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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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viernes, 10 de febrero de 2017

Ucrania, la amenaza rusa y la expansión de la OTAN. Un breve comentario de William Blum.




Referencia documental
William Blum: comentario introductorio al Nº 148 de The Anti-Empire Reportpublicado el 4-2-2017 en la web del autor.
Web del autor: williamblum.org/aer/read/148
Traducción: Blog del viejo topo
Negrita e imágenes son añadidos nuestros. Esta introducción al nº 148 de The Anti-Empire Report, no lleva título; éste es añadido nuestro también.

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"¿Por qué, a veces, he creído hasta seis cosas imposibles antes del desayuno"(Alicia en el país de las maravillas)
"Desde Yalta, tenemos una larga lista de veces en las que hemos intentado participar positivamente con Rusia. Y en ese sentido, nuestra lista de éxitos es relativamente corta" (el general James Mattis, el nuevo Secretario de Defensa)
Si alguien sabe dónde se encuentra esta larga lista, por favor envíeme una copia.

Este engaño se repite periódicamente por parte de los funcionarios militares estadounidenses. Hace un año, tras el lanzamiento del nuevo documento de seguridad nacional de Rusia, en el que se menciona a EE.UU. y la expansión de la OTAN como una amenaza, un portavoz del Pentágono declaró: "ellos no tienen motivos para considerarnos una amenaza. No buscamos un conflicto con Rusia". 

Mientras tanto, a principios de enero, EE.UU. se embarcó en su concentración militar en Europa más grande desde el final de la Guerra Fría - llegaron a Europa 3.500 soldados estadounidenses, descargando tres barcos cargados con 2.500 tanques, camiones y otros vehículos de combate. Las tropas debían ser desplegadas en Polonia, Rumanía, Bulgaria, Alemania, Hungría y en los países bálticos. El teniente general Frederick Hodges, comandante de las fuerzas estadounidenses en Europa, dijo: "Tres años después de que los últimos tanques estadounidenses abandonasen el continente, necesitamos regresar".

Las medidas, declaró el general Hodges, eran una "respuesta a la invasión rusa de Ucrania y anexión ilegal de Crimea. Esto no significa que necesariamente tenga que haber una guerra, nada de esto es inevitable, pero Moscú se prepara para tal posibilidad". (Véase el párrafo anterior).

Este mes de enero de 2017, tal acumulación de fuerza militar, se nos dice, es en respuesta a una acción rusa en Crimea de enero de 2014. El lector atento habrá notado que los críticos de Rusia en los últimos años, prácticamente sin excepción, condenan la acción en Crimea de Moscú y por lo general nada más. ¿Puede ser debido a que no tienen nada más que condenar sobre la política exterior rusa? Al mismo tiempo, invariablemente dejan de señalar lo que precedió a la acción rusa – el derrocamiento, con la ayuda imprescindible de Washington, del gobierno ucraniano elegido democráticamente, reemplazándolo con un régimen anti-ruso y neofascista (literalmente), con el saludo nazi y esvástica y similares como símbolos.

Ucrania y Georgia, países ambos fronterizos con Rusia, es todo lo que queda para que EE.UU. y la OTAN completen el cerco sobre Rusia. Y cuando EE.UU. derrocó al gobierno de Ucrania, ¿cómo no se iba alarmar Rusia si el círculo estaba a punto de cerrarse todavía más? Aun así, el ejército ruso en Ucrania apareció sólo en Crimea, donde los rusos ya tenían una base militar con la aprobación del gobierno de Ucrania. Nadie podría haber evitado que Moscú tomase toda Ucrania, si los rusos hubieran querido.

Sin embargo, es correcto que Estados Unidos considere a Rusia una amenaza. Una amenaza para el dominio mundial de EE.UU. Y es que los estadounidenses no pueden desprenderse de su educación [NT. "upbringing": "educación" en el sentido de "background", el peso de la tradición política en la que son socializados]. Aquí tenemos al veterano locutor de la Radio Pública Nacional Cokie Roberts, lamentando el deseo expresado por Trump para desarrollar las relaciones de amistad con Rusia: "Este país ha tenido una política consistente durante 70 años hacia la Unión Soviética y Rusia, y Trump está tratando de deshacer eso". ¡Cielos! ¡La guerra nuclear sería mejor que eso!

William Blum
Publicado el 4-2-2017 en The Anti-Empire Report #148



Nota del blog
Te recomendamos leer también esta otra entrada publicada recientemente. Es muy breve pero merece la pena (pulsa en el título): "Tropas rusas concentradas en la frontera de EE.UU. y golpe de estado neonazi en Canadá apoyado por Moscú. Imaginemos..."

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Apéndice gráfico añadido por nuestro blog


Situación en 2014. Fuente.


Fuente

Apéndice añadido por el blog: fragmento del artículo de Patricia Lee "Rusia: Avanza el cerco de la OTAN"
Publicado en Proceso, 29-8-2014

(...)
En busca de enemigo

El mundo se acerca nuevamente al abismo de la confrontación al cumplirse 25 años de la caída del Muro de Berlín y de la desaparición de la cortina de hierro que llevó a la implosión del llamado “imperio del mal”: la Unión Soviética.

La OTAN, que nació en 1949 para combatir a la URSS, no sólo no desapareció al disolverse ésta, sino que se expandió hasta las fronteras de la propia Rusia, incorporó a los países bálticos que antes pertenecieron a la URSS y amenazó con agregar a Ucrania y Georgia.

Pero nunca, en estos 25 años, la OTAN dispuso de bases militares permanentes en el Este. Ahora, la alianza atlántica está dando un paso decisivo al desafiar a Rusia instalando hombres y armas en sus bordes.

Para la OTAN, la crisis en Ucrania ha venido como anillo al dedo, pues, aunque llegó a realizar seis operaciones en tres continentes – Afganistán, Kosovo, Libia, Irak, operaciones antiterroristas en el Mediterráneo y en el Cuerno de África–, la mayoría de esas misiones están terminando y los estrategas de Bruselas necesitaban con urgencia un nuevo enemigo.

Washington, que había decidido reorientar estratégicamente sus fuerzas militares hacia el Pacífico y que consideraba a la OTAN como una reliquia del pasado, la ha puesto otra vez en el tope de sus prioridades. El presidente Obama anunció un paquete de mil millones de dólares para ejercicios militares en el este de Europa y una mayor rotación de las tropas de Estados Unidos en la región.

La nueva estrategia de la OTAN hace retroceder el reloj de la historia más atrás aún de la Guerra Fría. Desde los años cincuenta hasta la década de los noventa reinó en Europa una estabilidad y una paz que ahora parecen envidiables, gracias al equilibrio de poder entre los dos bloques. La URSS expandía su esfera de influencia hasta Berlín e igualaba a Estados Unidos en poderío atómico.

Hoy la situación es muy distinta: Rusia ha retrocedido más atrás de sus fronteras del siglo XIX, la OTAN se ha extendido hasta sus propios límites y la superioridad militar de Estados Unidos no tiene rival. Es un momento más parecido al final de la Primera Guerra Mundial, de la que se cumplen cien años cuando, tras la revolución bolchevique de 1917, las potencias occidentales decidieron construir alrededor de la URSS una zona de contención en el este de Europa, para evitar la expansión del virus revolucionario.

Hoy no se trata de Lenin sino de Vladimir Putin, pero Estados Unidos y la OTAN han resuelto considerar a Rusia un enemigo como lo fue la URSS bolchevique.

Mirando hacia atrás a partir de la crisis actual, la pregunta es si la ampliación de la OTAN hacia el este fue una genial previsión ante una Rusia que, no importa lo que haga, siempre será el enemigo, o si fue una profecía auto cumplida, una provocación que llevó a Rusia a responder como un oso acorralado.

Mearsheimer, profesor de la Universidad de Chicago, escribe en la revista Foreign Affairs de septiembre/octubre, que “las acciones de Putin deberían ser fáciles de comprender. Con sus largas planicies que la Francia napoleónica, la Alemania imperial y la Alemania nazi cruzaron para atacar a Rusia, Ucrania es un estado tapón de enorme importancia. Ningún líder ruso toleraría que la alianza militar que fue hasta hace poco enemigo mortal de Moscú, se instale en Ucrania”.

“Uno no se puede bañar dos veces en la misma agua. Esta vez la situación es peor que durante la Guerra Fría, porque Rusia ha sido arrinconada y su única salida es pelear hacia adelante”, declaró Alexei Arbatov, del Centro Carnegie de Moscú, a The Moscow Times el miércoles 27.

Pavel Zolotarev, vicedirector del Instituto de Estados Unidos y Canadá en Moscú, señaló al mismo diario que “Estados Unidos está intentando silenciar a Rusia porque es el único Estado que es capaz de decir y defender lo que considera correcto”.
(...) 

[Leer artículo de Patricia Lee completo pulsando aquí]





domingo, 14 de febrero de 2016

Amenaza de guerra mundial. La Conferencia de Seguridad de Múnich 2016. ¡No pasarán!


Las protestas en Múnich el 7 de febrero de 2015

Ref. documental
Original en alemán. Sebastian Carlens: "Sie kommen nicht durch! Die »Münchner Sicherheitskonferenz« dient den Herrschenden zur Ankündigung neuer Militärabenteuer. Dieses Jahr geht es um den dritten Weltkrieg". Publicado en Junge Welt, 13-2-2016.
Traducción al español para blogdelviejotopo: Tucholskyfan Gabi.
Fuente de traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 14-2-16.

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¡NO PASARAN!

En la "Conferencia de Seguridad" los dirigentes y gobernantes se proponen anunciar nuevas aventuras militares. Este año se trata de la Tercera Guerra Mundial. 

Un artículo de Sebastian Carlens en Junge Welt

13.02.2016: Sie kommen nicht durch! (Tageszeitung junge Welt)

La “Münchner Sicherheitskonferenz” – la Conferencia de Seguridad de Múnich – es un evento privado, no obstante la élite internacional que allí se persona y codea cada año. Viene facilitando el negocio de los gobernantes y dirigentes, puesto que lo que los políticos de asuntos exteriores, los generales y los diplomáticos pueden emitir no son declaraciones de sus respectivos gobiernos. Pero aún así, la mayoría de lo que anuncian, suele ser llevada a la práctica. Por la misma razón, conviene tomarse muy en serio las palabras de Wolfgang Ischinger, el presidente de la Conferencia.

El jueves pasado - faltaba un día para el evento en la capital bávara - Ischinger reclamaba en el diario alemán FAZ, el Frankfurter Allgemeine Zeitung, el despliegue de tropas alemanas para ("reestablecer") la paz (Friedenstruppen) en Siria:
El ex diplomático ve en los “tornados” del Bundeswehr alemán, que ya se encuentran explorando la zona, como “pasos en la dirección correcta”. Según él, “necesitamos  un golpe de liberación”. No menciona, en cambio, que esto pudiera derivar en una tercera guerra mundial. Rusia ya se encuentra comprometida militarmente en Siria, y los EEUU coquetean con el posible soporte de una coalición entre Turquía y Arabia Saudita, quienes contemplan el envío de tropas terrestres a Siria. Sostiene  Ischinger que Alemania, en ningún caso,  debe faltar a la hora de encender este polvorín. 

El año pasado, el presidente federal Joachim Gauck había inaugurado la conferencia reclamando una “mayor responsabilidad”, lo cual quería decir: más guerra. Desde comienzos de este año, la República Federal Alemana está participando en los ataques aéreos a Siria por parte de  la alianza occidental. “Si los daneses, los británicos y los franceses lo pueden hacer, también lo podemos hacer nosotros”, se pronunció el presidente el pasado viernes ante la 'dpa', la agencia de prensa alemana. “Nuestros aliados esperan que no seamos menos que Dinamarca”, país comunitario que a diferencia de Alemania, ya viene participando en los bombardeos sobre Siria.

Y para que ellos no se salgan con la suya, la Alianza de Acción (Aktionsbündnis) ha convocado una manifestación para este sábado que también es secundada por el Comité de los Derechos fundamentales que ayer viernes manifestó: “el gobierno alemán ignora que todas las intervenciones militares desde Afganistán, Irak hasta Libia han fracasado estrepitosamente”. Para el sábado se prevé un cerco simbólico alrededor del Hotel Bayerischer Hof donde la conferencia está teniendo lugar. Pero el Estado tampoco se está quedando quieto: según informa la policía, desplegará unos 3.700 efectivos para que la cita de la élite occidental se pueda desarrollar sin incidentes.

La “Conferencia de Seguridad”, que antes se había llamado abiertamente “Wehrkundetagung” (Jornadas sobre ciencias militares), la financian el gobierno y el ejercito alemán (Bundeswehr), pero también BMW, el Deutsche Bank y los gigantes armamentísticos Krauss-Maffei Wegmann, Raytheon y Lockhead Martin. Y si estos traficantes de la muerte se ponen a hablar de “paz”, el mundo se encuentra seriamente amenazado.



Sebastian Carlens, Junge Welt.
Trad. Tucholskyfan Gabi.



viernes, 20 de febrero de 2015

Esto no es un programa de guerra, sino un programa para matar y asesinar. EE.UU. y el terror de los ataques con drones.


El siguiente artículo ofrece  un extracto del libro que Armin Wertz publica hoy en la editorial Westend Verlag: Die Weltbeherrscher. Militärische und geheimdienstliche Operationen der USA (Los dominadores del mundo. Las operaciones militares y secretas de los Estados Unidos).
Fuente original en alemán: Armin Wertz, "Das ist kein Kriegs-, sondern ein Mordprogramm"Publicado en Telepolis 16/02/2015.  
Traducción al español para blogdelviejotopo: Tucholskyfan Gabi.
Fuente de esta traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 20-2-2015.
Negrita, hipervínculos y cuadros de texto: añadidos nuestros.

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"Esto no es un programa de guerra, sino un programa para matar y asesinar".
Armin Wertz 



Dron 'Predador' equipado de misiles 'Hellfire'. Imagen: USAF.



Mediante el uso de drones, el asesinato selectivo con precisión se ha convertido en una rutina.

Las últimas armas letales que emplean los EEUU, son aeronaves no tripuladas tales como el MQ-1-Predador o el MQ-9-Reaper, que conocemos como ‘drones’ y que desde una altura segura son capaces de espiar sus objetivos pudiendo disparar misiles ‘Hellfire’ y, recientemente, también misiles ‘Scorpion’. Éstas figuran entre las llamadas ‘small smart weapons’, armas pequeñas, hábiles e  inteligentes, no más grandes que la funda de un violín y que pesan unos 16 kilos. Hasta la fecha, se encuentran ya repartidos por todo el mundo más de 60 estaciones o bases para drones. Un dron del tipo Reaper tiene un alcance de casi 2.000 kilómetros. Con una carga máxima de misiles Hellfire o bombas GBU-12 o GBU-30 de 1.700 kgs a bordo, es capaz de mantenerse entre 16 y 20 horas en el aire. Un informe de la oficina presupuestaria del Congreso estadounidense menciona en 2011 que el Ministerio de Defensa para la próxima década tiene previsto adquirir unas 730 aeronaves medianas no tripuladas, esto es, 730 drones del tipo Reaper.

La primera vez que se emplearon drones fue en Yemen. A mediados de 2002, los especialistas del JSOC de EEUU, el Mando Conjunto de Operaciones Especiales [Joint Special Operations Command], habían localizado a Abu Ali al-Harithi, uno de los instigadores del atentado contra el destructor USS Cole, en la ciudad centro-yemení de Marib.  Desde la base de Camp Lemonnier de Yibuti la CIA mandó un dron MQ-1-Predador, que lanzó un misil contracarro tipo Hellfire al todo terreno marca Toyota de Harithi. En el ataque también resultó muerto el ciudadano estadounidense Ahmed Hijazi, alias Kamal Derwish, natural de Bufafo, Nueva York. Preguntado por la presencia de soldados norteamericanos en Yemen, Donald Rumsfeld, el entonces Ministro de Defensa, contestó aplacando: “Tenemos alguna gente en el país… Y no tengo nada más que decir al respecto” [1]. 

Pero dónde con más frecuencia se empezaron a emplear los drones, fue en Pakistán. El programa secreto es dirigido o bien desde Langley (desde la CIA) o de otros lugares de Texas, Nevada u otros lugares en EEUU (desde los JSOC). Ya in situ, la CIA en colaboración con sus aliados paquistaníes, va eligiendo los objetivos cuyas coordenadas son transmitidas a la central de mando ubicada en los EEUU. Los drones son activados desde su base y, luego, dirigidos desde las respectivas centrales en los EEUU. Por los cables que Wikileaks publicó en noviembre de 2010 que se cruzaron entre los diplomáticos de EEUU, queda demostrado que había pequeños equipos formados por comandos especiales, que son secretamente integrados en el ejército paquistaní, prestando ayuda para localizar en los  territorios tribales a los talibanes o a los miembros de Al Qaeda, o bien para coordinar ataques de drones. 

Se trate de las Fuerzas Especiales o bien de los Servicios Secretos, básicamente no se informa nunca acerca de las metas de la operación, los criterios que determinan la elección del objetivo, el número de víctimas, ni quién viene a controlar el programa. Las voces  críticas alegan que el programa viola la Orden Ejecutiva 11905 firmado por el Presidente Gerald Ford en 1976, que a las organizaciones de espionaje les prohíbe expresamente “perpetrar asesinatos políticos”. Su sucesor en el cargo, Jimmy Carter, incluso llegó a ampliar la orden: “Nadie que estuviera al servicio del gobierno de los Estados Unidos u actuando en su nombre, deberá participar en asesinato alguno ni entrar a participar en su planificación” [2].

“Pero matar mecánicamente también debe considerarse asesinato”, dijo Vicki Divoll, una ex abogada de la CIA, que al día de hoy es docente de la Academia Militar de Annapolis. “Los actuales ataques por drones podrían interpretarse en el sentido de que el asesinato pasa a ser  aceptable”, se vino a adherir al criterio de su colega otro ex abogado de la CIA en una entrevista del Washington Post en 2002 [3].

Ocho años más tarde, ya queda fuera de toda duda que “matar con precisión se ha vuelto rutinario”. Durante su primer mandato, “Obama vino a institucionalizar la secretísima práctica de matar selectivamente transformando los elementos del ad-hoc  (procedentes del mandato de George W. Bush) en toda una infraestructura del antiterrorismo, capaz de llevar y mantener la guerra permanente” [4]. Desde entonces, no pasa ni un día sin que nos enteremos de nuevos ataques letales por drones.

Los equipos JSOC, que gustan de equipararse con la famosa y legendaria Murder Inc. de la era de la prohibicón [N.T.: se refiere al sindicato del crimen, de la la época de la ley seca], asesinaron y asesinan miles de personas culpables, sospechosas e inocentes en Afganistán, Pakistán, Somalia, Kenia, Irak, Yemen y, últimamente, también en Siria. Llevan listas de nombres de las personas sospechosas. No importa dónde, en Afganistán, Pakistán, Yemen o Somalia, hay conflictos y disputas entre jefes de clanes por cuestiones de honor o un pedazo de tierra que encontraron su ‘solución’ difamando al adversario como miembro de Al Qaeda o talibán o perteneciente a otro colectivo terrorista. A finales de 2009, los comandos JSOC llegaron a ejecutar nada menos que de 80 a 90 asesinatos al mes.

Los primeros dos ataques aéreos de la CIA habidos durante el mandato de Obama, tuvieron lugar en la madrugada del 23 de enero de 2009. El nuevo presidente apenas llevaba 3 días en el cargo. Los ataques se cobraron unas 20 vidas. En el primer golpe, murieron 4 árabes, que supuestamente estaban vinculados a Al Qaeda. Pero en el segundo golpe, el dron estaba enfocando el edificio equivocado y alcanzó a 6 millas en las afueras de la ciudad de Wana en el sur de Waziristán, el domicilio de un jefe tribal que apoyaba  al gobierno. El ataque se cobró las vidas de toda la familia, entre ellos, tres niños. En The New Yorker se pudo leer que “desde entonces, los bombardeos de la CIA en Pakistán continuaron muy seguidos” [5].

Según sabemos por un estudio realizado por la New America Foundation, el número de ataques por drones ha ido aumentando dramáticamente desde que Obama se inició en el cargo. Durante los primeros 10 meses de su mandato autorizó al menos 41 ataques por misiles en Pakistán que, según las fuentes, se cobraron entre 326 y 538 vidas. Con Obama hubo más ataques por drones que durante los últimos tres años del mandato de George W. Bush.

Ya durante el primer ataque por drones en Yemen, donde aparte de al-Harithi y Kamal Derwish, murieron otras 4 personas, Amnesty International vino a criticar: “De tratarse de homicidio voluntario de personas sospechosas en lugar de proceder a detenerlas, y además en una situación en que éstas no suponían ninguna amenaza, estos homicidios eran ejecuciones extrajudiciales que vulneraban los derechos humanos internacionales” [6]. En varias ocasiones el CDH, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, [UNHRC, por sus siglas en inglés] lamentaba el elevado número de víctimas civiles a consecuencia de las operaciones militares de EEUU, incluidos los ataques por drones. En su libro Obama’s Wars [Las guerras de Obama], afirma el autor Bob Woodward del Washington Post: “Los drones de la CIA, en los territorios tribales pakistaníes, mataron a muchos occidentales, entre ellos algunos ciudadanos de EEUU”.

En octubre de 2009, el investigador del CDH, Philip Alston, instó a los EEUU si tenía que atacar mediante drones que procuraran no matar a la gente indiscriminadamente y al azar. Criticaba que los EEUU pasaran de las advertencias formuladas por las Naciones Unidas, considerando “problemático que la Agencia Central de Inteligencia estuviese dirigiendo un programa que mata a un considerable número de personas, menoscabando y desatendiendo la legislación internacional” [7]El representante norteamericano, en cambio, alegó ante el CDH que las acciones militares de EEUU no entraban en el ámbito de competencia de ningún representante que la ONU pudiese nombrar para investigar  ejecuciones extrajudiciales, sumarias o voluntarias [8].

En virtud del derecho internacional, el gobierno de EEUU, al igual que todos demás gobiernos, primero debe definir un grupo terrorista como un colectivo que recurre a la lucha armada y luego justificar el recurso a la violencia como “irrenunciable en términos militares”, para poder vigilar en el extranjero a cualesquiera personas civiles sospechosas de ser terroristas. Además deben resultar imposibles de adoptar otras alternativas adecuadas. Para poder justificar la muerte de cualquier objetivo, las personas deben estar “directamente implicadas en actos o actuaciones hostiles”. El recurso a la violencia debe resultar  “proporcional” a la amenaza que suponen. Y el estado en que se pretenden realizar semejantes homicidios selectivos, debe  consentirlos.

En la realidad, empero, el proceder de estos guerreros norteamericanos en la sombra apenas se diferencia de las prácticas de los escuadrones latinoamericanos de la muerte de los pasados años ochenta. Los agentes de los JSOC o de la CIA, que se encargan de elegir los objetivos, sospechan prácticamente de cualquier persona capaz de empuñar un arma en las zonas que están vigilando. La CIA opinaba que los hombres en edad de poderse defender y que en cierta zona asistían a reuniones masivas o mantenían contactos con otros supuestos militantes, sin lugar a duda podrían ser considerados objetivos de ataques por drones. No consideraba necesario haberlos identificado previamente, se conformaba con algunas “signaturas” que la misma CIA había desarrollado con el fin de identificar a los sospechosos como terroristas” [9].

Según los datos oficiales, sobre Pakistán están volando “tantos drones que entre los agentes que los teledirigen, ya se declararon disputas sobre a quién de ellos le correspondía la gloria de haber identificado un objetivo determinado” [10]Siendo el programa secreto, no existe ningún sistema de responsabilidad reconocible,  a pesar de que la CIA ya haya llegado a matar a muchos civiles en un país que no se encontraba en guerra con los EEUU. Los críticos alegan que muchas de las víctimas eran personas inocentes: ancianos, mujeres e niños. Y Washington sostiene que el derecho internacional le permite matar a personas sospechosas hasta en estados que no se encuentren en guerra con los EEUU, y sin juicio previo. No debe de sorprendernos que la Administración Obama ya haya consagrado como corrientes y normales aquellas abominables medidas y procedimientos que en la era Bush aún eran la excepción.

El británico Bureau of Investigative Journalism identifica desde el año 2004, y sólo en Pakistán, 402 ataques por drones, 351 de ellos ordenados por Obama. El número de víctimas mortales (dada la imprecisión de los datos) se calcula entre 2.387 y 3.865, entre ellos de 168 a 202 menores de edad o niños. Entre 1.127 y 1.698 personas resultaron heridas. En total consta que debido a los ataques por drones ordenados por Obama en Pakistán, Yemen y Somalia se perdieron más que 3.000 vidas, incluidas unas  500 víctimas civiles [11]Pero de hecho “a nadie le consta la cifra real de los muertos a causa de los ataques por drones en aquellos países lejanos, a veces carentes de gobierno” [12] vino a  expresar Michael Boyle, el que fuera asesor de Obama y docente de la Universidad La Salle en Filadelfia, acerca de la imprecisión de los datos.

A fin de conseguir la cooperación pakistaní, los EEUU invitaron a Islamabad a entrar a seleccionar los objetivos. Pero dado que muchos de los objetivos que señalaron eran desconocidos entre los guerreros antiterroristas americanos, iban creciendo las dudas si estos objetivos pakistaníes, supuestamente talibanes, eran realmente objetivos legales para el ataque por el ‘Predador’. Según un estudio realizado por la New America Foundation, tan sólo 6 de las 41 agresiones por drones ordenadas y operadas durante los primeros 10 meses del mandato de Obama en Pakistán, tenían a miembros de al Qaeda en el punto de mira; 18 iban dirigidas contra varios talibanes, en 15 ocasiones el blanco era Baitullah Mehsud, considerado uno de los dirigentes de los talibanes pakistaníes y que el gobierno de Islamabad tenía por responsable de numerosos ataques terroristas habidos en su país. “Los esfuerzos para echarle el guante a Mehsud sirven de ejemplo casuístico muy decepcionante acerca los riesgos inherentes a la beligerancia robotizada” [13].

No menos de 16 misiles en 14 meses hicieron falta para que los guerreros antiterroristas lograran cargárselo. Esos 16 misiles, alcanzaron y mataron, al lado de Mehsud, entre 207 y 321 personas no implicadas, según qué fuente se consulte.

Además de lo referido, la Administración Obama extendió el ámbito (geográfico) y el marco de los ataques por drones permitido en Afganistán. Por un informe del comité del Senado norteamericano de asuntos/relaciones exteriores de agosto de 2009, se sabe que el listado integrado y acordado de los objetivos prioritarios [Joint Integrated Prioritized Target List], esto es,  el listado de los objetivos consensuados por el Pentágono en materia de terrorismo -en que hasta mediados de 2009, cuando la política cambió, figuraban 367 nombres-, había sido ampliado a 50 traficantes afganos de droga. Contra estos 50 traficantes, si bien eran sospechosos de facilitarles medios financieros a los talibanes, el Senado no había encontrado el más mínimo indicio que avalase “que una significante parte del rendimiento resultante del tráfico de droga fuera a parar a manos de al Qaeda” [14].

Puesto que muchos funcionarios y oficiales del entonces gobierno presidido por Hamid Karzai estaban involucrados en el tráfico de heroína, el haber incluido a los traficantes afganos en la lista de los objetivos norteamericanos no podía resultar sino problemático y penoso. El hermanastro de Karzai, Ahmad Wali Karzai, muerto en 2010 por uno de sus guardaespaldas, también había estado implicado en negocios corruptos y de tráfico de droga.

Nadie sabe con exactitud, quiénes y cuántos cayeron víctima de los drones y misiles norteamericanos lanzados en la lejana provincia pakistaní del Waziristán. El gobierno pakistaní no sólo le prohibió el acceso a la región a la prensa, sino impidió además que las organizaciones humanitarias, como el Comité Internacional de la Cruz Roja o Médicos Sin Fronteras, entrasen en la zona.

Y hasta el momento, ya son 6 los países en los que las fuerzas norteamericanas oficialmente vienen operando mediante estos “asesinos robotizados”: Afganistán, Pakistán, Irak, Yemen, Libia y Somalia. Repitiendo las palabras del Washington Post: “Esto no es un programa de guerra, esto es un programa para matar y asesinar” [15].


Armin Wertz 
Este texto es un extracto del libro que Armin Wertz publica hoy en la editorial Westend Verlag: Die Weltbeherrscher. Militärische und geheimdienstliche Operationen der USA (Los dominadores del mundo. Las operaciones militares y secretas de los Estados Unidos).

El autor, durante muchos años, ha sido corresponsal de varios medios en America Latina y Asia. Con esta publicación nos entrega la primera crónica completa de todas las operaciones norteamericanas, tanto las secretas como las aprobadas por el Congreso, en estados supuestamente independientes.


Notas
[1] Scahill, Jeremy, Schmutzige Kriege. Amerikas geheime Kommandoaktionen [Guerras sucias. Los comandos secretos de Norteamérica], Munich: Antje Kunstmann, 2013, p. 107.
[2] Ibíd., p. 22.
[3] Jane Mayer, “The Predator War. The risks of covertly targeting terrorists” [La guerra del ‘Predador’. Los riesgos al enfocar objetivos terroristas secretamente], The New Yorker, 26.10.2009.
[4] Greg Miller, “Plan for Hunting Terrorists Signals. U.S. Intends to Keep Adding Names to Kill Lists”
[Plan para cazar señales terroristas. Los EEUU intentan seguir añadiendo nombres a su lista mortal] Washington Post, 23.10.2012.], Washington Post, 23.10.2012.
[5] Jane Mayer, loc. cit.
[6] Scahill, 2013, p. 108.
[7] “U.S. Use of Drones Queried By U.N. [El Uso de Drones Cuestionado por la ONU] The New York Times, 28.10.2009
[8] Ibíd.
[9] Scahill, 2013, p. 311.
[10] Jane Mayer, loc. cit.
[11] The Bureau of Investigative Journalism: The Drone War [Oficina de Periodismo Investigativo: La Guerra de Drones].
[12] Michael J. Boyle “The Costs and Consequences of Drone Warfare” [Costes y consecuencias de la guerra mediante drones], International Affairs, vol. 89, ed. 1, Londres, enero 2013.
[13] Ibíd. Mehsud, el jefe de los ‘Tehrik e Taliban”, considerado el núcleo de los talibanes pakistaníes, quien luchó ante todo contra la policía y las asociaciones paramilitares. En Marzo de 2009, sus combates le llevaron hasta Lahore, la segunda ciudad más grande de Pakistán, donde agredió la academia de la policía. En sólo 3 años sus asociaciones habían llegado a matar unos 3 mil policías y paramilitares de seguridad. Ver Gul, 2010, pp. XV s.
[14] Jane Mayer, loc. cit.
[15] Eugene Robinson, “Our Robotic Assassins” [Nuestros Asesinos Robotizados] The Washington Post Writers Group, 1.7.2011.