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viernes, 14 de abril de 2017

Qué significa conmemorar el Día de la República




14 de abril, es el Día de la República. Por supuesto que no es una celebración oficial; al contrario, los medios se esmeran en silenciarla. Pero año tras año en la izquierda seguimos recordando y celebrando esta fecha.

Claro que la II República nació burguesa y como tal creció.  Claro que hay una parte del republicanismo español con el que no me identifico por su desclasamiento. Pero conmemorar el Día de la República significa muchas cosas que no debemos olvidar, y el 14 de abril nos permite recordarlas:

Significa mucho más que celebrar el aniversario de la proclamación de la II República Española, el 14 de abril de 1931.

Significa recordar que en 1931 se puso fin al oscurantismo monárquico de los borbones, símbolo de una España de la tiranía.

Significa recordar que a partir de ahí las organizaciones obreras pudieron organizarse mejor en su lucha, y aunque a menudo fueron también reprimidas, pudieron fortalecerse en la lucha de clases.

Significa celebrar el triunfo del laicismo sobre el clericalismo opresor y el dominio que la Iglesia ejercía en la vida política y social.

Significa el triunfo de la Razón sobre la superstición y la apuesta por la Ciencia y el Progreso.

Significa celebrar el esfuerzo realizado por la República para acabar con la ignorancia y el analfabetismo y por ilustrar a las masas.

Significa recordar la lucha llevada a cabo por las mujeres en aras de su emancipación y de la igualdad con los hombres.

Significa recordar que por primera vez se reconocía la realidad plurinacional de España.

Significa recordar la esperanza colectiva que supuso la unión de las izquierdas en el Frente Popular y su triunfo electoral  el 16 de febrero de 1936.

Significa recordar el golpe de estado fascista de 1936 contra la legalidad constitucional, dando paso a una guerra sangrienta que provocó centenares de miles de muertos, la destrucción de la economía y el comienzo de una dictadura fascista que duró 36 años.

Significa recordar a las decenas de miles de comunistas, socialistas, anarquistas, demócratas y liberales republicanos... que dieron su vida en defensa de la República.

Significa honrar a los casi 60.000 voluntarios civiles de las Brigadas Internacionales que, llegados de todos los rincones del mundo, vinieron a nuestro país a combatir y a dar su vida por la República y la democracia.

Significa recordar que la defensa de la República se convirtió en el símbolo del anti-fascismo y de la lucha por la Libertad.

Significa recordar cómo las democracias occidentales abandonaron y negaron su apoyo a la República, dejándola en las garras del fascismo, mientras la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Musssolini intervenían militarmente en España a favor de Franco. 

Significa no olvidar que la Unión Soviética fue el único país del mundo -junto con México- que apoyó y se volcó con la causa republicana.

Significa recordar la hipocresía de la neutralidad de ciertas democracias, que Estados Unidos ayudó a Franco, prohibiendo la venta de armas a la República y permitiendo la venta de gasolina y la concesión de créditos a los golpistas. Y que Gran Bretaña también apoyó a Franco con la venta de materiales a los sublevados, permitiendo la conspiración previa al 18 de Julio de 1936 en su territorio, y presionando para que Francia fuese neutral.

Significa recordar que el golpe de estado fascista de Franco y la guerra que provocó, fue el prólogo de la II Guerra Mundial. 

Significa recordar que el Vaticano apoyó mediante la Iglesia española a la insurrección franquista, calificada como "Cruzada" en nombre de Dios, y que el 28 de noviembre de 1937 se apresuró a reconocer al gobierno de Franco.

Significa recordar las decenas de miles de españoles que acabaron en el exilio o en campos de concentración nazis.

Significa recordar y honrar la memoria de las miles de personas asesinadas por el régimen fascista después del fin de la guerra.

Significa recuperar la memoria histórica.

Significar no olvidar que el actual régimen monárquico es una herencia de la dictadura franquista, el precio que se pagó durante la Transición para que la derecha aceptase la reinstauración de la democracia burguesa.




Significa tener en cuenta que la derecha actual, representada por el Partido Popular (PP), jamás condenó el golpe de estado fascista de 1936 contra la República.

Significa no olvidar que una parte de esa misma derecha, constituye lo que llamamos el franquismo sociológico.

Significa tener en cuenta que esa misma derecha se opone a la recuperación de la memoria histórica.

Significa recordar que nunca se aclaró del todo el papel de Juan Carlos de Borbón durante el intento de golpe de estado del 23F de 1981.   

Significa decir bien alto que el actual período de la II Restauración borbónica, en connivencia durante más de tres décadas con el bipartidismo PP-PSOE, es un callejón sin salida.

Significa recordar que cada vez somos más los que deseamos que se ponga fin al anacrónico régimen monárquico, para poder instaurar la III República.

Significa todo eso y muchas más cosas... 

Por todo ello, hoy, 14 de abril, como todos los años, recordamos, celebramos, honramos, conmemoramos... el Día de la República.

domingo, 22 de mayo de 2016

Sobre el último fichaje "estrella" de Podemos: Rosa María Artal. Hacia un PSOE 2.0 y más allá.



Rosa María Artal

 "(...) en las fruterías [de la RDA] sólo se vendían coles; los cosméticos se envasaban en botes de detergente; los maniquíes de los grandes almacenes remitían a 20 años atrás (...). Apenas un año después [tras la desaparición de la RDA] las fruterías ofrecían un vergel, marcas cosméticas internacionales poblaban los escaparates, coches japoneses transitaban por las calles y los maniquíes vestían a la última moda"
Rosa María Artal, en su apología de la desaparición del socialismo


Podemos lo anunció a bombo y platillo. Se trata de otro fichaje "estrella", de otro perrito piloto o muñeca chochona, como se prefiera (porque esto es cada vez más una feria). Es Rosa María Artal, quien ha emergido desde las profundidades de ese periodismo "independiente" (desde el cual se justifica el imperialismo tirando de lenguaje progre), para convertirse en nº 2 de la lista zaragozana de candidatos al Congreso por Unidos Podemos. El puesto destacado que ocupará posiblemente le garantice el escaño.

En la explicación que facilita Artá sobre su decisión de aceptar el puesto destacado ofrecido por Podemos, lo primero que nos deja claro es una cosa:
"se vota y se tiene ideología: la mía es la socialdemocracia"

Bueno... Unidos Podemos representa la nueva socialdemocracia. En este sentido, la postura de la periodista es coherente.


A golpe de dedo del líder supremo...

"Tú sí, tú no". El dedo del
 monarca absoluto de Podemos. 
Atrás quedan aquellos tiempos en los que Podemos se presentaba como alternativa a los "partidos de la casta", definiéndose incluso como un no-partido. Los podemitas alardeaban de ser el 'no va más' de la democracia de base, de la más pura horizontalidad heredera del 15M... Los candidatos debían ser elegidos en listas abiertas por las "asambleas ciudadanas", decían los fundadores de Podemos en su propuesta de renovación de lo que llamaban "vieja política". Lo cierto es que al final el partido podémico se ha mostrado como el más centralista y autoritario de los partidos existentes, por mucho que se empeñe en montar chiringuitos on line de consulta. No solo se purga cualquier disidencia interna y se aparta a aquellos representantes elegidos que cuestionan la suprema voluntad de Pablo Iglesias, sino que las propias listas electorales se confeccionan en las trastiendas, en un intercambio de cromos, en un vergonzoso mercadeo de poltronas e influencias

Tal inercia ha sido compartida por el garzonismo, que también tomó fuerza con el mismo discurso reivindicativo de la horizontalidad, progresivamente abandonado a medida en que fue dejando de servir a los intereses del llamado "bae" de IU. Lo que más me irrita es que el supuesto cambio en IU-PCE viene de la mano de muchos de los que llevan media vida (algunos, una vida entera) cortando el jamón en la organización, practicantes ahora del entreguismo a Podemos para seguir disfrutando de sus minifundios de poder.

De esta forma, el iupodemismo ha enterrado la pretensión de que los candidatos fuesen propuestos y elegidos desde las bases. Solo era retórica, un engaño para presentar como cambio lo que apenas es un mercadeo de puestos políticos. Pero no sabría decir qué resulta más indignante, si este engaño o el argumento de legitimación y justificación utilizado por los palmeros: lo importante es echar al PP, el momento histórico y todo el bla bla bla... que a diario escuchamos. 

La candidatura de Rosa María Artal es consecuencia de este proceder a dedo de la cúpula de Podemos. Responde al mismo modus operandi con el que se están confeccionando las listas. Artal irá de nº 2 por Zaragoza, por obra y gracia del dedo divino de Pablo Iglesias


Pesoístas sin carnet

En una ocasión, calificaba a Cotarelo de haber sido en el pasado un influyente pesoísta sin carnet. En los partidos hay una figura especialmente valiosa, un perfil estratégico que viene dado por la condición de militante sin ser militante

Aquellos que se ajustan a esta condición de "militar sin militar", suelen ser periodistas, intelectuales, profesores, juristas, profesionales diversos, que con la apariencia de una supuesta independencia que les da la condición formal de "no militantes", prestan valiosos servicios al partido desde su espacio profesional y de influencia personal

El militante sin carnet es clave, porque brinda un apoyo desde una falsa neutralidad e imparcialidad. Y suelen ser muy bien recompensados por su partido cuando gobierna, mediante apoyos en su carrera profesional y concesión de favores diversos. Forma parte de un clientelismo difícil de percibir porque no hay un carnet político por medio, y por tanto formalmente se perciben como personas "independientes", aunque luego estén casados hasta la médula con el partido. A menudo actúan de fontaneros, de expertos en operaciones "especiales". Y por supuesto, son los publicistas más eficaces, porque sus opiniones parecen imparciales e independientes.

Los militantes sin carnet se incrementan en un partido de manera directamente proporcional al poder institucional que tiene dicho partido. De ahí que hayan sido tan frecuentes en el PP y en el PSOE.

Rosa María Artal ha sido una acólita del universo pesoísta, una de esas militantes sin carnet. Y ha dado el mismo paso que tantos otros de los que en el pasado han integrado esas redes clientelares del PSOE: se ha pasado a Podemos. Despés de todo, el militante sin carnet es una especie caracterizada por sus dotes adaptativas, por su capacidad para cambiar de lugar y acomodarse en el sitio más cálido. Por supuesto, Artal se ha integrado en el podemismo manteniendo su condición de "independiente". ¡Faltaría más!

No me sorprende. Podemos supone la reinvención de lo que siempre fue el PSOE, acaso con esa aureola de pureza que otorga no estar todavía contaminado por el ejercicio del poder institucional. Así pues resulta normal que muchos especímenes del PSOE sin carnet se hayan pasado a Podemos, lo mismo que otros que sí han tenido carnet. También en Grecia, Syriza engordó a base engullir militantes, cuadros y simpatizantes del PASOK.


Una vergonzosa apología de la monarquía, y en concreto de la figura de Juan Carlos.

Rosa María Artal fue de la clase de periodistas que empezó a ser mimada por el gobierno de Felipe González tras su triunfo en el 82. Como reportera de Informe Semanal, en su día nos brindó un reportaje de exaltación monárquica, y en especial de la figura de Juan Carlos. Era la imagen del rey demócrata, salvador de la democracia, campechano, inteligente, incorrupto... todo un compendio de virtudes dibujado por Rosa María Artal, en lo que posiblemente fue una de las apologías más descaradas que se han hecho de la figura del borbón en TV. Toda una expresión de ese "periodismo riguroso y valiente, de enorme vigor" que Artal dice defender en un artículo

Era diciembre de 2005. El zapaterismo estaba de moda y, siguiendo el estilo felipista, el PSOE demostraba ser más monárquico que los monárquicos, aunque los pesoístas se justificaban diciendo que eran juancarlistas. Éste es el reportaje que Rosa María Artal nos brindó por entonces en Informe Semanal, al más puro estilo de periodismo mercenario vendido como "riguroso y valiente" (Artal dixit). Llevaba por título "Juan Carlos I, retrato de un rey". Pulsa en el enlace para verlo:
http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/informe-semanal-juan-carlos-retrato-rey/602460/

"Juan Carlos I, retrato de un rey", diciembre de 2005, Informe Semanal. Cuando la "independiente, rigurosa y valiente" (tal como se autodefine) Rosa María Artal, obsequiaba al país con una voluptuosa lamida de posaderas a la monarquía y a la figura del borbón. El periodismo mercenario siempre alardea de ser independiente.


Justificando la agresión imperialista a Libia

En marzo de 2011, la nueva "estrella" fichada por Podemos nos brindaba en su blog toda una apología de la intervención imperialista en Libia, justificando el ataque de la OTAN. Libia estaba viviendo una hermosa y espontánea primavera árabe y había que echar al malo de Gadafi, así que Rosa María Artal contribuyó a la noble labor de justificar la intervención.

El artículo de la candidata a la que votarán los electores de Podemos e IU en Zaragoza, resultaba especialmente sorprendente en algunos de los acentos que ponía. A la izquierda que denunciaba la intervención alertando de los intereses que la misma ocultaba (el control de las reservas libias de petróleo), respondía Artal calificándola de "conspiranoica" y de estar bajo la influencia del maligno Hugo Chávez, que desde Venezuela había difundido esas falsedades de que la intervención estaba motivada por intereses económicos:
"Me encuentro profundamente alucinada por las teorías conspiranoicas de una parte de la izquierda, impulsadas sobre todo desde Venezuela (...). Compruebo la pervivencia de una izquierda sectaria y trasnochada (potente freno a una acción constructiva), capaz incluso de defender a Gadafi y creer en patrañas".
Esas "patrañas" a las que se refería Artal eran, como dije, la denuncia de los intereses económicos que había detrás de la intervención, y de cómo el verdadero objetivo era permitir que las multinacionales petroleras occidentales pasaran a controlar las ricas reservas libias de crudo, que hasta entonces eran propiedad estatal. Para Artal esto eran patrañas, eran un arrebato conspiranoico promovido por la mente enferma de Hugo Chávez.

Tiene su morbo pensar que esta señora se convertirá en diputada con la contribución de los votos de los militante del PCA (Partido Comunista de Aragón). Pero después de lo de Julio Rodríguez, pues esto casi es nada.


Anticomunismo progre

Un acontecimiento sobre el cual Artal presume especialmente haber cubierto como periodista, es la caída del Muro de Berlín. Recordando aquel acontecimiento del 89, el 24 de octubre de 2009 escribía en El País (el buque insignia de PRISA) un artículo titulado "Berlín: así se desmoronó el Muro". Rosa María Artal con entusiasmo celebra y recuerda la desaparición del bloque socialista, del comunismo y de la "llegada de la libertad". Así:
"Aquel verano de 1989, Hungría -la primera en rebelarse y ser aplastada en 1956- ya emprendía una senda socialdemócrata, después de celebrar elecciones libres. Checoslovaquia resucitaba su primavera pisoteada en 1968. Y Polonia y su Solidaridad se alejaban también del comunismo." 
Nadie celebró tanto la desaparición del bloque socialista como los anticomunistas socialdemócratas. Es el peor y más venenoso de los anticomunismos, porque aparece revestido por una aureola de progresismo. Artal vino a representarlo a la perfección. Especialmente dura se mostraba con la RDA, ofreciéndonos lúgubres brochazos en contraste con la libertad del capitalismo:
"Detrás del Telón de Acero había un mundo desconocido -y aún mitificado por algunos- por descubrir. Alemania Oriental era su supuesta joya económica, pero en las fruterías sólo se vendían coles; los cosméticos se envasaban en botes de detergente, o así lo parecía; los maniquíes de los grandes almacenes remitían a 20 años atrás. El popular Trabant, coche de cartón plastificado, se orillaba en las calles sin repuestos para sus averías. Únicamente una fábrica nos franqueó la entrada al equipo de televisión. Elaboraba material para endoscopias: su maquinaria parecía datar de los años cincuenta. El Muro se caía solo... por consunción. (...) Apenas un año después, las dos Alemanias se reunificaron. Berlín ya era una sola ciudad con sello occidental. En el Este las fruterías ofrecían un vergel, marcas cosméticas internacionales poblaban los escaparates, coches japoneses transitaban por las calles y los maniquíes vestían a la última moda, rejuveneciendo dos décadas." 

Es Rosa María Artal. El último fichaje del podemismo, en su empeño en demostrarnos que es más chaqueta de pana que aquel PSOE del 82, y que la socialdemocracia fluye por sus venas. Disfrutad de lo que vais a votar, pero permitidme que no comparta vuestra ilusión y que yo me desmarque. Mi voto no contribuirá a engendros gatopardistas.

Eso sí, sugiero sin acritud a la candidata, que ponga más cuidado en su ortografía:




@VigneVT 

miércoles, 13 de abril de 2016

14 de abril: republicanismo e identidad política de la izquierda.


Bandera republicana en una manifestación en abril de 2010 en Madrid, convocada por la Plataforma contra la Impunidad del Franquismo. Foto: KOTE RODRIGO (EFE).


Cuando en junio de 2014 tuvieron lugar las movilizaciones en favor de la RepúblicaJulio Anguita se pasó de frenada al calificarlas despectivamente como "interesantes pero pintorescas" (andalucesdiario.es). Es posible que con ello Anguita le estuviera echando un capote a Podemos, ante las críticas que le cayeron al partido de Pablo Manuel Iglesias al desmarcarse y negar su apoyo a las movilizaciones. Pero también es posible que Anguita no entendiese o estuviese despreciando el valor que tiene el republicanismo como símbolo y elemento identitario de la izquierda.

La izquierda política, independientemente del formato que adopte, comparte unas señas de identidad a través de las cuales se reconoce como tal. La aceptación de la lucha de clases; el carácter de clase de las organizaciones políticas y el consiguiente rechazo del interclasismo; el rechazo del capitalismo y la aspiración a superarlo... Estos y otros son componentes que van perfilando nuestra identidad compartida como izquierda. En el caso de España y de otros estados monárquicos, a mayores existe un componente que también ha jugado un papel dinamizador de la acción política: el republicanismo. Por ello durante estos 40 años de restauración monárquica, la causa republicana ha contribuido a perfilar cada vez con más fuerza esa identidad política de la izquierda, junto con otros componentes identitarios más genéricos o globales.

Sería una necedad pasar por alto epoder simbólico del republicanismo como catalizador de la acción política en la masa social en una dirección determinada. La causa republicana ha actuado y actúa de pasarela ideológica para transmitir nuestra crítica política, nuestras reivindicaciones y denuncias y nuestro ideario de sociedadEn este sentido, el sentimiento e ideario republicanos han jugado un papel importante a lo largo de estos años para la izquierda, siendo un referente para la acción, un factor de comensalismo (unidad, fraternidad) e identidad, un ítem sociológico que proyecta el rechazo por lo existente y expresa la reivindicación de un cambio profundo. 

Para la izquierda, el republicanismo tiene mucho de lo que el antropólogo Victor Turner llamaba "símbolos dominantes" (La selva de los símbolos, 1967). Los símbolos dominantes tienden "a convertirse en foco de interacción" (Turner, op.cit.), generan y catalizan la acción social, actuando como una poderosa herramienta de movilización, condensando y unificando significados. Pensemos por un momento en todo lo que evoca el republicanismo: el golpe de estado del 36 contra la legalidad constitucional republicana y, en concreto, contra el gobierno legítimo del Frente Popular; la heroica defensa popular de la II República durante la guerra; la dictadura que sufrimos durante 40 años y la resistencia mantenida al calor del ideal republicano; la no aceptación de la más venenosa herencia de Franco (la monarquía), etc. 

Por ello, la bandera tricolor ha condensado un significado potente: el rechazo del régimen actual y el anhelo colectivo de la III República. En nuestra travesía por el desierto mantenemos viva una esperanza expresada en el lema "mañana España será republicana". De ahí que cada 14 de abril, la izquierda se vuelque en la conmemoración popular del día de la República: recordamos la II República con la mirada puesta en la III.

No faltan las voces que desprecian lo que estoy diciendo, con el argumento de que no existe mayor diferencia entre una democracia burguesa monárquica y una democracia burguesa republicana. Tales personas quizás tampoco encuentren diferencias entre una dictadura burguesa y una democracia burguesa. Puro postureo.

Concentrarse y movilizarse en favor de la República, facilita la reflexión y cataliza el incremento de la masa crítica. El poder de los símbolos, bien utilizado, es un arma políticaTambién es una iniciativa que actúa como factor de acercamiento y cohesión entre las fuerzas políticas y sociales de la izquierda, un facilitador del entendimiento. No nos dejemos arrastrar por aquellos que califican todo esto de "pintoresco" o que recurren a disculpas peregrinas para no sumarse a la llamada de unidad en favor del republicanismo. 

Cuando celebramos el 14 de abril, estamos evocando muchos significados que conviene no pasar por alto; pulsa aquí: "Lo que significa celebrar el día de la República". 


@VigneVT
Blog del viejo topo



Ver también:

jueves, 25 de diciembre de 2014

Del discurso navideño de Felipe Uvepalito y la valoración de Podemos al problema de IU



Sarcasmo sobre el discurso navideño del rey y la valoración
realizada por Monedero. Fotomontaje: @juanele1966
.

Nada nuevo bajo el Sol. Me tragué el discurso por imperativo familiar. Forma parte del ritual. Era el primer discurso navideño de Felipe Uvepalito. Crecí viendo en las Navidades los discursos del dictador fascista Francisco Franco, el que fuera "caudillo de España por la gracia de Dios" con la bendición vaticana. Luego vinieron los discursos del progenitor de Felipe Uvepalito, el intocable Juan Carlos; intocable porque jamás será investigado y llevado a juicio (la figura del rey es intocable por ley), salvo que España sea una república. Ayer tocaba escuchar por primera vez el discurso del parásito real que es ahora jefe del estado por derecho hereditario. Igual que todos los de sus predecesores, sonaba más falso que un billete de seis euros. El nieto político del dictador hablando de la lucha contra la corrupción, me provoca el mismo efecto que el de un charlatán de feria vendiendo euros a noventa céntimos. A Felipe Uvepalito los medios sistémicos lo protegen con esmero, para fabricar y consolidar una imagen inmaculada como en su día hicieron con el padre tras la muerte de Franco. Nada nuevo bajo el Sol.

Lo más relevante del discurso de Felipe Uvepalito no tuvo que ver con su intervención, sino con la reacción de los líderes de Podemos, decididos a apuntarse a un bombardeo por un puñado de votos, aunque sea a costa de desprenderse de lo poco que les queda de los planteamientos ideológicos que, en el pasado, les identificaban como izquierda política.

Llaman (falsamente) construir hegemonía a lo que solamente es un partido atrápalotodo más.

Podemos ha nacido como vocación de partido atrápalotodo. Ya en su momento, mucho antes de aparecer Podemos,  PIT expresaba su admiración -aunque criticase los contenidos ideológicos- por la eficacia de la estrategia electoral de Rosa Díez calificando de "partido buenísimo" la organización de ésta (ver vídeo de aquella intervención aquí).

En realidad, la estrategia de Podemos se ha basado en el mismo modelo de UPyD que despertaba aquel entusiasmo en PIT. La estrategia desde luego ha tenido más éxito que cuando la desarrolló Rosa Díez: A) el apoyo mediático recibido también ha sido más intenso y extenso; B) PIT tiene mayores dotes de persuasión que Rosa Díez; C) originalmente contó con un colectivo mucho más amplio; D) y sobre todo, el momento actual fue mucho más propicio que el momento en el que surgió UPyD. Tal como sucedió con el partido de Rosa Díez, la estrategia imponía un abandono de la izquierda como identidad política, en un viaje hacia ese inmenso vacío de racionalidad política que es el (confusamente) llamado "centro" del tablero electoral

El gran caladero de votos de Podemos no está en la izquierda, sino en los pastos habituales de los votantes del PSOE y de aquellos que cambian del PSOE al PP y viceversa, según sopla el viento. En tales coordenadas, el discurso de clase es un hándicap (se impone el interclasismo), como también lo es la causa republicana (no olvidemos el juancarlismo del PSOE sobre el que se ha sustentado la monarquía en estos 30 años).

Echar tierra sobre el republicanismo.

Foto de José Camó (www.josecamo.com). Madrid,
junio 2014, movilización en favor de la III República
Por ello, en esa huida de la izquierda, Podemos se ha apresurado a dejar en la cuneta elementos ideológicos y simbólicos fundamentales, como es el caso del republicanismo.

El republicanismo actúa de componente aglutinador de la izquierda política. Más allá de su contenido concreto y tangible, expresado en propuestas políticas, el republicanismo es un claro símbolo de identidad política para la izquierda, ya que condensa significados.

No resulta casual que pronto Podemos diese la espalda al ideal republicano. Ya en el mes de junio, cuando la proclamación de Felipe Uvepalito, Podemos se negó a apoyar las movilizaciones de la Coordinadora Republicana, alegando motivos tan caprichosos como poco creíbles. El desmarque del republicanismo formaba ya parte de la hoja de ruta de Podemos. Más tarde, cuando el partido de PIT celebró su congreso (eufemísticamente, "asamblea"constituyente en el mes de noviembre, se prohibió el uso de banderas republicanas. 

Pero, si acaso hubiese alguna duda, ayer fue despejada por el dúo dinámico que dirige la organización con mano autoritaria: PIT y Monedero, la nueva versión actual de aquella pareja de baile que formaban Felipe González y Alfonso Guerra en la era de la chaqueta de pana.

Monedero, que tuvo en su momento la chulería castiza de atribuir a Podemos la abdicación de Juan Carlos, así valoró el discurso del nieto político de Franco:



¡Vamos!, que Felipe Uvepalito está "enamorado" de Podemos, aunque le pone los cuernos yéndose con los antiguos novios. Eso sí, Felipe Uvepalito ha realizado un "buen diagnóstico" de la situación política

Empiezo entender que Monedero tenga tan cautivada a gente de la Beautiful People como Carmen Lomana, aunque hay que decir que se lo curra (todo sea por un puñado de votos). María del Carmen Fernández de Lomana Gutiérrez, es de esta gente guapa que antaño se dejaba seducir por la modernidad pija del PSOE, cuyo centro de gravedad está ahora en Podemos. Relacionada con la alta costura, en más de una ocasión no ha escondido su feeling con JuancaMone y éste, of course, se deja querer. Pero frivolidades aparte, estas anécdotas (que no son tan anécdotas en el fondo, ya que canalizan mucho voto tontolaba hacia Podemos) no serían factibles sin que Podemos hubiese metido en el armario (o directamente tirado a la basura) aspectos como el republicanismo, el apoyo explícito a Cuba y a Venezuela, etc.

Monedero sabe muy bien que un tuit, como el de antes, ayuda a penetrar en los vastos pastos electorales poblados por el ciudadanito feliz, que lo único que desea es que vuelva el capitalismo "bonito".

Es así como Podemos reedita lo que le hemos escuchado decir al PSOE durante más tres décadas. Cosas como 'somos republicanos, pero no es el momento'; o 'no somos monárquicos, pero el rey desempeñó y desempeña un papel positivo'. Del juancarlismo del PSOE parece que vamos a entrar en el felipismo de Podemos.

¿Pura pose política para ganar votos? Lo dudo. Para ser convincente hay que creérselo y los notables de Podemos comienzan a creérselo. Pero también los simpatizantes y militantes que poseen un mayor grado de formación. Entre las respuestas de defensa del tuit de Monedero, encuentro como botón de muestra a un tuitero (@FrancisSerran0) que nos dice lo siguiente:
  • "Apelando a la indignación y regeneración, Felipe asume ejes principales del discurso de Podemos y por tanto los legitima"
  • "Felipe ha asumido postulados antes impensables. Es conveniente subrayarlo"
Quiero decir que no se trata de una mera cuestión de pose, sino más bien de discurso real (nunca mejor dicho lo de real).

¿Y el Mesías? ¿Cómo valoró PIT el discurso? Pues en la misma línea que su escudero:





En otras palabras, que el diagnóstico del rey (al que ahora PIT prefiere referirse como "jefe del estado") y el de Podemos vienen a ser coincidentes, al menos en parte. Y es que en apenas dos años, el cuento de Caperucita ha cambiado mucho. Como prueba este otro tuit de PIT sobre el discurso del rey en 2012:



Tiempos aquellos en los que PIT se mostraba escandalizado cuando el PSOE echaba flores a la monarquía. Pronto empezaremos a oír: 'Podemos no es monárquico, sino felipista' (de Uvepalito). 

En un momento en que el régimen trata de lavar la cara de la monarquía para conseguir su continuidad, la postura de Podemos es sencillamente... de canallas demagogos. Podemos sigue la misma hoja de ruta que siguió el PSOE, contribuyendo a la monumental estrategia gatopardista que el Poder ha diseñado

¿Y el problema de IU?

Tras la aparición de Podemos, en IU hay quien intenta abrir camino por la peligrosa senda que conduce al suicidio ideológico. Estamos a tiempo de impedirlo. El esperpento vivido en las primarias abiertas de IUCM, desde luego ha sido bastante patético y vergonzoso (¡cuántos quebraderos de cabeza ha dado Madrid, ya desde la época del PCE en solitario!). Una parte de IU parece empeñada en seguir esa senda de Podemos. Ya no se habla de programas, de contenidos, de análisis de la realidad y de soluciones concretas que se pueden aplicar... Ya no hay debate ideológico y el discurso político da paso al monográfico mantra podémico de la "alegría" como razón política, mientras se consuma la desmovilización. Solo se habla de primarias abiertas y de unas convergencias difusas y confusas que bien pudieran llegar a ser una tumba mortal. ¿Convergencias en torno a qué programas, en torno a qué diagnósticos de la situación concreta..? No hay respuestas porque no se están planteando tales preguntas.

Desde luego sería otro tema a tratar a fondo. Únicamente lo menciono aquí, porque el problema para IU no es Podemos. Podemos bloqueó el claro ascenso político de IU, devolviendo a la organización a una posición anterior. Pero aunque Podemos supuso un torpedo dirigido a la línea de flotación de IU, lo cierto es que el impacto sobre el casco no ha supuesto peligro alguno de gravedad. IU ha sobrevivido al carrillismo, a los felones de la Nueva Izquierda, al llamazarismo... IU ha sobrevivido a mucha cosas. El casco de IU es muy sólido y también en esta ocasión ha aguantado bien el impacto.

En lo sucesivo, a medida que Podemos se vaya deslizando hacia posiciones socialdemócratas/socioliberales para pescar en el gran caladero de los votos, irá perdiendo apoyos en la izquierda más concienciada (de hecho, ya lleva tiempo perdiéndolos). Son caladeros incompatibles y Podemos apuesta por el más rico de todos, que es también el más vacío ideológicamente. En este sentido, el impacto sobre IU no se va a incrementar. Al contrario, en circunstancias de calma en las que IU reivindicase sin tapujos ser la opción más palpable de la izquierda, podría canalizar el descontento de cierta izquierda que dio su apoyo a Podemos y que ahora comienza a sentirse defraudada. 

¿Es discutible lo anterior? Bueno, quizás. Pero lo quiero decir es que Podemos no es ya la amenaza para IU. El daño que podía hacer ya está hecho y tal daño no será mayor, salvo que...

La principal amenaza para IU viene de dentro, de la quinta columna de Podemos en la organización. Cada vez se hace más palpable que hay todo un sector dentro de IU (en especial dentro del PCE) que parece trabajar para Podemos. Ciertos notables parecen jugar a querer destruir IU desde dentro. Alguien comentaba que si abandonasen la organización, no provocarían mayor daño a IU, de ahí que parezcan querer dinamitar desde dentro lo que supone IU y, muy especialmente, lo que supone el PCE.

En resumidas cuentas, IU soporta bien el impacto de Podemos. No es la amenaza principal. El problema está entre quienes desde dentro, se esfuerzan por abrir vías de agua en el casco de la nave. Ese es el principal peligro al que se enfrenta IU. Y el problema es que estamos hablando de "notables", de gente destacada dentro de la organización.

El 16 de septiembre de 1993 (21 años han pasado), el diario ABC publicaba una entrevista a Julio Anguita, en la que éste declaraba:
"Cuando alguien no está de acuerdo con la política que se hace en su organización, se va"
Pues ojalá que así sea (se trate de quien se trate). IU no puede permitirse más tiempo que haya sectores que jueguen a ser cuñaos de Podemos. Porque con todos sus defectos y contradicciones, IU es vital ante lo que nos enfrentamos, que es la ofensiva depredadora de la oligarquía capitalista. 



@VigneVT
Publicado en blog del viejo topo

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miércoles, 18 de junio de 2014

Hoy comienza el reinado de Felipe VI. La herencia de Franco pasa al nieto político.


Mañana, a las 03.00 A.M.,
España retrasa la fecha, que no la hora.
Será 1975.






Del dictador Franco a Felipe, pasando por Juan Carlos.
 La maldita herencia de la dictadura

Portada censurada de la revista 

De webnegre:  http://issuu.com/webnegre/docs/borboning_ok/0

Comienza el llamado reinado de Felipe uve-palito. El gobierno ha prohibido la exhibición de banderas y símbolos republicanos en Madrid. También han sido prohibidas las manifestaciones en favor de la República. Una legión de francotiradores toma los tejados de Madrid. Y la prensa española da ejemplo de pluralidad informativa, que no se diga que esto es como Cuba:



¡¡Orgullosamente republicanos!!

En el día de hoy, se renueva el ciclo comenzado en aquel histórico 1975, cuando Juan Carlos se convertía en rey por la gracia de Dios y del Caudillo de España, el Generalísimo Francisco Franco. Hoy, la herencia del genocida dictador pasa al hijo de Juan Carlos, llamado Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia. Reinará con el nombre de Felipe Cesto. Desde el blog del viejo topo, deseamos a su Alteza Felipe Cesto un feliz reinado:

De webnegre:  http://issuu.com/webnegre/docs/borboning_ok/0

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Circula en Twitter:
- @carlosmartinezr Gracias a Juan Carlos por habernos dado una monarquía parlamentario en lugar de pegarnos un tiro en la nuca y enterrarnos en una cuneta.
@carlosmartinezr El régimen se llama "monarquía parlamentaria" puesto que es un oxímoron vergonzante decir "monarquía democrática".
- @pedrodherrera  Hoy a las 3 se retrasa la hora, sera 1975!!! 
- ‏@campo1977 No hay nada más  festivo y democrático que una ciudad en estado de excepción... Que país...
- ‏@Yolanda_Diaz_  Intervención do rei: novo pacto político para a Restauración Borbónica. Que manden os de sempre, os do IBEX-35
- @AntonioMaestre  Si no fuera por los turistas y la policía habría más gente dentro del Congreso que fuera.
- ‏@Alanthano  ¿Si fuéramos todos subnormales como habrían hecho esto?... Ah, igual...
@PorteroOrtigosa  FRANCAmente, está saliendo todo muy bien.
- @_ru_b_en_   Una dictadura del capital completamente renovada.
- @JRMora  Es sorprendente la capacidad de los periodistas cortesanos para interpretar frases genéricas como supercosashiperimportantes.
- @ciudadfutura  La buena noticia es que en este país hay muy pocos monárquicos. La mala, es que hay muchos que no son de nada.
- @Alanthano entrevistan a cuatro e Gran Vía y tres son extranjeros.
-  ‏@sacedator Han movilizado a 7.000 policías para que hubiera calor humano en la coronación de Felipe VI
 ‏@carlosmartinezr  En el reino de España detenidos por gritar ¡Viva la República! Democracia y tal...
- @ciudadfutura   Este "baño de masas" no moja. La coronación no pasa el test del plano general.
- @xandascousas  Franquismo en versión remasterizada.
- @GCarrascoM   En la SER dicen que "honestamente" en el recorrido de Felipe y Letizia había "más turistas que madrileños"






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No te pierdas la última entrada de nuestro compañero Manuel G., "El Campechano y lo que heredó de sus antepasados (3). Juan Carlos I “El Campechano”, el heredero de Franco". Amantes que se suicidan (¿o las suicidan?), vídeos y chantajes de cama, hijos bastardos, los GAL, los oscuros negocios, el idilio entre la monarquía y el PSOE... Manuel G. nos lo recuerda en la tercera parte de "El Campechano y lo que heredó de sus antepasados" (pulsa en el link para acceder).

Nuestro agradecimiento a @pedrodherrera por apoderarnos de su tuit con el que encabezamos la entrada

miércoles, 4 de junio de 2014

¿Es un error pedir un referéndum sobre la monarquía?






La entrada que sigue me gustaría que se entendiese no como un conjunto de aseveraciones rígidas por mi parte, sino más bien como dudas que planteo al debate sobre el tema de la monarquía vs. república. Es, ante todo, una invitación a buscar los ángulos poco iluminados del problema. Sin embargo, las dudas están muy bien, pero vivimos tiempos en los que es preciso mojarse y pronunciarse sin ambigüedad. Por ello, la entrada es también una reflexión cuya conclusión final viene a destacar la importancia y el valor político que justifican las convocatorias de movilización en favor de la República y de la consulta que la mayor parte de la izquierda reivindica. 


1. Se va el heredero de Franco.

Entre la cantidad de aforismos atribuidos a Oscar Wilde, figura uno muy conocido por todos: "Ten cuidado con lo que deseas porque se puede convertir en realidad". Ayer, 2 de junio, no dejé de pensar en dicho aforismo, cuando escuchaba a muchos pedir un referéndum sobre la cuestión monarquía vs. república. También he pensado insistentemente en un lema político bastardo, que la felonía del PSOE popularizó en la Transición: "OTAN de entrada NO". ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?, pensará alguno.

Ayer, 2 de junio de 2014, tuvo lugar en España una noticia esperada desde hacía tiempo: la abdicación del rey elefanticida, el borbón que el dictador fascista Francisco Franco nos dejó como herencia envenenada, para "dejar todo atado y bien atado" (palabras atribuidas al dictador, nos recuerda Jean Ortiz en "¿Y si el rey Juan Carlos estuviera desnudo?").

Su Augusta Majestad, como dicta alguno de los tratamientos protocolarios de la Casa Real. Como cualquier otro parásito de sangre azul, el borbón tiene nombre rimbombante que nos hace dudar sobre si defeca y orina igual que el resto de los mortales: Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias. 

El caso es que ayer lo abdicaron, o abdicó como dicen los medios. Por qué se demoró tanto su abdicación y por qué precisamente ahora, es sin duda un tema goloso para comentar, aunque nos desviaríamos del hilo. Dejemos también de lado el terrible drama humano que le espera al augusto: un pobre anciano medio inválido y enfermo, un proletario trabajador infatigable que se ha quedado sin trabajo, al que mandan al paro sin que a casi nadie le importe la cantidad de bocas que tiene que alimentar entre hijos, hijos que no son hijos, nietos y demás fauna familiar. ¡Impía sociedad en la que vivimos! 

Ayer, 2 de junio de 2014, con el anuncio de la abdicación, se produjo una jornada de júbilo popular. En realidad, el festejo de alegría por la abdicación del borbón tuvo lugar en dos escenarios muy distintos. Por un lado, las calles y plazas de las ciudades españolas se inundaron de masas republicanas y de banderas tricolores de la República, pidiendo el fin de la monarquía. Por otro lado, la fiesta se celebró también en las sabanas africanas, donde las masas de elefantes celebraron la abdicación hasta altas horas de la madrugada.

Ayer, 2 de junio, desde la izquierda se reactivaron una vez más sus señas de identidad republicanas. 


2 de junio 2014, Puerta del Sol en Madrid. Concentración por la III República


2. ¿Estamos todos pidiendo lo mismo?

En la jornada de ayer, confluyeron en las calles y plazas de todo el Estado un mismo anhelo colectivo republicano, pero con pretensiones que se prestan a matices diferenciales:
  • A) La aspiración de un cambio de régimen; la instauración de la III República Española, lo que implica la apertura de un nuevo proceso constituyente. 
  • B) La reivindicación de una consulta para decidir si queremos una monarquía o una república, como paso previo para lo anterior.
2 de junio 2014, Concentración por la III República en Tenerife.
Imagen: Manuel G., blog del viejo topo

Esta imagen corresponde a la concentración de Tenerife, bajo el lema "Referéndum constituyente". Es decir, se está reivindicando que se nos consulte si queremos o no nuevo proceso constituyente.

Esto es muy distinto a quienes piden un referéndum en el que podamos elegir si deseamos una monarquía o una república, como paso previo a un proceso constituyente. Quizás los dirigentes y militantes más concienciados de las organizaciones políticas, tengan muy presente la diferencia entre lo uno y lo otro (o eso quiero pensar, porque también tengo mis dudas al respecto). Pero a nivel de calle, observo no poca confusión, ejemplificada en las redes sociales a lo largo de la jornada de ayer. 

La idea de un referéndum sobre la cuestión monarquía vs república, está calando en muchos, convencidos de que conduce sí o sí a la República. Sin embargo merece la pena que, por un instante, aparquemos la pasión y nuestro entusiasmo republicano, y nos preguntemos con frialdad:
  • ¿Es un error pedir un referéndum para decidir la cuestión monarquía vs república? ¿Qué sentido tiene?
  • ¿Queremos que se nos consulte sobre lo anterior o queremos que se nos consulte sobre un nuevo proceso constituyente en el que se plantee la República como algo fuera de discusión? 

3. Los republicanos, ¿ganarían un referéndum?

Un hipotético referéndum sobre la monarquía, tranquilamente podría ser ganado por las fuerzas políticas y económicas que actúan en favor del régimen de la II Restauración borbónica. Matizo: siempre que quisieran ganarlo, ya que la oligarquía económica no dudaría en sacrificar la monarquía si con ello obtuviese ventajas importantes; por ejemplo, distraer la atención -durante un larguísimo período de tiempo- de los cambios económicos y sociales derivados del desmantelamiento del estado del bienestar y de los ajustes estructurales que operan en la fase actual del capitalismo, muy estrechamente vinculados a lo que Harvey denomina acumulación por desposesión. Pero dejando de lado este último supuesto, si realmente los poderes que dominan el escenario político y económico se lo propusieran, es más que posible que ganasen con ventaja un referéndum así.

¿En qué me baso para sostener tal idea? Por un lado, pienso en el paralelismo que podríamos encontrar con el referéndum sobre la OTAN de marzo del 86; por otro, en que no tengo claro que la masa social se mostrase dispuesta a apoyar mayoritariamente la causa republicana, una vez completada la sucesión y después de que el rodillo mediático haya podido trabajar a su favor durante un período de tiempo muy amplio. Debe quedar claro que expreso esto desde la duda razonable, tal como subrayaba al comienzo.

3.1. El referéndum de la OTAN.

Es importante tener en cuenta la experiencia y antecedente histórico. En concreto me refiero al referéndum sobre la OTAN. Como sabemos, el gobierno de la UCD nos metió en la Alianza Atlántica. En aquellos momentos, diversos estudios realizados mostraban que la mayor parte del electorado era contrario a la OTAN. Explícitamente, el PSOE también se postuló en contra de permanecer en el eje atlantista y prometió un referéndum para decidir la salida de España de esta organización militar. El oportunismo político del PSOE le permitió ganar las elecciones de 1982 (obviamente, influyeron otros muchos factores). Bajo el lema "OTAN de entrada NO", el PSOE movilizó a la mayor parte del electorado de la izquierda. Fue así como una masa electoral embriagada de fervor y entusiasmo llevó en volandas al poder, en 1982, a los chicos de Suresnes y ahijados políticos de la poderosa socialdemocracia alemana, capitaneados por Felipe González.


PSOE
Del NO de entrada (1982), al SÍ
por el interés de España (1986)
Una vez en el poder, el PSOE tardó cuatro años en llevar a cabo el referéndum. Durante ese espacio de tiempo, los medios de comunicación trabajaron a fondo para moldear la opinión pública. Simultáneamente, desde el PSOE se fue alimentando un sutil y maquiavélico discurso a favor de la permanencia en al OTAN. Así, por ejemplo, se vinculaba la idea de Europa a la idea de OTAN; jugaron muy bien con la idea de modernidad y progreso, etc.  El resto fue obra de los ingenieros sociales, un buen puñado de los cuales pertenecía a un centro universitario que resultó clave en la política española y que siempre actuó como un sólido feudo del PSOE: la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM (curiosamente, la misma a la que pertenecen ahora Monedero y Pablo Iglesias Turrión; no es casualidad, pero no es el tema de esta entrada). El tipo de pregunta y los términos a utilizar, fueron aspectos muy ensayados, tanto con técnicas cualitativas como cuantitativas. Así por ejemplo, parece que el resultado habría sido diferente si se hubiese utilizado la palabra OTAN (connotaciones negativas) en lugar de Alianza Atlántica (connotaciones positivas). Con el tiempo, la forma en que se formuló la pregunta del referéndum y todo el cocinado previo, acabó convirtiéndose en un paradigma de la manipulación política, estudiado en manuales universitarios como ejemplo de lo que puede dar de sí la ingeniería científico-social.

Tal como fue planteada la consulta, se establecía que apoyar al gobierno del PSOE implicaba votar SÍ en el referéndum; que votar SÍ era lo mejor para acabar con la presencia de las bases americanas, para prohibir las armas nucleares en el territorio español y, además, parecía que aquello nada tenía que ver con el papel militar atlantista (cuando la OTAN es una organización militar). Al final, en el anexo, podéis leer la pregunta de este referéndum.

Finalmente, aquel "OTAN de entrada NO" con el que el PSOE ganó las elecciones, acabó siendo un "OTAN de salida TAMPOCO", dando lugar a uno de los mayores timos políticos que hemos vivido en estas tres décadas.

Aquel suceso provocó una frustración política de gran magnitud en un importante sector del electorado; fue un factor más de los que contribuyeron a la desafección por la política y al desengaño, incentivando lo que por entonces se llamaba el pasotismo (obviamente, esto y otras muchas cosas más). Todo aquello nos enseñó la fuerza de los mecanismos de dominación ideológica, en especial la potencia domesticadora del rodillo mediático.


El PSOE protagonizó posiblemente la mayor estafa política de la II Restauración borbónica, por el asunto de la OTAN. Arriba, Javier Solana dando un mitin anti-OTAN del PSOE en 1981, en el pub "Habe" (Vallecas, Madrid). Abajo, Solana siendo Secretario General de la OTAN (1995 a 1999), en una de sus reuniones. Solana fue el máximo responsable de los bombardeos de la OTAN sobre Serbia, que llegaron a provocar la muerte de más de 3.000 civiles inocentes.

3.2. ¿Se puede extrapolar la experiencia anterior?

Personalmente pienso que sí, dejando un margen para las dudas:
  1. Los mecanismos de dominación política no han cambiado. Sustancialmente son los mismos e incluso diría que son más sofisticados, potentes y eficaces.
  2. Todos los medios se volcarían en apoyar la continuidad de la monarquía si fuese preciso, utilizando para ello discursos y consignas del todo cuestionables, pero que llegarían a calar en buena parte del electorado. Pensemos que además no se realizaría de manera inmediata, sino que la consulta se dilataría durante el tiempo suficiente para que actuase a fondo el rodillo mediático.  
  3. Quien hace la pregunta hace la trampa y nos veríamos de nuevo ante una obra de ingeniería sociopolítica, algo a lo que tenemos pánico los que somos del campo de las Ciencias Sociales.
Pese a esto, subrayo que muchos compañeros sostienen que no resulta extrapolable el caso del referéndum del 86, y que el momento actual es radicalmente distinto. En otras palabras, hay divergencia de opiniones, pero desde luego merece la pena el debate. 

3.3. La masa social ante la sucesión.

Por otra parte, aunque la imagen de Juan Carlos está muy deteriorada, no ocurre lo mismo con la imagen de Felipe y de su cónyuge, Leticia. Algunas encuestas del CIS muestran un apoyo y simpatía en torno a un 60%-65% a la figura de Felipe. Personalmente sospecho que los datos del CIS están muy cocinados, pero resulta difícil negar que existe ese apoyo y simpatía, en un grado suficiente como para que los republicanos perdiésemos la consulta. Además, ha existido un cuidado exquisito, por parte de los medios, para que las figuras de Felipe y Leticia se contaminasen lo menos posible por los escándalos de la Casa Real.

Es importante tener en cuenta que la cuestión monarquía vs república, induce a un amplio sector a adoptar un cierto tipo de relativismo, muy bien cultivado desde el Poder. Por ejemplo, el PSOE ha sabido trabajar muy bien durante tres décadas el discurso de "no soy monárquico, pero no es el momento de otra cosa". El "no soy pero apoyo" está ampliamente extendido en el tejido social. Hay muchos que están abonados a ese planteamiento y posiblemente sería uno de los argumentos que más serían utilizados en una campaña en favor del régimen monárquico, ya que es muy fácil de vender (de hecho se está utilizando y nunca dejó de utilizarse; es un producto discursivo que se vende como rosquillas en una feria).

Por último, hemos de evitar confundir dos cosas. Según algunos los sondeos, parece que existe una mayoría ajustada en favor del referéndum (el sondeo publicado por Público, por ejemplo, habla de un 54%, lo que supone una ligera mayoría).  Esto no significa que esa mayoría suponga mecánicamente un apoyo a la causa republicana, que es la lectura que algunos están realizando. Una cosa es estar a favor de la consulta, y otra diferente apoyar la República.


*  *  *
En definitiva, no tengo claro que un hipotético referéndum sobre el tema, pudiera ser ganado por los que somos partidarios de la República (hoy por hoy). De ahí que me pregunte si no es un error plantear la cuestión de la monarquía en términos de "Monarquía de entrada NO", porque corremos el riesgo de encontrarnos con un "Monarquía de salida TAMPOCO". Y perder un referéndum sobre el tema, posiblemente nos obligaría a tener que comernos la monarquía con patatas durante varias décadas, algo que no podemos permitirnos.

Y sin embargo, la cuestión es políticamente mucho más algebraica de como la estoy planteando. Fijaros que estamos jugando con una línea hipotética: queremos un referéndum sobre la monarquía --> podemos conseguirlo --> podemos perderlo. ¿Y si supiéramos que no podemos perderlo porque no tendrá lugar, y por consiguiente el sentido de pedirlo fuese otro (significado implícito) distinto al que manifestamos (significado explícito)? Luego volveré sobre esto. 


4. Para la izquierda, ¿puede depender de un referéndum la cuestión de la monarquía?  

Habrá quien apele a la voluntad popular, a las urnas, como única forma para resolver el dilema monarquía vs república. En cierto modo todos lo hacemos, sobre todo cuando conviene. Convertir las urnas en un absoluto queda muy mono en el discurso, siendo un recurso dialéctico de fácil manejo.

Pero dejando de lado retóricas y lugares comunes, lo cierto es que en una democracia burguesa la legitimidad de las urnas es relativa (¡oh, santo cielo!, ¡qué monstruosidad más grande estoy diciendo!, habrá quien piense), en tanto que la verdadera libertad sólo puede darse en condiciones de igualdad. Con acierto, Lenin, en El Estado y la Revolución (1917), decía que "la libertad de la sociedad capitalista sigue siendo, y es siempre, poco más o menos, lo que era la libertad en las antiguas repúblicas de Grecia: libertad para los esclavistas"Pretender que la clase trabajadora tiene las mismas opciones en las urnas que la clase dominante, es pura entelequia. Pero aceptamos la democracia burguesa como mal menor, con la voluntad de tratar de encontrar y poder activar transiciones hacia el socialismo. Lo cual no implica que tengamos que dar un valor absoluto a lo que sale siempre en las urnas: dependerá de ciertas líneas rojas. Ayer decía un tuitero: "aceptaré la monarquía si es votada en las urnas, aunque sea republicano, porque eso es la democracia". Me parece que tal postura mistifica la realidad social al pasar por alto la esencia de la democracia burguesa. ¿Estamos ante una de esas líneas rojas de las que hablo?

Vayamos a ejemplos extremos, que son aquellos en los que la lógica se manifiesta de manera más nítida. ¿La izquierda debería aceptar a un Adolf Hitler que saliese elegido en las urnas con mayoría absoluta? ¿Deberíamos aceptar el fascismo si fuese expresión de la voluntad popular expresada en las urnas? ¿Deberíamos aceptar que un régimen democrático burgués aprobase a través de las urnas una agresión imperialista o un nuevo tipo colonialismo?

Evidentemente, creo que la respuesta que la mayoría daríamos a tales preguntas es NO. Aceptar la barbarie porque la mayoría la acepta, sería un suicidio moral. Ahí tenéis las líneas rojas a las que hacía mención.

Y la monarquía, ¿es también una línea roja? ¿Debemos aceptarla si es una opción elegida en las urnas, aunque sea algo antidemocrático por naturaleza? Habrá quien pueda contestar (y no con poco fundamento) con otra pregunta: ¿cuál es la diferencia entre una monarquía y una república burguesa? ¿Es que la dominación y la explotación ejercidas por la clase dominante depende del modelo?

En cualquier caso, existen elementos de legitimidad política para rechazar que la cuestión de la monarquía sea sometida a referéndum:
  1. El régimen monárquico fue un chantaje e imposición de las fuerzas franquistas que amenazaban con una involución militar. El dilema que se nos planteó fue: si queréis democracia, tragáis con el borbón. Y nos tuvimos que comer la monarquía.
  2. No podemos olvidar que la monarquía es una herencia de la dictadura, una imposición del dictador.
  3. Tampoco podemos olvidar que la dictadura, de la cual salió la monarquía, supuso la suspensión del régimen constitucional republicano a través de un golpe de estado. De manera que la República, aunque fuese burguesa, sería la reinstauración histórica de una legalidad interrumpida por un golpe de los fascistas españoles apoyados por nazis alemanes y fascistas italianos.  
Considero que la izquierda no debe entrar en el terreno de aceptar que la monarquía pueda ser objeto de negociación y de consulta. La República no se negocia, sino que se da por sentada. Lo importante es que podamos abrir un nuevo proceso constituyente en el que muchas cosas se podrán discutir pensando en la nueva constitución, pero no el modelo republicano.


5. El significado no manifiesto de pedir un referéndum para decidir la cuestión monarquía vs. república

Dejando ya de lado la cuestión primordial (queremos un nuevo proceso constituyente), retomemos lo que decíamos anteriormente sobre el significado latente en la reivindicación de un referéndum sobre la monarquía. Planteaba que la línea manifiesta (queremos un referéndum, podemos conseguirlo, podemos perderlo/ganarlo) podía tener un significado poderoso pero de carácter implícito, y por tanto opaco para muchos.

Al respecto, tuve ocasión de intercambiar opiniones con algunos compañeros defensores de esa consulta, y reconozco que las razones que aportan tienen una base sólida, lo cual me hace dudar sobre la idea que inicialmente tenía. Uno de estos compañeros me decía: "Creo que el referéndum se perdería. Pero creo que hay que pedirlo porque lo van a negar y eso va a cabrear a la gente y se conseguirá que se radicalice"

Lo anterior viene a expresar ese significado no manifiesto al que hago mención. Se parte de un supuesto: el poder político y económico no aceptará la consulta. El rechazo juega a favor de la izquierda, en tanto intensifica ese poder simbólico del republicanismo como catalizador de la acción política en la masa social. El rechazo ayuda a crear más conciencia social y tiene un efecto movilizador. De esta forma, para la izquierda, la causa republicana -plasmada aquí y ahora en la reivindicación de una consulta- va más allá del objetivo explícito, al actuar de pasarela ideológica para transmitir nuestra crítica política, nuestras reivindicaciones y nuestro ideario de sociedad. Esto es algo que quizás Julio Anguita no haya entendido cuando desde la frivolidad ha llegado a calificar las movilizaciones de ayer como "interesantes pero pintorescas". El mero hecho de que la gente se concentre con entusiasmo, tiene un valor añadido, siempre que estemos dispuestos a utilizarlo con inteligencia política (y puestos a calificar como "pintoresco", quizás habría que utilizar el término para otras cosas que Anguita se empeña en defender últimamente). 

Así pues, la reivindicación de la consulta obedecería a este sentido implícito, no manifiesto. Reconozco que tal planteamiento es sólido. Es una buena estrategia política, siempre que... ¡no obtengamos lo que pedimos! Si desde el Poder se aceptase el reto del referéndum sobre la monarquía, sería para echarse a temblar.


6. El republicanismo y las señas de identidad de la izquierda política.

La izquierda política, independientemente del formato que adopte, comparte unas señas de identidad a través de las cuales se diferencia del resto de las opciones políticas. La aceptación de la lucha de clases; el carácter de clase de las organizaciones políticas y el consiguiente rechazo del interclasismo; el rechazo del capitalismo y la aspiración a superarlo... Estos y otros son componentes que van perfilando nuestra identidad compartida como izquierda política. Cuando muchos de nosotros negamos que el PSOE tenga una identidad de izquierda, estamos pensando en estos items identitarios que son compartidos por organizaciones muy distintas e incluso por ideologías diferentes. En el caso de España y de otros estados monárquicos, a mayores existe un componente básico que también contribuye a definir la identidad política de la izquierda: el republicanismo. En la particularidad del caso español, esto obedece a una razón de mucho peso, relacionada con la memoria históricael golpe de estado del 36 contra la legalidad constitucional republicana y, en concreto, contra el gobierno legítimo del Frente Popular; la heroica defensa popular de la II República durante la guerra; la dictadura que sufrimos durante 40 años y la resistencia mantenida al calor del ideal republicano; la no aceptación de la más venenosa herencia de Franco (la monarquía), etc. 


2 de junio 2014, Puerta del Sol en Madrid.
Concentración por la III República
.
Por todo ello, durante estos 30 años de bipartidismo, la causa republicana ha ido configurando cada vez con más fuerza la identidad política de la izquierda, junto con otros componentes identitarios más genéricos o globales. Y sin duda ha sido Izquierda Unida la fuerza que más ha contribuido a mantener viva la llama del republicanismo.

La bandera tricolor, como símbolo, ha condensado un significado profundo: el rechazo del régimen actual y la esperanza colectiva en algo distinto; una esperanza que hemos proyectado sobre la idea de una futura III República. A lo largo de los siglos, los judíos en su diáspora mantuvieron viva la esperanza, expresada en la célebre frase  "el año que viene en Jerusalén". También la izquierda española mantuvo viva su esperanza en su travesía por el desierto, en su diáspora particular, expresada en el lema "mañana España será republicana". Por ello, cada 14 de abril, la izquierda se vuelca en la conmemoración popular del día de la República: recordamos la II República con la mirada puesta en la III.

La bandera tricolor, la República... para la izquierda tiene mucho de "símbolo dominante" como diría Victor Turner (The forest of symbols, 1967). Como cualquier símbolo, genera acción. Y en tanto que actúa de símbolo dominante"tiende a convertirse en foco de interacción" (Turner, op.cit.), en una poderosa herramienta de movilización, condensando y unificando significados.  

En este sentido, el sentimiento e ideario republicanos han jugado un papel fundamental a lo largo de estos años para la izquierda, siendo un referente para la acción, un factor de comensalismo (unidad, fraternidad) e identidad, un ítem sociológico que proyecta el rechazo por lo existente y expresa la reivindicación de un cambio profundo. 

Todo esto es un argumento más para defender la idea de un referéndum, como ya apuntamos al final del epígrafe anterior. El poder de los símbolos, bien utilizado, es un arma política.


*  *  *

Por todo ello, frente a las críticas que algunos sectores realizan a la movilización unitaria en favor del referéndum, es preciso destacar el valor político que encierra tal iniciativa. Concentrarse y movilizarse en favor de la República, supone hacerlo contra el poder político y económico que domina nuestras vidas y que nos ha conducido a la actual situación de drama social. Facilita la reflexión ciudadana y cataliza el incremento de la masa crítica. Como también es una iniciativa que actúa como factor de acercamiento y cohesión entre las fuerzas políticas y sociales de la izquierda, un facilitador de la convergencia. No nos dejemos arrastrar por aquellos que califican todo esto de "pintoresco" o que recurren a disculpas peregrinas para no sumarse a la llamada de unidad en favor del republicanismo. 













Anexo
La que sigue fue la pregunta que figuraba en el referéndum sobre la OTAN celebrado en 1986 (la negrita que aparece es mía):
El Gobierno considera conveniente, para los intereses nacionales, que España permanezca en la Alianza Atlántica, y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes términos:
1.º La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada.
2.º Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.
3.º Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España.
¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación

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