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| Rosa María Artal |
"(...) en las fruterías [de la RDA] sólo se vendían coles; los cosméticos se envasaban en botes de detergente; los maniquíes de los grandes almacenes remitían a 20 años atrás (...). Apenas un año después [tras la desaparición de la RDA] las fruterías ofrecían un vergel, marcas cosméticas internacionales poblaban los escaparates, coches japoneses transitaban por las calles y los maniquíes vestían a la última moda"
Rosa María Artal, en su apología de la desaparición del socialismo
Podemos lo anunció a bombo y platillo. Se trata de otro fichaje "estrella", de otro perrito piloto o muñeca chochona, como se prefiera (porque esto es cada vez más una feria). Es Rosa María Artal, quien ha emergido desde las profundidades de ese periodismo "independiente" (desde el cual se justifica el imperialismo tirando de lenguaje progre), para convertirse en nº 2 de la lista zaragozana de candidatos al Congreso por Unidos Podemos. El puesto destacado que ocupará posiblemente le garantice el escaño.
En la explicación que facilita Artá sobre su decisión de aceptar el puesto destacado ofrecido por Podemos, lo primero que nos deja claro es una cosa:
"se vota y se tiene ideología: la mía es la socialdemocracia"
Bueno... Unidos Podemos representa la nueva socialdemocracia. En este sentido, la postura de la periodista es coherente.
A golpe de dedo del líder supremo...
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| "Tú sí, tú no". El dedo del monarca absoluto de Podemos. |
Tal inercia ha sido compartida por el garzonismo, que también tomó fuerza con el mismo discurso reivindicativo de la horizontalidad, progresivamente abandonado a medida en que fue dejando de servir a los intereses del llamado "bae" de IU. Lo que más me irrita es que el supuesto cambio en IU-PCE viene de la mano de muchos de los que llevan media vida (algunos, una vida entera) cortando el jamón en la organización, practicantes ahora del entreguismo a Podemos para seguir disfrutando de sus minifundios de poder.
De esta forma, el iupodemismo ha enterrado la pretensión de que los candidatos fuesen propuestos y elegidos desde las bases. Solo era retórica, un engaño para presentar como cambio lo que apenas es un mercadeo de puestos políticos. Pero no sabría decir qué resulta más indignante, si este engaño o el argumento de legitimación y justificación utilizado por los palmeros: lo importante es echar al PP, el momento histórico y todo el bla bla bla... que a diario escuchamos.
La candidatura de Rosa María Artal es consecuencia de este proceder a dedo de la cúpula de Podemos. Responde al mismo modus operandi con el que se están confeccionando las listas. Artal irá de nº 2 por Zaragoza, por obra y gracia del dedo divino de Pablo Iglesias.
Pesoístas sin carnet
En una ocasión, calificaba a Cotarelo de haber sido en el pasado un influyente pesoísta sin carnet. En los partidos hay una figura especialmente valiosa, un perfil estratégico que viene dado por la condición de militante sin ser militante.
Aquellos que se ajustan a esta condición de "militar sin militar", suelen ser periodistas, intelectuales, profesores, juristas, profesionales diversos, que con la apariencia de una supuesta independencia que les da la condición formal de "no militantes", prestan valiosos servicios al partido desde su espacio profesional y de influencia personal.
El militante sin carnet es clave, porque brinda un apoyo desde una falsa neutralidad e imparcialidad. Y suelen ser muy bien recompensados por su partido cuando gobierna, mediante apoyos en su carrera profesional y concesión de favores diversos. Forma parte de un clientelismo difícil de percibir porque no hay un carnet político por medio, y por tanto formalmente se perciben como personas "independientes", aunque luego estén casados hasta la médula con el partido. A menudo actúan de fontaneros, de expertos en operaciones "especiales". Y por supuesto, son los publicistas más eficaces, porque sus opiniones parecen imparciales e independientes.
Los militantes sin carnet se incrementan en un partido de manera directamente proporcional al poder institucional que tiene dicho partido. De ahí que hayan sido tan frecuentes en el PP y en el PSOE.
Rosa María Artal ha sido una acólita del universo pesoísta, una de esas militantes sin carnet. Y ha dado el mismo paso que tantos otros de los que en el pasado han integrado esas redes clientelares del PSOE: se ha pasado a Podemos. Despés de todo, el militante sin carnet es una especie caracterizada por sus dotes adaptativas, por su capacidad para cambiar de lugar y acomodarse en el sitio más cálido. Por supuesto, Artal se ha integrado en el podemismo manteniendo su condición de "independiente". ¡Faltaría más!
No me sorprende. Podemos supone la reinvención de lo que siempre fue el PSOE, acaso con esa aureola de pureza que otorga no estar todavía contaminado por el ejercicio del poder institucional. Así pues resulta normal que muchos especímenes del PSOE sin carnet se hayan pasado a Podemos, lo mismo que otros que sí han tenido carnet. También en Grecia, Syriza engordó a base engullir militantes, cuadros y simpatizantes del PASOK.
Una vergonzosa apología de la monarquía, y en concreto de la figura de Juan Carlos.
Rosa María Artal fue de la clase de periodistas que empezó a ser mimada por el gobierno de Felipe González tras su triunfo en el 82. Como reportera de Informe Semanal, en su día nos brindó un reportaje de exaltación monárquica, y en especial de la figura de Juan Carlos. Era la imagen del rey demócrata, salvador de la democracia, campechano, inteligente, incorrupto... todo un compendio de virtudes dibujado por Rosa María Artal, en lo que posiblemente fue una de las apologías más descaradas que se han hecho de la figura del borbón en TV. Toda una expresión de ese "periodismo riguroso y valiente, de enorme vigor" que Artal dice defender en un artículo.
Era diciembre de 2005. El zapaterismo estaba de moda y, siguiendo el estilo felipista, el PSOE demostraba ser más monárquico que los monárquicos, aunque los pesoístas se justificaban diciendo que eran juancarlistas. Éste es el reportaje que Rosa María Artal nos brindó por entonces en Informe Semanal, al más puro estilo de periodismo mercenario vendido como "riguroso y valiente" (Artal dixit). Llevaba por título "Juan Carlos I, retrato de un rey". Pulsa en el enlace para verlo:
http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/informe-semanal-juan-carlos-retrato-rey/602460/
Justificando la agresión imperialista a Libia
En marzo de 2011, la nueva "estrella" fichada por Podemos nos brindaba en su blog toda una apología de la intervención imperialista en Libia, justificando el ataque de la OTAN. Libia estaba viviendo una hermosa y espontánea primavera árabe y había que echar al malo de Gadafi, así que Rosa María Artal contribuyó a la noble labor de justificar la intervención.
El artículo de la candidata a la que votarán los electores de Podemos e IU en Zaragoza, resultaba especialmente sorprendente en algunos de los acentos que ponía. A la izquierda que denunciaba la intervención alertando de los intereses que la misma ocultaba (el control de las reservas libias de petróleo), respondía Artal calificándola de "conspiranoica" y de estar bajo la influencia del maligno Hugo Chávez, que desde Venezuela había difundido esas falsedades de que la intervención estaba motivada por intereses económicos:
"Me encuentro profundamente alucinada por las teorías conspiranoicas de una parte de la izquierda, impulsadas sobre todo desde Venezuela (...). Compruebo la pervivencia de una izquierda sectaria y trasnochada (potente freno a una acción constructiva), capaz incluso de defender a Gadafi y creer en patrañas".
Esas "patrañas" a las que se refería Artal eran, como dije, la denuncia de los intereses económicos que había detrás de la intervención, y de cómo el verdadero objetivo era permitir que las multinacionales petroleras occidentales pasaran a controlar las ricas reservas libias de crudo, que hasta entonces eran propiedad estatal. Para Artal esto eran patrañas, eran un arrebato conspiranoico promovido por la mente enferma de Hugo Chávez.
Tiene su morbo pensar que esta señora se convertirá en diputada con la contribución de los votos de los militante del PCA (Partido Comunista de Aragón). Pero después de lo de Julio Rodríguez, pues esto casi es nada.
Anticomunismo progre
Un acontecimiento sobre el cual Artal presume especialmente haber cubierto como periodista, es la caída del Muro de Berlín. Recordando aquel acontecimiento del 89, el 24 de octubre de 2009 escribía en El País (el buque insignia de PRISA) un artículo titulado "Berlín: así se desmoronó el Muro". Rosa María Artal con entusiasmo celebra y recuerda la desaparición del bloque socialista, del comunismo y de la "llegada de la libertad". Así:
"Aquel verano de 1989, Hungría -la primera en rebelarse y ser aplastada en 1956- ya emprendía una senda socialdemócrata, después de celebrar elecciones libres. Checoslovaquia resucitaba su primavera pisoteada en 1968. Y Polonia y su Solidaridad se alejaban también del comunismo."
Nadie celebró tanto la desaparición del bloque socialista como los anticomunistas socialdemócratas. Es el peor y más venenoso de los anticomunismos, porque aparece revestido por una aureola de progresismo. Artal vino a representarlo a la perfección. Especialmente dura se mostraba con la RDA, ofreciéndonos lúgubres brochazos en contraste con la libertad del capitalismo:
"Detrás del Telón de Acero había un mundo desconocido -y aún mitificado por algunos- por descubrir. Alemania Oriental era su supuesta joya económica, pero en las fruterías sólo se vendían coles; los cosméticos se envasaban en botes de detergente, o así lo parecía; los maniquíes de los grandes almacenes remitían a 20 años atrás. El popular Trabant, coche de cartón plastificado, se orillaba en las calles sin repuestos para sus averías. Únicamente una fábrica nos franqueó la entrada al equipo de televisión. Elaboraba material para endoscopias: su maquinaria parecía datar de los años cincuenta. El Muro se caía solo... por consunción. (...) Apenas un año después, las dos Alemanias se reunificaron. Berlín ya era una sola ciudad con sello occidental. En el Este las fruterías ofrecían un vergel, marcas cosméticas internacionales poblaban los escaparates, coches japoneses transitaban por las calles y los maniquíes vestían a la última moda, rejuveneciendo dos décadas."
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Es Rosa María Artal. El último fichaje del podemismo, en su empeño en demostrarnos que es más chaqueta de pana que aquel PSOE del 82, y que la socialdemocracia fluye por sus venas. Disfrutad de lo que vais a votar, pero permitidme que no comparta vuestra ilusión y que yo me desmarque. Mi voto no contribuirá a engendros gatopardistas.
Eso sí, sugiero sin acritud a la candidata, que ponga más cuidado en su ortografía:
Eso sí, sugiero sin acritud a la candidata, que ponga más cuidado en su ortografía:
@VigneVT














