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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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martes, 24 de diciembre de 2013

Premios blog del viejo topo al gilipollas del año, 4ª y última nominación


La Ilustre Academia Topera de las Ciencias (IATC), inauguró en octubre una nueva sección de humor: los "premios blog del viejo topo al gilipollas del año". Con esta iniciativa, el blog del viejo topo pretende divulgar y dar a conocer un elaborado y exquisito producto con denominación Marca España, como es el de la producción de gilipolleces de calidad. Periódicamente iremos nominando candidatos. Al final de año, el 28 de diciembre, fiesta nacional del ciudadano feliz, se darán a conocer los finalistas: gilipollas de oro, de plata y de bronce, elegidos por un jurado compuesto por destacados miembros de la galería topera y seguidores de la misma. Los premios que recibirán los ganadores son un secreto topero, pero os garantizamos que merecerán la pena.
Puedes acceder a las anteriores nominaciones pulsando sobre los enlaces:
Presentamos la cuarta y última tanda de nominados. Atentos a la gran gala de la IATC del próximo día 28, en la que serán dados a conocer los triunfadores del certamen. 


Nominado: Cristóbal Montoroministro de Hacienda y Administraciones públicas del gobierno de España.

Viñeta de El Roto
Montoro lo intenta a diario. Nos consta que no duerme pensando en perlitas con las que ganar el Premio blog del viejo topo al gilipollas al año. Hasta ha intentado sobornar al jurado con unos extraños sobres. Si es que cada vez que abre la boca suelta una. ¡Qué pesao el tío! Bueno, una de sus últimas perlitas hay que reconocer que tiene un fuerte contenido de gilipollez de alta calidad, al alcance sólo de los grandes maestos del gilipollismo artesanal. Quizás sea la primera vez que un político reconoce explícitamente que quien manda en la democracia burguesa, quien decide el partido que gobernará, quien ejerce realmente el poder... son los "mercados". ¿Para qué andarse con chiquitas y disimulos? Al pan, pan, y al vino, vino. Los mercados, lógicamente, son el capital financiero, léase la oligarquía económica. ¿Cómo es posible que alguien puede seguir teniendo testículos/ovarios para negar que Marx tenía razón? ¡Si hasta Montoro, el PP, lo reconoce! Quien manda, en la democracia burguesa, es el capital, la élite económica. Ya lo decía Marx: 
El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía 
Un sector de la IATC dudaba de que esta perlita de Montoro tenga derecho a participar en los premios, alegando que se trata de un acertado diagnóstico de la realidad, de una lúcida visión expresada con sinceridad angelical (o con cinismo diabólico, según se mire) por parte del ministro del PP. En cualquier caso se aceptó su inclusión como perlita nominada:


Perlita
El PP va a volver a ganar las elecciones en 2015 "porque los mercados no son gilipollas"
(Fuente, entre otras muchas, Público.es).

Montoro, en el Congreso




Nominado: Alberto Ruiz-Gallardón Jiménezministro de Justicia del gobierno del PP.

Gallardón es un pepero curioso. Durante años y años, el grupo PRISA (soporte mediático del PSOE) se ponía mimoso y romanticón cuando hablaba de Gallardón. "Alberto" provocaba las simpatías de algunos pesoístas, empeñados en venderlo como la cara amable del PP, como un pepero moderado, dialogante, pragmático, liberal... Encima Alberto se llevaba a matar con la Espe (Esperanza Aguirre), una especie de versión maligna del monstruo de las galletas. ¡Qué simpático este Gallardón! PRISA le practicaba con asiduidad el beso negro, práctica erótico-sumisa de la que gozaba en exclusiva el PSOE. ¡Ay Gallardón! Además era el primo de Trini (Trinidad Jiménez, relevante militante del PSOE madrileño, ex ministra de Asuntos Exteriores y también ex ministra de Sanidad del gobierno de Zapatero). ¡Vamos, que Alberto era de los malos, pero dentro de los malos era de los buenos malos!
Gallardón

Pero ya lo decía su padre, José María Ruiz Gallardón, un ultraconservador, un franquista reconvertido en demócrata como tantos otros: mi hijo es mucho más conservador que yo, decía refiriéndose a su vástago Albertito. Con Gallardón comenzó el diabólico endeudamiento de la comunidad autónoma de Madrid, cuando era presidente de la misma. Luego, siendo alcalde de Madrid, dejó las arcas municipales repletas de telarañas y con un endeudamiento del que los madrileños no saldrán ni vendiendo el río Manzanares. 

El caso es que llegó a ministro... ¡y salió del armario! Peazo facha resultó ser este tío tan "simpático"!

Con Gallardón hemos pasado de tener una de las legislaciones más progresistas sobre el aborto, a tener una de las más reaccionarias de toda Europa. Volveremos a los tiempos en que las mujeres con recursos viajaban a Londres para abortar y las que no tenían recursos debían intentarlo con el perejil u otros remedios caseros, poniendo en peligro sus vidas. Es el regreso al pasado. Nuevamente Gallardón se mea encima de tod@s, en especial de todas: frente al derecho de la mujer a decidir sobre su maternidad, se niega radicalmente tal derecho, pero encima se nos presenta la ley llamándola "de los Derechos de la Mujer Embarazada". No sólo son unos fascistas, sino que encima se cachondean.
Debate sobre el aborto en los informativos de TVE.
Cinco hombres hablando de lo que es bueno para las mujeres.

Si algo tiene claro Gallardón y el PP, es que el tema del aborto es un asunto que compete exclusivamente a los hombres, en el que las mujeres ni pinchan ni cortan. Todo cuanto tenga que ver con el coño de las mujeres, es un tema de exclusividad masculina. Sabido es que las mujeres carecen de capacidad para saber lo que les conviene. Por eso hemos podido encontrarnos con cosas como un debate en la televisión pública que todos pagamos, en el que un grupo de "expertos", todos hombres, hablaba del aborto (imagen de la izquierda). Vergonzoso.

Con su ley del aborto, a la que eufemísticamente se ha dado en llamar "de los Derechos de la mujer embarazada", Gallardón y el PP recupera la más retrógada, rancia y represiva tradición de la derecha católica contra las mujeres y su libertad.

Uno de los aspectos positivos de las dos legislaturas anteriores del gobierno de ZP, fue el avance significativo que se produjo en materia de igualdad de género y de derechos de la mujer. Avance echado ahora por tierra a causa de la iniciativa jurídica del ministro Gallardón y de su partido.

Dentro de la izquierda pervive un cierto sector de varones gilipichis que miran con desdén y desprecio  a las organizaciones feministas, sin acabar de entender su importancia y la trascendencia de la lucha de las mujeres por sus derechos. Esperemos que estos hechos regresivos sirvan para concienciar, de una vez por todas, sobre el carácter esencial que tienen las organizaciones feministas que luchan por los derechos de la mujer y por la igualdad. Sin feminismo no hay izquierda que valga. 

Perlita
La nueva ley sobre el aborto ("de los Derechos de la mujer embarazada") impulsada por Gallardón.


Sor Alberto Gallardón



Nominado: Jorge Fernández Díazministro del Interior del gobierno del PP.
mi plan de vida está muy próximo a la espiritualidad del Opus Dei: 
ir a misa todos los días, rezar el Rosario, hacer un rato de oración, otro de lectura espiritual
Jorge Fernández Díaz, en Intereconomía





Con Jorge Fernández Díaz al frente del ministerio del Interior, el gobierno del PP ha entregado al Opus Dei todos los secretos de las alcantarillas del Estado. Mala cosa.

Fernández Díaz no se corta en proclamar a los cuatro vientos su nacional-catolicismo, además en la más tóxica de sus versiones: la variante Opus Dei. Es un continuador de aquellos opusinos tecnócratas que controlaron el destino del franquismo en su etapa final: los López Rodó, López Bravo, Fernández de la Mora, etc. En los gobiernos del PP siempre habitan personajillos siniestros del Opus Dei; el más conocido quizás fue Federico Trillo, pero hubo y hay muchos otros. 

Según declaró el propio Fernández Díaz, descubrió la llamada de Dios y del Opus Dei en extrañas circunstancias: en 1991, durante un viaje a EEUU estando de visita turística en Las Vegas (quién lo diría); según sus palabras"Dios salió manifiestamente a mi encuentro [...] Yo no negaba a Dios, simplemente vivía como si no existiera". Como dijo el también opusino Trillo, siendo presidente de la mesa del Congreso, ¡manda huevos!

Las perlitas de Fernández Díaz pasan un poco desapercibidas en los medios, ya que no resulta fácil competir con imbéciles crónicos como Wert, Montoro, Cospedal, el propio Rajoy... Pero se esfuerza en dejarnos alguna de vez en cuando. Recordemos aquello "España será cristiana o no será" (octubre de 2013). O cuando dijo "Dios está muy presente en el Congreso de los Diputados. Las Cortes son el órgano legislativo, y Dios, el gran legislador del universo". Influido, según nos cuenta, por obras como El regreso del hijo pródigo, de Henry Nouwen, La historia de un alma, de santa Teresita de Lisieux, Las confesiones, de San Agustín..., Fernández considera que:
"Vivimos en una sociedad donde el pecado original está en estado químicamente puro. Es el legislador ordinario el que decide cuándo empieza la vida, quién es el titular del derecho a la educación, qué está bien y qué está mal."
Está convencido del mandato divino que tiene el gobierno del PP y del peligro que supone la conjura de Satanás y del marxismo, de ahí que afirme:
"Alguien me dijo una vez que, en el siglo XVI, la Reforma [protestante] quitó la Iglesia a Dios; en el siglo XVII, la Ilustración le quitó a Jesucristo; en el siglo XIX, el marxismo y el ateísmo quitan ya a Dios y se coloca en el centro el hombre; y, finalmente, Satán se colocará en el lugar del hombre. Quizá esto sea el Apocalipsis"
Tampoco los homosexuales y lesbianas se han librado de la diarrea verbal de este opusino. Rizando el rizo, en relación a la crítica que hizo al matrimonio entre personas del mismo sexo, Fernández Díaz  llegó a decir que ponía en peligro la "pervivencia de la especie"
"Si nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo, no podemos usar argumentos confesionales. Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada"
No debe extrañarnos que Fernández Díaz considere que la política es "un magnífico campo para el apostolado, la santificación". Sin duda los cilicios con los que goza en la intimidad, le hacen tener alucinaciones relacionadas con una obsesión enfermiza con ETA: "ETA no está derrotada, está a punto de ganar unas elecciones". En otro momento llegó a establecer una comparación entre ETA y el aborto, diciendo que éste "tiene algo que ver con ETA"(textualmente dijo: "el aborto tiene poco que ver con ETA, bueno tiene algo que ver, pero en fin, no demasiado").

Por cierto, el catolicísimo Jorge Fernández Díaz, completa su sueldo oficial (que es de 64.053 euros anuales) con los 1.823 euros mensuales que recibe del erario público en concepto de dietas de alojamiento y manutención por residir fuera de su domicilio, para sufragar los costes derivados de tener que vivir fuera de su casa. Cobro de dietas que, igual que en el caso de otros muchos diputados, resulta fraudulento, ya que en Madrid vive en la propia sede del ministerio sin pagar un céntimo por ello. En concreto, reside en una zona habilitada como vivienda en la última planta del la sede del Ministerio de Interior, que se comunica directamente con su despacho oficial (fuente El Confidencial). A mayores, el ministro tiene en propiedad una vivienda unifamiliar en Madrid.

Jorge Fernández Díaz ha hecho méritos sobrados para optar a unos de los galardones de la IATC. Pero en este ocasión lo nominamos por una perlita en concreto: por haber impulsado una ley represiva y fascista, que viola los derechos civiles y nos traslada al pasado franquista en relación con el ejercicio de la libertad de manifestación, reunión y expresión. Para colmo se mea encima de los españoles llamándola "ley de protección de la seguridad ciudadana": nos reprimen para garantizar nuestra "seguridad". ¡Qué grandes tienen los eggs estos peperos! 

No sólo resulta una ley propia de un régimen fascista (por cierto, apoyada por las nacionalistas vascos del PNV y catalanes de CiU), sino que además es una iniciativa más del programa neoliberal del PP, al abrir la puerta a la privatización de competencias que antes eran exclusivas de los cuerpos de seguridad del estado. Las competencias y atribuciones que pasan a tener las compañías privadas de seguridad, son un suculento negocio para estas empresas poderosas. El orden público pasa a ser, de esta forma, también un asunto de las compañías privadas. Es el comienzo de un proceso de privatización de competencias que figuran en la Constitución como monopolio del Estado. 


La nueva ley de "protección de la seguridad ciudadana" nos devuelve a las puertas del franquismo. Si alguien tenía todavía alguna duda de que se está construyendo un nuevo tipo de fascismo en España, esta nueva ley del PP deja todo claro. 

Estamos seguros que, si viviese Franco, el dictador se sentiría orgulloso de los chicos del PP y del gobierno de Rajoy. Dignos representantes de la tradición fascista.



Perlita
La ley de "protección de la seguridad ciudadana" del ministro del Interior, el opusino Jorge Fernández Díaz.

Jorge Fernández Díaz durante un acto electoral en Catalunya
(no confundirse, es el que aparece en 
la derecha de la imagen


Nominado: La Gaceta, publicación del grupo Intereconomía.

Son la caverna mediática más radical, más ultraliberal, más representativa del nuevo fascismo o, para ser más precisos, de la convergencia entre los neocon y el fascismo tradicional. Se empeñan en reivindicar la figura de Franco y en contarnos que en realidad la guerra civil la provocaron los rojos. Nos dicen que lo de la corrupción del PP es todo mentira. Defienden sin complejos el fin del estado del bienestar. Y se proclaman ortodoxamente católicos: son el grupo Intereconomía, del cual forma parte La Gaceta

Esta semana La Gaceta nos ha brindado esta portada, a propósito de la ley sobre el aborto de Gallardón, a la que hicimos mención. Sobran las palabras. Son unos canallas miserables, representan el nuevo fascismo y convierten la manipulación en suprema obra de arte. No hay lenguaje suficiente para calificarlos.


Perlita
Portada de La Gaceta sobre la ley del aborto de Gallardón



*   *   * 


No hay tiempo para más nominaciones. Sin duda hay muchas perlitas que no figuran entre las nominadas y que deberían figurar. La culpa es de los miembros de la IATC, que se han puesto a trabajar en el certamen tres meses antes de terminar el año. A ver si espabilan en 2014.
El día 28, día de los inocentes, el jurado de la Ilustre Academia Topera de las Ciencias (IATC) dará a conocer los ganadores de los premios gilipollas de oro, plata y bronce del año 2013. 
Y no te olvides de difundir nuestras entradas, como nosotros hacemos con las entradas de los blogs amigos. Es menestar apoyarnos mutuamente. ¡Que hay mucho gorrón al que le gusta que lo citen, pero luego no cita a ni dios; que le encanta que lo RT pero luego no hace un RT ni a tiros! Ya lo decía Marcel Mauss cuando hablaba del intercambio de dones: la reciprocidad es básica en la sociedad humana. Pues eso, el 28 conoceremos el nombre de los ganadores.


martes, 29 de octubre de 2013

El manicomio de la derecha española. Hasta el Opus Dei reconoce la ilegalidad de la doctrina Parot.

La mentira permanente en la que vive la derecha española, periódicamente provoca situaciones sociales y políticas kafkianas, propias de una dimensión surrealista de la realidad. El engaño, la mentira, siempre implica una desconexión con las coordenadas reales de la vida social. El resultado, a menudo, es una forma de locura peligrosa que acaba transformando el escenario político en una suerte de manicomio, en un happening político representado por locos.



*   *   *

Mentirijillas y mentiras en dosis letales. Los límites de la mentira política.

A menudo se dice que la clase política miente. Es un imaginario social. Un estereotipo. Un tópico. Un elemento retórico del discurso ciudadano sobre la realidad política. Lo cual no quiere decir que no tenga un fondo de verdad dicho imaginario. Si somos realistas, tendremos que reconocer que posiblemente un político que no sepa mentir, es un mal político. La acción política es eficaz en tanto mantiene una capacidad de encantamiento de masas, de seducción, de canto de sirena. Esto es la vida misma porque podemos extrapolarlo a otras esferas, como las relaciones personales, el amor, el sexo, etc. Engaño y autoengaño son omnipresentes en la vida social. Qué terrible sería la vida sino contásemos con el bálsamo de las mentirijillas. Pero la mentira política, igual que cualquier otro tipo de mentira, tiene sus límites, más allá de los cuales se vuelve inaceptable al convertirse en socialmente tóxica, en nociva para el ciudadano, en veneno que pone en peligro la salud del sistema político. En dosis razonables, es perfectamente digerible por el cuerpo social y hasta cierto punto inevitable; en grandes dosis resulta letal.

Un límite es cuando a un político se le pilla en una mentira; en un sistema políticamente sano, esto debiera tener consecuencias. Nos encanta criticar el sistema estadounidense (y creo que es criticable por un montón de motivos), pero en EE.UU. la mentira es de las pocas cosas que jamás le perdonan a un político. Nosotros, en cambio, nos levantamos todos los días y nos acostamos, pillando a los políticos en mentiras sin que esto tenga consecuencias. Lo terrible es que quizás nos hayamos acostumbrado a ello, dando lugar a una normalización social de la mentira política.

Esto último tiene que ver con otro límite mucho más severo: cuando la mentira se vuelve omnipresente, cuando el más mínimo componente de verdad se evapora, cuando ya no resulta posible decir 'en esto miente' y 'en esto dice verdad'. Cuando se traspasa esta barrera, ya no tenemos un político que únicamente miente, sino que en su lugar pasamos a tener a un estafador de la ciudadanía. La política entra en un territorio marcado por una liminalidad en la que ya todo vale. Y ésta es la situación en la que parece que vive España con el gobierno del PP. La hoja de ruta del gobierno de Rajoy y de su partido, discurre por los raíles de la mentira permanente. En este sentido es un gobierno de estafadores, de trileros de la política. Tanto es así, que ya hemos asumido que cuando el gobierno dice que no subirá los impuestos, es que va a subirlos; cuando dice que no recortará en pensiones, es que sí va a recortar; cuando dice blanco, sabemos que va a ser negro. Cuando se alcanza tal estado de las cosas, la metástasis del sistema político exige de respuestas radicales y quirúrgicas.

Las mentiras del caso de la doctrina Parot

La doctrina Parot poco tuvo que ver con la Justicia y la Legalidad. En cambio, tuvo mucho que ver con la esfera política. Subrayo tres dimensiones de su naturaleza política.

En primer lugar, formó parte de la guerra sucia contra ETA, porque fue una respuesta política al movimiento abertzale para forzar el abandono de la lucha armada por parte de ETA. Y digo que formaba parte de la guerra sucia porque suponía una clara violación del estado de derecho, de un principio elemental del sistema judicial en una sociedad democrática, de un componente básico de los derechos humanos. La doctrina Parot sentaba un peligroso precedente al ser una puerta abierta para asomarse al abismo de una forma de entender la Justicia propia de épocas absolutistas. 

En segundo lugar, su condición política residía en que se impulsó con una clara intencionalidad electoralista y populista, desde el ventajismo y oportunismo políticos.

Por último, en tercer lugar, la doctrina Parot se convirtió en realidad gracias a la instrumentalización política que los dos grandes partidos españoles, el PP y el PSOE, hacen del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional. Ambos tribunales, lejos de ser instancias jurídicas independientes, son un "tuya-mía" entre el PP y el PSOE; es decir, son instrumentos políticos. De manera que, en tanto existía un consenso entre ambos partidos, la doctrina Parot resultó aprobada estando en el gobierno Zapatero. El acuerdo PP-PSOE al respecto, fue absoluto. 

Es muy significativo que la doctrina Parot se aprobase siendo Rubalcaba Ministro del Interior, un político de la vieja guardia que tuvo ocasión en el pasado de familiarizarse muy de cera con la guerra sucia contra ETA, aunque por supuesto no estuviese implicado en la misma.

La primera gran mentira estuvo en que se presentó a la ciudadanía una decisión política como si fuese una neutra e imparcial decisión judicial. Los medios de comunicación se encargaron además de crear la atmósfera social adecuada para que obtuviese el respaldo social, con un planteamiento amarillista cargado de sensacionalismo.

La segunda gran mentira, peligrosísima mentira, fue que se convenció a una buena parte de la sociedad que la doctrina Parot era la quintaesencia de la Justicia, una medida que venía a reestablecer el valor de lo "justo" además desde una escrupulosa legalidad. Fue así como, por parte del PP y del PSOE, la violación de un principio esencial de los Derechos Humanos, se transformaba, por la magia de la mentira política, en un fortalecimiento de la Justicia, de lo justo y deseable.

Era obvio que, antes o después, la doctrina Parot no pasaría el filtro del TEDH de Estrasburgo. Pero daba margen de tiempo suficiente para que diese el resultado político esperado. La doctrina Parot nació como herramienta política con fecha de caducidad, pero en tanto no caducó, funcionó. 

Y más mentiras. La esquizofrenia del PP.


El devenir político ha hecho que le haya tocado al PP lidiar con un toro no deseado: la resolución del TEDH. Es decir, el momento en el que caducaba esa fabulosa herramienta política que resultó ser la doctrina Parot.

El gran problema para el Partido Popular es que lleva tantos años utilizando el tema del terrorismo con fines partidistas, electoralistas y populistas, que ahora difícilmente podía encontrar una salida política a la sentencia de Estrasburgo. Estoy seguro que, en privado, los líderes del PP sintieron alivio con la sentencia del TEDH, ya que la aplicación de la doctrina Parot es uno de los muchos factores que están bloqueando la solución del conflicto vasco. Más tarde o más temprano, y mal que le pese a muchos, la resolución definitiva del problema vasco pasará por la puesta en libertad de los presos de ETA (en su momento ya se hizo algo parecido con los poli-milis). En este sentido, la doctrina Parot, aunque sirviese de presión contra ETA, nos alejaba de esa solución final. Por ello, soy de los que piensan que posiblemente el gobierno se haya sentido aliviado con algo que no dejaba de ser una patata caliente.

Pero de cara a su parroquia, el PP necesitaba jugar el rol de indignado con Estrasburgo. La inercia de su propio discurso le llevó a mostrar su disconformidad con la sentencia, aunque esto suponía la aberración política de contradecir al máximo tribunal de los Derechos Humanos (una sentencia que además se tomó casi por unanimidad). Dice Iñaki Gabilondo: el PP descubrió "el gran filón que ese dolor de las víctimas constituía y comenzó a hacer un uso indebido: lo utilizó como munición política". Precisamente esa instrumentalización se ha convertido ahora en un boomerang para el PP. 

En sus mentiras, el PP siempre ha contado con los medios de la caverna. Son el gran soporte de la derecha española. Pero en esta ocasión le han hecho un flaco favor. Tras producirse la sentencia, la caverna mediática se lanzó a una campaña sensacionalista en la que se transmitía el mensaje de que el TEDH obligaba a España a poner en libertad a terroristas, violadores de niños y todo tipo de peligrosos psicópatas sociales. ¡El orgullo patrio herido por culpa de Europa! En pocas horas la caverna mediática creaba y difundía una poderosísima y efectiva asociación semántica entre terrorista y violador múltiple, entre un problema que pertenece a la esfera política y otro que implica la existencia de una lacra social (la violencia sexual) propia de una sociedad enferma. Con ello la caverna mediática mostró su extraordinario poder de manipulación de masas, porque tal asociación de ideas, tal mensaje efectista... funcionó a la perfección. Y así la gente, que hablaba de la doctrina Parot mientras tomaba su café en el bar o compartía mesa familiar, pasaba con absoluta naturalidad de hablar del terrorista al asesino y violador de las niñas de Alcácer. Poderosa metonimia la creada por esta manipulación mediática. '¿Está usted a favor de la sentencia del tribunal de Estrasburgo? Entonces sepa usted que está defendiendo a los violadores'. ¿Por qué será que no deja de asombrarme la capacidad de manipulación y de demagogia de los medios de la caverna?

El pasado domingo, tuvo lugar en Madrid la manifestación en contra de la sentencia del TEDH de Estrasburgo. Convocaba una de las asociaciones de víctimas: la AVT, Asociación de Víctimas del Terrorismo. Es una de las varias que existen. Alguna otra asociación de víctimas se desmarcó de la convocatoria. Fue apoyada por el Partido Popular, incluyendo miembros del gobierno. Increíble pero cierto.

La AVT es una asociación controlada por personas de extrema-derecha, impulsada en su momento desde el Partido Popular, alimentada permanentemente por éste. Como organización satélite, en el pasado el PP la ha utilizado contra el gobierno de Zapatero, de forma tan canallesca que difícilmente podríamos encontrar un parangón en la Europa actual. 

Una de las muchas bandera franquistas que se vieron,
y saludos fascistas durante  la manifestación de la AVT
La manifestación de la AVT tuvo mucho de revival franquista, por las muchas banderas franquistas que se vieron y por los gestos de saludo fascista realizados por manifestantes y que fueron captados por las cámaras. Pero también vino a provocarnos un déjà vu sobre aquellos tiempos en los que los Pirineos separaban el sagrado territorio de las esencias patrias de la pérfida Europa, representada simbólicamente en esta ocasión por Estrasburgo. Amplios sectores establecieron una sinécdoque entre el TEDH y Europa. El TEDH pasaba a ser un condensador de significados de una Europa hostil. Nuevamente, como en tiempos de Franco, el peligro para la patria venía de más allá de los Pirineros, desatándose una oleada de sentimiento nacionalista patriótico. Y como ocurría durante la dictadura fascista, cuando el Caudillo convocaba a las masas a la Plaza de Oriente para manifestarse contra la injerencia extranjera,  también en esta ocasión salió nuestra derecha neofranquista para manifestarse contra esa nueva injerencia europea, que pone en libertad a peligrosos terroristas y violadores de niños.

El Partido Popular intentó contentar a su parroquia recurriendo al miserable y canallesco 'la culpa es de Zapatero'; me gustaría llamarles hijos de puta por eso, pero me lo impide mi creencia de que las prostitutas son mujeres absolutamente honorables y dignas, igual que sus hijos, y ni estos ni sus madres merecen ser comparados con esta gentuza del PP.

Sin embargo, en esta ocasión echarle la culpa a ZP no le funcionó al PP, y sus huestes de la AVT cargaron abiertamente contra el gobierno. Es muy posible que Esperanza Aguirre o algún otro peso pesado pepero (¿Aznar?) haya estado detrás y que la bronca de la AVT tenga que ver con la guerra particular que el PP mantiene internamente.

Hasta el Opus Dei reconoce la ilegalidad de la doctrina Parot

La demagogia y la mentira a la que nuevamente recurre el PP tras el fallo de Estrasburgo, deja a Rajoy en una difícil situación. Por suerte para él, hace mucho que nuestro presidente de gobierno parece haber asumido la filosofía de Groucho Marx como eje de su discurso político. Así, cuando le preguntaron qué le diría a las víctimas del terrorismo al hilo de la sentencia del TEDH, se limitó a contestar: "que llueve mucho en Madrid". 

He seleccionado un fragmento del artículo de un catedrático de Derecho, ya jubilado, publicado este lunes 28 de octubre en La Voz de Galicia, con el titulo "Dos sentencias". No es un catedrático cualquiera. No es un jurista sospechoso de ser un rojo, un tipo de izquierdas; tan siquiera progresista. Todo lo contrario, porque se trata de un miembro super numerario del Opus Dei, afín al Partido Popular: José Luis Meilán Gil. Diputado de UCD por la provincia de A Coruña entre 1977 e 1979, aunque posteriormente se retiró de la política activa siempre estuvo vinculada en su afinidad a la derecha del PP. En el último período de su vida antes de jubilarse, fue rector de la Universidade da Coruña. Transcribo una parte de su artículo de La Voz de Galicia:
Dos sentencias recientes que tienen que ver con ETA llevan a reflexionar sobre la misión y el ámbito del Derecho, su independencia de la política y, en concreto, sobre la duración de las penas y su finalidad última. Como es fácil deducir me refiero a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) contraria a la conocida doctrina Parot y a la relativa al caso Faisán, pendiente de lo que resuelva el Tribunal Supremo. La primera tiene una incidencia social de primer orden, cualquiera que sea el punto de mira. Desde el estrictamente jurídico no creo que pueda ser descalificada. El argumento fundamental no consiste en el modo en que los tribunales españoles decidieron contar la duración de la pena, sino el carácter retroactivo de la interpretación realizada, un cambio jurisprudencial discutible. La condena se había dictado aplicando el Código de 1973. Aunque resulte paradójico es la gloriosa servidumbre de la ley y, con mayor amplitud, de un Estado de derecho. No es legítimo forzar el Derecho al servicio de fines políticos. En el extremo lo mostró de un modo escalofriante el filme La solución final: se utilizó por los nazis para «justificar» el gaseado de los judíos. (...) La consideración política no debe utilizarse para beneficiar al enjuiciado. Tampoco para perjudicarlo. A los tribunales españoles no les queda otra salida que aplicar la sentencia del TEDH. El Gobierno no puede interferir en la aplicación (...).
Me pregunto, qué le queda al PP cuando uno de los más influyentes miembros gallegos del Opus Dei, destacado y reconocido jurista, se pronuncia en esa línea. Me temo que lo único que le queda, es seguir haciendo lo que siempre hace: seguir mintiendo y tirar palante.

Meilán Gil (izquierda), en su época de rector de la UDC en 2002, acompañado de Fraga (centro) durante la investidura como Doctor Honoris Causa  al que entonces era director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez (derecha),  El escándalo financiero de Caixa Galicia, del que Méndez fue uno de sus protagonistas, ha provocado que el actual equipo de gobierno de la UDC le haya retirado el Honoris Causa.

Recomendaciones
Ver también en este blog el excelente artículo de nuestro compañero Manuel GarcíaLa sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo sobre la Doctrina Parot, publicado el viernes pasado (pinchar sobre el hipervínculo para acceder al mismo).

viernes, 25 de octubre de 2013

La sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo sobre la Doctrina Parot.


Representación de la Declaración de los Derechos del Hombre de 1789.
La ley no debe imponer otras penas que aquéllas que son estrictamente y evidentemente necesarias; y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley promulgada con anterioridad a la ofensa y legalmente aplicada.
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de 1789, art. VIII.

Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito
Artículo 11.2. de la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Idem: Artículo 7.1. del Convenio europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, de 1950.
                         


Lo primero que hay que decir es que no se puede poner un persona no víctima en la piel de una víctima. No se puede sentir lo mismo.

Por otra parte el no ser víctima puede hacer que, quien opina sea más ecuánime, porque no se tiene ni daño ni beneficio por esta sentencia.

Por lo tanto voy a exponer lo que yo he visto y pensado desde el máximo respeto a las personas que han sido víctimas de algún tipo de terrorismo o de otro tipo de delitos graves.

La Doctrina Parot

Hay varios aspectos en la derogación por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Por una parte, según la sentencia, lo que se ha producido es aplicar una ley de forma retroactiva. La gente que ha sido juzgada en virtud de un Código Penal, se le han aplicado medidas no recogidas allí.

El Código Penal era de 1973, o sea de la época de Franco. Este Código Penal estaba concebido para la rehabilitación, reinserción y la redención de pena por trabajos. En él se podía redimir un día por cada dos de trabajo. Además se limitaba una duración máxima la privación de libertad de treinta años.

Hasta 1995 no se cambió por lo que se llamó el Código Penal de la Democracia. O sea diecisiete años después de ser aprobada la Constitución Española.

En la Constitución Española el artículo 25.2 dice:
    Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social y no podrán consistir en trabajos forzados. El condenado a pena de prisión que estuviere cumpliendo la misma gozará de los derechos fundamentales de este Capítulo, a excepción de los que se vean expresamente limitados por el contenido del fallo condenatorio, el sentido de la pena y la ley penitenciaria. En todo caso, tendrá derecho a un trabajo remunerado y a los beneficios correspondientes de la Seguridad Social, así como al acceso a la cultura y al desarrollo integral de su personalidad.
Voy a partir de una cosa que dice. La cárcel además de ser un castigo tiene un fin la reeducación y la reinserción de los delincuentes en la sociedad.

Muchos de los terroristas de ETA fueron juzgados por el Código de 1973. O sea estaban en plenitud de derechos de redención de penas por el trabajo y de reducción de la privación de libertad por el trabajo.

En el transcurso de los años desde las condenas, tanto PSOE y AP que ahora es el PP, se dieron cuenta que al cabo de unos 20 años, estos terroristas de ETA saldrían de la cárcel. La cosa no fue urgente hasta principio de la década pasada.

En 1995 se hizo, como queda dicho arriba, un nuevo Código Penal que, evidentemente, no se podía aplicar a los casos ya juzgados. Desde entonces han gobernado tanto el PP como el PSOE y no encontraron medio legal de impedir las puestas en libertad de estos condenados. Pero por otra parte no se atrevían que se les pusiera en libertad durante sus respectivos turnos de gobierno.

En 2006, cuando ya se aproximaba el tiempo de puestas de libertad, el PP y el PSOE se pusieron de acuerdo para que el Tribunal Supremo, donde ambos suman mayoría de miembros propuestos por ellos, introdujese la Doctrina Parot. Según ello, los beneficios penitenciarios pasaron a aplicarse sobre el total de las penas impuestas y no sobre el cumplimiento efectivo de las mismas, que nunca podían exceder de los 30 años.

Esta modificación fue recurrida ante el Tribunal Constitucional, donde la mayoría de los miembros vienen propuestos  por el PP y el PSOE; como es normal por su composición, el Tribunal Constitucional rechazó el recurso.

Esta forma de entender el cumplimiento de la pena va contra los Derechos Humanos. No se puede endurecer una pena de cárcel a posteriori y, cuando estos presos cometieron sus horribles crímenes, el Código Penal español era el que era. Lo máximo que se podía estar en la cárcel eran 30 años y sobre ese plazo se aplicaban los beneficios penitenciarios.

Tanto el PP como el PSOE sabían que la Doctrina Parot el Tribunal de Estrasburgo se la iba a echar abajo. Por lo que creo que han respirado, se les ha quitado una carga de encima. Un tribunal exterior superior exterior les obliga a poner en libertad a estos condenados. No importa lo que digan ahora de cara a la galería.

Los agitadores

Hay muchas críticas realizadas por agitadores profesionales. Unos echan la culpa al anterior gobierno del PSOE porque nombró un juez, Luis López Guerra, para ser magistrado de ese tribunal. Ese argumento carece de valor, porque los tres considerandos de la sentencia han sido votados favorablemente por los 17 jueces con los siguientes resultados,17-0, 16-1 y 15-2. También acusan al PP, estos agitadores, el no haber sustituido a ese juez por otro más favorable a las tesis de los defensores de la Doctrina Parot. Creo que si el PP no lo cambió fue porque sabía que iba a servir para nada y no le valía la pena nombrar uno nuevo.

Además hay otro argumento contra esa acusación. Luis López Guerra fue nombrado en 2007, o sea hace seis años. Esos agitadores tan críticos consideran que Rodríguez Zapatero era casi un adivino, pues sabía que en 2013 se iba a debatir y dictar esta sentencia.

Un argumento que se puede usar contra las críticas que se están haciendo contra el Tribunal de Derechos Humanos, del que se dice que es político, que es ilegal y muchas cosas más, es que avaló la Ley de Partidos Española. Entonces todos esos que critican al Tribunal, dijeron que era ponderado y justo. O sea que cuando la sentencia les ha servido, cuando ha dictaminado de acuerdo con sus ideas,  era un órgano justo y cuando ahora es contrario a lo que ellos consideran, es un órgano que no sirve.

Cuando Aznar habló de "conversar" con el Movimiento Vasco de Liberación Nacional, cuando Aznar acercó presos de ETA al Pais Vasco, cuando Aznar liberó a presos, por ejemplo Iñaki Bilbao que volvió a atentar, ninguno de estos agitadores protestó.

Otra cosa que han dicho estos agitadores e incluso Rosa Díez, es que no se cumpla esta sentencia por parte del estado español. El estado español refrendó la pertenencia al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, por lo que está obligado a cumplir sus dictámenes.

Un argumento empleado contra estas puestas en libertad, además de que no hayan pedido perdón, es que no han pagado suficientemente con sus condenas. No hay precio que pueda pagar la muerte de una persona, ni diez, ni veinte, ni cuarenta años, ni cadena perpetua. Lo único con que pagar una muerte es con otra muerte, y eso no se llama justicia, sino venganza. Que por otra parte en los países donde está instalada la pena de muerte para determinados delitos, no se ha demostrado que, en esos países, disminuyan esos delitos así penados.

Han aparecido varias víctimas comentando la sentencia. Unos, como es lógico, se sienten dolidos por ver que van a poner en libertad a quienes atentaron contra ellos o contra algún allegado. Otros más racionales han declarado que lo mejor es convivir y, eso sí es importante, exigir que los terroristas reconozcan que han hecho mucho daño. He oído en la televisión a Gorka Landáburu diciendo que no quiere que le pidan perdón, porque él no les va a perdonar, pero sí que los terroristas reconozcan el daño que han hecho.

Las víctimas

Oí también en televisión a un hombre, víctima del atentado de Hipercor, que estaba en una organización de este tipo. Y por opinar que la organización lo que debería ocuparse es de organizar las ayudas económicas, psíquicas y físicas a los afectados, fue expulsado de ella.

Varias de estas organizaciones se han dedicado más a actuaciones políticas que a otras cosas. La AVT por ejemplo, desde su primer presidente quedó marcada en ese sentido. Y todavía siguen en el mismo modo.

Además el PP y UPyD han utilizado algunas asociaciones de víctimas para atacar al PSOE y a los nacionalistas vascos, e incluso a los catalanes. Lo que ocurre es que en este caso han sembrado vientos y puede que recojan tempestades.

De todas formas, vuelvo a repetir, es muy difícil ponerse en el lugar de una víctima del terrorismo. Yo no sé cómo reaccionaria si lo fuera.

Lo que para mí está claro, es que una víctima de un delito nunca debe juzgar al delincuente, porque sería juez y parte. Y en democracia las sentencias deben ser justas e independientes.