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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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martes, 11 de abril de 2017

Legionarios: el necrófilo cuerpo militar que tenía que haber sido enterrado con la dictadura.



"¡Viva la Muerte!", uno de los lemas de la Legión

La España actual es cada vez más un esperpento valleinclanesco representado en el teatro de la pesadilla social. Una de tantas perlas del circo de los monstruos tuvo lugar estos días en Málaga. Un grupo de legionarios, que se encontraba en Málaga para rendir honores al Cristo de la Buena Muerte, realizó una visita a los niños ingresados en la planta de Oncología Infantil del Hospital Materno de Málaga. Fue organizada y coordinada por la comisión de actividades lúdico-culturales de ese hospital pública. Pretendía, se dijo, animar a los niños que sufren cáncer. La escuadra de legionarios desfiló por la ludoteca en la que se encontraban los niños, cantando el Novio de la Muerte, el macabro himno de este cuerpo militar que lleva escrita la barbarie en la frente y que incomprensiblemente sobrevivió a la dictadura franquista:
"Soy un hombre a quien la suerte / hirió con zarpa de fiera, / soy un novio de la muerte / que va a unirse en lazo fuerte / con tan leal compañera. / (...) me hice novio de la muerte, / la estreché con lazo fuerte / y su amor fue mi Bandera."
Muy adecuado para unos niños que están entre la vida y la muerte, ¿verdad? El esperpento habría sido completo si los legionarios hubieran gritado su lema de guerra delante de los niños enfermos de cáncer: "Viva la muerte". No llegaron a tanto: lo reservan para las ocasiones especiales en las que ejercen de imitadores de Rambo


*

Eran los años de la Transición... Poco después de cumplir los 18, un amigo y yo nos embarcamos en la aventura de ir a conocer Ceuta viajando en auto-stop. Otro amigo en común, un periodista aragonés, nos había facilitado la dirección de su hermano para que le hiciéramos una visita: un capitán destinado en una unidad de la Legión. Nos tomamos unas cervezas con él. Marcaba la distancia con los legionarios que tenía a su mando y no ocultaba su desprecio: él era un militar de academia, mientras que ellos apenas eran "una manada de borregos útiles que solo sirven como carne de cañón", nos decía. "En caso de guerra los mandas por delante, así que cuanto menos piensen, mejor", nos explicaba. A nuestro interlocutor lo habían enviado como primer destino al Sáhara después de salir de la Academia Militar de Zaragoza. La historia que nos contó resultaba espeluznante. Cierto día se decidió tomar una represalia contra un poblado saharaui. Se eligió a un grupo de legionarios y se les subió a un camión, entregándoles a cada uno una botella de whisky y varios cargadores de cetme. Fueron al poblado. La narración que nos brindó nuestro interlocutor sobre lo que pasó, nos puso los pelos de punta. Mi amigo y yo apenas éramos dos muchachos que acababan de cumplir los 18 años, pero jamás se ha borrado de mi cabeza aquel relato. La peor parte la llevaron las mujeres... No entraré en detalles.

"Cuanto menos piensen, mejor", decía aquel capitán. Sin duda. Imagino que para pensar ya está la popular cabra que han adoptado como mascota. "Muera la inteligencia" es un grito que le atribuyen al fundador de la Legión. Sin duda la cabra es el último reducto de la inteligencia en tal casposo cuerpo militar que siempre ha despertado las alabanzas de la extrema derecha -no es casualidad, pero también hay que recordar cuánto les lavó la cara el gobierno de Felipe González.



La Legión alardea de ser heredera de los tristemente célebres Tercios de Flandes, aquellos mercenarios que sembraron el terror por tierras flamencas, asesinando, saqueando y violando a su paso. La Legión Española, igual que la Legión Extranjera francesa, fue creada dando cabida a todo tipo de despojos humanos: criminales junto a aventureros sin escrúpulos y psicópatas variados. Violadores, ladrones, asesinos... encontraron refugio contra la Justicia en un cuerpo militar que borraba su pasado, a cambio de convertirse en perros de presa del colonialismo. No fue casual que Millán-Astray se inspirase en la Legión francesa para crear la española.


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Más antigua que la española, la Legión Extranjera francesa fue creada en 1831, para proteger y extender el imperio colonial. Era la bayoneta del colonialismo francés, aunque también participó en las guerras imperialistas en suelo europeo. Al aceptar el alistamiento bajo identidad ficticia, la Legión extranjera fue refugio para todo tipo de criminales de todas las nacionalidades. Fueron los encargados de llevar el terror de la sangre a los pueblos oprimidos por el yugo colonial. Los comunistas hicieron justicia histórica aplastándolos en la guerra de Indochina, en la batalla de Dien Bien Phu. De Gaulle los envió también a Argelia, a torturar y asesinar en una campaña que buscaba sembrar el terror entre la población para debilitar al Frente de Liberación Nacional argelino. Hasta hoy, este cuerpo mercenario ha estado en todos aquellos sitios en los que el imperialismo francés ha necesitado de matones sin escrúpulos morales para defender sus intereses.

Imitando lo que era la Legión Extranjera, en 1920 se creó la Legión Española, con José Millán-Astray a la cabeza. El colonialismo español estaba siendo derrotado en Marruecos, así que por iniciativa de Millán-Astray se formó el cuerpo. Fue un proyecto personal suyo. Liberados de cualquier tipo de freno moral y legal, los legionarios de Millán-Astray sofocaron la rebelión anticolonialista de la forma que siempre han sabido hacer: sembrando el terror entre la población civil. En la guerra de África tuvieron patente de corso para emular a los que siglos antes extendieron el terror en tierras de Flandes.

Tiempo más tarde, la Legión fue traída a la península para sofocar y reprimir la Revolución de Asturias de 1934. Matar mineros también se les dio muy bien. Cuando se produjo el golpe de estado fascista de 1936, la Legión fue la vanguardia de los fascistas contra la legalidad republicana. Un manto de terror se extendió por todos los pueblos que iban tomando. Y en 1957-58, la Legión volvió a actuar en defensa de los restos del colonialismo español, durante la guerra de Ifni con Marruecos


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Millán-Astray en 1938.
Millán-Astray, el padre de la criatura legionaria, se curtió en las guerras coloniales españolas, en Cuba y Filipinas, en aquella España que se negaba desesperadamente a despertar del sueño imperial. "Honor y patria", aunque como siempre apenas se trataba de la defensa de los intereses de la oligarquía. Forma parte ya de la Historia su encontronazo en la Universidad de Salamanca con Miguel de Unamuno

Conviene recordar que Unamuno apoyó a los golpistas que se alzaron contra la República y su gobierno constitucional. Se puso al lado de los militares sublevados. En el verano del 36 hacía un vergonzoso llamamiento "a los intelectuales europeos para que apoyen a los sublevados, declarando que representaban la defensa de la civilización occidental y de la tradición cristiana" (fuente). Pronto percibe la barbarie desatada, cuando amigos, compañeros, conocidos... son detenidos, torturados y asesinados por aquellos que él decía que venían a defender la "civilización occidental". Su arrepentimiento posterior no limpiará jamás su infamia, pero al menos tuvo el coraje de manifestarse públicamente. Fue un 12 de octubre de aquel fatídico año de 1936, una fecha que acabó pasando a la Historia, asociada a la necrofilia de la Legión.

Era el 12 de octubre de 1936. La Universidad de Salamanca celebraba en su Paraninfo la apertura del curso y a la vez la llamada entonces Fiesta de la Raza. Allí estaban las fuerzas vivas de la ciudad. En lugar destacado Carmen Polo, la esposa de Franco, y Millán-Astray. En su intervención, Unamuno se mostró crítico con lo que consideraba que era una guerra civil absurda, pese a haber apoyado la sublevación tres meses antes. Enseguida se produjo el alboroto de los falangistas presentes y Millán-Astray, golpeando la mesa con su puño, gritó: "¡Mueran los intelectuales! ¡Viva la muerte!". Hay distintas versiones sobre la respuesta de Unamuno al fundador de la Legión, aunque coinciden en el contenido de fondo. Ésta es una de las que circulan (fuente):
"Este es el templo del intelecto y yo soy su supremo sacerdote. Vosotros estáis profanando su recinto sagrado. Diga lo que diga el proverbio, yo siempre he sido profeta en mi propio país. Venceréis pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España."
*

"¡Viva la muerte!". Los perros de presa han sido siempre bien entrenados. Sorprende que este cuerpo militar necrófilo haya sobrevivido a la dictadura franquista. Pero, después de todo, el franquismo jamás se ha ido. Durante todos estos años, el PP le ha suministrado periódicas transfusiones de sangre, mientras que los gobiernos del PSOE han preferido mirar hacia otro lado.

viernes, 31 de marzo de 2017

El vuelo del Almirante. Carrero, Ecce homo de Franco.


Viñeta de "Operación Ogro", del tebeo Askatasun Ipuina (1976). 
Tomado del blog de Joan Navarro.



“Nuestro Régimen ha venido a superar la división entre derechas e izquierdas (...) si usted me pide que me defina políticamente no tengo ningún inconveniente en hacerlo con toda claridad. Soy un hombre totalmente identificado con la obra política del Caudillo (...). Mi lealtad a su persona y a su obra es total, clara y limpia, sin sombra de ningún íntimo condicionamiento ni mácula de reserva mental alguna. Más vale perecer todos en una explosión atómica que convertirnos en una masa de esclavos sin Dios. Dicho con más corrección y menos tremendismo, mejor todos muertos que comunistas”
(Luis Carrero Blanco, en entrevista de Emilio Romero en el diario Pueblo, el 7 de febrero de 1968)


Luis Carrero Blanco venía de familia de abolengo militar. Como Dios y la sagrada Patria mandan. Los militares españoles constituyen un grupo social que gusta de la endogamia sobre la que levantan una rancia identidad clasista al servicio del Poder: 'militar como papá, como el abuelo, como el bisabuelo, como el tatarabuelo'. Carrero Blanco pertenecía a esa gloriosa y heroica tradición castrense española, cuyos éxitos militares únicamente tienen lugar cuando se trata de machacar civiles. Una tradición a la que gusta recordar la gloria de los Tercios de Flandes, aquellos mercenarios asesinos, violadores y ladrones que sembraron el terror en tierras flamencas. 

Sí. Carrero Blanco representó las excelencias del aparato militar del Estado burgués, el brazo armado de la oligarquía capitalista cuya función es, y siempre ha sido, doble:

Por un lado, la función de garantizar el status quo de la burguesía, interviniendo llegado el momento, y si fuese preciso, en la represión y aplastamiento de cualquier cuestionamiento del orden establecido, aunque tenga lugar siguiendo escrupulosamente los procedimientos democráticos que la propia democracia burguesa establece en sus papeles mojados; son esas "operaciones quirúrgicas" como el diario ABC denominaba al golpe fascista de Pinochet contra Allende; también el de Franco contra la República, y de esto último sabía mucho Carrero. 

Y, por otro lado, la segunda función del brazo armado de la burguesía consiste, en determinadas etapas del proceso histórico, en reclutar trabajadores para enviarlos a matarse contra trabajadores de otros países, en defensa de los intereses de las respectivas burguesías imperialistas. Lenin, los comunistas, lo vieron claro cuando a contracorriente se opusieron a la carnicería humana de la primera gran guerra mundial entre potencias capitalistas.

*

Carrero Blanco fue uno de tantos militares golpistas que en 1936 defecaron sobre el juramento de lealtad constitucional a la República Española, cuando las elecciones no sonrieron a la fuerza política que representaba los intereses del Capital, derrotada en las urnas por el Frente Popular. El fascismo hispano entró en escena para aplastar al pueblo, con ayuda de sus primos hermanos los fascistas italianos y los nazis alemanes. Las democracias burguesas europeas miraron para otro lado, mientras España se sumergía en el baño de sangre provocado por golpistas fascistas y filofascistas como Carrero Blanco. Nadie mejor que el "demócrata" Winston Churchill expresó la complacencia de aquellas democracias burguesas ante el golpe de estado que acabó con la democracia republicana en España: "A mediados de junio de 1936 (...) el vigor con que se preparaban sendas revoluciones comunistas y anarquistas, desencadenó un alzamiento militar (...) En España estaba manifestándose una perfecta reproducción del período de Kerensky en Rusia". La "sociedad civilizada" estaba siendo "liquidada por la infiltración comunista", decía el genocida británico, cuando justificaba el golpe como reacción a "la pestilencia revolucionaria" (W. Churchill, La II Guerra Mundial). Y es que democracia burguesa y fascismo siempre han sido las dos caras de una misma moneda, llamada capitalismo: el plan A y el plan B.

Carrero Blanco se sumó al golpe de estado fascista desde el primer momento. Estaba de profesor en la Escuela de Guerra Naval de Madrid, pero aquel mismo año se había reunido con Franco en Las Palmas; los conspiradores contra la legalidad republicana aceleraban sus planes. Tras producirse la rebelión militar, y sabiendo que la autoridad militar leal al gobierno constitucional iba a destinarlo al mando del crucero Méndez Núñez, desertó y, después de esconderse en las sedes diplomáticas de México y Francia, se las arregló para huir a este último país. Tuvo suerte; habría sido fusilado por sedición. Al año siguiente, se incorporó a las operaciones militares de los golpistas en julio de 1937. Como buen militar, justificó el baño de sangre en nombre de Dios y la Patria, Patria y Dios... el maldito binomio al que siempre recurre el Capital para justificar su sanguinaria barbarie:
"En nuestra guerra de 1936 a 1939 (...) se trataba, simple y llanamente, de defender nuestra independencia como nación y nuestra fe como cristianos. Nuestra guerra no fue, pues, una guerra civil; fue una guerra de Liberación y una Cruzada. Fue una guerra de Liberación, pues lo que estaba en juego era nuestra independencia como nación. (...) En cuanto al calificativo de Cruzada, son cruzadas las luchas en defensa de la fe"
Finalizada la carnicería que supuso la guerra de clases del 36 (Capital/Trabajo), Carrero se convirtió en el hombre de confianza del dictador Francisco Franco. El que fuera "Caudillo de España por la Gracia de Dios" (como rezaban las monedas del franquismo con la efigie de Franco), amamantó con esmero la trayectoria de Carrero y enseguida lo convirtió en pieza clave del régimen que sumió a España en una larga noche de piedra (parafraseando al poeta gallego Celso Emilio Ferreiro) que duró cuarenta años. Subsecretario en 1941, ministro de la Presidencia en 1951 y vicepresidente en 1967. Carrero era el elegido por Franco y fue tan culpable como él de los crímenes de una dictadura cuya imagen trata de lavar la derecha española del PP, que jamás la ha condenado (como tampoco ha renegado nunca de sus raíces franquistas)

En aquella España del fandango y pandereta, los dos soportes del régimen andaban a la greña: el falangismo por un lado, y el nacionalcatolicismo por otro. En medio, Franco, potenciando las rivalidades entre ambos. Desde su creciente influencia, Carrero Blanco (junto con Laureano López Rodó) facilitó la expansión de los tentáculos del Opus Dei, promocionando a sus miembros dentro del aparato del Estado. Fueron los famosos tecnócratas, relacionados con los casos de corrupción más escandalosos de la dictadura, como fue el famoso caso Matesa.

Libro de Carrero, escrito con el seudónimo de Juan de la Cosa
A la sombra de Franco, el meapilas Carrero Blanco se iba consolidando como el hombre fuerte del régimen. Franco y Carrero compartían delirios patológicos, empezando por la enfermiza obsesión con lo que consideraban que era la conspiración judeomasónica y marxista internacional, respaldada por la condescendencia de los liberales. Masones y marxistas eran sus demonios omniscientes, las fuerzas diabólicas que trataban de destruir España por su condición de "reserva espiritual de Occidente"

Carrero resultó decisivo en la tarea de "dejar todo atado y bien atado" mediante una nueva restauración borbónica en la figura de Juan Carlos. Convencido de que la gloria de la católica, apostólica y romana España estaba indisolublemente unida a la monarquía, impulsó la figura del joven Juan Carlos de Borbón para suceder como rey a Franco tras su muerte. Se ha escrito mucho de Juan Carlos como "criatura de Franco", el cual "lo manipuló contra su padre, lo educó, lo incubó, lo moldeó… con el fin de dejar el sistema dominante 'atado y bien atado', bien cerrado" (Jean Ortiz). Sin embargo, es menos conocido el protagonismo desempeñado en todo ello por Carrero Blanco.

Y llegó aquel 9 de junio de 1973, en el que el Almirante Carrero era elevado a la Presidencia del Gobierno. Hasta entonces, el dictador había desempeñado las funciones de Jefe de Estado y Presidente del Gobierno, pero había llegado el momento de empezar a transferir el testigo del poder. Para ello, nadie mejor que Carrero. El tándem Juan Carlos/Carrero era la pieza con la que el dictador dejaría todo atado y bien atado. El borbón enseguida entendió la necesidad de besar las posaderas del Imperio americano si quería tener futuro. ¿Y Carrero..?


Cui bono

“Carrero Blanco: ‘De todos mis ascensos, el último fue el más rápido’” 
(chiste publicado en 1984 por los populares humoristas Tip y Coll; por cierto, TipLuis Sánchez Polack, era un tipo de derechas de toda la vida)

Seis meses y pico después de ser elevado a la Presidencia del Gobierno, Carrero volvió a ser elevado, estaba vez al saltar por los aires en el atentado llevado a cabo por ETA.

Tres dictaduras impuestas por el Capital en Europa, pero que con el tiempo se habían vuelto incómodas para el Capital. Tres transiciones controladas que debían ser llevadas a cabo: Portugal, Grecia y España. A poco que uno lea Portugal y el Futuro del general portugués Espínola (1974), y Ejército y Sociedad del general español Díez Alegría (1973), se dará cuenta que ambos estaban hablando de lo mismo. El trasfondo: la transición monitorizada desde las élites, para pasar de la dictadura a la democracia burguesa siguiendo parámetros europeos y otanistas. Díez Alegría lo veía claro, pero no fue el caso de Carrero. El almirante aviador era parte de la roca dura del búnker, el perro guardián que se creyó dueño del cortijo que protegía. Demasiados masones, rojos y liberales pululando en su psicótica mente para entender el nuevo juego de la burguesía. Aquel perro ya no era útil. El capitalismo español necesita hacer reajustes y, entre estos, cambios en la superestructura que Carrero era incapaz de comprender: era el "franquismo puro" (Manu Escrig).

Mucho antes de su nombramiento como Presidente del Gobierno, la fontanería de EE.UU. en España dictaminó que el hombre fuerte de confianza del régimen, de máxima confianza de Franco, Carrero Blanco, era un incordio. La embajada de EE.UU. en Madrid, en enero de 1971 enviaba el cable "confidencial nº 700" al Secretario de Estado en Washington (documento actualmente desclasificado):
“El mejor resultado que puede surgir, sería que Carrero Blanco desaparezca de escena, con posible sustitución por el General Díez Alegría o Castañón” (citado por Manu Escrig).
Poco más hay que añadir. La maligna ETA hizo el trabajo sucio. El nuevo orden liberal que se avecinaba, era incompatible con Carrero Blanco. 

Nada de cuanto tuvo lugar en la Transición y pre-Transicón, ocurrió sin la bendición de la CIA (al respecto, léase La CIA en España, de Alfredo Grimaldos): "La Transición española se diseñó en Langley (Virginia), junto al río Potomac, en la sede central de la CIA. La fase final de esa compleja operación, que culmina con la restauración monárquica en la persona de Juan Carlos I de Borbón, se comienza a fraguar en 1971, tras la visita del general Vernon Walters a España para entrevistarse con Franco" (Grimaldos). El vuelo de Carrero formaba parte del programa espacial estadounidense. ¿Alguien lo duda?

Y si dejamos la hipocresía aparte, habrá que reconocer que muchos de los que lloraron en público su muerte aquel 20 de diciembre de 1973, en la intimidad lo celebraron con champán. Ésta es la realidad.  


*

Cuando todavía hay cunetas llenas de las víctimas de la dictadura a la que contribuyó con un papel estelar Carrero Blanco, perseguir y condenar a quienes hacen chistes sobre su muerte resulta más macabro que los propios chistes en sí mismos. La misma Justicia que condena a tuiteros por hacer chistes sobre el vuelo del Almirante, mira para otro lado cuando los franquistas del PP se ríen y se cagan en la memoria de las víctimas del Franquismo. Pero esto no deja de formar parte del ADN franquista de la derecha española, representada por el Partido Popular (PP). Forma parte del revisionismo histórico del PP, expresado periódicamente por muchos de sus cargos, ya sean primeras figuras del PP o monaguillos locales del mismo partido:
"¿Por qué voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad?" (Mayor Oreja, entrevista de La Voz de Galicia, 14-10-2007) 
"Si hubo personas condenadas a muerte en el franquismo, era porque lo merecían" (Manuel González Capón, Alcalde del PP de Baralla, Lugo, 26 de julio de 2013)  
"El franquismo ha sentado las bases para una España con más orden (...) Igual pasó con Napoleón. Al día siguiente de matarlo era un estropajo, pero cincuenta años después lo trajeron a París, es su héroe nacional y preside el Panteón de Hombres Ilustres" (Manuel Fraga Iribarne, fundador del Partido Popular (PP),en El Faro de Vigo, 30-12-2007)

Referencias
He utilizado algunos datos de "La gran estafa de la democracia. Historias de Carrero Blanco", de Manu Escrig. Sobre el tema de Carrero, es un extenso y detalladísimo artículo cuya lectura recomiendo; más allá de que haya cosas que se puedan o no compartir, sin duda, es un completo artículo que toca la mayoría de los items de interés, lo cual -insisto- no significa que haya que estar de acuerdo con el autor en todas sus valoraciones.

martes, 21 de marzo de 2017

El Vuelo Mágico. Reseña de la obra de Gabriela Dörflinger y Ricardo Murad sobre el Bosque de Oma y Agustín Ibarrola


Bosque de Oma. Fotografía: Ricardo Murad, de El Vuelo Mágico


El Vuelo Mágico. Reseña de la obra de Gabriela Dörflinger y Ricardo Murad, sobre el Bosque de Oma y Agustín Ibarrola.


Si vas a emprender el viaje hacia Itaca
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencia, en conocimiento.
Kavafis, Itaca. 
(Para Gabi y Ricardo, en su particular viaje a Itaca


Cuando dos queridos amigos de este blog, Gabriela Dörflinger y Ricardo Murad, me sugirieron que escribiese una reseña sobre el proyecto del libro al que han dedicado más de un año de trabajo, me entraron dudas sobre la idoneidad del tema para un blog de temática muy específica y con unas coordenadas políticas como es éste (véase la página "Acerca del blog"); y además en conflicto con el posicionamiento político reciente de Agustín Ibarrola, el artista creador del Bosque de Oma, que centra la atención del libro. Sin embargo, mi gusto personal por el hipertexto (el texto al que se llega saltando a través de otro), me llevó a pensar que bien podría ser la disculpa para tocar, aunque sea en un segundo plano de atención, otros aspectos más relacionados con el blog del viejo topo; en concreto, la etapa artística de Ibarrola durante el franquismo. De esta forma, esta entrada es por supuesto una reseña del libro y del trabajo realizados por sus autores, y a la vez es un pretexto para hablar del frente artístico del Partido Comunista durante la clandestinidad.


¿Qué es el proyecto El Vuelo Mágico?

El proyecto supone la materialización de una idea que Ricardo Murad comenzó a gestar en un día lejano de 1986, durante una visita a Euskadi. Treinta años después, ajustado a un enfoque actual, decidió llevarlo a cabo en colaboración con Gabriela Dörflinger. Juntos emprendieron su particular viaje a Itaca.

De manera muy sintética, por un lado podríamos decir que se trata de un elaboradísimo, esmerado y lucido libro de fotografías artísticas y de textos de acompañamiento, sobre la obra realizada en el Bosque de Oma por el artista vasco Agustín Ibarrola. Los textos aparecen además en cuatro idiomas: castellano, inglés, alemán y francés. Y, por otro lado, se trata de una visita virtual a este espacio natural y a la obra que contiene. De esta forma, lo que Gabriela Dörflinger y Ricardo Murad nos ofrecen es "un paseo por los 7,4 Km del Bosque de Oma, situado en la Reserva Natural de Urdaibai y pintado desde los años ochenta por el artista Agustín Ibarrola".

El Vuelo Mágico no es un simple libro de fotografías en diálogo con pinceladas textuales a modo de sugerencias interpretativas, sino que nos presenta un nuevo formato, polivalente e innovador que rompe con todo lo conocido hasta la fecha. Como dicen sus autores, es un libro "que se puede leer, mirar, escuchar o navegar". Enlaza la Galaxia Gutenberg como diría Marshall McLuhan, con la más reciente tecnología que permite movernos virtualmente por un espacio en 360º. El Vuelo Mágico puede leerse, como también visualizarlo virtualmente y escucharlo en cualquier dispositivo electrónico.  Es por ello que el libro físico lleva incluido un código QR que permite acceder a los contenidos interactivos multimedia con características de multiaccesibilidad.


Omako basoa, o Bosque de Oma. ¿Qué es?

El Bosque de Oma -en euskera Omako basoa-,  es un conjunto artístico realizado, entre 1982 y 1985, por el escultor y pintor vasco Agustín Ibarrola. Se encuentra en Reserva de la Biosfera de Urdaibaila en Bizkaia, en una de las laderas del valle de Oma. Está ubicado muy próximo a un icono del patrimonio histórico vasco, el yacimiento paleolítico de la cueva de Santimamiñe -declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2008-.

La obra se enmarca en lo que se conoce como Land Art, una corriente del arte contemporáneo cuyos iniciadores fueron Robert Smithson y Michael Heizer a finales de la década de 1960. El Land Art se basa en la manipulación de los propios elementos del paisaje in situ, con intención artística y normalmente de forma minimalista. En otras palabras, es una corriente que buscar integrar la creación artística en el paisaje natural (1). Para ello, el artista utiliza los propios elementos que encuentra: madera, tierra, rocas, piedras, cubiertas vegetales, etc. En tanto muchos de los elementos utilizados son caducos, el Land Art se vincularía también con la tradición del arte efímero, que tiene un dilatado y extenso recorrido histórico. En cierto sentido, el proyecto artístico de Ibarrola me ha recordado la obra de un artista anacoreta muy popular en la Costa da Morte gallega: el llamado alemán de Camelle, Manfred Gnädinger, también conocido como Man, fallecido en 2002.  

Por otra parte, la obra del Bosque de Oma es también deudora del minimalismo, una concepción artística occidental que a su vez tiene su fuente en una tradición estética milenaria: el canon de la estética zen japonesa, la búsqueda de la máxima expresión con los mínimos recursos.  

Ibarrola trabajó, básicamente, sobre los troncos de los árboles del bosque, con pinturas minimalistas de motivos dominantemente geométricas, aunque también aparecen figuras humanas y animales. El resultado es una propuesta artística en diálogo con las pinturas rupestres del Paleolítico Superior de la cercana cueva de Santimamiñe, sin duda fuente de inspiración al artista vasco. De esta forma, el bosque y la cueva, el Presente y el Pasado remoto y ancestral, aparecen unidos por un cordón umbilical a través del Arte. No deja de tener sus connotaciones identitarias esencialistas, pero sin duda el efecto en el visitante es impactante.


Bosque de Oma. Fotografía: Ricardo Murad, de El Vuelo Mágico


La estructura de la obra: El Vuelo Mágico como libro físico.

El libro físico (290 x 230 cm de tamaño, en formato «Box» con portadas reversibles y cierre magnético), ha cuidado al máximo el diseño. Consta de 240 páginas con fotografías en alta resolución, y articula sus contenidos en torno a una estructura de partes que conforma su índice. Tal índice es sobre todo "un índice conceptual que agrupa la obra", y al cual se subordina el trabajo del fotógrafo, focalizado en la ilustración de tales conceptos:
  • I. Arquetipos. Lo inconsciente colectivo. Los símbolos
  • II. Simbolismo del árbol y del bosque. Mito y tótem.
  • III. La dialéctica entre la vida y el arte. Los afectos.
  • IV. Perspectivas. Patrones. Ritmos
  • V. El arte de Agustín Ibarrola y sus inquietudes. El Minimal Art. El Land Art. Los Cubos de la memoria.
  • VI. Lo lúdico: Recuperar la dinámica del juego infantil, volver a ser niños.
  • VII. Gestalt. Holismo. Emergencia.
  • VIII. Lo luminoso y el vuelo mágico. El vuelo mágico.
La fotografía es obra de Ricardo Murad, fotógrafo, diseñador digital y músico de jazz. Un artista de la fotografía que se define a sí mismo como "Soy un músico de jazz in spe que hace fotos; improviso por instinto, intento mantener el swing". No es amigo de la "postproducción ni de encuadres posteriores"; en este sentido, Ricardo es de la "vieja escuela". Sin embargo, en El Vuelo Mágico este artista argentino opta por hacer una excepción, al eliminar el color del bosque, dejando únicamente en color las alteraciones artísticas realizadas por Ibarrola. Ricardo decidió "utilizar el bosque como un lienzo", de manera que el único color que aparece en todo el libro es el de la obra de Ibarrola. El resultado es un expresivo contraste entre el blanco y negro y el vital cromatismo que emana de la huella humana sumada a la naturaleza del bosque. Al respecto nos dice Ricardo Murad: "Creo que la tecnología se puede usar para sumar, en este caso para restar color, y creo que el resultado es de máximo respeto por la obra, pudiendo así ofrecer una visión que de otra forma no sería posible".

Los textos que acompañan a la obra han sido seleccionados por nuestra compañera alemana Gabriela Dörflinger, Gabi. En consonancia con el minimalismo del Bosque de Oma, Gabi ha optado por textos muy cortos, a veces citas de diferentes autores, a veces pinceladas de su propio pensamiento y mirada retrospectiva. Podemos decir que todos estos acentos que Gabi va insertando en las diferentes partes del libro, constituyen una unidad de conjunto que expresa la particular hermenéutica que realiza del Bosque de Oma. Toda obra de arte evoca significados en diferentes direcciones, fruto de interpretaciones variadas, de manera que finalmente el arte en sí acaba siendo un producto de la mirada que lo contempla y que otorga significación. Por ello, los diferentes textos que Gabi va sumando, finalmente constituyen la partitura interpretativa de la autora, en parte inspirada en la psicología jungiana y en la teoría de la Gestalt. Como antropólogo, me han despertado un interés especial algunos capítulos concretos, caso de los dedicados al totemismo y al holismo; el primero nos hace pensar en términos transculturales, mientras que el segundo nos sugiere una dimensión analítica que interrelaciona las diferentes partes de un conjunto, de una unidad indivisible solo fragmentada artificiosamente. 

El libro "físico" también está disponible en pdf.


Bosque de Oma. Fotografía: Ricardo Murad, de El Vuelo Mágico

La estructura de la obra: El Vuelo Mágico como visita virtual interactiva.

A través de un código QR el libro nos permite acceder a los contenidos interactivos multimedia, una visita virtual por el Bosque de Oma. Sin duda es la parte más impactante del proyecto, ya que se trata de una tecnología que permite explorar el bosque tal cuál es para obtener una visión de conjunto. Puede accederse a través de este enlace: http://elvuelomagico.es/visita.html

Como puede apreciarse, la técnica empleada permite movernos 360º en aquellos puntos seleccionados del bosque, permitiendo su observación con gran detalle al permitir el movimiento visual en todas las direcciones. Para conseguirlo, cada espacio considerado ha sido fotografiado de un gran número de fotografías de alta resolución obtenidas con un gran angular de 11mm, permitiendo en su ensamblaje posterior esa capacidad de giro de 360º y los movimientos horizontales y verticales sobre el espacio. El resultado es el de una sensación de virtualidad sorprendente. Ricardo Murad lleva muchos años trabajando con dicha tecnología; ya en 1994 fue betatester para Apple en su desarrollo.

Los contenidos interactivos asociados al libro, permiten además que puedan ser seguidos por personas con discapacidad auditiva, al incorporar como opción el lenguaje para sordos.

Página web de los contenidos interactivos: elvuelomagico.es


Financiación del proyecto.

Lanzarse a un proyecto de esta naturaleza sin contar con financiación, a partir de recursos personales -y ninguno de los dos nada en la abundancia, puedo dar fe-, es desde luego una aventura vocacional y pasional, en la que, como en algún momento dicen los autores parafraseando a Kavafis (Itaca), el objetivo y el premio están también en el recorrido realizado. Un recorrido al cual han dedicado un año de sus vidas, sin plantearse amortizar sus gastos. Se conforman ahora con obtener financiación para llevar a cabo la impresión del libro. Y para ello han optado por recurrir a la modalidad de crowdfunding ofrecida por Verkami.

Verkami es una plataforma alternativa a través de la cual se busca la financiación de proyectos artísticos y culturales, como es el caso de El Vuelo Mágico, mediante la aportación del público que simpatiza con un proyecto. La campaña de crowdfunding para El Vuelo Mágico está abierta y permanecerá durante cuarenta días, desde el 20 de marzo hasta el 29 de abril. Deseamos a Gabi y Ricardo que tengan éxito y consigan la financiación deseada para la impresión de la obra. Si deseas apoyar el proyecto puedes pulsar aquí.



Bosque de Oma. Fotografía: Ricardo Murad, de El Vuelo Mágico


Arte y política en la trayectoria de Agustín Ibarrola. 

Decía al principio que la reseña del libro, una vez que pasamos a un segundo plano de atención después de lo que se ha presentado, me sirve de pretexto para mencionar otro tema en línea con las inquietudes políticas del blog: el frente artístico del Partido Comunista durante la clandestinidad, y el papel del Arte como resistencia antifranquista.

La trayectoria artística de Ibarrola ha ido cambiando con el tiempo. El Bosque de Oma nos habla de su etapa tardía, vinculada al arte minimalista y al Land Art. Pero sus comienzos como artista aparecen vinculados primero al cubismo y enseguida al constructivismo, después de marchar en 1956 a París, donde trabaja como albañil y carpintero, además de ejercer otros oficios manuales. En la capital francesa funda Equipo 57 con otros artistas españoles, en café Rond Point donde se reunían.

Políticamente, durante su estancia francesa tiene oportunidad de contactar con el exilio republicano español, algo que quizás resultó decisivo para que entrase a militar en el Partido Comunista de Euskadi (PCE-EPK). Esto también ejerció influencia notoria en su obra, al conducirlo a explorar el realismo social y el expresionismo. Es la etapa más figurativa de Ibarrola, a contracorriente de un período en el que el arte abstracto imponía su hegemonía en el mundo cultural occidental -y al que Ibarrola con el tiempo acabaría cediendo.

En efecto, en 1959, todavía en Francia, junto con José Ortega comienza a fijar la idea de lo que sería Estampa Popular de Vizcaya, que marcaría un hito importante en el realismo social vasco en la década de 1960. La vanguardia artística Estampa Popular de Vizcaya inició oficialmente su andadura en 1962, con Agustín Ibarrola, Dionisio Blanco y María Francisca Dapena, entre otros. El grupo apuesta por el realismo social y por el grabado como técnica para acercar su obra al pueblo, ya que dicha técnica permitía reproducir fácilmente la obra y a precios asequibles (García-Landarte). La temática de Ibarrola y del grupo en general, está dedicada al mundo de la clase trabajadora y a la lucha antifranquista"con imágenes que contenían mensajes claros de denuncia y protesta, convirtiéndose en un movimiento de cierto riesgo que el régimen franquista no se podía permitir" (García-Landarte).

Así pues, en este período de Estampa Popular de Vizcaya, el arte de Ibarrola resulta de un compromiso social abierto:
"El caso de Ibarrola es singular, ya que no sólo convirtió en protagonistas de muchos de sus grabados y cuadros a los obreros, sino que además, refleja acontecimientos puntuales de la lucha obrera, en la que participó activamente, como la huelga de Bandas o la concentración de la Mina del Alemán. Esta actividad a favor de los derechos de los trabajadores le costó la cárcel en 1962, cuando fue detenido junto a Vidal de Nicolás por participar en una huelga que se había declarado en La Naval, La Aurrera y otras fábricas del entorno." (2)
Se ha hablado mucho de la relación del grupo vizcaíno de Estampa Popular con el Partido Comunista. Escribe García-Landarte:
"Muchos de ellos comulgaban, si no la gran mayoría, con el Partido ComunistaEn el caso de Vizcaya, todos los artistas fueron militantes de este partido en uno u otro momento"
Fue el caso de Ibarrola. La relación entre este grupo artístico con el PCE-EPK no solo era ideológica, sino también práctica en tanto recibían apoyo del mismo, aunque al mismo tiempo era independiente del Partido en el sentido de no pertenecer como grupo a la organización. Esta relación entre el mundo artístico y PCE no se limitó a Euskadi, ni mucho menos (3).

Sobre la distribución de los grabados de Estampa Popular de Bizkaia, nos cuenta García-Landarte: "por tratarse de artistas políticamente activos, el movimiento tuvo cierto carácter clandestino, aunque no completamente, ya que se celebraron exposiciones oficiales". Pero con el grabado, más socialmente explícito que la pintura, su distribución estaba fuera de la legalidad: 
"el grabado no sólo se puede reproducir las veces deseadas, sino que además se puede transportar fácilmente, pudiéndose improvisar exposiciones. (...)
Los grabados por lo tanto, se vendían muchas veces de forma encubierta. En el País Vasco, Ibarrola exponía y vendía sus grabados en las fiestas populares, colgando sus obras en una cuerda. En ocasiones, el dinero recaudado se destinaba a una causa determinada, como por ejemplo al movimiento obreroUna de las innovaciones de la agrupación fue intentar apartarse de los circuitos convencionales de exposición y venta, para acercar el arte a todo el mundo."

Retrato de Julián Grimau después de ser torturado, de Augustín Ibarrola, cárcel de Burgos, 1963. Esta obra se reprodujo en la revisa sueca Clarté (Estocolmo, 3/1964, p. 21), junto a un texto de un libro publicado en París sobre Grimau. "La intención de Ibarrola ha sido la de mostrar a Grimau con las lesiones sufridas durante la tortura". (Fuente
Grabado xilográfico (linoleo) de Agustín Ibarrola, 1972.

Grabado xilográfico (linoleo) de Agustín Ibarrola, "Las Comisiones Obreras" (1969).

En definitiva, el arte de Ibarrola en aquellos años 60, estuvo claramente ligado al realismo social -Valeriano Bozal califica su estilo de "expresionismo épico-social". Desempeñó un papel decisivo en el debate abierto acerca del papel social del artista y de su necesario compromiso político con la clase trabajadora.

Esta fase de realismo social en Ibarrola se mantuvo hasta bien entrada la década de los 70, derivando luego hacia un estilo abstracto en cuya etapa final se enmarcan las tendencias descritas al principio. A comienzos de los 80 se recluye en su caserío en la ladera del monte Ereño, comenzando la etapa vinculada al Land Art de la que saldría luego el Bosque de Oma.

Ibarrola tuvo que enfrentarse a condenas de cárcel, acusado de pertenecer al PCE-EPK, pasando varios años en presidio, entre 1962 y 1973. Pero aun estando en prisión siguió pintando y manteniendo su línea de realismo social. Sus obras eran sacadas clandestinamente de la cárcel por sus camaradas y expuestas posteriormente en el extranjero. Vázquez Montalbán, se refiere a Ibarrola diciendo que fue:
"una víctima propiciatoria de la represión en Euzkadi. Cuando no le torturaban o le encarcelaban, en los periodos de libertad vigilada, los incontrolados, cuando no la Guardia Civil a tricornio descubierto, le quemaban la casa. Fue uno de los vascos perseguidos más especialmente en un país sañudamente ocupado" (4).
Con la Transicón, Ibarrola mantuvo su condición de artista maldito para las fuerzas vivas. El alcalde Zaragoza en 1980, Sainz de Varanda, declaró que algunas de sus obras expuestas en una muestra en la capital maña, podrían generar reacciones violentas ne la ultraderecha, ya que aparecían ikurriñas y guardias civiles (5). Fue candidato del PCE-EPK al Congreso en las elecciones generales de 1977, pero en 1981 abandonó el Partido Comunista, integrándose en Euskadiko Eskerra (EE), un partido que años después, en 1993, acabó fusionando con la federación vasca del PSE-PSOE.

Tras abandonar el PCE-EPK, Ibarrola siguió el camino de muchos conversos, de los cuales hemos hablado alguna vez en este blog. Y como buen converso empezó a ser especialmente mimado por los medios más reaccionarios del Estado. Se involucra en la fundación de ¡Basta Ya! y del Foro de Ermua, y acaba apoyando la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), cuya sintonía con los intereses del Partido Popular (PP) ha sido notoria y muy criticada. En su deriva de converso, Ibarrola acabó declarando sus abiertas simpatías por la UPyD de Rosa Díez, partido al que comienza a apoyar, implicándose incluso en la recaudación de fondos donando obras de arte para su subasta.

Políticamente las luces y sombras han acompañado a Agustín Ibarrola: podríamos decir que su última etapa política habita en la tiniebla. La asociación ¡Basta Ya!, de la que fue uno de los fundadores, en la campaña electoral de las elecciones autonómicas del País Vasco en 2001, pidió el voto -además de pedirlo para Nicolás Redondo, del PSE-PSOE- para Jaime Mayor Oreja (6). Mayor Oreja ha representado la derecha más extrema del PP vasco, el sector más filofascista, llegando a realizar declaraciones de legitimación y defensa del franquismo, negándose a condenarlo reiteradamente y llegando a justificar el golpe de estado fascista de 1936 (7). Este apoyo resulta difícil de comprender, teniendo en cuenta que Ibarrola sufrió tortura, persecución y cárcel en el franquismo, y que fue un referente en la lucha contra la dictadura. De forma amable, podríamos dejarlo diciendo que las contradicciones son parte de nuestra condición humana.


*  *  *

Es evidente que la postura de este blog está en las antípodas del posicionamiento político adoptado por Ibarrola en la última etapa de su vida. Aquellos que él identifica como amigos, desde este espacio de la blogosfera se identifican como enemigos. Y es que el converso siempre acaba pasándose de frenada, como decimos coloquialmente. En positivo, nos quedamos con lo que fue su etapa de compromiso político y social con el PCE-EPK. Del resto... mejor abrir el baúl del olvido.

Al margen de su posicionamiento político, su trayectoria artística le hace merecedor de figurar en un lugar destacado de la orla de honor del arte vasco en la segunda mitad del siglo XX. El Vuelo Mágico, de Gabriela Dörflinger y Ricardo Murad nos presenta una parcela de esta obra. Y lo hacen además recurriendo a ese doble formato, de libro en papel con acceso a una visita virtual, cuyo resultado merece la pena conocer. Te invitamos a pasear por la web del proyecto: elvuelomagico.es


Enlaces (pulsa en hiperínculos):
🔼 El proyecto en la web de Verkami y apoyo al mismo
🔼 En Facebook


@VigneVT

Bosque de Oma. Fotografía: Ricardo Murad, de El Vuelo Mágico


Notas
(1) Un antropólogo quisquilloso podría plantear dudas acerca de que exista el "paisaje natural" tal como suele entenderse. La acción humana, es de decir de la Cultura, moldea cualquier paisaje por remoto y  aislado que sea y se encuentre, de manera que aquello que llamamos "espacio natural" -en oposición al paisaje "no natual- es también una creación humana, en mayor o menor medida. 
(2) García-Landarte Puertas, Valeria: "Estampa Popular de Vizcaya. El realismo social de los años 60 del País Vasco", en Ondare, nº 25, 2006, págs. 393-401.
(3) "El antifranquismo contó con el apoyo, fundamental, del Partido Comunista Español (PCE) que había empezado a reorganizarse en la clandestinidad en 1953. La oposición tomó cuerpo en el movimiento obrero y en el mundo universitario que, a su vez, influyó en la organización de las actividades desarrolladas en el sector cultural. El cine y la literatura fueron los primeros campos en los que se manifestó el movimiento crítico desde las artes, que manifestaba un deseo imperioso de reflejar la realidad social y la condición humana con el fin de transformarlas; el deseo de que, gracias al arte, la sociedad mejorase sus condiciones de vida." Noemi De Haro García: "El nacimiento de un frente estético contra el franquismo: entre la abstracción y la figuración", en Arte, Individuo y Sociedad, 2011, 23 (2), 85-96.
(4) Vázquez Montalbán: "Ibarrola", El País, 21-2-2000
(5) Grupo Zeta: "Biografía de Agustín Ibarrola Goicoechea".
(6) Wikipedia: "¡Basta Ya!"
(7) Entrevista a Mayor Oreja en La Voz de Galicia, 14-10-2007, citada en Wikipedia:
[Periodista] ¿Por qué le cuesta tanto al PP condenar el franquismo?
[Mayor Oreja] ¿Cómo voy a condenar lo que, sin duda, representaba a un sector muy amplio de españoles?
[Periodista] ¿No considera pertinente condenar el franquismo?
[Mayor Oreja] No, por muchas razones. ¿Por qué voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad? 

Referencias

García-Landarte Puertas, Valeria: "Estampa Popular de Vizcaya. El realismo social de los años 60 del País Vasco", en Ondare, nº 25, 2006, págs. 393-401.
Vázque Montalbán: "Ibarrola", El País, 21-2-2000
Noemi De Haro García: "El nacimiento de un frente estético contra el franquismo: entre la abstracción y la figuración", en Arte, Individuo y Sociedad, 2011, 23 (2), 85-96.
Noemi De Haro García: "Voces de seda. Las pinturas clandestinas de Agustín Ibarrola (1962-1965)", en Archivo Español del Arte, LXXXIX, 355, Julio-Septiembre de 2016, pp. 299-316.
Web chichosanchezferlosio.es: "Agustín Ibarrola"
Wikipedia: "Agustín Ibarrola" "¡Basta Ya!". "Land Art", entre otras