Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
Mostrando entradas con la etiqueta mundo árabe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mundo árabe. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de marzo de 2016

¿Era esto la Primavera Árabe?


Viñeta del dibujante venezolano Vicman 
(Seguir en Twitter: @Vicman_OFICIAL)

Referencia documental
Original en gallego:  Celia Fernández, "Era isto a Primavera Árabe?".
Publicado en: Praza Pública, 16-3-2016.
URL: http://praza.gal/opinion/3225/era-isto-a-primavera-arabe/ (ler en galego pulsando na ligazón)
Fuente de traducción al castellano: blog del viejo topo, 18-3-16.
Imagen cabecera: es un añadido nuestro. Negrita: es del original.

__________


Tiempo atrás hablábamos en estas mismas páginas sobre las Primaveras árabes, criticando el tratamiento informativo y las consecuencias que desde el punto de vista geoestratégico y humanitario podían tener estos hechos. Los medios de comunicación, los políticos y los  tertulianos de toda índole, analizaban la realidad con una miopía salvaje. Hablaban de una ola de democratización, de revoluciones 2.0 o mismo de "rebeldes democráticos".

Desde Libia hasta Siria, recorriendo todo el Magreb, no hubo tales revoluciones sino "rebeldes" que auspiciados por potencias extranjeras no hicieron más que convertir en un infierno salvaje la zona. No lo digo yo sino que es el mismo Instituto Elcano en su estudio que el pasado fin de semana publicaban diversos medios,  en el que afirma que hubo un aumento sin precedentes del terrorismo en el Magreb, desde las primaveras árabes. 47 veces aumentaron los atentados entre los años 2011 a 2014, teniendo como escenario principal Libia, en una situación de vacío de poder, en el que la anarquía y el terrorismo son los que marcan el paso y la vida de las personas.

Todo comenzó en Libia, el terrible Gaddafi, antes amigo convertido en unos meses en enemigo íntimo fue el primer objetivo. Es bien conocida la violación de la legalidad internacional perpetrada en el Consejo de Seguridad de las Nación Unidas, en el que se acuerda establecer una zona de exclusión aérea que después fue empleada por la OTAN para bombardear al gobierno de Gaddafi. Intervenido ilegalmente en una guerra civil (prohibido por los tratados internacionales y la propia ONU), y auspiciando a unos "rebeldes democráticos", que al término de la guerra rebelaron su verdadero cariz terrorista. Aumento sin precedentes del terrorismo en el Magreb desde la Primavera Árabe, en el que casi nueve de cada diez ataques acontecidos en la región en ese período tuvieron como escenario Libia. Sin duda alguna hubo una democratización, pero de la violencia.

En este estudio queda claro que en todo el Magreb hubo 1.105 acciones terroristas entre 2011 y 2014, perpetradas en su gran mayoría por grupos vinculados a Al Qaeda y desde 2014 por adeptos al Estado Islámico.

En Siria de nuevo el guión fue el mismo, de nuevo los medios hablaban de rebeldes demócratas, del tirano Al-Assad y de nuevo la intervención de potencias extranjeras para detener el genocidio del tirano. Pero la realidad que escondía esto era de nuevo el armamento de grupos que querían derrocar al gobierno de Al- Assad, y que no eran otros que el famoso Estado Islámico, los mismos que están dominando y atacando las zonas donde las primaveras florecieron. De pronto los medios, sin relato de entremedias, comienzan a hablar del Estado Islámico, pera nada dicen de Turquía (amigo de la OTAN) o de la implicación de EEUU y otras potencias europeas sobre el terreno que tienen un papel muy relevante en el desarrollo de este grupo terrorista. De pronto llegó el terror a París...

Pero el desarrollo de las primaveras árabes y el posterior crecimiento y avance del terrorismo del Estado Islámico en estas zonas dio como resultado un drama y emergencia social sin precedentes; la crisis humanitaria de los refugiados. En los medios cuando hablan de los sirios, hablan de que huyen de Al-Assad, pero con independencia de la opinión sobre éste, antes del comienzo de la guerra tal crisis (en cuanto número) no existía. Por otra parte los ciudadanos procedentes de otros países no huyen de Al-Assad sino de los grupos que campan a sus anchas en los territorios democratizados.

Y ahora llega el broche final. La UE pacta con Erdogan (gobierno que protege a los terroristas) para que acoja a los refugiados como si estos fueran basura, a cambio de dinero y ofreciendo ventajas dentro de la UE. A un estado que viola de manera continua los DDHH y las libertades básicas de las personas la UE entrega a los refugiados, para solucionar una crisis en la que sus estados tuvieron mucho que ver. Pero Turquía es nuestra amiga, y también Arabia Saudí que viola los derechos humanos en su territorio y comete un genocidio en Yemen. Diógenes tendría mucho que decir.

Pero no podíamos esperar otra cosa de una Europa que primero ahogó hasta la miseria a sus ciudadanos del Sur... ¿Qué podíamos esperar de cómo iba a tratar a los ciudadanos del Magreb que huyen del horror?...

"El pretexto para todas las guerras: conseguir la paz"  (Jacinto Benavente) 



Natural de Ferrol, Celia Fernández es socióloga, formada en la UDC (Universidade da Coruña). Es formadora en Igualdad de Oportunidades y experta en Planificación y desarrollo local. Pertenece a la Asociación Galega de Socioloxía (AGS). Ha publicado sobre ocio y sociedad industrial ("El surgimiento del ocio y la sociedad industrial", en Álvarez Sousa (coord.): Teoría Social y Turismo). Desde enero de 2014 colabora con Praza Pública, donde podemos seguir sus artículos escritos en gallego. 
Para leer los artículos de la autora en Praza Públicapulsa aquí(índice de artículos de Celia Fernández).
Seguir en Twitter: @RoeCeli 

jueves, 8 de octubre de 2015

El acto revolucionario de contar la verdad. Reseña de John Pilger del libro 'Los archivos de WikiLeaks. El mundo según el Imperio de EE.UU.'



"La destrucción de Siria ha sido durante mucho tiempo un cínico proyecto imperial que precede al levantamiento de la 'Primavera Árabe' contra Assad", tal como revelan los archivos de WikiLeaks, escribe John Pilger en el que artículo que ahora publicamos. Autor de la viñeta: Nick Anderson.


El pasado 25 de agosto, la editora británica Verso Books publicó The WikiLeaks Files: The World According to US Empire, centrado en los archivos de WikiLeaks, con una Introducción de Julian Assange y con contribuciones de 17 expertos que van analizando los cables más importantes.  En una serie de capítulos dedicados a las distintas regiones del mundo, el libro explora las maquinaciones de los Estados Unidos a través de las cuales el Imperio establece su programa para otras naciones: una nueva forma de imperialismo fundado en variadas tácticas que van desde la tortura a la acción militar, desde la acción violenta a los acuerdos comerciales y "poder blando", en la búsqueda constante de expandir su influencia (Verso Books). Se ilustra también la estrecha relación entre el gobierno y las grandes corporaciones para favorecer los intereses de EE.UU. en el mundo. Violaciones de derechos humanos, operaciones encubiertas y encubrimientos, crímenes cometidos en nuestro nombre y que ahora salen a la luz..., todo ello queda reflejado en este libro llamado a convertirse en una obra sin caducidad; un "libro revolucionario", como lo define John Pilger.

John Pilger nos brinda una reseña a través de página personal, que ha titulado "El acto revolucionario de contar la verdad". Debido a su notable interés la hemos traducido y os la ofrecemos a continuación. Os animamos a darle la mayor difusión posible, en esta guerra de guerrillas que mantenemos contra la información manipulada de los medios sistémicos

Ficha documental
Autor: John Pilger
Original en inglés: publicado en la web personal de John Pilger, 30 de septiembre de 2015, con el título "The revolutionary act of telling the truth" 


Traducción al castellano: Vigne. La traducción se ha realizado desde la versión en portugués publicada por resistir.info el mismo día 30-9-15, cotejándola en algunas partes con el texto en inglés.
Fuente de esta traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 7-10-2015.
Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir ficha documental del principio, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a las fuente señaladas en inglés y portugués).
Negrita, cursiva, imágenes y nota biográfica: son añadidos nuestros. 


______________





"En un momento de fraude universal, decir la verdad es un acto revolucionario", dijo George Orwell.

Vivimos tiempos oscuros en los que la propagando del fraude afecta a todas nuestras vidas. Es como si la realidad política hubiese sido privatizada y la ilusión legitimada. La era de la información es una era medieval. Tenemos política a través de los medios; censura a través de los medios; guerra a través de los medios; represalias a través de los medios; diversión a través de los medios - una línea de montaje surrealista de tópicos y falsas suposiciones.

Una asombrosa tecnología se convierte tanto en nuestro amigo como en nuestro enemigo. Cada vez que encendemos un ordenador o elegimos un dispositivo digital - nuestros rosarios laicos - están sujetos a control de la vigilancia de nuestros hábitos y rutinas, y a las mentiras y manipulación.

Edward Bernays, que inventó el término "relaciones públicas" como un eufemismo de "propaganda", predijo esto hace más de 80 años. Él denominó a esto el "gobierno invisible"Escribió Bernays:
"Aquellos que manipulan este elemento invisible [de la democracia moderna] constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder gobernante de nuestro país... Somos gobernados, nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas en gran medida por hombres de los que nunca oímos hablar ... "
El propósito de este gobierno invisible es la conquista de nosotros mismos: de nuestra consciencia política, de nuestro sentido del mundo, de nuestra capacidad de pensar de forma independiente, de separar la verdad de la mentira.

Esto es una forma de fascismo, una palabra que justificadamente utilizamos con cautela, prefiriendo dejarla en un pasado indeciso. Sin embargo, un insidioso fascismo es ahora el peligro de que se acelera. Al igual que en la década de 1930, las grandes mentiras son presentadas con la regularidad de un metrónomo. Los musulmanes son malos. Los fanáticos saudíes son buenos. Los fanáticos del ISIS son malos. Rusia siempre es mala. China está quedando mal. Bombardear Siria es bueno. Los bancos corruptos son buenos. La deuda corrupta es buena. La pobreza es buena. La guerra es normal.

Para quienes cuestionan estas verdades oficiales, este extremismo, se considera que necesitan de una lobotomía - hasta que el diagnóstico pruebe que respaldan la línea. La BBC ofrece este servicio de forma gratuita. Si alguien no se deja someter será etiquetado como un "radical" - sea lo que fuese que eso signifique.

La disidencia real se ha convertido en algo exótico; pero aquellos que disienten nunca han sido tan importantes. El libro que estoy presentando esta noche, Los archivos de WikiLeaks [1], es un antídoto para un fascismo que nunca pronuncia su nombre. Es un libro revolucionario, así como la propia WikiLeaks es revolucionaria - exactamente como sugería Orwell en la cita que he mencionado al principio. Precisamente porque nos dice que no tenemos que aceptar estas mentiras diarias. No debemos permanecer en silencio. O, como una vez cantó Bob Marley: "liberémonos de la esclavitud mental".

En la introducción, Julian Assange explica que nunca es suficiente publicar los mensajes secretos de las grandes potencias: darse cuenta de su significado es fundamental, así como ponerlos en el contexto actual y en la memoria histórica.

Este es el notable logro de esta antología, que recupera nuestra memoria. Conecta las razones y los crímenes que han causado tanto tormento humano, desde Vietnam y Centroamérica a Oriente Medio y Europa del Este, con una matriz en la potencia de la rapiña, los Estados Unidos.

En la actualidad asistimos a un intento estadounidense y europeo para destruir el gobierno de Siria. El primer ministro británico, David Cameron, está especialmente entusiasmado. Éste es el mismo David Cameron al que recuerdo como un untuoso hombre PR empleado por un desmembrador de empresas (asset stripper) de televisión comercial independiente en Gran Bretaña.

Cameron, Obama y el siempre atento Francois Hollande quieren destruir el último vestigio de la autoridad multicultural en Siria, una acción que sin duda abrirá el camino a los fanáticos del ISIS.

Esto es una locura, por supuesto, y la gran mentira para justificar esta locura es que el apoyo a los sirios que se levantan contra Bashar al-Assad en la Primavera Árabe. Como revelan los archivos de WikiLeaks, la destrucción de Siria ha sido durante mucho tiempo un cínico proyecto imperial que precede al levantamiento de la Primavera Árabe contra Assad.

Para los gobernantes del mundo en Washington y Europa, el verdadero crimen de Siria no es la naturaleza opresiva de su gobierno, sino su independencia en relación al poder de EE.UU. e Israel - al igual que el verdadero crimen de Irán es su independencia, y verdadero crimen Rusia es su independencia, y el verdadero crimen de China es su independencia. En un mundo propiedad estadounidense, la independencia es intolerable.

Este libro revela estas verdades, una tras otra. La verdad sobre la guerra contra el terror que siempre ha sido una guerra de terror; la verdad acerca de Guantánamo, la verdad sobre Irak, Afganistán, América Latina.

Nunca contar la verdad fue algo necesario con con tanta urgencia. Con honrosas excepciones, los pagados en los medios de comunicación al parecer para mantener las cosas claras, ahora son absorbidos dentro de un sistema de propaganda que ya no es periodismo, sino un anti-periodismo. Esto es cierto tanto para los liberales y respetables como para Murdoch. A menos que estés preparado para controlar y deconstruir toda pretensión engañosa, las llamadas "noticias" se han convertido en algo insoportable para ver y leer.

Al leer los archivos de WikiLeaks, recordé las palabras del fallecido Howard Zinn [NT1], que a menudo hacía referencia a "un poder que los gobiernos no pueden suprimir". Esto describe a WikiLeaks y describe la verdad de los denunciantes que comparten su coraje.

En una nota personal, he conocido a personas de WikiLeaks desde hace algún tiempo. Que lo que lograron fuese conseguido en circunstancias que no eran de su elección es una fuente de asombro constante. Su rescate de Edward Snowden me viene a la mente. Al igual que él, son heroicos: nada menos.

El capítulo de Sarah Harrison, "Indexación del Imperio", describe cómo ella y sus compañeros establecieron toda una biblioteca pública de la Diplomacia de EE.UU. Hay más de dos millones de documentos, ahora ya disponibles para todo el mundo. "Nuestro trabajo", escribe Sarah Harrison, "pretende garantizar que la historia pertenece a todos". "¡Qué emocionante es leer estas palabras, las cuales se también se muestran como un homenaje a su propio coraje.

Del confinamiento en una habitación de la embajada ecuatoriana en Londres, al coraje de Julian Assange, es una respuesta elocuente a los cobardes que tratan de echar fango sobre él y al poder canalla que busca vengarse de él y librar una guerra contra la democracia.

Nada de esto ha disuadido a Julián y a sus compañeros de WikiLeaks: ni un milímetro. ¿No es algo esto?

John Pilger (@johnpilger, johnpilger.com)
Trad. Vigne, blog del viejo topo

Notas

___________


Notas de traducción
[NT1] Howard Zinn (1922-2010) "fue un historiador social estadounidense. Sus planteamientos incorporaron ideas procedentes del marxismo, el anarquismo y el socialismo. Desde la década de 1960, fue un referente de los derechos civiles y el movimiento antibélico en los Estados Unidos." (Wikipedia).

Sobre el autor:
"Sé cuando Bush miente. Sus labios se mueven", escribió en su momento John Pilger, cita que de entrada invita a considerar que no es precisamente un autor demasiado querido por el establishment.
John Pilger. Foto: EPA/Facundo Arrizabalaga
Nacido en 1939, John Pilger es un periodista australiano que vive en Londres desde 1962. Su andadura en el periodismo comenzó en 1958, mostrando muy pronto inclinación por el género documental y el periodismo de investigación. Entre sus documentales destacan los rodados en Camboya y Timor Oriental (sobre el genocidio del dictador indonesio Suharto). Profesionalmente ha cubierto guerras y conflictos como Vietnam, Camboya, Egipto, India, Bangladés y Biafra. 
John Pilger ha sido un crítico constante de la política exterior de EE.UU., RU y Australia, que considera expresión del nuevo imperialismo. También se ha caracterizado por denunciar la política australiana contra la población indígena. Entre sus libros cabe mencionar Los nuevos gobernantes del mundo (traducido y publicado en castellano por RBA en 2003), "un alegato contra la globalización de la economía, la comunicación y la pobreza en un mundo donde el ochenta por ciento de la riqueza está en manos de un grupo minoritario, el mismo grupo que controla los medios de comunicación" (Amazon).
Autor de más de 50 documentales, destacaría uno que personalmente me impactó (quizás porque es un país que tiene que ver con mi trayectoria como antropólogo): Death of a Nation: The Timor Conspiracy (La muerte de una nación: la Conspiración de Timor), de 1994. En él, John Pilger denuncia y muestra la complicidad de los gobiernos estadounidense y británico en el genocidio que la dictadura indonesia de Suharto llevó a cabo en Timor Oriental. Este documental marcó un antes y un después en la lucha timorense por su independencia, al dar a conocer a la opinión pública internacional lo que estaba sucediendo.

  
Algunas entradas relacionadas y recomendadas en el blog del viejo topo
Todas estas entradas son traducciones originales del blog del viejo topo, excepto aquellas escritas por miembros del blog.

miércoles, 28 de enero de 2015

El terror de París y la espiral de violencia global.


Con drones como este MQ-9 Reaper, la OTAN acelera la espiral de violencia, dice Daniele Ganser. Foto: Larry E. Reid Jr./Wikimedia


Referencia documental del artículo
Fuente original en alemán: "Der Terror von Paris und die globale Gewaltspirale". Jens Wernicke Interview mit Daniele Ganser. Publicado en nachdenkseiten.de el 20-1-2015 (URL: http://www.nachdenkseiten.de/?p=24659)
Traducción al español para blogdelviejotopo: Tucholskyfan Gabi.
Fuente de esta traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 28-1-2015.
Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir esta ficha documental, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente en alemán).
Negrita e imágenes: añadidos nuestros.



El terror de París y la espiral de violencia global.
Jens Wernicke entrevista a Daniele Ganser.

Sin demora alguna, los asesinatos de París no sólo han llevado a una masiva instrumentalización política de los muertos,  sino a una nueva autodefinición colectiva, que entraña el peligro de que “la barbarie”, entendida como un nuevo enemigo imaginario, quede ubicada  ante todo “en el exterior” y “entre los demás”, mientras la barbarie propia es ocultada y obviada más que nunca. Y las líneas de conflicto sociales y los puntos de ruptura verdaderos entre los de “Arriba” y los de “Abajo” se van perdiendo de vista precisamente a causa de este nuevo “Nosotros” que se viene a establecer. Hay que decir que el NO al colectivo que vienen formando Angela Merkel, Jens Stoltenberg, Matthias Döpfner, Benjamín Netanyahu, Ahmet Davotuglu y otros, para nada puede equipararse a un NO a la lucha contra la pobreza, la violencia y el terror, siendo ésta el primer paso necesario o la condición previa para emprender la lucha verdadera. Acerca de los trasfondos de los asesinatos de París y la “barbarie de los civilizados”, Jens Wernicke entrevista a Daniele Ganser.


Sr. Ganser, ahora  resulta que también Europa fue sacudida por un atentado terrorista, que nos plantea numerosas incógnitas, pudiendo ser la primera y la más importante de ellas: ¿es así que ahora todos estamos amenazados por islamistas radicales? ¿Acaso llevaban razón PEGIDA & Cía. al advertirnos la “Islamización de Occidente”?

Todavía no sabemos lo que realmente ha sucedido en París, aunque los medios de comunicación llevan días proclamando que el atentado fue perpetrado por islamistas radicales. Pero esto no que cierto. Nada está demostrado. Deberíamos mantener la calma y la atención. Un atentado terrorista no cabe dilucidarlo de la noche a la mañana, ni el famoso inspector Derrick de la tele lo hubiese podido lograr. Esto requiere su tiempo, tranquilidad, experiencia y sagacidad.

¿En que se apoyan los medios de comunicación al afirmar que el atentado lo realizaron islamistas radicales? Se apoyan en la policía francesa, que ya en la misma tarde/noche del 7 de enero había declarado que el atentado a la redacción de Charlie Hebdo había sido perpetrado por dos islamistas radicales. De ser cierta esta afirmación, estaríamos ante una aclaración milagrosamente rápida de un crimen complejo. ¡No habrían tardado ni 24 horas! ¿Cómo fueron capaces? Se dice que los asesinos exclamaron: “Dios es grande” y “Hemos vengado al Profeta”, según refiere la testigo Corinne Rey. Pero no pudo identificar a los hombres, que llevaron pasamontañas negros. ¿Cabe que sus exclamaciones puedan constituir una prueba? No, esto lo puede haber exclamado cualquiera. No procede pues que la policía se base y descanse únicamente en esta prueba.

Luego resulta que uno de los asesinos dejó olvidado su documento de identidad en el coche de fuga, lo cual se considera en la actualidad en Europa y los EEUU como prueba contundente. El sensacionalista periódico Blick de gran tirada en Suiza se pudo leer: “Después del atentado, uno de los hermanos dejó olvidado su DNI en el coche de fuga. Así que la policía pudo identificar a los autores inmediatamente”. Me parece una historia sumamente extraña. En seguida me pregunté cuántas veces había perdido yo mi DNI en los últimos cuarenta años? La respuesta es: nunca. También me pregunté por qué un asesino llevaría su DNI si es que planifica cometer un asesinato en masa? Y ¿cómo se ha logrado identificar en seguida a dos autores disponiendo de un solo DNI? Todas estas incógnitas quedan por aclarar, toda esa pirámide de “pruebas” se apoya en esa punta. Y cuando se rompe, toda la historia se derrumba.

En el fondo los hermanos Cherif y Said Kouchai, de los que la policía sospecha detrás de estos pasamontañas negros, deberían ser interrogados, ya que rige el principio de escuchar a la parte contraria. Pero esto ya no es posible, porque ya no viven.

Mi resumen queda así de claro. Primero, el atentado no está aclarado, esto llevará más tiempo. Puede que fueran terroristas radicales los autores. También puede que no. Segundo, en todo atentado terrorista se debe investigar si se trata de una operación de bandera falsa, de la que en este caso se pretende inculpar a unos musulmanes, con el fin de hacer cundir en Europa y los EEUU el miedo y el odio para poder ampliar el Estado policial de vigilancia y mejor legitimar las futuras guerra contra países musulmanes.


[NOTA DE TRADUCCIÓN. En la fuente original, aquí se inserta una corta declaración en vídeo de Sabine Schiffer, del centro alemán Instituto para la Responsabilidad de los Medios (Institut für Medienverantwortung) que se cuestiona la inmediatez con que los medios divulgaron sus conclusiones, preguntándose por las fuentes de tales informaciones y/o aprioris, de los que cita algunos cuantos.]

¿Cómo llega usted a esta valoración?

Debo decir que llevo muchos años investigando sobre el fenómeno del terror. Tras cada atentado que se comete, el público primero queda en estado de choque y de conmoción. Y este es precisamente la meta: a los televidentes el miedo les ha de calar hondo. La meta de terror no sólo consiste en alcanzar a los muertos, sino ante todo a los que observen lo sucedido.

De ahí que inmediatamente después de un atentado se suelen presentar pruebas falsas que la gente recibe de buena gana por encontrarse en un estado emocional excepcional y quedar incapaces de reflexionar con calma.

Esto fue lo que pasó, por ejemplo, en Italia, donde en 1972 en Peteano murieron tres policías. De inmediato, el atentado fue atribuido a la extrema izquierda, pero las pruebas resultaron ser falsificadas. Marco Morin, el policía experto en explosivos, había entregado un informe falsificado a propósito que decía que el explosivo empleado en Peteano era del tipo que también solía emplear el izquierdista grupo terrorista Brigadas Rojas. Los medios de comunicación recibieron este informe sin rechistar, lo cual no solamente llegó a desacreditar a las Brigadas Rojas, sino  a los comunistas y socialistas italianos en general. Y esto es importante recordar, ya que hoy no sólo se les inculpa a unos islamistas militantes, sino práctica y colectivamente a todos los musulmanes. En Italia tuvieron que pasar 12 años, hasta que el juez italiano Felice Casson pudiera descubrir la mentira. Y es por ello que siempre digo: lo que se requiere es calma, sagacidad y tiempo para aclarar un atentado terrorista.

Casson había descubierto que el atentado no lo había perpetrado la izquierda italiana, sino el derechista Vincenzo Vinciguerra, y que además existía entre las filas del los servicios secretos italianos un ejército secreto llamado Gladio, que había sido instalado por la CIA norteamericana y quedaba coordinado por unos comités secretos de la OTAN. Vinciguerra se confesó culpable declarando que la “estrategia de la tensión” había de aumentar el miedo entre la gente y legitimar que se extendiera el Estado policial de vigilancia: “Había que agredir a la gente civil, hombres, mujeres, niños, a la gente inocente por una simple razón: los atentados debían inducir a que la gente, todo el pueblo italiano le pidiera al Estado mayores medidas de seguridad”.

Y recuerdo otro atentado terrorista donde se falsificaron unos pasaportes: cuando en 1985 el servicio secreto francés hundió en Nueva Zelanda la nave Rainbow Warrior de Greenpeace bombardeándolo por haber protestado contra las pruebas nucleares francesas en el Pacífico, enviaron a dos agentes, un supuesto matrimonio suizo de apellido Turenge, con sendos pasaportes falsificados. Suiza nada tenía que ver con este atentado, ni hubo ningún ciudadano suizo a bordo. Esto documenta y nos enseña que los servicios secretos no suelen tener ningún problema en falsificar pasaportes con el fin de tender pistas falsas a su antojo. Nada más fácil que esto.

¿Pero no es así que podemos observar una radicalización creciente en determinados entornos, y hasta en muchos otros ambientes, que hace aumentar el peligro del terror?

Desde luego existe una tendencia a la radicalización. Estamos inmersos en una espiral de violencia, y esto no puede ser bueno. Dentro de los próximos 10 o 20 años debemos intentar salir de esta espiral que va girando cada vez más rápido. Y tan sólo lo vamos a lograr si aprendemos a resolver los conflictos, que siempre estarán allí, sin recurrir a violencia alguna.

No podremos salir de la espiral de violencia agrediendo o bombardeando cada vez más países musulmanes, ni ampliando el Estado policial de vigilancia en los países otanistas, un recurso que el ex colaborador de la NSA Edward Snowden critica con mucha razón.

Al contemplar la espiral de violencia detenidamente, vemos que se compone de muchos elementos distintos. Ciertamente, existen musulmanes radicales y violentos. Es un problema. En el norte del Sudán, el presidente musulmán Bashir les descalificó a todos los que no son musulmanes de “alimaña venenosa”, los cristianos son expulsados brutalmente y hasta los matan. Este es un elemento de la espiral violenta. Pero otro elemento consiste en la tortura por parte de la CIA que quedó descubierta recientemente. Plantea un problema muy serio porque parece ser que la CIA ha quedado fuera de control. Luego hay que recordar la guerra de Francia y otros países de la OTAN contra Libia en 2011 que cobró unas 30.000 vidas, en su mayoría musulmanas. Y está la guerra de agresión ilegal de Gran Bretaña y los EEUU contra Irak en 2003, que se cobró más de 100.000 vidas, la mayoría musulmanas. Son crímenes de lesa humanidad y constituyen vulneraciones imperdonables del derecho internacional.

En la actualidad nos deben ocupar las luchas en Siria y Ucrania. Cada grupo que en ellas participa -sean cristianos, musulmanes, judíos, hindúes, budistas, ateos- debería ponerse a reflexionar con toda la crítica posible su propia contribución a la espiral de violencia, para llegar a reconocer que, entre todos, estamos calentando la caldera. Lo que urge pues en primer lugar es autocrítica, debemos llegar a ver la viga en el propio ojo, y no sólo la paja en el ajeno.

Semejante autocrítica sería deseable, qué duda cabe, aunque parece que apenas existe. ¿Cómo se lo explica usted?

Esto no es cierto. La autocrítica existe, si bien es poco comentada en los medios de comunicación. Brandon Bryant, el piloto norteamericano de drones, por ejemplo, pasó recientemente por una reflexión muy emocionante sobre su actividad. Ha matado a 1.626 personas, y no por su propia mano mediante arma blanca, ni fusil, sino desde su monitor en su función de piloto de drones del Ejercito del Aire norteamericano. En un caso se percató que su víctima se iba desangrando por la herida que le había causado en la arteria de su pierna. Por otra parte, llegan a morir niños y mujeres en Afganistán y Pakistán en ataques perpetrados por drones. En su mayoría son musulmanes. Esta faceta de la espiral de violencia es la que muchos en Europa no quieren ver. Bryant se cuestionó su actividad y acabó por dimitir de sus servicios a las órdenes del Pentágono. Sobre estos sucesos hubo alguna que otra información en los medios, desgraciadamente muy poca, y de ahí que muchos conocen a “Charlie Hebdo”, pero ignoran quién es Brandon Bryant.

Con toda la autocrítica que hace falta, debemos poder condenar que se agreda la libertad de expresión, tal y como lo pretendieron los asesinatos en París. ¿Cómo lo ve usted?

Sin duda, la libertad de expresión es muy importante, aunque sea agredida una y otra vez, entre otros países, también en Rusia. Pero también se dan agresiones de la prensa por parte de OTAN, un hecho que solemos obviar u olvidar rápidamente. Un ejemplo, el 23 de Abril de 1999 la OTAN llegó a bombardear la redacción de una emisora de radio y TV en Serbia, causando la muerte a 10 periodistas la desaparición de otras 20 víctimas que en su mayoría quedaron sepultadas. El centro mediático quedó destruído.

Entonces, no hubo nadie, ni en Francia, ni en Alemania, ni em EEUU que dijera que se trataba de un acto terrorista contra los periodistas. El acto fue considerado más bien como algo normal y correcto, y el portavoz de la OTAN llegó a declarar que se había eliminado con éxito una emisora de propaganda.

Es ésta la viga en el ojo propio que la OTAN se niega a ver. Jens Stoltenberg, el Secretario General de la Alianza, declaró tras el atentado de París: “Los aliados vamos unidos en nuestra lucha contra el terrorismo. Plenamente solidarios, estamos al lado de nuestro aliado Francia”. Cualquier reflexión sobre el terror propio es tabú.

¿Considera usted que todas las personas se encuentran atrapadas en esta espiral global de violencia?

No. En la actualidad, somos unos 7.000 millones que habitamos el mundo en 200 países. Sólo el 1 %, que equivale a unos 70 millones, mata o tortura o manda a otros a hacerlo en su nombre. Resulta ser pues una minoría. El restante 99 % simplemente quieren vivir en paz, enamorarse, ganar algo de dinero, irse de vacaciones, encontrarse con sus amigos, fundar una familia, escuchar música… todas estas cosas normales de la vida. Pero por desgracia resulta que a este 99 % también se le puede engañar fácilmente. Se le puede contar que en estos momentos su libertad es defendida en el Hindukush. Y sin haber oído jamás de esa región montañosa, puede que se apunten o avalen esa misión bélica.

¿Pero es realmente así que entre los 70 millones de autores de actos violentos que hay en el mundo, la religión viene a ser el criterio decisivo?

No. Estos 70 millones proceden de países diferentes y pertenecen a religiones diferentes. En su mayoría son hombres. A menudo se trata en el fondo de poder acceder a los recursos naturales, como son el petróleo o el gas; y las religiones suelen aprovechar o instrumentalizarse, ante todo, para introducir a estos grupos en la espiral de violencia, cuasi a modo de “declaración justificante”; pero en el fondo no se trata de nada confesional, nada decisivo a la hora de librar guerras territoriales o en torno a los recursos geoestratégicos.

Y resulta que a estos hombres violentos los caracterizan las ideologías más diversas. Pueden encontrarse en los Estados Unidos teledirigiendo un dron a las órdenes del Pentágono, pensando que de este modo luchan por la libertad, los derechos humanos y la democracia. O se trata del presidente de Sudán que mata a cristianos, supuestamente a las órdenes de Dios o de su religión. O trabajan para el servicio secreto en Italia manipulando los datos de un acto terrorista para engañar a la gente; facilitarles a sus mandatarios la reelección y/o ahogar cualquier brote de rebelión social, etc.

Sea como fuere, afirman que empleando la violencia son capaces de erradicar el mal. Pero la Investigación sobre la Paz, en la que participo activamente nos demuestra a las claras que no es así. Que se trata de un graso error. El mal nunca cabe erradicarlo empleando la violencia. Todo lo contrario, la violencia siempre provoca más mal conocido y por conocer, por lo que deberíamos, en lo posible, resolver nuestros conflictos sin violencia.

En lo que a los asesinatos de París se refiere, ¿ve usted una entrada o una salida de esa “espiral de violencia”? Y ¿se imagina usted que a causa de los (pre)juicios precipitados que hubo se pueda crear el peligro de obviar/desatender los posibles intereses geopolíticos y de otra índole, que puedan estar al fondo de los sucesos, y determinar de modo precipitado y por tanto equivocado a los autores, por no haber profundizado lo suficiente en sus móviles?

Bueno, algunos estados y los poderes asociados a ellos, seguramente lo verían con buenos ojos que “Occidente” a causa de lo sucedido en París se fuera a aliar en contra “del Islam”.

En este encuadre, que no pocos gustan de definir como “la lucha entre las culturas” con el fin encubrir el creciente neocolonialismo de Occidente, se trata ante todo de cuestiones geopolíticas y de materias primas. Deberíamos ponernos pues a descubrir lo que hay detrás de lo que se nos viene a presentar como “lo obvio”, esto es, los sucesos e intereses de fondo. Hay quien dice “Estado terrorista” cuando no pretende otra cosa que iniciar una guerra contra otro país a causa de los recursos que pueda haber.

Pero si esto es así, ¿qué se puede, qué se debería hacer en estos momentos?

Debemos recordar constantemente que pertenecemos a ese 99% que rechazamos la espiral de violencia. Deberíamos entrar a defender, con valentía y sinceridad, la resolución de los conflictos sin violencia alguna, así como la tolerancia ante las religiones que no sean la nuestra. Aunque esto no sea muy popular en los tiempos que corren. Pero en tiempos de miedo y desconfianza hay que pontificar.
Quien conozca a un musulmán, debería ir hacia él y abrazarlo; o si esto resulta imposible, darle la mano e dirigirle una palabra amable. Contamos con más de 2.000 millones de cristianos y más de 1.500 millones de musulmanes en el mundo. Por lo que no tiene ningún sentido de que estos dos grandes grupos entren en guerra, el uno contra el otro.

La guerra, el terror y la tortura generan grandes sufrimientos. Los musulmanes deberían dejar de matar a los cristianos en su respectivos países. Y la OTAN debería dejar de bombardear a los países musulmanes. Debemos intentar salir de la espiral de violencia.

Estoy convencido que esto será posible en el siglo XXI. Pero para ello hace falta un cambio de mentalidad y de consciencia que logre superar el miedo y el odio reconociendo el valor de cada individuo, de cada ser como tal.

A mi me sirve de orientación y ejemplo la actitud de Sophie Scholl que con toda su valentía se opuso durante la II Guerra Mundial al nacionalsocialismo pagando finalmente con su vida:
Cada uno llevamos en nuestro interior las normas (éticas y morales) que hacen falta, aunque las busquemos muy pocas veces. Puede que no lo hagamos, porque suelen ser las más rigurosas que existen.
[Wir haben alle unsere Maßstäbe in uns selbst, nur werden sie zu wenig gesucht. Vielleicht auch, weil es die härtesten Maßstäbe sind.]

Sr. Ganser le agradecemos el habernos concedido esta entrevista.


Daniele Ganser, doctor en Filosofía, es un historiador suizo, especializado en Historia Contemporánea a partir de 1945 y Política Internacional. Centra su investigación en temas relacionadas con la paz, la geoestrategia, las guerras encubiertas, la lucha por los recursos y la política económica. Es profesor de la Universidad de San Galo (HSG) impartiendo clases sobre historia y el futuro de los sistemas energéticos; y de la Universidad de Basilea donde enseña a postgraduados en materia de análisis de conflictos en torno a la lucha global por el petróleo. Dirige el Swiss Institute for Peace and Energy Research (SIPER) [Instituto Suizo para la Investigación por la Paz y Energía] con sede en Basilea.
Entre sus múltiples publicaciones, por mencionarse en esta entrevista, destacamos Los ejércitos secretos de la OTAN:, traducido y publicado en castellano por la Ed. El Viejo Topo (pulsa en el enlace para acceder al detalle del libro):

http://www.elviejotopo.com/web/libros_detalle.php?idLibro=255


_____________________


Las NachDenkSeiten publican esta entrevista en fecha de 20-01-2015
Fuente en alemán: http://www.nachdenkseiten.de/?p=24659

Una traducción de Tucholskyfan Gabi
para blogdelviejotopo

Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir esta ficha documental, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente en alemán).


domingo, 23 de noviembre de 2014

La democracia no es ningún descubrimiento europeo (Thomas Wagner). Comentario del blog.



Deliberaciones en un consejo iroqués.
Pintura de Jody Tyler. Imagen tomada de Pinterest.


Referencia y nota documental del artículo:
Publicado en revista Sin Permiso, el 6-3-11. Traducción de Àngel Ferrero del texto original publicado en alemán en Der Freitag, 28 febrero 2011.
La cursiva es del original traducido y publicado en Sin Permiso. Negrita e imágenes son añadidos nuestros, igual que el comentario final y las notas sobre Thomas Wagner.
Modificaciones del texto: hemos efectuado algún cambio irrelevante y puntual en la sintaxis del texto traducido.

_____________________


La democracia no es ningún descubrimiento europeo
Thomas Wagner

El colonialismo no ha desaparecido todavía de la teoría política, como demuestran las reservas hacia la voluntad democrática del mundo árabe. En este artículo, Thomas Wagner muestra la influencia que los iroqueses –una nación india que, por cierto, interesó superlativamente a Charles Darwin y a Karl Marx— tuvieron sobre los demócratas radicales y las feministas estadounidenses.


*  *  *


Viendo la cadena ininterrumpida de levantamientos populares en el mundo árabe, muchos observadores en el mundo occidental se preguntan: “Pero, ¿puede ser verdad?” Incluso generaciones después de la emancipación de estos pueblos del opresor yugo europeo, sobre estos pueblos soberanos proyecta su sombra el persistente prejuicio de que la democracia es un descubrimiento exclusivo del hemisferio occidental y que sólo él entiende realmente, de que los países orientales están condenados en un futuro próximo a seguir reformas que conducirán a nuevas formas de gobierno despóticas.

Que el escepticismo hacia la voluntad democrática de la población árabe acaba trocando en las caricaturas coloniales que siguen transmitiendo hasta la fecha muchas teorías políticas y culturales es algo que mostró hace años Edward Said en su conocido estudio sobre el tema, Orientalismo . A ellos súmanse además el discurso de la lucha de culturas, del choque de “el Islam” con “el” mundo occidental, de la supuesta civilización contra la supuesta barbarie.

Prueba de ello son las identidades fijadas, resultado de una larga evolución histórica, a menudo apenas instantáneas en un flujo constante de nuevas mezclas culturales. Sobre ello han llamado la atención Ilia Troyánov y Ranjit Hoskote en su ensayo Kampfabsage (2007). Lo mismo vale también para la democracia, cuyo significado y práctica Occidente no puede de ningún modo reclamar como propia.

El pensamiento político en Norteamérica, por ejemplo, estuvo desde el siglo XVIII y durante generaciones marcado por las duraderas relaciones de intercambio económicas y diplomáticas entre los colonos ingleses y las sociedades indígenas. En la llamada “diplomacia de bosque” (Waldlanddiplomatie), los recién llegados aprendieron que a quienes llamaban salvajes eran capaces de vivir comunidades y confederaciones ordenadas sin jefe ni estado. La experiencia desembocó en una “fascinación por los indios” republicana que espoleó considerablemente los anhelos de independencia de los revolucionarios contra la madre patria inglesa.

Aún décadas después las sufragistas estadounidenses tuvieron en cuenta la influencia de las mujeres indias en las sociedades “salvajes” para poner en práctica sus demandas de igualdad política y jurídica en la “civilización”. A finales de un intenso debate de casi 20 años sobre la influencia de los iroqueses en la constitución estadounidense la pregunta dejó de ser si hubo alguna influencia para convertirse en hasta qué punto tuvo efecto realmente en la historia de las ideas políticas.

El tema experimentó un renovado interés con los esfuerzos de la actual teoría política por aprender de la experiencia histórica de la solución, en América del norte, de los conflictos entre los nuevos estados formados por colonos europeos y las minorías que vivían en aquellos mismos territorios. 

La politóloga feminista Iris Marion Young, fallecida hace unos pocos años, reforzó esta idea en su último libro Global Challenges (2007), y a través de la discusión de influyentes tesis sobre la comprensión de la democracia, amplió y pluralizó claramente este debate en los Estados Unidos. El punto de vista híbrido de la historia política abre oportunidades para superar las dicotomías creadas por el dominio colonial entre los etiquetados como “salvajes” y los “civilizados” y la categorización como enemigo subsiguiente.

La lucha de los actuales iroqueses y otras sociedades indígenas en Canadá en los años noventa impulsó al filósofo James Tully a desarrollar una teoría política propia sobre la libertad, cuya decidida dirección antiimperialista dejó clara en su libro Politische Philosophie als kritische Praxis (Filosofía política como praxis crítica) (2009). Todos estos autores se despiden finalmente de la idea de que Occidente tiene la responsabilidad exclusiva en materia de democracia.

Thomas Wagner
Traducción de Àngel Ferrero
Publicado en revista Sin Permiso, (6-3-11)
Fuente en alemán: Der Freitag, 28-2-11.

Iroqueses en Buffalo, Nueva York, 1914. Fotografía de William Alexander Drennan, perteneciente al fondo de la Library of Congress

________________________


Comentario del blog del viejo topo

"El sufragio universal para las mujeres y los hombres, el modelo de estados sin estado que llamamos federalismo, la costumbre de tratar a los jefes como servidores del pueblo y no como sus señores, la insistencia en que la comunidad debe respetar la diversidad de los hombres y de sus sueños - todas esas cosas formaban parte del estilo de vida americano antes de la llegada de Colón"
Thomas Wagner, Irokesen und Demokratie, pág. 248.


Thomas Wagner
Thomas Wagner (Rheinberg, 1967) es un sociólogo cultural alemán, lo más parecido que puede haber a un antropólogo en Alemania. También es conocido como escritor freelance para prensa como Junge Welt, Die Zeit, Süddeutsche Zeitung, Frankfurter Rundschau, Der Freitag, Neues Deutschland, Neue Zürcher Zeitung, Wespennest, Taz, Graswurzelrevolution, etc.

Entre las obras publicadas por Thomas Wagner, figura un libro editado en 2004 (por LIT Verlag, Münster / Berlin), con el título Irokesen und Demokratie. Ein Beitrag zur Soziologie interkultureller Kommunikation (Los iroqueses y la democracia. Una contribución a la sociología de la comunicación intercultural). El artículo hace referencia a este libro. En su obra, Wagner se plantea cosas como la inspiración que pudo ejercer el modelo de Confederación Iroquesa en la Constitución de Estados Unidos.

Lo más interesante de la aportación al tema que realiza Wagner, es que su trabajo cuestiona el mito eurocéntrico de la creación primigenia de la democracia en la antigua Grecia. Un mito que, unido a otros,  ha ido dando forma a la soberbia idea de la superioridad de la "civilización" del mundo occidental frente al resto de las sociedades (1).

El tema planteado por Wagner no es ni mucho menos nuevo, ya que se trata de algo que los antropólogos han estudiado muy a fondo, especialmente la escuela americana desde los tiempos de Boas (y antes de Boas, los estudios realizados por Morgan, que ejercieron una notable influencia en Marx y en Engels a la hora de hablar de las mal llamadas "sociedades primitivas"). Incluso, esta perspectiva hasta podemos rastrearla en La democracia en América, de Tocqueville (publicada entre 1835 y 1840). Cuando el pensador conservador francés habla de las tribus indias de Nueva Inglaterra, reconoce que "(...) la soberanía del pueblo en la comuna no es solamente un estado antiguo, sino un estado primitivo" (2), refiriéndose a las instituciones políticas de los nativo-americanos de la costa Este.

Esta idea mencionada por Wagner en la cita que reproducimos más arriba, de los líderes "como como servidores del pueblo y no como sus señores", podemos encontrarla en la mayoría de las sociedades de cazadores-recolectores y también en muchas sociedades campesinas. En todas ellas, la toma de decisiones basadas en el mayor consenso social posible, hace que la idea de "democracia" adquiera incluso un carácter más completo de lo que se da en las democracias burguesas, que en realidad son dictaduras encubiertas de las élites económicas (de ahí que en este blog a menudo insistimos en que democracia y capitalismo son realidades incompatibles). En este tipo de sociedades, el liderazgo equivale a servidumbre y pervive en tanto que el líder convence, como en su día se mostró -por ejemplo- en los estudios realizados en Nueva Guinea, en la Melanesia, Polinesia, etc.

Ted C. Lewellen, en su Introducción a la Antropología Política (una obra que ya es clásica y de lectura obligada en los estudios de Antropología), nos dice al hablar de los sistemas políticos no centralizados de las sociedades preindustriales (3):
Muchos de los grupos estudiados por los antropólogos apenas tienen lo que podría llamarse "gobierno", al menos no en el sentido de una élite política permanente. En la mayoría de estos sistemas tradicionales, el poder es temporal y fragmentario, y está repartido entre familias, bandas, linajes y varias asociaciones. Temporalmente pueden formarse grupos políticos más amplios para hacer frente a alguna amenaza (...) pero se disgregan una vez superado el problema (...). Pueden existir grandes diferencias en cuanto al status individual, pero muy pocas que indiquen una estratificación  de clases, por lo que estos sistemas, aunque sean igualitarios en sentido real sólo en los niveles inferiores -el de los cazadores-recolectores-, sí parecen más "democráticos", en aspectos como la toma de decisiones y el acceso al liderazgo, que los grupos más centralizados."
Quizás podamos sintetizar esta entrada del blog con una reflexión final, diciendo que no solamente no hemos inventado la democracia, sino que: A) hasta resulta muy discutible el carácter democrático de las sociedades capitalistas, en tanto esconden la tiranía de unas élites oligárquicas: la democracia real no es compatible con la existencia de clases sociales; B) muchas de esas sociedades que hemos despreciado y considerado "salvajes" y "atrasadas", han funcionado más democráticamente de lo que funcionamos nosotros. Cuando menos, os planteamos la reflexión al respecto.


Notas
(1)  Por otra parte, en este blog anteriormente hemos reproducido un polémico y provocador texto de Marshall Sahlins, en el que plantea el dilema de cuál es la sociedad de la opulencia: si lo es una sociedad capitalista como la nuestra, o, por el contrario, lo son algunas de esas sociedades que consideramos tan atrasadas. Al respecto, ver la entrada El concepto de sociedad de la opulencia en Marshall Sahlins.
(2) Cita tomada de Patricio Marcos: Diccionario de la Democracia, vol. 1, pág. 377.
(3) Ted C. Lewellen: Introducción a la Antropología Política, pág. 19. Ediciones Bellaterra. Barcelona 1985 (1983).

Publicado en blog del viejo topo, 23-11-14




Entradas de Thomas Wagner en el blog del viejo topo

Para otras entradas relacionadas con la Antropología en este blog, pulsa aquí..