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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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domingo, 27 de marzo de 2016

Pablo Iglesias, sus alabanzas a EE.UU. y defensa de la 2ª Enmienda (derecho a llevar armas) como fundamento de la democracia y la soberanía.



Convención Anual de la Asociación Nacional del Rifle (NRA). Los padres acuden con sus hijos. En la Convención hay actividades especialmente pensadas en los más pequeños. Es la socialización en la cultura de las armas. La NRA está muy apoyada por la industria armamentística y es el principal lobby de presión en defensa de la 2ª Enmienda.


Posiblemente muchos de vosotros hayáis visto el vídeo, pero siempre hay quien no tuvo ocasión de verlo, así que nos hemos animado a realizar esta entrada del blog para contribuir a su difusión.

En un programa de La Tuerka, en noviembre de 2012, Pablo Iglesias nos brindó un monólogo en el que, hablando de Estados Unidos, decía que estaba de acuerdo con la 2ª Enmienda de la Constitución americana, que garantiza que cualquier ciudadano pueda tener armas. considerando que eso era la base de la democracia y de la soberanía popular

Resulta curioso ver cómo venía a coincidir con los sectores más conservadores y reaccionarios de la sociedad estadounidense, incluyendo la extrema derecha, que son los que defienden la tristemente famosa 2ª Enmienda. Por el contrario, los sectores progresistas y los menos conservadores, son los que han tratado sin éxito de poner fin a una costumbre que se remonta al siglo XVIII y que Pablo Iglesias defiende con ahínco. 

Veamos el vídeo y el que quiera puede leer la transcripción del mismo a continuación:



Transcripción de la intervención de Pablo Iglesias:
"Una de las grandes falacias del siglo XX ha sido acusar a la izquierda de ser anti-americana. Podíamos recordar aquella memorable escena de La vida de Brian ("¿Qué nos han dado los romanos?") para preguntarnos hoy qué nos han dado los estadounidenses. Y entonces podríamos responder que nos dieron a héroes del pueblo como los mártires de Chicago, y con ellos el 1º de mayo, que no es poco; que nos dieron el Jazz, que nos dieron cineastas y películas maravillosas; que nos dieron a la Brigada Lincoln que combatió en España por la democracia; que nos dieron a Malcolm X, a Huey Newton; y porqué no decirlo, nos dieron también el Baloncesto y a Marilyn Monroe cantando el "Cumpleaños feliz". ¿Quién no ha fantaseado alguna vez con ponerse en la piel de JFK mientras la novia de América, con una sensualidad que erizaría la piel de cualquiera -y desde luego la de este presentador- le dice eso de "Happy birthday to you".
Pero además de todas estas cosas, los Estados Unidos han dado una tradición política y una constitución dignas de interés para cualquier socialista o cualquier interesado en la emancipación. Hoy en este monólogo voy a reivindicar el derecho de todos los ciudadanos americanos a llevar armas (lo voy a reivindicar por lo menos en términos teóricos), establecido por la 2ª Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos aprobada en 1791. 
Algunos piensan que este derecho es un anacronismo que explica que adolescentes pajilleros y frustrados provoquen una matanza en su colegio porque se sienten marginados o porque las cheerleaders no les hacen caso; o que un padre de familia, blanco, anglosajón, protestante y gordo por comer crema de cacahuete, dispara desde la ventana de su casa a un negro de condición humilde porque está penetrando en su propiedad. Pero estos casos, nada infrecuentes por desgracia, son solo síntomas de una sociedad enferma y nada tienen que ver con un derecho, el de portar armas, que es una de las bases de la democracia. Si algo sabían los patriotas americanos que expulsaron a los ingleses, es que la democracia es incompatible con el monopolio de la violencia por parte del Estado que inventó el absolutismo europeo. La democracia es tal si el poder está repartido, y si la base del poder es la violencia, el pueblo no puede delegar el fundamento de la soberanía. Cómo cambiaron algunas cosas en algunos barrios de California cuando el Partido de los Panteras Negras, amparándose en la Constitución, empezó a defender a sus comunidades patrullando armados los barrios. Hicieron falta toneladas de drogas y mafias apoyadas por el Estado para acabar con ellos. Como dijo Huey Newton, un pueblo desarmado puede ser sometido a la esclavitud en cualquier momento.
¡Dios bendiga a América!"   ---------  [Fuente de la transcripción: blog del viejo topo]

*  *  *

Convención anual de la Asociación Nacional del Rifle.
Miembros de un familia miran cómo el pequeño Marcos, de 11 años,
apunta con un fusil de asalto AR-15. Fuente: www.telegraph.co.uk

Comentario de Alga Roja

Uno de los principios básicos de la existencia de los estados es el monopolio de la violencia legítima, haciendo énfasis en ese concepto. El argumento de Iglesias solo enfatiza parte de esta noción y manipula este concepto a su conveniencia (habla de "violencia" en lugar de "violencia legítima", lo cual es muy distinto).

La soberanía popular no es incompatible con la delegación de funciones para vivir en sociedad. Presupone al estilo del anarcocapitalismo [recordamos que así se definen todas las milicias armadas radicales fascistas estadounidenses] que el Estado es ineficaz y debemos defendernos contra él porque no es capaz de proteger los intereses colectivos. Como cualquier estudiante de primero de Políticas sabe, esta falacia parte del principio de Hobbes de que el hombre es un lobo para el hombre y por tanto debemos ser autosuficientes e individualistas en nuestra conformación social que derivará en la dictadura del Leviathán, como única forma de garantizar el orden público y la convivencia. Frente a ello se explica el postulado de Locke de que los seres humanos son seres sociales que conviven en comunidad para lo que delegan su gobierno y pueden revertir esa delegación si el estado es tiránico o no cumple con sus funciones. Confundir delegar la gobernabilidad con la renuncia a la soberanía popular es un cínico ejercicio de sofismo.

Disociar “pequeños accidentes” como las matanzas en los institutos o los asesinatos de negros por blancos poseedores de armas como lamentables incidentes aislados es disociar las consecuencias del problema, de la raíz y la existencia del mismo problema. Es el mismo argumento del PP cuando habla de que hay algunos corruptos en sus filas pero la corrupción no afecta al partido.

Puedo hablar de mi experiencia de “normalidad” con que se vive la existencia de armas durante mis años de residencia en Texas. La primera vez que vi un arma cerca fue cuando al hombre que estaba a mi lado en la nevera de los yogures se le abrió la chaqueta al inclinarse para coger un paquete y descubrió la pistolera que llevaba en el costado. En el mismo hipermercado, las estanterías del fondo se destinaban a la venta de armas, incluidas semiautomáticas y fusiles. Mi segunda experiencia fue más traumática. Yo era docente de los niños más pequeños PK3, es decir, los niños de mi clase tenían 3 años. Un día apareció uno de ellos tan contento con media docena de balas que había sacado del cajón donde su padre guardaba la pistola. Así que yo no compro el argumento de los accidentes o errores involuntarios que no tienen nada que ver con la política de libertad y los derechos de los ciudadanos… Esa es la normalidad de la convivencia indiscriminada con las armas.

Pablo Iglesias utiliza sus conocimientos técnicos como politólogo para manipular los conceptos, haciendo torticeramente que signifiquen lo que él quiere.


Alga Roja



Los US Patriot, Movimiento de Milicias de extrema derecha, uno de los bastiones de defensa de la 2ª Enmienda, junto con la Asociación Nacional del Rifle (NRA). Ejercen un derecho que Pablo Iglesias considera la base de la democracia.


Comentario de Vigne


"lo único que puede detener a un hombre malo con un arma de fuego, es un hombre bueno con un arma de fuego" (Vicepresidente de la Asociación Nacional del Rifle)

Una encuesta de Gallup de 2012, señalaba que el 83% de los votantes estadounidenses republicanos, estaba a favor de la 2ª Enmienda que defiende el derecho a la posesión de armas; entre los votantes demócratas, el porcentaje bajaba hasta el 36%.

Lo anterior nos da una pista de quiénes son los sectores estadounidenses más partidarios de la 2ª Enmienda: la reaccionaria "América profunda", los llamados anarcoliberales, los sectores más conservadores y retrógados de la sociedad americana.

La 2ª Enmienda dice: "Siendo una milicia bien regulada necesaria para la seguridad de un estado libre, el derecho del Pueblo a tener y portar armas no será vulnerado" ("A well regulated militia being necessary to the security of a free State, the right of the People to keep and bear arms, shall not be infringed").

Quienes luchan por derrogar la 2ª Enmienda (o al menos por limitarla al máximo), sostienen que la interpretación realizada por sus defensores es muy distinta a la interpretación original que la justificó, ya que no existe la milicia creada en el s. XVIII para defender la independencia y las comunidades.

Entre los mayores defensores de la 2ª Enmienda está la Asociación Nacional del Rifle (NRA, National Rifle Association) y el Movimiento de milicias.

  • La NRA, que tiene en sus filas a ilustres proto-fascistas como Sarah Palin, constituye el mayor lobby contra la limitación de la posesión de armas. Aunque dice defender los derechos de los ciudadanos, en realidad defiende los intereses de la industria armamentística estadounidense, el principal padrino de la NRA. Organiza conferencias y encuentros anuales de gran concurrencia, con secciones especialmente habilitadas para los niños, donde pueden instruirse en el conocimiento de las armas de fuego desde muy pequeñitos (también organizan campamentos para los niños). Todo ello legal.
  • El Movimiento de Milicias es un movimiento político de extrema derecha que, amparándose en la 2ª Enmienda, se organiza en grupos paramilitares. Dice el historiador Mark Pitcavage (tomado de Wikipedia): "El movimiento de milicias es un controvertido movimiento ultraderechista originado en los años de 1990 (...) Sus adherentes piensan que detrás de la "dictadura" del gobierno hay una conspiración izquierdista conocida como el Nuevo Orden Mundial". Ideológicamente es una convergencia de lo que se conoce como anarcocapitalismo y ultraliberalismo con items ideológicos fascistas, partidarios de la supremacía de la "raza blanca", fundamentalistas cristianos (algunos se autodenominan "guerreros cristianos"), antisemitas, anti-Islam, antilatinos, anticomunistas... Pero sobre todo, profundamente racistas. Una de sus organizaciones, la Rama Davidiana de Adventistas del Séptimo Día, fue protagonista de los acontecimiento de Waco en 1993. Otra de sus organizaciones fue autora del Atentado terrorista de Oklahoma en 1995. 

Defensores de la 2ª Enmienda. Foto publicitaria de grupo "Prussian Blue",
integrado en el Movimiento de Milicias.

Llama la atención que Pablo Iglesias venga a coincidir con los sectores más ultraderechistas de la sociedad americana.

Falacias. Las Panteras Negras

El speech de Pablo Iglesias contiene tales de meteduras de pata que me pregunto cómo llegó a ser profesor en una facultad universitaria de Ciencias Políticas. Además de identificarse con la lúgubre y conservadora visión hobessiana de la sociedad, de coincidir con la posición anti-Estado de los ultraliberales y de tergiversar a su antojo el concepto de soberanía, demuestra desconocimiento (o quizás no, pero entonces miente) de la historia de las Panteras Negras. Para empezar, el problema social de las drogas como elemento que diezmaba a las comunidades afroamericanas es anterior a la existencia de las Panteras Negras, de manera que presentar la extinción de este partido como consecuencia del tráfico de drogas implica o bien manipular o bien mentir. El debilitamiento y posterior desaparición fue provocada, sobre todo, por la persecución y represión del FBI, así como por el abandono de muchos de sus dirigentes, algo que Pablo Iglesias pasa por alto.

Por otro lado, una cosa es reivindicar la tradición de lucha del partido de las Panteras Negras, y otra es idealizarlo como hace Pablo Iglesias. Quisiera recordar a este encantador de serpientes, lo profundamente machista y patriarcal que era este partido, y cómo sus líderes criticaban a Angela Davis (miembro del mismo) por hacer un tipo de trabajo político propio de los hombres, ya que consideraban que las mujeres no debían asumir roles de liderazgo, y debían centrarse en educar a los niños y apoyar a los hombres para que ellos pudieran dirigir la lucha por la liberación afroamericana (ver en este blog "Angela Davis: mujer, negra, comunista, y feminista (1 de 3). Aproximación biográfica."). Ésta fue la razón por la cual Angela Davis abandonó el partido Panteras Negras para unirse al Partido Comunista de EE.UU.

Por último, resaltar la manipulación llevada a cabo por Pablo Iglesias, cuando justifica la bondad de que las personas estén armadas hasta los dientes poniendo como ejemplo la autodefensa de las comunidades afroamericanas contra la violencia racista. A Iglesias se le olvida que precisamente tal violencia racista fue posible porque la 2ª Enmienda permitía a los grupos supremacistas blancos estar armados, además de contar en no pocos casos con la colaboración de elementos policiales. Y fueron los escándalos en la prensa los que provocaron que la policía dejase de hacer la vista gorda con los grupos racistas, poniendo fin a tal violencia.

Consecuencias de la 2ª Enmienda

"Un ciudadano norteamericano tiene más posibilidades de morir víctima de un arma de fuego (1 entre 22.000) que de un ataque terrorista (1 entre 3,5 millones) (...). Desde 1960, alrededor de 1,3 millones de personas han muerto en Estados Unidos debido a las armas. No existe comparación posible con ningún otro país desarrollado: la asombrosa tasa de homicidios con armas en Estados Unidos es 20 veces mayor que la de los siguientes 22 países desarrollados juntos" (El Mundo).

Según datos del Congreso, Estados Unidos en 2009, con una población de 306 millones de habitantes, había 310 millones de armas de fuego en manos de particulares (más armas que personas). Según el Departamento de Justicia, en 2013 se vendieron 16,3 millones de armas de fuego: "44.889 armas al día, sábados y domingos incluidos" (El Mundo).

En Estados Unidos cada hora se producen tres muertes por armas de fuego. En 2011 hubo más muertes por armas de fuego que víctimas por atentados terroristas en todo el mundo; según el FBI, ese año murieron 8.583 personas por un arma de fuego; no se contabiliza la cifra de heridos, que es muy superior. En 2013 la cifra se había elevado a 11.208 homicidios cometidos con armas de fuego (El Mundo).

Sin tener en cuenta el número de delitos cometidos con armas: de acuerdo con los datos del FBI, en 2011 "cada 25,3 segundos se produce un crimen violento" en el que se utilizan armas (El País). Dice Pablo Iglesias que esto nada tiene que ver con la 2ª Enmienda. Como dice en su comentario Alga Roja, el líder de Podemos con cinismo "disocia las consecuencias del problema, de la raíz y la existencia del mismo problema".

Se cuentan a raudales los estudios científicos realizados que demuestran que la tenencia de armas dispara el índice de asesinatos en Estados Unidos. Los defensores de la 2ª Enmienda argumentan que las personas armadas son capaces de mantener a raya a los criminales, pero la realidad demuestra que la la tenencia de armas, además de estar relacionada con la tasa de homicidios, guarda relación con la delincuencia y el crimen.

En un artículo de la revista Live Science, Stephanie Pappas señala que "por cada 1 por ciento de aumento en la tenencia de armas en los hogares, el índice general de homicidios crece 0,7 por ciento" (cit. El Mundo). 

El argumentario a favor de la 2ª Enmienda, defendida por Pablo Iglesias, se contradice pues con las evidencias empíricas. Que nadie busque más lógica detrás de la propaganda de la Asociación Nacional del Rifle (RNA) que la de una propaganda para mantener el suculento negocio de la venta de armas, que en 2012 alcanzó unos ingresos de 6.000 millones de dólares de ventas a ciudadanos americanos. Sin contar el costo adicional que supone para el bosillo de los contribuyentes: "los contribuyentes norteamericanos pagan aproximadamente $12,8 millones al día para cubrir los costos de las muertes y las lesiones causadas por las armas de fuego(El Mundo).


Un niño en la Convención Anual de Asociación Nacional del Rifle (RNA), un lobby conservador en favor de la 2ª Enmienda, fuertemente apoyado por la industria de las armas. Socializar a los niños en la cultura de las armas, garantiza este suculento negocio.

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No deje de sorprenderme que siga habiendo comunistas, izquierdistas en general, que sigan manteniendo su apoyo al líder de Podemos. Posiblemente estamos ante el mayor timo político desde la época de Felipe González. Partidario de que España permanezca en la OTAN y de mantener el compromiso con las bases americanas, no hace mucho tranquilizaba a los buitres de Wall Street durante un viaje a Nueva York: "Los inversores deberían estar tranquilos con Podemos porque no creemos que haya alternativa al libre mercado". ¡Y además partidario y defensor de la 2ª Enmienda! ¿De verdad pensáis que Pablo Iglesias preocupa a EE.UU? Si lo pensáis es que sois muy ilusos.


Vigne


Algunas entradas relacionadas

Anexo gráfico: la cultura de las armas en EE.UU.

Amparados por la 2ª Enmienda. Un miembro del Grupo de Supervivencia de Florida Norte, del Movimiento de Milicias, posa con su rifle delante de sus hijos antes de un ejercicio paramilitar, en febrero de 2013.  Foto: Reuters.

La Convención anual de la NRA procura atraer la atención de los niños, que acuden con ss padres. En la foto un niño juega con armas reales en el salón de exhibición. Fuente: www.telegraph.co.uk. Foto: Justin Sullivan / Getty Images

La compra de armas en Estados Unidos puede realizarse en supermercados como Walmart. Foto EFE 

Convención Anual de Asociación Nacional del Rifle (RNA). Joven en un stand de exhibición.

Convención Anual de Asociación Nacional del Rifle (RNA). Niño en un stand de exhibición.

"Levántate y lucha". Responde la gallina Caponata: "¿Quiénes, los de primer curso?".
RNA son las siglas de la Asociación Nacional del Rifle.

"Te necesito para evitar el control de armas"

jueves, 2 de abril de 2015

Sobre la violencia. Un apunte de Götz Eisenberg sobre la violencia sistémica y las respuestas sociales.


Tentativa de insurrección de 1833 en Fráncfort, un periodo convulso que recibe en alemán el nombre de "Vormärz", esto es, anterior a la Revolución alemana de 1848-1849.


Referencia documental del artículo
Fuente original en alemán:
Götz Eisenberg: "Über die Gewalt", publicado en nachdenkseiten.de el 23-3-2015 (URL: www.nachdenkseiten.de/?p=25509)
Traducción al español para blogdelviejotopo: Tucholskyfan Gabi.
Fuente de esta traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 2-4-2015.
Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir esta ficha documental, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente en alemán).
Imagen: añadido nuestro.

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SOBRE LA VIOLENCIA
Un artículo de Götz Eisenberg en www.nachdenkseiten.de/?p=25509

La resonancia de los medios a la manifestación del movimiento ‘blockupy’ el pasado 18 de marzo en Fráncfort (contra la inauguración del nuevo edificio del BCE) se sirve mayoritariamente de términos como ‘disturbios’, ‘situación de guerra civil’; vandalismo multitudinario’, etc. En las imágenes publicadas vemos unos manifestantes encapuchados, coches policiales ardiendo, nubes de humos, cristales rotos, de manera que el verdadero propósito de los organizadores y la masa de manifestantes reunidos desaparece detrás de la condena de la violencia que entraron a ejercer unos pequeños grupos de participantes. 
Götz Eisenberg aprovecha estos sucesos para reflexionar sobre el papel de la violencia en la lucha por una sociedad más libre y menos violenta. [Wolfgang Lieb, editor responsable del artículo].

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“A los jóvenes se les reprocha que recurran a la violencia.
 ¿Pero no vivimos acaso un permanente estado de violencia?; como hemos nacido y nos hemos criado en el calabozo, no nos damos cuenta ya de que estamos metidos en el agujero con las manos y los pies atados y con una mordaza en la boca”. 
(Georg Büchner en una carta a su familia el 5 de abril de 1833) [NT]

El asalto a la Guardia Principal [Hauptwache] en 1833

Las frases arriba citadas, figuran en una carta que Georg Büchner, de entonces 19 años, dirige el 5 de abril de 1833 desde Estrasburgo a sus padres en Francfort. Comenta así lo sucedido el 3 de abril del mismo año, lo que recordamos como el ‘Asalto a la Guardia Principal’ [Frankfurter Wachensturm], en que unos cien ciudadanos republicanos y estudiantes,  intentaron asaltar el edificio de la  Guardia Principal de la policía de Francfort con el fin de liberar los presos políticos allí retenidos. A continuación estaba previsto asaltar el edificio del Parlamento alemán [Bundestag], detener a los parlamentarios, apoderarse de la caja y proclamar la república. Al acercarse los agentes militares, tras un breve combate, los rebeldes tuvieron que darse a la fuga… la mal organizada tentativa de insurrección había fracasado. Y el príncipe Metternich recibía este fracaso con agrado para poder justificar una represión, aún más severa, de los ciudadanos demócratas y republicanos.

El tema de la violencia se superpone a todo lo demás

Frases similares a las del joven Georg Büchner las podremos encontrar en las cartas y correos electrónicos, que unos 182 años más tarde  dirigen los que participaron  en las acciones ‘blockupy’ a sus familias y amigos. La información mediática viene (pre)determinada y centrada en la ya referida violencia, que algunos manifestantes habían empleado contra los policías, quienes, a su vez, formaban un auténtico ejército para mantenerlos alejados de la nueva torre del BCE, el Banco Central Europeo, que se inauguraba aquel día. Del verdadero propósito del movimiento ‘blockupy’, consistente en informar al público acerca de las consecuencias de la nefasta política neoliberal del BCE, apenas se llegó a hablar.

Estos días, me he encontrado con personas llenas de furia contra los manifestantes: ¿”Cómo osan lanzar dispositivos incendiarios y piedras contra los policías y bomberos?  ¡Duro con ellos y a cortar por lo sano!” Pero nuestra experiencia histórica nos enseña que quien pretende cortar por lo sano, no suele llegar muy lejos. La desbordante violencia que una muy reducida parte de los manifestantes ejercía al margen de la mayoría, a los activistas  de  ‘blockupy’ les ha hecho un flaquísimo favor y puede contribuir a que gran parte de la ciudadanía se movilice en contra del movimiento, por lo que la crítica de ‘blockupy’ al sistema se verá afectada.

La violencia tácita o silente de las circunstancias

A todos aquellos que sólo se refieren a la “chusma”, los “disturbios”, el “vandalismo”, reduciendo de este modo lo sucedido en Fráncfort, hay que oponerles lo siguiente:

Existe un tipo de violencia previa, anterior a la que se “encendió” y que los medios nos documentaron en Fráncfort; un tipo de violencia a la que se trata de responder con medios y argumentos más que cuestionables.

Y esta violencia primaria consiste en:
  • La precariedad de los jóvenes en los países del sur quienes, en su gran mayoría, por no tener trabajo ni perspectivas de futuro, se ven privados de sus perspectivas de vida y prosperidad.
  • La creciente tasa de suicidios.
  • El sufrimiento de los que pierden sus empleos, son expropiados y desalojados de sus viviendas.
  • La creciente tasa de mortalidad infantil.
  • Las personas enfermas que si no mueren a causa de su enfermedad, lo hacen por falta de un tratamiento médico adecuado.
  • Los recortes impuestos en los ámbitos educativo y formativo, así como en el sector público en general.
  • La desesperación, la miseria, la pérdida de dignidad y esperanza de todos aquellos que se ven obligados a buscar alimento en los comedores sociales y los contenedores de basura… 

Esta lista la podríamos ir alargando sin fin. Y para tener permiso de criticar la violencia en términos morales, debemos incluir estas miserias y sufrimientos en el “computo” de nuestra empatía, reconociendo la violencia ejercida en Fráncfort como la que es, una respuesta a la violencia que nos viene impuesta por el sistema neoliberal. Quien prefiera no hablar de la violencia tácita de unas relaciones sociales desproporcionadas, ni del terror de la reinante política de austeridad, haría bien en mantener el pico cerrado sobre la “violencia” de estos manifestantes. La gente joven procedente de los países del sur, tan azotados por la “crisis” y los dictados de la Troika, debe de sentirse en Alemania como en territorio enemigo; y Fráncfort, con sus erecciones del capital financiero, que se manifiestan en sus torres bancarias, debe de ser para estos desesperados la capital de donde procede su miseria y desesperación. ¿Podemos, entonces, rechazar sin reflexionar más su percepción y valoración crítica, considerándola errónea y hasta paranoica? ¿No nos resulta al menos comprensible su rabia, si tratamos de ponernos en su lugar?

Acostumbramos entender por ‘violencia’ sólo aquello que el Estado nos define como tal. Y una vez que el Estado se haya apoderado de ese monopolio para definir la violencia física, se inclina a denunciar todo acto como violento, que no haya ejercido él mismo. Puesto que el Estado se considera la quintaesencia y encarnación de toda cultura, hasta puede tratar de impedir que sus propias actuaciones se consideren violentas. La violencia centralizada ya no quiere ser violencia. Como lo dijera Sigmund Freud, el Estado al individuo le prohíbe el empleo de la violencia “no por querer erradicarla, sino por querer monopolizarla, al igual que el tabaco o la sal”.

Los vínculos a modo de antídoto

El antídoto más eficaz contra la violencia son los vínculos o lazos (afectivos). El vínculo o lazo, para mí, implica la ocupación libidinosa tanto de personas como de objetos. Aquello del que yo me considere ser parte y al que me siento vinculado por mi libido, no lo podré destruir ciegamente. Cabe que me ocupe de modificarlo (profundamente), pero en ello jamás me dejaré llevar por el odio ni el afán de destrucción. Oskar Negt y Alexander Kluge, en su obra “Geschichte und Eigensinn” [Historia y sentido. Organización histórica de la fuerza del trabajo], publicada en 1981, escriben: “Las luchas vandálicas se distinguen profundamente de la lucha de clase. Dado que las luchas/guerras entre distintas fuerzas del trabajo, que no vienen a producir nada en común y, por tanto, no encuentran su límite en el interés productivo, suelen resultar totalitarias en la aplicación del principio de aniquilación. En cambio, las luchas entre clases económicas suelen ser siempre luchas relativas, puesto que el específico interés de clase no puede consistir en aniquilar por completo el capital o la fuerza de trabajo del adversario”.

Nuestra lucha por un mundo más humano se debe a la tradición de la lucha de clase. Queremos cambiar la sociedad para mejor, sin destruir ni aniquilarla.

El odio y el vacío/vaciamiento

Algunos sectores de la Izquierda, practican una militancia abstracta de valores y vaciada de contenido (programático), que comporta la motivación de aquello contra lo que dicen luchar. Y no es sólo el capital el que, en su ansia de expansión y multiplicación de beneficio, se lanza a la abstracción, sino también la contra-violencia, que se viene abstrayendo de sus contenidos (programáticos) perdiéndose en escaladas y espirales. En el sentido de Negt y Kluge, está corriendo el peligro de tornarse “vandálica”. Esta violencia, en su mayoría, la ejercen hombres jóvenes entre la pubertad y la edad de contraer matrimonio, para quienes han dejado de existir las reglas y barreras de conducta obligatoria y vinculante. Parece que nada sirve para que consoliden en tiempo y forma sus pulsiones libremente divagantes; ni mediante el trabajo, las posesiones, ni mediante unas relaciones afectivas estables se logra integrarlos en la sociedad existente. Son existencias “abstractas”, que no tienen ningún contrato vinculante e integrante suscrito con nadie, no deben respetar y no se sienten obligados ante nada ni nadie. Sin embargo, debemos alegar en su defensa que vienen a  crear y formarse una identidad personal en una sociedad que a diario les hace sentir que en esta realidad social son absolutamente prescindibles. Antes de que estos jóvenes rescindan de manera violenta el “contrato social” (en el sentido de Rousseau), la sociedad, a su vez, ya puede haber violado de antemano su obligación en virtud de ese contrato, dejándoles marginados. Dice Baudrillard: “Si la violencia nace de la supresión, el odio nace del vacío o vaciamiento”.

En ocasiones, uno puede llegar a sospechar que ciertas acciones sirven, ante todo, para crear unas imágenes especulativas, que a los actores les embriagan por su momentánea resonancia mediática y los engañan acerca de su impotencia en la realidad (“Quien no destruye, no será oído”). Mediante sus ocasionales “luchas” con la policía y las imágenes que se obtienen y publican, estos “luchadores” parecen acreditar su existencia. En las imágenes vemos a policías con sofisticados cascos persiguiendo a unos manifestantes encapuchados, que corren detrás de la policía persiguiendo a manifestantes…, etc.

La idea reguladora de la liberación

El concepto de la ‘máscara de carácter’ con que Marx en su teoría nos  describe la tendencia de la burguesía a reducir a las personas a “portadores/titulares de las relaciones económicas”, malinterpretándolo, el adversario político llega a deshumanizarse. El capitalismo tiende a reducir a las personas a aquellos aspectos parciales que le sirvan a sus fines y, más aún, a obviar todo aquello que pudiera perturbar su funcionamiento. Esa abstracción de la plenitud de la capacidad humana,  tan fácil les resulta a la lógica capitalista de mercado, a los aparatos burocráticos y a la ejecutiva que la ejercen a diario.

Y es precisamente este aspecto que la Izquierda emancipadora no debe consentir. Su esperanza a que el mundo pueda cambiar se nutre precisamente del suponer que las personas no queden reducidas a las funciones que ocupen en el proceso capitalista de producción y reproducción. Eso significa por ejemplo: debajo  del uniforme del policía hay una persona humana que, por antonomasia, es esperanza, expectativa y deseo y que se integra de varios aspectos parciales. El hablar de “cerdos maderos” o de las “máscaras de carácter del capital” degrada a las personas a no-personas, cosificándolas, e incluso a anti-personas contra las que luchar uno ya ni debe reflexionar ni guardar escrúpulos morales.

Pero la lucha por una sociedad humana no sólo debe observar la ley del pragmatismo revolucionario, sino también de la moral revolucionaria. Los de la Izquierda no ignoran la relación dialéctica  entre medios y fines, o al menos debieran conocerla. La meta – el hombre liberado – ha de vislumbrarse en los medios que se adopten para alcanzar este fin. Y entre estos medios no cuenta la desvinculada violencia contra los funcionarios del sistema, antes bien ésta, a espaldas de los actores, se convierte  en un instrumento capaz de desacreditar la lucha por una sociedad más humana, en general. Esta violencia refuerza el potencial represivo del orden social existente y dominante, y no llega a activar la oposición contra la creciente represión.

Ahora bien, no debemos olvidar que toda oposición, rebelde y militante, se expone a ser progresivamente reprimida. Lo cual no ha de ser motivo para que renunciemos a toda resistencia y oposición; de haberlo hecho, jamás habríamos logrado  progreso histórico alguno.   Pero la resistencia militante debe obedecer a la idea reguladora de la “liberación” de la violencia estructural y debe venir respaldada por una gran parte de los ciudadanos que se reconozcan o se vean reflejados en esta resistencia, por lo que entran a proteger y ayudar a los activistas de esta causa. Y hasta que esto sea una realidad en nuestro país, a los miles de manifestantes que, pacíficamente, se habían reunido en Fráncfort, les queda mucho trabajo de información y sensibilización por hacer.

Götz Eisenberg
Traducción de
 Tucholskyfan Gabi
Blog del viejo topo











[NT] La carta entera figura como documento 12 en el 'Proyecto Gutenberg'

Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir esta ficha documental, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente en alemán).

viernes, 20 de febrero de 2015

Esto no es un programa de guerra, sino un programa para matar y asesinar. EE.UU. y el terror de los ataques con drones.


El siguiente artículo ofrece  un extracto del libro que Armin Wertz publica hoy en la editorial Westend Verlag: Die Weltbeherrscher. Militärische und geheimdienstliche Operationen der USA (Los dominadores del mundo. Las operaciones militares y secretas de los Estados Unidos).
Fuente original en alemán: Armin Wertz, "Das ist kein Kriegs-, sondern ein Mordprogramm"Publicado en Telepolis 16/02/2015.  
Traducción al español para blogdelviejotopo: Tucholskyfan Gabi.
Fuente de esta traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 20-2-2015.
Negrita, hipervínculos y cuadros de texto: añadidos nuestros.

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"Esto no es un programa de guerra, sino un programa para matar y asesinar".
Armin Wertz 



Dron 'Predador' equipado de misiles 'Hellfire'. Imagen: USAF.



Mediante el uso de drones, el asesinato selectivo con precisión se ha convertido en una rutina.

Las últimas armas letales que emplean los EEUU, son aeronaves no tripuladas tales como el MQ-1-Predador o el MQ-9-Reaper, que conocemos como ‘drones’ y que desde una altura segura son capaces de espiar sus objetivos pudiendo disparar misiles ‘Hellfire’ y, recientemente, también misiles ‘Scorpion’. Éstas figuran entre las llamadas ‘small smart weapons’, armas pequeñas, hábiles e  inteligentes, no más grandes que la funda de un violín y que pesan unos 16 kilos. Hasta la fecha, se encuentran ya repartidos por todo el mundo más de 60 estaciones o bases para drones. Un dron del tipo Reaper tiene un alcance de casi 2.000 kilómetros. Con una carga máxima de misiles Hellfire o bombas GBU-12 o GBU-30 de 1.700 kgs a bordo, es capaz de mantenerse entre 16 y 20 horas en el aire. Un informe de la oficina presupuestaria del Congreso estadounidense menciona en 2011 que el Ministerio de Defensa para la próxima década tiene previsto adquirir unas 730 aeronaves medianas no tripuladas, esto es, 730 drones del tipo Reaper.

La primera vez que se emplearon drones fue en Yemen. A mediados de 2002, los especialistas del JSOC de EEUU, el Mando Conjunto de Operaciones Especiales [Joint Special Operations Command], habían localizado a Abu Ali al-Harithi, uno de los instigadores del atentado contra el destructor USS Cole, en la ciudad centro-yemení de Marib.  Desde la base de Camp Lemonnier de Yibuti la CIA mandó un dron MQ-1-Predador, que lanzó un misil contracarro tipo Hellfire al todo terreno marca Toyota de Harithi. En el ataque también resultó muerto el ciudadano estadounidense Ahmed Hijazi, alias Kamal Derwish, natural de Bufafo, Nueva York. Preguntado por la presencia de soldados norteamericanos en Yemen, Donald Rumsfeld, el entonces Ministro de Defensa, contestó aplacando: “Tenemos alguna gente en el país… Y no tengo nada más que decir al respecto” [1]. 

Pero dónde con más frecuencia se empezaron a emplear los drones, fue en Pakistán. El programa secreto es dirigido o bien desde Langley (desde la CIA) o de otros lugares de Texas, Nevada u otros lugares en EEUU (desde los JSOC). Ya in situ, la CIA en colaboración con sus aliados paquistaníes, va eligiendo los objetivos cuyas coordenadas son transmitidas a la central de mando ubicada en los EEUU. Los drones son activados desde su base y, luego, dirigidos desde las respectivas centrales en los EEUU. Por los cables que Wikileaks publicó en noviembre de 2010 que se cruzaron entre los diplomáticos de EEUU, queda demostrado que había pequeños equipos formados por comandos especiales, que son secretamente integrados en el ejército paquistaní, prestando ayuda para localizar en los  territorios tribales a los talibanes o a los miembros de Al Qaeda, o bien para coordinar ataques de drones. 

Se trate de las Fuerzas Especiales o bien de los Servicios Secretos, básicamente no se informa nunca acerca de las metas de la operación, los criterios que determinan la elección del objetivo, el número de víctimas, ni quién viene a controlar el programa. Las voces  críticas alegan que el programa viola la Orden Ejecutiva 11905 firmado por el Presidente Gerald Ford en 1976, que a las organizaciones de espionaje les prohíbe expresamente “perpetrar asesinatos políticos”. Su sucesor en el cargo, Jimmy Carter, incluso llegó a ampliar la orden: “Nadie que estuviera al servicio del gobierno de los Estados Unidos u actuando en su nombre, deberá participar en asesinato alguno ni entrar a participar en su planificación” [2].

“Pero matar mecánicamente también debe considerarse asesinato”, dijo Vicki Divoll, una ex abogada de la CIA, que al día de hoy es docente de la Academia Militar de Annapolis. “Los actuales ataques por drones podrían interpretarse en el sentido de que el asesinato pasa a ser  aceptable”, se vino a adherir al criterio de su colega otro ex abogado de la CIA en una entrevista del Washington Post en 2002 [3].

Ocho años más tarde, ya queda fuera de toda duda que “matar con precisión se ha vuelto rutinario”. Durante su primer mandato, “Obama vino a institucionalizar la secretísima práctica de matar selectivamente transformando los elementos del ad-hoc  (procedentes del mandato de George W. Bush) en toda una infraestructura del antiterrorismo, capaz de llevar y mantener la guerra permanente” [4]. Desde entonces, no pasa ni un día sin que nos enteremos de nuevos ataques letales por drones.

Los equipos JSOC, que gustan de equipararse con la famosa y legendaria Murder Inc. de la era de la prohibicón [N.T.: se refiere al sindicato del crimen, de la la época de la ley seca], asesinaron y asesinan miles de personas culpables, sospechosas e inocentes en Afganistán, Pakistán, Somalia, Kenia, Irak, Yemen y, últimamente, también en Siria. Llevan listas de nombres de las personas sospechosas. No importa dónde, en Afganistán, Pakistán, Yemen o Somalia, hay conflictos y disputas entre jefes de clanes por cuestiones de honor o un pedazo de tierra que encontraron su ‘solución’ difamando al adversario como miembro de Al Qaeda o talibán o perteneciente a otro colectivo terrorista. A finales de 2009, los comandos JSOC llegaron a ejecutar nada menos que de 80 a 90 asesinatos al mes.

Los primeros dos ataques aéreos de la CIA habidos durante el mandato de Obama, tuvieron lugar en la madrugada del 23 de enero de 2009. El nuevo presidente apenas llevaba 3 días en el cargo. Los ataques se cobraron unas 20 vidas. En el primer golpe, murieron 4 árabes, que supuestamente estaban vinculados a Al Qaeda. Pero en el segundo golpe, el dron estaba enfocando el edificio equivocado y alcanzó a 6 millas en las afueras de la ciudad de Wana en el sur de Waziristán, el domicilio de un jefe tribal que apoyaba  al gobierno. El ataque se cobró las vidas de toda la familia, entre ellos, tres niños. En The New Yorker se pudo leer que “desde entonces, los bombardeos de la CIA en Pakistán continuaron muy seguidos” [5].

Según sabemos por un estudio realizado por la New America Foundation, el número de ataques por drones ha ido aumentando dramáticamente desde que Obama se inició en el cargo. Durante los primeros 10 meses de su mandato autorizó al menos 41 ataques por misiles en Pakistán que, según las fuentes, se cobraron entre 326 y 538 vidas. Con Obama hubo más ataques por drones que durante los últimos tres años del mandato de George W. Bush.

Ya durante el primer ataque por drones en Yemen, donde aparte de al-Harithi y Kamal Derwish, murieron otras 4 personas, Amnesty International vino a criticar: “De tratarse de homicidio voluntario de personas sospechosas en lugar de proceder a detenerlas, y además en una situación en que éstas no suponían ninguna amenaza, estos homicidios eran ejecuciones extrajudiciales que vulneraban los derechos humanos internacionales” [6]. En varias ocasiones el CDH, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, [UNHRC, por sus siglas en inglés] lamentaba el elevado número de víctimas civiles a consecuencia de las operaciones militares de EEUU, incluidos los ataques por drones. En su libro Obama’s Wars [Las guerras de Obama], afirma el autor Bob Woodward del Washington Post: “Los drones de la CIA, en los territorios tribales pakistaníes, mataron a muchos occidentales, entre ellos algunos ciudadanos de EEUU”.

En octubre de 2009, el investigador del CDH, Philip Alston, instó a los EEUU si tenía que atacar mediante drones que procuraran no matar a la gente indiscriminadamente y al azar. Criticaba que los EEUU pasaran de las advertencias formuladas por las Naciones Unidas, considerando “problemático que la Agencia Central de Inteligencia estuviese dirigiendo un programa que mata a un considerable número de personas, menoscabando y desatendiendo la legislación internacional” [7]El representante norteamericano, en cambio, alegó ante el CDH que las acciones militares de EEUU no entraban en el ámbito de competencia de ningún representante que la ONU pudiese nombrar para investigar  ejecuciones extrajudiciales, sumarias o voluntarias [8].

En virtud del derecho internacional, el gobierno de EEUU, al igual que todos demás gobiernos, primero debe definir un grupo terrorista como un colectivo que recurre a la lucha armada y luego justificar el recurso a la violencia como “irrenunciable en términos militares”, para poder vigilar en el extranjero a cualesquiera personas civiles sospechosas de ser terroristas. Además deben resultar imposibles de adoptar otras alternativas adecuadas. Para poder justificar la muerte de cualquier objetivo, las personas deben estar “directamente implicadas en actos o actuaciones hostiles”. El recurso a la violencia debe resultar  “proporcional” a la amenaza que suponen. Y el estado en que se pretenden realizar semejantes homicidios selectivos, debe  consentirlos.

En la realidad, empero, el proceder de estos guerreros norteamericanos en la sombra apenas se diferencia de las prácticas de los escuadrones latinoamericanos de la muerte de los pasados años ochenta. Los agentes de los JSOC o de la CIA, que se encargan de elegir los objetivos, sospechan prácticamente de cualquier persona capaz de empuñar un arma en las zonas que están vigilando. La CIA opinaba que los hombres en edad de poderse defender y que en cierta zona asistían a reuniones masivas o mantenían contactos con otros supuestos militantes, sin lugar a duda podrían ser considerados objetivos de ataques por drones. No consideraba necesario haberlos identificado previamente, se conformaba con algunas “signaturas” que la misma CIA había desarrollado con el fin de identificar a los sospechosos como terroristas” [9].

Según los datos oficiales, sobre Pakistán están volando “tantos drones que entre los agentes que los teledirigen, ya se declararon disputas sobre a quién de ellos le correspondía la gloria de haber identificado un objetivo determinado” [10]Siendo el programa secreto, no existe ningún sistema de responsabilidad reconocible,  a pesar de que la CIA ya haya llegado a matar a muchos civiles en un país que no se encontraba en guerra con los EEUU. Los críticos alegan que muchas de las víctimas eran personas inocentes: ancianos, mujeres e niños. Y Washington sostiene que el derecho internacional le permite matar a personas sospechosas hasta en estados que no se encuentren en guerra con los EEUU, y sin juicio previo. No debe de sorprendernos que la Administración Obama ya haya consagrado como corrientes y normales aquellas abominables medidas y procedimientos que en la era Bush aún eran la excepción.

El británico Bureau of Investigative Journalism identifica desde el año 2004, y sólo en Pakistán, 402 ataques por drones, 351 de ellos ordenados por Obama. El número de víctimas mortales (dada la imprecisión de los datos) se calcula entre 2.387 y 3.865, entre ellos de 168 a 202 menores de edad o niños. Entre 1.127 y 1.698 personas resultaron heridas. En total consta que debido a los ataques por drones ordenados por Obama en Pakistán, Yemen y Somalia se perdieron más que 3.000 vidas, incluidas unas  500 víctimas civiles [11]Pero de hecho “a nadie le consta la cifra real de los muertos a causa de los ataques por drones en aquellos países lejanos, a veces carentes de gobierno” [12] vino a  expresar Michael Boyle, el que fuera asesor de Obama y docente de la Universidad La Salle en Filadelfia, acerca de la imprecisión de los datos.

A fin de conseguir la cooperación pakistaní, los EEUU invitaron a Islamabad a entrar a seleccionar los objetivos. Pero dado que muchos de los objetivos que señalaron eran desconocidos entre los guerreros antiterroristas americanos, iban creciendo las dudas si estos objetivos pakistaníes, supuestamente talibanes, eran realmente objetivos legales para el ataque por el ‘Predador’. Según un estudio realizado por la New America Foundation, tan sólo 6 de las 41 agresiones por drones ordenadas y operadas durante los primeros 10 meses del mandato de Obama en Pakistán, tenían a miembros de al Qaeda en el punto de mira; 18 iban dirigidas contra varios talibanes, en 15 ocasiones el blanco era Baitullah Mehsud, considerado uno de los dirigentes de los talibanes pakistaníes y que el gobierno de Islamabad tenía por responsable de numerosos ataques terroristas habidos en su país. “Los esfuerzos para echarle el guante a Mehsud sirven de ejemplo casuístico muy decepcionante acerca los riesgos inherentes a la beligerancia robotizada” [13].

No menos de 16 misiles en 14 meses hicieron falta para que los guerreros antiterroristas lograran cargárselo. Esos 16 misiles, alcanzaron y mataron, al lado de Mehsud, entre 207 y 321 personas no implicadas, según qué fuente se consulte.

Además de lo referido, la Administración Obama extendió el ámbito (geográfico) y el marco de los ataques por drones permitido en Afganistán. Por un informe del comité del Senado norteamericano de asuntos/relaciones exteriores de agosto de 2009, se sabe que el listado integrado y acordado de los objetivos prioritarios [Joint Integrated Prioritized Target List], esto es,  el listado de los objetivos consensuados por el Pentágono en materia de terrorismo -en que hasta mediados de 2009, cuando la política cambió, figuraban 367 nombres-, había sido ampliado a 50 traficantes afganos de droga. Contra estos 50 traficantes, si bien eran sospechosos de facilitarles medios financieros a los talibanes, el Senado no había encontrado el más mínimo indicio que avalase “que una significante parte del rendimiento resultante del tráfico de droga fuera a parar a manos de al Qaeda” [14].

Puesto que muchos funcionarios y oficiales del entonces gobierno presidido por Hamid Karzai estaban involucrados en el tráfico de heroína, el haber incluido a los traficantes afganos en la lista de los objetivos norteamericanos no podía resultar sino problemático y penoso. El hermanastro de Karzai, Ahmad Wali Karzai, muerto en 2010 por uno de sus guardaespaldas, también había estado implicado en negocios corruptos y de tráfico de droga.

Nadie sabe con exactitud, quiénes y cuántos cayeron víctima de los drones y misiles norteamericanos lanzados en la lejana provincia pakistaní del Waziristán. El gobierno pakistaní no sólo le prohibió el acceso a la región a la prensa, sino impidió además que las organizaciones humanitarias, como el Comité Internacional de la Cruz Roja o Médicos Sin Fronteras, entrasen en la zona.

Y hasta el momento, ya son 6 los países en los que las fuerzas norteamericanas oficialmente vienen operando mediante estos “asesinos robotizados”: Afganistán, Pakistán, Irak, Yemen, Libia y Somalia. Repitiendo las palabras del Washington Post: “Esto no es un programa de guerra, esto es un programa para matar y asesinar” [15].


Armin Wertz 
Este texto es un extracto del libro que Armin Wertz publica hoy en la editorial Westend Verlag: Die Weltbeherrscher. Militärische und geheimdienstliche Operationen der USA (Los dominadores del mundo. Las operaciones militares y secretas de los Estados Unidos).

El autor, durante muchos años, ha sido corresponsal de varios medios en America Latina y Asia. Con esta publicación nos entrega la primera crónica completa de todas las operaciones norteamericanas, tanto las secretas como las aprobadas por el Congreso, en estados supuestamente independientes.


Notas
[1] Scahill, Jeremy, Schmutzige Kriege. Amerikas geheime Kommandoaktionen [Guerras sucias. Los comandos secretos de Norteamérica], Munich: Antje Kunstmann, 2013, p. 107.
[2] Ibíd., p. 22.
[3] Jane Mayer, “The Predator War. The risks of covertly targeting terrorists” [La guerra del ‘Predador’. Los riesgos al enfocar objetivos terroristas secretamente], The New Yorker, 26.10.2009.
[4] Greg Miller, “Plan for Hunting Terrorists Signals. U.S. Intends to Keep Adding Names to Kill Lists”
[Plan para cazar señales terroristas. Los EEUU intentan seguir añadiendo nombres a su lista mortal] Washington Post, 23.10.2012.], Washington Post, 23.10.2012.
[5] Jane Mayer, loc. cit.
[6] Scahill, 2013, p. 108.
[7] “U.S. Use of Drones Queried By U.N. [El Uso de Drones Cuestionado por la ONU] The New York Times, 28.10.2009
[8] Ibíd.
[9] Scahill, 2013, p. 311.
[10] Jane Mayer, loc. cit.
[11] The Bureau of Investigative Journalism: The Drone War [Oficina de Periodismo Investigativo: La Guerra de Drones].
[12] Michael J. Boyle “The Costs and Consequences of Drone Warfare” [Costes y consecuencias de la guerra mediante drones], International Affairs, vol. 89, ed. 1, Londres, enero 2013.
[13] Ibíd. Mehsud, el jefe de los ‘Tehrik e Taliban”, considerado el núcleo de los talibanes pakistaníes, quien luchó ante todo contra la policía y las asociaciones paramilitares. En Marzo de 2009, sus combates le llevaron hasta Lahore, la segunda ciudad más grande de Pakistán, donde agredió la academia de la policía. En sólo 3 años sus asociaciones habían llegado a matar unos 3 mil policías y paramilitares de seguridad. Ver Gul, 2010, pp. XV s.
[14] Jane Mayer, loc. cit.
[15] Eugene Robinson, “Our Robotic Assassins” [Nuestros Asesinos Robotizados] The Washington Post Writers Group, 1.7.2011.