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| Viñeta alusiva al modelo de Salud de EE.UU. |
Visual Capitalist (www.visualcapitalist.com, @VisualCap) es una web cuyo editor es Jeff Desjardins, un autor que en absoluto nos parece que pueda ser etiquetado como "anticapitalista". La web está dirigida al mundo de las finanzas, de los negocios: inversores, ejecutivos, empresarios... Es una web de contenidos gráficos, entre los que destacan las infografías, en torno a datos económicos y socioeconómicos. Son datos de dominio público, pero el interés de esa web es que brinda una presentación visual que a menudo resulta muy didáctica, realzando los aspectos importantes.
El pasado 31 de marzo, VC publicó el artículo "EE.UU. gasta más dinero público en salud que Suecia o Canadá", cuya traducción ofrecemos a continuación junto con comentarios nuestros entrelazados (entrecomillado y en cursiva, el texto que corresponde al artículo).
El titular del artículo de Jeff Desjardins, resume una realidad que puede parecernos sorprendente a todos: ¿cómo se puede gastar tanto dinero público en Sanidad y ofrecer tan poco?
La imagen social más difundida que se tiene del sistema de salud estadounidense apunta a una situación lúgubre: es un sistema excluyente, restringido, elitista, que margina a una buena parte de la población o, en el mejor de los casos, la excluye de prestaciones médico-sanitarias importantes. Una enfermedad cuyo tratamiento sea costoso y no sea cubierto por el seguro médico privado que es el más generalizado, puede provocar que un estadounidense pase de llevar una vida ajustada al idealizado patrón cinematográfico de la "clase media" americana, a vivir debajo de un puente. Por ese motivo puede resultar chocante el elevado gasto público de EE.UU. en Sanidad. ¿Cómo comprender esta paradoja? Así lo explica Jeff Desjardins:
El titular del artículo de Jeff Desjardins, resume una realidad que puede parecernos sorprendente a todos: ¿cómo se puede gastar tanto dinero público en Sanidad y ofrecer tan poco?
La imagen social más difundida que se tiene del sistema de salud estadounidense apunta a una situación lúgubre: es un sistema excluyente, restringido, elitista, que margina a una buena parte de la población o, en el mejor de los casos, la excluye de prestaciones médico-sanitarias importantes. Una enfermedad cuyo tratamiento sea costoso y no sea cubierto por el seguro médico privado que es el más generalizado, puede provocar que un estadounidense pase de llevar una vida ajustada al idealizado patrón cinematográfico de la "clase media" americana, a vivir debajo de un puente. Por ese motivo puede resultar chocante el elevado gasto público de EE.UU. en Sanidad. ¿Cómo comprender esta paradoja? Así lo explica Jeff Desjardins:
"El diagnóstico general es claro: los costos están fuera de control", dice el artículo. Y:
"De acuerdo con un informe de 2015 de la salud con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el gasto per cápita en sanidad privada en los EE.UU. es de 4.516 $ por año.
Eso es 5 veces mayor que el de los países medios de la OCDE, que paga 806 $ por año."
Sigue diciendo el artículo de VC:
Por supuesto, el alto costo de la atención privada tiene sentido, ya que los EE.UU. tiene un sistema que gira principalmente en torno al sector privado. Si las empresas y los individuos están cubriendo la mayor parte de sus gastos de atención médica, entonces el gasto público debe ser extremadamente bajo, ¿verdad?
He aquí el problema. Los EE.UU. gasta más dinero público en salud per cápita de Canadá, Suecia, Dinamarca, Alemania, Suiza, Francia, Japón, Australia, Nueva Zelanda, y el Reino Unido. De hecho, cada año, el gobierno de Estados Unidos gasta $ 4,197 por persona, mientras que el gasto promedio de la OCDE es de $ 3,677.
En otras palabras, los costos parecen estar fuera de control en todos los ámbitos en Estados Unidos, independientemente de si se trata de la atención privada o pública. Además, los números de arriba son de antes de los recientes aumentos de dos dígitos en las primas para la mayoría de los estados bajo el Obamacare.
La combinación de lo público y privado juntos, asciende al 17,5% del PIB en asistencia sanitaria en el año 2015. Este número es tan alto como lo ha sido siempre, y empequeñece el gasto en otros países del resto del mundo.
Debemos tener en cuenta que los seguros públicos de salud como el Medicare, que son los que hacen el gasto público sanitario, canalizan toda la atención al sector privado, a la industria de la salud. Quien factura al Estado son los hospitales privados que atienden a personas con esos seguros públicos. Un usuario del Medicare cuando lo necesita, acude al privado, que luego pasa la factura a los fondos públicos. Por este motivo EE.UU. gasta tanto dinero público en Sanidad, aunque las prestaciones y la cobertura pública sean tan bajas en comparación con los países de la OCDE, por ejemplo España. Y si a ese gasto público sumamos el privado, como dice el artículo, la suma total se dispara también en comparación con el resto de los países capitalistas más desarrollados.
Pero hay otro problema a mayores. Para colmo, este modelo no significa que la atención sanitaria estadounidense revierta en una mayor esperanza de vida:
Pero hay otro problema a mayores. Para colmo, este modelo no significa que la atención sanitaria estadounidense revierta en una mayor esperanza de vida:
El gasto sigue aumentando, pero el efecto de ese gasto parece tener rendimientos marginales decrecientes sobre la esperanza de vida - una métrica que es un indicador importante para la efectividad general de cualquier sistema de salud.Termina concluyendo el articulista: "Está claro que los estadounidenses no están recibiendo más por su dinero cuando se trata de tratamiento médico. Así que... ¿cómo se puede arreglar?"
Detalle ampliado de la gráfica anterior:
Una reflexión sobre todo ello.
Después del triunfo de la Revolución de Octubre de 1917, una de las primeras medidas tomadas por el gobierno revolucionario bolchevique fue sentar las bases para la creación de un sistema de seguridad social sin parangón. Por primera vez se creaba en el Mundo un sistema público de pensiones de jubilación para todos los trabajadores y un sistema público de asistencia médica universal.
Tras la II Guerra Mundial, el miedo a la propagación del Socialismo, condujo a las élites occidentales a la creación de un modelo que frenase el descontento de las masas trabajadoras. Fue así cómo empezó a desarrollarse en toda su extensión lo que conocimos como Estado del Bienestar, que básicamente consistió en tomar como préstamos algunos componentes del modelo socialista. Comenzamos a disfrutar de un sistema de pensiones y de asistencia médica, logros que ahora están en retroceso debido al desguace, lento pero sin pausa, del modelo del Estado del Bienestar, el Welfare State como lo denominan los anglosajones. El desarrollo del modelo en Occidente ha seguido dos vías muy diferentes: la opción del sistema público o la opción del sistema privado (por supuesto, ha habido hibridaciones). En España, nuestro modelo ha sido esencialmente público: pensiones y sanidad públicas. Actualmente, la inercia impulsada por el PP (aunque el PSOE no es ajeno a la misma), consiste en introducir transformaciones progresivas para ir pasando paulatinamente de la esfera pública a la privada, en temas como Sanidad y Pensiones. No hace falta incidir que el principal beneficiario de dicha transformación es el capital financiero.
EE.UU. optó desde el primer momento por un sistema privado. Centrándonos en la Sanidad, esto implica que los seguros médicos se suscriben con compañías privadas y que la atención médica es dispensada por hospitales privados que son un negocio más y que, lógicamente, buscan la maximalización de los beneficios económicos. Los seguros públicos, el más conocido de los cuales es el Medicare, en realidad lo que hacen es desviar sus pacientes a los hospitales privados, abonando después la factura. El resultado final es peor servicio (porque los hospitales privados tratarán de reducir costes en todo, hasta en una simple tirita) y mayor gasto público. Todo el sistema está organizado en función del Capital. Se trata de un negocio más, aunque más lucrativo que cualquier otro.
En una fase de recortes y privatizaciones (aunque las llamen externalizaciones eufemísticamente) como la que vivimos en España, esto debiera ser motivo para generar conciencia social de lo que se nos avecina. El sueño dorado de quienes realizan políticas neoliberales, es el modelo americano y hacia él quieren llevarnos y nos están llevando poco a poco. Es rigurosamente falso que la gestión privada sea mejor que la pública: simplemente incrementan costes y reducen gastos por la vía de reducir prestaciones y servicios (es decir, cobertura médico-asistencial).
Podríamos concluir diciendo que debemos tomarnos esta entrada sobre el sistema de EE.UU. como un aviso a navegantes. La privatización progresiva de Pensiones y de la Sanidad, son la pieza más codiciada del Capital. En un contexto en el que el proceso de acumulación capitalista tropieza con dificultades para encontrar nuevos escenarios para ello, privatizar aquello que hasta ahora hemos disfrutado ocupa un lugar prioritario en la agenda de los capitalistas.
No es que NO PODAMOS PERMITIRNOS LA SANIDAD PÚBLICA, como a menudo nos dicen: ES QUE NO PODEMOS PERMITIRNOS LA PRIVADA.
Blog del viejo topo
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Podríamos concluir diciendo que debemos tomarnos esta entrada sobre el sistema de EE.UU. como un aviso a navegantes. La privatización progresiva de Pensiones y de la Sanidad, son la pieza más codiciada del Capital. En un contexto en el que el proceso de acumulación capitalista tropieza con dificultades para encontrar nuevos escenarios para ello, privatizar aquello que hasta ahora hemos disfrutado ocupa un lugar prioritario en la agenda de los capitalistas.
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