Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

domingo, 14 de abril de 2019

Panorama para Izquierda Unida en 2019


Colaboraciones externas
Publicamos esta colaboración que nos ha llegado al blog con la petición de ser publicada por parte de "Milena". Dado que cumple con los requisitos establecidos en nuestras normas de edición, damos paso a su publicación. Únicamente hemos hecho algún retoque sintáctico que no afecta al texto original que nos han enviado. Aprovechamos para recordar que el blog está abierto a colaboraciones externas.
Blog del viejo topo

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Preámbulo

En los años 70 del siglo pasado, el PCE pasó de ser clandestino y prohibido a ser legalizado. Entonces era casi un patrimonio de Santiago Carrillo y de otros incondicionales suyos. Pero había una discrepancia entre esa cúpula y la realidad dentro del país. Había mayor riqueza de iniciativas. Bien es verdad que una parte de la militancia estaba ahí porque no había otra opción seria de oposición al franquismo.

Fue entonces cuando el PCE adoptó una política eurocomunista. Se aceptó, con algunas discrepancias que dieron lugar a unas cuantas de las múltiples escisiones que ha habido en el Partido. La mayoría de la militancia lo aceptó en el sentido en que se daba una cierta importancia a las elecciones, pero sin abandonar otras vías, como una manera en la que se quería imitar la estrategia del PCI. Pero lo que se vio es que desde arriba lo que se quería era hacer del PCE un partido socialdemócrata. No hay más que ver lo que ha sucedido en Italia.

Carrillo desde luego cuando llegó a España y fue libre, dijo algunas cosas que a la militancia un tanto enterada dio mucho que pensar, como: “de dictadura, ni la del proletariado”.

Esto que indico se puede leer en muchos sitios, como por ejemplo en el artículo de Pelai Pagés "Los claroscuros deuna trayectoria política" (pinchar en el link para acceder). Esto parece indicar que o bien hacía demagogia o bien no sabía lo que era la dictadura del proletariado, cosa imposible.

Se ha hecho este preámbulo porque, como se tratará más abajo, parece que era un designio de algún poder más fuerte que Santiago Carrillo.

No voy a detallar mucho la historia del PCE desde entonces. Sabemos perfectamente el descalabro de 1982, con la catarsis y la dimisión de Carrillo. Y así llegó la fundación de IU.

Con Anguita parece que se empezó a recuperar, pero entre que enfermó del corazón y algunas luchas internas (que acabaron con la expulsión del PDNI, con problemas también en Galicia y Cataluña), dio lugar a una especie de “confluencia” con el PSOE en las elecciones de marzo de 2000, que trajo casi la desaparición del PCE e IU.

Se eligió Coordinador General a Gaspar Llamazares en una deriva por querer sacar la cabeza del agujero. Pero lo que se hizo fue una aproximación al PSOE. Como consecuencia mayor conflictividad interna y abandono de mucha gente valiosa. Podemos leer en la entrada "Izquierda Unida" de la Wikipedia:
Tras los peores resultados de su historia en las elecciones generales de 2008 en las que Izquierda Unida obtuvo solo dos diputados (obtenidos dentro de la coalición con ICV), perdiendo un diputado en Madrid, otro en Barcelona y el único de Valencia, Gaspar Llamazares informó de su intención de abandonar su cargo como coordinador general en la siguiente asamblea. En el Congreso de los Diputados, IU formó el Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds junto a ERC e ICV, tras el préstamo de los dos diputados del BNG. El 22 de abril de 2008, el ex-coordinador general Julio Anguita remitió al Comité Federal del Partido Comunista de España (PCE) un documento en el que defendía la necesidad de una «refundación» de IU. En su carta, atribuyó la debacle electoral a la «falta de una línea clara», y a la inexistencia de un programa coherente.
En noviembre de 2008 se celebró la IX Asamblea Federal y no hubo acuerdo entre los diversos candidatos, por lo que hubo un Consejo Político Federal que eligió a Cayo Lara como Coordinador Federal. Entonces se produjo la escisión de la Izquierda Anticapitalista.

Hasta después de las elecciones europeas de 2009 no se consiguió detener la caída de votos de IU. A partir de ese momento se produjo la refundación y, aún teniendo tensiones internas, se estabilizó mucho la situación interna. Cayo Lara supo coordinar las corrientes de la formación.

Finalmente, se presentó a las elecciones generales de 2011 para el Congreso, con Cayo Lara como cabeza de lista, junto con otras 12 fuerzas políticas bajo el nombre de "Izquierda Unida-Los Verdes: La Izquierda Plural", obteniendo el 6,92 % de los votos válidos, pasando a tener once parlamentarios (dos de ellos de ICV y uno de CHA, más uno de EUiA, referente en Cataluña de IU) y recuperando el grupo parlamentario. Fue el mejor resultado de la formación desde el año 1996, cuando estaba Julio Anguita al frente de la coalición.

En 2010 Cayo Lara fue reelegido por unanimidad Coordinador General. A partir de entonces empezó un lento pero constante crecimiento de las expectativas de voto de IU, reflejado en los diferentes sondeos electorales. Sirva de ejemplo el siguiente de sondeo de Metroscopia, hecho público en agosto de 2013: 



Otro ejemplo, también de Metroscopia y de mayo de 2013, ofrecía el siguiente panorama en intención de voto para Madrid municipio y comunidad autónoma:



Parece ser que esto provocó alarma en círculos financieros, porque temían las perspectivas de que, en las elecciones de 2015, IU pudiera tener un grupo parlamentario de 50 ó 60 escaños, y eso les quitaba el sueño.


Aparece Podemos

Eran semanas de movilizaciones bastante intensas tanto en centros de trabajo como callejeras y que iban a más. El descontento entre la mayoría de la gente aumentaba, como así lo reflejaban las encuestas.

El PSOE había quedado muy desprestigiado después de la modificación del artículo 135 de la Constitución Española, para priorizar el pago de la deuda sobre cualquier otro concepto, incluso aunque fuera sobre graves problemas sociales. Por cierto que esta modificación fue apoyada por el PP. Y el PP que gobernaba había introducido una reforma laboral muy dura para los asalariados. Todo esto había sido por la imposición de los poderes económicos de la Unión Europea. Y en ese ambiente la calle amenazaba con desbordarse.

Una consecuencia fue lo del 15-M. Hay bastantes sospechas de que el 15-M tenía padrinos que buscaban algo más que sacar al PSOE del gobierno, o sea que lo que querían era acomodar a España a lo que habían conseguido antes, primero en Francia y después en Italia, de ir diluyendo primero el PC y después las tendencias más izquierdistas, dejando una izquierda manejable al estilo de lo que se lleva como izquierda en el resto de Europa Occidental. Salvo concentrarse y acampar en plazas de las ciudades, la más importante en la Puerta del Sol de Madrid, nada más en la lucha en otros ámbitos. Eso sí, consiguieron que Rajoy fuera a La Moncloa.

En febrero de 2014 se fundó Podemos con vistas a las elecciones europeas. Fue elegido secretario general Pablo Iglesias Turrión. Para las elecciones europeas de 2014 Pablo Iglesias Turrión fue postulado por la asamblea de Rivas como cabeza de lista, en unas primarias, constituyendo una especie de coalición con IU. Al no ser aceptado por IU federal, Podemos se presentó a esas elecciones por su cuenta (véase "Cayo Lara frena enseco a Pablo Iglesias: IU no hará primarias abiertas para laselecciones europeas", en Vozpopuli).

La realidad es que Iglesias empezó a ser conocido desde 2010 con programas como “La Tuerka”. En 2011 había realizado el Master of Arts in Communication (título de la European Graduate School, de Suiza), en el que pudo hacer cursos de filosofía de los medios de comunicación además de estudiar teoría política, cine y psicoanálisis.

Posteriormente empezó a salir en debates en varias televisiones, tanto de derechas como de las que mostraban un perfil más vinculado al espacio socioliberal. Esto, unido a sus dotes como comunicador, le hizo cobrar bastante fama.

Podemos se presentó como un partido que en algunos aspectos recordaba el giro radical adoptado por IU, pero parecía querer desmarcarse de la etiqueta de "izquierdas", etiqueta que parecía resultarle incómoda.  No se postulaba de izquierdas ni de derechas, sino que decía que defendía a "los de abajo contra los de arriba". Posteriormente derivó tanto que incluso “Ricardo Ynestrillas”, hijo del Inestrillas que asaltó el Congreso de Diputados, les apoyó.

La realidad es que ciertas que decía Podemos por entonces, eran similares a las que decía la Falange en sus inicios. Más adelante Pablo Iglesias definió a Podemos como socialdemócrata, liberal y luego patriota. Y así derivaba sucesivamente.


Elecciones Europeas 2014

En las elecciones europeas de 2014, IU sacó 6 escaños. Había subido en representación, triplicándola, ya que anteriormente tenía solo 2 eurodiputados. Podemos sacó 5. Para Podemos era buen resultado para la primera vez que se presentaba. La diferencia es que Podemos tuvo la ayuda de los medios de comunicación, por ejemplo LaSe(c)(x)ta, mientras a IU no tuvo el menor apoyo.

Según los análisis que se hicieron desde los medios, lo de Podemos había sido un triunfo y lo de IU un fracaso. Empezaron los palos a Cayo. Cayo había tenido que negociar hasta la extenuación para lograr un cierto consenso en la confección de las listas.

No se sabe lo que pasó entonces en IU, pero da la impresión que hubo en ciertas personas de la dirección que les entró el tembleque de piernas ante el miedo de perder los sillones públicos.

Parece que en verano de 2014 Pablo Iglesias y Alberto Garzón estuvieron reunidos con sus respectivos equipos en la casa del primero, planificando la estrategia: (ver, por ejemplo, "La izquierda y el carnaval" en Crónica Popular).

Lo que sí se notó fue que la conflictividad social disminuyó espectacularmente. No es difícil colegir que la aparición de Podemos contribuyó a ello. El mismo Iñaki Gabilondo así lo reconocía y explicaba en la SER, la poderosa cadena del grupo PRISA:



Y llegaron las elecciones nacionales

El coordinador de IU era Cayo Lara, pero decidió que no se presentaba a la cabeza de IU para las elecciones generales de 2015. Por lo tanto se convocaron primarias en las que se presentaron Alberto Garzón y Nicolás García Pedrajas. Los medios, por las razones que fueran y aquí se pueden suponer muchas cosas, se decantaron por Garzón. Así ocurrió, ganó las primarias.

Un coordinador es la persona que coordina el funcionamiento interno, no es un hiperlíder. Pero a partir de ese momento, Garzón se comportó como si fuera el coordinador de IU, anulando a Cayo Lara. Juntó un grupo a su alrededor que empezó a hablar de la refundación de IU. Desde ese momento Garzón fue el hiperlíder de IU, él y el grupo que le rodeaba decidía la política que iba a llevar IU. Como mucho las decisiones las llevaba a referéndum entre la base, dando a entender, implícitamente, que es lo que había, y si no se aceptaban podría ocurrir una crísis en IU, que podía asomar a la organización al precipicio.

Con esto de la refundación, se dijo que IU ha de convertirse en un Movimiento Político Social. Es curioso, porque más de una década antes Santiago Carrillo, nada menos que en 2003, o sea mucho después de que él se diera de baja en el PCE, defendiera que había que constituir un movimiento político-social con diversas sensibilidades de la izquierda, suena muy actual.

Sería interesante saber cómo Santiago Carrillo conocía el nacimiento y desarrollo de esa nueva izquierda surgida de los movimientos sociales con diferentes idearios políticos. ¿En qué salones o por qué reuniones deambulaba para anticiparse de esta manera al contexto social futuro? No parece tan seguro de que fuera por la capacidad e intuición que poseía Carrillo.

Otro aspecto que indica lo que es, piensa y actúa Garzón. Llamó mucho la atención lo de Cataluña del 20D. Se hizo un referéndum, salió casi un 75 % no a la alianza con Podemos. Nuet, el coordinador, negoció esa tarde, y por la noche sin referéndum ni nada se aprueba la alianza. Para el colmo de los colmos Garzón dijo que esa alianza era ejemplar. Yo creo que era todo lo contrario, nada ejemplar que se haga a espaldas de la militancia. O sea que a Garzón lo que le va es la política desde arriba.

Garzón tiene buenas palabras, pero malos hechos. Hay un refrán español que dice “obras son amores y no buenas razones”. Dice continuamente que él es comunista, que quiere una sociedad socialista, dice que IU no se va a disolver en Podemos, dice muchas cosas muy bonitas, pero está haciendo lo contrario de lo que dice.


Locales y autonómicas

Primero fueron las elecciones locales, donde Podemos no se presentó, pero sí armó agrupaciones de electores o partidos instrumentales, y desgraciadamente IU entró en algunas de estas formas. Lo raro es que los medios y Podemos adjudicaron los resultados a Podemos y en IU no hubo la más mínima protesta.


Generales diciembre 2015

Posteriormente fueron las generales de diciembre de 2015, en las que en muchos aspectos la campaña de IU fue muy rara y blanda, en la que se habló muy poco de proyectos. Fue una campaña muy extraña. IU parecía un partido inocuo, mientras tanto Podemos hizo una campaña muy agresiva, con muchas promesas que iban a cambiar toda la sociedad, pero también sin muchos programas. Pésima campaña de IU, corazoncitos amorosos, sonrisa de un país, francamente tonterías, y Garzón con sus gatitos. Por favor, eso no es hacer una campaña en serio. Hay que demostrar que los aspirantes a diputados son personas normales, pero una vez hecho esto hay que decir lo que se va a hacer en cosas concretas no en vaguedades.

Eso sí, Podemos en sus listas por Almería llevaron al general Julio Rodríguez, que en tiempos del ataque de la OTAN a Libia, dirigió desde España operaciones. Y lo peor es que nunca ha hecho el menor signo de arrepentimiento. De ello se deduce que a Podemos no le pareció mal lo que OTAN hizo en Libia. Les salió mal la jugada, este general no salió elegido. En Podemos se enfadaron mucho porque echaron la culpa a los votantes de IU en esa provincia.

En Cataluña y Galicia se formó un conglomerado podemita, en el que entró la IU de esas comunidades.

Pablo Iglesias dijo la expresión que se ha hecho célebre: “Podemos iba a asaltar los cielos”. Más o menos decían que una vez que estuvieran en el gobierno, cambiarían todo y pondrían una sociedad justa.

El resultado electoral arrojó 69 diputados para Podemos 69. IU solo obtuvo 2.

Con estos mimbres IU no podía tener grupo parlamentario y así no cobraría parte de lo invertido en la campaña. Podría haber hecho una cosa, había parlamentarios elegidos en el maremágnum podemita, tres entre Galicia y Cataluña que eran de IU. Cayo Lara lo apuntó y reclamó que se hiciera así, pero Garzón ni movió nada ni reclamó a Podemos que así lo hiciera. Naturalmente Iglesias no hizo nada. Por ello la deuda de IU, que ya era grande antes de las elecciones, se incrementó una barbaridad (la deuda de IU era grande, arrastrándose desde los tiempos de Anguita, incrementándose mucho con Llamazares, no así con Cayo).

Hace tiempo leí que un partido comunista es un cuerpo, donde la organización son los huesos, las finanzas son la sangre y la movilización de la gente es la musculatura. Poco parecido a lo que hay.


La forma de hacer política de Podemos en el Parlamento

Aquí se puede ver lo mal que hacen política en Podemos.

Una, después de las elecciones del 20D hubo una serie de hechos teatrales por Podemos. Pablo Iglesias salió considerándose vicepresidente y ofreciendo la presidencia del gobierno a Pedro Sánchez, pero imponiendo una serie de puestos ministeriales. Es algo que ningún dirigente, ni Pedro Sánchez ni nadie, hubiera aceptado con esa chulería y prepotencia de Iglesias.

Otra, Pedro Sánchez hizo un pacto con C's, les faltaban votos para tener mayoría absoluta. Hicieron un programa común de medidas a realizar en su acción de gobierno. Para tener el gobierno necesitaban mayoría absoluta en primera votación, o que en la segunda votación se obtuviera mayoría relativa. O sea necesitaban que sólo se opusiera el PP, para obtener el gobierno por mayoría relativa. Es decir, necesitaban que Podemos e IU, al menos, se abstuvieran en ese segundo intento de investidura. Ésto ni siquiera se negoció con Pedro Sánchez. Fue un grave error. PSOE y C's son como el agua y el aceite, aunque tengan bastantes intereses comunes, pero, es fácil verlo. C's tienen un aspecto político que se parece bastante al fascismo, por lo tanto hubiera empezado una pelea interna entre los dos partidos. La oposición parlamentaria, que hubiera encabezado Podemos, podía darles a éstos un buen rendimiento y como muy tarde en un año, por ejemplo al votar los presupuestos, se hubieran tenido que convocar elecciones generales y allí Podemos hubiera podido sacar unos resultados mucho mejores. Pero como en Podemos son tan sectarios no lo vieron. Eso debería ser su problema, pero lo malo es que esto no es un juego de ¿tronos?, sino es el problema de la gente, lo que pasa es que Podemos pasa de la gente, lo único que le interesa es el gobierno.

No es estar contra las alianzas postelectorales, pero sí contra las alianzas preelectorales. Más de una vez se han hecho por parte de IU o el PCE para diversos temas, sobre todo con el PSOE, apoyaron a IU en leyes sociales y viceversa. Incluso IU apoyó al PP en la supresión del servicio militar obligatorio.

No se logró la investidura ni por Mariano Rajoy ni por Pedro Sánchez, por lo que se tenían que repetir las elecciones generales.


Generales junio 2016

A partir de ese momento en las encuestas se empezó a detectar una bajada espectacular de Podemos y al tiempo una subida muy fuerte de IU. O sea había desilusión por parte de los votantes de Podemos, las ilusiones que habían despertado se veían como si hubiera sido un espejismo.

Bien es verdad que las encuestas son de fiar hasta cierto punto, porque dependen de los intereses de quién las haga.

Llegaba el tiempo de bajada del sufflé. Subió muy deprisa y al llegar al máximo se desinchaba rápidamente. Y cuando se empieza, como Podemos un auge y una bajada así, significa su próxima desaparición.

¿Que se podía hacer? Lo prioritario era: SALVAR AL SOLDADO PODEMOS

Desde la cúpula de Garzón y su equipo, junto con Podemos, decidieron hacer una cosa que se llamó “confluencia”. Era una cosa rara, no era alianza, era una unión manejada por Podemos, o sea muy vertical, dónde IU tendría un papel secundario. Se hizo también abierta a otras organizaciones, Equo, Compromis y se constituyeron las correspondientes plataformas en Galicia y Catalunya. En fin que hubo algo muy raro, pero todo se adjudicaba a Podemos sobre todo desde los medios de comunicación. El conglomerado se llamó Unidos Podemos (UP) aunque en varios sitios tuvo una denominación alternativa.

Se repitieron las elecciones en junio da 2016. En UP vendieron la piel del oso antes de cazarlo. Contaron con el sorpasso (adelantamiento en italiano) al PSOE, sumaron los votos que había tenido cada organización en diciembre anterior y dijeron que se obtendrían más por efecto multiplicador. Además las encuestas daban una importante subida de la intención de voto a IU, y no se quiso ver la muy importante bajada de lo que daban de la intención de voto a Podemos.

Se planteó un programa común de 50 puntos, que si se analizaba detenidamente se veía que los puntos más importantes eran puros deseos, porque la Unión Europea, el BCM o el FMI no iban a dejar que se cumplieran, suponían un mayor gasto, pero esas organizaciones no dejarían aplicar medidas para unos mayores ingresos. Y, cosa muy importante, varios de los principales puntos de IU, como las salidas de la Eurozona, de la UE y de la OTAN ni se mencionaban (ver el documento "50 pasos para gobernar juntos").

El resultado fue pésimo. Se obtuvieron del orden de 1.200.000 votos menos que en diciembre, aunque se tuvieron 71 escaños, los mismos que sumaban en las anteriores elecciones. Por cierto, al general Julio Rodríguez, ya que no había sido elegido en Almería en las anteriores elecciones, se le buscó un sitio seguro y se le colocó en uno de los primeros sitios en Zaragoza. Pues, ni aún así, no salió elegido.

¿Por qué esa pérdida? En Podemos lo han analizado y calculan que un 60 % vienen de gente que no es de izquierda pero votaron a Podemos por definirse interclasista, pero que al confluir con IU dejaron de votarles. El otro 40 % procedían de votantes de IU alarmados por el devenir y fluctuar de Podemos,

Pese a lo malo, hubo y hay militantes de IU que argumentan que nunca se tuvo mayor representación. Una falacia, miembros de IU en el Congreso eran ocho. Incluso Alberto Garzón tuvo un puesto no bueno en Madrid. Mandaba quien mandaba, o sea Podemos.

Desde entonces las cosas no han mejorado, incluso se puede decir que IU prácticamente ha desaparecido de los medios de comunicación. Pero la situación tampoco beneficia a Podemos y su sistema planetario.


Elecciones andaluzas

En diciembre de 2018 se realizaron elecciones autonómicas adelantadas en Andalucía. Podemos e IU concurrieron juntos como Adelante Andalucía según el pacto entre Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo. Se puede ver lo que decía Maíllo sobre los resultados que esperaban:



O sea que esperaba un mínimo de 20 escaños para Adelante Andalucía.Se puede suponer que el razonamiento es que en 2015 Podemos tuvo 15 escaños e IU 5. Pues se obtuvieron 17.

En Podemos no se puede saber, pues no funcionan como un partido, pero otras veces, ante unos resultados así, hubo petición de responsabilidades y la correspondiente asunción de estas. Aquí nadie dijo nada ni se sintió responsable.


Vivir fuera de la clase que dicen defender

Hay dos casos de dirigentes de UP que parece que se salieron de su clase. Son Pablo Iglesias y Alberto Garzón.

Vamos con el primero. Él vivía en Vallecas, y según le dijo en su momento a Ana Rosa Quintana, era mucho mejor vivir allí que en un chalet en Somosaguas porque en esos sitios se pierde la perspectiva. Por entonces le decía Iglesias a la periodista que los que viven en chalets son peligrosos (ver documento "Ana Rosa con Pablo Iglesias").

Pues en 2018, tres años después, se compró con su pareja Irene Montero, un chalet en Galapagar, que no es Somosaguas, pero se le aproxima. No es necesario poner muchos datos, pues es muy conocido, se le llama “el casoplón”. Una contradicción con lo que dice pensar (ver el artículo de opinión "El chalet de Pablo e Irene", en La República).

Alberto Garzón, se casó en agosto de 2017. Celebró su boda en Cenicero (La Rioja) y el banquete nupcial en Laguardia (Álava), para compartir un banquete nupcial en el restaurante 'La Huerta Vieja', 250 invitados ("Así ha sido la boda enter Alberto Garzón y Anna Ruíz"). El viaje de novios fue a Nueva Zelanda y duró un mes ("Alberto Garzón publica las fotos de su polémica luna de miel"). Evidentemente pese a que dijo en LaSe(c)(x)ta ("Alberto Garzón, en 'La Sexta Noche': 'Me iré de luna de miel como cualquier español, pero lo haré cuando pueda'"): "Me he casado de una forma absolutamente convencional, como hubiera hecho cualquier persona en este país".

La mayoría de las personas de este país no pueden hacer su boda así pagando el convite a 250 invitados y hacer un viaje de novios a Nueva Zelanda de un mes, que, según cuenta voxpopuli, costó más de 10.000 euros.

En estos dos casos viene bien el dicho español: “si no vives tal y cómo piensas, terminarás pensando tal y cómo vives”.

Estos dos dirigentes, es posible que todavía piensen que pertenecen a la clase de los asalariados, o puede parecer que ya piensan en mentalidad capitalista, pero lo que no cabe duda es que dentro de no mucho tiempo tendrán esa mentalidad.


Epílogo

Con motivo de este pacto se hicieron muchos chistes. Para terminar un par de ejemplos gráficos que ilustran lo sucedido:



Artículo enviado por Milena

domingo, 6 de enero de 2019

Los precios de la electricidad.



Hay muchos factores que inciden en el precio del kwh de la electricidad: Precio de venta por las empresas, prima a las renovables, impuestos de varias clases, pago de la deuda a las empresas eléctricas, y más cosas.



Voy a tratar aquí dos de ellos, el precio de venta y el pago de la deuda a las empresas.



El precio de venta.



Es bastante complicado el cómo se llega al precio que nos cobran el recibo de la electricidad. Voy a tratar de referirme a los aspectos más sencillos. O sea no voy a entrar en impuestos que cobra el estado, cosa que también tiene su complicación.



La producción de electricidad se consigue por varios métodos:



por centrales de combustibles fósiles

por centrales hidroeléctricas
por dispositivos eólicos

por centrales solares

por mareomotriz

etc.



Hay una parte del precio que está liberalizada. Voy a referirme a esa parte.


Evidentemente cada método de producción tiene un precio distinto. Incluso varía cada uno en cada día y cada hora. Por ejemplo si sube o baja el precio del barril de petróleo, sube o baja esa forma de producir electricidad, si no sopla el viento donde haya generadores eólicos, o que en una temporada de sequía, esta electricidad eólica o hidroeléctrica será más cara, y así en todos los modos de obtención.



Pues bien, lo lógico sería que se cobrara un precio medio entre todos estos métodos.



Pues aquí la lógica no sirve. Por una parte se hace una subasta en la que acude cualquier agente financiero, desde bancos, fondos y demás sanguijuelas, donde lo mínimo que ofrecen es pagar toda la electricidad producida al precio del kwh por el método de obtención más caro en cada momento. No importa que, por ejemplo, producir el kwh hidroeléctico cueste un día determinado la mitad que el kwh de combustibles fósiles. Posteriormente las entidades que han obtenido la energía eléctrica negocian con el bien “suministro eléctrico” y de esa especulación sacan un rendimiento económico.




Deuda a las eléctricas.



A finales del siglo XX se planteó la implantación del euro como moneda entre varios de los países de la UE, o sea crear la eurozona. Para ello los países que entraran en la eurozona tenían que cumplir unos requisitos económicos, por ejemplo en deuda pública, en incremento del coste de vida o sea la inflación y en déficit público.



España estaba lejos de cumplir el requisito del incremento del coste de vida.


En este incremento entraban muchos componentes, entre ellos: alimentos, combustibles, energía en general y naturalmente, entre ellos, el precio de la electricidad.



Para bajar la inflación, al Ministerio de Industria, del que era titular Josep Piqué, del gobierno del PP de José Mª Aznar, se le ocurrió el pactar con las empresas productoras de electricidad que en varios años no se subiera el precio más allá del IPC, pese a que como expliqué en el apartado anterior lo que quisieran cobrar las empresas eléctricas fueran unas tarifas mayores. O sea que si, por subida de los combustibles fósiles o por una gran sequía, los costes de tarifa subieran más, o incluso bastante más en muchos años, la electricidad no subiría más que el IPC para los consumidores.






Pero, claro, las eléctricas no iban a perder dinero. En negociación con las compañías distribuidoras de electricidad, se acordó que la subida de esa electricidad que se tendría previsto producir, no se cobraría momentáneamente a los usuarios más allá del IPC, sino que se iría acumulando en una cuenta de deuda, que no sería una deuda del Estado, eso hubiera sido incrementar el déficit público, lo que no convenía. Sería una deuda de los consumidores con las empresas productoras de electricidad. O sea que los consumidores deberíamos a las eléctricas esa subida no reflejada, en la que, además, se irían acumulando los intereses. Es lo que se llama “Déficit Tarifario”.
  
Después lo complicó todo el ministro Soria con sus leyes en 2013 y lo ha dejado hecho un caos. Al final bajo su mandato se llegó a la "solución" de permitir que las compañías eléctricas titularizasen esta deuda de los consumidores, con el aval del Estado, durante los próximos quince años y a cargo del recibo de la luz. Es decir, más déficit tarifario. Y así hasta 2028.






Esta deuda ha llegado a ser de 28.700 millones de € en 2013 y la vamos abonando. A finales de 2017 es de unos 21.000 millones de €. Y éso se les va pagando y se nos está cargando en el recibo.


Manuel García

lunes, 15 de octubre de 2018

Hablando de fútbol (4). El problema del Barça con Ronaldinho y su apoyo al candidato filofascista brasileño.


Ronaldinho


La responsabilidad social de los deportistas de élite.

Un ídolo de masas deportivo, por su condición de ídolo y, por tanto de ejemplo, ejerce una influencia notoria entre la masa de seguidores. Por este motivo, muy a menudo se subraya la responsabilidad social y política que tienen los deportistas profesionales, de los que se espera que sean un espejo de valores sociales positivos. Un ídolo deportivo que defrauda a Hacienda no es desde luego el mejor ejemplo que cabe esperar. Tampoco un violador o alguien que maltrata a una mujer. Lo que haga y diga un ídolo deportivo tiene repercusiones sociales, sobre todo entre los más jóvenes y los niños.

En teoría, el Barça es un club que presume de tener muy claro lo anterior. Es más que un club, dicen orgullosos los barcelonistas. Pero lo cierto es que esa presunción de valores que realiza el Barça tiene mucho de hipocresía y de falsedad. El club alardeaba de promocionar UNICEF en sus camisetas, pero al mismo tiempo vende la camiseta a los déspotas de Qatar, explotadores salvajes de inmigrantes, opresores medievales de la mujer y cofinanciadores y publicistas de una parte del terrorismo yihadista, causante de la destrucción de Siria y de tanta barbarie en Oriente Medio. Todo ello mientra otro ídolo del barcelonismo, Xavi, se dedica en público a lanzar loas y alabanzas al régimen qatarí (poderoso caballero es don dinero).

Ronaldinho y el problema del Barça

Es sin duda un ídolo para la afición barcelonista. Todavía a día de hoy son muchos quienes lo recuerdan con entusiasmo. En febrero de 2017, Ronaldo de Assis Moreira, más conocido como Ronaldinho, fue nombrado embajador del F.C. Barcelona en el mundo. Se supone que para difundir la imagen y los valores del club a lo largo del mundo. En aquel momento declaró que utilizaría el cargo para "llevar el nombre del Barça más arriba y más lejos".

Pero quizás lo que nadie esperaba en aquel momento, es que lo de llevar el nombre del Barça "más arriba y más lejos" significase que su embajador  acabaría posicionándose de forma entusiasta con un político de extrema derecha, racista, machista, homófobo y filofascista, como es el brasileño Jair Bolsonaro. Puedo entender que Ronaldinho sea suficientemente imbécil para tomar la decisión que tomó. Pero lo que muchos no entenderíamos es que el Barça no actúe al respecto. Lo de Qatar y otras muchas cosas huelen a podrido en el Barça (por cierto, es mi equipo favorito en la Liga, después de los equipos gallegos). Si el Barça no cesa fulminantemente a Ronaldinho de su cargo, significaría que lo está respaldando, lo cual sería gravísimo. Aquí no caben disculpas ni medias tintas.

La misma postura que acabo de expresar, parece ser la de Ernest Folch (@ErnestFolch). Hoy mismo publica, en el diario deportivo barcelonista Sport, hoy un interesante artículo bajo el título "El Barça tiene un problema con Ronaldinho".  Reproduzco (la negrita es añadido mío):
El mundo asiste con preocupación a la más que probable victoria en las elecciones presidenciales de Brasil del candidato Jair Bolsonaro, que debe confirmarse el próximo 28 de octubre. Bolsonaro, que no se esfuerza por ocultar sus simpatías hacia los militares que implantaron una dictadura en Brasil durante más de veinte años, se ha hecho famoso por sus terribles declaraciones homófobas, machistas, racistas y supremacistas a través de las cuales ha encontrado el triste mecanismo para seducir a millones de votantes.
¿Qué tiene que ver este personaje con el deporte, el fútbol o el Barça? Muy sencillo: unos cuantos deportistas famosos le han brindado su apoyo, entre los que está Felipe Melo, Cafú, Edmundo, Lucas Moura o el mismísimo Rivaldo. Pero el más sonado ha sido sin duda el de Ronaldinho, que le ha mostrado su apoyo con un texto explícito y una fotografía en la que aparecía luciendo el dorsal número ‘17’, el número que identifica a Bolsonaro en las papeletas de votaciones. Que los deportistas se impliquen en política, hablen de los problemas de la gente y expliquen su voto no solo es legítimo sino que además ayuda a concienciar a mucha gente.
Ahora bien, solo hay una línea roja, que es la del respeto y la convivencia, una línea que el candidato Bolsonaro ha traspasado peligrosamente con algunas salvajadas que han quedado grabadas en la hemeroteca: “Preferiría mi hijo muerto antes que homosexual”, “El error de la dictadura fue torturar y no matar”, “Mis hijos no tendrán parejas de raza negra porque están muy bien educados”, son algunas de sus incontables perlas recientes.
Toda esta propaganda denigrante salpica de rebote al Barça, que ve como su embajador global, Ronaldinho, simpatiza abiertamente con él. Es evidente que el club tiene que respetar las opciones políticas de todo el mundo, pero es igual de diáfano que las ideas de Bolsonaro, por mucho que sea elegido democráticamente, son directamente incompatibles con los valores que la institución promociona cada día por tierra, mar y aire. Sí, el Barça tiene un problema con Ronaldinho.
Se queda corto Folch describiendo a Jair Bolsonaro, un ex-militar que fue condenado a indemnizar a una diputada sobre la que dijo públicamente que no la violaría solo porque era fea. ¿Se acuerdan de aquello que hoy nada más estúpido que un negro apoyando a un racista contra los negros? Pues Ronaldinho parece que sufre dicha estupidez. Su imagen posando con un libro del candidato filofascista, es una joya visual de promoción política en la campaña de Bolsonaro, igual que las fotografías en las que aparece posando con él. Ronaldinho es negro, nacido en la pobreza de las favelas, pero parece no importarle que esta especie de Trump brasileño haya afirmado de los negros: “los afrobrasileños no sirven ni para procrear”.

Bolsonaro ha dicho que "Habrá medallas y no juicios para los policías", refiriéndose a que tendrán carta blanca para actuar sin ataduras legales, lo que hace recordar la época en la que los escuadrones de la muerte asesinaban a cientos de niños en las calles de Río.

¿Es compatible que alguien que ejerce de embajador del Barça en el mundo, apoye a una basura humana como Bolsonaro? Como dice Folch, el Barça tiene un problema llamado Ronaldino.

Fútbol, poder y política

No puedo estar más de acuerdo con Folch cuando menciona lo pòsitivo que resulta la implicación de los deportistas para "concienciar a mucha gente".

Que el fútbol es algo más que un deporte, creo que es algo en lo que casi todos estamos de acuerdo. Una de las dimensiones más notorias del fútbol profesional es la dimensión política. Sobre ello se han escrito ríos de tinta. En este mismo blog (ver enlaces al final) hemos dedicado varias entradas a las derivaciones políticas que a menudo presenta el fútbol.

Uno de los escritores que mejor ha reflejado el trasfondo político y sociológico del fútbol, fue Eduardo Galeano, en su obra El fútbol a sol y sombraDe ella, el escritor uruguayo nos dijo"rinde homenaje al fútbol, música en el cuerpo, fiesta de los ojos, y también denuncia las estructuras de poder de uno de los negocios más lucrativos del mundo"

A lo largo del libro mencionado, Galeano va desmenuzando el devenir del fútbol a la luz de los hechos políticos. Así, por ejemplo, menciona lo ocurrido con el fútbol vasco y catalán durante la guerra civil originada tras el golpe de estado fascista de 1936. Cito:
"Tres años después, durante la guerra de España, dos equipos peregrinos fueron símbolos de la resistencia democrática. Mientras el general Franco, del brazo de Hitler y Mussolini, bombardeaba a la república española, una selección vasca recorría Europa y el club Barcelona disputaba partidos en Estados Unidos y en México. El gobierno vasco envió al equipo Euzkadi a Francia y a otros países con la misión de hacer propaganda y recaudar fondos para la defensa. Simultáneamente, el club Barcelona se embarcó hacia América. Corría el año 1937, y ya el presidente del club Barcelona había caído bajo las balas franquistas. Ambos equipos encarnaron, en los campos de fútbol y también fuera de ellos, a la democracia acosada(pulsa para ver fuente).
Me temo que aquel Barcelona del 37 mencionado por Galeano, en poco se parece al actual. En cualquier caso, los responsables del Barça tienen la pelota en su tejado. Pueden elegir entre seguir ejerciendo de hipócritas o dar un paso al frente cesando a Ronaldinho y explicando el porqué a la afición.

@VigneVT


Entradas del blog relacionadas con el fútbol


sábado, 14 de abril de 2018

Medio Oriente, 1957-1958. La Doctrina Eisenhower reclama otro patio para Norteamérica.


Comentario previo del blog
Coincidiendo con una nueva agresión imperialista de EE.UU. contra Siria, producida en el día de hoy, reactivamos el blog del viejo topo con una entrada que supone una lección histórica acerca del comienzo del intervencionismo de EE.UU. en Oriente Medio tras la II GM. Se trata del capítulo 13 del libro de Blum Asesinando la esperanza. Es un texto especialmente recomendado para quienes desconocen lo que en su momento se conoció como Doctrina Eisenhower, de vital importancia para entender el papel de EE.UU. en la región y que nos muestra además una continuidad en el intervencionismo norteamericano en Oriente Medio, cuyo último capítulo ha tenido lugar hoy 14 de abril de 2018 con el ataque a Siria.
En línea con lo que ya habían sido la Doctrina Truman y la Doctrina Monroe, la nueva Doctriba Eisenhower, aprobada por el Congreso de EE.UU. en 1957, otorgaba al gobierno norteamericano el "derecho" a intervenir militarmente en cualquier país. 
Los hechos narrados por Blum quedan perfectamente sintetizados en el párrafo final. Aunque han pasado más de 60 años, lo referido sigue teniendo plena vigencia. Nos dice Blum acerca de aquella intervención de EE.UU. en la región de Oriente Medio:  
"Se hizo para hacer ver al mundo (...) que EE.UU., tenía un poder prácticamente ilimitado, que este poder podía ser transportado a cualquier rincón del mundo a gran velocidad, que podía y sería utilizado para resolver de manera decisiva cualquier situación con la cual EE.UU. se sintiera insatisfecho por la razón que fuera. Al mismo tiempo era un mensaje a británicos y franceses de que había una sola superpotencia en Occidente y que sus días en la tierra del petróleo estaban contados".
Para el que tenga interés en los capítulos del libro de Blum dedicados a Oriente Medio, os recordamos que hemos reproducido en este blog otros tres capítulos que señalamos a continuación (pulsa sobre los enlaces para acceder):
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Referencia documental
Blum, William: "Medio Oriente 1957-1958. La Doctrina Eisenhower reclama otro patio para Norteamérica", capitulo 13 del libro Asesinando la Esperanza. Intervenciones de la CIA y del Ejército de los Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial, págs. 107-119. Editorial Oriente, Santiago de Cuba (Cuba), 2005. Original en inglés:  Killing Hope: U.S. Military and CIA Interventions Since World War II, Common Courage Press, 2004.
Fuente de digitalización y correcciones (cítese si se reproduce, junto con la fuente original en inglés y de la edición cubana): blog del viejo topo.
Negrita, imágenes y pies de foto: blog del viejo topo. La cursiva es del autor.

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Medio Oriente, 1957-1958. La Doctrina Eisenhower reclama otro patio para Norteamérica.
William Blum



El 9 de marzo de 1957 el Congreso de EE.UU. aprobó una resolución presidencial que se hizo conocida como la Doctrina Eisenhower. Este papel, al igual que la Doctrina Truman y la Doctrina Monroe anteriormente, concedía al Gobierno de EE.UU. (por el propio Gobierno de EE.UU.) el destacado y envidiable derecho de intervenir militarmente en otros países. Con un plumazo, el Medio Oriente fue añadido a Europa y al hemisferio occidental como campo de juego norteamericano.

La resolución afirmaba que "EE.UU. considera vital para el interés nacional y la paz mundial la preservación de la independencia y la integridad de las naciones del Medio Oriente”. Sin embargo, durante este mismo periodo, como hemos visto, la CIA iniciaba su operación para derrocar al Gobierno sirio.

La parte relativa a los negocios estaba contenida en la sucinta declaración de que EE.UU. "está preparado para usar fuerzas armadas para auxiliar" a cualquier país del Medio Oriente "que solicite ayuda contra agresión armada por parte de cualquier país controlado por el comunismo internacional". Nada se decía acerca de una agresión no comunista, o anticomunista, que pudiera hacer peligrar la paz mundial.

Wilbur Crane Eveland, el especialista en el Medio Oriente que trabajaba por entonces para la CIA, había estado presente en una reunión en el Departamento de Estado convocada dos meses antes para analizar la resolución. Eveland leyó el borrador que afirmaba que "muchos, si no todos" los estados del Medio Oriente "están conscientes del peligro que emana del comunismo internacional". Más tarde escribió: "Estaba sorprendido. ¿Quién, me preguntaba, había llegado a determinar lo que los árabes consideraban un peligro? El ejército de Israel acababa de invadir a Egipto y ocupaba todavía la península de Sinaí y la franja de Gaza. Y, de no haber sido por la amenaza de Rusia de intervenir en favor de los egipcios, las fuerzas británicas, francesas e israelíes podrían estar asentadas en El Cairo, celebrando la ignominiosa caída de Nasser del poder" (1).

El enfoque simplista y polarizado del mundo implícito en la Doctrina Eisenhower ignoraba no sólo los sentimientos anti-israelíes sino las corrientes de nacionalismo, panarabismo, neutralidad y socialismo prevalecientes en muchos sectores influyentes en el Medio Oriente. Los artífices de la resolución veían sólo un campo de batalla de la Guerra Fría, y al hacerlo, lograban en efecto crear uno.

En abril el rey Hussein de Jordania despidió a su primer ministro, Suleiman Nabulsi, por rumores, al parecer bien fundados, de un golpe contra el rey alentado por Egipto, Siria y palestinos residentes en Jordania. Era el punto de giro en un conflicto en desarrollo entre la política pro occidental de Hussein y las inclinaciones neutrales del régimen de Nabulsi. Éste había anunciado que, en línea con esa política neutral, Jordania desarrollaría relaciones más cercanas con la URSS y aceptaría la ayuda soviética si era ofrecida. Al mismo tiempo, rechazaba la ayuda norteamericana porque, dijo, EE.UU. le había informado que la ayuda económica sería retenida a menos que Jordania "cortara sus lazos con Egipto" y "la aceptación al asentamiento de refugiados palestinos en su territorio"; dicha acusación fue negada por el Departamento de Estado. Nabulsi había añadido el comentario de que "el comunismo no era peligroso para los árabes".

Hussein, a cambio, acusó "al comunismo internacional y sus seguidores" de tener responsabilidad directa en los "esfuerzos por destruir mi país". Cuando se le presionó para que especificara su acusación, se negó a hacerlo.

Cuando estallaron revueltas en varias ciudades jordanas y no se pudo impedir la guerra civil, Hussein se mostró a la altura de la amenaza a su prolongado gobierno: declaró la ley marcial, eliminó del Gobierno y el ejército a todos los que mostraran simpatías por Nasser y la izquierda, y erradicó toda oposición política. Jordania retornó pronto a un estado de calma relativa. Sin embargo, EE.UU. aprovechó la expresión "comunismo internacional" utilizada por Hussein para justificar el envío inmediato de unidades de la Sexta Flota al Mediterráneo oriental —un súper portaaviones, dos cruceros y quince destructores, seguidos en breve por otra variedad de buques y un batallón de marines que desembarcó en Líbano para "prepararse para una posible intervención futura en Jordania" (2).

A pesar de que nada de lo ocurrido tenía la apariencia de "agresión armada por parte de algún país controlado por el comunismo internacional", el Departamento de Estado invitó abiertamente al rey a invocar la Doctrina Eisenhower (3). Pero Hussein, que no había solicitado siquiera ese despliegue de fuerzas, se negó, sabiendo que tal cosa sólo atizaría el fuego ya encendido en la vida política jordana. Sobrevivió sin necesidad de ello.

En algún momento durante este año, la CIA comenzó a entregar pagos anuales secretos al rey, que estuvieron inicialmente en el monto de millones de dólares. La práctica iba a durar veinte años y la Agencia proporcionaría también compañía femenina a Hussein. Como justificación a estos pagos, la Agencia declaró luego que el gobernante jordano permitió a las agencias de inteligencia norteamericanas operar libremente en Jordania. El propio Hussein suministró información a la CIA y distribuyó parte de sus pagos entre otros funcionarios que también aportaron información o cooperaron con la Agencia (4).

*
Pocos meses después, fue Siria la que ocupó el primer plano en el melodrama del "comunismo internacional" de Washington. Los sirios habían establecido relaciones con la URSS para el comercio, ayuda económica, compra de armas y entrenamiento militar. Estados Unidos decidió ver algo siniestro en esto aunque la situación había sido compulsada en buena medida por las acciones de J.F. Dulles, tal como vimos en el capítulo anterior. La antipatía norteamericana hacia Siria alcanzó su cumbre en agosto cuando el Gobierno sirio reveló el complot de la CIA para derrocarlo.

Los funcionarios de Washington y los medios de prensa norteamericanos se acostumbraron con facilidad a referirse a Siria como un "satélite soviético". No se trataba de información objetiva o espontánea. Kennett Love, corresponsal del New York Times en estrecho contacto con la CIA, como vimos en el capítulo de Irán, reveló más tarde algo de este trasfondo:
La Embajada de EE. UU. en Siria se hacía de la vista gorda ante falsos informes emitidos en Washington y Londres a través de canales diplomáticos o de los medios en el sentido de que se estaban desembarcando armas rusas por el puerto sirio de Latakia, que "no más de 123 Migs" habían llegado a Siria y que el teniente coronel Abdel Hameed Sarraj, jefe de la inteligencia siria, los había tomado bajo su control en un golpe de inspiración comunista. Yo viajé por toda Siria sin impedimentos en noviembre y diciembre [de 1956] y encontré que había en efecto "no más de 123 Migs". No había ninguno. Y no había llegado arma rusa alguna en meses. Y no había habido golpe, aunque algunos corresponsales en Beirut, a sólo dos horas en auto de Damasco, estaban despachando informes falsos sin identificar que les eran enviados por visitantes de la Embajada provenientes de Damasco y por un agente itinerante de la CIA que trabajaba bajo la fachada de agente del Tesoro de EE.UU. Sarraj, que era anticomunista, acababa de romper el torpe complot apoyado por británicos, norteamericanos e iraquíes. Siria estaba tranquila, pero preocupada por si la propaganda presagiaba un nuevo golpe de Estado o una invasión apoyada por Occidente (5).
Como para convencer a cualquiera que se mantuviera escéptico, Eisenhower envió un emisario personal, Loy Henderson, en un recorrido por el Medio Oriente. Henderson, como era de esperar, regresó con la conclusión de que "en todos los países del Medio Oriente hay temor de que los soviéticos podrían estar en condiciones de derribar a los regímenes en cada uno de sus países mediante la crisis en Siria" (6). No dio indicación alguna acerca de si los propios sirios consideraban que estaban atravesando una crisis.

Como muestra de cuán artificiales eran las crisis anunciadas por la Casa Blanca, cuán arbitrarios los apocalípticos pronunciamientos acerca de la URSS, analicemos la siguiente afirmación tomada de un memo interno del Departamento de Defensa en junio de 1957, unos dos meses antes de que Henderson viajara al Medio Oriente: "La URSS no ha mostrado intenciones de intervenir directamente en ninguna de las crisis previas del Medio Oriente, y creemos que no es probable que intervengan, de manera directa, para asegurar el éxito de un golpe de izquierda en Siria" (7).

A principios de septiembre, un día después del regreso de Henderson, EE.UU. anunció que la Sexta Flota sería enviada de nuevo al Mediterráneo, y que armas y otros equipos militares serían llevados a toda prisa a Jordania, Líbano, Iraq y Turquía. Pocos días después Arabia Saudita se añadía a la lista. La Unión Soviética respondió enviando cargamentos de armas a Siria, Egipto y Yemen.

El Gobierno sirio acusó a EE.UU. de colocar barcos de guerra cerca de sus costas en “abierto desafío” y declaró que aviones sin identificación habían estado sobrevolando constantemente el área de Latakia durante cuatro días con sus noches, al ser este el puerto por donde arribaban los barcos soviéticos.

Siria también se quejó de que EE.UU. había “incitado” a Turquía a concentrar una cifra estimada de 50.000 soldados en la frontera con su país, y se burló de la explicación de que tales tropas turcas estaban simplemente efectuando maniobras. Eisenhower escribió luego que esas fuerzas estaban en la frontera “listas para actuar” y que EE.UU. había asegurado por entonces a los líderes de Turquía, lraq y Jordania que si ellos “sentían necesario tomar acciones contra la agresión por parte del Gobierno de sirio, EE.UU. se encargaría de entregarles cargamentos de armas ya destinadas a los países del Medio Oriente y, además, cubriría las pérdidas tan rápidamente como fuera posible”. El presidente no advertía contradicción alguna en la idea de que tal acción tendría que ser tomada para rechazar, según sus propias palabras, la “agresión anticipada” de Siria [subrayado aquí del autor], pues de esta forma sería “de naturaleza básicamente defensiva” (8).

El papel norteamericano puede haber sido más activo de lo que sugiere Eisenhower. Uno de sus asesores, Emmet John Hughes, ha escrito acerca de cómo el subsecretario de Estado Christian Herter, que más tarde reemplazaría a un dolido J.F. Dulles como secretario, “revisó en cada amargo detalle [...] algunos torpes intentos norteamericanos recientes de pinchar a las fuerzas turcas para entablar alguna vaga forma de combate con Siria” (9).

Dulles daba la impresión al hablar en público de que EE.UU. estaba ansioso porque alguien invocara la Doctrina Eisenhower, presumiblemente como “justificación” para desarrollar otras acciones contra Siria. Pero no podía ofrecer ninguna explicación sobre cómo esto se haría posible. Sin duda Siria no iba a hacer la solicitud requerida.

La única solución estaba en que Siria atacase a otro país árabe que pidiese entonces la ayuda norteamericana. Este parecía ser el razonamiento detrás de la actividad militar y diplomática dirigida hacia aquel país por EE.UU. Un estudio llevado a cabo por el Pentágono algunos años más tarde concluía que en “la crisis siria de 1957 [...] Washington parec[ía] buscar el uso inicial de la fuerza contra el objetivo” (10). (Subrayado del autor, el objetivo es Siria)

En todo este período, los funcionarios de Washington alternaron entre los esfuerzos por conseguir testimonios de otras naciones árabes de que Siria era en verdad una variante de satélite soviético y una amenaza para la región, y la reafirmación al mundo de que EE.UU. había recibido una gran cantidad de testimonios en tal sentido. Pero Jordania, Iraq y Arabia Saudita negaron sentirse amenazados por Siria. Egipto, el aliado más cercano de Siria, concordó con ellos por supuesto. En el punto culminante de la crisis, el rey Hussein de Jordania se marchó de vacaciones a Europa. El premier iraquí declaró que su Gobierno había llegado a un “completo entendimiento" con Siria, y el rey Saud, de Arabia Saudita, en un mensaje a Eisenhower, dijo que la preocupación norteamericana acerca de Siria era “exagerada” y pidió al presidente “nuevas garantías de que EE.UU. se abstendría de toda interferencia en los asuntos internos de los estados árabes”. Saud añadía que los “esfuerzos por derrocar al régimen sirio sólo harían a los sirios más proclives a la influencia soviética”, una opinión compartida por varios observadores en todos lados.

Al mismo tiempo, el New York Times informaba: “Desde el principio de la crisis acerca del giro de Siria hacia la izquierda, ha habido menos alarma entre sus vecinos árabes que en EE.UU. Diplomáticos extranjeros en el área, incluyendo a muchos norteamericanos, sienten que la agitación causada en Washington no guarda proporción con la causa”.

En un momento dado es posible que Dulles haya llegado a estar influenciado por la falta de apoyo a la tesis norteamericana, pues cuando se le pidió específicamente que “caracterizara cuál es la relación entre los objetivos soviéticos en el área y la parte que Siria les aporta”, sólo pudo responder que “la situación interna en Siria no es enteramente clara y tiene fluctuaciones”. Según dio a entender, Siria no estaba todavía en las garras del comunismo internacional. Al día siguiente Siria, que no deseaba aislarse de Occidente, también moderó su tono al declarar que los barcos de guerra norteamericanos habían estado a quince millas de sus costas y habían continuado “tranquilamente su rumbo” (11).

Parece que durante ese mismo agitado 1957, EE.UU. estaba envuelto en un complot para derrocar a Nasser y su problemático nacionalismo, aunque los detalles son bastante vagos. En enero, cuando el rey Saud y el príncipe coronado iraquí Abdul lllah estaban en Nueva York en Naciones Unidas, se les acercó el director de la ClA Allen Dulles y uno de sus altos ayudantes, Kermit Roosevelt, con ofertas de planes encubiertos de la CIA, así como financiamiento, para derribar al líder egipcio cuyo discurso radical, aunque incipiente, era visto por los reales visitantes como una amenaza a la idea misma de la monarquía. Nasser y otros oficiales del Ejército habían destronado al rey Farouk de Egipto en 1952. Resulta irónico que la ClA y Kermit Roosevelt hayan recibido crédito tradicionalmente por haber intervenido de alguna forma este golpe, algo de lo que no se tiene ninguna certeza (12).

Eveland nos dice que “Abdul lllah insistió en la participación británica en cualquier operación encubierta, pero los sauditas habían cortado relaciones con Gran Bretaña y se negaron. Como resultado, la CIA trató con cada uno de ellos por separado: acordó financiar la parte del rey Saud en una nueva intriga regional para debilitar a Nasser y eliminar su influencia en Siria y, con el mismo objetivo, coordinó en Beirut un grupo de trabajo encubierto compuesto por representantes de los servicios de inteligencia británico, iraquí, jordano y libanés” (13).

La conspiración vuelve a retomarse a mediados de la primavera en la casa de Ghosn Zogby en Beirut. Zogby, de ascendencia libanesa, era el jefe de la estación de la CIA en Beirut. Junto a Kermit Roosevelt, que se hospedaba con él, celebraron varias conferencias con los implicados en el complot. “Sus afanes ‘encubiertos’ eran tan obvios”, continúa diciendo Eveland, “con personal de contacto británico, iraquí, jordano y libanés entrando y saliendo cada noche, que se dice que el embajador egipcio en Beirut estaba recogiendo las apuestas sobre dónde y cuándo tendría lugar el próximo golpe de Estado organizado por EE.UU.” En una de estas reuniones, un miembro del Servicio de Inteligencia Secreta Británico (SIS) informó que habían infiltrado grupos con el propósito de asesinar a Nasser.

Poco después, Eveland supo por un funcionario de la CIA que J. F. Dulles, al igual que su hermano Allen, había orientado a Roosevelt a trabajar con los británicos para hacer caer a Nasser. Roosevelt hablaba ahora en términos de “revolución palaciega” en Egipto (14).

A partir de aquí comenzamos a movemos en aguas revueltas, pues acerca de los hechos que siguieron hay más preguntas que respuestas. Con los seis países antes mencionados, más Turquía e Israel que al parecer se sumaron a la acción, y la falta de total confianza y armonía entre los diversos gobiernos, una maraña de intrigas, subintrigas e intrigas colaterales se produjo en forma inevitable; por momentos se acercaba a una comedia barata, aunque. algunos dirían que era lo normal en la diplomacia del Medio Oriente.

Entre julio de 1957 y octubre de 1958, los gobiernos sirio y egipcio y los medios de prensa anunciaron el descubrimiento de lo que parecían ser al menos ocho conspiraciones diferentes para derrocar a uno u otro régimen, para asesinar a Nasser y evitar la esperada fusión entre los dos países. Arabia Saudita, Iraq y los EE.UU. fueron los mas nombrados entre los conspiradores, pero en la madeja de intrigas que afloró era prácticamente imposible desenredar los hilos que conducían en particular a Estados Unidos. (15)

De manera típica en estas idas y venidas de farsa, parece ser que al menos una de las conspiraciones para_asesinar a Nasser partió de la interpretación dada por los hermanos Dulles al comentario de Eisenhower cuando éste deseó que “el problema Nasser pudiera ser eliminado”, lo que entendieron como una orden de asesinato cuando el presidente se refería en realidad, o asi lo plantea la historia, a mejorar las relaciones entre Egipto y EE.UU. Al darse cuenta del error, el secretario Dulles ordenó cancelar la operación (16). (Tres años después, Allen Dulles volvería a "malinterpretar” un comentario de Eisenhower como una orden de asesinar a Patricio Lumumba en el Congo)

*

Los pronunciamientos oficiales norteamericanos durante todo este período hubieran hecho creer al mundo que la URSS era la “eminencia gris” detrás de la lucha en Jordania, la “crisis” en Siria y la intranquilidad general en el Medio Oriente; que el y objetivo soviético era dominar el área mientras que el único propósito de la política norteamericana era rechazar este avance soviético y preservar la “independencia” de las naciones árabes. Sin embargo, en tres ocasiones distintas durante 1957 -en febrero, abril y septiembre- la URSS llamó a una declaración conjunta de las cuatro potencias (EE.UU., URSS, Francia y Gran Bretaña) para renunciar al uso de la fuerza y la interferencia en los asuntos internos de los países del Medio Oriente. El llamamiento soviético de febrero había propuesto de manera adicional un embargo sobre los embarques de armas a la región, retirada de todas las tropas extranjeras, la liquidación de todas las bases foráneas y la celebración de una conferencia para alcanzar un acuerdo general en la región.

La estrategia soviética era obviamente neutralizar el Medio Oriente, eliminar la amenaza que había representado durante largo tiempo el control del petróleo de la región por potencias hostiles, antes Francia y Gran Bretaña, ahora EE.UU., que buscaba llenar el “vacío de poder” causado por el declinar de las dos primeras naciones europeas en el Medio Oriente.

La historia no nos dice cómo habría sido un Medio Oriente libre de manipulaciones de las grandes potencias, pues ni Francia ni Gran Bretaña ni EE.UU. veían con agrado la propuesta soviética, que tampoco pasaba de ser un “bluff”. El New York Times resumió la actitud de las tres naciones occidentales a las dos primeras convocatorias rusas diciendo que habían “devaluado las propuestas soviéticas como esfuerzos para obtener reconocimiento al derecho soviético a tener voz en los asuntos del Oriente Medio. Les dijeron a los rusos que llevaran sus quejas ante las Naciones Unidas”.

Tras la propuesta de septiembre, J. F. Dulles, en respuesta a una pregunta formulada en una conferencia de prensa, dijo que “EE.UU. está escéptico en relación con estos arreglos con la URSS para ‘sacar las manos' [del Medio Oriente]. Lo que quieren realmente es que saquemos nuestras manos para ellos poner las suyas en la mesa”. Al parecer éste fue el único comentario que el Gobierno norteamericano consideró adecuado hacer sobre el asunto (17). Podría ser muy instructivo especular sobre la reacción de las naciones occidentales si la URSS hubiese anunciado una “Doctrina Khruschov” para concederse el mismo rango de acción en el Medio Oriente que se estipulaba en la Doctrina Eisenhower.

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En enero de 1958, Siria y Egipto anunciaron sus planes de unirse para formar una nueva nación: la República Árabe Unida (RAU). La iniciativa de la fusión había venido de Siria, cuyos motivos radicaban en buena medida en el temor a los planes de EE.UU. contra el país. Resultaba irónico que, en el convenio de la fusión, se disolvía el Partido Comunista (en Egipto ya había sido ilegalizado), un objetivo en el que la CIA había fracasado tras año y medio de actividades encubiertas.

Dos semanas antes del surgimiento de la RAU, y en respuesta directa a ello, Iraq y Jordania formaron la Unión Árabe, con EE.UU. actuando como partera. Esta unión se mantuvo poco tiempo, pues un sangriento golpe de Estado derrocó la monarquía en Iraq en julio, y el nuevo régimen estableció una república y renunció en breve al pacto. Las trompetas del Armagedón podían escucharse con claridad una vez más en el Despacho Oval de la Casa Blanca. “Este giro sombrío de los hechos”, escribió Eisenhower en sus memorias, “podía, de no haber una vigorosa respuesta de nuestra parte, llevar a la completa eliminación de la influencia occidental en el Medio Oriente” (18). Aunque el presidente no seria tan torpe como para expresar preocupaciones acerca del petróleo, este ataque de ansiedad se debía probablemente al hecho de que una de las mayores reservas de combustible del mundo se hallaba ahora en manos de un gobierno que podría no ser un aliado tan complaciente como el régimen anterior, un régimen demasiado independiente de Washington. El tiempo de las demostraciones teatrales de fuerza había terminado. Al día siguiente, las fuerzas militares norteamericanas invadieron el Líbano para impedir que el impulso popular de Iraq sirviera para derribar al Gobierno libanés.

*

De todos los estados árabes, Líbano era con mucho el aliado más cercano a EE.UU. Era el único que había apoyado con entusiasmo la Doctrina Eisenhower y se había hecho eco, sin ambigüedades, del pánico de Washington acerca de Siria. Para ser más precisos, el presidente del Líbano, Camille Chamoun, y su ministro de Relaciones Exteriores, Charles Malik —un doctor en Filosofía de Harvard—, habían colocado todos los huevos de la Guerra Fría en la cesta norteamericana. Chamoun tenía amplias razones para ser incondicional de EE.UU. La CIA había tenido participación al parecer en su triunfo en las elecciones de 1952 (19), y en 1957 la Agencia le había aportado generosas sumas de dinero para usarlas en apoyo de sus candidatos en las elecciones de junio al Parlamento, a fin de obtener respaldo para sí y, es de presumir, también para la política norteamericana. Igualmente se destinaron fondos para la oposición, a modo de castigo a aquellos candidatos que habían renunciado en protesta por la adhesión de Chamoun a la Doctrina Eisenhower.

Como es costumbre en estas operaciones, la CIA envió a Beirut a un “especialista en elecciones” junto con el dinero para ayudar en la preparación. Los funcionarios en Washington y Líbano procedieron con la convicción, según se comunicaron mutuamente, de que Egipto, Siria y Arabia Saudita también intervendrían financieramente en las elecciones. El embajador estadounidense en Líbano, Donald Heath, argumentaba, al parecer no sin intención irónica, que “con el presidente y la nueva Cámara de diputados apoyando los principios norteamericanos, también tendríamos una demostración de lo que puede lograr la democracia representativa” en el Medio Oriente.

No se conoce hasta qué punto el dinero de EE.UU. ayudó, o siquiera en qué forma se gastó, pero el resultado fue un triunfo tan cómodo para los diputados pro gubernamentales que causó considerables protestas en Líbano, incluida la acusación de que Chamoun había acumulado fuerzas en el Parlamento para enmendar la Constitución que le prohibía postularse nuevamente para otro período de seis años (en 1958) (20).

Hacia fines de abril de 1958 las tensiones en Líbano habían llegado al punto de ebullición. La excesiva orientación pro norteamericana del gobierno de Chamoun y su negativa a desmentir rumores acerca de que buscaría un segundo período, enardecían tanto a los nacionalistas libaneses como a los defensores del nacionalismo árabe que promovía Nasser en todo el Medio Oriente. Se hicieron demandas para que el Gobierno volviese a la estricta neutralidad prescrita en el Pacto Nacional de 1943, en el momento de la declaración de independencia del Líbano de Francia.

Tuvo lugar una erupción de demostraciones populares, explosiones de bombas y choques con la policía y cuando, en mayo, fue asesinado el editor de un periódico antigubernamental, estalló la rebelión armadas en varias partes del país y fueron saqueadas las bibliotecas de la Agencia de Información de EE.UU. en Beirut y Trípoli. Líbano mostraba todos los signos de una guerra civil.

“Detrás de todo estaba nuestra profunda convicción de que los comunistas eran los principales responsables y de que el presidente Chamoun estaba motivado tan solo por un fuerte sentimiento de patriotismo”, escribió Eisenhower. El presidente no aclaró a quiénes, o a qué, se refería al hablar de “comunistas”. Sin embargo, en el párrafo siguiente menciona, sin dar explicaciones, que la URSS estaba “promoviendo problemas” en el Medio Oriente. Y una página más adelante el antiguo soldado expresa que “no había duda en nuestras mentes” en cuanto a las acusaciones de Chamoun de que “Egipto y Siria habían estado instigando la revuelta y armando a los rebeldes” (21).

En medio de los combates, J.F. Dulles anunció que incluso si el comunismo internacional no estaba involucrado, podía aplicarse la Doctrina Eisenhower porque uno de sus acápites señalaba que “la independencia de estos países es esencial para la paz y los intereses nacionales de EE.UU.” “Esto es ciertamente un mandato para hacer algo si consideramos que nuestra paz e intereses vitales están en peligro sea cual sea la procedencia del mismo” (22). De esta forma uno de los autores de la doctrina se otorgó a sí mismo un mandato.

Según todas las fuentes, Egipto y Siria apoyaron la causa de los rebeldes con armas, hombres y dinero, además de exaltadas emisiones radiales desde El Cairo, aunque es difícil establecer el alcance del apoyo material. Un grupo de observadores de la ONU viajó a Líbano en junio a solicitud del ministro de Relaciones Exteriores Malik y reportó no haber encontrado evidencias de intervención significativa por parte de la RAU. Un segundo informe de Naciones Unidas en julio confirmaba esto. Queda abierta la pregunta, sin embargo, de hasta qué grado eran fiables estos informes, pues hay que lidiar con una evaluación muy espinosa y son emitidos por un organismo que trataba de lograr un compromiso de paz. En cualquier caso, el tema en discusión era si el conflicto en Líbano representaba una guerra civil de origen interno legítimo, o si se debía a la acción de los proverbiales "agitadores extranjeros”. El historiador Richard Barnet ha observado sobre este punto:
No hay duda de que el Grupo de Observación minimizó las dimensiones de la participación de la RAU, pero en esencia tenían razón. Nasser estaba tratando de aprovechar la efervescencia política en Líbano, pero no la había creado. Líbano, que siempre había tenido abundantes arsenales y mercados de armas clandestinos, no necesitaba de armas extranjeras para su violencia doméstica. La intervención egipcia no era ni el estímulo ni el sostén principal de la lucha civil. Una vez más un gobierno que había perdido el poder para dirigir de manera efectiva a su pueblo, culpaba de su fracaso a los agentes extranjeros. (23)
Eisenhower —siguiendo sus divagaciones sobre el asunto- escribió que ahora parecía que Nasser “estaría feliz de poner fin a la lucha y contactó a nuestro gobierno y ofreció intentar usar su influencia para terminar el conflicto” (24).

Camille Chamoun había sacrificado la independencia y neutralidad libanesas en el altar de sus ambiciones personales y de la enorme ayuda norteamericana derivada de su adhesión a la Doctrina Eisenhower. Los musulmanes libaneses, que abarcaban a la mayoría de la oposición, estaban también irritados porque el presidente cristiano había colocado una vez más al país fuera de la corriente principal del mundo árabe, tal como había hecho en 1956 cuando se negó a romper relaciones con Francia y Gran Bretaña ante su invasión a Egipto. El propio Chamoun había admitido la significación de su alineamiento con EE.UU. en un revelador comentario a Wilbur Crane Eveland. Éste escribió que a fines de abril “yo había sugerido que podía aflojar las tensiones si declaraba que no iba a reelegirse. Chamoun resopló y me recomendó mirar al calendario: hacía un mes que había pasado el 23 de marzo y ninguna enmienda podía ser aprobada legalmente después de esa fecha. Obviamente, como señaló, el tema de la presidencia no era el decisivo, lo que deseaban sus oponentes era la renuncia a la Doctrina Eisenhower” (25).

En lugar de renunciar a la doctrina, Chamoun la invocó. Aunque todavía se llevaban a cabo combates intensos en forma dispersa en Líbano, fue el golpe del 14 de julio en Iraq lo que inclinó la balanza en favor de la solicitud formal de asistencia militar de Chamoun inmediatamente respondida por EE.UU. Un informe de la CIA acerca de un complot para asesinar al rey Hussein en esos mismos días elevó todavía más la aparentemente interminable ansiedad de Washington acerca del Medio Oriente.

Para entonces Chamoun había ya anunciado su intención de abandonar el poder cuando terminara su período en septiembre. Le preocupaba ahora que las fuerzas norteamericanas lo ayudasen a mantenerse vivo hasta entonces y que enfrentarán a los rebeldes. Durante los dos meses anteriores, el temor de ser asesinado lo había mantenido encerrado en el palacio presidencial, sin acercarse siquiera a las ventanas. El asesinato del rey iraquí y su primer ministro durante el golpe de Estado no contribuyó a hacerlo sentir menos inseguro.

La Doctrina Eisenhower fue puesta en acción no sólo ante la extendida oposición a ella dentro de Líbano, sino desatendiendo el hecho de que, incluso en los mismos ambiguos términos en que fue formulada, la situación del país no se ajustaba a ella: no había manera de alegar que Líbano había sufrido “agresión armada por parte de algún país controlado por el comunismo internacional”. Si se necesitaba más evidencias de esto, fue aportada por el experimentado diplomático Robert Murphy, enviado a Líbano por Eisenhower pocos días después de que las tropas estadounidenses hubieran desembarcado. Murphy llegó a la conclusión, y así lo escribió más tarde, de que “el comunismo no había tomado parte sustancial ni directa en la insurrección” (26).

Sin embargo, Eisenhower pudo plantear que el Gobierno norteamericano “actuaba de acuerdo con lo previsto en la Resolución sobre el Medio Oriente [Doctrina Eisenhówer], pero si el conflicto se extendía hacia algo no abarcado por la Resolución, yo podría, en un tiempo dado, pedir autorización adicional al Congreso” (27). Al parecer el presidente no concedió mucho peso al hecho de que J.F. Dulles hubiese ya esclarecido que la Resolución no fijaba limite alguno.

*

Fue así que las tropas norteamericanas fueron enviadas a Líbano. Cerca de setenta barcos y cientos de aviones tomaron parte en la operación, muertos permanecieron para hacer visible la presencia norteamericana. Hacia el 25 de julio, las fuerzas de EE.UU. en tierra totalizaban más de 10.600 efectivos. Para el 13 de agosto su úmero llegaba a 14.000 y superaba al ejército y gendarmería libanesas combinadas (28).

“En mi discurso [por radio y televisión] tuve el cuidado de utilizar el término ‘estacionadas en’ Líbano, en lugar de ‘invasoras’ ” (29), escribió Eisenhower. Esta distinción no representaba nada para muchos libaneses de todas las clases sociales, tanto entre los partidarios de los rebeldes como entre los del gobierno; incluso unidades de tanques gubernamentales habían estado dispuestas a bloquear la entrada a Beirut de los soldados norteamericanos y sólo la intervención de último minuto en el lugar del embajador estadounidense pudo evitar un choque armado (30).

En una reunión entre Robert Murphy y el comandante en jefe libanés, general Faud Chehab -relatada por Eveland, quien recibió los informes de Murphy—, el diplomático norteamericano fue advertido de que el pueblo libanés estaba “intranquilo, resentido y decidido a que Chamoun debía renunciar y las tropas norteamericanas retirarse de inmediato. De otro modo el general no podía responder por las consecuencias. Durante quince años sus oficiales habían actuado a su espalda, ahora temía que pudieran rebelarse y atacar a los soldados norteamericanos”. Murphy había escuchado con paciencia, sigue contando Eveland, y luego:
Condujo al general a una ventana que daba al mar. Señalándole el portaaviones Saratoga, anclado en el horizonte, el enviado del presidente le explicó tranquilamente que uno solo de los aviones que transportaba, cargado con bombas nucleares, podía desaparecer Beirut y sus alrededores de la faz de la tierra. A esto añadió Murphy con rapidez que había sido enviado para asegurarse de que no sería necesario que los soldados norteamericanos disparasen un tiro. Shehab [Chehab] de seguro se encargaría de que no hubiera provocaciones por la parte libanesa. Eso terminó la conversación, me dijo Murphy. Al parecer el general había “recuperado el control” de sus tropas. (31)
Ninguno de los participantes parece haber considerado la suerte que hubieran corrido ni siquiera los miles de militares norteamericanos ya desembarcados en un Beirut borrado de la faz de la tierra.

La guerra civil en Líbano aumentó su intensidad en las dos semanas siguientes a la intervención norteamericana. Durante este período los transmisores de la CIA en Oriente Medio estaban ocupados en emitir propaganda, disimulando su origen, una táctica empleada por la agencia con frecuencia. En una de las transmisiones sobre la cual se tiene información, el objetivo aparente era derivar los sentimientos antinorteamericanos hacia la URSS y otros blancos. Pero los residentes del Medio Oriente no era los únicos en recibir esta transmisión espuria pues fue recogida por la prensa norteamericana y traspasada a un público estadounidense inconsciente de lo que sucedía; esto fue lo que apareció en los periódicos de Estados Unidos:
Beirut, julio 23 (UPI) - Una segunda estación árabe de radio misteriosa salió al aire ayer identificándose como “Voz de la Justicia” y alegó transmitir desde Siria. Su programa escuchado aquí consistía en amargas críticas contra la Rusia soviética y el premier soviético Khruschov. En horas más tempranas, la “Voz de Iraq” salió al aire con ataques contra el gobierno revolucionario iraquí. La “Voz de la Justicia” llamó a Khruschov el “verdugo de Hungria” y alertó a los pueblos del Medio Oriente que sufrirían la misma suerte que los húngaros si los rusos ponían un pie en la región. (32)
El 31 de julio la Cámara de Diputados eligió con rapidez al general Chehab para sustituir a Chamoun como presidente en septiembre, un hecho que puso pronto un alto a los combates y marcó el principio del fin del conflicto que, en el análisis posterior, parece haber sido más una protesta violenta que una verdadera guerra civil. La tensión disminuyó más cuando EE.UU. anunció poco después su intención de retirar un batallón de marines como preludio de una retirada general. Las últimas tropas norteamericanas abandonaron Líbano a fines de octubre sin haber disparado. ¿Qué se consiguió con su presencia? Los autores del estudio del Pentágono al que hicimos referencia plantean: “Una evaluación equilibrada del comportamiento de EE.UU. en la crisis libanesa se hace difícil por la sospecha de que los resultados habrían sido muy parecidos si EE.UU. no hubiera hecho nada. lncluso Eisenhower expresó dudas al respecto”. (33)

*

La intervención norteamericana contra el nuevo Gobierno de Iraq fue más encubierta. Un plan secreto de invasión conjunta EE.UU.-Turquía, con el nombre en clave Operación Cañón-Hueso, fue elaborado por el Estado Mayor Conjunto de EE.UU. poco después del golpe en 1958. Según informes, sólo las amenazas soviéticas de intervenir en favor de Iraq obligaron a Washington a suspenderlo, pero en 1960 EE.UU. comenzó a financiar a los guerrilleros kurdos en Iraq, quienes luchaban por obtener la autonomía. (34)

Al mismo tiempo los iraquíes, bajo el general de brigada Abdul Karim Kassem, comenzaron a trabajar en la creación de una organización internacional que contrarrestara el poder de los monopolios petroleros occidentales. Así iba a surgir la OPEP, que no fue recibida con júbilo en ciertos sectores occidentales. En febrero de 1960, la División del Cercano Oriente de los servicios clandestinos de la CIA solicitó que la Agencia encontrara un modo de “incapacitar” a Kassem por su “promoción de los intereses políticos del bloque soviético en Iraq”. La división contestó: “No buscamos de manera consciente una retirada permanente del sujeto de la escena. Tampoco objetamos en caso de que esta complicación se desarrolle”. La CIA envió a Kassem un pañuelo con monograma que contenía un “agente incapacitador”. Si el lider iraquí lo recibió, es obvio que no le causó Ia muerte. Eso se dejó a sus compatriotas, quienes se encargaron de ejecutarlo tres años después. (35)

*

La significación de la intervención libanesa, al igual que de las exhibiciones de fuerza utilizadas en relación con Jordania y Siria, fueron más allá de sus resultados inmediatos. En el período antes y después de la intervención, Eisenhower, Dulles y otros funcionarios de Washington ofrecieron diferentes justificaciones para la acción militar en Líbano: la protección de vidas de norteamericanos; de las propiedades estadounidenses; la Doctrina Eisenhower, con diversas interpretaciones; la defensa de la soberanía, integridad, independencia, etc... libanesas; los intereses nacionales de EE.UU.; la paz mundial; autodefensa colectiva; justicia; derecho internacional; la ley y el orden; combatir el “nasserismo”; la necesidad de “hacer algo”... (36)

Al resumir el asunto en sus memorias, Eisenhower parece haberse inclinado por un razonamiento en particular, que es probablemente el más cercano a la verdad. Se hizo para hacer ver al mundo —y sobre todo a la URSS y Nasser- que EE.UU., tenía un poder prácticamente ilimitado, que este poder podía ser transportado a cualquier rincón del mundo a gran velocidad, que podía y sería utilizado para resolver de manera decisiva cualquier situación con la cual EE.UU. se sintiera insatisfecho por la razón que fuera (37). Al mismo tiempo era un mensaje a británicos y franceses de que había una sola superpotencia en Occidente y que sus días en la tierra del petróleo estaban contados. 

William Blum 
Cap. 13 de Asesinando la esperanza

Notas
[Pendientes de ser añadidas]




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Índice del libro
(Los capítulos con hipevínculo están publicados en el blog; pulsa sobre ellos para acceder al contenido)

6. Albania 1949-1953: el correcto espía inglés.
7. Europa del Este 1948-1956: operación factor fragmentante.
10. Guatemala 1953-1954. Con el mundo por testigo.
11. Costa Rica. Mediados de los 50. Tratando de derribar a un aliado. Parte I.
13. Medio Oriente 1957-1958. La Doctrina Eisenhower reclama otro patio para Norteamérica.
16. Guayana Británica 1953-l964. La mafia sindical internacional de la CIA.
20. Camboya 1955-1973. El príncipe Sihanouk camina en al cuerda floja de la neutralidad. (Próximamente en el blog)
21. Laos 1957-1973. L’Armée Clandestine(Próximamente en el blog)
22. Haítí 1959-1963. Los marines desembarcan de nuevo.
23. Guatemala 1960. Un buen golpe merece otro.
24. Francia-Argelia. Años 60. L’état, c’est la CIA (El Estado es al CIA).
26. El Congo 1960-1964. El asesinato de Patricio Lumumba.
27. Brasil 1961-1964. Presentando el maravilloso mundo de los Escuadrones de la Muerte.
28. Perú 1960-1965. Fort Bragg se traslada a al selva.
29. República Dominicana 1960-1966. Deshacerse de la democracia para salvarla del comunismo.
32. Ghana 1966. Kwane Nkrumah se sale de la línea.
33. Uruguay 1964-1970. Tortura, tan norteamericana como el pastel de manzana.
36. Bolivia 1964-l975. Tras la huella del Che Guevara en la tierra del coup d´état.
37. Guatemala. 1962 hasta los 80. Una “solución final” menos publicada.
38. Costa Rica 1970-1971. Tratando de derribar a un aliado, parte II.
39. lraq 1972-1975. Las acciones encubiertas no deben ser confundidas con trabajo de misioneros.
40. Australia 1973-1975. Otra elección libre que muerde el polvo.
41. Angola. 1975 hasta los años 80. El juego de póker de las grandes potencias.
42. Zaire 1975-1978. Mobutu y la CIA, un matrimonio hecho en el cielo.
43. Jamaica 1976-1980. El ultimátum de Kissinger.
46. Marruecos 1983. Una jugada sucia con vídeo.
47. Surinam 1982-1984. Una vez más el famoso cubano.
48. Libia 1981-1989. Ronald Reagan encuentra la horma de su zapato.
50. Panamá 1969-1991. Traicionando a nuestro suministrador de drogas.
52. Iraq 1990-1991. El holocausto del desierto.
54. El Salvador 1980-1994. Derechos humanos al estilo de Washington.
55. Haití 1986-1994. ¿Quién me librará de este cura revoltoso?
Notas 
Anexo 1. Así es como circula el dinero.