Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

domingo, 26 de enero de 2014

El triunfo de la política-espectáculo. Un artículo de Enrique Bethencourt en 'La Tiradera'.


Imagen: Walt Disney - James Vaughan (x-ray delta one), en www.flickr.com (Lic. CC BY-SA)

Algunos compañeros del blog hemos leído el artículo que reproducimos a continuación, del periodista canario Enrique Bethencourt. Nos ha parecido un texto más que interesante y muy de actualidad. Es un artículo muy breve, pero coloca encima de la mesa algunas cuestiones sobre las que todos debiéramos reflexionar, desde el sosiego y la honestidad intelectual.
Aprovechamos su difusión para presentar en este blog el perfil de Enrique Bethencourt y su blog La Tiradera.
"Canario abierto al mundo" como se contempla a sí mismo, Enrique Bethencourt estudió Filosofía y Ciencias de la Educación, formación que ha completado con un máster en Comunicación. Como periodista es un conocedor de todos los medios (ha hecho radio, prensa, televisión…). Actualmente se le puede escuchar a diario en la radio en el programa El Espejo Canario; también en El Cocedero, en Radio Tagoror (Santa Lucía). En la televisión canaria (RTVC) suele participar en el programa El Envite y en Buenos Días Canarias, como también en El Debate de la 1 de TVEC. Anteriormente estuvo en Canarias7, Punto Radio, La Isla, Canariasaldia.com, etc. En su dilatada carrera fue codirector -junto a Tony Murphy - de la revista de pensamiento Disenso. 
La Tiradera es el blog personal de Enrique Bethencourt. Se trata de una bitácora digital que merece la pena que figure en nuestra lista de blogs a seguir. Dice el autor en la presentación de su blog: "Las pequeñas piedras que lance desde La Tiradera pretenden contribuir abiertamente al debate, asumiendo el riesgo de los inevitables errores en la puntería..."

Cabecera del blog La Tiradera, de Enrique Bethencourt

Fuente y ficha del artículo
Autor: Enrique Bethencourt
Título: El triunfo de la política-espectáculo
Publicado: blog La Tiradera, latiradera.wordpress.com
Notas: la imagen que encabeza la entrada es añadido nuestro. La negrita es del autor.


El triunfo de la política-espectáculo
Enrique Bethencourt

Una adolescente cuelga en la red y distribuye por wassap un video que, sin tapujos, muestra a sus compañeros de instituto y al mundo las relaciones sexuales que mantiene con su novio. Ocurrió hace unas semanas. Su exhibicionismo tiene un fin último, que no esconde: el que su singular hazaña se vea recompensada por la presencia en uno de los programas de la telebasura, permitiéndole dar el salto a la fama y, tal vez, conseguir dinero para satisfacer algunos caprichos.

Probablemente no sea algo excepcional viendo los personajes que campan por numerosas cadenas y sus más que dudosos méritos. La reina de ese Carnaval desestacionado es, sin duda, Belén Esteban, la señora que publica libros que no escribió pero que se venden como roscas. Y que de atreverse a dar el paso de presentarse a las elecciones generales con el partido de sí misma, no sería la primera, obtendría grupo parlamentario propio; lo que confirma que, en la vida, en la literatura y en la política, todo puede llegar a ser manifiestamente empeorable.

Para mucha gente, el objetivo es lograr notoriedad y dinero, no necesariamente por este orden, y no precisamente por las vías del estudio y del trabajo. Salir en las primeras páginas de las revistas y estar permanentemente en las distintas cadenas televisivas. Ser halagado y envidiado. Sentirse importante.

Y, si les place, denigrar a aquellos que en el pasado le indicaron que si no estudiaban lo ibas a tener difícil. Como ese futbolista que esperó a sus antiguos profesores a la puerta de su instituto para mostrarles su millonario coche deportivo, al que ninguno de los docentes podría aspirar en su vida.

La tele se convierte en la medida de todas las cosas. También en la política. En ella, y también ahora en Internet y en las redes sociales, vemos la proliferación de periodistas y políticos profesionales de las tertulias, más repetidos que una estampa. Con Marhuenda a la cabeza de tan afamado y selecto club.

Actuación

El discurso meditado y con contenidos está siendo sustituido por la más espectacular actuación mediática, también en el Congreso de los Diputados o en el Senado. Ganan espacio actores y actrices políticos con intervenciones prefabricadas por expertos que buscan satisfacer lo que mucha gente quiere oír. Y que suelen obtener el aplauso fácil.

“¡Qué duro le dio al ministro!”, “Habla muy bien”, “Canta las verdades”, “No dejó títere con cabeza”, señala parte de la audiencia. Y así, personajes populistas de los que no se sabe qué proyecto político tienen, ni cuáles son sus alternativas económicas ni sociales, se ganan un hueco y reciben entusiastas aclamaciones.

No es una exclusiva de la derecha o del centrismo más o menos confeso. También en la orilla izquierda se reproducen esos comportamientos. El rigor, la seriedad en los planteamientos, la profundidad argumental, las alternativas sensatas tienen todas las de perder ante la buena imagen frente a la cámara o los chascarrillos y soflamas demagógicas ante cualquier micrófono.

Páramo 

En tiempos de masivo rechazo hacia la política, los partidos y las instituciones, parece que es la hora propicia para los que se dicen desmarcarse de la misma, aunque la ejerzan hace 35 años, o para los que colocan titulares llamativos, aunque detrás de ellos se encuentre un enorme vacío, un verdadero páramo ideológico y político. Situación que tiene, a veces, su correctivo: muchas de esas estrellas político-mediáticas se apagan pronto por cansancio ante el consumo reiterado del producto o por la aparición de una más novedosa, aún por conocer y devorar.

En medio de ese panorama me cuesta mucho entender la mitificación de las primarias o de las listas abiertas. Es verdad que las primarias pueden suponer, especialmente en los grandes partidos, una amplia movilización de militantes y simpatizantes, lo que no es poco, además de un indudable impacto mediático; pero no garantizan en modo alguno que del proceso salgan elegidas las personas más cualificadas y con mayor compromiso individual e interés en integrar proyectos colectivos de transformación de la sociedad, más allá de su proyección personal.

Como también cuestiono la financiación exclusivamente privada de los partidos, al modo anglosajón, que algunos reclaman, y que facilitaría aún más la presión de lobbies económicos sobre partidos y gobiernos. Prefiero la exclusivamente pública; eso sí, con rigurosos controles y sin la obscenidad de la condonaciones bancarias de los préstamos.

Cierto es, se me dirá, que tampoco se garantiza el acierto con los tradicionales métodos de elección de líderes en el seno de los partidos, mediante asambleas, congresos o a cargo de sus direcciones.

Pero considero que, al margen de los métodos, que nunca deben ser mitificados sino valorados en su justa medida, con sus pros y sus contras, el problema de fondo es otro: cómo desarrollar programas que respondan al interés general, cómo potenciar liderazgos democráticos, abriendo cauces para una sociedad participativa y crítica… y siempre aspirando, es mucho aspirar, a que la política y los medios de comunicación sean algo más que un puro espectáculo. 

————-Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

La televisión

Los Escárate no tenían nada, hasta que Armando trajo esa caja a lomo de mula.

Armando Escárate había estado todo un año fuera de casa. Había trabajado en la mar, cocinando para los pescadores, y también había trabajado en el pueblo de la Ligua, haciendo lo que se ofreciera y comiendo sobras, noche y día trabajando hasta que juntó la alta pila de billetes y pagó.

Cuando Armando bajó de la mula y abrió la caja, la familia se quedó muda del susto. Nadie había visto nunca nada parecido en estas comarcas de la cordillera chilena. Desde muy lejos venía gente, como en peregrinación, a contemplar el televisor Sony, de doce pulgadas, a todo color, funcionando a fuerza de batería de camión.

Los Escárate no tenían nada. Ahora siguen durmiendo amontonados y malviviendo del queso que hacen, la lana que hilan y los rebaños de cabras que pastorean para el patrón de la hacienda. Pero el televisor se alza como un tótem en medio de su casa, una choza de barro con techo de quincha, y desde la pantalla la Coca-Cola les ofrece chispas de vida y la Sprite burbujas de juventud. Los cigarrillos Marlboro les dan virilidad. Los bombones Cadbury comunicación humana. La tarjeta Visa, riqueza. Los perfumes Dior y las camisas Cardin, distinción. El vermut Cinzano, status social; el Martini, amor ardiente. La leche artificial Nestlé les otorga vigor eterno y el automóvil Renault, una nueva manera de vivir.

Eduardo Galeano, ‘El siglo del viento’, 1986

Enrique Bethencourt


*  *  *


Algunas entradas relacionadas con temas tratados en el artículo de Bethencourt, que podrás encontrar en el blog del viejo topo:


viernes, 24 de enero de 2014

Humor en tiempos revueltos. España, un producto del cachondeo de Dios.


Breve exposición de las cosas importantes que todo pañol buen cristiano, hombre piadoso o mujer piadosa y muy sumisa, deben conocer, para no verse condenados a las llamas eternas del Infierno propiedad de Endesa, Iberdrola, Repsol y demás ONGs del sector energético.
Visado y con autorización del censor eclesiástico: Imprimi Potest, Nihil Obstat e Imprimatur.





Amados hermanos y hermanas en el camino que conduce a la comunión con el Altísimo. Sin duda, al igual que Israel, España es el pueblo elegido por Dios. Pero nosotros somos los favoritos de la Divina Providencia, porque, después de todo, los judíos fueron los culpables de la crucifixión de nuestro Señor Jesucristo.

No es casual que nuestro destino histórico haya sido la sagrada labor evangelizadora de las nuevas tierras, pobladas por salvajes que exhibían impúdicamente sus vergüenzas al aire. Les llevamos la fe verdadera y, lo que es más importante, les enseñamos a fornicar como Dios manda: la mujer tumbada boca arriba abierta de piernas y el varón encima, postura que pasó a denominarse "la postura del misionero". Y es que aquellos salvajes ni follar sabían. Luego los enemigos de la civilización occidental dirán que España aportó nada al desarrollo civilizatorio de los pueblos indígenas de las Américas. Sí, piadosos lectores. En su infinita sabiduría, el supremo Hacedor no sólo nos dictó a los seres humanos la correcta forma de realizar el ayuntamiento carnal (como la RAE definía antaño el significado de coito, o kiki en argot popular), sino que vino a solucionar el problema de diseño que otras especies tenían para reproducirse (chapuza divina por querer correr mucho e intentar diseñar en sólo 6 días todos los bichos habidos y por haber):

Sí. Extendimos la fe para gloria de Dios y de la iglesia católica, apostólica y romana. Nuestro orgullo patrio toma cuerpo en torno a inmortales figuras que reflejan nuestra condición de pueblo elegido por el Altísimo, caso de nuestro más ilustre y santo Spaniard killer, Santiago Matamoros: surgido como consecuencia del espíritu de “cruzada”, que a finales del s.XI inundó los patrios corazones de los cristianos peninsulares, y de paso las arcas de nobles y reyes. Este tal Santiago Matamoros, antepasado remoto del actual Kiko Matamoros, era un tipo cachondo. Fue como una mezcla medieval entre Stallone, Chuck Norris y Steven Seagal, especializado en exterminar infieles musulmanes por la vía rápida mientras gritaba "moro mierda, moro mierda...". Dicen las malas lenguas que los guionistas de Hollywood se inspiraron en su figura para crear a los más célebres personajes macarras del cine actual:




Inventamos la Sagrada Inquisición para limpiar la civilización de herejes. Nuestros reyes (bueno, como todos los reyes, que en todas partes cuecen habas) fueron reyes por la gracia de Dios, excepto el último, Juan Carlos I de Borbón, que lo fue por la gracia del dictador fascista Francisco Franco. También éste fue dictador por la gracia de Dios, como figuraba en las monedas pañolas durante la larga noche de los tiempos (aunque parece que la noche siguió alargándose después de su muerte; ¡a ver si amanece de una puta vez, que ya va siendo hora!).



Y es que en España las cosas ocurren por la gracia de Dios, prueba empírica incuestionable de nuestra condición de pueblo elegido. A veces creo que Dios resulta gracioso de más y que su sentido del humor es un poco jodido. ¡Vamos, que el tío se pasa un poco con tanta gracia y que el cachondeo tiene un límite! 

Y así transcurrió la vida de los españolitos. El 1939, derrotadas las hordas rojas y comunistas al servicio de Rusia y de la conspiración judeo-masónica internacional, escribía José María Pemán:
"La victoria definitiva de España es en estas páginas seguridad y fe. Como también es fe y seguridad la España una, grande y libre, que tras la victoria esperamos para siempre. (...) Por eso cuando decimos «Arriba España», en esas dos palabras, a un tiempo, resumimos nuestra Historia y ciframos nuestra esperanza. Porque lo que queremos es que España vuelva a "su sitio": al sitio que la Historia le señala. Y el sitio es ese: «Arriba». Es decir, cerca del espíritu, del ideal, de la fe... Cerca, sobre todo, de Dios."

¡Ay qué nostalgia! Aquellos tiempos de la dictadura en la que a los niños se les enseñaba en la escuela, de pequeñitos, el lema fascista "¡Por el Imperio hacia Dios, Viva España!". Pureza de ideales del nacional-catolicismo, reflejados en la famosa canción falangista "Montañas nevadas": "Voy por rutas imperiales / Caminando hacia Dios".

Y así aprendimos de chiquitos que las fuerzas salvadoras de la patria, alzadas contra el gobierno de la República, en realidad habían llevado a cabo una gloriosa "Cruzada", término empleado para referirse a la guerra civil. Una Cruzada contra el ateismo, la masonería y, sobre todo, contra los rojos pagados por Moscú, porque como decía el cuñadísimo de Franco, Serrano Súñer:
"¡Rusia es culpable! El exterminio de Rusia es exigencia de la Historia y del porvenir de Europa..."

Hubo altibajos en la gloriosa Cruzada. Pero siempre han estado ahí los defensores de la fe. Durante al Transición dieron muestras de su misión salvadora al grito de "¡Viva Cristo Rey!", organizándose en lo que se llamó "Guerrilleros de Cristo Rey" cuya noble misión consistía en apalear y matar a los asquerosos rojos pagados con el oro de Moscú, el oro español que los comunistas enemigos de España sacaron del país para regalárselo a Stalin, malvado líder del contubernio judeo-masónico. Los "Guerrilleros de Cristo Rey" hicieron lo que pudieron para salvar a España, contra aquellos rojos que se atrevían a salir de la alcantarilla pidiendo libertad. Porque es sabido que una cosa es la libertad y otra el libertinaje.

Decían en el extranjero en los tiempos del Caudillo de España por la Gracia de Dios: "Spain is different". Fraga Iribarne choriceó el dicho apropiándoselo para convertirlo en eslogan de las campañas de promoción turística, en su época de ministro de Información y Turismo con el que fue Generalísimo por cachondeo divino.

Y es que España siempre fue, como se decía en el franquismo, "la reserva espiritual de Occidente". Ay, aquellos tiempos en los que, además de nuestro nacional-catolicismo, reivindicábamos con orgullo la roca de los monos, gritando "¡Gibraltar español!", cantando la épica canción:
"¡Gibraltar! ¡Gibraltar, Gibraltar!, /avanzada de nuestra nación / ¡Gibraltar! ¡Gibraltar!, / punta amada de todo español. / A mi patria te robaron, / tierra hispana del Peñón, / y tus rocas hoy hollaron / con el asta de un extraño pabellón / (...) si en Rusia ya triunfó mi división / no es bastante nuestra hazaña / si es inglesa la bandera del Peñón".

Mal nos hemos llevado con los ingleses siempre. Y es que los ingleses son como raritos. Todavía en tiempos modernos, cuando hay temporal, los noticieros británicos acostumbran a informar: "interrumpida la navegación en el Canal, el continente aislado". Pero la cosa con ellos comenzó antes de lo de Gibraltar, cuando sus reyes se convirtieron en herejes y fueron excomulgados por el Santo Padre. Felipe II, que era como muy católico, se propuso invadir Inglaterra para cortarle la cabeza a la reina hereje Isabel I. Y allí mandó a la mayor flota del mundo mundial que había existido hasta entonces, gastándose hasta el último euro de las arcas del reino y, lo que es peor, de las arcas de sus súbditos. Era el año 1588 de Nuestro Señor. Se la llamó la Armada Invencible, que se fue a tomar por saco a las primeras de cambio, en cuanto se encontró con un poco de oleaje. Según algunas fuentes bien documentadas, parece que dicho acontecimiento provocó la muerte de miles de ingleses, debido a los convulsivos ataques de risa que experimentaron, acompañados de incontinencia urinaria.

¡La pérfida Albión!, expresión anglófoba acuñada por el poeta francés, de origen aragonés, Augustin Louis Marie de Ximénès (1726-1817). Pero fue un mítico locutor deportivo del franquismo quien popularizó el término: Matías Prats. Era el Mundial de Fútbol de 1950 y España vencía a Inglaterra por un gol a cero, marcado por Zarra. 352 años después del desastre de los barquitos, por fin España se vengaba de la hereje Inglaterra, que encima nos había choriceado el Peñón de los monos de Gibraltar. Cuando al eufórico Matías Prats le preguntaron qué mensaje quería enviar al "Caudillo", exclamó jubiloso. "Excelencia, hemos vencido a la pérfida Albión y le dedicamos gustosos la victoria".

Y la pérfida Albión no ha dejado de estar en el imaginario de los pañolitos, porque España es una unidad de destino en lo universal, como decía el fundador de Falange Española. Gibraltar, en manos de la pérfida Albión, se interpone en el camino de ese destino. De ahí que durante el régimen del Caudillo, el anhelo colectivo por la recuperación de Gibraltar nos dejase obras maestras de la canción, como la de José Luis y su guitarra:


Advertencia:
Debido a su alto contenido en frikismo potásico, la audición no es recomendable
 para personas que padezcan de SISH ( síndrome de insuficiencia del sentido del humor) 


Los años han pasado y muchas cosas han cambiado para mal. Las mujeres se empeñan en no ser sumisas. El ateísmo campea a sus anchas. Los invertidos pueden casarse. Los bebés son asesinados ya antes de que el espermatozoide alcance el ovulo. Copulamos como animales y el vicio de Onán, causa de la homosexualidad y de todas las conductas desviadas, se nos presenta como algo natural. Los separatismos amenazan con destruir la sagrada unidad creada por Dios. Los moros han vuelto a entrar en el solar patrio... Todo ello son signos que quizás induzcan a pensar en una inminente llegada del Anticristo. Sin embargo, Dios aprieta pero no ahoga. En su infinita misericordia, el Altísimo nos ha enviado un gobierno redentor y salvador, que recupera nuestras más gloriosas esencias patrias: el gobierno de Mariano Rajoy y del Partido Popular.

Recuperando el orgullo patrio, hace unos meses el gobierno de Rajoy ya avisó a la pérfida Albión como Dios manda:





Con Mariano Rajoy, Paña regresa a la gloriosa senda inmortal de nuestra época imperial, recuperando la religión como pilar de la vida social, cultural, política y económica. Gracias al ministro Wert, la Religión regresa a las escuelas con el mismo grado de importancia que las Matemáticas o la Química. La palabra de Dios vuelve a ser la hoja de ruta de la política del gobierno de Paña. Porque el gobierno del PP ha demostrado que basta la fe para superar la crisis y las dificultades sociales y económicas.

En mayo pasado, el Telediario del canal público de TV, emitía un reportaje en el que se recomendaba a los desempleados que rezasen para disminuir la ansiedad y el estrés de no tener trabajo:
"Cada vez hay más católicos que compran velas para encomendarse a los santos y por eso las cererías son uno de los negocios que resisten y muy bien a la crisis. Y es que según los psicólogos, acercarse a un altar puede ayudar a calmar la ansiedad por la falta de trabajo o por el temor a perderlo".

No es de extrañar que la encomienda a la Divina Providencia, sea la hoja de ruta del gobierno de Rajoy para combatir la crisis. Ya en junio de 2012, la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, durante su visita oficial a la Virgen del Rocío confirmaba eufórica que la Virgen había intercedido en favor de Paña y de los pañoles, para salir de la crisis:
"Estoy muy emocionada porque un capote de la Virgen del Rocío siempre llega y la embajadora universal de Huelva nos ha hecho un regalo en nuestra salida de la crisis y en la búsqueda del bienestar todos los días de los ciudadanos"

¿A quién le extraña, pues, que el ministro de Interior, decidiera condecorar a la Virgen del Pilar en septiembre de 2012, con la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil? ¿No es acaso un merecido reconocimiento a la labor de apoyo a Paña que nos otorgan nuestros santos y vírgenes? 

Qué grande es nuestro ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. ¿Sabían ustedes que antes era un pendejo? Pues sí. Era un pecador. Pero durante un viaje a Las Vegas, mientras hacía el golfo, descubrió a Dios y al poco tiempo entró en el Opus Dei. Gracias a él vamos a tener una ley de orden público que recupera las más nobles tradiciones franquistas y que permitirá reprimir el libertinaje y arruinar a los subversivos a base de multas que se van a cagar por la pata, dejando al que proteste en pelota picada; subversivos que se quejan por tonterías como el paro, la pérdida de la vivienda, no llegar a fin de mes y otras menudencias.

Apoyando la recuperación del nacional-catolicismo, Jorge Fernández Díaz también ha confirmado esta semana que Paña saldrá de la crisis gracias a nuestros santos y vírgenes, refiriéndose en concreto a Santa Teresa, la mística a la que las malas lenguas acusan de confundir el éxtasis, provocado por la comunión con Dios, con oréganos (versión abulense de los orgasmos femeninos). Dijo nuestro ministro del Interior:
"Santa Teresa hablaba de tiempos recios, y estoy seguro de que en estos momentos estará siendo una importante intercesora para España en estos tiempos también recios que está atravesando".

Ya era hora de que Paña tuviese un gobierno como Dios manda, un presidente como Dios manda, un partido político como Dios manda. Gracias a la religión y a la ayuda de nuestros santos y vírgenes, Paña volverá a ser potencia del mundo mundial. Paña vuelve a ser católica, ¡como Dios manda!:


Oficina de prensa del Palacio de La Moncloa. Rueda de prensa de la Vicepresidenta y Portavoz del Gobierno de España, Doña María Soraya Sáenz de Santamaría y Antón. A su lado (izquierda) Doña Teresa de Ávila y (derecha) Doña Virgen Macarena. 



Intervención en el Parlamento de una de las diputadas del grupo del Partido Popular.

En defnitiva, Paña se ha reencontrado consigo misma, como Dios manda:



En el año MMXIV de la Era de Nuestro Señor:
@VigneVT


Postdata:
Citando a un tuitero cuyo nombre lamento no recordar: ¡¡qué largo se me está haciendo el franquismo!!

Gracias a Manolo G. en la elaboración de esta entrada

Anexo añadido 28-114: Una pregunta de Amaiur en el congreso por el papel de la Virgen del Rocío en la crisis, revoluciona las redes sociales, en el diario La República.

jueves, 23 de enero de 2014

37 años de la Matanza de Atocha. Honramos su memoria para que su recuerdo permanezca.




Era la noche del 24 de enero de 1977. Yo estaba oyendo Hora25 en la SER. Anunciaron que había noticias de un tiroteo en un despacho de abogados laboralistas y como consecuencia se habían encontrado varios cadáveres.

Yo había estado en reuniones de CCOO en varios despachos laboralistas. Me impactó y al seguir escuchando dijeron que era en la calle Atocha 55 de Madrid. En efecto allí habíamos estado hacía pocos meses reunidos. Se me puso un nudo en la garganta. Personalmente creo que no conocía a ninguna de las víctimas ni a ninguno de los heridos, pero es posible que hubieran estado en la reunión o en los despachos.

Al día siguiente cuando llegué al trabajo el ambiente era de dolor contenido.

Los enlaces sindicales de CCOO hicieron las gestiones y decidimos ir a la despedida.

Sería como las cuatro de la tarde cuando llegamos. Fuimos como la tercera parte de los trabajadores de mi centro. Nos juntamos mucha gente cerca de la plaza de Colón. Estaban los féretros en las dependencias del Tribunal Supremo, que está cerca de lo que ahora es la Audiencia Nacional. La prensa calculó al día siguiente que hubo más de 100.000 personas allí reunidas.

El silencio era casi absoluto, alguna persona lloraba. Si alguno intentaba decir algo fuera de lugar, el resto le chistaba. Había tensión y dolor, mucho dolor. Montones de puños derechos en alto.

Un helicóptero sobrevolaba la escena, no era de la policía, decía la gente que era el del rey. Parece que después él lo ha confirmado.

Lo que recuerdo y era llamativo es que no se veía ningún policía ni vehículo de policial.

Cuando los féretros se pusieron en los coches empezó a sonar La Internacional. Era la primera vez que sonaba en público y sin que hubiera intervención de la fuerza pública. Muchos de los asistentes no conocían toda la letra y entonaron el estribillo, pero decenas de miles de voces la cantamos:

¡Arriba, parias de la Tierra!

¡En pie, famélica legión!
Atruena la razón en marcha:
es el fin de la opresión.

Del pasado hay que hacer añicos.
¡Legión esclava en pie a vencer!
El mundo va a cambiar de base.
Los nada de hoy todo han de ser.

Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la Internacional. (Bis)

Ni en dioses, reyes ni tribunos,
está el supremo salvador.
Nosotros mismos realicemos
el esfuerzo redentor.

Para hacer que el tirano caiga
y el mundo siervo liberar,
soplemos la potente fragua
que el hombre libre ha de forjar.

Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la Internacional. (Bis)

La ley nos burla y el Estado
oprime y sangra al productor;
nos da derechos irrisorios
no hay deberes del señor.

Basta ya de tutela odiosa,
que la igualdad ley ha de ser:
"No más deberes sin derechos,
ningún derecho sin deber".

Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la Internacional.  (Bis)



Al volver a casa se veían en muchas ventanas y balcones sábanas blancas con un paño negro.



Más de cien mil personas acompañaron a las víctimas. Fue la primera manifestación multitudinaria organizada por la izquierda tras la muerte del dictador Francisco Franco. Estas imágenes documentales formaron parte del final de la película 7 días de enero, dirigida por el cineasta comunista Juan Antonio Bardem. Son imágenes sobrecogedoras y cargadas de emotividad, que muestran la multitud que acompañó los féretros de los miembros de Comisiones Obreras y del Partido Comunista de España asesinados por los fascistas.
"Hice la película porque consideré -y considero- que era mi deber como ciudadano, como cineasta y como comunista" (José Antonio Bardem, en Mundo Obrero, enero 2002)





Foto portada Mundo Obrero, 27-1-77

Impuestos y recortes: favorecer a los favorecidos (Carlos Cruzado, presidente de GESTHA)




Ficha técnica:
Carlos Cruzado, "Impuestos y recortes: favorecer a los favorecidos", en Oxfam-Intermón: 178 informe de Oxfam. Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica. Anexo: Reflexiones sobre España. Publicado on line 20 enero de 2014. URL vigente 23-1-2014:
La negrita e imágenes son nuestras.


Impuestos y recortes: favorecer a los favorecidos 
Carlos Cruzado
Presidente de GESTHA (Sindicato de Técnicos de Hacienda) 

El informe que Oxfam ha elaborado con motivo de la reunión del Foro Económico Mundial en Davos los días 22 a 25 de enero de 2014, y que parte de la base de que la desigualdad económica crece rápidamente en la mayoría de los países del mundo, poniendo en peligro los sistemas democráticos, como consecuencia de la influencia de los sectores más poderosos en la política, en detrimento de los intereses de la gran mayoría de los ciudadanos, es, sin duda y desgraciadamente, también aplicable a España. 

De hecho, desde el mes de mayo de 2010 venimos asistiendo a un continuo recorte de gasto público, iniciado por el anterior gobierno y profundizado por el actual, con la finalidad de reducir la cifra de déficit. Tal recorte comenzó afectando de manera específica a determinados colectivos como el de los empleados públicos, pensionistas y personas dependientes, y finalmente ha acabado incidiendo en la mayor parte de los ciudadanos, sobre todo en las capas más desfavorecidas de la sociedad. Estos ajustes se han centrado en educación, sanidad, dependencia y otros gastos sociales, que constituyen los pilares básicos de nuestro estado de bienestar, que tanto esfuerzo nos ha costado levantar. 

Al mismo tiempo, las medidas dirigidas a incrementar los ingresos a través de nuestro sistema fiscal, centradas sobre todo en las subidas del IRPF y del IVA y otros impuestos indirectos, han afectado fundamentalmente a las clases medias y a las más desfavorecidas. Esto se explica por la regresividad de los impuestos indirectos, así como por las posibilidades que la minoría mejor posicionada de nuestra sociedad tiene para escapar de la tributación del IRPF -utilizando con frecuencia las numerosas posibilidades de elusión que la vigente normativa les permite, cuando no a través directamente de la evasión fiscal-. 

A estas medidas hay que sumar las que ya se venían produciendo, como consecuencia de un proceso iniciado años antes, y que conllevó una paulatina y continua bajada de impuestos, en aras de una pretendida mejora de la eficiencia, pero con un perjuicio evidente para la equidad, dado que estas bajadas no afectaron en la misma medida a todos los contribuyentes, sino que tuvieron un efecto especialmente favorable para los de mayor poder económico. 

Y en este sentido, podemos citar las bonificaciones de hasta el 99% en el Impuesto sobre sucesiones, la supresión del Impuesto de Patrimonio, la conversión de las rentas de capital en “rentas del ahorro”, con distinto tratamiento, mucho más beneficioso para éstas que para los rendimientos del trabajo, Pero sobre todo, destaca la rebaja en el Impuesto sobre Sociedades, primero nominal -del 35 al 30%- y luego encubierta, a través de la pléyade de deducciones, exenciones y regímenes especiales, utilizados sobre todo por los grandes grupos empresariales (según los últimos datos publicados por la AEAT, el tipo efectivo sobre beneficios contables de los grupos de sociedades fue del 3,5%) .

Como consecuencia de todo lo anterior, se viene produciendo un debilitamiento de la equidad que, según el artículo 31 de la Constitución Española, debe inspirar nuestro sistema tributario, así como de los principios de igualdad, generalidad y progresividad, a los que se refiere dicho precepto. Y de este proceso son plenamente conscientes los ciudadanos, como refleja elocuentemente el Centro de Investigaciones Sociológicas en su último estudio sobre Opinión pública y política fiscal, según el cual casi el 90% de los españoles piensa que los impuestos no se pagan justamente. 

Además, en el mismo estudio, más del 70% de los ciudadanos cree que los tributos se deberían recaudar sobre todo a través de impuestos directos, lo que choca con el discurso del FMI, de la Comisión Europea y del propio Gobierno, cuyo actual ministro de Hacienda señalaba en una entrevista reciente, en relación con las líneas por las que debería discurrir la reforma fiscal anunciada para los próximos meses, que “estamos en Europa y nos tenemos que apoyar mucho en la imposición indirecta.”

Sumado a esto, la percepción de los españoles de que los impuestos no se pagan justamente se ve plenamente confirmada por muchos otros datos, entre los que además de la amnistía fiscal decretada en el año 2012 -la tercera desde la aprobación de nuestra Constitución- se pueden citar a título de ejemplo los siguientes: el IRPF, que aporta más del 40% de los ingresos tributarios del Estado, se nutre en un 85% del gravamen a los rendimientos del trabajo, frente al 8% del referido a las rentas del capital y el 7% del correspondiente a los beneficios de las actividades empresariales y profesionales; se mantienen instrumentos de elusión como las sociedades de capital variable y las entidades de tenencia de valores extranjeros, utilizadas por grandes patrimonios y empresas, respectivamente, para reducir considerablemente su factura fiscal o demorar eternamente el pago de impuestos; se dice luchar contra los paraísos fiscales al tiempo que se favorece a los capitales que operan en ellos, permitiendo a los residentes en estos territorios adquirir deuda pública sin retención fiscal… 

Por último, y en lo que se refiere a los aspectos relativos a la aplicación y control del sistema tributario, la actuación de la Agencia Tributaria (AEAT), en lo fundamental, no está en concordancia con los antes citados principios constitucionales que deben inspirar nuestro sistema tributario. De hecho, su forma de actuar está más volcada en el control de las discrepancias que resultan entre lo declarado por los perceptores de rentas del trabajo y de capital sometidos a retención y los datos de que dispone, que con la investigación de las bases no declaradas. A esta última tarea de investigación dedica unos recursos menores, por no hablar del control de las grandes empresas y fortunas, al que sólo dedica un 20% de su plantilla, a pesar de que es donde se concentran las grandes bolsas de fraude. Todo lo cual supone, sin duda, obviar los principio de generalidad e igualdad del artículo 31 de la Constitución Española, al que no sólo se debe sujetar el legislador al aprobar las normas tributarias, sino también el Gobierno, el Ministerio de Hacienda y la Agencia Tributaria, en su control y aplicación. 

Asimismo, podríamos citar diversas actuaciones que han tenido cierta repercusión mediática y que suponen el haber dado un tratamiento distinto a unos contribuyentes frente a otros, como es el caso del trato que la AEAT dio en el año 2010 a las más de 600 grandes fortunas españolas con depósitos no declarados en el Banco HSBC, en Suiza. Tras recibir la información sobre la existencia de dichas cuentas opacas, la Administración tributaria, en vez de abrir los correspondientes procedimientos de inspección, como sería lo usual con cualquier otro contribuyente, les brindó la oportunidad de saldar “voluntariamente” sus cuentas con el fisco, con lo que se ahorraron sanciones y la posibilidad de ser condenados, en su caso, por delito fiscal. 

Todos estos datos nos pueden llevar a pensar que los sucesivos gobiernos atienden, más que a la generalidad de los ciudadanos y a los principios constitucionales que deben regir el sistema tributario, a los grupos de presión correspondientes a esas élites económicas que, finalmente, son los beneficiados por las actuaciones y políticas tributarias seguidas, a las que nos hemos referido. 

En conclusión, y como destaca Oxfam en su informe, es necesario adoptar soluciones políticas valientes que pongan freno a la influencia de la riqueza en la política. Ha llegado el momento de acabar con la inequidad. El aumento de la desigualdad, una tendencia que no ha dejado de crecer en los últimos 30 años, debe revertirse. 

Carlos Cruzado (Madrid, 1958)

martes, 21 de enero de 2014

El carisma en el teatro de la política


Imagen: The kingdom of sheep - Mountain Pass San Boldo (Italia).
De pixdaus.com por jchip.


La entrada del blog "Las lentejas de Pablo Iglesias. Éramos pocos y parió la abuela", ha levantado no pocas ampollas y también no pocos comentarios escritos desde la irritación. Me quedo con muchos detalles, pero subrayo ahora uno de un comentario de C.D., que decía -entre otras cosas-: "Pablo [Iglesias] tiene carisma cosa que no tiene para nada Cayo Lara". Me vino a la cabeza un tuit de @Vjuanes56 que afirmaba "Pablo Iglesias o la erótica de la televisión". 

Dice el diccionario de la RAE sobre el vocablo carisma:
1. m. Especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar.
2. m. Rel. Don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio de la comunidad.

Es curioso que una de las acepciones se relacione con la Religión. Pero no resulta extraño. La persona dotada de carisma, ejerce tal seducción y fascinación que el componente racional en la masa queda relegado a un segundo plano, de forma que la credibilidad que despierta el carismático acaba basándose en una cuestión de fe, ese componente que articula universalmente el fenómeno religioso. 

En el teatro de la política, desgraciadamente se recurre en exceso al carisma como factor de elección. Hay que reconocer que da resultado político inmediato. En buena parte, el modelo se basa en la política de la seducción. Sin ello no habría existido un Adolfo Suárez, ni un Felipe González. Fueron un producto del carisma, igual que otros muchos. 

En tanto que seducción, el carisma es generador de frivolidad y superficialidad políticas. Combinado con otros factores puede provocar déficit de masa crítica y actuar como inhibidor del desarrollo de la conciencia crítica, al inmovilizar al sujeto en su estado de seducción, en un estado de rapto de la razón. Abundan los ejemplos de esto. Sucede incluso con personas carismáticas muy racionales en su discurso. Vayamos al caso de Anguita. Es un político carismático y que al mismo tiempo transmite contenidos profundos, lúcidos y cargados de racionalidad, y además de forma didáctica; sin embargo, esto no significa que todos aquellos que se encuentran seducidos por su figura lleguen a entender y a asumir lo que Julio Anguita transmite. Mucha gente me dice 'me encanta Julio Anguita', pero si pregunto 'qué ideas te gustan exactamente'... no pocos se quedan con la mente en blanco. Por supuesto, en otros casos es lo contrario, no pretendo incurrir en el maximalismo. 

Berlusconi, el carismático Cavaliere
El carisma es una cualidad esencial del liderazgo en los grupos humanos en cualquier sociedad, cultura y tiempo. Pero en términos políticos actuales, no está exento de efectos nocivos. Pensemos que ha sido siempre el ingrediente esencial para cocinar el populismo; no existe populismo sin líder carismático. Alguien tan despreciable como Berlusconi, además de contar con medios y dinero en su carrera política, no cabe duda que siempre supo utilizar su carisma con los italianos, pese a que muchos de nosotros nos preguntemos cómo puede ser posible semejante enajenación colectiva. Y es que el carisma es el gran movilizador del sentimiento de masas y la gran adormilera de la razón, porque pertenece sobre todo a ese terreno de la seducción.

Si nos vamos a un extremo, algunos fenómenos detestables como el nacional-socialismo, fueron posibles -entre otros muchos factores- por la existencia de un líder extremadamente carismático, capaz de generar un tipo de sentimiento en la masa que acabó por destruir cualquier indicio de racionalidad humana. Hitler, igual que Benito Mussolini, son casos extremos de esta anulación de la razón provocada por la seducción de las masas. En el caso de Hitler, el fenómeno fue reflejado de forma magistral por la genial -realmente era un genio excepcional y único en su trabajo- documentalista Leni Riefenstahln en Der Sieg des Glaubens (Victoria de fe, 1933) y Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad, 1934).

En mi respuesta al comentario de C.D, en la citada entrada, decía que en política existen dos grandes vías a seguir por parte de una organización, a la hora de presentarse antes los ciudadanos:

A) Está la postura de los que pensamos que lo que tiene que ir por delante son siempre las ideas y los programas, lo cual a su vez implica un diagnóstico previo y riguroso de la realidad que siempre se lleva a cabo en el marco de modelos teóricos e ideológicos. Esto debe ser algo colectivo, pensamos los que defendemos esta vía. Es decir, es una tarea que todos los que integran una formación política deben realizar, entender y asumir, con el propósito, a su vez, de ser transmitido posteriormente al electorado y formar parte del corpus de ideas que trazan la hoja de ruta para la acción política.
Una vez fijado lo anterior, es cuando una organización política debe plantearse cuáles son las personas idóneas para defender tales ideas y programas, pero ya como algo secundario en relación con lo primero.
En ese segundo nivel, el carisma tan siquiera es lo que sigue por orden de importancia. En mi opinión primero van otros aspectos, como por ejemplo: la honestidad, el compromiso con las ideas aprobadas por la mayoría, la capacidad para negociar, para mediar en conflictos, etc. Y luego, a mayores, finalmente, si encima esas personas tienen carisma, entonces estupendo. Es algo que pongo al final en la lista de prioridades. Es decir, las ideas y la racionalidad anteceden a todo.

B) Está la postura que considera que la política es cuestión de personas, de nombres, de carismas. Las ideas, los programas, los contenidos.... quedan relegados a un segundo plano, oscurecido por ese requerimiento de la cualidad carismática. Si nos fijamos, esta es la postura mayoritaria en la sociedad en la que vivimos, de ahí que el componente de irracionalidad política sea tan dominante. Por eso nos pasamos la vida discutiendo si esta persona vale o no vale, si hay que renovar las caras, si hay dejar paso o no a gente nueva... Desgraciadamente, en esta discusión social se discute muy poco de ideas concretas y programas. El resultado suele ser el gatopardismo: un lavado de imagen y más de lo mismo, ya que las ideas y programas siguen siendo los mismos sustancialmente. Un líder por otro, un salvador por otro, un carismático que ilusione (de "ilusión" como "imagen sugerida por los sentidos que carece de verdadera realidad", wordreference) en lugar del que ya no ilusiona... pero el escenario se mantiene intacto. No discutimos sobre la obra que se representa sobre aquél, acerca del guión, la trama, objetivos.... sino apenas sobre la interpretación de los actores.

El principal problema al que se enfrenta la izquierda es a la ausencia de masa crítica, como decía hace tiempo un compañero forero. Tanto es así, que aun en el caso en que la izquierda llegase al gobierno, sin masa crítica está condenada a fracasar. Si aspiramos a transformar la realidad, no llega con alcanzar el gobierno: en ausencia de masa crítica detrás, apoyando y movilizándose, concienciada de la necesidad de implementar cambios que conduzcan a la superación del capitalismo..., cualquier gobierno de izquierdas fracasará; apenas desempeñará un gris papel de capataz sistémico del rancho o cortijo con contrato de cuatro años. De ahí la necesidad de que las ideas y los programas vayan siempre por delante y que centren la atención de la gente por encima de cualquier otra circunstancia.

Por desgracia, parecemos condenados a vivir en un sistema en el que la dinámica del programa televisivo Gran Hermano se extiende al teatro de la política, dominado por líderes de pasarela televisiva y por la seducción irracional de las masas. Nuestro tiempo es el tiempo de la frivolidad política.

Lo malo es que en épocas de crisis como la nuestra, de anomia social, de anti-política, de exuberante fragancia post-moderna... siempre existe el riesgo que aparezca por el horizonte un líder carismático salvador saludando brazo en alto. Aprendamos, por favor, de la experiencia histórica.