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domingo, 9 de noviembre de 2014

Podemos: entre el ninismo del fascismo cool y "La Sexta columna".





Si aplicamos el razonamiento de Pablo Iglesias, Podemos es fascismo cool.

Hace muchos meses hablábamos en este blog del ninismo político, del ni de derechas ni de izquierdas. Al respecto os sugerimos las dos entradas dedicadas en su momento (ver primera parte, ver segunda parte). Por entonces consideramos que Podemos venía a ser una expresión más del ninismo político

Hoy mismo, el periodista Antonio Maestre, en La Marea, en un artículo viene a rescatar del olvido una entrevista que el diario La Opinión de A Coruña le hizo a PIT (Pablo Iglesias Turrión) antes de que se anunciase la aparición de Podemos. En esta entrevista, del 20 de septiembre de 2013, el líder de Podemos calificaba de "fascismo cool" el planteamiento ideológico de Rosa Díez y del partido UPyD, por vertebrar su discurso en torno al "no somos ni izquierdas ni de derechas". PIT lo ponía como ejemplo de cómo los actuales momentos son propicios para formas de "fascismo u otras formas reaccionarias de restauración del régimen":


No puedo estar más de acuerdo con esta valoración que PIT hacía por entonces. Pero el caso es que la aparición y éxito de Podemos, paradójicamente tiene que ver con la utilización del tipo de discurso que en aquel momento PIT definía como "fascismo cool".

En efecto, Podemos manifiesta alergia e intolerancia clínica al eje derecha-izquierda. Buena parte de su éxito se basa en este rechazo populista, en presentar la dicotomía derecha-izquierda como algo del pasado, como una realidad ya superada. Tal planteamiento de Podemos es indispensable en la afirmación de su identidad política como partido atrápalotodo e interclasistacon clara vocación de crecer anidando en esa categoría imaginaria que los politólogos del establishment denominan centro político (siempre sujeto a variantes de colorines; así, hay un centro-izquierda, como hay un centro-derecha).

Lo relevante es que, si damos por válido (y para mí lo es) lo defendido por el profesor Iglesias Turrión en septiembre de 2013, por lógica debemos concluir que Podemos es una forma de fascismo cool. 


Contradicciones e incongruencias de PIT.

Donde dije digo, digo diego. El líder de Podemos acumula ya un buen saco de contradicciones. Tantas que sorprende que sus incondicionales seguidores las pasen por alto (la abducción política tiene esas cosas). ¿Recuerdan cuando PIT consideraba que Zapatero era un referente progresista mundial? (ver "El baúl de la memoria"). Por extraño que parezca, tal afirmación está contenida en su tesis doctoral. Y es que la coherencia no parece ser un punto fuerte de PIT. Hace algo más de un año, en agosto de 2013, declaraba que no resultaba posible un proyecto electoral que no estuviese encabezado por IU (ver "Las incongruencias de Pablo Iglesias: no hay proyecto electoral posible sin IU en cabeza, decía hace un año"). 

¡Claro! Habrá quien piense que la gente cambia de parecer, algo que no deja de ser muy humano. Por supuesto. El cambio de opinión es consustancial a las personas, sobre todo cuando los responsables de ciertos medios te llaman para decirte '¡chico, tú sí que vales!', y te señalan como el elegido. Diría Nietzsche: Humano, demasiado humano.

Todas estas cosas podrían ser discutidas con los seguidores de Podemos. Pero en estos momentos, cualquier discusión choca con un muro. Para los seguidores de PIT, no se trata de una cuestión de racionalidad política, de lógicas cuyos argumentos son susceptibles de ser sometidos a debate. Se trata, sobre todo, de una mera cuestión de fe incuestionable en el líder supremo, en el mesías político. El "fenómeno" Podemos, creado de la chistera de ciertos medios de comunicación, responde a cuestiones emocionales en un grado muy considerable, que escapan de los modelos de racionalidad política. En el fondo, es el mismo fenómeno que catapultó a Felipe González a La Moncloa en 1982 (y en menor medida, también a Zapatero años más tarde). Y tampoco es muy diferente de los resortes sociológicos en los que populismos y fascismos basaron su éxito en el pasado.


La Sexta columna (nunca mejor dicho).

Podemos ha sido una creación de ciertos medios. Se puede discutir si se trata de una estratégica partida de ajedrez que PIT ha decidido echarse con tales medios (como ha llegado a declarar con otras palabras), o si se trata de otra cosa.  Pero resulta difícil negar la afirmación anterior, lo cual obliga a pensar qué intereses tiene la derecha (que controla tales medios) en promocionar Podemos. Sobre esto ya me pronuncié a principios de año, antes de que Podemos comenzase a acaparar la atención pública: "La fontanería política que trajo cola (o coleta). ¿Por qué ciertos medios sistémicos se vuelcan con Pablo Iglesias y Monedero?".

Es evidente que Podemos es un ariete creado contra la izquierda, de ahí los publirreportajes obsesivos y programas monográficos que algunos medios le dedican. Desde un punto de vista de lo que debieran ser los medios de comunicación, estamos ante un hecho que entra en lo que podríamos considerar escándalo político y una forma de corrupción-prostitución del sistema político, en la medida en que unos medios privados relacionados con el capital, marcan el devenir político. Cierto que no es algo nuevo: PRISA, El Mundo, la COPE, etc., han venido haciéndolo desde siempre, pero posiblemente nunca se había alcanzado antes el nivel de intensidad que, por ejemplo, nos muestra La Sexta TV

Hasta ahora sabíamos que existía eso que se ha dado en llamar la "quinta columna", infiltrada por el enemigo como caballo de troya. Quizás ahora tengamos que hablar también de... La Sexta columna: en realidad, es así como se llama el espacio creado por el grupo corporativo Atresmedia en la web de La Sexta TV, para Pablo Iglesias. Si no queríais una taza de Podemos en La Sexta, ahora tenéis un olla entera a diario.



Tanto Pablo Iglesias Turrión como Juan Carlos Monedero, se han manifestado como dos políticos capaces de rivalizar en hipocresía con la "casta" del PPSOE. A menudo, se les ha llenado la boca criticando que los medios del capital condicionasen la vida política. ¿Pensarán ahora lo mismo? Quizás haya que aplicarles el refrán de: ven la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propioSi a un elector "de izquierdas", no le preocupa que Podemos sea una marioneta de la corporación Atresmedia, de Público, etc., mal vamos. 


Amoríos peligrosos.

Tanto ninismo y marcar distancias con la izquierda, desde el primer momento ha provocado un fenómeno curioso. Es verdad que muchos fachas han cargado contra Podemos y además de forma esperpéntica, pero otros en cambio han mostrado sus simpatías. Tanto que Podemos está teniendo problemas en algunos de sus círculos, debido al protagonismo en ellos de personas vinculadas a la ultraderecha.

Ya en mayo escribía sobre la seducción que Podemos ejercía sobre un periodista que políticamente está cercano a la extrema-derecha: Enrique de Diego (véase "Los cariñitos del facherío a Podemos. Al hilo de los piropos de Enrique de Diego.").



Este hecho no fue una anécdota. Por mucho que Podemos hable de los paracaidistas que se le han metido en el partido, la pregunta que debemos hacernos es por qué el partido Podemos ejerce esa atracción sobre cierto sector de la extrema-derechaLa explicación hemos de encontrarla en elementos que el discurso de Podemos comparte, sobre todo el ninismo político. Solo así se puede entender que un falangista como Ynestrillas declare esta semana lo siguiente:


Por estas y otras cosas, es normal que en Podemos comiencen algunos de sus afiliados a formularse preguntas incómodas e, incluso, a sospechar del circo político al que se han apuntado. En especial, cada vez hay más desconfianza sobre la modélica democracia interna que PIT prometía en contraposición a la "casta":







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Algunas entradas relacionadas en este blog

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Anexo 1
¡¿Que me dicen de derecha o de izquierda?!.. ¡¡Del medio, de esa gigantesca clase media!!

El siguiente vídeo lo reproducíamos en la 1ª parte de "La peligrosa y banal existencia del ni-ni político". Tanto solo son 48 segundos, pero no tienen desperdicio y resulta interesante para hablar de comparaciones.
Se trata del argentino Ricardo López Murphy durante una campaña electoral. López Murphy había sido economista jefe de FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas), un laboratorio ultraliberal de ideas y planes políticos y quizás uno de los más retrógados y reaccionarios de aquellos que llegaron a existir en su género en Latinoamérica. 
No os lo perdáis (la persona que lo subió a Youtube se excedió llenando la pantalla de créditos promocionales, estropeando la calidad; pero aún así merece la pena verlo).




Anexo 2


Los fascismos clásicos y los antecedentes del ninismo.

Como fenómeno político, el ninismo es muy antiguo. Florece especialmente en tiempos de crisis como ya dijimos, de anomia social, de fuerte desesperación colectiva... Como elemento ideológico, ha desempeñado un papel fundamental en la aparición de los fascismos en el siglo XX. El riesgo es que la historia se repita.

La anti-política y la negación de la dicotomía derecha-izquierda estuvieron presentes en el éxito del Partido Nacional-Socialista Obrero Alemán (NSDAP) de Hitler, como también el énfasis en la idea de "pueblo" (Volk) como concepto abstracto talismán que llega a identificarse y fundirse con la idea de "raza aria" (Volksgemeinschaft).

También el Partido Nacional Fascista de Mussolini convirtió en principio nuclear de su ideología el rechazo de la dicotomía derecha-izquierda, unido a una visceral crítica contra todos los partidos y políticos. Al igual que hacía Hitler, hablar del "Pueblo", ensalzar la idea de "pueblo", se convirtió en un tópico eficaz para conectar con las masas, estableciendo una fusión conceptual entre pueblo y Estado:  el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo.


Versión española del fascismo: Falange Española.

España no fue una excepción. En el discurso fundacional de Falange Española (Teatro de la Comedia de Madrid, 29 de octubre de 1933), su fundador José Antonio Primo de Rivera establecía los principios que habrían de regir la praxis del nuevo partido fascista español. No pocas de las consignas que salieron de la boca del fundador de Falange aquel día, vienen a ser parecidas (y en ocasiones son iguales) a las que enuncian ciertas iniciativas ni-ni y ciertos sectores de la indignación acrítica. A modo de ejemplo:

Vacuidad programática. "(...) seríamos un partido más si viniéramos a enunciar un programa de soluciones concretas (...) cuando se tiene un sentido permanente ante la Historia y ante la vida, ese propio sentido nos da las soluciones ante lo concreto, como el amor nos dice en qué caso debemos reñir y en qué caso nos debemos abrazar".

No somos un partido, sino un movimiento y no somos ni de derechas ni de izquierdas. "El movimiento de hoy, que no es de partido, sino que es un movimiento, casi podríamos decir un antipartido, sépase desde ahora, no es de derechas ni de izquierdas (...). Nuestro movimiento por nada atará sus destinos al interés de grupo o al interés de clase que anida bajo la división superficial de derechas e izquierdas".

Antipolítica / antipartidos. "Que desaparezcan los partidos políticos. Nadie ha nacido nunca miembro de un partido político; en cambio, nacemos todos miembros de una familia; somos todos vecinos de un Municipio; nos afanamos todos en el ejercicio de un trabajo. Pues si ésas son nuestras unidades naturales, si la familia y el Municipio y la corporación es en lo que de veras vivimos, ¿para qué necesitamos el instrumento intermediario y pernicioso de los partidos políticos, que, para unimos en grupos artificiales, empiezan por desunimos en nuestras realidades auténticas?"

Grandes palabras convertidas en vapor. "Queremos menos palabrería liberal y más respeto a la libertad profunda del hombre""El Estado liberal vino a depararnos la esclavitud económica""Queremos que no se canten derechos individuales de los que no pueden cumplirse nunca en casa de los famélicos, sino que se dé a todo hombre, a todo miembro de la comunidad política, por el hecho de serio, la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, justa y digna".

Imagino, estoy seguro, que si enviásemos un tuit apócrifo de Monedero o de Pablo Iglesias diciendo "está alzada la bandera. Ahora vamos a defenderla alegremente" (José Antonio, en el discurso mencionado), ninguno de sus seguidores y críticos llegaría a sospechar que se trata de un fake, lo que debiera hacernos pensar. Por eso, jugar con el ninismo es tan peligroso como jugar con fuego.

Grupos neofascistas en la España actual

Un eslogan que ha calado entre la indignación acrítica.

lunes, 19 de mayo de 2014

Contribuciones críticas sobre el 'Podemos' de Monedero y Pablo Iglesias (2). La traición por la imagen.


Imagen. En un episodio de Los Simpson, uno de los personajes veía a Dios en una patata frita.  Hay quien se ve a sí mismo en una tostada.


El pasado mes de febrero abrimos una serie del blog dedicada a presentar algunas contribuciones críticas sobre el partido Podemos, de autores ajenos a este blog. En aquella primera entrada reproducíamos dos artículos. Por un lado, el trabajo de la politóloga Ángeles Diez, titulado "Podemos, un fenómeno mediático que pretende ser político", un texto que fue publicado inicialmente en el blog cubano de Iroel Sánchez ("La pupila insomne"). Por otro lado, presentamos también el artículo de Fernando de Sagarra, titulado "El candidato", publicado en el blog "Rojo, ateo y cabrón".

En esta segunda entrada de la serie, presentamos un artículo de José Antonio Palao Errando, junto con un fragmento de un texto suyo anterior.

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Ficha técnica
Título: La traición por la imagen.
Autor: José Antonio Palao Errando
Fuente: Blog La suficiencia de lo obvio. Publicado 28 de abril de 2014.
Sobre el autor: José Antonio Palao Errando (Valencia, 1962) es Doctor en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Valencia. Ejerce como profesor de Teoría de la Imagen, Teorías de la Información Audiovisual y Sociedad del Conocimiento y Narrativa Audiovisual en la Universitat Jaume I de Castelló.
Nota sobre negrita e imagen. Las imágenes son del artículo original. La negrita es añadido nuestro.


La traición por la imagen
José Antonio Palao Errando

Esto es justo a donde yo apuntaba hace 3 meses. Llevo muchos años analizando e investigando la imagen, la televisión y los medios de comunicación para saber que tal y como están estructurados son un factor esencial para preservar la ignorancia de los electores y reproducir y propagar el estado de cosas en que nos encontramos. Pablo Iglesias viene de esa estructura y está siendo utilizado por ella, gracias a su narcisismo. No está usando su imagen para ganar unas elecciones, está siendo utilizado como imagen por el sistema para perpetuarse. Era el gran riesgo de su operación. Y él parece felizmente en la inopia.  En absoluto veo entre los que le defienden y entre sus votantes potenciales una posición de desvelamiento de los mecanismos de poder y de las formaciones discursivas sobre las que se apuntalan el capitalismo, el bipartidismo, la corrupción, etc.,  sino el simple revanchismo visceral y tertuliano que fue el gran instrumento del PP para volver al poder

De ahí que este chascarrillo de la tostada me haya hecho gracia después de ver la botella de vino, la camiseta, etc.  Podremos hablar del vacío y de la verdad como camino emancipatorio contra la realidad impuesta. Pero para ello es perentorio que la imagen no se use como tapón para ese vacío

No entiendo cómo algunos psicoanalistas le han dado a esta opción su apoyo. Bueno sí, algunos de los líderes del Círculo Podemos Psicoanalistas son gente que nunca se ha interesado por las formaciones identitarias que se articulan en la política española, por sus peculiares leyes discursivas que se alejan tanto de la realidad latinoamericana como de la europea y que no se han parado ni por un momento a analizar las estructura discursiva del juego mediático y electoral en el ámbito español. Simplemente nunca han sentido el más mínimo interés por España más que como lugar circunstancial de residencia. Me duele decirlo pero me dolió más comprobarlo.

La idea de un movimiento socio-político nucleado en torno a un o a una líder carismático, que parece funcionar en Argentina y otros países de América Latina, en España simplemente repugna, hasta a la derecha, porque lo más parecido que hemos tenido a eso fue el franquismo. No nos gustan los caudillos ni los salvadores de la patria. Aunque digan que son de izquierdas y que el programa se ha elaborado desde la base. No, si luego prestan su efigie a un logo que es en el que se va a condensar todo su mensaje político, no nos llamemos a engaño. Cuando entras en ese juego electoralista sabes que te vas a dirigir a una audiencia mucho mayor que aquellos que han participado en el proceso con espíritu militante. Y el mensaje para unos y para otros es tremendamente distinto. No se puede ser tan vilmente ingenuo como para no darse cuenta de eso y de que el candidato tiene una muy relevante responsabilidad enunciativa sobre el discurso político de la formación por la que se presenta. Y por su imagen.

Como me enerva que gente al parecer muy puesta en eso que se llama "ciencia política" decida soslayar el análisis semiótico y comunicativo de los discursos mediáticos y se lance a ellos como si fueran una herramienta benigna y transparente, ignorando los juegos de lenguaje y sus reglas, la pregnancia de los semblantes y de su potencia imaginaria y simbólica. Si Laclau pudiera ver desde su muy reciente tumba lo que se está haciendo en su nombre en España, probablemente se retorcería en ella. Una cosa es darle armas de lucha democrática a un pueblo y otra cosa es darle una vuelta de tuerca más a los imaginarios que lo oprimen y lo utilizan. No es de recibo usar en el logo de una formación política que se pretende popularmente subversiva, la imagen de un lider que goza de ella por haber sido polemista en un talk show. A Pablo Iglesias, y nadie se lo niega, le haría falta tiempo para convertirse en otra cosa. Pero tiene mucha prisa por verse, por contemplarse, por figurar. Para ser un líder popular hace falta un proceso discursivo que toque lo real del antagonismo. No se fabrican hegemonías con una operación de márketing. Sólo candidaturas electorales. No acabo de captar por qué después de años hablando del Discurso del Capitalista lacaniano, hemos pasado a hablar de hegemonías y significantes vacíos sin habernos tomado el tiempo de pensar la articulación teórica entre lo uno y lo otro. Y puede ser pensada. Seguro. 

Ojalá me equivoque, pero la Ley de Murphy ya nos advertía de que la tostada cae siempre del mismo lado. Sobre todo si nos empeñamos en usar siempre el mismo molde para el pan. Una lástima.





Y aquí, un vídeo: Pablo Iglesias y el aplauso fácil


Post scriptum:

Esto es una brevísima respuesta a algunos comentarios que he leído a este post en Facebook principalmente. A algunos les parece que critico a Podemos y al liderazgo de Pablo Iglesias porque se sale de los moldes de la "izquierda tradicional (o clásica)" (pedazo de oxímoron, que tristemente se ha convertido en una expresión de lo más natural). ¿No se dan cuenta de que esa interpretación es estrictamente bipartidisa? Es decir, ¿que se acoge a un esquema que concibe la política como un asunto electoral y proyecta falacias tertulianas y de talk show televisivo sin ver más allá, ni ser capaz de imaginar otro tipo de planteamiento?

Mi diagnóstico sobre todos los males de la política actual está hecho hace mucho tiempo: La comunicación ha suplantado a la acción y al pensamiento, que debían ser las misiones de la política. Ya no hay política sino comunicación política. Eso es lo que ha llevado a la ciudadanía, al pueblo, a estar a expensas de los partidos y su burocracia y de los grandes grupos mediáticos y su control de la agenda, esto es, a constituirse en comunidades de goce (pp. 49-73) pasivas y ha permitido todos los triunfos del neoliberalismo que han sumido a las clases populares (la inmensa mayoría) en la más absoluta impotencia democrática.

Pues bien, el núcleo de todas mis críticas a Podemos es que presentándose como una alternativa a ese estado de cosas, esto es, pretendiendo subvertir el sistema en tanto que "desempodera" al pueblo está cayendo en todas las trampas mediáticas del planteamiento político comunicativo que sería lo primero que debería combatir. No se trata de coger un trozo de pastel de la agenda. Se trataría de dinamitar el propio planteamiento comunicativo y los principios que permiten que esta agenda nos diga de qué podemos hablar y por tanto cuáles son las vías para pensar la realidad. El polemismo fatuo está en el centro de ello. Como decía Chomsky, -cito de memoria- lo que hace el sistema es propiciar que se hable con auténtico enconamiento de temas intrascendentes (los que la agenda mediática impuesta por grupos de comunicación, agentes económicos capitalistas y partidos parlamentarios y sindicatos integrados en el sistema) para que no se hable jamás de los temas realmente cruciales.

El clientelismo de la imagen del líder -un líder que ha forjado su imagen pública en estos pseudodebates- es precisamente la mejor manera de volver al redil de la comunicación política y del sistema mediático. Ése es el núcleo de todas mis críticas.

Se dice que es que el sistema tiene grietas que se pueden aprovechar. Perfecto, pero me parece imposible que quien vaya a aprovechar esas grietas en un líder que como tal (nada que ver con la persona) debe toda su imagen pública, de la que depende cada vez más lastimosamente su formación política, a esos mismos procedimientos que son la base del desempoderamiento de las masas, del pueblo, de la ciudadanía. Por eso he llamado a este post La traición por la imagenViendo las reacciones de defensa de su amado líder que regurgitan algunos de los adeptos de Podemos, propias de los más ultramontanos comportamientos de los espectadores de Intereconomía, me doy cuenta de que con las estrategias comunicativas de Pablo Iglesias no han hecho nada por transformar a las masas, al electorado pasivo, en un sujeto multitudinario capaz de enfrentarse al neoliberalismo desde fuera de sus redes, primero, y de encarar la transformación radical del capitalismo, después. Los descerebrados actúan como descerebrados. Una formación popular no puede quedar indemne de mantenerlos en sus filas. Por supuesto, que hay otra mucha gente que apoya a PIT desde una posición ética y reflexiva porque lo ven una baza capaz de oponerse al bipartidismo neoliberal y sus abusos. Pero estos ya venían así de casa, el discurso de Podemos no ha hecho nada por ellos, en ese sentido.

José Antonio Palao Errando
Fuente: Blog La suficiencia de lo obvio
Cabecera del blog de José Antonio Palao Errando









El artículo que hemos reproducido, hace mención a un texto anterior del autor, publicado el 24 de enero con el título "¿Por qué desconfío de Pablo Iglesias?". Ofrecemos un fragmento:
(...) Sin demasiado empacho, Pablo Iglesias ha cimentado su meteórica carrera política en un campo mediático como el de la tertulia, con la excusa de poner sobre el tapete valores antagónicos a los que se estaban defendiendo en emisoras de extrema derecha como Intereconomía. Pero la tertulia política mediática tiene una serie de reglas discursivas inviolables: predominan el grito y la consigna que eterizan en un pretérito perfecto posiciones absolutamente inamovibles (la izquierda siempre ha/ la derecha siempre ha) y que sólo admite argumentaciones simples y sometidas al ruido. Es algo típico del discurso político contemporáneo: el olvido del pensamiento y su suplantación por planteamientos comunicativos. No se trata de concienciar a las masas  -y por lo tanto, desmasificarlas- para comprender y transformar la realidad, sino de que te voten en masa. Y, para eso, cuanto más masificadas, mejor.
A partir de aquí, Pablo Iglesias parece haber confundido conceptos como esfera pública y sociedad civil, con agenda informativa y relevancia mediática. De ahí, que haciendo gala de una cierta endeblez intelectual, pese a presentarse en todas partes como profesor de “ciencia política”, haya decidido proyectar su figura mesiánica en unas elecciones con algo que él dice que no es un partido, sin darse cuenta que en el laberinto de espejos en que se ha metido, toda estructura enfocada a una contienda electoral es para la opinión pública un partido. Como los demás. (...)
Leer resto artículo aquí.
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Entradas relacionadas en el blog del viejo topo:

sábado, 10 de mayo de 2014

Los cariñitos del facherío a Podemos. Al hilo de los piropos de Enrique de Diego.



"Cada vez me parece más sugerente e interesante la opción de Podemos"
Enrique de Diego


Personalmente, considero que Podemos, y en particular el lanzamiento mediático de Pablo Iglesias Turrión, constituye uno de los más destacados timos políticos de los últimos años, después -lógicamente- del bipartidismo PP-PSOE. Nos hemos referido ya varias veces en este blog a Podemos, así que procuraré no repetirme. Al final tenéis los enlaces para consultar las entradas que hemos dedicado a este partido político, surgido del núcleo trotskista IA (de Santiago Alba Rico y Cía). 

Los lamentos de Pablo Iglesias por la falta de recursos de Podemos.

Aunque Pablo Iglesias Turrión se manifiesta llorón por la falta de recursos, su lamento no deja de estar cargado de cierta demagogia y cinismo político, ya que ningún otro partido -a excepción de PP, PSOE, CiU y PNV) ha contado y cuenta con el apoyo con el que ciertos medios sistémicos han beneficiado generosamente a Podemos. Esa publicidad gratuita, si hubiese que valorarla en términos económicos, alcanzaría una cifra monumental. Tanto es así, que Pablo Iglesias y Podemos sin esa publicidad serían nadie.

Los partidos necesitan recursos para hacerse oír, para llegar a la gente. En este sentido, esa falta de recursos de la que se lamenta Pablo Iglesias, es algo muy relativo, ya que la plataforma publicitaria de la que disfruta Podemos está al alcance sólo de los partidos privilegiados que gozan de la bendición mediática.  

En ciertos aspectos, el lanzamiento que algunos medios del capital han hecho de Podemos y Pablo Iglesias, recuerdan a lo sucedido en su día cuando desde la caverna mediática se promocionó e impulsó la UPyD de Rosa Díez. De hecho, Rosa Díez y Pablo Iglesias Turrión son dos personajes que ofrecen muchas coincidencias.

Los medios siempre están detrás, condicionando la vida política. En la Transición, convirtieron lo que era un partidito de amiguetes, el PSOE (R), en un gran partido, neutralizando el peligro potencial que suponía el Partido Comunista de España (PCE). Luego resultaron decisivos para blindar el bipartidismo que hemos sufrido. Como resultaron decisivos a la hora de sabotear y bloquear el desarrollo de Izquierda Unida, para evitar que hubiese una izquierda real con posibilidades. Y ahora, los medios (ciertos medios) nos brindan una nueva muestra de su poder, volcándose con Podemos. 

En el fondo tenía razón Juan Carlos Monedero, cuando afirmaba "todo lo que tiene que ver con los medios de comunicación, es una mercancía" (notas personales recogidas durante la intervención de Monedero en la presentación oficial del Frente Cívico en A Coruña, 18-1-2014). Lo que olvida Monedero, es que eso incluye a Podemos, ya que es la última mercancía política lanzada por los medios sistémicos en el mercado electoral. Básicamente como un intento para frenar el ascenso de Izquierda Unida, de lo cual se beneficiará sobre todo el PSOE, ya que Podemos no constituye amenaza alguna para el status quo

La vacuidad del discurso.

Una de las muchas críticas que hacíamos a Podemos en las anteriores entradas del blog, tiene que ver con la vaporosidad de su discurso, la ambigüedad y la falta de concreción conceptual y programática, pero también ideológica. En realidad es algo intencionado por parte de sus dos principales promotores, Pablo Iglesias Turrión y Juan Carlos Monedero. Desde aquella famosa frase del primero,  en la que afirmaba que ya no tenía sentido hablar de izquierda ni de derecha, Podemos ha ido profundizando en ese discurso populista y vacío, pero muy efectista. Esto no es nuevo en política; le dio cierto resultado anteriormente (y le sigue dando) a Rosa Díez y a UpyD. Es lo que muchos calificamos de ninismo político (ver "La peligrosa y banal existencia del ni-ni político. De semejanzas curiosas y agujeros negros ideológicos 2º parte")

En este sentido, el discurso de Podemos pivota en buena media sobre consignas muy vagas, efectistas y fáciles de asimilar por un electorado acostumbrado a la política sensacionalista, la política espectáculo, la política de la frase hecha que puede ser expresada por Rajoy, Rubalcaba, Pablo Iglesias o Perico de los palotes sin que se note la diferencia. Consignas que sin embargo carecen de contenido concreto.

En ocasiones son perogrulladas con las que cualquiera podría estar e acuerdo, con independencia de su ideología. Tanto el PSOE como el PP han sido los grandes maestros de estas consignas de perogrullo, utilizables por un partido u otro, ya que ideológicamente son muy neutras precisamente por su falta de concreción. En una de las entradas anteriores, calificaba esto de beatriztaleguización del discurso político (en tanto que la gloria fugaz de la que disfrutó Beatriz Talegón en su momento, en buena medida se basaba en este tipo de discurso). Ejemplo:
"Democracia es la señora de la limpieza sobre la señora del abrigo de pieles. Es repartir el poder entre la gente normal" (@ahorapodemos).
Otras veces abundan las consignas poéticas muy retóricas y sin chicha concreta, que llegan a rayar la cursilería de salón parroquial: 
"Porque en España ya hay un incontenible anhelo de mar.Y tod@s estamos construyendo miles de barcos para surcalo junt@s"  /  "si somos mayoría somos alegría" (@MonederoJC)  /  "somos una fábrica de amor"  (@MonederoJC)  /  "Nuestra bandera son todas las personas dignas y decentes con derecho a sonreír" (@ahorapodemos, Monedero)  /  "Queremos ser la nota de una nueva canción que toquemos entre todos y entre todas" (@ahorapodemos, @Pablo_Iglesias_) / "la izquierda es un aire de familia" (Monedero)
Pero aquellas consignas que más éxito tienen, de las utilizadas por Podemos, son las que enfatizan el antipolítico lema "todos los políticos son iguales", y que -evitando hacer una crítica al capitalismo- focalizan los problemas en los políticos, en lugar de incidir en la naturaleza de la crisis sistémica y en la lucha de clases. Con mucho acierto, Carlos Martinez decía en su Twitter (‏@carlosmartinez) "Los que creen que el problema es de la "clase política" son los que asumen y se conforman con el capitalismo".

En la 1ª parte de "La peligrosa y banal existencia del ni-ni político"decíamos que lo anterior constituye un tópico político que se remonta al franquismo y que ha sobrevivido como imaginario colectivo en la democracia, en buena medida porque los medios más reaccionarios se han encargado de alimentarlo. Cuando Podemos habla de la "casta política", lo que tanto gusta escuchar a la gente, está reforzando el discurso que la caverna mediática enfatiza todos los días y que ha calado en la mentalidad colectiva. Cuanto más hacia la extrema derecha miramos, más escucharemos hablar de "casta política", un término que los partidos fascistas y proto-fascistas han convertido en talismán dialéctico (algo que ya hizo el fascismo clásico en su época; por ejemplo, José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española). 


De las coincidencia con González Quirós (VOX) a los cariños dialécticos de Enrique de Diego.


José Luis González Quirós (Vox), con Pablo Iglesias (Podemos), durante su participación en la mencionada tertulia del programa Julia en la onda.

No es de extrañar, pues, que acaben dándose coincidencias que justificarían la intervención del loquero con su camisa de fuerza. Así, por ejemplo, en una entrada anterior ya mencionamos lo kafkiano que resultó el diálogo entre Pablo Iglesias y José Luis González Quirós, presidente del partido de derecha radical VOX (prácticamente extrema-derecha), en la tertulia radiofónica de Julia Otero (programa Julia en la onda). Uno y otro soltaron consignas habituales de sus discursos y la cantidad de aspectos en los que ambos estaban de acuerdo, acabó motivando el comentario sarcástico de Julia Otero. Cuando la ideología es difusa y se recurren a tópicos casposos, suelen darse coincidencias aparentemente tan extrañas como que Pablo Iglesias y González Quirós estuviesen de acuerdo en tantas cosas

No fue ni la primera ni la última vez que se dieron coincidencias así de raras. Voy a referirme a los cariños dialécticos que estos días ha dedicado a Podemos un periodistas abonado cada vez más al nido de la extrema derecha, Enrique de Diego. Previamente, para los despistados, refrescaré la memoria sobre quién esta persona, cuyos planteamientos entran de lleno en coordenadas ideológicas neofascistas.


Enrique de Diego

Enrique de Diego es un periodista que trabajó para diferentes medios: el diario ABC, la revista Época, etc. Se trata de un radical anticomunista (antisocialista en general), que, pese a que le gusta autodefinirse como un "liberal clásico", mantiene una línea política de extrema derecha. Se ha hecho muy popular a causa de su catalanofobia y vascofobia y de sus críticas al PP, por considerar que éste es un partido demasiado moderado y poco "patriota".

Enrique de Diego es promotor de la Plataforma de las Clases Medias y del partido Regeneración, aunque también ha llegado a pedir el voto para Alternativa Española (AES), una organización neofascista formada por antiguos militantes de Fuerza Nueva. De hecho, AES es considerado como el partido heredero de la organización fascista que en su día lideró Blas Piñar; se constituyó con el apoyo de Fuerza Nueva Editorial y tuvo su primera sede en las instalaciones de esa editora.


Manifestación de Alternativa Española(AES)

Para ubicar ideológicamente a Enrique de Diego, veamos algunos de sus tuits:

Sobre el teniente coronel Tejero (el militar que secuestró el Congreso en el fallido golpe de estado del 23F de 1981, un franquista alineado siempre con la extrema derecha española), esto es lo que opina Enrique de Diego:



Catalanofobia y vascofobia. Apología del golpismo militar:




Especialmente salvaje es el tuit en el que desea que Artus Mas corra la misma suerte que Lluís Company, el último presidente de la Generalitat en la República, capturado posteriormente por la Gestapo en Francia, entregado al régimen de Franco, torturado y fusilado finalmente por los fascistas:




Con frecuencia difunde tuits de grupos y personas falangistas. Un botón de muestra:




Antes mencionábamos que el discurso de Podemos recurre insistentemente a consignas que no dejan de ser perogrulladas, que cualquiera -desde la extrema derecha a la izquierda más antisistémica- podría compartir precisamente por su vaguedad. Por eso, si alguien firmase como Podemos el siguiente tuit de Enrique de Diego, nadie notaría la diferencia:



¿Se va entendiendo ahora nuestra crítica al discurso de Podemos?

Pero también decíamos que Podemos utiliza consignas que forman parte del léxico ideológico de la caverna mediática y de la extrema derecha, como por ejemplo hablar de "casta política" y sobre todo focalizar los problemas sobre los políticos y partidos políticos, en lugar de promover un discurso de clase y crítico con el capitalismo. Veamos algunas convergencias dialógicas siguiendo con los ejemplos de los tuits de Enrique de Diego, y de paso también tuits de publicidad que hace este señor de partidos similares a Podemos, como Partido X; e igualmente, su "bendición" del voto en blanco y de la abstención. Lo mismo que le sucede a Pablo Iglesias y a Monedero, también a Enrique de Diego le encanta hablar de "casta política":




Por supuesto, también manifiesta sus simpatías por el partido Movimiento Red, encabezado el juez Elpidio Silva, otro gran ególatra como Pablo Iglesias que, como éste, está encantado de haberse conocido a sí mismo. No obstante, quien acapara las mayores simpatías de este filofascista, es el partido VOX, que surgió a la derecha de la derecha española:



El caso es que desde hace un tiempo, Enrique de Diego también se dedica a echarle flores a Podemos, el único partido, de lo que él considera "izquierda", que salva de su particular quema inquisitorial. La sorpresa que en muchos ha provocado (aunque a otros no nos ha extrañado en absoluto), hizo que ayer Enrique de Diego tuviese que aclarar que sus tuits de simpatía hacia Podemos eran del todo sinceros, y que expresaban su pensamiento sobre el partido que encabeza el showman televisivo Pablo Iglesias. También retuitea mensajes de otros usuarios de Twitter ideológicamente afines, con un contenido laudatorio sobre Podemos. He seleccionado unos pocos ejemplos para no cansar:


En definitiva, a Enrique de Diego le gusta Podemos, la única "izquierda", según él, que merece la pena.

Cuando en su momento dije que Podemos era una nueva UPyD, hubo gente que se lo tomó en broma o con enfado. Sigo pensándolo: a Rosa Díez le ha salido un imitador. Ambos personajes políticos comparten muchas características y los dos son un producto de la factoría mediática experta en fabricar líderes políticos en serie

"Decir a la gente lo que quiere escuchar no es hacer pedagogía, es hacer demagogia"

He planteado unas coincidencias que debieran hacer pensar al simpatizante de Podemos. Lo importante es la conclusión que pueda extraerse de todo esto. Personalmente, me quedo con una reflexión, anticipando una entrada de blog que publicaré la próxima semana.

El objetivo final de la izquierda política, es conseguir la profunda transformación social que supone superar, a la larga, el modo de producción capitalista. Esta irrenunciable meta final, que - nos guste o no- requerirá de larguísimas transiciones, será una consecuencia de la lucha de clases que los trabajadores sean capaces de desarrollar, lo que a su vez exige que previamente exista "masa crítica". Ésta se forma a través de la conciencia de clase y aquí es donde radica la principal misión a desempeñar por parte de las organizaciones y movimientos de la izquierda política. Corresponde a estos y a sus líderes, hacer pedagogía política, contribuir a que la gente entienda la naturaleza del capitalismo y de sus crisis y que, en consecuencia, los trabajadores tomen conciencia de clase. En otras palabras, la izquierda debe tratar de desempeñar un rol de agente de socialización política.

Si me apuráis, hasta diría que esta labor pedagógica es más importante que el resultado electoral en un momento dado. Renunciar a esta pedagogía -que supone muchas veces decir cosas que no agradan a la gente-; dedicarse, para conseguir votos, a decir aquello que a la gente le gusta escuchar tal como hace Podemos, no solamente resulta irresponsable, sino que también supone un ejercicio de demagogia. No hace mucho, Paco Arnau lo expresaba muy bien en un tuit (@ciudadfutura), de manera breve, concisa y contundente:
"Decir a la gente lo que quiere escuchar no es hacer pedagogía, es hacer demagogia. Ojo con esto"







Añadido posterior. Un lector nos dice (ver comentarios) que "la información sobre Enrique de Diego está algo desfasada. Lo último que hizo fue ser de la junta directa directiva de SOLUCIONA, partido ligado a la página racista "Alerta Digital". Antes había participado en diversas manifestaciones organizadas por lo que se ahora se presenta a las elecciones como "La España en Marcha", en PxC, etc".


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