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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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miércoles, 10 de febrero de 2016

Arte y compromiso. Aniversario del nacimiento de Bertolt Brecht. Recuerdo y homenaje a un imprescindible.





"No os regocijéis en su derrota. Por más que el mundo se mantuvo en pie y paró al bastardo, la perra de la que nació está en celo otra vez"
Bertolt Brecht, en "La resistible ascensión de Arturo Ui".


Hoy, 10 de febrero, es el aniversario del nacimiento de Eugen Berthold Friedrich Brecht, o simplemente Bertolt Brecht, nacido el 10 de febrero de 1898 en la histórica ciudad alemana de Augsburgo, en Baviera. Una disculpa para recordarlo una vez más en este blog, rindiéndole homenaje en nuestra trinchera topera, mediante una selección de fragmentos y una miscelánea de fotografías elegidas entre las menos conocidas del dramaturgo alemán.

Caricaturas de Bertolt Brecht


Brecht: antifascismo, anticapitalismo.



El director de cine Sam Peckinpah ayudó a popularizar la cita que encabeza esta entrada del blog al utilizarla como fotograma de cierre de la célebre película La cruz de hierro. Es una alusión al Fascismo. Metafóricamente Brecht nos recuerda una triste realidad: aunque el monstruo nazi fue derrotado, la bestia de la cual nació vuelve a estar en celo, dispuesta a ser preñada nuevamente y a parir otro monstruo. Una metáfora para hablar del CAPITALISMO, que es esa bestia a la que se refiere Bertolt Brecht. Solo poniendo fin al capitalismo nos libraremos para siempre del Fascismo, porque éste no es sino la respuesta que el primero adopta cuando sus contradicciones se lo exigen.

Muchos estaréis familiarizados con algunas otras citas de Brecht, que ponen el acento en el compromiso antifascista y anticapitalista del poeta y dramaturgo alemán. En recuerdo y homenaje en el aniversario de su nacimiento, hemos extraído algunos párrafos como botones de muestra y también algunos versos. Merece la pena su lectura porque son palabras de una absoluta actualidad. Empecemos por Las cinco dificultades para decir la verdad (1):

Hay verdades sin consecuencias prácticas. Por ejemplo, esa opinión tan extendida sobre la barbarie: el fascismo sería debido a una oleada de barbarie que se ha abatido sobre varios países, como una plaga natural. Así, al lado y por encima del capitalismo y del socialismo habría nacido una tercera fuerza: el fascismo. Para mi, el fascismo es una fase histérica del capitalismo, y, por consiguiente, algo muy nuevo y muy viejo. En un país fascista el capitalismo existe solamente como fascismo. Combatirlo es combatir el capitalismo, y bajo su forma más cruda, más insolente, más opresiva, más engañosa. 
Entonces, ¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo -que se condena- si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este género no reporta ninguna utilidad práctica. 
Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo. 
Los demócratas burgueses condenan con énfasis los métodos bárbaros de sus vecinos, y sus acusaciones impresionan tanto a sus auditorios que éstos olvidan que tales métodos se practican también en sus propios países.
(...) El fascismo no es una plaga que tendría su origen en la «naturaleza» del hombre. (...) El que quiera describir el fascismo y la guerra - grandes desgracias, pero no calamidades «naturales»- debe hablar un lenguaje práctico: mostrar que esas desgracias son un efecto de la lucha de clases; poseedores de medios de producción contra masas obreras. Para presentar verídicamente un estado de cosas nefasto, mostrad que tiene causas remediables. Cuando se sabe que la desgracia tiene un remedio, es posible combatirla.
(...) Militar a favor del pensamiento, sea cual fuere la forma que éste adopte, sirve la causa de los oprimidos. En efecto, los gobernantes al servicio de los explotadores consideran el pensamiento como algo despreciable. Para ellos lo que es útil para los pobres es pobre. La obsesión que estos últimos tienen por comer, por satisfacer su hambre, es baja. Es bajo menospreciar los honores militares cuando se goza de este favor inestimable: batirse por un país cuando se muere de hambre. Es bajo dudar de un jefe que os conduce a la desgracia. El horror al trabajo que no alimenta al que lo efectúa es asimismo una cosa baja, y baja también la protesta contra la locura que se impone y la indiferencia por una familia que no aporta nada. Se suele tratar a los hambrientos como gentes voraces y sin ideal, de cobardes a los que no tienen confianza en sus opresores, de derrotistas a los que no creen en la fuerza, de vagos a los que pretenden ser pagados por trabajar, etc. Bajo semejante régimen, pensar es una actividad sospechosa y desacreditada. ¿Dónde ir para aprender a pensar? A todos los lugares donde impera la represión.
(...) Si en nuestra época es posible que un sistema de opresión permita a una minoría explotar a la mayoría, la razón reside en una cierta complicidad de la población, complicidad que se extiende a todos los dominios. Una complicidad análoga, pero orientada en sentido contrario, puede arruinar el sistema.
(...) Conclusión 
La gran verdad de nuestra época -conocerla no es todo, pero ignorarla equivale a impedir el descubrimiento de cualquier otra verdad importante- es ésta: nuestro continente se hunde en la barbarie porque la propiedad privada de los medios de producción se mantiene por la violencia. ¿De qué sirve escribir valientemente que nos hundimos en la barbarie si no se dice claramente por qué? Los que torturan lo hacen por conservar la propiedad privada de los medios de producción.Ciertamente, esta afirmación nos hará perder muchos amigos: todos los que, estigmatizando la tortura, creen que no es indispensable para el mantenimiento de las formas actuales de propiedad. 
Digamos la verdad sobre las condiciones bárbaras que reinan en nuestro país; así será posible suprimirlas, es decir, cambiar las actuales relaciones de producción. Digámoslo a los que sufren del statu quo y que, por consiguiente, tienen más interés en que se modifique: a los trabajadores, a los aliados posibles de la clase obrera, a los que colaboran en este estado de cosas sin poseer los medios de producción.


*   *  *

Ya fuese ensayo, teatro o poesía, el compromiso político de Brecht fue permanente. Reproducimos unos versos de La canción sobre el enemigo de clase, poema escrito en 1933 (ver texto completo pulsando aquí):



Fijaros en la tremenda actualidad de estos versos, escritos hace 83 años. Parece que hubiesen sido escritos hoy mismo, para hablar del tiempo presente: "Después de una crisis mayor, ¡viene un auge mayor!", dice el capitalista para consolar a los trabajadores. Y aquel que tiene conciencia de clase sabe que quien así habla, es su enemigo y desoye sus cantos de sirena, porque sabe que nunca habrá un capitalismo bueno para la clase trabajadora, de la misma forma que la lluvia nunca puede ir hacia arriba, sino que cae hacia abajo. Es una llamada de Brecht a resistir a los engaños de la ideología dominante y a que recordemos los antagonismos de clase: cuando el capitalista "habla de buen tiempo" en realidad se refiere a que es bueno para él, todo lo contrario que para los trabajadores. Consolarse con las migajas que caen de la mesa del burgués en los tiempos de bonanza, viene a perpetuar el poder burgués, la explotación, la dominación, la barbarie...

Uno de los poemas más conocidos, "Loa de la dialéctica", hace hincapié en la necesidad de no rendirse, ya que esa rendición es precisamente la que esperan los opresores. El primer paso para superar la explotación que ejerce el poder burgués, es la conciencia de que puede ser superada:




La misma idea aparece en otros poemas, como "No aceptes": "No./ No aceptes lo habitual como cosa natural. / Porque en tiempos de desorden, / de confusión organizada, / de humanidad deshumanizada, / nada debe parecer natural. / Nada debe parecer imposible de cambiar." 

En efecto, es posible superar esa dominación que nos oprime, pero, para ello, además de la necesidad de tener conciencia de clase ("La canción sobre el enemigo de clase") y de la voluntad que surge del convencimiento de que es posible transformar la sociedad ("Loa de la dialéctica" o mismo el breve poema anterior), es necesaria la unidad de clase, la unidad de los trabajadores. Así lo expresaba Brecht en su poema "O todos o ninguno":




Tal proceso de emancipación, inexorablemente, antes o después, exigirá de la violencia revolucionaria. Brecht viene a realizar una defensa implícita de la misma, al recordarnos la violencia sistémica que la provoca. Es el caso del poema "Muchas maneras de matar":



También en "Las cinco dificultades para decir la verdad", Brecht insiste en la naturaleza violenta del capitalismo, contra la cual solo cabe al respuesta de autodefensa de la clase trabajadora:
"Pero mientras que las democracias burguesas garantizan a los capitalistas, sin recurso a la violencia, la posesión de los medios de producción, la barbarie se reconoce en que los monopolios sólo pueden ser defendidos por la violencia declarada”. 
La ideología dominante criticará siempre la respuesta de los trabajadores, calificándola de radical y violenta. Un aforismo brechtiano pone de manifiesto el absurdo de esta idea:
 “Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime”.
Otro poema que viene muy a cuento en los tiempos actuales, es "Nuestras derrotas no demuestran nada". Muchos de esos que llaman la "nueva izquierda" y el podemismo aspirante a ser un nuevo PSOE, a menudo acusan de complacencia con la derrota a quienes se niegan a ser apéndices socialdemócratas del Poder. Quien apela a principios, en estos tiempos sombríos, se arriesga a que los listillos de turno, ansiosos de pillar poltrona, le restrieguen una supuesta actitud de satisfacerse con la derrota. Argumento mezquino y canalla, pero que a menudo escuchamos y que viene a justificar la actuación política como capataces serviles del capital. A estos "genios" de la nueva política (léase los muchos Monereos y Monederos de la vida), cabe replicarles con este poema de Brecht:



"Nuestras derrotas lo único que demuestran / es que somos pocos / los que luchan contra la infamia". Merece la pena que recordéis este verso.

Eugen Berthold Friedrich Brecht, Bertolt Brecht. Nació el 10 de febrero de 1898. Hoy lo recordamos en el blog. Fue y es... un imprescndible.


Miscelánea fotográfica

Dos fotografías de Bertolt Brecht en sui nfancia. Derecha: a los 6 años. Imagen izda.: con sus padres y hermano (Brecht es el más alto de los dos niños).  

El joven Brecht.

Izda.: Brecht a los 17 años. Drcha.: a los 20 años, en 1918, cuando estudiaba Medicina en Munich.

Sus biógrafos consideran que el gran amor de su juventud fue Paula Banholzer, con quien mantendría una relación desde los 15 años, cuando ambos estudiaban en el instituto de Augsburgo. Brecht la llamaba "Bit", "Bi" o "Bittersweet". Durante 7 años estuvieron juntos y de esa relación nació su hijo Frank, que moriría en 1943 en el frente oriental. Sin embargo en 1922 cada uno siguió por caminos sentimentales diferentes: Brecht se casó con la actriz y cantante de ópera Marianne Zoff (con la que tuvo a su hija Hanne Hiob, ver siguiente foto), y Paula Banholzer contrajo matrimonio con Herman Gross. Paula falleció en 1989, con 87 años. Composición imagen y arreglos: blog del viejo topo.

Brecht en 1927. Foto de Konrad Meisser.

Brecht. Autor retrato: ¿Man Ray? (duda)

Brecht en su apartamento de Berlín. Foto de Zander y Labisch, 1 de enero de 1927. Getty Images.


Brecht con su hija Hanne Hiob, de su primer matrimonio con la actriz y cantante de ópera Marianne Zoff. Fotografía de mayo de 1926.


Divorciado de Marianne Zoff, Brecht se casó con Helene Weigel, que también era actriz y que fue su pareja definitiva hasta su muerte en 1956 (ella falleció en 1971). Con ella tuvo dos hijos, Stefan y Bárbara. En la foto aparece Brecht con su hijo Stefan en 1931.


Brecht, de joven.


 Brecht con Helene Weigel, su pareja definitiva y madre de sus hijos Stefan y Bárbara, 

Helene Weigel y Margarete Steffin con Bertolt Brecht y otros colaboradores

Brecht con el cineasta soviético Sergei Eeisenstein. Fecha: 1 de mayo de 1932 (fuente). © AF archive / Alamy Stock Photo

Brecht, retrato de Man Ray

Brecht. La máscara que sostiene fue la que le hizo Paul Hamann. Quizás la foto sea también de este último (ver esta fuente).

Bertolt Brecht, retrato foltográfico de Josef Breitenbach, 1937

Bertolt Brecht, 1946, New Jersey, EE.UU. Foto de Todd Webb.

Bertholt Brecht, por Edward Steichen


Estatua de Bertolt Brecht en el exterior del teatro Berliner Ensemble

Moneda de 10 marcos, de la República Democrática de Alemania (RDA/DDR), año 1973.

Sellos postales. Arriba, izda., sello de Italia, de 1998, Centenario del nacimiento de Bertolt Brecht. Derecha: lo mismo pero de Bulgaria. Abajo: sello de la RDA (DDR) de 1988.

Arriba: sello de 1998 de la RFA, Centenario del nacimiento de Bertolt Brecht. Abajo, sello de la RDA de 1980, conmemorativo de Helene Weigel,  

Cementerio berlinés de Chausseestr, donde descansan juntos los restos de Bertolt Brecht y Helene Weigel. Dos sobrias y rústicas piedras con los nombres de ambos, como único ornato. Seguro que a Brecht le hubiese gustado así.







Notas
(1) Estos párrafos están sacados de un texto de Brecht escrito en 1934, Las cinco dificultades para decir la verdad. Anteriormente hemos publicado una entrada con dos traducciones distintas del texto completo (la de la USAL de 1963 y la de J. Fontcuberta en 1973). Si pulsas AQUÍ accederás a dicha entrada y además al final de la misma podrás descargar ambas traducciones en pdf o en word, como prefieras. Por lo que comenta nuestra compañera alemana de blog, Gabi, la traducción realizada en los años 60 en Salamanca no es la mejor que cabría esperar. Traducir del alemán no es fácil, pero mejor eso que nada.

Bertolt Brecht en el blog del viejo topo


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domingo, 11 de octubre de 2015

La naturalización de la violación sexual. La otra cara de Pablo Neruda.



Mujer tamil de Sri Lanka. Ilustración: Manrique.


Hablamos de explotación, opresión, dominación... Pero a menudo los hombres, tienden a olvidar el plus de explotación, opresión y dominación que sufren las mujeres por el hecho de ser mujeres.

El Pablo Neruda mítico.

Pablo Neruda está considerado como uno de los grandes poetas del siglo XX. En 1965 recibió el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford. Desde 1969 se convirtió en miembro honorario de la Academia Chilena de la Lengua y en 1971 recibía el reconocimiento internacional al resultar merecedor del Premio Nobel de Literatura. Apenas son algunos de los galardones y distinciones recibidos por Neruda.

Para la izquierda política, tanto chilena como internacional, la figura de Pablo Neruda ha estado revestida de una aureola muy especial. Defensor de la causa de la República Española, Neruda fue un antifascista y un comunista declarado y destacado, miembro del Partido Comunista de Chile a cuyo Comité Central perteneció. Para las elecciones presidenciales chilenas de 1969, el Partido Comunista lo designó como candidato, aunque posteriormente renunció para que Salvador Allende encabezase la candidatura unitaria de la Unidad Popular.

El recuerdo de Pablo Neruda habita sobre el pedestal que tanto la Literatura como la izquierda política ha levantado en su honor. Personalmente destaco mi predilección por su Canto General, poemario también muy conocido por la versión musical del griego Mikis Theodorakis (¿quién no recuerda la excepcional voz de Maria Farantouri en esta versión musicada?). 

Para la izquierda política, si hay un tipo de personajes que nos gusta elevar especialmente a lo más alto, quizás sean los poetas comunistas. Vemos y escuchamos en ellos la voz del Pueblo, de la revolución, el anhelo de la nueva sociedad que deseamos construir, sin explotadores ni explotados, sin dominantes ni dominados, de hombres y mujeres libres. Pablo Neruda ocupa, sin duda, un lugar destacado en ese parnaso rojo.

Una de las obras más conocidas de Neruda es su autobiografía, publicada en 1974 con el título Confieso que he vivido.  Son las memorias del poeta chileno. Nunca he llegado a leer la obra, salvo algunos fragmentos. Es el clásico libro que a lo largo de nuestra vida siempre ha figurado en esa lista de lecturas pendientes, y que van pasando los años y siguen estando pendientes.


El Pablo Neruda violador.

Hoy, a través de una compañera de Twitter, tuve conocimiento del contenido de un capítulo de estas memorias de Neruda, cuyo efecto fue el de provocarme una tremenda decepción, un rechazo visceral por alguien a quien había colocado sobre un pedestal. He leído con atención ese pasaje que es de carácter sexual, pero también otros en los que el poeta chileno da rienda suelta a un insoportable machismo al alardear como un gallito de corral de las mujeres que pasaban por su cama. Lo que llamamos un baboso.

En 1927, Neruda es nombrado cónsul de Chile en Ceilán (el actual Sri Lanka). Cuando al final de su vida publica Confieso que he vivido (1974), el poeta chileno describe con toda naturalidad cómo durante su estancia en Ceilán violó a una joven sirviente, a la que previamente había intentado seducir con regalos sin conseguirlo. El hecho está recogido en el capítulo que dedica a su vida en Ceilán (páginas 40 a 46). En la página 44 escribe Neruda:
Mi solitario y aislado bungalow estaba lejos de toda urbanización. Cuando yo lo alquilé traté de saber en dónde se hallaba el excusado que no se veía por ninguna parte. En efecto, quedaba muy lejos de la ducha; hacia el fondo de la casa.  
Lo examiné con curiosidad. Era una caja de madera con un agujero al centro, muy similar al artefacto que conocí en mi infancia campesina, en mi país. Pero los nuestros se situaban sobre un pozo profundo o sobre una corriente de agua. Aquí el depósito era un simple cubo de metal bajo el agujero redondo. 
El cubo amanecía limpio cada día sin que yo me diera cuenta de cómo desaparecía su contenido. Una mañana me había levantado más temprano que de costumbre. Me quedé asombrado mirando lo que pasaba. 
Entró por el fondo de la casa, como una estatua oscura que caminara, la mujer más bella que había visto hasta entonces en Ceilán, de la raza tamil, de la casta de los parias. Iba vestida con un sari rojo y dorado, de la tela más burda. En los pies descalzos llevaba pesadas ajorcas. A cada lado de la nariz le brillaban dos puntitos rojos. Serían vidrios ordinarios, pero en ella parecían rubíes. 
Se dirigió con paso solemne hacia el retrete, sin mirarme siquiera, sin darse por aludida de mi existencia, y desapareció con el sórdido receptáculo sobre la cabeza, alejándose con su paso de diosa. 
Era tan bella que a pesar de su humilde oficio me dejó preocupado. Como si se tratara de un animal huraño, llegado de la jungla, pertenecía a otra existencia, a un mundo separado. La llamé sin resultado. 
Después alguna vez le dejé en su camino algún regalo, seda o fruta. Ella pasaba sin oír ni mirar. Aquel trayecto miserable había sido convertido por su oscura belleza en la obligatoria ceremonia de una reina indiferente. 
Una mañana, decidido a todo, la tomé fuertemente de la muñeca y la miré cara a cara. No había idioma alguno en que pudiera hablarle. Se dejó conducir por mí sin una sonrisa y pronto estuvo desnuda sobre mi cama. Su delgadísima cintura, sus plenas caderas, las desbordantes copas de sus senos, la hacían igual a las milenarias esculturas del sur de la India. El encuentro fue el de un hombre con una estatua. Permaneció todo el tiempo con sus ojos abiertos, impasible. Hacía bien en despreciarme. No se repitió la experiencia.
La joven a la que se refiere Neruda era de etnia tamil. El pueblo tamil habita en su mayor parte en el estado indio de Tamil Nadu, pero otra parte está asentado en el N. y NE. de Sri Lanka. Los tamiles cingaleses, opuestos al sistema de castas, mantuvieron una guerra durante 26 años  (de 1983 a 2009) contra el gobierno de Sri Lanka, para tratar de conseguir su independencia. Salvo en las zonas liberadas donde durante los años de guerra existió un gobierno tamil, los tamiles siempre han sido una especie de lumpen en Sri Lanka, ocupando los peldaños más bajos de la sociedad, los trabajos más duros y peor pagados y a menudo trabajando para los cingaleses como "criados", recibiendo un trato inhumano y despótico y siendo víctimas de abusos de todo tipo. En la época a la que se refiere Neruda, la situación de los tamiles era todavía mucho más marginal, en especial la situación de las mujeres que trabajaban como "criadas".

Neruda se nos revela, a través de este pasaje de sus memorias, como un vulgar y cabrón señorito que ejerce el derecho de pernada sobre una sirviente tamil, lo mismo que -por ejemplo- los señoritos españoles hacían con sus "criadas" antiguamente en muchas partes de España. Lo que Neruda llevó a cabo fue una violación sexual, aprovechándose de la superioridad de su status. Una violación que, además, dado el contexto social, estaba llamada a permanecer impune. El silencio de la joven estaba garantizado, pero aunque ella no hubiese guardado silencio Neruda habría salido impune y hasta es más que posible que ella hubiese sido víctimas de represalias.


Naturalizar una violación es lo mismo que su normalización social. La ética y el compromiso del artista.

Si la violación sexual es un hecho abominable sin paliativos posibles, la naturalización de la misma viene a legitimar y justificar socialmente la lacra. ¿Qué debemos entender por naturalización de la violencia sexual?

Naturalizamos una conducta cuando la presentamos como algo "natural", valga la redundancia. En el contexto de la dicotomía antropológica Naturaleza/Cultura, supone que tal conducta es presentada como algo inherentemente humano e inevitable, y por tanto comprensible, asumible, objeto de justificación. En otras palabras, naturalizar la violencia sexual supone normalizarla, dotarla de aceptabilidad social. El discurso machista sobre la violencia sexual está cargado de componentes que naturalizan/normalizan la lacra; cuando escuchamos tópicos nauseabundos como "ella lo buscó", "estaba provocando", "decía no, pero en el fondo quería decir sí", etc., se está normalizando este tipo de hechos (por tanto, se están naturalizando). 

Neruda naturaliza en sus memorias la violación sexual que llevó a cabo. Al hacerlo, el crimen pasa a ser doble: crimen por el hecho en sí, y crimen por su normalización. El artista, el poeta... debe ser un ejemplo ético para la sociedad. En este sentido, Neruda se nos muestra como un miserable machista, como un señorito que ejerce de violador. Nada más repugnante. La víctima es sometida a una doble violación: la que tiene lugar durante el acto sexual, y la que violación social que supone tener que vivir en silencio su impotencia y renunciar a cualquier forma de justicia. 

Más allá del hecho en sí, también resulta especialmente grave que se trate de un episodio que casi nadie ha considerado relevante mencionar. Un silencio que viene a reforzar esa naturalización/normalización de la violencia sexual ejercida sobre la mujer, su aceptación social o al menos la aplicación de atenuantes para favorecer al verdugo y machacar a la víctima.

Este episodio está recogido también por la artista Carla Moreno en su blog carlabms.wordpress.com En él aparece un comentario masculino que me parece muy sintomático, al pretender justificar y quitar importancia al tema. Reproduzco algunos fragmentos especialmente miserables:
[De Kenneth Ledger]. En su “relectura” de un fragmento de “Confieso que he vivido”, la artista Carla Moreno ha querido denunciar de modo satírico a Neruda, poeta-cónsul, como violador de una sirviente paria tamil en Colombo, Ceylán, hace más de 80 años (...). Es sabido que por esa época, un abrumado Neruda había roto con su difícil amante birmana Jossie Bliss, que lo celaba y amenazaba (...). También reconocía, a la sazón, estar agobiado por deudas, aislado y hastiado del clima, aficionarse al alcohol y al opio, inclusive. Desencantado de sus lejanas amadas chilenas era, entonces, promiscuo con las locales (...). Pero, no saquemos conclusiones apresuradas. Neruda asevera al inicio de sus remembranzas: ”Tal vez no viví en mí mismo; tal vez viví la vida de los otros”. David Schidlowsky ha opinado:”Las memorias del poeta escritas cerca de treinta años más tarde, parecen mezclar los hechos reales con la ficción literaria (“Neruda y su tiempo 1904 – 1949”)”. Y aunque se creyese el relato como fidedigno sin atisbo de invención, no se aprecia allí, por ejemplo, voluntad de la víctima plenamente forzada, ausencia de discernimiento o resistencia ante el ataque. Faltan los “sucios” detalles, los testimonios, denuncias y documentos que permitan certezas.
¡Pobre Neruda!, viene a decirnos este señor llamado Kenneth Ledger. El pobre Neruda andaba deprimido y agobiado... ¡y claro!, ya se sabe, en tales circunstancias violar a una mujer es una cosilla que debemos entender y no darle importancia. Además ya pasaron 80 años y a quién le importa lo que sucedió hace tanto tiempo. ¿Y además, cómo sabemos que fue verdad? Encima no se aprecia "resistencia ante el ataque. Y los sucios detalles, testimonios, denuncias, documentos... ¿dónde están?, no existen, no hay pruebas... Es lo que viene a decirnos el autor del post. Personalmente considero que hay que ser un miserable machista para escribir semejante comentario, que viene a justificar la violación sexual contra una mujer. En el colmo de su cínico machismo, Kenneth Ledger utiliza como argumento exculpatorio final el hecho de que Neruda de adolescente había "sufrido abuso sexual por parte de una mujer casada". Sin duda vomitivo argumentario, ya que esta relación a la que se refiere el comentarista sí fue una relación consentida y deseada, y equiparar la lógica timidez inicial del muchacho que se inicia en el sexo con el "abuso" es todo un ejercicio de cinismo y manipulación, sobre todo porque ese falso abuso lo utiliza como motivo exculpatorio de la violación sexual que Neruda comete años más tarde, ya de adulto.


La bipolaridad axiológica en la izquierda.

No hace muchos años (en 2010), todos nos rasgamos las vestiduras cuando el facha y machista de Sánchez Dragó presumió de haber tenido sexo con dos niñas japonesas de 13 años. En la página 164 del libro que Sánchez Dragó escribió con Albert Boadella, Dios los cría...: y ellos hablan de sexo, drogas, España, corrupción, confesaba Dragó: 
"En Tokio, un día, me topé con unas lolitas, pero no eran unas lolitas cualesquiera, sino de esas que se visten como zorritas, con los labios pintados, carmín, rimel, tacones, minifalda... Tendrían unos trece años. Subí con ellas y las muy putas se pusieron a turnarse. Mientras una se iba al váter, la otra se me trajinaba".
Ante el escándalo que se originó, Sánchez Dragó salió por la tangente, intentando rectificar, apelando a que la narración estaba "literaturizada" y otras pamplinas que no le colaron. El caso es que toda la izquierda en aquel momento se le echó encima y con toda la razón. 

Me pregunto hasta qué punto la parte más farisea de esa izquierda (mayoritariamente hombres), está dispuesta a aplicarle a Neruda el mismo juicio sumario. ¿O será que Pablo Neruda, por haber sido comunista y haber sido quien fue, merece un trato especial? ¿Debemos mirar para otro lado simplemente porque fue uno de los nuestros? Reconozcamos que entre el izquierdismo abunda la bipolaridad axiológica y, en función de quién se trate, aplicamos un trato diferente. 

La violencia de todo tipo que sufre la mujer en el mundo en el que vivimos, que viene a incrementar la violencia sufrida en función de la clase social y raza, (Angela Davis, Mujeres, raza y clase), otorga actualidad a este tenebroso pasaje de la vida de Neruda. La violación de la joven tamil en 1927 adquiere una significación actual, un valor de presente. Como actual y presente es el machismo desde el cual se relativiza y naturaliza la violencia sexual. Si justificas o defiendes a un violador, te conviertes en cómplice. Luchar por la emancipación de la clase obrera y no luchar al mismo tiempo por la emancipación de la mujer, supone raquitismo político y moral, y a menudo un ejercicio de hipocresía masculina.

Aquella joven tamil, cuyo nombre tan siquiera se preocupó en conocer Neruda (sin nombre, equiparada a la condición de no-persona) es un símbolo atemporal de la mujer oprimida, explotada y violentada en cualquier rincón del mundo. Oprimida, explotada y violentada por su clase, por su raza... y por su género.

Pablo Neruda: yo te acuso y te condeno a mi desprecio. Confieso sentirme decepcionado.

@VigneVT

Nota. Quien no disponga de la obra Confieso que he vivido, puede descargarla en pdf pulsando en el enlace del título.


martes, 25 de noviembre de 2014

Acentos de una conciencia comunista para tiempos sombríos. Armando López Salinas.




En tiempos sombríos, bueno es recordar de vez en cuando las voces de aquellos que, con su testimonio ejemplar de lucha y compromiso, ayudaron a mantener viva la conciencia comunista, y el anhelo de una sociedad sin explotados ni explotadores.

En tiempos sombríos de una vacuidad ideológica que enmascara el grotesco rostro de la ideología dominante, bueno es recordar las palabras de los que dedicaron toda su vida a luchar por un mundo mejor.

En tiempos sombríos en los que los felones se unen al coro de monaguillos, apadrinado por los medios del capital, para proclamar que la oposición izquierda-derecha ya no tiene sentido, bueno es ejercitar la memoria para no olvidar cuál es nuestra identidad política.

En tiempos sombríos, en los que los aspirantes a capataces de cortijo se baten a mordiscos por un puñado de votos, bueno es volver la mirada hacia los que antes de nosotros, encarnaron la resistencia a la barbarie y el orgullo de ser comunista. 

Hoy, en el blog del viejo topo, invitamos a releer fragmentos del verbo de Armando López Salinas, un viejo topo cuyo sueño fue el mismo que nuestro sueño. Las primeras brisas de la pasada primavera se llevaron a Armando. Fue un hombre bueno, un comunista, un luchador. Y sigue ahí, cada vez que lo recordamos y volvemos a leer.

Fragmentos, acentos, pinceladas, notas de una partitura musical para fortalecer la conciencia. Sueños hechos de razones, razones que apuntan a sueños. 





- 1 -

"(...) en esta larga guerra del tiempo que es la lucha de clases" 
Fragmentos del prólogo escrito por Armando López Salinas para el libro de José Sandoval Una larga caminata. Memorias de un viejo comunista.

Robándole las palabras a Heinrich Böll he dicho y escrito en muchas ocasiones que la historia del progreso es también la historia de la ingratitud. Y ello porque la gratitud no es una categoría política que se cotice y el olvido es moneda corriente. Por eso no está de más el ejercicio de la memoria porque ésta, la memoria, es un asidero de la conciencia de lo vivido y por tanto un instrumento esencial en esta larga guerra del tiempo que es la lucha de clases.

Lo cierto es que la democracia en que hoy vivimos, manifiestamente mejorable, fue antes dictadura fascista. Y que las libertades actuales no vinieron llovidas del cielo, sino que fueron conquistadas día a día, palmo a palmo, sangre derramada por medio, a lo largo de muchos años por gentes que tuvieron la gallardía de mantener encendida la llama de la esperanza empeñando en ello la propia vida. La democracia era algo a conquistar, algo por lo que bastantes españoles se jugaron la vida y siempre la libertad. 

(...) 

Y quiero decir que en estos tiempos de almonedas ideológicas, en los establecimientos políticos del todo a cien, donde el olvido programado por los sacristanes del poder y sus expresiones mediáticas estimula la indiferencia de las gentes españolas hacia su propia historia, parece que empieza a quebrarse esa indiferencia en los últimos tiempos: las memorias de Sandoval son una pedrada en la charca del conformismo, que desearía pasajero, que aún invade a las fuerzas políticas y sociales de la izquierda española.

Durante años y años los españoles, sobre todo los de izquierda, sobre todo los comunistas, hemos sido convocados al silencio, esa perversión, esa amnesia de la democracia de nuestro tiempo. Se nos dice que, enfermos crónicos, padecemos el incurable mal de la nostalgia por lo que pudo haber sido y no fue, que la época de las revoluciones ha terminado, que sentemos la cabeza y marchemos todos juntos por las sendas de la moderación marcadas por la “tercera vía” de Bad Godesberg. Pero, llegados a estos extremos, cabe decir –eso sí con toda modestia– , que la cabeza no está hecha para “sentarla”, sino para pensar. Entre otras cosas, en cómo acabar con el injusto sistema social y político vigente. Así que los comunistas tenemos trabajo para rato.

Esta larga caminata antifascista por tierras de España y por tierras de medio mundo, que, entiendo, llaman a nuestra rebeldía porque es de notar una cierta derechización de la vida en nuestro país y más allá de nuestras fronteras, porque cierta es la presencia de nuevas y viejas tramas fascistas, “Una larga caminata” llama a nuestros recuerdos personales, a nuestra memoria colectiva diciéndonos de algún modo que si ésta desaparece y no colocamos en la picota de la historia los años de la infamia del clerical-fascismo y sus beneficiarios, ¿de qué sirve buscar respuestas si no hay preguntas? Y si no hay preguntas, y así lo creo, del mañana se apoderarán los dueños del ayer, los dueños de hoy.

(...)


Fuente. Armando López Salinas, prólogo de José Sandoval Moris: Una larga caminata. Memorias de un viejo comunista. Muñoz Moya Editores Extremeños. Brenes (Sevilla) 2006.


Armando López Salinas con Dolores Ibárruri en la Fiesta del PCE del año ????.  De aquellas todavía estaba el felón innombrable, al que se distingue al fondo de la imagen. Salinas fue especialmente crítico con la dirección del felón. Autoría foto:  sin identificar.



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"Lo que no se gana en la calle no se gana nunca en la mesa de negociación". 
Fragmentos de la entrevista a Salinas realizada por Alejandro Torrús, 07/10/2012.


“(...) el diluvio universal de mierda que sufre España es una muestra de que la lucha de clases nunca desapareció para el capitalismo. Ellos sabían que estaban en lucha, muchos de nosotros no.”

“No hace falta ser marxista para darse cuenta de lo que está pasando. Hay que salir a la calle a seguir luchando. Lo que no se gana en peleando en la calle no se gana nunca en la mesa de negociación”.

“Cuando murió Franco no me hice demasiadas ilusiones. Durante la transición sucedió lo mismo en España que en la revolución francesa de 1789, salvando las distancias. Sobre las espaldas de los obreros que derrumbaban un régimen cabalgó la burguesía. Una gran parte de ella cambió de caballo y de la noche a la mañana se hicieron demócratas. Ahora tenemos a Mayor Oreja expidiendo certificados de democracia”.

Quisieron cambiarlo todo, para no cambiar nada [se refiere a la Transición]. La historia demuestra que la monarquía es el régimen que más beneficia a la burguesía y que más protege sus intereses. Aquí ni siquiera se pudo elegir. La constitución dice que la soberanía reside en el pueblo, pero es mentira. La Constitución miente, porque al pueblo soberano ni siquiera le permitieron votar si prefería república o monarquía. La soberanía del pueblo está secuestrada.”

“Otro tipo de transición hubiese abierto otro tipo de caminos. La derecha y el PSOE, los que fueron bendecidos desde Washington, querían hacerla con el menor ruido posible. Para mí era un error. Se tendría que haber constituido un Gobierno provisional sin signo político y haber dejado más tiempo para el asentamiento de los partidos políticos”

“Independientemente de si hablamos en vasco, catalán, gallego o castellano, creo que hay un idioma que une a todos: el idioma del socialismo. El idioma de los que tienen que hacer un ajuste de cuentas con su burguesía. A lo mejor ahora es el momento de ese ajuste. ¿O es que cree Mas que los que acudieron a la manifestación el día de la Diada no habían salido a la calle contra sus recortes? En este país, los sufrimientos han venido de la derechización global que ha sufrido”

“Hay cinco millones de personas que se levantan sin trabajo. Hay dos millones que no tienen absolutamente nada y que no saben donde enviar a sus hijos. Hay siete u ocho millones de jubilados perdiendo poder adquisitivo. Hay millones de científicos que no tienen que investigar porque no se invierte en I+D+i y cientos de miles de jóvenes sin trabajo tratados como mercancía. La corrupción se ha incrustado en los aparatos del Estado: ayuntamientos, diputaciones, autonomías, gobierno central y la casa del rey. Este país atraviesa un diluvio universal, pero de mierda”

“Cuidado. Aquí hablamos muchas veces de hacer un pacto entre empresarios y sindicatos o entre fuerzas políticas. A veces, el pacto o el convenio, en determinadas circunstancias, significan la muerte de la democracia y tienen la misma duración que el tiempo que trascurre hasta que los patronos tienen la fuerza suficiente para romperlo

“La cultura debe disputar en el terreno ideológico las razones del capitalismo porque sino la derrota esta cantada”

“A la gente le digo que luche, que yo no puedo. Ayer, hoy y mañana la única manera de ganar derechos ha sido la calle. Incluso huelgas generales, aquí va a hacer falta mucho más para ganar el pulso. Yo sé que la lucha no garantiza la victoria. Pero la batalla que no se gana es la que no se lucha”

"Para mí violencia es que la gente esté en los contenedores recogiendo basura, los desahucios de los bancos o las cargas de los antidisturbios que hemos visto estos días. ¿Qué se han creído que eso no es violencia? El mundo está construido a base de violencia. La política no se hace sólo con buenas intenciones, ni sólo con palabra, ni sólo con urnas. Porque lo que está ocurriendo en el mundo, en Libia, Siria, Kosovo... lo están haciendo los poderes fácticos, los poderes reales con armas y con violencia en la lucha que se libra.”


Fuente. Armando López Salinas, la entrevista en publico.es, 07/10/2012. Fragmentos seleccionados.




Armando López Salinas, durante el acto "Miguel Hernández. Centenario del nacimiento de un poeta comunista. 1910-2010". San Fernando de Henares (Madrid), 18-9-2010, Fiesta del PCE. Imagen: edición propia a partir de un fotograma del vídeo documental del PCE (canal de Youtube del PCE).



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"La Historia del Partido Comunista de España es la Historia de este país" 
Entrevista durante la Fiesta del PCE de 2011.

La Historia del Partido Comunista de España es la Historia de este país. Y es también la Historia del movimiento obrero, de sus avances, de sus ilusiones, de sus esperanzas y de sus derrotas como en el día de hoy. Esa derrota del movimiento obrero europeo a manos de los llamados mercados que tienen nombre y apellidos, y que si no espabilamos el Partido y la clase obrera de este país de nuevo, una vez más, la derrota cantada. O se sale a la calle y se dicen algunas cosas o desde luego... es necesario plantearse los problemas así... con toda claridad.


Fuente. Vídeo del PCE. Entrevista realizada durante la Fiesta del PCE en San Fernando de Henares (Madrid), en septiembre de 2011. Canal de Youtube del PCE.



Armando López Salinas. Foto de José Camón / Mundo Obrero (¿2013?)



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"(...) el viejo topo de la historia de la lucha de clases..." 
Fragmentos de la intervención en el Ateneo de Madrid, 10 de junio de 2011.

Antes de venir aquí, leí o volví a releer el Manifiesto del Partido Comunista, por si acaso, tras todos los problemas últimos habidos en el Mundo, en Europa, y en nuestro propio partido, yo seguía siendo comunista.

Y digo así porque el Manifiesto del Partido Comunista,  "ese fantasma que recorre el Mundo" y al que nosotros llamamos, camaradas, en versos de Rafael Alberti, sigue siendo en lo esencial, mal que le pese a los ideólogos del neoliberalismo, a los sacristanes de una burguesía vencedora en las últimas batallas en esta guerra del tiempo que es la lucha de clases [...sigue fragmento no legible en el vídeo]. Y al lado de ese Manifiesto se ha intentado cambiar el Mundo. En el 17, se quiso ir a la raíz de los problemas en medio de una guerra que destruía Europa: la aspiración revolucionaria de acabar con las guerras; de suprimir la propiedad privada de los medios de producción (propiedad de la que ya estaban y están ahora desposeídos las nueve décimas partes de las gentes), para así acabar con la explotación de unos hombres por otros,  de unos países por otros; la aspiración a que el Saber, la Cultura y el Arte fueran bienes al alcance de todos, y por tanto instrumentos esenciales para el desarrollo y la libertad humanas..., parecían abrirse camino con la toma del Palacio de Invierno (...).

(...) ¿Será preciso olvidarnos para siempre del sueño igualitario de aquellos esclavos que lucharon con Espartaco? 

¿Será preciso olvidarse de aquellos siervos de la gleba que se adueñaron de tierras y asolaron castillos cuando las insurgencias campesinas y las llamadas luchas de religión?

¿Será preciso olvidarse de los que tomaron la Bastilla y más tarde proclamaron la Comuna de París, de los que asaltaron el Palacio de Invierno en el 17, de los que en tierras de Andalucía quisieron implantar el comunismo libertario cuando el llamado período bolchevique?

¿Será preciso olvidar a los que ayer cabalgaron con Villa y Zapata? ¿A los que se revolvieron en Asturias cuando los intentos de Gil Robles de implantar el fascismo por vía parlamentaria? ¿A los que trajeron la II República Española y luego la defendieron armas en la mano frente al levantamiento de militares felones a los que combatieron durante casi 40 años en la dictadura fascista del general Franco?

¿Vivimos ya en un mundo tan justo y benéfico para que se pueda enviar al desguace de la Historia no ya al Manifiesto Comunista, sino también a los ideales de la Revolución Francesa de Libertad, Igualdad y Fraternidad? No parece que las cosas sean así en estos días. No parece que vivamos en el mundo feliz pronosticado por los teóricos del fin de la Historia o por los monaguillos de algunos medios de comunicación que esta mañana parecían irritados y confusos porque en tantas plazas de España la gente sale y se enfrenta a la policía en las calles.

Sí. ¿Nada nos dice a las gentes de la Cultura y a todos, las hambrunas y las matanzas en África y en otros lugares de la Tierra, para la mejor gloria de aquellos que, acabado el partido comunista dicen, tratan hoy de llevar a cabo un nuevo reparto del mundo  en zonas de influencia?  

(...) ¿No nos dice nada el resurgir de las tramas negras fascistas en Alemania, en Francia o también en nuestro país?

¿Nada nos dice el hambre crónica de mil millones de seres humanos, la muerte de 40.000 de ellos todos los días, la mayor parte niños, denunciada por las Naciones Unidas?

¿Nada nos dice el trabajo casi en condiciones de esclavitud, de 250 millones de menores de 16 años de muchos países?

¿Nada nos dice los nombres de Palestina, de la República Árabe Saharaui, de la Yugoslavia rota a cuenta de la OTAN, esa organización terrorista del Atlántico Norte de la cual formamos parte?

Queridos amigos. El proyecto comunista no se ha desmantelado. Mientras exista la explotación de unos pueblos por otros, de unos hombres por otros, el viejo topo de la historia de la lucha de clases seguirá ahí trabajando por el cambio social todos los días y en todas partes del mundo, manteniendo en pie lo esencial del Manifiesto Comunista. Manteniendo en pie un proyecto emancipador que fluye sin intervención a veces de forma abierta, a veces de forma soterrada a modo de río Guadiana, a la luz de las ideas y prácticas transformadoras (...).

La derecha española primero -con el apoyo de la jerarquía eclesiástica-, después los social-liberales, todos con las bendiciones de la OTAN en tiempos de guerra fría, lograron llevar a buen puerto aquella máxima del príncipe de Salinas, el Gatopardo de la novela de Lampedusa: era necesario que algo cambiara para que todo siguiera igual; es decir, para que continuara la dominación clasista bajo nuevas formas políticas.

(...) Tenemos que colocar en el centro de nuestro discurso, en el corazón de nuestra práctica, el tema de la Cultura (...). La hegemonía en la batalla cultural es cuestión obligada e indispensable para abrir un camino  a la izquierda en España (...)

Fuente.  Vídeo grabado en el acto de "Homenaje a Armando López Salinas y a Carlos Álvarez", celebrado en el Ateneo de Madrid el 10 de junio de 2011, organizado por el Partido Comunista de España en colaboración con la Agrupación Ateneísta "Juan Negrín", la FIM y la asociación Unidad Cívica por la República (UCR). Grabación y edición: PacopepeG Navarrete. Transcripción parcial de la intervención de López Salinas, realizada por blog del viejo topo. Puedes ver la intervención completa (20 minutos) en el canal de Youtube del editor del vídeo (pulsa en este enlace).



Armando López Salinas, intervención en el Ateneo de Madrid, 10 de junio de 2011. Imagen: edición propia de un fotograma del vídeo de PacopepeG Navarrete   



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"República y Socialismo formaban parte de los sueños de Miguel Hernández. También siguen formando parte de los míos" 
Armando López Salinas, durante el acto "Miguel Hernández. Centenario del nacimiento de un poeta comunista. 1910-2010". San Fernando de Henares (Madrid), 18-9-2010, Fiesta del PCE
"Aunque el otoño de la Historia cubra nuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños. República y Socialismo formaban parte de los sueños de Miguel Hernández. También siguen formando parte de los míos" 
Vídeo de la intervención de Armando López Salinas en este acto de homenaje a Miguel Hernández:





Fuente.  Autor y edición del vídeo: PCE. Tomado del canal de Youtube de T. Meyer H.

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Breve nota biográfica sobre Armando López Salinas (Madrid, 31 de octubre de 1925 - ibídem, 25 de marzo de 2014)
Fuente: Mundo Obrero25/03/2014

Nacido en Madrid el 31 de octubre de 1925, Armando López Salinas ha sido uno de los más insignes representantes del realismo social español. Fue finalista del Premio Nadal en 1959 con La mina y recibió el Premio “Antonio Machado” en 1962, que concedía la editorial Ruedo Ibérico en París, con Año tras año, una novela que no se pudo publicar en España, durante la dictadura franquista, por “atentar contra el régimen y sus instituciones” y por ser “claramente filocomunsita”, como así rezaba el informe de censura. Armado López Salinas fue también autor de tres libros de viajes: Caminando por Las Hurdes (1960), escrito con Antonio Ferres; Por el río abajo, (1966), con Alfonso Grosso, y Viaje al país gallego (1967), con Javier Alfaya. También publicó el ensayo Alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura (1977) y recientemente se ha publicado su libro Crónica de un viaje y otros relatos, escrito en 1964 pero que no salió a la luz en el tiempo de escritura por ser denegada su publicación por la censura.

La mina, su obra más significativa, y asimismo una de las obras más relevantes del realismo social en España, ha sido reeditada, tras treinta años de silencio, en 2013 por la editorial Akal, en coordinación con la Sección de Estética y Literatura de la Fundación de Investigaciones Marxistas. Esta edición, realizada por el doctor David Becerra Mayor, presenta el texto por primera vez libre de censura, además de un extenso estudio introductorio a la vida y obra de López Salinas.

Además de excepcional escritor, que dejó la literatura demasiado pronto para volcarse a la tan necesaria actividad política de oposición al régimen franquista, Armando López Salinas es parte de la reciente Historia política de España. Militante del Partido Comunista de España desde finales de la década de los cincuenta, colaboró en la “redacción interna” de Radio España Independiente “La Pirenaica” y formó parte, de manera temprana, del cuadro político de la organización de intelectuales del PCE. Fue Miembro del Comité Central del PCE, subdirector de Mundo Obrero y candidato a diputado por Jaén en elecciones democráticas de 1977. Aunque más tarde se alejó de la primera línea de la política, Armando López Salinas nunca abandonó su militancia activa en el Partido Comunista de España

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