Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
Mostrando entradas con la etiqueta Bertolt Brecht. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bertolt Brecht. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de diciembre de 2015

La canción sobre el enemigo de clase (Bertolt Brecht)



Cartel de Congreso Obrero en la II Internacional, Solidaridad del trabajo, 1889.

No se encontrará la palabra
que un día nos una a ambos.
La lluvia corre de arriba hacia abajo.
Y tú eres mi enemigo de clase.



La canción sobre el enemigo de clase
Bertolt Brecht (1898‑1956)

Texto de 1933. Puesta en música: Hanns Eisler (1898‑1962). 
Versión musical de Ernst Busch en Youtube: www.youtube.com/watch?v=61B2oN5tV3M 
Texto tomado de 321ignition.free.fr/pag/es/art/pag_002/brech_05.htm
Publicamos esta entrada en junio de 2013 y ahora la actualizamos en víspera de elecciones. Un poema de Brecht que merece la pena recordar y que mantiene plena vigencia 82 años después de haber sido escrito. En este sombrío tiempo en el que la búsqueda compulsiva del voto conduce al interclasismo y al abandono de la lucha de clases, y en el que Rajoy termina su legislatura en medio de una paz social vergonzosa para la clase trabajadora..., recordar a Brecht ayuda a realizar un ejercicio de lucidez política.


1.

Cuando pequeño, fui a la escuela
y aprendí, lo que es mío y lo que es tuyo.
Y cuando todo se había aprendido,
me parecía que no era todo.
Y no tenía desayuno que comer,
y otros sí tenían:
y así fue que sí lo aprendí todo
sobre la naturaleza del enemigo de clase.
Y aprendí, por qué y debido a qué razón
hay un desgarrón atravesando el mundo.
Y este perdura entre nosotros, porque la lluvia
cae de arriba hacia abajo.


2.

Y me dijeron: Si soy dócil,
entonces llegaré a ser como ellos.
Pero pensé: Si soy su oveja,
entonces llegaré jamás a carnicero.
Y vi más de uno de entre nosotros
que tragó su anzuelo.
Y cuando le aconteció lo que nos aconteció a ti y a mi,
entonces se extrañó.
Mas a mi, a mi no me extrañó,
pronto descubrí su juego:
La lluvia, así es, corre hacia abajo
y no corre, así es, hacia arriba.


3.

Ahí escuché que redoblaron los tambores,
y todos hablaron de eso:
Ahora deberíamos conducir guerras
por un lugarcito en el sol.
Y voces enronquecidas nos prometían
cielo, mar y tierra.
Y cabecillas gordos y grasientos
gritaron: no os postréis ahora!
Y creímos: no quedan más que unas horas,
luego tendremos esto y aquello.
Pero otra vez la lluvia corría hacia abajo,
y durante cuatro años tragamos hierba.


4.

Y una vez de repente se escuchó:
Ahora hacemos Republica!
Y ahí un hombre se parece al otro,
sea flaco u gordo.
Y los que estaban cansados por el hambre
jamás no habían estado tan esperanzados.
Pero los que estaban saciados porque comían,
estaban esperanzados como ellos.
Y dije: Ahí algo no puede ser cierto
y estaba lleno de dudas turbadas:
que sí, no es cierto, lo de la lluvia que
parece que corre hacia arriba.


5.

Nos dieron papelitos para votar,
entregamos las armas.
Nos dieron una promesa,
y dimos nuestro fusil.
Y escuchamos: que los que saben de las cosas,
ahora nos ayudaran.
Deberíamos emprender el trabajo,
ellos harían el resto.
Entonces me dejé conmover otra vez
y me quedé quieto, conforme a lo pedido
y pensé: Que bueno la lluvia
queriendo correr hacia arriba.


6.

Y poco después escuché decir,
ahora todo esta arreglado ya.
Si aguantamos la calamidad menor,
se nos dispensará de la mayor.
Y tragamos el frailuco Brüning,
para que no sea el Papen.
Y tragamos el junker Papen,
puesto que de lo contrario sería el turno del Schleicher.
Y el frailuco cedió su puesto al junker,
y el junker lo cedió al general.
Y la lluvia corría hacia abajo,
y corría copiosamente de verdad.


7.

Mientras anduvimos con papeletas para votar,
cerraron las fábricas.
Cuando dormimos frente a las agencias de empleo
que nos sellan la constancia,
les evitamos la preocupación por nosotros.
Escuchamos dichos como estos:
¡Siempre tranquilo! ¡Que esperáis, no más!
Después de una crisis mayor
¡viene un auge mayor!
Y dije a mis colegas:
¡Así habla el enemigo de clase!
Cuando él habla de buen tiempo,
se refiere a su tiempo a él.
La lluvia no puede ir hacia arriba,
aun cuando súbitamente tenga buenas intenciones
para nosotros.
Lo que puede es: puede acabar,
y es cuando brilla el sol.


8.

Un día los vi marchando
detrás de nuevas banderas.
Y muchos de los nuestros dijeron:
No más hay enemigo de clase.
Entonces vi encabezándolos
hocicos que ya conocía,
y escuché voces berreando
en el antiguo tono de sargento.
Y tranquillo entre banderas y fiestas
corría la lluvia noche y día.
Y cada uno que estaba acostado en la calle
podía sentirla.


9.

Se entrenaban con aplicación para tirar
y hablaron ruidosamente del enemigo
y señalaron furiosamente más allá de la frontera.
Y es que se refirieron a nosotros.
Pues nosotros y ellos, somos enemigos
en una guerra en que uno solo gana.
Pues viven de nosotros y reventan
si no seamos más los Coolíes.
Y es por esto también que
no debáis extrañaros
si se echan sobre nosotros, como la lluvia
se echa sobre el suelo.


10.

Y ese de entre nosotros que falleció de hambre,
cayó en una batalla.
Y ese de entre nosotros que murió,
ha sido asesinado.
Al que recogieron con sus soldados,
tener hambre no le agradó.
Al que le rompieron la mandíbula a patadas,
había pedido pan.
Al que habían prometido el pan,
ahora le dan caza.
Y al que traen en el ataúd de zinc,
ese dijo la verdad.
Y ese que entonces les daba confianza
cuando pretendían ser sus amigos,
lo que así imaginó
era que la lluvia corra hacia arriba.


11.

Ya que somos enemigos de clase,
sea lo que sea que nos dicen:
Ése de entre nosotros que no se atrevía a luchar,
se atrevía a morir de hambre.
¡Somos enemigos de clase, tamborilero!
Esto, ¡tu sonsonete no lo cubre!
Empresario, general y junker -
nuestro enemigo, ¡eres tu!
¡De esto, nada será movido,
ahí nada será arreglado!
La lluvia no corre hacia arriba,
¡por cierto no se le exige tal cosa!


12.

Por más que tu pintor retoque,
¡no va a tapar el desgarrón!
Uno de los dos perdura y el otro debe dejar su lugar,
o yo u tú.
Y sea que sea que aprenderé,
esto sigue siendo el abecé:
Jamás nada tendré de común
con el asunto del enemigo de clase.
No se encontrará la palabra
que un día nos una a ambos.
La lluvia corre de arriba hacia abajo.
Y tú eres mi enemigo de clase.





Interpretación artística actual de El Cuarto Estado (de Giuseppe Pellizza da Volpedo).


Deutsche Version

Das Lied vom Klassenfeind

1.

Als ich klein war, ging ich zur Schule
und ich lernte, was mein und was dein.
Und als da alles gelernt war,
schien es mir nicht alles zu sein.
Und ich hatte kein Frühstück zu essen,
und andre, die hatten eins:
Und so lernte ich doch noch alles
vom Wesen des Klassenfeinds.
Und ich lernte, wieso und weswegen
da ein Riss ist durch die Welt?
Und der bleibt zwischen uns, weil der Regen
von oben nach unten fällt.

2.

Und sie sagten mir: Wenn ich brav bin,
dann werd ich dasselbe wie sie.
Doch ich dachte: Wenn ich ihr Schaf bin,
dann werd ich ein Metzger nie.
Und manchen von uns sah ich,
der ging ihnen auf den Strich.
Und geschah ihm, was dir und was mir geschah,
dann wunderte er sich.
Mich aber, mich nahm es nicht wunder,
ich kam ihnen frühzeitig drauf:
Der Regen fließt eben herunter
und fließt eben nicht hinauf.

3.

Da hört ich die Trommel rühren,
und alle sprachen davon:
Wir müssten jetzt Kriege führen
um ein Plätzlein an der Sonn.
Und heisere Stimmen versprachen uns
das Blaue vom Himmel herab.
Und herausgefressene Bonzen
schrien: Macht jetzt nicht schlapp!
Und wir glaubten: Jetzt sind's nur mehr Stunden,
dann haben wir dies und das.
Doch der Regen floss wieder nach unten,
und wir fraßen vier Jahre lang Gras.

4.

Und einmal, da hieß es auf einmal:
Jetzt machen wir Republik!
Und der eine Mensch ist da dem andern gleich,
ob er mager ist oder dick.
Und was vom Hungern matt war,
war so voll Hoffnung nie.
Doch was vom Essen satt war,
war hoffnungsvoll wie sie.
Und ich sagte: Da kann was nicht stimmen
und war trüber Zweifel voll:
Das stimmt doch nicht, wenn der Regen
nach aufwärts fließen soll.

5.

Sie gaben uns Zettel zum Wählen,
wir gaben die Waffen her.
Sie gaben uns ein Versprechen,
und wir gaben unser Gewehr.
Und wir hörten: Die es verstehen,
die würden uns helfen nun.
Wir sollten an die Arbeit gehen,
sie würden das übrige tun.
Da ließ ich mich wieder bewegen
und hielt, wie's verlangt wurd', still
und dachte: Das ist schön von dem Regen,
dass er aufwärts fließen will.

6.

Und bald darauf hörte ich sagen,
jetzt sei alles schon eingerenkt.
Wenn wir das kleinere Übel tragen,
dann würd' uns das größere geschenkt.
Und wir schluckten den Pfaffen Brüning,
damit's nicht der Papen sei.
Und wir schluckten den Junker Papen,
denn sonst war am Schleicher die Reih.
Und der Pfaffe gab es dem Junker,
und der Junker gab's dem General.
Und der Regen floss nach unten,
und er floss ganz kolossal.

7.

Während wir mit Stimmzetteln liefen,
sperrten sie die Fabriken zu.
Wenn wir vor Stempelstellen schliefen,
hatten sie vor uns Ruh.
Wir hörten Sprüche wie diese:
Immer ruhig! Wartet doch nur!
Nach einer größeren Krise
kommt eine größere Konjunktur!
Und ich sagte meinen Kollegen:
So spricht der Klassenfeind!
Wenn der von guter Zeit spricht,
ist seine Zeit gemeint.
Der Regen kann nicht nach aufwärts,
weil er's plötzlich gut mit uns meint.
Was er kann, das ist: er kann aufhör´n,
nämlich dann, wenn die Sonne scheint.

8.

Eines Tags sah ich sie marschieren
hinter neuen Fahnen her.
Und viele der Unsrigen sagten:
Es gibt keinen Klassenfeind mehr.
Da sah ich an ihrer Spitze
Fressen, die kannte ich schon,
und ich hörte Stimmen brüllen
in dem alten Feldwebelton.
Und still durch die Fahnen und Feste
floss der Regen Nacht und Tag.
Und jeder konnte ihn spüren,
der auf der Straße lag.

9.

Sie übten sich fleißig im Schießen
und sprachen laut vom Feind
und zeigten wild über die Grenze.
Und uns haben sie gemeint.
Denn wir und sie, wir sind Feinde
in einem Krieg, den nur einer gewinnt.
Denn sie leben von uns und verrecken,
wenn wir nicht mehr die Kulis sind.
Und das ist es auch, weswegen
ihr euch nicht wundern dürft,
wenn sie sich werfen auf uns, wie der Regen
sich auf den Boden wirft.

10.

Und wer von uns verhungert ist,
der fiel in einer Schlacht.
Und wer von uns gestorben ist,
der wurde umgebracht.
Den sie holten mit ihren Soldaten,
dem hat Hungern nicht behagt.
Dem sie den Kiefer eintraten,
der hatte nach Brot gefragt.
Dem sie das Brot versprochen,
auf den machen sie jetzt Jagd.
Und den sie im Zinksarg bringen,
der hat die Wahrheit gesagt.
Und wer ihnen da geglaubt hat,
dass sie seine Freunde sind,
der hat eben dann erwartet,
dass der Regen nach oben rinnt.

11.

Denn wir sind Klassenfeinde,
was man uns auch immer sagt:
Wer von uns nicht zu kämpfen wagte,
der hat zu verhungern gewagt.
Wir sind Klassenfeinde, Trommler!
Das deckt dein Getrommel nicht zu!
Fabrikant, General und Junker -
unser Feind, das bist du!
Davon wird nichts verschoben,
da wird nichts eingerenkt!
Der Regen fließt nicht nach oben,
und das sei ihm auch geschenkt!

12.

Da mag dein Anstreicher streichen,
den Riss streicht er uns nicht zu!
Einer bleibt und einer muss weichen,
entweder ich oder du.
Und was immer ich auch noch lerne,
das bleibt das Einmaleins:
Nichts habe ich jemals gemeinsam
mit der Sache des Klassenfeinds.
Das Wort wird nicht gefunden,
das uns beide jemals vereint!
Der Regen fließt von oben nach unten.
Und du bist mein Klassenfeind.


martes, 26 de mayo de 2015

¿La anciana indigna? Cuando nos desmelenamos las mujeres de cierta edad.


"Dos mujeres corriendo en la playa", de Pablo Picasso (1922). 
Esta obra de Picasso es la imagen elegida para la portada del 
libro Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola Estés.


Referencia documental
Fuente original en alemán: 
Gisela Notz, "Ältere Frauen fallen aus der Rolle". Publicado en Ossietzky, 14 de marzo de 2015. URL: www.ossietzky.net/6-2015&textfile=3016
Traducción al español para blog del viejo topoTucholskyfan Gabi.
Fuente y fecha de la traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 19-5-2015.
Negrita e imágenes: añadidos nuestros.




*   *   *


¿La anciana indigna?  Cuando nos desmelenamos las mujeres de cierta edad.  
Una reflexión de Gisela Notz en la revista Ossietzky, a partir del cuento de Bertolt Brecht ‘Die unwürdige Alte’ que encontramos traducido por Jorge Ruiz como ‘La anciana indigna’ y publicado en su blog ‘Espekulatious’.


Descripción de la imagen: ver nota 1

“Se ve una diminuta carita, con muchas arrugas y una amplia boca de labios pequeños. Muy pequeña, pero para nada mezquina. Ella había saboreado los largos años de servidumbre y los pocos años de libertad y consumido el pan de la vida hasta la última miga.”


¿A quién se refiere Brecht? Se refiere a la “anciana indigna”, que nos describiera de este modo en 1939; probablemente a su abuela, que entonces tenía 72 años y había enviudado poco antes, cuando, de golpe,  su existencia cambió y empezaron “los breves años de la libertad”. Hasta entonces, su vida había sido pobre, dependiente y falta de libertad. Había criado a cinco hijos, atendido a su marido y la modesta casa; nunca había quedado“ cruzada de brazos” como a menudo afirmaba. Era la mujer de un trabajador industrial.


La “indigna anciana” que nos describe Brecht pudo disfrutar de su libertad durante los dos años que le quedaron de vida. Pero durante estos últimos dos años que, muerto su marido, pasó retirada y distanciada de su familia, ésta no salía de su asombro e indignación.  Ya no era la madre y abuela que habían conocido, sino “una mujer solitaria, sin obligaciones, con unos recursos modestos, pero suficientes”. Pero a ojos de su hijo menor, las faltas de la anciana eran considerables: su trato con un zapatero remendón que para más INRI era socialdemócrata; su nueva costumbre de comer en un restaurante; el hecho que aceptara invitaciones de parte de una simple “sirvienta”, que era una “deficiente” mental como se decía; que viajara en un carruaje; visitara una carrera de caballos; que diera paseos nocturnos; jugara a las cartas y bebiera vino tinto. Todo esto no se ajustaba a la dignidad que durante 72 años había mantenido y venía a contrariar el sistema normativo de este mundo conservador y pequeño-burgués, en el que una anciana como ella se debía integrar.


La historia transcurre en 1910. Las mujeres de hoy ya no son necesariamente ancianas al cumplir 72 años. Su expectativa de vida y lo que aún pueden esperar de la vida, han aumentado. Muchas mujeres mayores en la actualidad rechazan el papel que la “jubilación” parece tenerles asignado. De encontrarse ágiles aún, se espera que entren a participar en el cuidado de los nietos, a ayudar a otras personas ancianas menos ágiles que ellas, o a corresponderles a la exigencias de los jóvenes, haciendo el bien allí donde hiciera falta. Pero muchas mujeres, en esta fase de su vida, prefieren “hacer algo completamente distinto” de su vida anterior, esto es, ya no quieren dedicarse en exclusiva a los cuidados de la familia. Es lo que se oye y debate a menudo. Las mujeres aún se sienten con la capacidad suficiente para emprender cosas en compañía de otras personas, cosas que en su vida anterior les quedaban vetadas o para las que faltaba el tiempo. No temen las dificultades que cabe esperar por parte de los hijos, por no servir de  “abuelas” para con sus nietos, dando preferencia a sus propias agendas. Algunas acusan  la situación discriminatoria a la que se enfrentan las mujeres mayores en nuestra Sociedad. Se integran en consejos y asociaciones para mayores, aceptan cargos políticos honoríficos, por lo que vienen a exigir, entre otras cosas, una mejor infraestructura a nivel comunal y municipal. Reclaman pensiones mínimas garantizadas que les permitan una vida digna; empleos razonables y los suficientemente vitales para sus hijos; buenas ofertas pedagógicas para sus nietos y buenas y razonables instalaciones para la tercera edad. Aún son muy pocas, pero va creciendo el número de las que consideran muy importante aportar su grano de arena al bien común. Algunas se integran en la resistencia política oponiéndose al trato discriminatorio que nuestra Sociedad está dando a su generación y a otros grupos discriminados. Algunas van creando cooperativas para convivir en piso y/o casas; para constituir lo que Goethe ya diera en llamar “afinidades electivas”.


De entre las experiencias que los mayores tienen en su haber no debemos olvidar su competencia y capacidad crítica. Puede que sean precisamente las personas mayores quienes logren a dar nuevos impulsos mediante sus diversos compromisos “postprofesionales” capaces de beneficiar los bienes comunes y los aspectos políticos más diversos. En Berlín y otras ciudades se han formado iniciativas de arrendatarios, donde colaboran muchas mujeres, mayores y “solitarias”,  procedentes de países muy diversos. Se han vuelto contestonas y juntas luchan contra las exorbitantes subidas del alquiler y los esfuerzos de desahuciar de sus pisos (gentrificación); participan en “sonoras manifestaciones” (Krachdemos) y proceden de etnias muy variadas, con y sin velo. Algunas personas se juntan en las alianzas contra la derecha y participan activamente en las iniciativas a favor de los refugiados, acusando las indignas condiciones  de su alojamiento en residencias/albergues y exigiendo una exhaustiva reforma del trato que reciben tanto las personas  refugiadas como de las que vienen a buscar asilo. En Berlín han fundado un club informático para personas mayores, más de 70 hombres y mujeres, que no quieren quedarse atrás en este mundo cambiante. Y en lo que llaman su proyecto “Silberwissen”, que quiere decir “conocimiento plateado”, pretenden ejercer su influencia en diversos contenidos.


Resultó ser todo un ruidoso espectáculo, cuando en otoño de 2012, en la berlinesa calle Stille Straße 10 ("still" significa “silencioso”!!!) del barrio de Pankow, se manifestaron una 40 personas activistas, en su gran mayoría mujeres,  ocupando durante 112 días el  lugar de sus reuniones, que la administración se disponía a cerrar. Aguantaron resistiéndose y acampando sobre tumbonas y colchonetas, permanentemente en alerta por la llegada de la policía que las iría a desalojar.  Pero ésta no sabía bien cómo proceder, dada la peculiar índole y naturaleza de las ocupas, quizás por pensar que poco tenían que ver con los considerados ocupadores sistémicos de viviendas vacías. La prensa y los demás medios, en un principio, no las tomaron en serio, pero al ser recogida por otros medios extranjeros, también los medios locales se hicieron eco de la noticia y las ancianas se convirtieron en estrellas, no por último por su constancia y aguante. El austriaco 'Der Standard' tituló: Yayos y yayas se pasan a ‘Occupy’ . Y a los nietos les parecía una acción “mega guay”. Entonces también empezaron a inquietarse los responsables de la administración del distrito recordando que cada Sociedad se debe medir por cómo trata a sus ancianos y ancianas.


Mujeres y hombres mayores defendiéndose ante el cierre de su punto de encuentro social en Stille Straße 10 de Pankow (Berlín), al que hace mención Gisela Notz. Foto de Bernd Friedel, tomada a principios de 2013.

“Juntas, podemos pasar a convertirnos en movimiento”, dijo una de las ocupas, considerando que mediante sus creativas acciones, y asistidas por otras personas más jóvenes, luchaban por un futuro más digno para todos. La gente mayor adquiría experiencias en el trato con la gente joven, que en un principio los había tomado por chiflados; y los jóvenes adquirían experiencias nuevas con la gente mayor, que con frecuencia había tomado por quejicos crónicos. El eslogan era pues: “Nos quedamos todos” y así lo llevaban escrito en sus pancartas “las rebeldes ancianas de Pankow”, las mujeres y hombres activistas del movimiento ocupa y de las iniciativas de arrendatarios, y el movimiento de las personas refugiadas.


“Nuestra constancia y vuestra solidaridad no han sido en balde. ¿Quién puede decir que este mundo no se puede cambiar? Jóvenes y viejos juntos,  hemos defendido nuestras convicciones”, comunicaban por escrito, también a mí, cuando habían alcanzado el primero de sus éxitos. Y en su lista de correo figuraban no pocas organizaciones de personas jóvenes y ancianas. Esto es sólo un ejemplo. La “indigna anciana”, en su “forma moderna”, en un futuro próximo, puede que se plantee otros problemas políticos e insista en que deben resolverse. Su activa presencia puede convertirse en desafío para otros, jóvenes o no, para que entren a enfrentarlos juntos con ella. 


Gisela Notz, en Ossietzky 
Trad. Tucholskyfan Gabi



Notas 
(1) La imagen corresponde a un fotograma de la película La Vieille Dame indigne, adaptación cinematográfia del cuento de Bertolt Brecht Die unwürdigeAlte (La anciana indigna). Fue realizada en 1964 por el director francés René Allio. El papel de anciana (al que corresponde la imagen reproducida) fue representado por Louise Pauline Mainguené, más conocido como Louise Sylvie o Sylvie a secas. Posteriormente, en 1985, Karin Hercher dirigió una versión producida por la televisión de la RDA.


Comentario sobre el relato de Brecht y los roles de género en las mujeres mayores.

Todo indica que el relato de Brecht tiene bastante de autobiográfico y que la protagonista es la abuela del dramaturgo alemán, Karoline, que vivía en Achern.
La historia de Brecht que inspira este artículo de Gisela Notz traducido del alemán para el blog, en el fondo es, entre otras muchas cosas, una crítica a los roles de género. De manera concreta, es una crítica a los roles asignados a las madres y a las abuelas. El relato reivindica la autonomía de estas mujeres, una autonomía a la que se aspira además reivindicando la solidaridad; no es una autonomía egoísta la reivindicada, sino lo contrario. Frente a una sociedad en la que en función de los roles de género se espera que tales mujeres mayores acepten una renuncia a tener vida propia y se resignen al papel de subordinadas, el relato viene a reivindicar una inversión de tales valores:
"En una Sociedad "burguesa y bien situada/acomodada", el hecho de que las mujeres en general, y las mujeres mayores en particular,  prefieran autodeterminar su existencia está siendo considerado con sumo recelo y, por ende, indigno."  (citado en Wikipedia: Die unwürdige Greisin).
Escribió Bertolt Brecht sobre su abuela y en cierto modo protagonista de su relato (citado también en Wikipedia: Die unwürdige Greisin):
"Si lo miramos bien, ella vivió dos vidas distintas, una tras otra. La primera, como hija, esposa y madre; y la segunda simplemente como la señora B. [...]; la primera duró unos 6 decenios y la segunda no más de 2 años..."

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Salud, lucha y feliz año 2015. Un poema de Bertolt Brecht para saludar al nuevo año.


Desde el blog del viejo topo os deseamos a tod@s un feliz año 2015, que no falte la salud y tampoco las energías para seguir luchando por un nuevo orden sin explotadores ni explotados.



Saludamos al nuevo año 2015 recordando un poema de Bertolt Brecht...


Loa de la dialéctica
Con paso firme se pasea hoy la injusticia.
Los opresores se disponen a dominar otros diez mil años más.
La violencia garantiza: «Todo seguirá igual.»
No se oye otra voz que la de los dominadores,
y en el mercado grita la explotación: «Ahora es cuando empiezo.»
Y entre los oprimidos, muchos dicen ahora:
«Jamás se logrará lo que queremos».
Quien aún esté vivo no diga «jamás».
Lo firme no es firme.
Todo no seguirá igual.
Cuando hayan hablado los que dominan,
hablarán los dominados.
¿Quién puede atreverse a decir «jamás»?
¿De quién depende que siga la opresión? De nosotros.
¿De quién que se acabe? De nosotros también.
¡Que se levante aquel que está abatido!
¡Aquel que está perdido, que combata!
¿Quién podrá contener al que conoce su condición?
Pues los vencidos de hoy son los vencedores de mañana
y el jamás se convierte en hoy mismo.

(Bertolt Brecht, 1932)
Bertolt Brecht: Poemas y canciones. Alianza Editorial (descarga en pdf pulsando sobre el hipervínculo). 

Bertolt Brecht. Autor y ref. imagen: sin identificar




viernes, 10 de octubre de 2014

Preguntas de un obrero que lee (Bertolt Brecht)



Rincón de la poesía topera...


Este poema forma parte de su colección Svendborger Gedichte, que escribió en 1935 exiliado en Dinamarca. Existen varias versiones, posteriormente publicadas en otros volúmenes, con un mensaje inequívoco y de suma actualidad.






¿Quién construyó Tebas, la de las siete Puertas?
En los libros figuran los nombres de los reyes.
¿Eran los reyes quienes arrastraron los bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿quién la volvió a construir siempre? ¿En qué casas
de la dorada Lima vivían los constructores?
¿A dónde fueron los albañiles la noche en que dejaron
terminada la Muralla China? La gran Roma
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes
triunfaron los Césares? ¿Es que Bizancio, la tan elogiada,
sólo tenía palacios para sus habitantes? Hasta en la
legendaria Atlántida,
la noche en que el mar se la tragaba, los que se hundían,
gritaban llamando a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César derrotó a los galos.
¿No llevaba siquiera cocinero?
Felipe de España lloró cuando su flota
fue hundida. ¿No lloró nadie más?
Federico II venció en la Guerra de los Siete Años
¿Quién venció además de él?
Cada página una victoria.
¿Quién cocinó el banquete de la victoria?
Cada diez años un gran hombre.
¿Quién pagó los gastos?
Tantas historias.
Tantas preguntas.

(Traducción: no conocemos la autoría; circula en Internet en multitud de sitios sin que se cite nombre del traductor. En este caso se ha tomado del blog Memorias y Minutos)
*  *  *

En alemán, con algunos cambios (acceso a fuente pulsando aquí):

FRAGEN EINES LESENDEN ARBEITERS

Wer baute das siebentorige Theben?
In den Büchern stehen die Namen von Königen.
Haben die Könige die Felsbrocken herbeigeschleppt? 
Und das mehrmals zerstörte Babylon,
Wer baute es so viele Male auf? In welchen Häusern
Des goldstrahlenden Lima wohnten die Bauleute? 
Wohin gingen an dem Abend, wo die chinesische Mauer fertig
war,
Die Maurer? Das große Rom
Ist voll von Triumphbögen. Über wen
Triumphierten die Cäsaren? Hatte das vielbesungene Byzanz
Nur Paläste für seine Bewohner? Selbst in dem sagenhaften
Atlantis
Brüllten doch in der Nacht, wo das Meer es verschlang,
Die Ersaufenden nach ihren Sklaven.
Der junge Alexander eroberte Indien.
Er allein?
Cäsar schlug die Gallier.
Hatte er nicht wenigstens einen Koch bei sich?
Philipp von Spanien weinte, als seine Flotte
Untergegangen war. Weinte sonst niemand?
Friedrich der Zweite siegte im Siebenjährigen Krieg. Wer
Siegte außer ihm? 
Jede Seite ein Sieg.
Wer kochte den Siegesschmaus?
Alle zehn Jahre ein großer Mann.
Wer bezahlte die Spesen?
So viele Berichte,
So viele Fragen.