Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

sábado, 15 de noviembre de 2014

Dominación e hipnotismo político. Sobre la corrupción en España



Ilusión óptica. Título: "C4". Autor: Alexey Oborotov (Rusia). Es un ejemplo de la Psicología de la Gestalt sobre la percepción visual. La imagen juega con la ilusión para engañar a la percepción. ¿Ocurrirá algo parecido con lo que llamamos corrupción política?


El capitalismo es sinónimo de corrupción
 porque es la ley del máximo beneficio 
Marcos Ana

El pasado octubre, en "¿Hay razones fundadas para el pesimismo? Ideología, masa social y dominación política", formulaba una amplia pregunta que opino merece una reflexión:
¿Conocéis a muchos que se planteen por qué una corrupción que es sistémica, innata, crónica... en el capitalismo, corrupción cuyo formato actual llevamos viendo más de tres décadas (al menos, los que hemos querido verla), es destapada de manera "selectiva" por el aparato judicial y colocada incisivamente por los medios de comunicación -controlados por el capital- en el punto de mira de la opinión pública, justo cuando el sistema entra en un período acelerado de reformas estructurales devastadoras para el futuro de los trabajadores? 
Esa semana, en una conversación con un colaborador de este blog, nos planteábamos interrogantes sobre el manantial de casos de corrupción que salen a la luzPor un lado, estábamos de acuerdo en que se trata de prácticas político-empresariales conocidas desde que tenemos uso de razón política, sin que el sistema judicial -caracterizado por su servidumbre y papel subalterno de la clase dominante - se hubiese preocupado de tales prácticas hasta hace poco, de la manera -en intensidad y extensidad- en que se está haciendo. ¿Por qué a partir de un momento dado comienza a aflorar esta situación generalizada? 

Por otro lado, la manera en que esta corrupción está saliendo, sigue una pauta, se ajusta a una extraña dosificación, como si se tratase de un premeditado guión de un eterno culebrón preparado para cubrir la programación, sin que parezca haber un final en la interminable serie de capítulos, variaciones sobre el mismo tema. En esa conversación que mantenía con mi amigo, ambos estábamos de acuerdo también en la dificultad derivada de plantear estas dudas sin incurrir en el delirio conspiranoico. Pero sería ingenuo pensar que todo ocurre por azar, fruto de la casualidad.

Sin pretensión de entrar en un análisis exhaustivo del problema, apunto algunas dimensiones que merecen ser valoradas si queremos encontrar una respuesta al interrogante planteado.

1º) En primer lugar, es importante tener en cuenta que lo que mediáticamente se fija como corrupción política, supone un desgaste político muy desigual para unos partidos u otros. El coste político que implica para el PP es mucho menor de lo que nos gusta pensar o de lo que deseamos, si tenemos en cuenta la magnitud de los escándalos que este partido ha protagonizado. El tipo de discurso político que la derecha mueve al respecto tiene un efecto de drenaje axiológico sobre estos temas, como trataba de explicar hace un año en "La corrupción y la mentira, ¿pasan factura al Partido Popular?". Por ello nadie debe llamarse a engaño si el PP vuelve a ganar las próximas elecciones (aunque es verdad que en ello el partido Podemos tendrá la parte decisiva de responsabilidad, al contribuir a fragmentar el voto de izquierdas). Como decía anteriormente en la entrada enlazada, esto no es un fenómeno exclusivo de España, sio que también lo encontramos en otros lugares. Toda la etapa política italiana de Berlusconi es otro ejemplo. Y un caso bastante paradigmático es el de Islandia, donde la derecha que provocó la crisis permitiendo la corrupción financiera, ganó las últimas elecciones y ha regresado al gobierno. Por supuesto, hay más ejemplos.

2º) En segundo lugar habrá quien considere que los escándalos de "corrupción" afectan a la salud del sistema, lo cual no es del todo cierto. Alguien en Twitter lo expresaba magistralmente en pocos caracteres: "Que el capitalismo es corrupto lo demuestra que los mercados ni parpadean frente a tanta corrupción" (@CapitanDarman). 

3º) Pero además el discurso dominante sobre la corrupción actúa de chivo expiatorio para el sistema, a través de un mensaje (subliminal en ocasiones, explícito en otras) por el cual la culpa de la "crisis" es de la corrupción de los políticos o, cuando menos, en parte importante. Tan eficaz resulta este discurso que hasta la propia élite financiero-empresarial (máxima responsable de la corrupción aunque los medios oculten su responsabilidad) se permite lanzar cínicas arengas en favor del combate contra esta lacra. Es algo así como el maestro de los ladrones señalando a los ladronzuelos mientras presume de la virtud de la honradez.

4º) Por otro lado, la llamada "corrupción" permite generar un monográfico mediático permanente, que fija la atención social, desviándola de problemas muchísimo más graves. Apenas se habla del paro, o del empleo precario, de la pérdida de nuestra capacidad adquisitiva, del escándalo que supone la brutal subida de las tarifas eléctricas, o de los salvajes presupuestos que el gobierno prepara para el próximo año, o del goteo de privatizaciones en servicios estratégicos, etc. Por no citar otros problemas de gran envergadura que van a condicionar dramáticamente nuestro futuro y el de nuestro hijos, como es el TTIP (el tratado de Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión). 

5º) El lenguaje es polisémico y el término corrupción no es una excepción. Los medios definen "qué es la corrupción política", focalizándola en actores que son sustituibles para el sistema. Pero las dimensiones más graves de lo que podemos considerar corrupción en un sentido amplio (graves en tanto vienen a condicionar el desarrollo del modelo social) son arbitrariamente excluidas del campo semántico. La mayor estafa pública, el mayor robo cometido contra los contribuyentes (aunque haya tenido lugar con coberturta legal) es el rescate bancario: de momento se reconoce que ya se han perdido 40.000 millones de euros que todos nosotros tendremos que pagar y ya estamos pagando. Este caso de acumulación capitalista por desposesión (Harvey) es el más sangrante caso de corrupción que ha tenido lugar en nuestro país desde la Transición, sin que nadie hable de ello. Lo mismo podemos decir de otros rescates, de las privatizaciones, etc.

6º) Una última dimensión a considera es que conviene no perder de vista que el modelo capitalista está transicionando en la UE, y que la meta es la liquidación paulatina de lo que fue el estado del bienestar, una vez desaparecido aquello contra lo cual fue levantado: el bloque socialista. ¿Y por qué es importante esta dimensión?... Sencillo: es menester evitar que la gente piense en ello, porque si por un momento la masa social pudiese visualizar el futuro que nos preparan, posiblemente la calle hablaría y no precisamente agitando manitas quincemayeras

Apenas he apuntado algunos de los items que podríamos considerar para resolver la pregunta al comienzo planteada. Sospecho que este permanente monográfico sobre la corrupción, tiene mucho de función hipnótica que facilita la dominación política, en un momento en que nuestro modelo capitalista se está reajustando radicalmente en contra de los intereses de los trabajadores.

He considerado interesante reproducir un par de contribuciones distintas sobre este tema: un fragmento de un artículo de Marat y un texto del canario Enrique Bethencourt. Ambos artículos son recientes y presentan un hilo conductor semejante, al plantear hasta qué punto se está desviando la atencion sobre problemas mucho más graves. Quizás la lógica y humana indignación que a todos nos provoca tener conocimiento de los escándalos que nos presentan en el teatro de los medios, provoque la distracción de otras cuestiones, distorsionando la percepción social de la realidad


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La yesca, la gasolina y el fuego
Marat
[Un fragmento del artículo de Marat "Los capitalistas ya votaron y lo hicieron por Podemos", del 3-11-2014, en el blog Asaltar los cielos. La negrita y subrayado son añadidos míos. Nota: téngase presente que apenas es un epígrafe de un artículo mucho más extenso sobre el partido Podemos]


Cabecera del blog Asaltar los cielos, de Marat.


Uno a veces tiene tentaciones de darse cabezazos contra la pared cuando observa de qué modo simplista se limitan muchas personas a no ver la realidad social, económica y política españolas más lejos de donde llega la punta de su nariz. Hagan el ejercicio de mirar a tal apéndice y comprobarán que aquello que Valle Inclán hacía decir a un Max Estrella borracho es muy cierto: “Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.” 

La realidad de la sociedad española ha sido pasada ya, no por el ojo crítico de la salvaje explotación de la clase trabajadora y por la penosa situación de millones de parados -eso importa poco en el ruido nacional desde hace años-, ni siquiera por la más comedida crítica de la creciente desigualdad o por la mirada a los recortes de la libertades de un gobierno liberticida y criminal que está creando un Estado totalitario de derecho, ni tampoco por ese mismo gobierno que mira al proceso soberanista de Cataluña desde la perspectiva del loco al que poco le importa el choque de trenes mientras fracase la otra parte y le dé votos a este lado del Ebro.

No. Lo único que parece encender la rabia nacional es la corrupción, por supuesto sólo de los políticos que han sido corrompidos y no de quienes les han comprado, sus corruptores: el podrido empresariado de este país que, atendiendo a su condición de clase, no ignora que la corrupción es el aceite que lubrica el engranaje de este sistema económico contra el que no parece ir casi nadie.  

No es ésta una posición de éxito. Parece que sólo es indecente el corrupto político, pero que quien compra a ese político debe salir casi siempre indemne. La corrupción política está asociada a centenares de personas pero el corruptor económico sólo tiene un nombre, “la doctrina Botín” y ya saben ustedes cómo acabó aquello. La ideología dominante lleva a que el personal quiera triunfar a cualquier precio dentro de la iniciativa privada.

La corrupción es la luz de gas que tapa cualquier otra realidad nacional: la pobreza de millones de españoles, el subsidio de paro agotado por tanto trabajador cuarentón o cincuentón que ya ha quedado definitivamente descolgado del futuro, los hijos de los hijos del agobio que no son universitarios sobradamente preparados y no tendrán oportunidades de salir al extranjero porque no adquirieron título académico, ni de otras lenguas que la propia, ni tuvieron si quiera la posibilidad de conocer por primera vez en sus vidas qué era esa cosa llamada trabajo. 

La realidad nacional tiene en la corrupción la yesca de la rabia colectiva. En la demagogia que la convierte en casi el único problema que padece el país encuentra la gasolina que hace de acelerante del incendio. En el ambiente tabernario de los medios de manipulación (mass media y redes sociales) el fuego que prende en las anteriores. Lo que queda menos a la vista es la mano de los poderes fácticos que maneja el mechero incendiario: el poder económico en primer lugar y otros que seguramente no son ya la Iglesia ni el ejército porque han perdido influencia en la pirámide del propio poder pero que constituyen la mano invisible que mece la cuna. Dejo a ustedes su identificación. 

Es llamativo que, siendo los principales partidos tan solícitos a la hora de cumplir los menores deseos del capital, no se haya producido hasta el momento una demanda de obligado cumplimiento de limpieza de la corrupción y ésta no se haya llevado a cabo. Quizá en el pestilente olor que sale de la CEOE y la AEB haya que buscar una parte de esta explicación y en el carácter de señuelo -léase cebo, reclamo- de la corrupción, capaz de ocultar el resto de los problemas colectivos la otra.

(...)
Marat

Para leer el artículo completo de Marat, pulsa en este hipervínculo:  "Los capitalistas ya votaron y lo hicieron por Podemos",


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La corrupción no es el problema
Enrique Bethencourt 
[Artículo de Enrique Bethencourt  "La corrupción no es el problema", del 8-11-2014, en el blog La Tiradera. En este caso la negrita es del autor]


Cabecera del blog La Tiradera, de Enrique Bethencourt.


Tras ver el título, ‘La corrupción no es el problema’, seguro que unos cuantos habrán afilado los cuchillos o cargado las escopetas; los admiradores de Javier Krahe tal vez preparen leña para alimentar la hoguera. A quién se le ocurre decir eso, que la corrupción no es el problema, cuando nos levantamos una semana sí y otra también con nuevos escándalos, cuando crece el número de imputados y detenidos, cuando las vinculaciones entre algunos empresarios y algunos responsables públicos han servido para la financiación irregular de partidos o para el lucro personal de vividores para los que nunca era suficiente el dinero mangado.

Ruego pospongan mi ejecución unos minutos, al menos hasta terminar de leer este breve texto. Agradecido quedo.

La corrupción y el fraude aparecen en el último CIS, el de octubre, el de la confirmación del tripartidismo, como uno de los principales problemas. Las citan el 16,4%, en segundo lugar tras el paro (52,5%), y por delante de los problemas de índole económico (9,5%) y la política (8,7%).

Cierto es que la cosa cambia algo cuando se pregunta por los problemas que afectan personalmente a los encuestados. Entonces, el paro sigue percibiéndose como la circunstancia de mayor gravedad (36,7%), pero a continuación se sitúan los problemas de índole económico y la corrupción retrocede hasta un 5,4%, ligeramente por delante de la calidad del empleo (4,7%).

En los últimos años, y especialmente en los últimos meses, han aflorado numerosos casos que han afectado a partidos e instituciones. Desde los sobresueldos del PP a los EREs andaluces del PSOE, pasando por los escándalos que afectan a la Casa Real, las tarjetas black de Caja Madrid-Bankia, la confesión de Pujol o, en fin, la operación púnica de Granados y cía. A lo que se añaden estos días los amorosos viajes a Canarias de algunos cargos del PP, mezclando actividad privada con dinero de todos.

Orgía

Empresarios y políticos mezclados en una orgía de dinero que resulta siempre obscena, pero que produce más rabia, se aprecia en los estudios sociológicos, cuando se hace en esta etapa de retroceso económico y social, de empobrecimiento y precarización de una parte significativa de la sociedad. Unos pocos robando a mansalva y muchos en las colas de Cáritas.

Una sociedad, por cierto, que no reacciona igual frente a semejantes atropellos. En numerosas ocasiones hemos visto como grupos bien numerosos de gente jaleaban a los implicados en procesos delictivos en un ayuntamiento, recibiéndoles como héroes a la salida del juzgado o de la cárcel. Como estos días existen personas que justifican y muestran su apoyo a la Pantoja por mucho dinero que haya blanqueado o defraudado a Hacienda.

Agradezco que todavía no me hayan ajusticiado. Pese a lo dicho anteriormente me ratifico en el título, aún a riesgo de que formen el pelotón de fusilamiento ya. La corrupción no es el problema. Es, sin duda, un grave problema, uno de los grandes problemas, que arrasa con los valores éticos y convierte a la sociedad en un lugar propicio para golfos, tramposos y amorales; que detrae recursos de las administraciones públicas y beneficia injustamente a unas empresas frente a otras; que enriquece a individuos sin escrúpulos dispuestos a todo para engordar su patrimonio personal.

Y ante la que no caben paños calientes de ningún tipo: hay que disponer de los suficientes elementos para prevenirla, para dificultarla, y de contundentes respuestas cuando se produce.

Lo repito por penúltima vez: la corrupción no es el problema. Lo son, en mucha mayor medida, las políticas que se vienen implementando por las organizaciones internacionales y los gobiernos en los últimos años. Las decisiones del FMI y la Troika. Los cambios en el texto de la Constitución que pusieron el pago de la deuda y el déficit por encima de los servicios públicos y las personas. La reforma laboral y el miedo inyectado en vena a los que temen perder lo poco que tienen, aceptando niveles cada vez más altos de explotación laboral. El rescate que sólo se aplica a los bancos y no a las personas o a las pequeñas y medianas empresas. El descontrol sobre las instituciones financieras y el predominio de la economía especulativa. La privatización de lo público rentable (AENA) y la nacionalización de lo privado en estado ruinoso (autopistas de peaje).

Decisiones

Todas esas medidas y decisiones están detrás de los millones de desempleados, una gran parte no ya de larga sino de eterna duración. De los millones, también, de trabajadores y trabajadoras que forman parte del ejército de los pobres pese a tener un empleo. De los niños y niñas que precisan del comedor escolar, incluso en verano, para evitar su desnutrición. De los obligados a abandonar sus estudios por razones económicas. De los inmigrantes que se han quedado sin sanidad. De las mujeres desprotegidas frente a la violencia de género. De las personas dependientes abandonadas a su suerte.

De los que son expulsados de sus hogares por no poder afrontar la hipoteca o el alquiler. De los jubilados que tienen que elegir entre pagar sus medicamentos o ayudar a sus hijos y nietos. De los que no tienen para pagar la energía que precisan para la calefacción o para cocinar sus escasos alimentos. De los que hace tiempo que no saben lo que es la esperanza.

Pondré un sencillo ejemplo. En 2009 los ingresos que generaba el turismo en Canarias se elevaban a 12.500 millones de euros; hoy, tras el bache de los primeros años de la crisis, esa cifra es sensiblemente superior, estará por encima de los 13.000. Pero con un detalle importante: hay 42.500 empleos menos (una reducción del 15% con relación a las cifras de hace cinco años) en el sector. Por aplicación pura y dura de la reforma laboral y no por prácticas corruptas

Más peligrosa que la corrupción, por dañina y execrable que sea, más detreminante en el padecimiento colectivo, es el conjunto de políticas de este capitalismo neoliberal y desalmado que nos empobrece, nos aliena, nos convierte en individuos aislados, nos empuja hacia el abismo. Condenando a la mayor precariedad a un tercio de la población, mientras en una singular transferencia de rentas, los ricos son cada vez más ricos; y no mediante la corrupción y el fraude, no mediante oscuras maniobras, sino con la legalidad en la mano, aplicando leyes que benefician exclusivamente a unos pocos.

La corrupción no es el problema.
Preparados. Listos. ¡Disparen!


Enrique Bethencourt

Fuente del artículo: blog La Tiradera, de Enrique Bethencourt. 
La negrita es del autor.



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El disparo de los francotiradores tuiteros

Como cierre, reproduzco algunos tuits interesantes que he ido leyendo en Twitter:

@CapitanDarman
Que el capitalismo es corrupto lo demuestra que los mercados ni parpadean frente a tanta corrupción.

‏@_ru_b_en_
«A los empresarios no nos miren, miren a los políticos que corrompemos». Pues a mí nunca me ha explotado ni despedido ningún corrupto, eran empresas enriqueciéndose dentro de la escrupulosa legalidad.

@JavierGiner
Mientras el necio señala al político, el sabio señala al sistema.

@hecrom_
Cuando en tertulias televisivas empiece a escuchar que la culpa es del capitalismo y hablar de proyecto empezaremos a analizar de otra forma

@carlosmartinezr
Los que creen que el problema es de la "clase política" son los que asumen y se conforman con el capitalismo.
La corrupción en el capitalismo funciona así: El que dispone de capital corrompe a quién se le antoje: funcionarios, políticos o votantes.
Decir que la democracia está secuestrada por la casta política es una falsedad. La democracia es un juguete en manos del capital.

‏@sacedator
¿Por qué le llamamos "mafia" con lo fácil que es llamar a las cosas por su nombre? CAPITALISMO.

@Alanthano
Luchar contra la corrupción sin luchar contra lo que la origina es como guardar los alimentos en un frigorífico sin enchufarlo


Autor: Alexey Oborotov (Rusia).

jueves, 13 de noviembre de 2014

Corrupción, capital y el insultante delirio de Juan Rosell (CEOE). A propósito de sus últimas declaraciones.



Juan Rosell, presidente de la patronal CEOE.
 Autor: Paco Garabato.


Pongamos que hablamos de una mafia que opera con cobertura legal

Llegar a ser presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), es algo así como convertirse en Padrino de una poderosa corporación que ejerce un poder desmesurado entre bastidores. Tanto que tal corporación se permite dictar al gobierno la reforma laboral que más interesa al capital, por ejemplo (en realidad, dicta las grandes líneas de la política económica). Saben que los gobiernos de turno son subalternos de quita y pon. Una campaña de prensa por aquí, una campaña de prensa por allá... y ponen o deponen al capataz del cortijo. Y es que ya lo decía Marx: "El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía". Por eso, democracia y capitalismo son realidades que no casan, por muchos que los ideólogos del establishment se empeñen en argumentar lo contrario.

Los integrantes de la gran patronal son mucho más que un lobby: son el (un) Poder... iba a decir en la sombra, pero lo cierto es que ya se han acostumbrado a ejercer su dominio con absoluto desparpajo y sin disimulo.

A veces estos padrinos terminan entre rejas, como sucedió con el mafiosillo Gerardo Díaz Ferrán (presidente de la CEOE entre 2007 y 2010). Pero en las escasas ocasiones que sucede algo así, el asunto obedece más a ajustes de cuentas entre familias que a la eficacia y honestidad de los jueces, otro tipo de subalternos al servicio de los amos del cortijo.

Practican una brutal lucha de clases contra los trabajadores, sin encontrar apenas respuesta y oposición (ya se sabe: la lucha de clases "es una causa justa del pasado", decía el pesoista Jáuregui; es una cosita que ya está superada, le dicen al que vende su fuerza de trabajo). Representan una organización de sanguijuelas que practica sistemáticamente el terrorismo social. Pero esa forma de "terror" jamás será mencionada en los medios





Juan Rosell y la corrupción.

Nos hemos acostumbrado a oír hablar de corruptos, pero no de corruptores, que son los grandes empresarios. Como mucho, se habla de tramas cuyo radio de acción es el ámbito local, o en el mejor de los casos el autonómico. Pero de la trama mafiosa organizada por el gran capital en nuestro país, apenas escucharemos hablar. Y es normal: controlan los medios. Los mayores casos de corrupción son aquellos que tan siquiera son nombrados o señalados como corrupción (por ejemplo el rescate bancario y otros rescates). Son protagonizados no por pececillos pirañas sino por tiburones.

Corruptos versus corruptores. He ahí la cuestión. Al respecto, la agencia Colpisa distribuyó esta semana una entrevista con Juan Rosell, gran padrino de la CEOE. Fue recogida por multitud de medios, ayer 12 de noviembre. Pude leerla en La Voz de Galicia, periódico experto en comprar y chantajear políticos y que sin embargo se presenta como adalid en la denuncia mediática de la corrupción. En la entrevista de Colpisa, firmada por J.A.B., se le pregunta a Juan Rosell:
-¿Cree que la corrupción es un problema exclusivo de la clase política? Algunos argumentan que al lado de cada político corrupto hay un empresario que le corrompe.
La respuesta del capo empresarial no tiene desperdicio:
-No es un problema de la clase política, sino del conjunto de la sociedad. Debemos arreglarlo entre todos, comenzando por los detalles más pequeños. Todavía hay padres que cuando su hijo llega a casa y reconoce que ha copiado en un examen no hacen nada. Pues hay que empezar a hacer algo desde ahí.

¡Vamos, que la culpa la tenemos todos! Y ya, puestos a buscar la solución... ¡comencemos con castigar a los niños que copian en los exámenes! En mi pueblo dirían: ¡pero que tío más chulo! Si somos delicados podemos llamarlo demagogo. Pero resulta mucho más expresivo decir que Juan Rosell se mea encima de todos con esas palabras. ¡Con dos cojones!, diría un castizo.

No está mal, que el responsable de una corporación que es el eje de la corrupción estructural (la CEOE, como representante del gran capital), responda y se justifique diciendo: mire, es que la sociedad es así y la solución pasa por empezar con esos "detalles más pequeños" como castigar a los niños que copìan en los exámenes. ¡¡Ay, esta infancia corrupta!!

Palabras casi tan graves como cuando culpó a las mujeres del desempleo:
  • "Un millón de amos y amas de casa están apuntados al paro para intentar cobrar algún subsidio" (2 Julio 2014)
  • "Una de las claves de por qué se ha disparado el paro hasta el 25% es el crecimiento demográfico; otra, la incorporación de la mujer al mundo laboral" (3 Julio 2014)


El eje del discurso como elemento de legitimación política.

Más allá del recochineo que ha mostrado Rosell en la entrevista, nos interesa trascender lo anecdótico. En el fondo Rosell está utilizando un argumento central del discurso de la ideología dominante para justificar la corrupción. Hace casi un año, en "La corrupción y la mentira, ¿pasan factura al Partido Popular?", exponía en este mismo blog los motivos por los que considero que para el PP la corrupción tiene un coste electoral limitado. En concreto me basaba en tres items argumentales que encontraréis desarrollados en aquella entrada (pulsar en este link). De manera sintética:

  • A)  Afirmación maximalista: todos roban, todos son corruptos.  Si todos roban y son iguales, votar al PP no es peor que hacerlo a otro partido.
  • B)  La inevitable condición de la naturaleza humana. Se trata de una variante más "culta" del principio anterior, que apela a la inevitable condición humana, transformando el maximalismo rudo "todos los políticos roban" en otro tipo de maximalismo fatalista, de tinte pseudo filosófico, que vendría a definir la esencia humana: los seres humanos son, por naturaleza, corruptos. Al definir el problema como una constante humana, se minimiza su gravedad social, política y moral. Se relativiza.
  • C)  Igualar los casos de corrupción o amplificar la corrupción del contrario, para alimentar el insoportable "y tú más".  

Si nos fijamos en el segundo de los argumentos (B), se trata del elemento discursivo al que se agarra Rosell. Y se trata de una idea ampliamente difundida por la ideología dominante. Precisamente cuando escribía la entrada mencionada,  la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en unas declaraciones insistía en lo mismo que afirma Rosell ahora, al justificar los casos de corrupción apelando a que el problema es algo inevitable que está en toda la sociedad, ya que forma parte de la naturaleza humana: "la corrupción es parte de la condición humana”, decía por entonces Cospedal  (la fuente es la agencia EFE, pero fue difundido por todos los medios; por ejemplo, véase La Vanguardia). 

La perversidad del discurso no puede ser mayor: corruptos son los corruptos, pero también quienes sufrimos y padecemos la corrupción de los corruptos. Verdugo y víctima son culpables porque comparten la misma condición humana. Es como si dijésemos que todos somos ladrones por naturaleza.

Este discurso, ¿llega a calar en la masa social? Opino que sí. En un grado bastante significativo. Hoy mismo, Manuel García -compañero de este blog- me contaba una conversación que pudo escuchar casualmente entre dos personas que no conocía:
   - Hombre 1: No hay derecho con esto de Pujol. Estamos gobernados por gente que está robando.
      - Hombre 2: Y tu no robas porque no puedes.
      - Hombre 1: ¡Claro!
      - Los dos a continuación se ríen.

Es un ejemplo de algo que todos hemos escuchado alguna vez -sobre todo en votantes de la derecha- y que revela la fuerza que tiene este elemento discursivo, cuya función es mitigar el efecto político de la corrupción.

Una corrupción que, es bueno no olvidar, antes de ser política es corrupción empresarial, del capital.



Apéndice cómico
Mejor terminar de forma cómica para sacarnos de encima el cabreo que nos provocan las declaraciones de Rosell. Así veía el historietista Furillo a Rosell y a su lugarteniente Feito. Fue publicado en la revista El Jueves hace ya tiempo:





Entradas relacionadas


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Siempre con nosotros. ¡25 años Dolores vive!


Una voz viva
 en la Historia


Dolores Ibárruri en la primera fiesta del PCE en la Casa de Campo, tras su legalización. 1 de octubre de 1978. Foto: Nemo, galería Wikipedia

"¿Quién no la sigue? Nunca al viento
dio una bandera más pasión
ni ardió más grande un corazón
al par de un mismo pensamiento.”
Rafael Alberti





El 12 de noviembre de 1989, a los 93 años, Dolores Ibárruri Gómez, Pasionaria, dejó este mundo y entró a formar parte de la leyenda, de una leyenda viva porque siempre nos ha acompañado. Dolores vive en cada hombre o mujer que resiste, en cada anhelo de un futuro distinto, en cada grito de rebeldía, en nuestros sueños de una sociedad sin explotados ni explotadores, sin oprimidos ni opresores.
25 años... ¡Dolores vive! 


"Ahí va Dolores", Lucía Socam (a Pasionaria)


Monográfico dedicado a la vida de Dolores Ibárruri emitido en el programa Informe Semanal de RTVE, en 1995.


El 1 de noviembre de 1938, Dolores Ibárruri despedía en Barcelona a las Brigadas Internacionales con un emotivo discurso. Lectura de éste en un acto republicano contemporáneo.


"Pasionaria", de Tino Calabuig. Fragmento. Emotiva carta de amor a Dolores: Pasionaria, te quiero



"Mejor morir de pie que vivir de rodillas".
Un monumento reciente en el pequeño pueblo de Caberstany (
Perpignan, Francia), a 'La Pasionaria', Dolores Ibárruri. Galería Flickr Andy Hammond


Madrid, 29-2-1936. Dolores Ibárruri en un mítin en la
 Plaza de Toros de Las Ventas.

"¡No pasarán! 1936, Dolores Ibárruri se dirige a los españoles a través de la Radio.
Foto: Archivo Histórico del PCE (http://archivohistoricopce.org)

Dolores, Pasionaria, 1936. Foto Keystone-France (Getty Images)

Dolores, fecha: entre abril y julio de 1936. Corresponde al material grabado por Chim (David Seymour) en el viaje que hizo a España con Robert Capa y Gerda Taro.




Dolores, durante una intervención 

Dolores Ibárruri, Pasionaria, durante su discurso celebrado en el campo de Mestalla (Valencia) el 23 de agosto de 1936

Dolores Ibarrruri. En París con otros representantes del Frente Popular, rodeadada de periodistas. Fecha: no tenemos el dato. Tomada de La Vanguardia.

Dolores Ibárruri y su hijo Rubén, muerto como
 Teniente  del Ejército Rojo en la Batalla de Stalingrado,
 el 14 de septiembre de 1942

Dolores Ibárruri junto a José Diaz y Palmiro Togliatti

Praga 1959. Dolores Ibárruri, Fernando Claudín y Vicente Uribe. Congreso del PCE. Referencia tomada de fideus.com


Dolores Ibárruri y Fidel Castro. Cuba, 1963.

Fidel Castro con Dolores Ibárruri. Foto: Alberto Korda.


Dolores Ibarruri, Che Guevara, Raul Castro, Blas Roca, Carlos Rafael Rodriguez escuhando a Fidel. La Habana, 1963. Foto: Archivo Histórico del PCE (http://archivohistoricopce.org)


Ho Chi Minh y Dolores Ibarruri en París, 1960. Foto: Archivo Histórico del PCE (http://archivohistoricopce.org)

Dolores Ibárruri y Nicolae Ceauşescu, durante
 una visita de ésta a Rumanía en 1972


Dolores Ibarruri en Asturias, publicada en Mundo Obrero


Dolores Ibárruri al lado de Enrico Berlinguer. Gran miting del PSUC en la Plaza de Toros La Monumental, Barcelona 1978. Galería Flickr de Manel Armengol.

Dolores Ibárruri. Gran miting del PSUC en la Plaza de Toros La Monumental, Barcelona 1978. Galería Flickr de Manel Armengol.

Dolores Ibárruri y Rafael Alberti en el Congreso de los Diputados, 1977. Foto de Marisa Flores

Carlos Mejía Godoy con Dolores Ibarruri


Aquel 19 de julio de 1936, horas después del comienzo del golpe de estado, Dolores Ibárruri hizo un llamamiento al pueblo en nombre del Partido Comunista de España, desde los micrófonos del Ministerio de Gobernación. Resistir al fascismo, no pasará... es el mensaje a recordar de aquel célebre discurso que pasamos a reproducir:

¡Obreros! ¡Campesinos! ¡Antifascistas! ¡Españoles patriotas!... Frente a la sublevación militar fascista ¡todos en pie, a defender la República, a defender las libertades populares y las conquistas democráticas del pueblo!...

A través de las notas del gobierno y del Frente Popular, el pueblo conoce la gravedad del momento actual. En Marruecos y en Canarias luchan los trabajadores, unidos a las fuerzas leales a la República, contra los militares y fascistas sublevados. 

Al grito de ¡el fascismo no pasará, no pasarán los verdugos de octubre!... los obreros y campesinos de distintas provincias de España se incorporan a la lucha contra los enemigos de la República alzados en armas. Los comunistas, los socialistas y anarquistas, los republicanos demócratas, los soldados y las fuerzas fieles a la República han infligido las primeras derrotas a los facciosos, que arrastran por el fango de la traición el honor militar de que tantas veces han alardeado. 

Todo el país vibra de indignación ante esos desalmados que quieren hundir la España democrática y popular en un infierno de terror y de muerte.

Pero ¡NO PASARÁN! 

España entera se dispone al combate. En Madrid el pueblo está en la calle, apoyando al gobierno y estimulándole con su decisión y espíritu de lucha para que llegue hasta el fin en el aplastamiento de los militares y fascistas sublevados. 

¡Jóvenes, preparaos para la pelea! 

¡Mujeres, heroicas mujeres del pueblo! ¡Acordaos del heroísmo de las mujeres asturianas en 1934; luchad también vosotras al lado de los hombres para defender la vida y la libertad de vuestros hijos, que el fascismo amenaza! 

¡Soldados, hijos del pueblo! ¡Manteneos fieles al gobierno de la República, luchad al lado de los trabajadores, al lado de las fuerzas del Frente Popular, junto a vuestros padres, vuestros hermanos y compañeros! ¡Luchad por la España del 16 de febrero, luchad por la República, ayudadlos a triunfar! 

¡Trabajadores de todas las tendencias! El gobierno pone en nuestras manos las armas para que salvemos a España y al pueblo del horror y de la vergüenza que significaría el triunfo de los sangrientos verdugos de octubre. 

¡Que nadie vacile! Todos dispuestos para la acción. Cada obrero, cada antifascista debe considerarse un soldado en armas. 

¡Pueblos de Cataluña, Vasconia y Galicia! ¡Españoles todos! A defender la República democrática, a consolidar la victoria lograda por el pueblo el 16 de febrero. 

El Partido Comunista os llama a la lucha. Os llama especialmente a vosotros, obreros, campesinos, intelectuales, a ocupar un puesto en el combate para aplastar definitivamente a los enemigos de la República y de las libertades populares. ¡Viva el Frente Popular! ¡Viva la unión de todos los antifascistas! ¡Viva la República del pueblo! ¡Los fascistas no pasarán! ¡No pasarán!

Dolores Ibárruri, 19 de julio de 1936 




Monumento a Dolores Ibárruri y a las Brigadas Internacionales, en las orillas del río Clyde, Glasgow, Escocia. Galería Flickr de Graeme. Foto de 2006.

Monumento a Dolores Ibárruri y a las Brigadas Internacionales, en las orillas del río Clyde, Glasgow, Escocia. Galería Flickr de Michael_1966. Foto de 2013.
Texto de la base del monumento de la imagen anterior:
"Mejor morir de pie que vivir de rodillas" (Dolores Ibárruri, La Pasionaria)
La ciudad de Glasgow y el movimiento británico de los trabajadores, rinden tributo al coraje de aquellos hombres y mujeres que fueron a España a luchar contra el Fascismo. 
1936-1939
2.100 voluntarios eran británicos.
534 cayeron muertos. 65 de ellos eran de la ciudad de Glasgow.


"Pasionaria 25 años Dolores vive 1989-2014". Vídeo conmemorativo del PCE. Canal de Youtube del PCE.


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"¿Quién no la quiere?
 No es la hermana,
la novia ni la compañera.
Es algo más: la clase obrera,
madre del sol de la mañana."
Rafael Alberti


25 años:
¡Dolores vive!