Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones primarias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones primarias. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de noviembre de 2014

Podemos y la amenaza de cisma en Izquierda Unida


A menudo accedemos al sentido de los hechos sociales a través de los pequeños detalles, de anécdotas que pasan desapercibidas, de la lectura entre líneas... Y lo particular, con frecuencia, nos permite reflexionar sobre lo que es más general. 

Ayer me encontré con una anécdota tuitera, aparentemente sin mayor importancia. Se trata de un tuit de Isabel María Morales Aranjuez, militante de Podemos, escritora y parece que profesora universitaria (hay quien empieza ya a denominar a Podemos la dictadura del profesorado). El tuit recogía el titular de madridiario.es sobre la entrevista a Tania Sánchez, acompañado de una foto de ésta y un enlace a la noticia. A su vez fue retuiteado por la propia candidata de IU:



Obviamente es un tuit que pretende transmitir apoyo a la candidata de IUCM, un tuit amistoso que ensalza implícitamente la figura de Tania Sánchez, al invitarnos a leer una entrevista que es un respaldo a su campaña.

No pude evitar expresar mi opinión de forma críptica. Tania Sánchez tuvo la cortesía de contestar (agradezco y valoro sinceramente su gentileza):



La atención al detalle, a lo particular, a lo que en apariencia no va más allá de la simple anécdota - tal como un simple tuit como el que acabo de reproducir -, puede estar condensando significados que trascienden el contenido del propio mensaje. Lo particular se convierte entonces en disculpa para reflexionar sobre algo más general, y la observación micro acaba conduciendo a una perspectiva de conjunto.

La respuesta de Tania Sánchez no tiene mayor interés ahora. Lo que me parece significativo es que el tuit de Isabel Aranjuez no es algo aislado, sino que refleja el apoyo y simpatías que los militantes y simpatizantes de Podemos muestran por Tania Sánchez. En otras palabras, Isabel Aranjuez recoge el sentir de muchos (o de la mayoría) de sus compañeros de partido; su tuit tiene mucho de eco podemistaLa pregunta es "¿por qué?" ¿Por qué Tania Sánchez y no alguno de los otros candidatos? Al formularnos la pregunta empezamos a trascender el nivel particular del cual arrancamos, para entrar en una dimensión de más alcance.

Salvando las distancias, me recuerda al entusiasta apoyo que simpatizantes del PSOE mostraban hace tiempo por Gaspar Llamazares: nada valía en IU excepto el ex-coordinaor de la formación; hasta resultaba sorprendente ver el apoyo que Llamazares recibía en foros y redes sociales por parte de seguidores del PSOE, aunque nunca le fuesen a votar. ¿Se puede establecer un parangón entre ambos casos? Yo creo que sí. Dejémoslo, cuando menos, en interrogante: ¿es Tania Sánchez con respecto a Podemos lo que Llamazares fue con respecto al PSOE en relación con las filias recibidas?

Pero regresemos de nuevo a lo particular, a la cuenta de Twitter de la podemista Isabel Aranjuez, a la que tomo como ejemplo paradigmático. En las últimas 24 horas, ha debido de enviar tranquilamente entre 300 y 400 tuits; fertilidad tuitera. Se trata de una palmera entusiasta de Podemos y casi todos sus tuits son mensajes de loa y alabanza al partido al que publico.es le hizo la puesta de largo en el circo político. Isabel Aranjuez tiene mucho de perfil podemista. Me he limitado a leer los tuits de las últimas 24 horas y no encontré un solo mensaje negativo contra IU. Pero sí unos cuantos en positivo: dos referidos a Tania Sánchez, cuatro referidos a Alberto Garzón y cinco a Llamazares. ¿Significativo? Bien... estamos en lo particular, en la anécdota, pero... ¿hasta qué punto esto es un botón de muestra? Un botón de muestra... ¿de qué?




Las filias y fobias a menudo expresan significados profundos. Estoy seguro que si preguntásemos a los seguidores de Podemos por sus preferencias en las primarias de IUCM, la mayoría se decantarían por Tania Sánchez. Como estoy seguro que Isabel Aranjuez recoge el mismo sentir de simpatía que despierta Llamazares entre los podemos, y mucho más en el caso de Alberto Garzón (qué simbólico es ese "¡BRAVO!" expresado por una particular podemista). Dejo otra pregunta:  ¿qué tienen en común aquellos de IU que despiertan la simpatía de Podemos? 

Opino que en Izquierda Unida hay dos sectores claramente opuestos en relación con el partido de PIT: los que consideran que Podemos forma parte del enemigo (en tanto que forma parte de la estrategia política organizada por el enemigo para crear un muro de contención contra la izquierda), y aquellos otros que ven a Podemos como un posible aliado y como objeto político de deseo de convergencia. El divorcio y el desencuentro entre ambos sectores no puede ser mayor y la desconfianza mutua podría llegar a ser una amenaza de hacer saltar por los aires a Izquierda Unida (por eso es tan necesario alguien como Cayo Lara, ya que son pocos los que están en condiciones de evitar el peligro cismático).

Tal desencuentro se extiende al principal partido de IU, el PCE. Hasta diría que el desamor tiene su origen en sectores del propio PCE. Por ejemplo me pregunto si acaso el "Leonardo da Vinci" de Podemos no fue Julio Anguita y su experimento con gaseosa del Frente Cívico. Como tampoco puedo dejar de preguntarme por la chocante ambigüedad de gente destacada como Monereo. Por no hablar de la posición que respecto a Podemos mantiene el futuro candidato de IU a la presidencia de gobierno, Alberto Garzón, ganador del casting mediático organizado por los mismos medios que patrocinan publicitariamente a Podemos.

De manera que la anécdota mencionada sobre Tania Sánchez e Isabel Aranjuez, no deja de ser una invitación a reflexionar sobre el riesgo de cisma que se vive en IU, entre los que miran a Podemos con ojitos de deseo y aleteo seductor de pestañas (recibiendo la filia coletera como reciprocidad); y los que ven en Podemos un instrumento del enemigo, una respuesta sistémica para domesticar la indignación social, un antibiótico contra la lucha de clases (recibiendo la fobia coletera como reciprocidad). De filias y de fobias.

El antagonismo no puede ser mayor y el divorcio es mucho más que una mera cuestión de estrategia política, ya que detrás de lo aparente se trata también (y sobre todo y más que nada) de un divorcio ideológico, entre quienes se empeñan en reeditar una nueva versión de la socialdemocracia (la cual tiene bastante peso en IU e incluso en algún sector de notables del PCE) y los que apuestan por una IU orientada nítidamente hacia coordenadas de izquierdas, anticapitalistas sin complejos. Los primeros viven bajo el síndrome del electoralismo, de la urgencia electoral, tratando de mostrar como verdad incuestionable algo que es muy discutible: el tópico de que 'nunca tendremos una oportunidad así' (algo parecido decía el PCE en la Transición, lo que le condujo al abismo). Los segundos, apuestan por la superación del electoralismo y por pacientes estrategias de largo alcance. Despectivamente, a los primeros les gusta decir de los segundos que viven en la 'estética de la derrota', argumento que viene muy bien para legitimar el progresivo deslizamiento hacia la socialdemocracia, antesala del socioliberalismo. 

Decía Monedero que IU debía ser reducida a cenizas, desaparecer, y que IU también es "casta". Una buena parte de las bases de IU han tomado buena nota de esas cosas, pero parece que hay notables en la organización que ven en Podemos la pareja ideal de baile, soñando quizás con llevársela al huerto al terminar la fiesta.

El PCE pagó muy cara su obsesión electoralisa, su urgencia electoral en las primeras etapas de la segunda restauración borbónica. Si IU repite el mismo error, puede acabar pagándolo muy caro también.

@VigneVT
blogdelviejotopo

domingo, 26 de octubre de 2014

La decisión de Tania Sánchez. Primarias en IUCM.






Tania Sánchez Melero. Diputada de IU en la Asamblea de Madrid. Se presenta a las elecciones primarias que han de elegir candidato/a para las elecciones autonómicas en Madrid. 

Personalmente no comparto la lógica de un sistema de primarias en el que pueden votar personas no militantes. Pero no quiero tocar ese tema ahora. Tampoco voy a entrar en consideraciones que tengan que ver con el posicionamiento de Tania Sánchez en el tablero del ajedrez político de IUCM. Y tampoco quiero entrar en valoraciones de tipo ideológico. A pesar de que me encantaría pronunciarme en detalle sobre esas tres cuestiones, quiero centrarme exclusivamente en un tema de naturaleza ética.

Como ella misma reconoce, Tania Sánchez es asidua a determinados programas de TV. En su blog cita varios de estos programas: Al rojo vivo, Las mañanas de Cuatro, El programa de Ana Rosa o La Sexta noche.

Los medios son una industria, un negocio... Pero también tienen una clara función de instrumentos configuradores de la opinión pública (en lenguaje marxista, son instrumentos de reproducción de la ideología dominante) y de control político. Una de las formas en la que los medios ejercen dicho control, es promocionando a unos políticos en detrimento de otros. Incluso hasta se permiten decidir qué políticos van a promocionar de una organización como es Izquierda Unida. 

Al margen de cualquier otra consideración, me pregunto si resulta ético que Tania Sánchez siga participando asiduamente en programas televisivos (que entre otras cosas le permiten su promoción política) mientras dure el proceso de elecciones primarias

Es posible que el impacto que pueda tener su aparición en la TV entre la militancia de IU, sea relativo, ya que el proceso de toma de decisiones por parte de los militantes se basa en variables bastante independientes de lo que pueda o no aparecer en TV. Pero no olvidemos que en estas elecciones podrán votar personas que no son militantes. El conocimiento que estas otras personas tienen de la realidad de IU y de la adecuación de los candidatos a las ideas y programas que defiende la organización, es mínimo. De manera que la opinión de aquellos que siendo ajenos a IU podrán votar, en buena medida sí estará muy condicionada por la imagen mediática de los candidatos.

En este sentido, la aparición insistente de un candidato en tertulias de TV (Tania Sánchez) supone una ventaja que rompe las condiciones de igualdad que deben darse entre los distintos candidatos en un proceso de esta naturaleza. Unas elecciones en las que una parte se beneficia de un apoyo mediático que es negado a otras partes, no son elecciones del todo limpias y tienen su parte de tongo, en tanto ese factor de desigualdad pudiera resultar decisivo en los resultados.

Aunque Tania Sánchez ha recibido peticiones para que suspenda sus apariciones televisivas mientras dure el proceso electoral, parece que se ha negado a ello. Por ello, la decisión de Tania Sánchez opino que choca con la ética política que debe imperar en la izquierda y en una organización como es IU. Rechazar la igualdad de condiciones, bien pudiera ser interpretado como ansia de poder, como un todo vale, y no es eso. ¿Qué credibilidad tendrá su mensaje de renovación si comienza actuando de una manera que parece poco ejemplar?

Sin entrar en otras valoraciones, creo que Tania Sánchez se equivoca en su decisión de no suspender temporalmente sus intervenciones en las tertulias televisivas. Ni resulta justo ni ético ese proceder. La izquierda es siempre la defensa de la igualdad. En las primarias de IUCM, no habrá igualdad de condiciones. Será un proceso viciado y sesgado cuando menos en parte. El tema puede ser abordado desde diferentes dimensiones. Apenas subrayo una, la más importante: la ética.

@VigneVT
blogdelviejotopo.blogspot.com.es

martes, 11 de febrero de 2014

Contribuciones críticas sobre el 'Podemos' de Monedero y Pablo Iglesias (1).



Imagen: arquitecturas imposibles de Jim Kazanjian'Untitled structure' (2007)

Iniciamos una serie de recopilación de contribuciones críticas en torno a la iniciativa "Podemos", impulsada por Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, con el apoyo del partido trotskista Izquierda Anticapitalista.

La primera de estas contribuciones es de Ángeles Diez Rodríguez, doctora en CC. Políticas y Sociología y profesora de la Universidad Complutense de Madrid. Es un artículo publicado inicialmente en el blog La pupila insomne, del periodista y escritor cubano Iroel Sánchez. Se titula "Podemos, un fenómeno mediático que pretende ser político (1/3)" e interpretamos que es la primera parte de un artículo más amplio. La autora plantea la irrupción de Podemos en el contexto de la crisis política y económica del sistema y de la creciente contestación social,  para terminar con una reflexión que puede resultar paradójica para muchos: "la vía electoral de Podemos sería la opción más viable para la continuidad del régimen", a través del "lanzamiento de una figura mediática que viabilice una opción consensuada" encaminada a neutralizar el peligro de contestación social y la amenaza para el status quo. Se esté o no de acuerdo con algunas de las cosas que mantiene la autora del artículo, no cabe duda de que la reflexión que plantea merece la pena ser tenida muy en cuenta.

La segunda contribución recopilada es un breve artículo de Fernando de Sagarra, titulado "El candidato", publicado en su blog Rojo, ateo y cabrón. No hace mención explícita a Podemos, pero sí a uno de los ejes principales de la propagando de esta iniciativa: los procesos de primarias abiertos. En clave de ironía y sarcasmo, el autor desmitifica la que es una de las principales bazas no sólo de Podemos, sino también de otras agrupaciones políticas y sectores empeñados en presentar las primarias abiertas como si fuesen una panacea. Artículo muy corto pero incisivo y lúcido.

Las cursivas y negritas son de los textos originales.

*  *  *

Podemos, un fenómeno mediático que pretende ser político (1/3) 
Ángeles Diez 


Nunca antes una candidatura electoral tuvo que ser tan justificada. Nunca un candidato tuvo que explicar tanto por qué se presentaba a las elecciones, ni tuvo ningún nominado a candidato que convencer a sus posibles electores de que se autoproclamaba candidato aunque en realidad eran los electores quienes, aun sin saberlo, le proclamaban candidato. Nunca un aspirante a representante tuvo tantas veces que decir que no aspiraba a representar a quienes se negaban a ser representados aunque en el fondo sí representaba lo que ellos proclamaban. Ni tuvo que decir tantas veces que su propuesta era de unidad y participación. Ni hubo candidato a las elecciones europeas que “desde abajo y desde la izquierda” tuviera tanto apoyo desde arriba y desde la derecha, desde los medios masivos y desde los medios alternativos.

El “we can” español ha tambaleado de nuevo la convulsa vida social volviendo a colocar en el terreno de la contabilidad política el conflicto social.  Este desenfoque,  este tratar de embridar de nuevo al 15M, es decir, tratar de encauzar el recalentamiento social que tan peligroso resulta para la institucionalidad, se intentó ya en los primeros momentos del estallido social que significó el 15M. Mayo del 2011 fue la peligrosa eclosión de la doble crisis que vive este país: la económica y la del sistema político. La primera, común al resto de Europa, no supone mayor peligro para el poder que la implementación de un nuevo ciclo de acumulación corrigiendo los desmanes –según las instancias económicas- del capital financiero, el reto está en conseguir la aceptación social combinando la represión y el control ideológico. Pero si el sistema político entra en crisis y si resulta incapaz de controlar el conflicto, entonces, empiezan a sonar las alarmas. Son esas mismas alarmas que empezaron a sonar a mediados de los años 70 cuando el modelo económico español daba muestras de agotamiento, la muerte del dictador y el conflicto social suponían un cierto peligro para la continuidad del régimen capitalista. Peligro cierto o mera posibilidad el capital no escatimó medidas preventivas.

Ahora, como entonces, el presente sólo puede leerse desde el pasado. Dice Bensaïd “quien no tiene memoria ni de derrotas ni de victorias pasadas tampoco tiene demasiado futuro. El puro “presente del grito” no construye una política”[1] Como entonces, este presente de continuos estallidos, de calmas tensas, de búsquedas de referentes, no  constituye en sí mismo una propuesta política (de poder), ni es en sí mismo un proceso revolucionario, aunque lleve en su seno gérmenes revolucionarios y apunte a crear las condiciones subjetivas para la ruptura revolucionaria. Los gritos de estos últimos años (Prestige, No a la guerra, 15M, Stop desahucios, escraches, mareas verde, blanca, los mineros, las huelgas sectoriales, Gamonal) expresan resistencias con una potencialidad revolucionaria que no se está dando en ninguno de los países europeos, ni siquiera en los del sur –Grecia, Portugal, Italia- afectados en igual o mayor grado por el saqueo económico pero quizás menos marcados por la deslegitimación del sistema político. El 15M ha significado y significa la convergencia de las potencialidades presentes, la posibilidad de construcción de un sujeto político transformador, de ruptura con la institucionalidad del régimen, de momento sólo una posibilidad.

A mediados de los años setenta España vivió una encrucijada parecida. Entonces se planteó el dilema: ruptura o reforma. Del lado de la ruptura, consciente o inconscientemente, los jornaleros, los obreros explotados, los parados, los jóvenes sin futuro, la memoria de las víctimas del franquismo, los fusilados de las cunetas, los represaliados políticos… Del lado de la reforma, la clase política emergente, los nostálgicos resignados, las clases medias amenazadas, los obreros acomodados, los aspirantes a europeos, los intelectuales miedosos…Del lado de la ruptura, la memoria. Del lado de la reforma, el olvido.

Nuestra guerra civil fue un momento de excepcionalidad donde la explotación, la miseria, el hambre, pero también la conciencia de otro mundo posible construyeron el poder popular que se enfrentó al fascismo –el de dentro y el de fuera. No se fracasó, se sufrió la primera derrota del siglo XX, nuestra segunda derrota fue la Transición. A finales de los años 70, el miedo del poder a una posibilidad revolucionaria decantó el proceso hacia la reforma que llamaron la Transición española. Un producto que posteriormente tendría un alto valor de exportación. Todos los poderes, constituidos y constituyentes, se articularon en una estrategia común para conjurar la ruptura.

También entonces el conflicto social se daba en todos los ámbitos, en los centros de trabajo, en los barrios, en el campo, en la educación. La institucionalidad política, lastrada por el aparato franquista, se mostraba incapaz de reconducir el proceso. De ahí que, desde fuera y desde dentro, hubiera que favorecer y alimentar una “tercera vía”: un líder, una consigna vacía y un consenso. El régimen se travestiría, el miedo de los intelectuales –siempre con un pie en el estribo- los convertiría en bisagras de la reforma, las promesas europeistas alimentarían las esperanzas de bienestar, y la democratización del consumo sedaría los cuerpos y las mentes. Así se fraguó, desde el poder el centro de la UCD, luego el cambio del PSOE, después la democracia de todos los partidos.

En la coyuntura actual, tomando cierta distancia respecto de la retórica mediática. La propuesta de la plataforma Podemos, no se diferencia gran cosa de la propuesta normalizadora que significó la Transición española. La diferencia más significativa es que las elecciones se han convertido en el instrumento normalizador, en el cauce adecuado para restaurar el orden, igualmente adecuado para una derecha sin legitimidad suficiente y para una izquierda aún asustada por la guerra civil. Ilustración de esta situación es la valoración tan positiva de la policía, según el barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), justo cuando aumenta la represión.

Desde el 2011 cuando el 15M visibiliza el resquebrajamiento de la legitimidad del sistema político (“lo llaman democracia y no lo es”, “no nos representan”) el régimen baraja distintas opciones de continuidad: a) la restauración autoritaria (aumento de la represión y el control social, silenciamiento de las protestas, estabilización del sistema económico, amedrentamiento de las clases medias, reforzamiento de la ultraderecha), b) un gran pacto de salvación nacional (acuerdos entre la clase política para garantizar la estabilidad económica) c) canalización y normalización de la protesta.

Los dos primeros escenarios no están teniendo ni los apoyos ni la fuerza suficiente, el primero encuentra rechazo en Europa, demasiado riesgo para la economía, el segundo carece de base social, el tercero está por testarse, todo dependerá del acierto en la elección de los personajes a promover, de la potencia de las consignas y de la fabricación del consenso necesario. Objetivamente, el “we can” español se inscribe en este tercer escenario. Evidentemente, nada de lo que aquí planteo es el resultado de ninguna conspiración, se trata sólo del resultado no intencional de acciones que sí son intencionales. Es la propia coyuntura la que favorece, la que genera la oportunidad, para el lanzamiento de una figura mediática que viabilice una opción consensuada. Se trata de una coyuntura distinta a la del 2009 cuando Izquierda Anticapitalista, escindida de Izquierda Unida (IU) no contaba con ninguna figura capaz de arrastrar el voto de la izquierda social que perdía IU; ahora parece haberla encontrado.

Medios de comunicación, liderazgo e institucionalización son las tres patas que tratan de estabilizar la “democracia” española, o lo que es igual, de legitimar el golpe autoritario que necesita la economía. Si el conflicto social no hace viable la relegitimación de los partidos políticos la opción más razonable –desde la perspectiva del poder- será la relegitimación del sistema por la vía electoral. Frente a la acumulación de poder que representa Gamonal, frente a la reapropiación de lo político o frente al conflicto transformador, la vía electoral de Podemos sería la opción más viable para la continuidad del régimen.

Un proceso revolucionario es una potencialidad que aspira a convertirse en probabilidad. En el camino se entreveran momentos de calma con estallidos sociales y ambos tributan al proceso de acumulación de poder. Pero también en estos momentos las fuerzas conservadoras hacen su trabajo. Desde el punto de vista del análisis político este me parece que es el momento que vivimos.

Mi abuela que era campesina, religiosa y de Valladolid decía que “de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”.

[1] Daniel Bensaïd (2013): La política como arte estratégico, Viento Sur, Madrid, pág. 29.

Autora: Ángeles Diez Rodríguez (Doctora en CC. Políticas y Sociología y profesora de la Universidad Complutense de Madrid).
Publicado en La pupila insomne, 10-2-2014
Cabecera del blog La pupila insomne, del periodista y escritor cubano  Iroel Sánchez


*  *  *

El Candidato
Fernando de Sagarra

Creo que ya he dicho a todo el que ha querido escucharme (y a muchos que no, que cuando me pongo soy un brasas del carajo) los motivos por los que no estoy a favor de los procesos de primarias abiertos. Por si acaso queda alguien por leerlos, los resumo:

Si en un proceso de primarias se elige a alguien que no es de la coalición en la que milito y los que lo eligen tampoco militan en mi coalición. ¿En base a que debo suponer que sentirá algún tipo de compromiso hacia mi coalición? ¿Como podría la coalición "castigar" a un representante que después no siguiera la linea política marcada por esta, si la elección de candidatos es un proceso exterior?

A estas cuestiones se me ha contestado con un "¿Tu sabes la publicidad que nos dará en los medios? ¿Y lo que se implica la gente?". Bueno admito que lo de la publicidad es algo que nunca nos viene mal, pero me ha dado por pensar que igual podríamos conseguir mas si termináramos de prostituir el proceso. Ya que vamos a ser putas, al menos seamos putas caras.

Yo sugiero que montemos un programa televisivo al estilo "Master Cheff", que podríamos llamar "El Candidato" (supongo que a la Sexta le podría interesar un programa en esa linea tan progreguay que lleva). En el un numero por determinar de interesados (podrían ser 12) serían seleccionados en un casting al que se presentase gente de toda España.  Habría que tener cuidado en que fuera paritario y darle también papel a las minorías étnicas y a las historias de superación (un retrón sería divino).

Podemos poner a un panel de "expertos" que les den lecciones de diversas habilidades necesarias (liderazgo, derecho administrativo, esgrima de puñal, etc) y que los fueran calificando a lo largo de los programas. Pero siempre dejando la elección ultima al pueblo soberano vía SMS (y así sacamos para pagar luego la campaña). Al ganador le daríamos la cabeza de lista en las próximas elecciones, pero los "perdedores" también serían útiles si resultan lo bastante mediáticos y podríamos reciclarlos para otras elecciones (para alcalde de su pueblo, por ejemplo)  o liberarlos como asesores y enviarlos de tertulianos a los programas de televisión.

Creo que este sistema mejoraría mucho el proceso de primarias y daría un nuevo enfoque, mucho mas moderno y actual, a los viejos partidos de izquierdas.

Autor: Fernando de Sagarra.
Publicado en el blog Rojo, ateo y cabrón, 19-1-2014
Otras entradas relacionadas con el tema en el blog Rojo, ateo y cabrón:

Cabecera del blog Rojo, ateo y cabrón, de Fernando de Sagarra

___________________


Entradas relacionadas en el blog del viejo topo:

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Elecciones primarias y programas en los partidos


Parece que se está extendiendo la idea de elecciones primarias en los partidos políticos, cosa que me parece bien si se hace bien, pero siempre que las cosas se hagan con limpieza y no se hagan jugadas sucias desde dentro de los propios partidos.

Vamos a ver un ejemplo de esto último.

En 1996 el PSOE de Felipe González dejó de ser el partido más votado desde 1982. Felipe González dimitió de su puesto de secretario general del partido. A continuación se eligió, por los cauces previstos, a Joaquín Almunia como secretario general. Era el favorito de la dirección saliente y no se cambió casi nada en la nueva dirección.

Se decidió una apertura para escoger la persona candidata y se convocaron elecciones primarias, abiertas a la militancia para que ésta eligiese al cabeza de lista para las elecciones del 2000.

Joaquín Almunia
En la dirección se pensó que el que se presentaría en solitario sería Joaquín Almunia y que no habría mayores problemas. Se convocaron las primarias para abril de 1998. Se presentó Joaquín Almunia, pero ante el descontento que existía entre los militantes, un grupo numeroso de ellos empujó a Josep Borrell a presentarse.

Hubo muchas advertencias a los militantes por parte de los miembros de la dirección, alertando sobre lo peligroso que resultaba la bicefalia; o sea, se presionó a los electores para que votaran a Almunia. Una estrategia parecida a la que utilizó el PSOE en el referéndum sobre la OTAN.

Se realizaron las elecciones primarias el 24 de abril de 1998, e inesperadamente para la cúpula del partido, las ganó claramente Borrell por un 55 % de votos.

Josep Borrell
Hubo una decepción en la dirección, y salieron críticas a todo lo que hacía Borrell por parte de miembros de la cúpula del PSOE. Por ejemplo las críticas de Guerra, Rodríguez Ibarra, Chaves y hasta Pérez Rubalcaba. Fue un boicoteo total al candidato elegido.

Al principio Borrell lo aguantó bien, pero con el tiempo se dio cuenta que no iba a tener el apoyo total de la dirección del partido en las elecciones y que por tanto las perdería y le echarían la culpa a su falta de carisma. Por ello acabó renunciando el 14 de mayo de 1999. Buscó la excusa de un escándalo de fraude fiscal de Ernesto de Aguiar y de José Mª Huguet, dos antiguos colaboradores suyos de cuando fue Secretario de Estado de Hacienda.

El PSOE amparándose en la falta de tiempo para otras elecciones primarias, designó entonces, por fin, a Almunia ccomo andidato para las elecciones de 2000 y el resultado fue un desastre. Mayoría absoluta del PP.

Eso demuestra que en muchos partidos, en este caso el PSOE, el poder está en el aparato, pese a lo que digan.

Después del 2000 Almunia dimitió y el XXXV congreso del partido eligió a Rodríguez Zapatero como secretario general. En 2004 y en 2008 fue elegido en primarias sin lucha, para candidato a la presidencia del gobierno.

Para las elecciones de 2011, Pérez Rubalcaba no resultó elegido como candidato por elecciones primarias entre militantes. La excusa fue la falta de tiempo entre el anuncio de elecciones y su fecha de celebración, al tiempo que Rodríguez Zapatero anunciaba que no se presentaba.

El problema del poder de la cúpula se da sobre todo en los partidos de funcionamiento vertical, o sea aquellos partidos en los cuales los que están arriba son prácticamente profesionales de la política y controlan la elección de delegados a congresos y conferencias. Y se han buscado los medios (elecciones primarias abiertas) para que no se muevan mucho las cosas.

Elecciones primarias y programas

Lo que voy a analizar, en este apartado, es lo que significan las elecciones primarias, entre militantes, y las abiertas también a los simpatizantes. Y lo que significan los programas de los partidos.

Creo dos cosas:
  1. Los partidos primero deben definir los programas con los que se van a presentar a las elecciones y es lo más importante.
  2. Lo natural es que las elecciones primarias entre la militancia debería ser lo normal y democrático.
Ahora bien las elecciones primarias pueden ser, o estando circunscritas a los militantes, o estando abiertas (o sea, que votaran militantes y simpatizantes).

Analicemos las elecciones primarias sólo para militantes.

Es bastante lógico que el candidato de un partido a las elecciones sea elegido por los militantes, que son los que contribuyen a la redacción y aprueban el programa. Los militantes tienen un compromiso con la estrategia del partido y por lo tanto es lógico que aprueben sus tácticas.

Creo que es bastante sano que un partido pregunte a sus militantes cuál de los aspirantes creen que es el más adecuado para cumplir el programa con el que se presenta.

Analicemos ahora las elecciones primarias abiertas tanto a militantes como a simpatizantes.

Para el caso de la participación de los militantes sirve todo lo dicho en el párrafo anterior. Pero llegamos al problema de los simpatizantes. ¿Cómo se demuestra ser simpatizante?

Se puede hacer pagando una pequeña cuota que daría el derecho al voto. Pero sigue siendo válida la pregunta anterior. No hay compromiso demostrable con el programa del partido.

Este tipo de elecciones primarias abiertas se ha hecho en Francia y en Italia.

En Francia, en el PSF, salió elegido como candidato Hollande, que después fue elegido presidente, y creo que no está aplicando muy exactamente el programa del PSF. Y ahora no demasiado tiempo después de ser elegido, tiene a la opinión pública en contra.

En Italia el Partido Democrático (PD), con una participación de simpatizantes enorme, salió elegido Bersani como candidato. En las elecciones, pese a tener, por efecto de la ley electoral italiana, algunos diputados más en el Parlamento, no tenía respaldo suficiente en el Senado, o sea que empató y no pudo formar gobierno, por lo que renunció.

En este segundo caso con la participación que hubo en las primarias si las cosas hubieran ido de acuerdo con la lógica, Bersani debía haber arrollado en las elecciones generales. Pero cruzando los datos de las primarias y los de las generales, se observó que en las primarias del PD debieron votar gente que después voto al M5S, a Berlusconi o se abstuvo.

Estos ejemplos creo que demuestran los pies de barro de este tipo de elecciones. Voy a poner otro ejemplo.

Podemos imaginar que en un partido que se denomine de izquierdas se presentan dos candidatos. Uno de ellos bastante más progresista que el otro y conecta mucho más con la base de militantes. Entonces los militantes de derechas lo tienen muy fácil, basta con que se inscriban para votar como simpatizantes del partido de izquierda y voten en las primarias al menos progresista, y posiblemente consigan que así salga elegido. Naturalmente, con el enfado de los militantes que ven que su ideología puede descafeinarse.

Lo dicho anteriormente, podría mirarse al revés, poniendo un partido derechista con dos candidatos, uno más ultra que otro y repetir el razonamiento.

En uno u otro caso, lo que se consigue con las primarias abiertas es que los candidatos tiendan a ser de perfil parecido. Cuando salga uno de ellos elegido no hará demasiado para que cambien mucho las cosas. Y así no hay forma que cambie el sistema político-social a otro más justo. Precisamente eso es lo que buscan los impulsores de este tipo de primarias.

Y también existe el peligro que la persona elegida para presentarse a las elecciones por el partido, sea la que sepa manejar más la demagogia.

Importancia del programa

Creo que este segundo tipo de elecciones primarias es una forma de diluir y desdibujar el programa. Así es mucho más importante la persona elegida, un líder o “lideresa”, que el programa electoral acordado por el partido. Y hay un peligro, que la persona elegida crea que es quien puede interpretar a su modo el programa.

Los programas los elabora el partido con las aportaciones de los militantes, mediante los cauces que tenga para la participación: congresos, conferencias o asambleas.

Creo que los programas, si se cumple lo que dicen, son mucho más importantes que las elecciones primarias. Porque de ese cumplimiento saldrá lo que hagan de bueno o de malo, si están el el gobierno.

Y digo si están en el gobierno, porque puede ocurrir que lo estén de dos formas, o ganan las elecciones por mayoría absoluta o se alían con otro grupo. En el primer caso está avalado su programa. En el segundo tienen que pactar un programa con sus socios y en ese caso sería sano que consultaran con su militancia. Y cuando digo con su militancia no digo con sus simpatizantes, sino claramente con los que tienen un compromiso de militancia.

Al fin y al cabo lo que se debería conseguir con las elecciones primarias es elegir a la persona que mejor pueda aplicar el programa del partido

Cuando se elabora el programa con aportaciones de la gente en general

Últimamente está saliendo un tipo de agrupaciones políticas que salen sin programa y sin candidatos. Y lo que piden es que la ciudadanía les haga las propuestas para ambas cosas.

Eso ya es delirante.

Un programa es un asunto muy elaborado, que tiene que ligar unas medidas con otras. Por ejemplo las medidas sociales muchas veces tienen que ir acompañadas por medidas económicas, pues necesitarán financiación. O la política exterior, o las obras públicas, etc. Además todas estas medidas son dictadas por una ideología, y en un mismo programa es contradictorio que vayan medidas procedentes de dos ideologías opuestas.

G. Fernández de la Mora
No estamos ya en en la época de Gonzalo Fernández de la Mora, ministro de Obras Públicas con Franco, quien con su obra “El crepúsculo de las ideologías” defendía que el estado debería ser un “estado de obras”. O sea que lo que venía a defender era que el estado no debería tener ideología alguna, es decir, ser neutro. Claro que él era miembro del Opus Dei. Y sí tenía ideología y muy conservadora.