentido, que es el del expolio, el del incremento de la explotación ejercida por la oligarquía, la pauperización progresiva a la masa social.
    Buen trabajo de traducción. Gracias :-)

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    1. Gracias, Vigne.
      El texto alemán habla de "Umverteilung" que viene a ser "redistribución" y, en este contexto, "redistribución de la riqueza". No está de más aclararlo:-)

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  2. Gracias por la traducción. Pues los tiempos en los que uno podía convertirse de fregadero o limpiador de platos en millonarios parece ser que se han acabado en Estados Unidos aunque ellos siguen con esa idea. Allí, cómo bien se dice en éste artículo, la idea es que cada uno es responsable de sí mismo.
    Por eso se critica también tanto el nuevo modelo o propuesta de la seguridad social cómo lo tenemos en Europa. Allí la clase alta se pregunta: ¿Por qué tengo que pargar yo para otra persona? Que se encargue cada uno de su bien.
    Tanto como me gusta USA, lo que no puedo entender es esa perspectiva. Prefiero pagar un poco más de contribuciónes y saber que vivo en un estado social en el que se ayuda a los que necesitan ayuda.

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  3. Si te gustó esta reseña del reportaje de Packer, puede que también te guste la novela de Jonathan Franzen

    http://alcalordeloslibros.blogspot.com.es/2012/11/libertad-de-jonathan-franzen.html

    traducida por Isabel Ferrer, que nos ofrece el panorama, no tan ficticio, de la sociedad norteamericana actual.

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  4. ...y a modo de prueba fotográfica la documentación de Jim Goldberg.
    He aquí una pequeña muestra de su trabajo "Rich and Poor"

    http://www.zeit.de/kultur/kunst/2014-09/fs-jim-goldberg

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