Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

viernes, 6 de mayo de 2016

Reflexiones sobre la izquierda (1/2). Cuestiones incómodas que nadie quiere abordar.



El griego Antonis hace algún tiempo planteaba una más que interesante batería de cuestiones, en un artículo titulado "Diez observaciones sobre la izquierda" (pulsa en el hipervínculo para leer el artículo entero). Aunque su reflexión está centrada en el caso griego, resulta extrapolable a cualquier otro país, especialmente a los más periféricos de la UE. Dicho artículo fue publicado en griego en Lenin Reloaded en junio de 2014, y traducido al portugués en agosto de 2015 en Resistir.info; finalmente el blog del viejo topo lo tradujo al castellano desde la versión portuguesa, publicándolo días después de aparecer en el portal luso.

Me he referido a dicho artículo en más de una ocasión. Entiendo que sugiere preguntas básicas que nadie quiere responder en la izquierda institucional, cuestiones que nadie o casi nadie quiere abordar. Por eso las considero "cuestiones incómodas". Sin embargo, cualquier estrategia política que no las tenga en cuenta y responda previamente a las mismas, está condenada a ser fuego de artificio, cultivo de una ilusión, efecto placebo para consumo de masas agradecidas de ser políticamente hipnotizadas. O buscamos y tenemos respuestas para lo planteado por Antonis, o seguiremos siendo como esos ratoncillos que hacen girar la rueda dentro de su jaula, en un movimiento hacia ninguna parte, tan absurdo como inútil.

De manera que retomo algunas de las consideraciones realizadas por este autor, para planteárselas -sobre todo- a los que están abonados al canto de sirena de "lo importante es echar al PP". Cuando planteo "echar al PP, ¿para qué?", en cierto modo estoy pensando en lo que el autor de este artículo expone.

Dos ejes semánticos para hablar de "izquierda"

Existen dos ejes semánticos a partir de los cuales se habla de "izquierda":
  • 1º) Por un lado, está el eje de significado en el que me gusta poner el acento: la izquierda como sinónimo de anticapitalismo. Tanto es así que a título personal hablar de izquierda y de anticapitalismo, hasta me parece una redundancia. Por deducción, tal anticapitalismo obliga a pensar en la única alternativa posible, que es el Socialismo (sin entrar en la cuestión de las múltiples maneras de imaginar lo que debería ser una sociedad socialista, cómo sería, y sobre todo cómo alcanzar dicha meta).
  • 2º) Sin embargo, lo anterior no deja de ser una interpretación parcial de lo que es la "izquierda", mal que nos pese a muchos. Existe otro eje semántico que hasta resulta dominante en relación con el primero, y que viene dado por la pragmática lingüística; es decir, por el uso social mayoritario que se hace del término, por los significados más recurrentes que socialmente se le atribuyen. En esta otra acepción mucho más vaga y amplia, "la izquierda" -como señala Antonis en su artículo- significa la reivindicación de "una distribución más justa de la riqueza", o del "producto social". Centremos la atención durante un momento en esta acepción, que es además la utilizada por el autor griego.
Al plantear la izquierda desde esta última dimensión semántica, lo primero que encontramos es que en la etiqueta puede llegar a caber casi todo. Una "distribución más justa": A) ¿que la de quién?, B) ¿respecto a qué? 
  • A) ¿Que la de quién? La respuesta visibiliza el significado más tangible del uso social del término: una distribución más justa que la defendida por los partidos más conservadores. Como ocurre con las identidades sociales (1), en tal caso la izquierda se establece no en función de lo que realmente es (o debería ser), sino de lo que no es. En otras palabras, identificamos "qué no es izquierda" y lo que queda es izquierda, aunque acompañemos al término de adjetivos que establecen una falsa y engañosa precisión: por ejemplo, "centro-izquierda", "izquierda moderada", "izquierda radical", etc. Tales adjetivizaciones vienen a establecer la célebre escala derecha-izquierda promovida por los politólogos sistémicos, dominante en el imaginario social y cultivada por la ideología dominante precisamente porque oculta las contradicciones del capitalismo, entre otras cosas. Si el PP es la derecha, el PSOE es pues "izquierda", bajo esta lógica. La misma lógica que permite entender que en la primera campaña electoral de Obama, hubiese militantes y simpatizantes del PSOE anunciando que Obama representaba la "izquierda" (nuevamente funciona la lógica de oposición, en este caso por oposición al republicano John McCain). El carácter distorsionante de esta pragmática lingüística reside en que, como apuntaba más arriba, en un momento dado "izquierda" puede llegar a ser casi todo e incluso llegar a ser soporte fundamental de la reproducción del poder burgués; por ejemplo, puede actuar como punta de lanza del imperialismo, legislar en función de los intereses del capital, representar el anticomunismo más beligerante, etc., sin dejar de ser izquierda por ello.
  • B) Una "distribución más justa", ¿respecto a qué? Pues, respecto a lo que hay, con lo cual acabamos cayendo en la misma ambigüedad y distorsión: "izquierda" puede llegar a ser cualquier cosa. El Estado del Bienestar supuso en su momento una distribución más justa respecto a lo que había, pero si bien en algunos países fue desarrollado por la socialdemocracia, en otros el protagonismo lo tuvo la derecha conservadora, la democracia-cristiana, los liberales, etc. Si la izquierda es una "distribución más justa" respecto a lo existente, llegamos al absurdo por el cual estas opciones políticas citadas en un momento dado son también "izquierda". El veneno ideológico que además esconde este significado, reside en su carácter de consolación, en su efecto socialmente hipnótico: nos llega con alcanzar unas cuantas mejoras, con paliar con alguna medida analgésica el dolor que provoca la acción depredadora del capitalismo. El objetivo de la izquierda acaba siendo de carácter paliativo, en lugar de facilitar la cura definitiva de la enfermedad (que es el capitalismo).  
Esto es posiblemente a lo que se refiere Antonis cuando dice:
"Nunca [la izquierda] significa lucha para cambiar el modo de producción, nunca el cambio de las relaciones de producción, nunca la socialización de los medios de producción. Ya en 1875, Karl Marx mostraba en su Crítica al Programa de Gotha, cuan contradictorio es el propio concepto de una "justa distribución" de la riqueza dentro del capitalismo. El cultivo de la ilusión de que las propuestas de "la Izquierda (...) fue utilizada para promover confusión y generar placebos agradables para un movimiento desarmado y derrotado."
El hecho de que esta dañina acepción semántica esté incrustada en el imaginario colectivo, ha llevado a más de un camarada a plantear una reflexión sobre la posibilidad de que la izquierda deje de utilizar el término "izquierda". Yo mismo también me lo he planteado con alguna frecuencia, pero dudo de la eficacia de tal abandono (2). 


La desnudez de la lógica de la "distribución más justa"

Pese a que algunos nos empecinamos (y seguiremos haciéndolo) en defender que la izquierda es anticapitalismo, anti-imperialismo, lucha por el Socialismo, lucha de clases sin tapujos y rechazo del interclasismo, etc., lo cierto es que la acepción socialmente dominante pone el acento en ese ítem de "distribución más justa". Sigamos con su disección, recurriendo de nuevo a las palabras de Antonis:
"Puesto que la crisis financiera del capitalismo reduce extremadamente los márgenes para satisfacer la demanda de la "distribución más justa", "la Izquierda" no puede tener contenido económico diferente al de los partidos burgueses en tales períodos. Solo puede adquirir tal contenido en períodos de desarrollo económico de las tasas de acumulación capitalista, siempre bajo la condición previa de haber tenido la perspicacia de desarrollar medios de ejercer presión, de tal modo que pueda presentarse como una "proveedora" para la clase trabajadora y como una "negociadora" en interés de ésta. Pero la desaparición del socialismo real ha puesto en evidencia que tales medios no existen, tanto durante las crisis financieras como durante los períodos de desarrollo capitalista. Consecuentemente, no se puede esperar que "la Izquierda" llegue a formular en sus programas un contenido económico que la diferencie de cualquier formación política burguesa en el futuro próximo."
Tales palabras suponen un torpedo disparado contra la línea de flotación del reformismo. Formulan una cuestión incómoda que ningún líder de la izquierda institucional desea abordar. Que una organización como el PCE (en el cual milito), esté discutiendo las tesis de su próximo congreso, y que nadie haya colocado esto sobre la mesa, señala hasta qué punto nos encontramos en un callejón sin salida en el que nadie sabe qué hacer. No querer o no saber abordar esta cuestión, nos ha ido transformando en una suerte de zombies drogadictos que repiten sin parar que lo importante es echar al PP, mientras buscan ansiosos las drogas paliativas que aliviarán momentáneamente el dolor provocado por la inevitable acumulación capitalista (recordemos a quienes están menos puestos en materia, que tal proceso de acumulación no puede detenerse, ya que entonces el sistema capitalista saltaría por los aires, valga la metáfora explosiva). 


"Derechos sociales" y transiciones.

Con frecuencia tal ítem discursivo de una "distribución más justa" se desliza, en un intento fallido por concretarse, hacia los "derechos sociales". Nuevamente entramos en el terreno de la ambigüedad. Disiento parcialmente de Antonis cuando afirma:
"(...) [los "derechos sociales"] concebidos como derechos individuales basados en la "diferencia". Estos, inevitablemente, son derechos que presuponen una norma que simultaneamente cuestionan. Todos los movimientos sociales de "la Izquierda" creados desde el decenio de 1950 están determinados por esta contradicción, entre el no-cuestionamiento de la existencia de una norma -la aceptación del modo de producción capitalista- y su cuestionamiento a nivel ideológico y retórico, entre el rechazo de la normatividad como tal y el esfuerzo por hacerla mas "inclusiva" de lo que lo fuera en el pasado."
¿En qué medida disiento parcialmente de lo anterior? La conquista de ciertos "derechos sociales" ni tienen porqué ni han tenido siempre ese carácter "individual" basado en la "diferencia", ni necesariamente fortalecen al capitalismo haciéndolo "más inclusivo", aunque en efecto así pueda suceder. Aquella izquierda cuya única propuesta es la de una ruptura revolucionaria (3), relegada en su impotencia a un ámbito meramente retórico, muestra una dificultad crónica para entender la importancia que el concepto marxista de "transición" tiene en el materialismo histórico, pero sobre todo para aplicarlo en la praxis política. El Estado del Bienestar puede ser visto como un producto que hace más inclusivo al capitalismo -diría Antonis en su argumentación, sin que le falte la razón-. pero también como una etapa en un proceso de transición al Socialismo, que posiblemente vaya a ser mucho más dilatado en el tiempo de lo que nos gustaría (nada extraño, por otra parte, si pensamos en lo que fueron y duraron las transiciones entre modos de producción en el proceso histórico). Que en sus contradicciones innatas, el capitalismo se haya visto obligado en el pasado a incorporar elementos de un sistema socialista para dar forma al Estado del Bienestar, no puede ser reducido al simplista juicio de valor de que estamos haciendo más inclusivo el capitalismo (tal "inclusión" es real, pero apenas es momentánea cuando la contemplamos en clave de proceso histórico). Aun es más, el mantenimiento del modelo exigiría (al menos en teoría) una reorientación económica inducida (desde el Estado) basada en nacionalizaciones, en la creciente potenciación del sector público y en el progresivo intervencionismo del Estado restando capacidad decisoria a lo que llamamos "mercado". Esto a su vez implicaría una acotación progresiva de los márgenes de la acumulación capitalista, de manera que al final únicamente quedarían dos opciones: A) la reacción violenta de la burguesía, que podría ser contestada con la respuesta revolucionaria de la clase trabajadora - si ésta fuese capaz de organizarse en grado suficiente - o B) nuevas y sucesivas vueltas de tuerca en el desarrollo del modelo, en un proceso de transición paulatina al Socialismo. Probablemente (casi seguro), lo segundo antes o después se encontraría con lo primero, lo cual obligaría a las organizaciones de la clase trabajadora a tomar medidas "preventivas" (3).

Ahora bien, pese a estas matizaciones que considero pertinentes a lo afirmado por Antonis, estimo que lo siguiente sí merece la pena ser tenido muy en cuenta:
"En períodos de recesión, las victorias de los "nuevos movimientos sociales" no solo desaparecen sino que se revelan como espejismos. Como no es posible desviación alguna de las necesidades de acumulación capitalista, los "derechos sociales" o son vaciados de sustancia, o son absolutamente "seguros" para el sistema social, aún en períodos de represión social. Este es el momento en que el matrimonio "gay" puede ser percibido como una reivindicación mucho menos radical que el derecho a una vivienda o a cuidados médicos porque estos últimos tienen un coste para el capital mientras que aquél solo exige un "ajuste ideológico" en el estado burgués."
La pregunta a contestar sería: ¿es imposible esa desviación de las necesidades de acumulación capitalista, mencionada por Antonis? Creo que en esto está una de las claves de la cuestión. En caso afirmativo, es obvio que el mantenimiento y fortalecimiento del Estado del Bienestar en el actual contexto del desarrollo del capitalismo, ocasionaría tal desviación, generando una crisis del propio sistema. Y en caso de que realmente pudiéramos inducir tal desviación, ¿acaso la crisis sistémica inducida no nos pondría en el camino de esa transición que antes mencionaba?

Antonis parte de la base, e insiste en ello, en que no es factible inducir tal desviación, con lo cual tampoco sería factible el mantenimiento y fortalecimiento del Estado del Bienestar:
"La Izquierda" es el aspecto social y orgánico de "La Gran Ilusión" de un importante sector de los estratos medios y bajos. Estos estratos extrajeron conclusiones erradas en cuanto a la naturaleza del sistema capitalista al limitar sus observaciones al período en el cual los ritmos de desarrollo económico y la presión hecha posible por el socialismo real permitió que la reivindicación de una "distribución más justa del producto social" tuviera algunas limitadas consecuencias prácticas para la calidad de la vida cotidiana en las sociedades occidentales. 
¿Es realmente como dice Antonis?

Una dura conclusión

Termina diciendo Antonis (refiriéndose a Grecia, como el resto del artículo, pero mismo es aplicable a España y al resto de países):
"Hoy la única utilidad de "la Izquierda" es fomentar la confusión respecto a la naturaleza real de una categoría que históricamente es mucho más importante y sustantiva -la Socialdemocracia- y apoyarla en la reproducción de las élites intelectuales y tecnocráticas que la utilizan para ganar legitimidad popular, llevándola por tanto a su, cada vez mayor, deslegitimación a los ojos de los estratos populares, con todas las graves consecuencias políticas que esto puede tener para la conversión de éstas a la Reacción. No es preciso decir que todo el debate, en Grecia y en el exterior, en cuanto a lo que es "la Izquierda" y a la carencia de contenido económico real en lo que ese sector político expresa, es desorientador en términos funcionales. El único propósito de tal debate es la perpetuación de la parálisis política y de la impotencia de los estratos sociales mas bajos."


*   *   *

Que nadie caiga en el error de pensar que todo esto son pajas mentales o un mero ejercicio de reflexión teórica. Al contrario. El militante, simpatizante, votante de la izquierda, debiera dejar de comportarse como un maldito zombie que se mueve por instintos primarios (basta decirle "echar al PP" para que camine torpe y mecánicamente, dispuesto a hincar los dientes en lo que sea). Su condición de zombie reside en su cortoplacismo, en su incapacidad para pensar en términos de proceso histórico, en su renuncia a plantearse cuestiones como las que aquí se exponen.

En su comportamiento zombie, ese militante/simpatizante/votante de la izquierda ha sido el responsable de que el PSOE fuese dominante durante 30 años y acaparase el voto de la clase trabajadora; es responsable del auge del nuevo producto salido de la cocina del Poder, el partido Podemos, incluyendo la delegación diplomática que Podemos tiene en IU, representada por Garzón y los dirigentes del PCE.

El artículo de Antonis fue escrito antes del fiasco de Syriza, un fracaso que debiera obligarnos a pensar en lo planteado y a dejar de actuar como zombies. El fracaso de Syriza no puede ser atribuido sin más a la Troika, sino que es un producto de las contradicciones planteadas por Antonis. Lejos de provocar una reacción crítica, el militante/simpatizante/votante de IU-Podemos se reafirma en una suicida vocación syrizista y responde a cualquier intento de debate con un "lo importantes es echar al PP"; es difícil el diálogo con zombies. Me pregunto cuántos fracasos de las syrirzas son necesarios para provocar una reacción crítica.

@VigneVT
Blog del viejo topo








Acceder a 2ª parte: 
El esperado suicidio de Izquierda Unida. PENDIENTE DE PUBLICACIÓN

Referencias:
Antonis:"Diez observaciones sobre la izquierda" 

Notas
(1) Entre algunos líderes y representantes de la izquierda parece estar de moda hablar de "identidad política", aunque normalmente dicen bastantes tonterías cuando hablan del tema, mostrando un profundo desconocimiento de qué son y cómo funcionan las identidades sociales. Para empezar, reducen la identidad a una mera cuestión nominal (siglas) o de símbolos (logotipo, bandera...), vaciándola de contenido. 
Cuando planteo el paralelismo entre las identidades y esta acepción del significado de la izquierda por oposición a lo que no es izquierda, me estoy refiriendo a un aspecto básico que los antropólogos tenemos muy claro: las identidades sociales toman cuerpo en primera instancia por oposición a un "otro"; afirmamos lo que somos por reconocimiento e identificación de lo que no somos, al menos en un primer momento de los procesos identitarios. Esto es válido para cualquier nivel de identidad social que analicemos, ya sean identidades políticas, identidades profesionales, identidades de género, identidades étnicas y/o nacionales, identidades locales, etc.
(2) También los cocineros de Podemos se han planteado esta cuestión. Por ejemplo, cuando Pablo Iglesias planteaba que "el juego de izquierda/derecha es de trileros" o cosas por el estilo. Pero en tal caso, partiendo de una consideración inicial interesante y hasta pertinente, esto les ha servido para legitimar una deriva ideológica hacia el socioliberalismo y el formato de partido interclasista atrápalotodo. 
(3) Tradicionalmente se ha planteado en la izquierda la dicotomía entre las llamadas vía reformista y vía revolucionaria. Tal dualismo tenía mucho sentido en algunos momentos del pasado y es posible que vuelva a tenerlo en el futuro. Pero en el contexto actual del desarrollo del capitalismo, aquí y ahora, personalmente considero que es una dicotomía un tanto tramposa o cuando menos engañosa. Por un lado, desde el momento en que un partido se presenta a unas elecciones, está haciendo "reformismo", por muy "revolucionario" que sea (y mejor que nadie venga apelando al significado histórico-original del término "reformismo", porque los términos ni son estáticos ni unívocos). Por otra parte, es cierto que la vía reformista hoy por hoy es un callejón sin salida (y quizás siempre lo haya sido; daría para discutir), pero también lo es la vía revolucionaria (alguno me dirá que "las revoluciones se organizan", pero no basta saber que partimos de A y que deseamos llegar a B: hay que tener muy claro el camino entre A y B, y tal camino no está claro). Por último, el propio concepto marxista de "transición" induce a relativizar tal dicotomía, ya que una hipotética vía reformista potencialmente puede/debe desembocar en una ruptura revolucionaria en el proceso histórico. Mi reflexión sobre lo que conocemos como "Estado del Bienestar" (¡qué poco me ha gustado siempre este término!), tiene que ver con esto último, sobre todo.

miércoles, 4 de mayo de 2016

¡¿Qué carallo de consulta ha sido ésta?! El pastoreo de la cúpula IU-PCE.






"Alberto Garzón es un galán haciéndole el boca a boca a Gloria Swanson en 'El Crepúsculo de los Dioses' "
(Juan Carlos Monedero, refiriéndose a IU)


Hay problemas que vienen de atrás. Dice el refrán que "quien con niños de acuesta, meado se levanta". Permitidme que lo adapte y reformule pensando en el contexto político de IU: "quien con Equo se acuesta, con Podemos se levanta". Porque la convergencia con Podemos es en realidad una consecuencia del todo vale cuando hay que confluir. Y si un día nos juntamos con partidos interclasistas que hacen la conga con el imperialismo otanista como Equo o ICV, por poner dos ejemplos, resulta obvia la solución de continuidad confluyendo ahora con Podemos. La táctica de poner el carro delante de los bueyes (confluir sin hablar de programas primero), sin duda ha sido un facilitador para que algunos burócratas -esclavos del cortoplazo- puedan vivir cómodamente de la política, pero se ha revelado nefasta en todos los demás aspectos.


*


El cáncer podemita que sufre IU tiene un claro origen: la cúpula de apoltronados del PCE (que es mi partido), que después de haber conducido a IU al desastre -con Garzón a la cabeza y máximo responsable de la hecatombe-, sigue dirigiendo el Partido como si fuese un cortijo particular. Su fracaso y ridículo histórico lo camuflan a base de jeta política, echándole la culpa a IU de todos los males, como si el PCE no hubiera impuesto siempre el rodillo de hierro en la federación de izquierdas.

La desfederación de IUCM (eufemismo para calificar la expulsión en masa de 5.000 militantes y posteriormente llevar a cabo una purga política sistemática), supuso la neutralización del único obstáculo existente en el camino de Garzón: quedaba la vía libre para el Suresnes que la cúpula política de la organización había puesto en marcha. Se impuso la calumnia por sistema, la injuria política, el insulto, la descalificación canallesca, de manera que a todos aquellos que nos situábamos en una línea crítica se nos acusaba de pertenecer a la "mafia de Bankia", ya se tratase de madrileños o de otras comunidades. Alberto Garzón, Yolanda Díaz y demás iupodémicos que militan en el PCE, contestaban a los argumentos críticos soltando a los perros palmeros, diciéndoles: 'a por ellos, atacad, que son mafia Bankia'. El último intento crítico, la reunión de Zamora, pese al buen rollete con el que se hizo, recibió la misma respuesta de los garzoners: 'esos son los de la mafia Bankia'; una reacción que revela la miseria moral del que gusta presentarse con piel de inocente corderito y de chico majo que nunca ha roto un plato. El resultado de la estrategia garzonista fue la división y enfrentamiento fratricida de la militancia, un torpedo autodisparado a la línea de flotación de IU y del PCE, ya que para la izquierda la militancia tiene mucho más valor que los votos. Al garzonismo no le importó tal efecto; después de todo el modelo de partido que impulsan se ajusta al formato de partido atrápalotodo, en el que la militancia resulta prescindible.

El colegueo de Garzón con Podemos, fue una de las razones de su fracaso electoral. Destacados militantes como Monereo hicieron campaña en favor del partido de Pablo Iglesias, sin recibir la más mínima crítica de los garzoners. IU planteó su campaña de tal forma que no dañase los intereses de Podemos. El podemismo actuaba desde dentro como caballo de troya. Al final, algunos fueron generosamente pagados por sus servicios, caso del que fuera CM de la cuenta en Twitter de IU, nombrado asesor de Podemos en el Congreso después de las elecciones. Es la política de los mercenarios.

No hay globo que no se desinfle y Podemos lo es. Es un producto de la especulación política, creado en los platós de TV (los mismos que auparon a Garzón). Y comienza a desinflarse. El esperpento toma cuerpo cuando recordamos cómo el soberbio y ególatra Pablo Iglesias decía que Podemos no sería la tabla de salvación de IU. Ahora en su erosión y pérdida de fuelle, de la mano de los garzoners, IU se presta a ser tabla de salvación de Podemos. Al militante y simpatizante le hablan de la "ocasión única", del "momento histórico"..., cuando en realidad se trata de socorrer a Podemos, tocado por su esclerosis política, justo además en un momento en el que IU parecía remontar con contundencia en las encuestas. Algún día, quizás, sabremos si todo esto acaso no ha sido un guión pactado - al menos en sus líneas generales- en la famosa reunión surésnica de Ávila.

*

Podemos representa la nueva socialdemocracia que emerge del desgaste y desprestigio de la vieja (PSOE). La misma vía socialdemócrata es la que impulsa el garzonismo y la cúpula del PCE que sigue controlando IU. Mientras que algunos tratamos de sacar a IU-PCE de la ciénaga socialdemócrata, los dirigentes buscan acomodo en la misma. Ayer, en tono hiperbólico, alguien definía así la situación en Twitter: "Partido socialdemócrata consultando si hacer una coalición con otro partido socialdemócrata, para pactar con otro partido socialdemócrata". 

Esperemos que este tuitero no tenga razón. Alude a la consulta que se lleva a cabo en IU, para aprobar o no una convergencia electoral a ciegas con Podemos. 

La consulta ha sido planteada por los dirigentes del PCE, que a su vez controlan mayoritariamente IU, como un asunto de vida o muerte, insistiendo en el falso y demagógico eslogan de 'nunca tendremos una oportunidad como ésta'. También en una consigna que durante años el PSOE ha sabido utilizar muy bien en sus períodos de oposición política: "lo importante es echar al PP", sin que nadie en IU (léase en la cúpula de PCE, porque es sobre quien recae la culpa de todo esto) tenga la decencia política de explicar a sus militantes y simpatizantes cómo se van a neutralizar los programas económicos que Bruselas tiene sobre la mesa, en espera de que haya gobierno. No hay análisis ni debate, solo una petición de cheque en blanco, por mucho que Centella diga lo contrario.

La forma en que se ha planteado la pregunta, convierte la consulta en una especie de tongo. Me ha recordado las tramposas maneras utilizadas por el PSOE en el referéndum sobra la OTAN del 86. No es una simple papeleta de votar, sino que previamente se introduce un texto que induce a votar SÍ. Después de leer las supuestas bondades derivadas de aceptar la convergencia (presentadas al más puro estilo de vendedor de feria), al final el votante se encuentra con la pregunta del examen, fácil de contestar porque la respuesta está explicada más arriba. Puro arte de trileros, de aquellos que dicen aspirar a renovar la izquierda pero que recurren a una más que vergonzosa manipulación. Se hace difícil encontrar tanta dosis de cinismo concentrado en tan poco texto. El mensaje implícito y explícito está claro: si no votas SÍ, estás haciendo el juego a la política de recortes y ajustes, te conviertes en cómplice del empobrecimiento de la clase trabajadora, te opones a un programa "rupturista" (¿dónde está el programa?) de izquierdas (cuando curiosamente Podemos se ha cansado en repetir que la izquierda se la deja a otros). Sigue una retórica que pretende espantar el miedo a la disolución de IU, aunque parece ser el verdadero objetivo del garzonismo. 

Y al final, la guinda de la manipulación... Como nos recordaba nuestro compañero de blog Manuel García, veterano militante y para mí un ejemplo de resistencia:
"Cuando se propone una consulta para aprobar una opción siempre se proponen dos opciones, sí y no. En este caso no es así, hay una tercera opción, abstención. Esta última opción es un oxímoron. En una votación la abstención significa no votar, es imposible votar la opción "no votar". A mi modo de ver el haber puesto esta última opción en la votación tiene una razón, dividir a la oposición al sí." (ver comentario suyo en "¿Por qué voy a votar NO en la consulta de IU?"). 
Yo, que soy menos amable y más imprudente que Manuel, calificaría esto de tongo. También podría ser más expresivo diciendo que simplemente es una tomadura de pelo:
¿Alguien ha visto que alguna vez se pudiera votar en algo, la opción "abstención"? Abstención es siempre no ir a votar, algo que hasta el tonto del pueblo sabe por poco que controle de Teoría Política. Y no es que los que han diseñado la papeleta no lo sepan: sencillamente le echan un morro que se lo pisan.

Si como militante o simpatizante, tragas con semejantes prácticas, querido/a... tendría que decirte que entonces estás dispuesto/a a tragar con lo que sea. Cuando se idolatra a los líderes, se hace siempre a costa de perder la perspectiva acerca de los objetivos colectivos que se persiguen.

Por si fuera poco, estos días hemos sufrido la presión de los responsables del PCE, pidiendo el voto afirmativo. En un e-mail de la Secretaría de la Dirección Federal del PCE (creo que es el primero que recibo), se dice a los militantes: "Para el Partido es prioritario que dicha consulta sea un éxito de participación y de apoyo al SI".

A mayores, recibimos una carta del Secretario General, el grisáceo Centella, pensada sobre todo en ganar el apoyo de los sectores más izquierdistas del PCE, enlazando sentimentalmente el tema de la consulta con el recuerdo de Pepe Díaz, Dolores Ibárruri y el Frente Popular. No es que se haya pasado el Centollo: es su línea habitual.

La presión sobre las bases y el recurso a estas artes de trilero, posiblemente hará imposible el triunfo del NO. Y si así fuese, esas bases serán culpables, por co-responsabilidad- de un error histórico suicida para la izquierda política.

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Particularmente esperpéntico resulta el hecho de que, antes de conocerse el resultado, haya ya un equipo negociando con Podemos; solo se consulta cuando todo está atado y bien atado:

No han tenido la decencia ni de esperar a que terminase la consulta.

Episodios así, por desgracia, no son hechos aislados en el PCE. Cuando se celebró el congreso del PCG del que salió elegida la yolandista Eva Solla como Secretaria General, los responsables del Partido comunicaron la elección a los medios... ¡antes de celebrarse la votación!

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Ayer hice eco de las razones para votar NO, reproduciendo la opinión de dos destacados militantes de IU. Suscribo sus planteamientos, así que no tiene sentido que los repita ahora. Puedes leerlos (son dos comentarios muy breves) pulsando en este enlace: 

También es bueno recordar que los que han apoyado el SÍ, están apoyando una confluencia con un partido que nos ha bridado perlitas como las que puedes leer pulsando en el siguiente enlace:


martes, 3 de mayo de 2016

¿Por qué voy a votar NO en la consulta de IU? Dos opiniones de militantes destacados.


¿De verdad se trata de una convergencia, o se trata de otra cosa?

En el contexto de la consulta que se está realizando en Izquierda Unida, reproduzco dos opiniones interesantes que defienden el voto negativo. La primera es del valenciano Carlos Martínez; la segunda es del canario Felipe Ramos.
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Carlos Martínez
Por qué voy a votar NO en la consulta de IU.
Fecha publicación: 2-6-2016. La negrita es añadido de este blog, no del autor.


La más importante razón. No hay ninguna referencia al programa. Que pronto se ha olvidado a todo el mundo lo de programa, programa, programa... Nos piden un cheque en blanco para aplicar políticas que dediciran en sus reuniones de petit comité.

La segunda. No se especifíca la forma jurídica ni la posición de candidatos de IU. Espero equivocarme pero en las papeletas no aparecerá IU, a lo sumo UP y los candidatos de IU relegados a puestos donde no saldrán elegidos, excepto Alberto Garzón y su gente más afín.

Además, y esta es la tercera razón, no dudo en que el amado lider, Pablo Iglesias, seguirá proponiendo a ministros con procesos abiertos de corrupción (Justicia) o de intervención activa en crímenes contra la humanidad (Defensa). Por no hablar que soy absolutamente incapaz de militar, aunque sea electoralmente, en el mismo partido que Vestringe, Alba Rico, Errejón...

Por último, este paso es uno más en el camino para convertirnos en una democracia tipo EEUU, RU o Italia sin presencia de la izquierda transformadora. Es decir, en una democracia más descafeinada si cabe. En coyunturas como la actual, resistir es vencer y se puede construir mucho más desde una oposición férrea en la calle y en las instituciones que desde el gobierno.

Pensemos en Grecia, me dirán que no se puede hacer otra cosa que aplicar los recortes, encerrar a los refugiados, pagar la deuda... Es verdad, por lo que es mejor que esas políticas de derecha, la haga la derecha y sufran ellos el desgaste.

Por otra parte, esto de la participación efectiva me parece que tiene mucho de tramposo. En los medios de comunicación sólo hay una voz de IU, la de Alberto Garzón, así que los afiliados y militantes no tiene ocasión ni lugar de discutir el presente y futuro de la organización, con lo cual el único mensaje recibido es el más cómodo para los dueños de los medios de comunicación.

El único motivo para votar sí es "echar al PP", algo que requerirá seguro la colaboración del PSOE. Hace meses se hablaba de la "casta política", del "PP-PSOE, la misma mierda es", las críticas al pacto de Andalucía... Y es que el objetivo no debe ser echar al PP, o al PSOE, es erradicar las políticas de derecha. Es decir, legislar en aras de una mayor igualdad y justicia social. Y con estos mimbres (Podemos, PSOE y el sector garzoner de IU) no creo que eso sea posible. Están más preocupados las cúpulas de buscar acomodo personal que de otra cosa.

Perdonadme porque no me ilusione.

Carlos Martínez
Esquerra Unida del País Valencià (EUPV)


Carlos Martínez es analista en temas internacionales, militante de EUPV, "marxista por imperativo vital" como le gusta decir. Su precisión y agudeza en el análisis de problemas internacionales, hace que sus intervenciones sean siempre muy relevantes. Suele colaborar con medios como Actualidad RT, Hispan TV o los medios venezolanos La Radio del Sur y TeleSur TV. Cuando busquemos un punto de vista alternativo al facilitado por los medios sistémicos, sus opiniones son siempre un referente valioso.



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Felipe Ramos: 
Por qué votaré ‘no’ en la consulta de Izquierda Unida
Fuente: Espacio de opinión de La Palma Ahora, en eldiario.es Fecha publicación: 3-6-2016. La negrita es añadido de este blog, no del autor.


Los y las militantes de Izquierda Unida estamos convocados, entre el 2 y el 4 de mayo, a aprobar, o rechazar, “una coalición electoral con Podemos y otras fuerzas de cara a las elecciones del 26 de junio”. Una coalición que no se habrá concretado en los aspectos programáticos, políticos y jurídicos en el momento en el que las bases de IU estemos votando. 

Se nos pide desde la dirección de IU que hagamos un acto de fe y que apoyemos una coalición electoral sin conocer ni la letra grande, ni la pequeña, del posible acuerdo, confiando ciegamente en la negociación individual de nuestro Secretario de Organización para que consiga garantizar “la visibilidad de cada fuerza política en la campaña y en el posterior espacio institucional y político, que respete la propia identidad de cada fuerza política que tiene sus propios programas, y sus propios liderazgos”. 

Somos muchos los y las militantes de IU que consideraremos que esta consulta, como sí hará Podemos con sus inscritos, debería realizarse una vez se haya alcanzado un hipotético acuerdo, y no antes. En este momento de la negociación, cuando no conocemos más que titulares de periódicos y declaraciones de buenos propósitos de dirigentes de ambas formaciones, la consulta más bien parece que se organiza con el objetivo de reforzar la posición interna de la candidatura que encabezará Alberto Garzón a la Coordinación de IU en la próxima Asamblea Federal, más que a tener en cuenta la opinión de las bases sobre un posible acuerdo político. 

La actitud de desprecio de parte de la dirección de Podemos a nuestra organización, la opa hostil desarrollada para captar cuadros políticos procedentes de IU, los vaivenes programáticos o las imposibles condiciones impuestas para concurrir el 20-D nos obligan a ser cautos. Sobre todo, porque se nos pide que apoyemos una coalición sin saber qué formaciones políticas la integrarán, con qué programas comunes, con qué nombre o, sin ni siquiera saber en qué circunscripción y en qué lugar se presentará nuestro candidato a la Presidencia del Gobierno de España, Alberto Garzón. 

¿Por qué no se plantea una consulta a las bases una vez se cierre un acuerdo? ¿Por qué sólo va a ser ratificado por el Consejo Político Federal? Es que, acaso, ¿se teme consultar a las militancia un acuerdo con Podemos y otras fuerzas que no cumpla lo aprobado en los órganos federales de representación de Izquierda Unida? 

En una reciente tribuna, Alberto Garzón nos emplazaba a “ser audaces y valientes a la hora de trabajar con otros proyectos distintos en el marco de la ruptura con el régimen”. Un noble propósito que debe ser concretado, porque qué ruptura con el régimen supone confluir con formaciones que no cuestionan la existencia de la OTAN, plantean el mantenimiento de los conciertos educativos con la Iglesia o rechazan la nacionalización de sectores estratégicos, como el energético. 

Nuestra militancia de oro se merece que se le consulte sobre un acuerdo concreto y no que se le pida que firme un cheque en blanco para consolidar una posición política en el seno de nuestra organización. Negarse a apoyar una confluencia, se nos presente como se nos presente, no es “desembocar en el fortalecimiento del lado amable del régimen”. Entregar una organización como Izquierda Unida, su militancia y su base social a un proyecto político indeterminado, sí.

Felipe Ramos Pérez
Izquierda Unida Canaria (IUC)


Felipe Ramos Pérez es concejal de Izquierda Unida Canaria (IUC) en Los Llanos de Aridane, miembro del Consejo Político Nacional de IUC y apoya el documento político 'IU, sí; con más fuerza' para la XI Asamblea Federal de IU.








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domingo, 1 de mayo de 2016

Primero de mayo. Las últimas horas de "Los mártires de Chicago" según la crónica de José Martí.



[Nota de edición: esta entrada es una actualización de la publicada por nuestro compañero Manuel García el 1 de mayo de 2013]


La sociedad actual sólo vive por medio de la represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme.
(Albert Parsons, muerto en la horca. Fuente)

Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!
(Difundido en la prensa americana de la época. Fuente).


El artículo-crónica de José Martí sobre "Los mártires de Chicago"

Fueron cinco alemanes, dos estadounidenses y un británico. Los conocemos como Los mártires de Chicago. El cubano José Martí nos legó un artículo-crónica de los últimos momentos de estos mártires del movimiento obrero; un documento histórico que merece la pena recordar.

Origen y fuente del artículo

Estatua de José Martí en Cuba
Entre los años 1880 y 1890, la notoriedad de José Martí en buena parte de América Latina se incrementó considerablemente. Entre los factores que contribuyeron a esta popularidad de Martí, sin duda uno fue su actividad como articulista y cronista desde Nueva York. Sus escritos eran enviados y publicados en los más importantes periódicos de América Latina.

Uno de estos artículos-crónicas fue el que escribió sobre "Los mártires de Chicago", con el título "Un drama terrible" (Vera Maria Chalmers). Se trata de un texto bastante difundido en Internet. Con motivo de la celebración del Primero de mayo, nos sumamos a su difusión, teniendo en cuenta su carácter de documento histórico. Hemos querido que también estuviese en este blog, por iniciativa de nuestro compañero Manuel García. 

La versión que reproducimos es la parte final del extenso artículo, centrado en las últimas horas de los reos. Al acabar facilitamos un enlace en donde se puede leer el texto íntegro. 

El artículo, escrito el 13 de noviembre de 1887, fue publicado en el diario argentino La Nación el 1 de enero de 1888 (hoy en día La Nación es un diario conservador, vinculado a la burguesía más rancia de Argentina).

Contextos y recordatorio histórico 

No existe un capitalista que no se haya hecho rico sin chupar la sangre de los trabajadores. Capitalismo es sinónimo de vampirismo social. La vorágine depredadora del capitalismo únicamente ha cedido posiciones cuando las organizaciones de la clase trabajadora han sabido plantear contundentemente la lucha de clases. Jamás la burguesía capitalista ha cedido un centímetro que no fuese por la fuerza. 

En EE.UU. (igual que en los demás países industriales), en el s. XIX los trabajadores eran obligados a trabajar por sistema jornadas de 12 ó 14 horas diarias, y en no pocos casos incluso más. Esto no es una exageración: en el primer cuarto del s. XIX, el gobierno se vio obligado a sacar una ley prohibiendo las jornadas de más de 18 horas. Esto motivó que una de las reivindicaciones más importantes del movimiento obrero norteamericano a lo largo del s. XIX, fuese la reducción de la jornada laboral, de forma que nadie tuviese que trabajar más de 8 horas diarias: la célebre consigna de "ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa". La presión del movimiento sindical -que a lo largo del XIX estuvo liderado sobre todo por el anarquismo-, consiguió que en 1986 el presidente Andrew Johnson promulgase la Ley Ingersoll, estableciendo el máximo de 8 horas en la jornada laboral.

La burguesía boicoteó la aplicación de esta ley, con la complicidad de los políticos y de una prensa que actuaba de portavoz de los intereses de los capitalistas. En los periódicos se podían leer cosas como que la demanda de la jornada laboral de 8 horas era "indignante e irrespetuosa", que era un "delirio de lunáticos poco patriotas", que era "lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo", que "Además de las ocho horas, los trabajadores van a exigir todo lo que puedan sugerir los más locos anarquistas", etc. (fuente).

La respuesta de la clase obrera al boicot de los capitalista a la ley de las 8 horas, fue la de convocar una histórica huelga a partir del 1º de mayo de 1886. La prensa burguesa se cebó con la convocatoria de huelga, propiciando y calentando al máximo un clima politico propicio a la represión salvaje: "Las huelgas para obligar al cumplimiento de las ocho horas pueden hacer mucho para paralizar nuestra industria, disminuir el comercio y frenar la renaciente prosperidad de nuestra nación, pero no lograrán su objetivo" (New York Times); "El elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal y se ha vuelto loco de remate: piensa precisamente en estos momentos en iniciar una huelga por el logro del sistema de ocho horas" (Philadelphia Telegram); "Los desfiles callejeros, las banderas rojas, las fogosas arengas de truhanes y demagogos que viven de los impuestos de hombres honestos pero engañados, las huelgas y amenazas de violencia, señalan la iniciación del movimiento" (Indianapolis Journal). [Fuente de estas citas]

En lugares como Chicago, donde el movimiento sindical era muy fuerte, la huelga del 1º de mayo se prolongó en los siguientes días. La patronal contestaba con esquiroles, bandas de matones que se enfrentaban violentamente a los trabajadores, y también con una dura represión policial. La tarde del 4 de mayo estaba convocado un acto legal y autorizado de protesta en el parque de Haymarket Square, Pero después de intervenir el alcalde y una vez que se marchó del lugar,a pesar de que la concentración estaba autorizada, el responsable policial (llamado John Bonfield) ordenó cargar brutalmente contra los concentrados con objeto de disolver la concentración. En medio de la refriega, un objeto explosivo fue lanzado contra los policías, matando a uno de ellos. Esto fue contestado abriendo fuego indiscriminado por parte de la policía, matando e hiriendo a docenas de obreros. En los siguientes días la policía se lazó a la caza de los líderes sindicales: centenares de trabajadores fueron detenidos de forma arbitraria y torturados en las comiserías de la policía. Finalmente, la policía seleccionó como chivos expiatorios a 31 anarquistas, acusándolos del "atentado". La causa judicial redujo el grupo de 31 a 8, que fueron sometidos a una farsa de juicio en el que cinco de ellos fueron condenados a muerte. El juicio comenzó en junio de 1886. Las ejecuciones se consumaron el 11 de noviembre de 1887.

Posteriormente, en recuerdo de los "mártires de Chicago" y de la histórica huelga del 1 de mayo con la que comenzó todo, el Primero de mayo se convirtió en el Día Internacional de la clase trabajadora.
  1. Samuel Fielden. Británico, 39 años. Obrero textil. Condenado a cadena perpetua.
  2. Michael Schwab. Alemán, 33 años. Tipógrafo. Condenado a cadena perpetua.
  3. Oscar Neebe. Estadounidense, 36 años. Vendedor. Condenado a 15 años de trabajos forzados).
  4. George Engel. Alemán, 50 años. Tipógrafo. Condenado a morir en la horca.
  5. Adolf Fischer. Alemán, 30 años. Periodista. Condenado a morir en la horca.
  6. Albert Parsons. Estadounidense, 39 años. Periodista. Condenado a morir en la horca. Se probó que tan siquiera estaba en el lugar de los hechos.
  7. August Vincent Theodore Spies. Alemán, 31 años. Periodista. Condenado a morir en la horca. 
  8. Louis Lingg. Alemán, 22 años. Carpintero. Condenado a morir en la horca. Se extendió el rumor de que su ejecución podía ser suspendida y la víspera "se suicidó" con dinamita en su celda (!!). Siempre se pensó que fue asesinado por los guardias de la prisión.

Seis años más tarde del asesinato legal de los anarquistas, en 1893, el nuevo gobernador del estado de Illinois, John Atgeld, permitió que se reabriera el caso y revisara todo el proceso. Finalmente, el juez Eberhardt dictaminó que los ahorcados eran inocentes y que no habían cometido crimen alguno. La sentencia establecía que “habían sido víctimas inocentes de un error judicial”. Schwab, Fielden y Neebe fueron liberados, pero la revisión del caso no devolvió la vida a sus compañeros. Se demostró que la policía había utilizado pruebas y testimonios falsos, y que incluso se había manipulado el Jurado para conseguir la condena. 

Leer más...
La entrada que la versión en castellano de la Wikipedia dedica a los sucesos de Haymarket Square está bastante bien y es un buen resumen (no siempre la Wiki es fiable). Entre la amplísima bibliografía que existe en castellano, seleccionamos un artículo interesante en Revolutionary Worker Online, publicado el 14 de abril de 1986 con el título "De la historia del 1° de Mayo: Haymarket 1886 y el "Elemento Problemàtico" (pulsa en el enlace para leerlo en castellano; se trata del órgano oficial del Revolutionary Communist Party de EE.UU., de tendencia maoísta). En la web antorcha.net encontraréis diferentes artículos de Ricardo Mella y documentos variados sobre el tema. Sobre el artículo de Martí, puede leerse por ejemplo el trabajo de Vera Maria Chalmers, de la Universidade Estadual de Campinas (Brasil).

Blog del viejo topo

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Ejecución de los mártires de Chicago. Grabado de la época. Autor no identificado.

Crónica sobre los Mártires de Chicago:
"Un drama terrible"
José Martí, Nueva York, 13 de noviembre de 1887
Publicado en La Nación, el 1 de enero de 1888
[Fragmento final]

Nueva York, Noviembre 13 de 1887
Señor Director de La Nación:

(...) 

¿El proceso? Todo lo que va dicho, se pudo probar. Pero no que los ocho anarquistas, acusados del asesinato del policía Degan, hubiesen preparado, ni encubierto siquiera, una conspiración que rematase en su muerte. Los testigos fueron los policías mismos, y cuatro anarquistas comprados, uno de ellos confeso de perjurio. Lingg mismo, cuyas bombas eran semejantes, como se vio por el casquete, a la de Haymarket, estaba, según el proceso, lejos de la catástrofe. Parsons, contento de su discurso, contemplaba la multitud desde una casa vecina. El perjuro fue quien dijo, y desdijo luego, que vio a Spies encender el fósforo con que se prendió la mecha de la bomba. Que Lingg cargó -con otro hasta un rincón cercano a la plaza el baúl de cuero. Que la noche de los seis muertos del molino acordaron los anarquistas, a petición de Engel, armarse para resistir nuevos ataques, y publicar en el “Arbeiter” la palabra “ruhe”. Que Spies estuvo un instante en el lugar donde se tomó el acuerdo. Que en su despacho había bombas, y en una u otra casa rimeros de “manuales de guerra revolucionaria”!. 

(...)

La prensa entera, de San Francisco a Nueva York, falseando el proceso, pinta a los siete condenados como bestias dañinas, pone todas las mañanas sobre la mesa de almorzar, la imagen de los policías despedazados por la bomba; describe sus hogares desiertos, sus niños rubios como el oro, sus desoladas viudas. (...)

 Y ya entrada la noche y todo oscuro en el corredor de la cárcel pintada de cal verdosa, por sobre el paso de los guardias con la escopeta al hombro, por sobre el voceo y risas de carceleros y periodistas, mezclado de vez en cuando a un repique de llaves, por sobre el golpeteo incesante del telégrafo que el "Sun" de Nueva York tenía establecido en el mismo corredor... por sobre el silencio que encima de todos los ruidos se cernía, oíanse los últimos martillazos del carpintero en el cadalso. Al fin del corredor se levantaba el cadalso.

- "Oh, las cuerdas son buenas: ya las probó el alcaide". El verdugo habla, escondido en la garita del fondo, de las cuerdas que sujetan el pestillo de la trampa.

(...) Risas, tabacos, brandy, humo que ahoga en sus celdas a los reos despiertos. En el aire espeso y húmedo chisporrotean, cocean, bloquean, las luces eléctricas. Inmóvil sobre la baranda de las celdas, mira al cadalso un gato… ¡cuando de pronto una melodiosa voz, llena de fuerza y sentido, la voz de uno, de estos hombres a quienes se supone fieras humanas, trémula primero, vibrante enseguida, pura luego y serena, como quien ya se siente libre de polvo y ataduras, resonó en la celda de Engel, que, arrebatado por el éxtasis, recitaba “El Tejedor” de Henry Keine, como ofreciendo al cielo el espíritu, con los dos brazos en alto:

“Con los ojos secos, lúgubres, ardientes,
rechinando los dientes,
se sienta en su telar el tejedor;
¡Germania vieja, tu capuz zurcimos!
Tres maldiciones en la tela urdimos;
¡Adelante, adelante el tejedor!
Maldito el falso Dios que implora en vano
en invierno tirano
muerto de hambre el jayán en su obrador;
¡En vano fue la queja y la esperanza!
Al Dios que nos burló, guerra y venganza.
¡Adelante, adelante el tejedor!
¡Maldito el falso Rey del poderoso
cuyo pecho orgulloso
nuestra angustia mortal no conmovió!
¡El último doblón nos arrebata,
y como a perros luego el Rey nos mata!
¡Adelante, adelante el tejedor!
¡Maldito el falso Estado en que florece,
y como yedra crece
vasto y sin tasa el público baldón;
donde la tempestad la flor avienta
y el gusano con podre se sustenta!
¡Adelante, adelante el tejedor!
¡Corre, corre sin miedo, tela mía!
¡Corre bien, noche y día!
Tierra maldita, tierra sin honor,
con mano firme tu capuz zurcimos;
tres veces, tres la maldición urdimos:
¡Adelante, adelante el tejedor!"

Y rompiendo en sollozos, se dejó Engel caer sentado en su litera, hundiendo en las palmas el rostro envejecido. Muda lo había escuchado la cárcel entera, los unos como orando, los presos asomados a los barrotes, estremecidos los escritores y los alcaides, suspenso el telégrafo, Spies a medio sentar. Parsons de pie en su celda, con los brazos abiertos, como quien va a emprender el vuelo.

El alba sorprendió a Engel hablando entre sus guardas, con la palabra voluble del condenado a muerte, sobre lances curiosos de su vida de conspirador; a Spies, fortalecido por el largo sueño; a Fischer, vistiéndose sin prisa las ropas que se quitó al empezar la noche, para descansar mejor; a Parsons, cuyos labios se mueven sin cesar, saltando sobre sus vestidos, después de un corto sueño histérico.

-"¿Oh, Fischer, cómo puedes estar tan sereno, cuando el alcaide que ha de dar la señal de tu muerte, rojo por no llorar, pasea como una fiera de alcaidía?"

– “Porque” -responde Fischer, clavando una mano sobre el brazo trémulo del guarda y mirándole de lleno en los ojos- “creo que mi muerte ayudará a la causa con que me desposé desde que comencé mi vida, y amo yo más que a mi vida misma, la causa del trabajador, -¡y porque mi sentencia es parcial, ilegal e injusta!”.

- “¡Pero, Engel, ahora que son las ocho de la mañana, cuando ya sólo te faltan dos horas para morir, cuando en la bondad de las caras, en el afecto de los saludos, en los maullidos lúgubres del gato, en el rastreo de las voces, y los pies, estás leyendo que la sangre se te hiela, ¿cómo no tiemblas, Engel?“ 

- "¿Temblar porque me han vencido aquéllos a quienes hubiera querido yo vencer? Este mundo no me parece justo; y yo he batallado, y batallado ahora con morir, para crear un mundo justo. ¿Qué me importa que mi muerte sea un asesinato judicial? ¿Cabe en un hombre que ha abrazado una causa tan gloriosa como la nuestra desear vivir cuando puede morir por ella? ¡No, alcaide, no quiero droga; quiero vino de Oporto!" 

Y uno sobre otro, se bebe tres vasos...

Spies, con las piernas cruzadas, como cuando pintaba para el "Arbeiter Zeitung" el universo dichoso, color de llama y hueso, que sucedería a esta civilización de esbirros y mastines, escribe largas cartas, las lee con calma, las pone lentamente en sus sobres, y una y otra vez deja descansar la pluma para echar al aire, reclinado en su silla, como los estudiantes alemanes, bocanadas y aros de humo:

- "¡Oh Patria, raíz de la vida, que aun a los que te niegan por el amor más vasto a la Humanidad, acudes y confortas, como aire y como luz por mil medios sutiles! "Sí, alcaide -dice Spies-, beberé un vaso de vino del Rin"...

Fischer, cuando el silencio comenzó a ser angustioso, en aquel instante en que en las ejecuciones como en los banquetes todos los concurrentes callan a la vez como ante solemne aparición, prorrumpió iluminada la faz por venturosa sonrisa, en las estrofas de "La Marsellesa" que cantó con la cara vuelta al cielo...

Parsons, a grandes pasos mide el cuarto, tiene delante un auditorio enorme, un auditorio de ángeles que surgen resplandecientes de la bruma, y le ofrecen, para que como astro purificante cruce el mundo, la capa de fuego del profeta Elías: tiende las manos, como para recibir el don, vuélvese hacia la reja como para enseñar a los matadores su triunfo; gesticula, argumenta, sacude el puño alzado, y la palabra alborotada al dar contra los labios se le extingue, como en la arena movediza se confunden y perecen las olas.

Llenaba de fuego el sol las celdas de los cuatro reos, que rodeados de lóbregos muros parecían, como el bíblico, vivos en medio de las llamas, cuando el ruido improviso, los pasos rápidos, el cuchicheo ominoso, el alcaide y los carceleros que aparecen a sus rejas, el color de la sangre que sin causa visible enciende la atmósfera, les anuncian lo que oyen sin inmutarse, ¡que es aquélla la hora!

Salen de sus celdas al pasadizo angosto. "¿Bien? ¡Bien!". Se dan la mano, sonríen, crecen: "Vamos".

El médico les había dado estimulantes. A Spies y a Fischer les trajeron vestidos nuevos; Engel no quiere quitarse sus pantuflas de estambre. Les leen la sentencia a cada uno en su celda; les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero; les echan por sobre la cabeza, como la túnica de los catecúmenos cristianos, una mortaja blanca; abajo, la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso, ¡como en un teatro!

Ya vienen por el pasadizo de las celdas, a cuyo remate se levanta la horca; delante va el alcaide, lívido; al lado de cada reo marcha un corchete. Spies va a paso grave, desgarradores los ojos azules, hacia atrás el cabello bien peinado, blanco como su misma mortaja, magnífica la frente; Fischer le sigue, robusto y poderoso, enseñándose por el cuello la sangre pujante, realzados por el sudario los fornidos miembros. Engel anda detrás a la manera de quien va a una casa amiga, sacudiéndose el sayón incómodo con los talones. Parsons, como si no tuviese miedo a morir, fiero, determinado, cierra la procesión a paso vivo. Acaba el corredor, y ponen el pie en la trampa; las cuerdas colgantes, las cabezas erizadas, las cuatro mortajas.

Plegaria es el rostro de Spies; el de Fischer, firmeza; el de Parsons, orgullo rabioso; a Engel, que hace reír con un chiste a su corchete, se le ha hundido la cabeza en la espalda. Les atan las piernas, al uno tras el otro, con una correa. A Spies el primero, a Fischer, a Engel, a Parsons; les echan sobre la cabeza, como el apagavelas sobre las bujías, las cuatro caperuzas.

Y resuena la voz de Spies, mientras está cubriendo la cabeza de sus compañeros, con un acento que a los que le oyen les entra en las carnes: "La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora". 

Fischer dice, mientras el vigilante atiende a Engel: "Este es el momento más feliz de mi vida".

"¡Hurra por la anarquía!", dice Engel, que había estado moviendo bajo el sudario las manos amarradas hacia el alcaide. "Hombres y mujeres de mi querida América...", empieza a decir Parsons... Una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen a la vez en el aire, dando vueltas y chocando.

Parsons ha muerto al caer, gira de prisa, y cesa; Fischer se balancea, retiembla, quiere zafar del nudo el cuello entero, estira y encoge las piernas, muere; Engel se mece en su sayón flotante, le sube y baja el pecho como una marejada, y se ahoga; Spies, en danza espantable, cuelga girando como un saco de muecas, se encorva, se alza de lado, se da en la frente con las rodillas, sube una pierna, extiende las dos, sacude los brazos, tamborilea; y al fin expira, rota la nuca hacia adelante, saludando con la cabeza a los espectadores.

Epílogo

Y dos días después, dos días de escenas terribles en las casas, de desfile constante de amigos llorosos; ante los cadáveres amoratados, de señales de duelo colgadas en miles de puertas bajo una flor de seda roja, de muchedumbres reunidas con respeto para poner a los pies de los ataúdes rosas y guirnaldas. Chicago asombrado vio pasar tras las músicas fúnebres, a las que precedía un soldado loco agitando como desafío un pebellón americano, el ataúd de Spies, oculto bajo las coronas; el de Parsons, negro, escoltado por 14 obreros que llevaban una corona simbólica cada uno; el de Fischer, adornado con guirnaldas de lirio y clavelinas; los de Engel y Lingg (junto de nuevo a sus compañeros), envueltos en banderas rojas. Las viudas y los deudos, de riguroso luto, y encabezando el cortejo un veterano de la guerra civil, con la bandera de los Estados Unidos. 25.000 personas asistieron a las exequias y otras 250.000 flanquearon el recorrido. 

Y cuando desde el montículo del cementerio, rodeado de veinticinco mil almas amigas, bajo el cielo sin sol que allí corona, habló el capitán Black, el pálido defensor vestido de negro, con la mano tendida sobre los cadáveres:

- “¿Qué es la verdad -decía, en tal silencio que se oyó gemir a las mujeres dolientes y al concurso -, ¿qué es la verdad que desde que el de Nazareth la trajo al mundo no la conoce el hombre hasta que con sus brazos la levanta y la paga con la muerte? ¡Estos no son felones abominables, sedientos de desorden, sangre y violencia, sino hombres que quisieron la paz, y corazones llenos de ternura, amados por cuantos los conocieron y vieron de cerca el poder y la gloria de sus vidas: su anarquia era el reinado del orden sin la fuerza; su sueño, un mundo nuevo sin miseria y sin esclavitud; su dolor, el de creer que el egoísmo no cederá nunca por la paz a la justicia. ¡Oh cruz de Nazareth, que en estos cadáveres se ha llamado cadalso!”

De la tiniebla que a todos envolvía, cuando del estrado de pino iban bajando los cinco ajusticiados a la fosa, salió una voz que se adivinaba ser de barba espesa, y de corazón grave y agriado: 

- “¡Yo no vengo a acusar ni a ese verdugo a quien llaman alcaide, ni a la nación que ha estado hoy dando gracias a Dios en sus templos porque han muerto en la horca estos hombres, sino a los trabajadores de Chicago, que han permitido que les asesinen a cinco de sus más nobles amigos!“…

 La noche, y la mano del defensor sobre aquel hombro inquieto, dispersaron los concurrentes y los hurras: flores, banderas, muertos y afligidos, perdíanse en la misma negra sombra. Como de olas de mar venía de lejos el ruido de la muchedumbre en vuelta a sus hogares. Y decía el “Arbeiter Zeitung” de la noche, que al entrar en la ciudad recibió el gentío ávido: 

- “¡Hemos perdido una batalla, amigos infelices, pero veremos al fin al mundo ordenado conforme a la justicia: seamos sagaces como las serpientes, e inofensivos como las palomas!”

José Martí

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Versión íntegra. En el blog seniales.blogspot.com.es es uno de los muchos sitios que reproducen el artículo entero. Pulsa en el hipervínculo para acceder. 


"La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora" 
August Vincent Theodore Spies