Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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domingo, 30 de noviembre de 2014

“Como albas gemelas”. Un artículo de Carlos Tena.


Como albas gemelas
Carlos Tena




Autor: Carlos Tena
Fuente: larepublica.es (publicado 29-11-2014)
Leer más artículos del autor en su columna de larepublica.es
Leer más artículos del autor en su bitácora El blog de Carlos (tenacarlos.wordpress.com)



La sorpresa me saluda al entrar en el parque del Retiro. He visto a un niño de tres años con una pegatina de Stalin en la mochila. Casi me caigo al estanque.

La sorpresa desaparece cuando leo que quienes no comulgan con las ruedas del Molino de Santiago Alba, son “estalibanes”, ingeniosísimo palabro nacido de la sublime inspiración del padre de la “Secta Podemista” que hoy ocupa el espacio mediático español de la Sexta y la 4, aunque logre menor “sharing” que su competidora Cayetana de Alba, ya que la esperpéntica dama no era pensadora, sino terrateniente, milmillonaria y heredera de todos los vicios de la nobleza, o sea, de lo innoble.

Pero en su defensa, reconocer que no hizo tanto daño a la izquierda española, al menos voluntariamente.

¿Para qué echar mano de la ideología y los programas, cuando es tan sencillo llegar a las masas, despertando la emoción que embargó a Travolta y Tom Cruise cuando se embarcaron en el yate de la Cienciología?

¿Por qué no seguir el rumbo de los fanáticos de la Unificación?

¿Por qué no inmolarse en masa, como hizo el personal de Templo del Pueblo, en 1978, cuando James Warren Jones logró convencer a más de 900 seguidores, para que cometieran suicidio colectivo?, me digo a mí mismo.

¿Y qué me dicen de la secta japonesa llamada “Verdad Suprema”, fundada por Shoko Asahara en 1984, cuyo gas nervioso era menos letal que las reflexiones de Errejón y Monedero?

Lo mejor que se le ha ocurrido al jefe de esta nueva tribu española, de corte Edelweiss, ha sido sacar el odio a relucir, acusando de encono y envidia a quienes han descubierto las primeras (y no las últimas) irregularidades de corte pecuniario que salen a flote en estas semanas.

La sonrisa de este enjuto imitador de Cristo en su mejor Brian (cuando lo cierto es que la crispación le sale por las orejas), pidiendo amor como contrapeso al odio mostrado por judíos y romanos, debe pasar a los anales de las fotonovelas.

Para colmo, el Brian de Podemos batió palmas al Papa Paco cuando llamaba asesinas a las mujeres que abortan.

Como alguien declaró hace días en el diario “El País”, el club de Fans renunciará a todo lo que haya que relegar, con tal de sumar votos. El PP ya tiene líder. Sólo hay que añadirle unas letras a esas siglas: PPodemos.

Carlos Tena, en larepublica.es 

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Comentario
Carlos Tena.
 Foto de larepublica.es
Para quienes aprendimos, de jóvenes, a escuchar música y empezamos a tener conocimiento de que existían además "otras músicas" gracias a los programas de Carlos Tena, el autor es de sobra conocido. Tanto Carlos Tena como Mariskal Romero, fueron sin duda los dos referentes que consiguieron que los de mi generación nos sacásemos de encima la caspa de nuestra sensibilidad musical. Carlos Tena fue un pionero del periodismo y de la crítica musical en nuestro país. Personalmente lo que me viene al recuerdo es la creatividad y la pasión que era capaz de transmitir en sus programas, pero también la devoción con que lo escuchábamos en una época en la que la sangre de la juventud hervía por nuestras venas y soñábamos con comernos el mundo. Carlos Tena formaba parte de aquella atmósfera rebelde, inconformista, innovadora, apasionada, rebosante de creatividad... que un día nos condujo a soñar con una sociedad distinta.
Por otra parte, Carlos Tena siempre fue coherente y consecuente con sus principios -mientras tantos otros se vendían por un plato de lentejas al abrigo de lo que nos vendieron como capitalismo feliz- y a día de hoy todavía mantiene su convicción por la causa del Socialismo.
Para los más jóvenes... Os remito a la breve reseña biográfica que encontrareis en su columna del diario larepublica.es También tenéis una entrada biográfica en la Wikipedia y también podéis consultar su trayectoria profesional en la Ficha en IMDb.  
Como escritor político os recomendamos además seguirlo. Por un lado está la columna mencionada en larepublica.es y, por otro, su propio espacio bloguero: El Blog de Carlos, un blog que mantiene desde Cuba, país en el que reside desde hace unos años. Dicho blog figura entre las bitácoras personales que el blog del viejo topo tiene seleccionadas como muy recomendables (menú derecho) y además tiene la ventaja de que podéis suscribiros y recibir las nuevas entradas por correo electrónico.
Diría que Carlos Tena representa algo muy importante. Ser rebelde de joven es muy fácil. Mantener esa rebeldía a lo largo de la vida y hacerse mayor manteniendo el espíritu de resistencia, es mucho más difícil. Carlos Tena ejemplifica ese espíritu comprometido, mantenido en su travesía por los páramos de la vida.

Cabecera del blog de Carlos Tena, tenacarlos.wordpress.com

sábado, 15 de noviembre de 2014

Dominación e hipnotismo político. Sobre la corrupción en España



Ilusión óptica. Título: "C4". Autor: Alexey Oborotov (Rusia). Es un ejemplo de la Psicología de la Gestalt sobre la percepción visual. La imagen juega con la ilusión para engañar a la percepción. ¿Ocurrirá algo parecido con lo que llamamos corrupción política?


El capitalismo es sinónimo de corrupción
 porque es la ley del máximo beneficio 
Marcos Ana

El pasado octubre, en "¿Hay razones fundadas para el pesimismo? Ideología, masa social y dominación política", formulaba una amplia pregunta que opino merece una reflexión:
¿Conocéis a muchos que se planteen por qué una corrupción que es sistémica, innata, crónica... en el capitalismo, corrupción cuyo formato actual llevamos viendo más de tres décadas (al menos, los que hemos querido verla), es destapada de manera "selectiva" por el aparato judicial y colocada incisivamente por los medios de comunicación -controlados por el capital- en el punto de mira de la opinión pública, justo cuando el sistema entra en un período acelerado de reformas estructurales devastadoras para el futuro de los trabajadores? 
Esa semana, en una conversación con un colaborador de este blog, nos planteábamos interrogantes sobre el manantial de casos de corrupción que salen a la luzPor un lado, estábamos de acuerdo en que se trata de prácticas político-empresariales conocidas desde que tenemos uso de razón política, sin que el sistema judicial -caracterizado por su servidumbre y papel subalterno de la clase dominante - se hubiese preocupado de tales prácticas hasta hace poco, de la manera -en intensidad y extensidad- en que se está haciendo. ¿Por qué a partir de un momento dado comienza a aflorar esta situación generalizada? 

Por otro lado, la manera en que esta corrupción está saliendo, sigue una pauta, se ajusta a una extraña dosificación, como si se tratase de un premeditado guión de un eterno culebrón preparado para cubrir la programación, sin que parezca haber un final en la interminable serie de capítulos, variaciones sobre el mismo tema. En esa conversación que mantenía con mi amigo, ambos estábamos de acuerdo también en la dificultad derivada de plantear estas dudas sin incurrir en el delirio conspiranoico. Pero sería ingenuo pensar que todo ocurre por azar, fruto de la casualidad.

Sin pretensión de entrar en un análisis exhaustivo del problema, apunto algunas dimensiones que merecen ser valoradas si queremos encontrar una respuesta al interrogante planteado.

1º) En primer lugar, es importante tener en cuenta que lo que mediáticamente se fija como corrupción política, supone un desgaste político muy desigual para unos partidos u otros. El coste político que implica para el PP es mucho menor de lo que nos gusta pensar o de lo que deseamos, si tenemos en cuenta la magnitud de los escándalos que este partido ha protagonizado. El tipo de discurso político que la derecha mueve al respecto tiene un efecto de drenaje axiológico sobre estos temas, como trataba de explicar hace un año en "La corrupción y la mentira, ¿pasan factura al Partido Popular?". Por ello nadie debe llamarse a engaño si el PP vuelve a ganar las próximas elecciones (aunque es verdad que en ello el partido Podemos tendrá la parte decisiva de responsabilidad, al contribuir a fragmentar el voto de izquierdas). Como decía anteriormente en la entrada enlazada, esto no es un fenómeno exclusivo de España, sio que también lo encontramos en otros lugares. Toda la etapa política italiana de Berlusconi es otro ejemplo. Y un caso bastante paradigmático es el de Islandia, donde la derecha que provocó la crisis permitiendo la corrupción financiera, ganó las últimas elecciones y ha regresado al gobierno. Por supuesto, hay más ejemplos.

2º) En segundo lugar habrá quien considere que los escándalos de "corrupción" afectan a la salud del sistema, lo cual no es del todo cierto. Alguien en Twitter lo expresaba magistralmente en pocos caracteres: "Que el capitalismo es corrupto lo demuestra que los mercados ni parpadean frente a tanta corrupción" (@CapitanDarman). 

3º) Pero además el discurso dominante sobre la corrupción actúa de chivo expiatorio para el sistema, a través de un mensaje (subliminal en ocasiones, explícito en otras) por el cual la culpa de la "crisis" es de la corrupción de los políticos o, cuando menos, en parte importante. Tan eficaz resulta este discurso que hasta la propia élite financiero-empresarial (máxima responsable de la corrupción aunque los medios oculten su responsabilidad) se permite lanzar cínicas arengas en favor del combate contra esta lacra. Es algo así como el maestro de los ladrones señalando a los ladronzuelos mientras presume de la virtud de la honradez.

4º) Por otro lado, la llamada "corrupción" permite generar un monográfico mediático permanente, que fija la atención social, desviándola de problemas muchísimo más graves. Apenas se habla del paro, o del empleo precario, de la pérdida de nuestra capacidad adquisitiva, del escándalo que supone la brutal subida de las tarifas eléctricas, o de los salvajes presupuestos que el gobierno prepara para el próximo año, o del goteo de privatizaciones en servicios estratégicos, etc. Por no citar otros problemas de gran envergadura que van a condicionar dramáticamente nuestro futuro y el de nuestro hijos, como es el TTIP (el tratado de Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión). 

5º) El lenguaje es polisémico y el término corrupción no es una excepción. Los medios definen "qué es la corrupción política", focalizándola en actores que son sustituibles para el sistema. Pero las dimensiones más graves de lo que podemos considerar corrupción en un sentido amplio (graves en tanto vienen a condicionar el desarrollo del modelo social) son arbitrariamente excluidas del campo semántico. La mayor estafa pública, el mayor robo cometido contra los contribuyentes (aunque haya tenido lugar con coberturta legal) es el rescate bancario: de momento se reconoce que ya se han perdido 40.000 millones de euros que todos nosotros tendremos que pagar y ya estamos pagando. Este caso de acumulación capitalista por desposesión (Harvey) es el más sangrante caso de corrupción que ha tenido lugar en nuestro país desde la Transición, sin que nadie hable de ello. Lo mismo podemos decir de otros rescates, de las privatizaciones, etc.

6º) Una última dimensión a considera es que conviene no perder de vista que el modelo capitalista está transicionando en la UE, y que la meta es la liquidación paulatina de lo que fue el estado del bienestar, una vez desaparecido aquello contra lo cual fue levantado: el bloque socialista. ¿Y por qué es importante esta dimensión?... Sencillo: es menester evitar que la gente piense en ello, porque si por un momento la masa social pudiese visualizar el futuro que nos preparan, posiblemente la calle hablaría y no precisamente agitando manitas quincemayeras

Apenas he apuntado algunos de los items que podríamos considerar para resolver la pregunta al comienzo planteada. Sospecho que este permanente monográfico sobre la corrupción, tiene mucho de función hipnótica que facilita la dominación política, en un momento en que nuestro modelo capitalista se está reajustando radicalmente en contra de los intereses de los trabajadores.

He considerado interesante reproducir un par de contribuciones distintas sobre este tema: un fragmento de un artículo de Marat y un texto del canario Enrique Bethencourt. Ambos artículos son recientes y presentan un hilo conductor semejante, al plantear hasta qué punto se está desviando la atencion sobre problemas mucho más graves. Quizás la lógica y humana indignación que a todos nos provoca tener conocimiento de los escándalos que nos presentan en el teatro de los medios, provoque la distracción de otras cuestiones, distorsionando la percepción social de la realidad


*   *   *


La yesca, la gasolina y el fuego
Marat
[Un fragmento del artículo de Marat "Los capitalistas ya votaron y lo hicieron por Podemos", del 3-11-2014, en el blog Asaltar los cielos. La negrita y subrayado son añadidos míos. Nota: téngase presente que apenas es un epígrafe de un artículo mucho más extenso sobre el partido Podemos]


Cabecera del blog Asaltar los cielos, de Marat.


Uno a veces tiene tentaciones de darse cabezazos contra la pared cuando observa de qué modo simplista se limitan muchas personas a no ver la realidad social, económica y política españolas más lejos de donde llega la punta de su nariz. Hagan el ejercicio de mirar a tal apéndice y comprobarán que aquello que Valle Inclán hacía decir a un Max Estrella borracho es muy cierto: “Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.” 

La realidad de la sociedad española ha sido pasada ya, no por el ojo crítico de la salvaje explotación de la clase trabajadora y por la penosa situación de millones de parados -eso importa poco en el ruido nacional desde hace años-, ni siquiera por la más comedida crítica de la creciente desigualdad o por la mirada a los recortes de la libertades de un gobierno liberticida y criminal que está creando un Estado totalitario de derecho, ni tampoco por ese mismo gobierno que mira al proceso soberanista de Cataluña desde la perspectiva del loco al que poco le importa el choque de trenes mientras fracase la otra parte y le dé votos a este lado del Ebro.

No. Lo único que parece encender la rabia nacional es la corrupción, por supuesto sólo de los políticos que han sido corrompidos y no de quienes les han comprado, sus corruptores: el podrido empresariado de este país que, atendiendo a su condición de clase, no ignora que la corrupción es el aceite que lubrica el engranaje de este sistema económico contra el que no parece ir casi nadie.  

No es ésta una posición de éxito. Parece que sólo es indecente el corrupto político, pero que quien compra a ese político debe salir casi siempre indemne. La corrupción política está asociada a centenares de personas pero el corruptor económico sólo tiene un nombre, “la doctrina Botín” y ya saben ustedes cómo acabó aquello. La ideología dominante lleva a que el personal quiera triunfar a cualquier precio dentro de la iniciativa privada.

La corrupción es la luz de gas que tapa cualquier otra realidad nacional: la pobreza de millones de españoles, el subsidio de paro agotado por tanto trabajador cuarentón o cincuentón que ya ha quedado definitivamente descolgado del futuro, los hijos de los hijos del agobio que no son universitarios sobradamente preparados y no tendrán oportunidades de salir al extranjero porque no adquirieron título académico, ni de otras lenguas que la propia, ni tuvieron si quiera la posibilidad de conocer por primera vez en sus vidas qué era esa cosa llamada trabajo. 

La realidad nacional tiene en la corrupción la yesca de la rabia colectiva. En la demagogia que la convierte en casi el único problema que padece el país encuentra la gasolina que hace de acelerante del incendio. En el ambiente tabernario de los medios de manipulación (mass media y redes sociales) el fuego que prende en las anteriores. Lo que queda menos a la vista es la mano de los poderes fácticos que maneja el mechero incendiario: el poder económico en primer lugar y otros que seguramente no son ya la Iglesia ni el ejército porque han perdido influencia en la pirámide del propio poder pero que constituyen la mano invisible que mece la cuna. Dejo a ustedes su identificación. 

Es llamativo que, siendo los principales partidos tan solícitos a la hora de cumplir los menores deseos del capital, no se haya producido hasta el momento una demanda de obligado cumplimiento de limpieza de la corrupción y ésta no se haya llevado a cabo. Quizá en el pestilente olor que sale de la CEOE y la AEB haya que buscar una parte de esta explicación y en el carácter de señuelo -léase cebo, reclamo- de la corrupción, capaz de ocultar el resto de los problemas colectivos la otra.

(...)
Marat

Para leer el artículo completo de Marat, pulsa en este hipervínculo:  "Los capitalistas ya votaron y lo hicieron por Podemos",


*  *  *


La corrupción no es el problema
Enrique Bethencourt 
[Artículo de Enrique Bethencourt  "La corrupción no es el problema", del 8-11-2014, en el blog La Tiradera. En este caso la negrita es del autor]


Cabecera del blog La Tiradera, de Enrique Bethencourt.


Tras ver el título, ‘La corrupción no es el problema’, seguro que unos cuantos habrán afilado los cuchillos o cargado las escopetas; los admiradores de Javier Krahe tal vez preparen leña para alimentar la hoguera. A quién se le ocurre decir eso, que la corrupción no es el problema, cuando nos levantamos una semana sí y otra también con nuevos escándalos, cuando crece el número de imputados y detenidos, cuando las vinculaciones entre algunos empresarios y algunos responsables públicos han servido para la financiación irregular de partidos o para el lucro personal de vividores para los que nunca era suficiente el dinero mangado.

Ruego pospongan mi ejecución unos minutos, al menos hasta terminar de leer este breve texto. Agradecido quedo.

La corrupción y el fraude aparecen en el último CIS, el de octubre, el de la confirmación del tripartidismo, como uno de los principales problemas. Las citan el 16,4%, en segundo lugar tras el paro (52,5%), y por delante de los problemas de índole económico (9,5%) y la política (8,7%).

Cierto es que la cosa cambia algo cuando se pregunta por los problemas que afectan personalmente a los encuestados. Entonces, el paro sigue percibiéndose como la circunstancia de mayor gravedad (36,7%), pero a continuación se sitúan los problemas de índole económico y la corrupción retrocede hasta un 5,4%, ligeramente por delante de la calidad del empleo (4,7%).

En los últimos años, y especialmente en los últimos meses, han aflorado numerosos casos que han afectado a partidos e instituciones. Desde los sobresueldos del PP a los EREs andaluces del PSOE, pasando por los escándalos que afectan a la Casa Real, las tarjetas black de Caja Madrid-Bankia, la confesión de Pujol o, en fin, la operación púnica de Granados y cía. A lo que se añaden estos días los amorosos viajes a Canarias de algunos cargos del PP, mezclando actividad privada con dinero de todos.

Orgía

Empresarios y políticos mezclados en una orgía de dinero que resulta siempre obscena, pero que produce más rabia, se aprecia en los estudios sociológicos, cuando se hace en esta etapa de retroceso económico y social, de empobrecimiento y precarización de una parte significativa de la sociedad. Unos pocos robando a mansalva y muchos en las colas de Cáritas.

Una sociedad, por cierto, que no reacciona igual frente a semejantes atropellos. En numerosas ocasiones hemos visto como grupos bien numerosos de gente jaleaban a los implicados en procesos delictivos en un ayuntamiento, recibiéndoles como héroes a la salida del juzgado o de la cárcel. Como estos días existen personas que justifican y muestran su apoyo a la Pantoja por mucho dinero que haya blanqueado o defraudado a Hacienda.

Agradezco que todavía no me hayan ajusticiado. Pese a lo dicho anteriormente me ratifico en el título, aún a riesgo de que formen el pelotón de fusilamiento ya. La corrupción no es el problema. Es, sin duda, un grave problema, uno de los grandes problemas, que arrasa con los valores éticos y convierte a la sociedad en un lugar propicio para golfos, tramposos y amorales; que detrae recursos de las administraciones públicas y beneficia injustamente a unas empresas frente a otras; que enriquece a individuos sin escrúpulos dispuestos a todo para engordar su patrimonio personal.

Y ante la que no caben paños calientes de ningún tipo: hay que disponer de los suficientes elementos para prevenirla, para dificultarla, y de contundentes respuestas cuando se produce.

Lo repito por penúltima vez: la corrupción no es el problema. Lo son, en mucha mayor medida, las políticas que se vienen implementando por las organizaciones internacionales y los gobiernos en los últimos años. Las decisiones del FMI y la Troika. Los cambios en el texto de la Constitución que pusieron el pago de la deuda y el déficit por encima de los servicios públicos y las personas. La reforma laboral y el miedo inyectado en vena a los que temen perder lo poco que tienen, aceptando niveles cada vez más altos de explotación laboral. El rescate que sólo se aplica a los bancos y no a las personas o a las pequeñas y medianas empresas. El descontrol sobre las instituciones financieras y el predominio de la economía especulativa. La privatización de lo público rentable (AENA) y la nacionalización de lo privado en estado ruinoso (autopistas de peaje).

Decisiones

Todas esas medidas y decisiones están detrás de los millones de desempleados, una gran parte no ya de larga sino de eterna duración. De los millones, también, de trabajadores y trabajadoras que forman parte del ejército de los pobres pese a tener un empleo. De los niños y niñas que precisan del comedor escolar, incluso en verano, para evitar su desnutrición. De los obligados a abandonar sus estudios por razones económicas. De los inmigrantes que se han quedado sin sanidad. De las mujeres desprotegidas frente a la violencia de género. De las personas dependientes abandonadas a su suerte.

De los que son expulsados de sus hogares por no poder afrontar la hipoteca o el alquiler. De los jubilados que tienen que elegir entre pagar sus medicamentos o ayudar a sus hijos y nietos. De los que no tienen para pagar la energía que precisan para la calefacción o para cocinar sus escasos alimentos. De los que hace tiempo que no saben lo que es la esperanza.

Pondré un sencillo ejemplo. En 2009 los ingresos que generaba el turismo en Canarias se elevaban a 12.500 millones de euros; hoy, tras el bache de los primeros años de la crisis, esa cifra es sensiblemente superior, estará por encima de los 13.000. Pero con un detalle importante: hay 42.500 empleos menos (una reducción del 15% con relación a las cifras de hace cinco años) en el sector. Por aplicación pura y dura de la reforma laboral y no por prácticas corruptas

Más peligrosa que la corrupción, por dañina y execrable que sea, más detreminante en el padecimiento colectivo, es el conjunto de políticas de este capitalismo neoliberal y desalmado que nos empobrece, nos aliena, nos convierte en individuos aislados, nos empuja hacia el abismo. Condenando a la mayor precariedad a un tercio de la población, mientras en una singular transferencia de rentas, los ricos son cada vez más ricos; y no mediante la corrupción y el fraude, no mediante oscuras maniobras, sino con la legalidad en la mano, aplicando leyes que benefician exclusivamente a unos pocos.

La corrupción no es el problema.
Preparados. Listos. ¡Disparen!


Enrique Bethencourt

Fuente del artículo: blog La Tiradera, de Enrique Bethencourt. 
La negrita es del autor.



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El disparo de los francotiradores tuiteros

Como cierre, reproduzco algunos tuits interesantes que he ido leyendo en Twitter:

@CapitanDarman
Que el capitalismo es corrupto lo demuestra que los mercados ni parpadean frente a tanta corrupción.

‏@_ru_b_en_
«A los empresarios no nos miren, miren a los políticos que corrompemos». Pues a mí nunca me ha explotado ni despedido ningún corrupto, eran empresas enriqueciéndose dentro de la escrupulosa legalidad.

@JavierGiner
Mientras el necio señala al político, el sabio señala al sistema.

@hecrom_
Cuando en tertulias televisivas empiece a escuchar que la culpa es del capitalismo y hablar de proyecto empezaremos a analizar de otra forma

@carlosmartinezr
Los que creen que el problema es de la "clase política" son los que asumen y se conforman con el capitalismo.
La corrupción en el capitalismo funciona así: El que dispone de capital corrompe a quién se le antoje: funcionarios, políticos o votantes.
Decir que la democracia está secuestrada por la casta política es una falsedad. La democracia es un juguete en manos del capital.

‏@sacedator
¿Por qué le llamamos "mafia" con lo fácil que es llamar a las cosas por su nombre? CAPITALISMO.

@Alanthano
Luchar contra la corrupción sin luchar contra lo que la origina es como guardar los alimentos en un frigorífico sin enchufarlo


Autor: Alexey Oborotov (Rusia).

domingo, 8 de junio de 2014

Manuel Delgado: A propósito de la mediación y los valores universales como estrategia de dominación de clase.


El texto que sigue es una nota o comentario que el antropólogo catalán Manuel Delgado Ruiz (Barcelona, 1956) dirige a una estudiante del Grado de Antropología de la UB. Delgado aprovecha la elaboración de la nota para publicarla como entrada de su blog El cor de les aparences (El corazón de las apariencias), en manueldelgadoruiz.blogspot.com.es 

Cabecera del blog El cor de les aparences 

Uno de los últimos libros (2011)
 de Manuel Delgado
El texto original está en catalán (puedes verlo pulsando aquí). Lo hemos traducido al castellano por el interés que tiene, pero también como disculpa para presentar en nuestro blog la bitácora personal de Manuel Delgado, que hemos añadido a la lista de sitios recomendados (ver menú lateral). 

Manuel Delgado es profesor de Antropología en la UB (Universitat de Barcelona). Posee un completísimo currículo en el que destacan sus estudios sobre la construcción de las identidades colectivas en contextos urbanos. 

En su blog El cor de les aparences, Delgado combina artículos de análisis político con textos divulgativos de Antropología. Así pues, no solo lo recomendamos por su contenido político, sino que también es un excelente rincón para aquellos que están interesados en introducirse en el conocimiento de esa ciencia social tan apasionante como es la Antropología.

Además de docente e investigador, Delgado es un veterano activista social y militante político. Actualmente forma parte del PCC (Partit dels i les Comunistes de Catalunya). Sobre su trayectoria política, leemos en la web del PCC:
Ingresó en las Juventudes Comunistas en 1974, procedente de Bandera Roja. Ese año es detenido por su pertenencia a Comisiones Obreras de Banca. En 1975 es detenido de nuevo en una protesta contra las condenas a muerte de militantes antifranquistas y encarcelado a disposición militar para ser sometido a consejo de guerra. Beneficiado por la amnistía de 1977, se incorpora de nuevo al PSUC y después a Iniciativa por Cataluña, que abandona en 1995. Participa activamente en varios movimientos sociales, sobre todo contra la especulación inmobiliaria. En 2007 es nuevamente detenido por su participación en una protesta contra el sorteo de pisos del Ayuntamiento de Barcelona. Es miembro de la Associació Catalana d'Expresos Polítics. En 2008 ingresó en el PCC.
Delgado, en una intervención ante el Comité Central del PCC. 

*   *   *

A propósito de la mediación y los valores universales como estrategia de dominación de clase.
Manuel Delgado Ruiz
Publicado en blog El cor de les aparences (3 de junio de 2014)
[Nota: la negrita es nuestra. El subtítulo del original es "Nota para Irma Estrada, estudiante del Grado de Antropología de la UB]


Se trata sólo de un apunte más sobre lo que te dije sobre la noción de mediación, tal como se plantea en la Crítica a la filosofía del Estado de Hegel, que escribe Marx en 1844. Mediación expresa una de las estrategias o estructuras mediante las cuales se produce una conciliación entre sociedad civil y Estado, como si una cosa y otra fueran en cierto modo lo mismo y como si se hubiera generado un territorio en el que hubieran quedado cancelados los antagonismos sociales. El Estado, a través de este mecanismo de legitimación simbólica, puede aparecer ante sectores sociales con intereses y objetivos incompatibles -y al servicio de uno de los cuales existe y actúa- como ciertamente neutral, encarnación de la posibilidad misma de elevarse por encima de los enfrentamientos sociales o de arbitrar en un espacio de conciliación en el que las luchas queden como en suspenso y los segmentos confrontados declaren una especie de tregua ilimitada.

Este efecto se consigue por parte del Estado, gracias a la ilusión que ha llegado a provocar - ilusión real, y por tanto ilusión eficaz-, que en él las clases y los sectores enfrentados disuelven sus contenciosos, se unen, se funden y se confunden en intereses y metas compartidos. Las estrategias de mediación hegelianas sirven en realidad, según Marx, para camuflar toda relación de explotación, todo dispositivo de exclusión, así como el papel de los gobiernos como encubridores y garantes de todo tipo de asimetrías sociales. Se trata de inculcar una jerarquización de los valores y los significados, una capacidad de control sobre su producción y distribución, una capacidad para lograr que lleguen a ser influyentes, es decir para que ejecuten los intereses de una clase dominante, y que lo hagan más ocultándose bajo el aspecto de valores supuestamente universales.

La gran ventaja que poseía -y sigue poseyendo la ilusión mediadora del Estado y las nociones abstractas con las que argumenta su mediación, es que podía presentar y representar la vida en sociedad como una cuestión teórica, para así decirlo, al margen de un mundo real que podía hacerse como si no existiera, como si todo dependiera de la correcta aplicación de los principios elementales de orden superior, capaces por sí mismos -a la manera de una nueva teología- de subordinar la experiencia real -hecha en tantos casos de dolor, de rabia y de sufrimiento- de seres humanos reales manteniendo entre sí relaciones sociales reales. Indispensable, como te dije, el libro de Roger Bartra, Las estructuras políticas de mediación (Península). Es un libro antiguo, de su época marxista, pero me gusta mucho. Sospecho que en este momento me gusta más que a él.

La mediación funciona como un mecanismo a través del cual la clase dominante consigue que no aparezcan como evidentes las contradicciones que la sostienen, al tiempo que obtiene también la aprobación de la clase dominada en valerse de un instrumento capaz de convencer a los dominados de su neutralidad. Consiste igualmente en generar el espejismo de que se ha producido por fin la deseada unidad entre sociedad y Estado, en la medida en que los supuestos representantes de la primera han alcanzado un consenso superador de las diferencias de clase. Sería a través de los mecanismos de mediación que las clases dominantes logran que los gobiernos a su servicio obtengan el consentimiento activo de los gobernados, incluso la colaboración de los sectores sociales maltratados, trabados por formas de dominación mucho más sutiles que las basadas en la simple coacción. Se sabe que lo que garantiza la perdurabilidad y el desarrollo de la dominación de clase nunca es la violencia, "sino el consentimiento que prestan los dominados a su dominación, consentimiento que hasta cierto punto los cooperar en la reproducción de esta dominación [...] El consentimiento es la parte del poder que los dominados agregan al poder que los dominadores ejercen directamente sobre ellos" (Godelier, Lo ideal y lo material, Taurus).

Se pone de nuevo de manifiesto que la dominación de una clase sobre otra no se puede producir sólo mediante la violencia y la represión, sino que requiere el trabajo del que Althusser presentó como "aparatos ideológicos del Estado", a través de los cuales los dominados son educados -es decir, adoctrinados- para acabar asumiendo como "natural" e inevitable el sistema de dominación que sufren, al mismo tiempo en que integran, creyéndose las propias, sus premisas teóricas.

De tal modo la dominación no sólo domina, sino que también dirige y orienta moralmente tanto el pensamiento como la acción sociales. Estos instrumentos ideológicos incorporan cada vez más la virtud de la versatilidad adaptativa, sobre todo porque tienden a renunciar a constituirse en un sistema formal completo y acabado, sino que se plantean a la manera de un conjunto de orientaciones más bien difusas, la naturaleza abstracta, inconcreta, dúctil..., fácil, en una palabra, las hacen acomodables a cualquier circunstancia, en relación con la cual -y gracias a su extremada vaguedad- consiguen tener efectos portentosamente clarificadores. Y no es sólo que esta nuevas formas más lábiles de ideología dominante prevalezcan el consenso y la complicidad de los dominados, sino que pueden incluso ejercitar formas de astucia que neutralizan a sus enemigos asimilando sus argumentos y sus iniciativas, desproveyéndolas de su capacidad cuestionadora, domesticando, cómo si de tal asimilación dependiera su habilidad para la adaptación a los constantes cambios históricos o ambientales o por propiciarles.


lunes, 19 de mayo de 2014

Contribuciones críticas sobre el 'Podemos' de Monedero y Pablo Iglesias (2). La traición por la imagen.


Imagen. En un episodio de Los Simpson, uno de los personajes veía a Dios en una patata frita.  Hay quien se ve a sí mismo en una tostada.


El pasado mes de febrero abrimos una serie del blog dedicada a presentar algunas contribuciones críticas sobre el partido Podemos, de autores ajenos a este blog. En aquella primera entrada reproducíamos dos artículos. Por un lado, el trabajo de la politóloga Ángeles Diez, titulado "Podemos, un fenómeno mediático que pretende ser político", un texto que fue publicado inicialmente en el blog cubano de Iroel Sánchez ("La pupila insomne"). Por otro lado, presentamos también el artículo de Fernando de Sagarra, titulado "El candidato", publicado en el blog "Rojo, ateo y cabrón".

En esta segunda entrada de la serie, presentamos un artículo de José Antonio Palao Errando, junto con un fragmento de un texto suyo anterior.

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Ficha técnica
Título: La traición por la imagen.
Autor: José Antonio Palao Errando
Fuente: Blog La suficiencia de lo obvio. Publicado 28 de abril de 2014.
Sobre el autor: José Antonio Palao Errando (Valencia, 1962) es Doctor en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Valencia. Ejerce como profesor de Teoría de la Imagen, Teorías de la Información Audiovisual y Sociedad del Conocimiento y Narrativa Audiovisual en la Universitat Jaume I de Castelló.
Nota sobre negrita e imagen. Las imágenes son del artículo original. La negrita es añadido nuestro.


La traición por la imagen
José Antonio Palao Errando

Esto es justo a donde yo apuntaba hace 3 meses. Llevo muchos años analizando e investigando la imagen, la televisión y los medios de comunicación para saber que tal y como están estructurados son un factor esencial para preservar la ignorancia de los electores y reproducir y propagar el estado de cosas en que nos encontramos. Pablo Iglesias viene de esa estructura y está siendo utilizado por ella, gracias a su narcisismo. No está usando su imagen para ganar unas elecciones, está siendo utilizado como imagen por el sistema para perpetuarse. Era el gran riesgo de su operación. Y él parece felizmente en la inopia.  En absoluto veo entre los que le defienden y entre sus votantes potenciales una posición de desvelamiento de los mecanismos de poder y de las formaciones discursivas sobre las que se apuntalan el capitalismo, el bipartidismo, la corrupción, etc.,  sino el simple revanchismo visceral y tertuliano que fue el gran instrumento del PP para volver al poder

De ahí que este chascarrillo de la tostada me haya hecho gracia después de ver la botella de vino, la camiseta, etc.  Podremos hablar del vacío y de la verdad como camino emancipatorio contra la realidad impuesta. Pero para ello es perentorio que la imagen no se use como tapón para ese vacío

No entiendo cómo algunos psicoanalistas le han dado a esta opción su apoyo. Bueno sí, algunos de los líderes del Círculo Podemos Psicoanalistas son gente que nunca se ha interesado por las formaciones identitarias que se articulan en la política española, por sus peculiares leyes discursivas que se alejan tanto de la realidad latinoamericana como de la europea y que no se han parado ni por un momento a analizar las estructura discursiva del juego mediático y electoral en el ámbito español. Simplemente nunca han sentido el más mínimo interés por España más que como lugar circunstancial de residencia. Me duele decirlo pero me dolió más comprobarlo.

La idea de un movimiento socio-político nucleado en torno a un o a una líder carismático, que parece funcionar en Argentina y otros países de América Latina, en España simplemente repugna, hasta a la derecha, porque lo más parecido que hemos tenido a eso fue el franquismo. No nos gustan los caudillos ni los salvadores de la patria. Aunque digan que son de izquierdas y que el programa se ha elaborado desde la base. No, si luego prestan su efigie a un logo que es en el que se va a condensar todo su mensaje político, no nos llamemos a engaño. Cuando entras en ese juego electoralista sabes que te vas a dirigir a una audiencia mucho mayor que aquellos que han participado en el proceso con espíritu militante. Y el mensaje para unos y para otros es tremendamente distinto. No se puede ser tan vilmente ingenuo como para no darse cuenta de eso y de que el candidato tiene una muy relevante responsabilidad enunciativa sobre el discurso político de la formación por la que se presenta. Y por su imagen.

Como me enerva que gente al parecer muy puesta en eso que se llama "ciencia política" decida soslayar el análisis semiótico y comunicativo de los discursos mediáticos y se lance a ellos como si fueran una herramienta benigna y transparente, ignorando los juegos de lenguaje y sus reglas, la pregnancia de los semblantes y de su potencia imaginaria y simbólica. Si Laclau pudiera ver desde su muy reciente tumba lo que se está haciendo en su nombre en España, probablemente se retorcería en ella. Una cosa es darle armas de lucha democrática a un pueblo y otra cosa es darle una vuelta de tuerca más a los imaginarios que lo oprimen y lo utilizan. No es de recibo usar en el logo de una formación política que se pretende popularmente subversiva, la imagen de un lider que goza de ella por haber sido polemista en un talk show. A Pablo Iglesias, y nadie se lo niega, le haría falta tiempo para convertirse en otra cosa. Pero tiene mucha prisa por verse, por contemplarse, por figurar. Para ser un líder popular hace falta un proceso discursivo que toque lo real del antagonismo. No se fabrican hegemonías con una operación de márketing. Sólo candidaturas electorales. No acabo de captar por qué después de años hablando del Discurso del Capitalista lacaniano, hemos pasado a hablar de hegemonías y significantes vacíos sin habernos tomado el tiempo de pensar la articulación teórica entre lo uno y lo otro. Y puede ser pensada. Seguro. 

Ojalá me equivoque, pero la Ley de Murphy ya nos advertía de que la tostada cae siempre del mismo lado. Sobre todo si nos empeñamos en usar siempre el mismo molde para el pan. Una lástima.





Y aquí, un vídeo: Pablo Iglesias y el aplauso fácil


Post scriptum:

Esto es una brevísima respuesta a algunos comentarios que he leído a este post en Facebook principalmente. A algunos les parece que critico a Podemos y al liderazgo de Pablo Iglesias porque se sale de los moldes de la "izquierda tradicional (o clásica)" (pedazo de oxímoron, que tristemente se ha convertido en una expresión de lo más natural). ¿No se dan cuenta de que esa interpretación es estrictamente bipartidisa? Es decir, ¿que se acoge a un esquema que concibe la política como un asunto electoral y proyecta falacias tertulianas y de talk show televisivo sin ver más allá, ni ser capaz de imaginar otro tipo de planteamiento?

Mi diagnóstico sobre todos los males de la política actual está hecho hace mucho tiempo: La comunicación ha suplantado a la acción y al pensamiento, que debían ser las misiones de la política. Ya no hay política sino comunicación política. Eso es lo que ha llevado a la ciudadanía, al pueblo, a estar a expensas de los partidos y su burocracia y de los grandes grupos mediáticos y su control de la agenda, esto es, a constituirse en comunidades de goce (pp. 49-73) pasivas y ha permitido todos los triunfos del neoliberalismo que han sumido a las clases populares (la inmensa mayoría) en la más absoluta impotencia democrática.

Pues bien, el núcleo de todas mis críticas a Podemos es que presentándose como una alternativa a ese estado de cosas, esto es, pretendiendo subvertir el sistema en tanto que "desempodera" al pueblo está cayendo en todas las trampas mediáticas del planteamiento político comunicativo que sería lo primero que debería combatir. No se trata de coger un trozo de pastel de la agenda. Se trataría de dinamitar el propio planteamiento comunicativo y los principios que permiten que esta agenda nos diga de qué podemos hablar y por tanto cuáles son las vías para pensar la realidad. El polemismo fatuo está en el centro de ello. Como decía Chomsky, -cito de memoria- lo que hace el sistema es propiciar que se hable con auténtico enconamiento de temas intrascendentes (los que la agenda mediática impuesta por grupos de comunicación, agentes económicos capitalistas y partidos parlamentarios y sindicatos integrados en el sistema) para que no se hable jamás de los temas realmente cruciales.

El clientelismo de la imagen del líder -un líder que ha forjado su imagen pública en estos pseudodebates- es precisamente la mejor manera de volver al redil de la comunicación política y del sistema mediático. Ése es el núcleo de todas mis críticas.

Se dice que es que el sistema tiene grietas que se pueden aprovechar. Perfecto, pero me parece imposible que quien vaya a aprovechar esas grietas en un líder que como tal (nada que ver con la persona) debe toda su imagen pública, de la que depende cada vez más lastimosamente su formación política, a esos mismos procedimientos que son la base del desempoderamiento de las masas, del pueblo, de la ciudadanía. Por eso he llamado a este post La traición por la imagenViendo las reacciones de defensa de su amado líder que regurgitan algunos de los adeptos de Podemos, propias de los más ultramontanos comportamientos de los espectadores de Intereconomía, me doy cuenta de que con las estrategias comunicativas de Pablo Iglesias no han hecho nada por transformar a las masas, al electorado pasivo, en un sujeto multitudinario capaz de enfrentarse al neoliberalismo desde fuera de sus redes, primero, y de encarar la transformación radical del capitalismo, después. Los descerebrados actúan como descerebrados. Una formación popular no puede quedar indemne de mantenerlos en sus filas. Por supuesto, que hay otra mucha gente que apoya a PIT desde una posición ética y reflexiva porque lo ven una baza capaz de oponerse al bipartidismo neoliberal y sus abusos. Pero estos ya venían así de casa, el discurso de Podemos no ha hecho nada por ellos, en ese sentido.

José Antonio Palao Errando
Fuente: Blog La suficiencia de lo obvio
Cabecera del blog de José Antonio Palao Errando









El artículo que hemos reproducido, hace mención a un texto anterior del autor, publicado el 24 de enero con el título "¿Por qué desconfío de Pablo Iglesias?". Ofrecemos un fragmento:
(...) Sin demasiado empacho, Pablo Iglesias ha cimentado su meteórica carrera política en un campo mediático como el de la tertulia, con la excusa de poner sobre el tapete valores antagónicos a los que se estaban defendiendo en emisoras de extrema derecha como Intereconomía. Pero la tertulia política mediática tiene una serie de reglas discursivas inviolables: predominan el grito y la consigna que eterizan en un pretérito perfecto posiciones absolutamente inamovibles (la izquierda siempre ha/ la derecha siempre ha) y que sólo admite argumentaciones simples y sometidas al ruido. Es algo típico del discurso político contemporáneo: el olvido del pensamiento y su suplantación por planteamientos comunicativos. No se trata de concienciar a las masas  -y por lo tanto, desmasificarlas- para comprender y transformar la realidad, sino de que te voten en masa. Y, para eso, cuanto más masificadas, mejor.
A partir de aquí, Pablo Iglesias parece haber confundido conceptos como esfera pública y sociedad civil, con agenda informativa y relevancia mediática. De ahí, que haciendo gala de una cierta endeblez intelectual, pese a presentarse en todas partes como profesor de “ciencia política”, haya decidido proyectar su figura mesiánica en unas elecciones con algo que él dice que no es un partido, sin darse cuenta que en el laberinto de espejos en que se ha metido, toda estructura enfocada a una contienda electoral es para la opinión pública un partido. Como los demás. (...)
Leer resto artículo aquí.
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