Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

domingo, 23 de marzo de 2014

De apagones y manipulaciones informativas sufridas por el 22M y la analogía con IU-PCE.



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El sábado 22 de marzo se concentraron en Madrid varios cientos de miles de ciudadanos, en lo que se han llamado las Marchas de la Dignidad. Reivindicaciones fundamentales:
  • Que los ciudadanos no paguemos la deuda pública
  • No más recortes de los derechos ni de los servicios públicos
  • No a las medidas que impone a España la Troika, es decir, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea
  • Pan, trabajo y techo para todos y todas

Un fragmento del manifiesto del 22M:
"(...) contra las políticas que atentan contra los derechos humanos y la justicia social. Una movilización contra el pago de la deuda, por el empleo digno, por la renta básica, por los derechos sociales, por las libertades democráticas, contra los recortes, la represión y la corrupción, por una sociedad de hombres y mujeres libres, una movilización contra un sistema, un régimen y unos gobiernos que nos agreden y no nos representan. Exigimos, por tanto, que se vayan. Que se vaya el Gobierno del PP y, también, todos los gobiernos que recortan derechos sociales básicos, todos los gobiernos que colaboran con las políticas de la Troika." (ver texto completo del manifiesto aquí)
La concentración ha sido valorada como una de las más grandes producidas en la historia de la democracia española. Sin embargo, la realidad reflejada en los medios ha sido otra. Los medios españoles, en especial aquellos que más se ensañan con países como Cuba y Venezuela, han silenciado, cuando no tergiversado, todo lo relacionado con las Marchas de la Dignidad. Son los mismos medios que presumen de imparcialidad cuando informan sobre Cuba y Venezuela. Sin duda, si las marchas que comenzaron hace muchos días y que desembocaron en la capital española, hubieran tenido lugar en Venezuela o en Cuba, tales medios nos habrían bombardeado a todas horas con imágenes.

Es por ello que la mejor manera de evitar que las Marchas de la Dignidad adquieran notoriedad y la gente se una a ellas, no es atacarlas, ya que podría provocar una corriente de empatía y un sentimiento de unión. Lo mejor para evitar el contagio de la protesta es ignorarla. El silencio sobre las marchas hasta que han llegado a Madrid ha provocado que existan multitud de ciudadanos que no sepan de su existencia, por informarse mayoritariamente el televisión, hasta que ya no pueden formar parte de ellas.
El sabotaje mediático contra las Marchas de la Dignidad, que supuso un verdadero apagón informativo cuando no una burda tergiversación, se concretó en:
  1. Apagón informativo previo. Durante los días previos, los medios silenciaron las marchas que desde todas las partes del estado estaban teniendo lugar. Fue como si las distintas columnas que se dirigían a Madrid no existiesen.
  2. Criminalización previa. Ejemplo de ello fueron las declaraciones del Presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, Ignacio González. El político del PP llegó a equiparar a los ciudadanos de las marchas con los neonazis griegos (eldiario.es). Otros miembros del PP se refirieron a las mismas como una iniciativa organizada por "peligrosos radicales" de "extrema izquierda".
  3. Concentración en el 22M: minimización. La información de cientos de miles de ciudadanos fue minimizada obscenamente por los medios. El diario El País reducía la cifra a 50.000 personas, todo un miserable ejercicio de manipulación informativa. Sólo de Andalucía se desplazaron 600 autobuses, lo que ya hace una cifra de 30.000 personas. Otros medios evitaron dar cifras de los manifestantes concentrados. En los medios extranjeros se habló de una cifra mínima de un millón de personas. 
  4. Identificación con violencia: criminalización de la jornada 22M. Muchos de los telediarios limitaron la información a hablar de los disturbios que tuvieron lugar al final de la concentración. Por ejemplo, el telediario del mediodía del domingo 23 de TVG (Televisión de Galicia) dedicó un minuto al 22M, reproduciendo durante todo el tiempo imágenes de violencia y destrozos, mientras el locutor informaba que en Madrid grupos radicales habían provocado disturbios, dando cifras de los heridos y detenidos; el final del corte informativo de la TVG, fueron unas declaraciones de la delegada del gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, enfatizando que parte de los detenidos eran "vascos y gallegos", sugiriendo así de forma implícita una relación entre el 22M con el entorno abertzale vasco y la organización Resistencia Galega. Un tratamiento informativo semejante fue el que dieron el resto de los canales públicos y privados.
  5. Desvío de la atención informativa. Los medios bombardearon desde la víspera, luego durante toda la jornada y al día siguiente, con el anuncio de la inminente muerte de Adolfo Suárez, el primer presidente constitucional.  De esta forma se desvió la atención, a través de amplios reportajes, entrevistas, etc., relacionados con la muerte de un señor que todavía no se había muerto. Decía Paco Arnau (‏@ciudadfutura, ciudad-futura.net): "Medios hablando de funeral y capilla ardiente de alguien que sigue vivo. La degradación del periodismo ha llegado a extremos insospechados." Pascual Serrano (‏@pascual_serrano) comentaba: "Periodismo rebaño. Llevamos cinco horas con la noticia de portada de todos los medios de la no muerte de Adolfo Suárez".

En rojo, la zona que llegó a ser ocupada en un momento dado por los asistentes al 22M. Compárese con la foto del estadio Santiago Bernabeu en la misma escala. NOTA IMPORTANTE: esta comparación visual se puede prestar a polémica; sugiero que se lea el comentario crítico de Pablo C. que figura en el apartado de comentarios. También agradecemos que nos dejes tu opinión. 

El Presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, Ignacio González. El corrupto político del PP  equiparó las Marchas de la Dignidad con los neonazis griegos.

Esto ocurrió:

22M Columna nordeste en la entrada a Madrid

22M. Columna sur, entrada de Madrid

22M. Columna este, entrada de Madrid

22M Columna nordeste en la entrada a Madrid
Columna levantina durante la marcha a Madrid
22M. Columna sur ya en las calles de Madrid dirigiéndose al punto de concentración

¿Os imagináis que estas marchas hubieran tenido lugar en Venezuela? De ser así, tales imágenes serían repetidas por nuestros medios varias veces al día. Como dijo un tuitero (Ángel Marzal ‏@AngelMarzal): "Si queremos cobertura informativa en España, dónde montamos la siguiente marcha, ¿En Venezuela o en Ucrania?"

22M, Madrid, Plaza Colon

22M, Madrid, Plaza Colon

22M, Madrid, Plaza Colon y Castellana

22M, Madrid, Paseo del Prado a la altura de La Cibeles

Las anteriores imágenes corresponden a las "50.000" personas que vio El País, el diario de PRISA. Comentaba Alanthano ‏(@Alanthano) con sarcasmo:
   -¿Cómo meterías 50000 personas en un seiscientos? 
   +No sé. díselo a El País. seguro que lo saben.

La concentración de Madrid fue abrumadoramente superior a las de la plaza Maidán de Kiev, amplia y diariamente cubiertas por nuestros medios. Está claro a quiénes sirven los medios españoles. Todos debiéramos tenerlo en cuentan cuando leamos o veamos noticias de países como Venezuela o Cuba (o incluso Rusia) en los medios.

La concentración fue pacífica y transcurrió con normalidad. Muchas familias acudieron con sus hijos:

Madrid, 22M. Camino de La Cibeles. El sindicalista Agustín Moreno (@MorenoG_Agustin) respondía con esta imagen a la acusación de los medios y políticos del PP que calificaron el 22M como una reunión de peligrosos radicales:  "No se lo pierdan: Una peligrosa radical vestida de rosa en la manifestación. Y así muchos ¡dónde vamos a llegar! ".

Madrid 22M. Bandera republicana. El 22M se vivió con espíritu republicano, en reivindicación de un nuevo proceso constituyente que ponga fin a la monarquía y al régimen corrupto de 30 años de bipartidismo PP-PSOE.

Y así lo contaron los medios:

Finalizando la concentración, se produjo un enfrentamiento entre los antidisturbios e individuos con las caras tapadas y capuchas, lo que fue aprovechado para disolver el acto con violencia policial. ¿Quiénes son los encapuchados? La siguiente foto es suficiente para reflexionar sobre su identidad, porque revela la infiltración de policías entre los manifestantes para provocar y reventar la protesta. Ya lo hemos vivido muchas veces:

22M, Plaza Colón, Madrid. Los mismos encapuchados provocadores, en otro momento ayudando a los antidisturbios. Está clara la identidad de los encapuchados en las manifestaciones, al igual que están claras sus intenciones. 

Lejos de difundir imágenes que muestran la dimensión pacífica y civilizada de la protesta, los medios optaron por este otro tipo de imágenes:







Además de la manipulación de las cifras, llamo la atención sobre la imagen y vídeo seleccionados por El País para ilustrar la noticia,

Aunque las imágenes de la brutalidad policial, fueron censuradas:



Tampoco se verá esto en los medios españoles:

Un policía antidisturbios llamando "guarra" a una periodista:
https://www.youtube.com/watch?v=IRI14qLNn8o


¿Madrid o Venezuela? El sarcasmo de Pascual Serrano.

Pascual Serrano, autor de de libros como La comunicación jibarizada (obra que recomiendo especialmente),  entre los agudos tuits (@pascual_serrano) que ayer envió sobre el 22M, hay un par de ellos que desde el sarcasmo vienen a decir muchas cosas. Se comentan por sí solos:
  • Impresionante. Después de la manifestación ayer en Madrid, en informativos de Antena 3 sacan la represión policial... de Venezuela
  • Ya entiendo. Prensa española no pudo cubrir ayer bien marchas en Madrid porque estaba ocupada en Venezuela con esto:

Esta fotografía, que recoge Pascual Serrano y a la que alude en su tuit, muestra como "dos opositores" al gobierno de Venezuela posan para las cámaras que luego difundirán imágenes de multitudinarias manifestaciones contra el gobierno. El esperpento es de campeonato. 


La analogía de la tergiversación informativa del 22M con el silenciamiento que sufre IU y el PCE.

La indignación provocada por el apagón informativo sobre el 22M previo al día 22, y la tergiversación informativa siguiente, sin duda hará reflexionar a muchos sobre el papel de los medios sistémicos. No pocos de los que ahora se indignan con lo sucedido, a menudo parecen ignorar o no tener en cuenta una dura realidad que afecta a organizaciones como Izquierda Unida (IU) y el Partido Comunista de España (PCE). Este apagón informativo y esta tergiversación mediática, la vienen sufriendo estas organizaciones desde siempre. Es algo que debiera hacernos reflexionar, ya que provoca un desconocimiento y una idea a menudo errada de lo que es IU y el PCE. 

Sobre esto, reproduzco algunos fragmentos de la entrada "La fontanería política que trajo cola (o coleta). ¿Por qué ciertos medios sistémicos se vuelcan con Pablo Iglesias y Monedero?", publicada en este blog con anterioridad:
Los medios de comunicación son el mayor instrumento y principal agente de socialización política que existe. Quien no tenga claro esto, más le vale espabilar y deshacerse de su inocencia angelical arrojándola por la ventana. Los medios enfatizan unos aspectos u otros de la realidad, ocultan, muestran, velan, desvelan, iluminan unas caras del prisma (metáfora de la realidad social) que el Poder quiere que veamos, dejando otras caras en la oscuridad... Aquello que no sale en TV, radio o en periódicos, no existe. 
(...) No es casual la avalancha de críticas y silencios contra Izquierda Unida desde hace tiempo. Digo críticas, porque pocas veces se menciona a IU en los medios y, cuando eso ocurre, a menudo suele ser para informar de algo que daña la imagen de la formación. Y digo silencios, porque IU la mayoría de las veces parece no existir para los medios. Es el páramo de la soledad mediática al que está condenada Izquierda Unida, sin que podamos saber si es mejor que no te mencionen o que lo hagan para destriparte.
Es verdad que esto le pasa también al resto de la izquierda, se llame Bildu, CUP, BNG, SAT, PCPE, todo el movimiento libertario, etc. Pondré un ejemplo paradigmático: el caso del PCE.
Dentro de la federación de IU, el Partido Comunista de España (PCE) es la agrupación política más repudiada por los medios. En efecto, el PCE sigue despertando la ira anti-comunista que aflora en nuestros medios cuando se les rasca un poco. En septiembre pasado se celebró en Madrid, como todos los años, la gran Fiesta anual del PCE. Hacía mucho tiempo que este encuentro anual de los comunistas no contaba con tantos asistentes. Pero para los medios, el evento prácticamente no existió. Tan siquiera se llegaron a mencionar algunos de los actos culturales que tuvieron lugar, a pesar de que tenían suficiente relieve informativo como para objetivamente ser cubiertos sí o sí por la prensa y las televisiones. Con su habitual fina ironía, Felipe Alcaraz valoraba en Twitter semejante boicot mediático:
@FelipeAlcarazM - Hay que agradecer a muchos medios que hayan protegido con su silencio la reunión clandestina de más de 20.000 personas en la fiesta del PCE
En noviembre de 2013, tenía lugar el XIX Congreso del PCE, coincidiendo en el tiempo con la celebración de la Conferencia Política del PSOE. El PCE, surgido en 1921 como una escisión del PSOE, es el tercer partido más antiguo del estado español, después del PNV vasco (1895) y del PSOE (1897). A pesar de la trascendencia de dicho congreso y del papel histórico del PCE (prácticamente la única organización que mostró capacidad operativa en la resistencia a la dictadura franquista), los medios boicotearon el congreso silenciando su celebración, mientras nos bombardeaban a todas horas con la Conferencia Política del PSOE; a los medios sólo les faltó informar en directo de los momentos en los que Rubalcaba o Soraya Rodríguez iban al baño.
Silenciar la existencia de algo, es una forma de matarlo. En líneas generales, esta condena al silencio es, como dije antes, extensible al resto de IU y de la izquierda en general. Sólo se rompe para introducir cizaña, resaltar errores o para tergiversar la realidad. Y sin embargo, esto último parece ser la tónica más frecuente desde hace cierto tiempo. Ha tenido lugar un punto de inflexión temporal a partir del cual ha ido en aumento la aparición de cuñas críticas contra IU en los medios. Dicho punto de inflexión vino dado por el crecimiento de IU en intención de voto en las encuestas. Comenzó a darse un temor hacia IU por parte del establishment, que conoce de sobra cuál es la realidad de los sondeos antes de que pasen por la cocina.
El ataque mediático contra IU ha sido sutil y muy fino en ocasiones; rudo y poco disimulado en otras. Cuando el Poder tiene miedo, los medios son la solución. El silencio como pauta general; los ladridos en los momentos de peligro (...)
Hasta aquí el fragmento del texto publicado anteriormente. Espero que el brutal apagón informativo que ha sufrido el 22M en sus jornadas previas, junto con la tergiversación mediática relativa al día de la concentración en Madrid, sirvan para que muchos tomen conciencia de lo que supone políticamente la censura y manipulación mediáticas que sufre desde siempre IU y el PCE. Lo que hemos vivido estos días, es la losa mediática que cae sobre estas organizaciones. Si tanto miedo despiertan en los medios del Poder, por algo será. ¿No crees?

Nota final. El sábado por la noche, según algunos testimonios, fueron utilizados inhibidores de frecuencia en los alrededores de la plaza de Colón, para bloquear la comunicación a través de la Red. Democracia española: RIP.



  

Mi agradecimiento a los compañeros tuiteros cuyos tuits he utilizado en partes de esta entrada del blog. 

De interés (se harán añadiendo nuevos enlaces)
Agustín Moreno: 22-M: reflexiones sobre la marcha
Antonio Maestre: Cuando en Colón cabían 2 millones de manifestantes
José López: Análisis de la manipulación en la cobertura del 22M en el programa La Sexta Noche

sábado, 15 de marzo de 2014

Liderazgo, ficción social y representación popular. Una reflexión a partir de Bourdieu.





En uno de los seminarios en los que participé hace un par de semanas discutimos distintos textos de Pierre Bourdieu. No me gustó demasiado "El espacio social y la génesis de «clases»"  porque me pareció una reflexión demasiado simple y sofista sobre la perspectiva marxista acerca de las clases sociales.

No obstante, precisamente este punto sofista me hizo pensar en los múltiples partidos que han surgido en España en los últimos meses como voz y salvadores de los explotados y la gente corriente.

Creo que el fragmento que extractamos es una descripción muy clarificadora del proceso por el cual los líderes se arrogan en representantes del colectivo y acaban por definir al mismo, creando tautológicamente su propio espacio social, mientras subliman al propio grupo al que dicen servir y/o representar. Se trata de la legitimación de una falacia que expulsa al pueblo de su propio ser, es decir, la versión contemporánea del "Todo para el pueblo, pero sin el pueblo" de los monarcas absolutos de la Edad Moderna.

Fragmento de "El espacio social y la génesis de las «clases»", de Pierre Bourdieu (1)
"El portavoz dotado del pleno poder de hablar y de actuar en nombre del grupo y sobre el grupo por la magia de la palabra de orden, es el sustituto del grupo que existe solamente por esta procuración. Personificación de una persona ficticia, de una ficción social, arranca a aquéllos que pretende representar del estado de individuos separados, permitiéndoles actuar y hablar, a través de él, como un solo hombre. En contrapartida, él recibe el derecho de tomarse a sí mismo como el grupo, de hablar y actuar como si él fuera el grupo hecho hombre (...). 
El misterio del ministerio culmina cuando un grupo sólo puede existir a través de la delegación a un portavoz, quien lo hará existir y hablará por él, es decir, en su favor y en su lugar. El circulo es entonces perfecto: el grupo está hecho por el hombre que habla en su nombre, quien entonces aparece como la fuente del poder que se ejerce sobre aquellos que son su fuente verdadera. Esta relación circular es la raíz de la ilusión carismática que hace que, en el límite, el vocero pueda aparecer y aparecerse como causa sui. 
(...) el fetichismo político se encuentra precisamente en el hecho de que el valor del personaje hipostasiado, un producto de la cabeza del hombre, aparece como carisma, misteriosa propiedad objetiva de la persona, encanto impalpable, misterio innominable. (...)"

Personalmente, al leer el texto de Bourdieu reconocí varios procesos de generación de liderazgos que hemos contemplado en los últimos tiempos. A partir de propuestas a priori asamblearias, se han perfilado como representantes de la indignación social distintos personajes que se proclaman como los auténticos conocedores del pueblo, sus necesidades y anhelos. En un segundo paso, en nombre de esa representación arrogada se proclaman a sí mismos como líderes, representantes de un apoyo social legitimador que todavía no han recibido. Entran en juego los medios de comunicación que con intensas campañas de publicidad política reafirman esta candidatura "espontánea". Y vemos atónitos agrupaciones de distinta condición jurídica y/o política con juntas directivas y candidatos ya definidos, sin haber sido elegidos por nadie, pero que "representan auténticamente" al pueblo, sin que haya habido ningún proceso real de elección, por mucho que nos hablen de círculos, asambleas, democracia on-line, etc.
  
Como decía antes, son los salvadores de la democracia, aquellos que devolverán al pueblo sus derechos,  deslegitimando la política existente, pero sin contar con ese mismo pueblo que sólo participa como invitado de piedra, jaleador del proceso a posteriori.

Además, cuando se cuestionan estos métodos y propuestas, la única respuesta que se recibe es que están empezando y que no somos constructivos y sólo queremos entorpecer el "empoderamiento" popular.



(1) Pierre Bourdieu, "El espacio social y la génesis de las «clases»",  en Revista Estudios sobre las Culturas Contemporáneas, Vol. III, nº 7, sep. 1989, pp. 27-55. Universidad de Colima, México.

martes, 11 de marzo de 2014

Las infra-víctimas y el macabro olor del terror. Pensamientos al hilo del 10º aniversario del 11M.


Imagen: Memorial 11-M (Atocha, Madrid), por Balavenise


La dura piel de la "gente decente".

Decencia (Word Reference). 1. Recato, respeto a las convenciones sociales. 2. Respeto a la moral sexual. 3. Dignidad y honestidad en los actos y en las palabras.

Aguardaba la llegada del convoy en la estación. Todavía estaba tratando de adaptarme y de digerir la vida en un Madrid en el que se escuchaban ruidos de sables todas las semanas, durante un período de transición política que parecía no tener fin. Escuché la llegada del metro. Giré la cabeza y seguí con la vista su aproximación. De repente, una mujer a pocos metros de mí se lanzó a la vía, justo cuando la cabeza del tren llegaba a su altura. Me costó olvidar aquello. Durante días no pude quitarme la imagen de la mente, ni dejar de pensar en la fragilidad de la vida, en lo absurdo, el vacío. Pero insistentemente pensaba en por qué me estremecía de forma tan extrema un hecho del que había sido espectador -un suicidio-, cuando a veces podía leer en los periódicos noticias así, que olvidaba al momento de pasar la página del diario. Quise entender que existía una diferencia notoria: había visto el rostro de la muerte, algo que no ocurre cuando leemos en un periódico que alguien se ha suicidado. ¿El olor de la muerte, del terror?

Para mí aquello no fue una simple anécdota, vivida por un joven en pleno proceso de digestión del desencanto político. Durante una larga época, significó un punto obsesivo de reflexión acerca del por qué sólo nos estremecemos cuando vemos de cerca el rostro de la muerte, de la barbarie, del terror..., cuando percibimos su macabro olor. Pero nos mostramos indiferentes y emocionalmente distantes -transitoriamente sensibles, en el mejor de los casos-, cuando sólo se trata de una noticia de periódico que menciona un hecho acaecido en un lejano país, en regiones en las que habitan unos otros difusamente imaginados, a los que otorgamos una leve condición humana cuando nos levantamos magnánimos.

Si somos sinceros, tendremos que reconocer que el tsunami de Sumatra estremeció más a la opinión pública occidental por las imágenes impactantes de la ola devorando todo a su paso, que por las muertes y el drama humano provocados. Los asesinatos de civiles en Irak han dejado de ser noticia en los telediarios, porque ya no venden, no interesan a la opinión pública. La misma opinión pública que ha permanecido indiferente ante la barbarie que tiene lugar en la Libia post-Gadafi. Cuando no nos llega el olor del terror, nuestra piel es tan dura como gélida resulta nuestra conciencia

¿Cuánto vale una vida? En el mercado mediático y en el de la sensibilidad de la opinión pública occidental, ¿cotiza por igual la vida de un niño muerto en un atentado terrorista en Madrid, que la de un niño asesinado en las calles de Gaza por la artillería israelí, en las de Belgrado durante los bombardeos de la OTAN, o en las de alguna ciudad siria por las bombas colocadas por yihadistas aliados del Imperio? No. Asignamos un valor diferente. Lo primero nos hace entrar en estado de shock. Lo segundo lo olvidamos cuando cambiamos de canal o pasamos la página del periódico. En un caso, nos invade el olor del terror y vemos de cerca el rostro de la muerte. En el otro, renovamos el suicidio moral que supone la insensibilidad ante el terrorismo de estado (Israel y OTAN). Porque..., ¿es más censurable y cruel el terrorismo de Al-Qaeda que el de la OTAN o el de las intervenciones militares de los EEUU? Supongo que el cabrón de turno dirá lo de siempre: no es lo mismo, porque en el segundo caso son daños colaterales. Nuestro terrorismo, el terrorismo bueno, se denomina daños colaterales. También escucharemos: no es lo mismo, porque en el segundo caso se trata de intervenciones para liberar del tirano a los que estamos matando. Qué macabro sarcasmo: los muertos que provocamos, en sus tumbas tienen que estar agradecidos por haber sido liberados del yugo que los esclavizaba. Vamos, seguro que están de fiesta permanente en el cementerio.

¿Cuánto vale una vida para la opinión pública occidental? Depende. Sí, depende de si es una víctima del atentado del 11M de Madrid, o de si es una víctima de atentados yihadistas llevados a cabo, por ejemplo, en Siria o en el Irak liberado, en esa Mesopotamia en la que el Imperio ha impuesto la democracia (?) a cañonazos.  En el primer caso, son víctimas a las que honramos con nuestro dolor y recuerdo. En el segundo, apenas alcanzan el status de infra-víctimas cuyo espectro es incapaz de mover los hilos de nuestra sensibilidad, condenadas al cruel olvido.

Juan Carlos Monedero dice dirigirse a la "gente decente", que identifica con la mayoría social. Utilizar dicha expresión supone atribuir una condición de "dignidad y honestidad en los actos y en las palabras", que es la acepción utilizada por Monedero. No sabría decir si tal pragmática lingüística obedece al oportunismo político o al convencimiento (me inclino a pensar lo primero), pero Monedero se equivoca. Una buena parte de esa "gente decente" personifica la indecencia, el suicidio moral, la insensibilidad ante el imperio del terror, la indiferencia ante la legión de infra-víctimas esparcidas allí por donde ha pasado el socio atlantista de la Parca, principal accionista de la industria de la barbarie. Una buena parte de esa "gente decente" muestra una piel muy dura cuando se trata de las infra-víctimas. Cuando el terror y la muerte cosechan lejos de nuestra casa, nada turba la conciencia de un amplio sector de la sociedad decente. Por eso considero que esa gente, política y moralmente también es culpable.


"Ahora le toca sufrir a los blancos"

En la tarde del 11 de septiembre de 2001, regresaba a Maputo desde la isla de Inhaca, situada en la entrada de la bahía de la antigua Lourenço Marques, como se denominaba a la capital de Mozambique en la época colonial. Tras zarpar, después de un tiempo busqué acomodo en la sala cubierta del ferry, huyendo del sol abrasador. Dentro había un monitor de TV funcionando, en el que comencé a ver extrañas imágenes del World Trade Center de Nueva York. Al principio pensé en alguna película de catástrofes, pero enseguida entendí que se trataba de otra cosa. Durante el resto del trayecto apenas pude retirar la mirada del monitor de TV. Desembarcamos y, sin dejar de pensar en lo que había visto, deambulé durante un buen rato por la Baxa, el antiguo barrio colonial convertido en una metáfora del contraste entre miseria y opulencia africanas. Algunos automóviles conducidos por gente de aspecto árabe, circulaban haciendo sonar las bocinas. Comprendí que era un gesto relacionado con el suceso del World Trade Center. 'Filhos de puta... merda de moinhés'pensé. En muchas regiones de Mozambique, denominan moinhé a aquellos que son de origen árabe, aunque por extensión también se utiliza el término para referirse a los que son de países musulmanes del sureste asiático.

Cuando llegué a mi barrio, Maxaquene, ya todo el mundo estaba enterado de que había sido un atentado. Todavía desconocía los detalles y entre unos y otros me pusieron al corriente. Me sorprendía contemplar como en Maxaquene, un barrio de pobres entre los pobres, la gente había digerido la noticia: unos con una reprimida excitación complaciente; otros con un júbilo nada disimulado. Escuchaba expresiones como "los blancos también sufren",  "ahora le toca sufrir a los blancos". "Es gente inocente la que murió" le espeté a uno. "En la guerra siempre muere gente inocente", me respondió. Estaba claro que aquello era percibido como un episodio más de una guerra global, en la que el "malo" era EE.UU.

Tardé en encontrar la lógica de la reacción social, la misma que se dio en los demás barrios de Maputo. Los mozambicanos nativos del sur -genéricamente conocidos como maxanganas- no sentían especial simpatía por los árabes (moinhés), tan siquiera por aquellos de nacionalidad mozambicana (me gusta utilizar más la voz lusa "mozambicano" que "mozambiqueño", término correcto en castellano). La población de origen árabe en buena parte monopoliza el comercio y se caracteriza por mostrar un trato de superioridad y de desprecio por los locales. "O moinhé é racista", se escucha a menudo. Cuentan que a veces pegan a sus empleados; en realidad cuentan cosas peores, pero prefiero omitirlas. En mi lógica, los maxanganas deberían mostrar repudio por el atentado; además mayoritariamente, los maxanganas son cristianos. Pero fue todo lo contrario.

En los años siguientes pasé largas temporadas anuales en el norte del país. Una de las cosas que me sorprendió en Mozambique después de 2001, fue que el país se llenó de motivos laudatorios de Bin Laden y del ataque a las torres gemelas del World Trade Center: camisetas y capulanas (tela utilizada como falda por las mujeres) con el rostro de Bin Laden o con éste y dibujos de las torres gemelas ardiendo, inundaron todas las esquinas del país. Hasta en aldeas remotas se podía encontrar tal iconografía, como muestran las dos fotografías que reproduzco, sacadas en una pequeña aldea de la provincia de Cabo Delgado:

En una aldea de Cabo Delgado. Capulana con la figura de Bib Laden, sobre
 un fondo en el que se han representado las torres gemelas ardiendo

En la misma aldea de Cabo Delgado. Camiseta con la figura de Bin Laden

Hasta hubo quien bautizó su automóvil con el nombre de Bin Laden. El de la fotografía siguiente resulta especialmente expresivo; aunque se aprecia con dificultad, podemos ver en el centro de la luna delantera un muñeco que representa a un hombre blanco, colgado de una soga: 

Cabo Delgado, norte de Mozambique. Un coche llamado Bin Laden.


El 11S conmocionó a la sociedad estadounidense. Por primera vez en su historia, sus enemigos atacaban el sagrado y protegido territorio patrio. La misma sociedad que había celebrado con júbilo y fervor patriótico el genocidio llevado a cabo el 6 de agosto de 1945 (con el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki), lloraba de dolor por los muertos del ataque contra las torres gemelas. Ironía de la Historia, los autores eran miembros de un movimiento (Al-Qaeda) que en buena parte había surgido de la chistera del imperio americano, para ser lanzado contra los soviéticos en Afganistán.

En Mozambique, el 11S fue vivido, tanto por cristianos como por musulmanes, como una especie de justicia divina contra el histórico abuso del hombre blanco. En este sentido, fue un símbolo que pasó a condensar significados profundos: colonialismo, explotación, imperialismo, riqueza frente a pobreza... Así de duro. La sociedad norteamericano nunca supo entender el odio que su país provocaba por numerosos rincones del mundo. Un odio acumulado en intervención imperialista tras intervención, barbarie tras barbarie, terror tras terror. Acabé entendiendo el sentido de "ahora le toca sufrir a los blancos" y de la complacencia social que levantó el atentado del 11S en Mozambique. El Imperio también sufre, también resulta golpeado. No importaban que los autores del atentado fuesen odiados moinhés

Hiroshima arrasada por la bomba atómica

Siembra vientos, recoge tempestades. Madrid, 11 de marzo de 2004.

Viví los atentados de Madrid desde Houston. El mismo día, los informativos de todas las cadenas norteamericanas atribuyeron la autoría de los ataques terroristas a Al-Qaeda. Pero leíamos por Internet las noticias que llegaban desde los medios españoles, y no entendíamos el empeño del gobierno de Aznar por crear dudas sobre los autores. Tiempo más tarde supe que la representación diplomática española en Washington, tenía plena constancia de la autoría de Al-Qaeda y que así lo había comunicado a Madrid. Si embargo, Aznar se empeñó en no descartar que la organización ETA fuese la autora de los atentados. La autoría de Al-Qaeda significaría la derrota segura del gobierno del PP en las elecciones generales que se celebraban tres días después, el domingo 14 de marzo de 2004. La decisión de Aznar de apoyar la invasión de Irak, había sido fuertemente contestada en las calles; resultaba imposible que una parte del electorado no estableciese una relación causa-efecto entre tal decisión y los atentados. Aznar se agarró a ETA como quien se agarra a un clavo ardiendo. Era la única forma de salvar las elecciones.

Tras la derrota electoral, el PP y los medios de la caverna siguieron creando dudas sobre la autoría, difundiendo una miserable y canallesca teoría de la conspiración que se ha mantenido hasta hoy.

Los atentados de Madrid dejaron 192 muertos y 1.858 heridos. La mayoría de las víctimas era gente humilde, de clase trabajadora. La tercera parte fueron inmigrantes que habían llegado a España en busca de una oportunidad.

Hoy se cumple el décimo aniversario del drama. La sociedad española sufrió una conmoción social, como había sucedido en la sociedad estadounidense tres años antes. Pero el dolor por las víctimas y su recuerdo, no puede cegar nuestra capacidad para entender que aquello fue una consecuencia de la participación de España en la estrategia imperialista de los Estados Unidos. No podemos aspirar a apoyar una guerra global al lado del Imperio sin que antes o después nos salpique el terror. Más tarde o más temprano, percibiremos su macabro olor.

No obstante, el aniversario del 11M debe sugerir una reflexión más profunda. El terror vivido en Madrid ha sido experimentado a gran escala en escenarios como Oriente Medio y los Balcanes, ante la insensibilidad de una buena parte de la opinión púbica. Recordar el 11M y permanecer impasibles ante el terror que el Imperio y la OTAN va sembrando por todas partes, no deja de ser una profunda hipocresía social, un acto de cinismo colectivo.

Entre el 24 de marzo y el 11 de junio de 1999, la OTAN bombardeó sistemáticamente Yugoslavia. A la cabeza de esa organización terrorista, estaba un miembro del PSOE: Javier SolanaSecretario General de la OTAN. Se calcula que entre el 80%-85% de las víctimas de los ataques atlantistas, fueron civiles inocentes, entre ellos numerosos niños. El ataque de la OTAN tuvo lugar al margen de la legalidad internacional. Los medios occidentales hablaban de una guerra "limpia", de ataques selectivos y precisos contra objetivos militares. A la opinión pública española parecía no importarle demasiado que los aviones atlantistas machacasen un convoy de refugiados, al confundirlo con una columna de blindados. El olor de aquel terror no llegaba a nuestras delicadas pituitarias. Los muertos no eran víctimas, sino infra-víctimas.

Años después se repitió algo parecido en Libia. Derrocado Gadafi, el terror desencadenado fue silenciado por los medios de comunicación. Al poco tiempo, grupos terroristas islámicos comenzaron a crear el terror en Siria. Tampoco ésto parecía sensibilizar a la opinión pública. Cuando se trata de infra-víctimas, nuestra piel es dura, muy dura. La vida no vale lo mismo en todas partes. Además, siempre habrá intelectuales orgánicos, como Santiago Alba Rico, que se apresuren a legitimar la barbarie.

El dolor desencadenado por el terror cercano, debe hacer que reflexionemos sobre el mismo terror que alimentamos en otros países. Dejemos ya de distinguir entre víctimas e infra-víctimas. Dejemos de tener la piel dura cuando el terror tiene lugar lejos de nuestras vidas.


Javier Solana (PSOE): del NO a la OTAN (izda.) a Secretario General de la OTAN (derecha). Imagen tomada del artículo ‘Dos Solanas’ o cómo tropezar veinte veces en la misma piedra, de Paco Arnau, publicado en el blog Ciudad Futura. Recomiendo leer el artículo enlazado.