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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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miércoles, 16 de marzo de 2016

Landgrabbing. Cuando los inversores les roban las tierras a los campesinos.


Viñeta: Polyp (http://www.polyp.org.uk/)



Ref. documental
Original en alemán. Markus Balser: "Landgrabbing. Wenn Investoren Bauern das Land rauben".
Publicado en Süddeutsche Zeitung2-3-2016.
URL: www.sueddeutsche.de/wirtschaft/entwicklungslaender-gier-nach-land-1.2886878
Traducción al español para blogdelviejotopo: Tucholskyfan Gabi.
Fuente de traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 16-3-16.

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LANDGRABBING. Cuando los inversores les roban las tierras a los campesinos.

A gran escala, los inversores están adquiriendo tierras de cultivo en los países en vías de desarrollo. Numerosos campesinos a duras penas resisten al llamado “landgrabbing”, el acaparamiento de sus tierras.

Conforme a un estudio realizado por Oxfam, en los últimos 15 años se han vendido tierras de la superficie total correspondiente a Europa occidental.

Un artículo de Markus Balser en Süddeutsche Zeitung


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El abogado Nguiffo se acuerda perfectamente de la mano acaparadora de sus clientes. La neoyorquina empresa de inversión Herakles Farms tenía un plan gigantesco: edificar sobre unas 73.000 hectáreas de selva tropical al suroeste del Camerún una plantación de aceite de palma. Herakles ya había conseguido un contrato de arrendamiento por 99 años cuando el asunto se hizo público. Los perdedores: 50.000 campesinos locales, que en el fondo se habían considerado propietarios de las tierras.

Nguiffo y los campesinos optaron por la lucha. Presentaron una acción legal, se constituyeron en ONG (organización no gubernamental) y lo lograron: en 2003, el negocio quedó anulado reduciéndose la concesión a 20.000  hectáreas. Pero el abogado africano es consciente de que en su país el derecho es una cuestión temporal, por lo que sentencia: “El problema sigue existiendo”, por lo que Nguiffo continúa su campaña que persigue la reforma agraria de su país que mejor pueda proteger la subsistencia de sus paisanos ante semejantes injerencias.

El país más afectado es el Sudán del Sur donde ya se vendieron unos 4 millones de hectáreas.

El conflicto camerunés es un ejemplo clásico de la lucha entre David y Goliat ya desatada en muchos países. “En todo el mundo, se vienen agudizando los conflictos en torno a la posesión de las tierras”, advierte Oxfam en un nuevo estudio realizado junto con la ILC (Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra) y la RRI (Iniciativa para los Derechos y Recursos) que el pasado miércoles ha sido publicado en Roma. En la actualidad se encuentran especialmente afectados, aparte de África, Brasil, Honduras, Perú y las Filipinas. El problema está creciendo, ya que los derechos de los usuarios y cultivadores locales de las tierras son muy débiles. “Solo una quinta parte de las tierras cultivadas por comunidades rurales e indígenas en los países en vías de desarrollo, se encuentra a salvo de la práctica del landgrabbing" concluye el referido documento. Los restantes 5.000 millones de hectáreas están en peligro.

Según los cálculos realizados por Oxfam, desde el 2001 se vendieron unos 230 millones de hectáreas de tierra, una superficie que alcanza la extensión de Europa occidental. El continente más afectado hasta la fecha ha sido África. Land-Matrix, un banco de datos que desde su fundación en 2001 viene almacenando información sobre la adquisición de tierras en todo el mundo, posiciona al Sudán del Sur como el primer país meta de los inversores, seguido por Papua-Nueva Guinea e Indonesia. La mayoría de los inversores proceden de los EEUU, seguidos de Malasia y los Emiratos Árabes. Según Land-Matrix, Arabia Saudí figura entre los 10 primeros en materia de inversión. Y China está alcanzando un prestigio cada vez más importante. Las razones y motivos de semejantes inversiones son de diversa índole. Los países con condiciones agrarias adversas y crecientes poblaciones, por ejemplo, quieren asegurarse de este modo cierta continuidad alimentaria. Y también en Europa, en Ucrania sin ir más lejos, los inversores ya están al acecho. Potentes inversores adquieren en el este de Europa enormes latifundios y especulan para obtener altos beneficios… que la Unión Europea les garantiza.

Otros están enfocando directamente las cifras de negocios. Que ahora las empresas inversoras también se interesen por las tierras, habrá que recibirlo como un nuevo fenómeno nacido a partir de la crisis financiera. Hasta hace unos pocos años, los mercados financieros despreciaban las tierras agrícolas, que rentaban muy poco. Pero desde la caída de las cotizaciones en bolsa, ante el creciente riesgo de los bonos de estado y el insignificante retorno de los títulos de renta fija, las tierras agrícolas vuelven a ser atractivas. Resulta cada vez más clara además la subida de los precios de alimentos y materias primas de origen agrario (“commodities”) en función de la creciente población mundial. 

Por tanto, no extraña que resulten atractivos esos negocios a largo plazo, si bien no para todos los implicados. “Para los habitantes de las tierras al sur de África, los grandes proyectos de inversión redundan en numerosos riesgos y muy pocas ventajas” se desprende de un estudio realizado por El Instituto para la Economía Mundial (IfW) de Kiel/Alemania. El hecho de que los inversores ganen mucho y que los campesinos locales pierdan aún más, aumenta la intensidad de los conflictos. “Desde 2002 resultaron muertos unos mil  campesinos que habían defendido sus derechos sobre las tierras afectadas”, dice un estudio realizado por una de las organizaciones de ayuda internacional, “los conflictos a causa de estos derechos, desde 1990 con frecuencia vienen a ser el foco de nuevas guerras civiles”.


El mayor problema: La falta de estándares jurídicos.

Los expertos en la materia ven el mayor problema en la débil posición jurídica de los campesinos afectados. Por ello, exigen que se duplique y se garantice formalmente hasta el 2020 la cuota de los derechos correspondientes a  las comunidades rurales indígenas. Esta semana lanzaron una llamada al mundo entero: “Los derechos sobre la tierra (land rights) no son sólo un derecho humano, sino un requisito previo indispensable para la lucha contra el hambre y la pobreza, la protección de los recursos naturales y la biodiversidad”, afirma Marita Wiggerthale, la experta en nutrición y agricultura de Oxfam en Berlín.

Pero a los críticos de esas inversiones en tierras agrícolas, también les consta que será una lucha muy dura, puesto que tanto estados como grandes grupos empresariales y empresas inversoras pretenden comprar precisamente en países que se encuentran mal gobernados. Ahí se esperan beneficios altos y garantizados. Las tres cuartas partes de los 60 países donde se practican esas compraventas de tierras, acusan un ranking jurídico especialmente malo. Widderthale lo expresa de este modo: “Donde las personas no tienen la posibilidad de reivindicar sus derechos, a los inversores les resulta muy fácil comprar o arrendar tierras a su antojo”.

Markus Balser
Trad. Tucholskyfan Gabi.
Blog del viejo topo







martes, 4 de agosto de 2015

La superioridad del modelo socialista sobre el capitalismo. El desarrollo económico en la India y en la República Popular China. Comparativa.



Diseñador: Zhao Yu, ca. 1948: "La distribución de la tierra". Fadizhao. Editorial: Dongbei huabaoshe. Tomada de chineseposters.net
Mucho antes de que la Ley de Reforma Agraria fuese promulgada el 30 de junio de 1950, el PCCh había estado experimentando con medidas para devolver la tierra a la gran cantidad de campesinos. Estos experimentos tuvieron lugar allí donde el partido había sido capaz de mantener una fortaleza suficiente. La imagen representa a familias campesinas celebrando la escritura por la que reciben su porción de tierra, por primera vez en la historia de China. Los cambios introducidos por el Partido Comunista para promover el desarrollo de la producción agrícola, facilitaron la industrialización de China.


Presentación y comentario previo sobre el texto que sigue.

La siguiente entrada del blog forma parte de una serie de contribuciones publicadas en nuestra bitácora, orientadas a contrarrestar el imaginario negativo que el anticomunismo ha propagado desde siempre en relación con lo que se llamó el socialismo real. En este caso, nuestra mirada y reflexión bloguera se dirige a los logros de la República Popular China.

Hace unos 30 años, tuve la oportunidad de leer una monografía publicada por la Universidad de Santiago en 1983. Su autor, José Luis Outes Ruso, nos brinda en su libro una comparativa entre el desarrollo económico en la India y la República Popular China. En aquellos momentos de mi vida, tenía un especial interés en todo lo que se relacionase con la India y no dejaba de pensar en el parangón con China. En concreto, me planteaba lo siguiente:

  • China comienza su profundo proceso de transformación socialista en 1949, cuando el Partido Comunista gana la guerra que mantuvo con el Kuomintang. La India accede a su independencia el 15 de agosto de 1947. Por tanto, podemos considerar que el desarrollo de China e India son dos procesos paralelos en el tiempo, una vez se convierten en países soberanos en sentido estricto.
  • Ambos países arrancan de una estructura social básicamente campesina y en la que además la propiedad de la tierra está mayoritariamente concentrada en manos de una oligarquía agraria, sobre todo en el que caso de China. La mayor diferencia quizás estaba en que con el dominio británico tiene lugar la expansión de las relaciones capitalistas de producción en el campo (Outes, 1983: 33), mientras que la China prácticamente salía de una sociedad feudal.
  • La presión demográfica era mucho más negativa para China que para la India. Después de la partición con Pakistán, en 1950 la India tiene una población de 370 millones, frente a los 562 que tenía China en el mismo año (ver series demográficas históricas). Cierto que el tamaño de China es el triple que el de la India, pero esto no resta validez a que el problema fuese mayor en China.
  • China arranca desde una situación en la que el país está arrasado, después de la guerra contra Japón y de la guerra civil. Es decir, comparativamente también en esto China arrastraba un lastre consideraba.
  • La India hereda de los británicos una red envidiable red de comunicaciones vital para el desarrollo, inexistente en China. Por ejemplo, una fabulosa red ferroviaria que todavía hoy en día comunica todo el país. Diríase que en esto también partía de una situación más favorable.
  • En el momento de la independencia, la India cuenta con una amplia base de cuadros técnicos formados bajo el dominio colonial, algo que no existía en China. Nuevamente nos encontramos con un factor de mayor ventaja para la India.
Considerando estos y otros aspectos, y viendo cómo habían evolucionado ambos países hasta los años 80, la reflexión personal que en aquellos momentos desarrollaba me convencía de la superioridad incontestable del modelo socialista. Y fue entonces cuando tuve la oportunidad de leer el libro de Outes Ruso, que vino a confirmar el resultado de mi reflexión.

Rescatando la obra del polvo de los estantes de mi biblioteca, me he animado a digitalizar la introducción (páginas 5 a 7 del libro) y el resumen final (páginas 181 a 190) basado en una vasta y rigurosa sucesión de pruebas estadísticas cuya reproducción me pareció excesiva e imposible en el contexto del blog. Para quien tenga interés en el libro, reproduzco como apéndice el índice del mismo.

Es muy importante que consideremos que la obra de Outes no hace referencia a la China actual, ya que su análisis abarca hasta el final de la década de los años 70. Es pues un libro que, en lo que respecta a China, habla única y exclusivamente de la China socialista en sentido estricto. No entramos en la polémica de lo que es la China actual ni es el objeto de esta entrada (téngase muy en cuenta para los comentarios).


José Luis Outes Ruso
El autor, José Luis Outes Ruso, actualmente es Catedrático de Teoría Económica en la Facultad de CC. Económicas y Empresariales de la Universidad de Vigo. Se formó en la Universidad de Mainz en Alemania e hizo su doctorado también en este país, en RWTH Aachen (Aquisgrán) (ver CV). La referencia de la obra es la siguiente:

José Luis Outes Ruso: Desarrollo Económico en la India y la República Popular China. Estudio de las dos alternativas bajo una perspectiva histórica. Ed. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Santiago de Compostela. Santiago, 1983. 

Nota: la negrita en el texto de Outes es añadido mío, igual que la imagen de cabecera (perteneciente al libro de Marien van der Heijden, Stefan R. Landsberger y Kuiyi Shen: Chinese Posters. The IISH-Landsberger Collections, München: Prestel, 2009).



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Desarrollo Económico en la India y la República Popular China. Estudio de las dos alternativas bajo una perspectiva histórica.
José Luis Outes Ruso





INTRODUCCIÓN 
[Páginas 5-7 del libro]

A partir de 1949 India y China ocuparon un puesto primordial en la discusión sobre la problemática de los países subdesarrollados. El deseo de numerosos teóricos de estudiar y comparar el desarrollo de dos países de características similares pero con diferente sistema político, alcanzaba a casi todas las esferas de las ciencias sociales.

En los años cincuenta estaba de moda en los países de Occidente el caracterizar a la India y a la China Popular como dos alternativas, bien diferenciadas, de desarrollo socioeconómico en los países del llamado “tercer mundo" (1).

Sobre este tema apareció una amplia bibliografía, que, con pocas excepciones, tenía como conclusión: la China Popular estaba condenada a ser el perdedor en su competición con la India a pesar de los enormes esfuerzos que estaba empleando en su intento de superar el subdesarrollo, independientemente de los éxitos parciales que obtuviera.

Se solía escribir que la democracia en la India posibilitaría un desarrollo más rápido y continuado que en la China, la cual a consecuencia de su sistema político no podía ser un ejemplo a seguir por los países de África y Asia que a raíz de la segunda guerra mundial comenzaba a liberarse del colonialismo.

En el transcurso de los años se fue perdiendo el deseo de comparación, la realidad ha echado por tierra los prognósticos de los ideólogos y apologistas.

Del mismo modo nos encontramos con investigaciones sobre el desarrollo económico en ambos países a partir de 1949 donde no se hace diferencia alguna sobre los resultados de la política seguida por cada uno de ellos para superar el subdesarrollo. (2)
  
La diferencia entre los resultados en uno y otro país se concretan en el estancamiento económico de la India y el constante incremento del nivel de vida en China. Para comprender éste fenómeno de un modo adecuado es necesario tener en cuenta la estrategia seguida en ambos casos en estrecha relación con el desarrollo político del sistema.

En el transcurso de la investigación se mostró necesario exponer con mayor profundidad de lo previsto aspectos fundamentales de los condicionantes socio-económicos en el pasado. De este modo estábamos en mejores condiciones de exponer las condiciones del subdesarrollo y los cambios habidos durante el período al que concretamente se refiere nuestra investigación.

En la primera parte del trabajo exponemos el desarrollo socio-económico de la India desde la época de los Moghuls hasta 1947; esta primera exposición se representa con amplia profundidad por los siguientes motivos:
  • 1. con ayuda del material existente se puede fundamentar la tesis de que el subdesarrollo de la India es ante todo la consecuencia de la opresión colonial;
  • 2. el modo en que se manifiesta el subdesarrollo de la India son típicas de aquellos países que se reproducen en condiciones de dependencia;
  • 3. el amplio material empírico hacía posible una exposición más amplia de esta fase que en el estudio correspondiente al caso chino.
En la segunda parte nos ocupamos del desarrollo en China sobre todo en los referente a la situación de la agricultura anteriormente al año 1949. Aquí se exponen entre otras la influencia de las relaciones “casi feudales” sobre el desarrollo de la producción agrícola y la del capital extranjero sobre la estructura de la producción.

En los dos capítulos siguientes tratamos el desarrollo económico en India y China Popular durante los primeros veinte años que siguen a la Independencia de la India y a la victoria de la revolución socialista en China. Motivo principal de la investigación son las reformas agrarias en ambos países, para cuya tarea hemos partido de la estructura interna de las medidas tomadas y su incidencia sobre el desarrollo económico en su totalidad.

En los dos últimos capítulos se describen los elementos básicos de la política de desarrollo industrial practicada en los dos países, concentrándonos en el caso de la India en la política estatal respecto la industria —capitalismo de estado—. Aquí tratamos de dar respuesta a la pregunta de si la política agraria y la industrial no son dos aspectos relevantes de la misma política a nivel global.

En lo que respecta a la China Popular nos concentramos en la superación de las antiguas relaciones de producción en la industria y su influencia sobre la industrialización del país. Paralelamente a esto se expone la contribución de la agricultura al desarrollo industrial del país así como la de la industria pesada.

En el anexo hemos introducido tanto material estadístico como documentos oficiales de la India y la China Popular que consideramos de importancia como: la “Industrial Policy Resolution” (1956), extractos del “Programa Común” (China Popular) y de la Constitución de este país. También hemos elegido por su gran importancia el texto completo de la Ley de Reforma Agraria de la República Popular China.


(1) H.v.Lehn, Indien und China. Zwei Entwicklungswege, en: Vereinte Nationen, Nr. 2. 1969
(2) Típicos representantes de esta tendencia son: S. Swami, W. W. Rostow, Kuan I Chen y J.S. Uppal, entre otros. En contraposición a estos autores cabe citar los trabajos de Ch. Bettelheim, K. Buchanan, W. Malenbaun donde se expone la problemática del subdesarrollo partiendo de exámenes profundos donde se tienen en cuenta los condicionantes históricos.



RESUMEN
[Páginas 181 a 190 del libro]

El desarrollo de las economías hindú y china se caracteriza hasta el año 1949 por los siguientes rasgos:
  • a) la intensa explotación a la que estaban sometidos ambos países, bien por una o por varias potencias coloniales,
  • b) la apropiación y uso no-productivo de una gran parte del excedente económico por una minoría de la sociedad.
La importancia de estos factores está definida por diferentes momentos históricos. El sometimiento de la India dentro de la esfera de influencia de Inglaterra, con las consiguientes relaciones de dependencia y explotación, frenó el papel histórico que debería haber jugado la, en aquel entonces, todavía no del todo desarrollada burguesía del país asiático.

Como hemos visto, previamente al sometimiento de la India ofrecia este país un alto nivel de desarrollo de las fuerzas productivas. Con el establecimiento del poderío ingles y el uso de una parte considerable del excedente económico para fines que no potenciaban el desarrollo económico, se programaba el futuro subdesarrollo.

No fue una casualidad histórica, que el comienzo de la revolución industrial en Inglaterra coincidiese con el “saqueo” de la India; vemos pues que un hecho concreto, el establecimiento del poder político-económico inglés en la India, tuvo dos consecuencias inmediatas pero de signo contrario: la primera, el subdesarrollo (India), la segunda, industrialización en Inglaterra (desarrollo) como consecuencia de la apropiación de una parte del excedente económico de la India.

El proceso de “integración” se reflejaba en un proceso dialéctico con dos vertientes claramente definidas y contrapuestas: el subdesarrollo y desarrollo, la industrialización y la pauperización. La liberación de la clases oprimidas pasaba ahora ya no sólo por la superación de la propia burguesía nacional sino también por la independencia nacional. 

El segundo factor que fomentó el subdesarrollo, fue el papel colaboracionista que jugó la todavía débil burguesía agraria y la capitalina, que al amparo de las fuerzas coloniales se apropiaban y hacían uso improductivo del excedente económico.

Por otra parte la explotación profunda a la que estaba sometido el campesinado hindú y la destrucción de la industria rural agudizaban todavía más el subdesarrollo. 

En China, por el contrario, se constata que la explotación a la que estaba sometido el campesinado y el uso no productivo de una parte del excedente económico por parte de las clases propietarias nacionales eran los factores decisivos para el bajo desarrollo de las fuerzas productivas. Bajo estas condiciones no es de extrañar que fuese China en el año 1949 un país en el que la producción agrícola per cápita tuviese un nivel muy bajo; el empleo de una técnica arcaica tenía que ser compensada con fuerza de trabajo, lo que a su vez implicaba unos rendimientos muy bajos.

Esta situación se reflejaba, al igual que en la India, en una estructura económica débil y con carácter crónico y que se manifestaba claramente en el hecho de que a pesar de ser un país agrícola, la agricultura no jugaba su papel de potenciador del desarrollo económico.

El carácter “casi feudal” ‘de la sociedad china favoreció en el siglo pasado la inclusión de este país en la esfera de influencia de las potencias coloniales europeas, las cuales frenarían el desarrollo socio-económico de este país. Este papel negativo de las potencias occidentales en China no fue sin embargo tan negativo como en el caso de la India, no por último debido a la fuerte competencia existente entre los países de Occidente sobre suelo chino.

El crecimiento demográfico fue durante largos períodos de tiempo relativamente bajo, tanto en China como en la India, lo que nos indica aún más claramente que: a) el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas era muy bajo, b) que el bajo abastecimiento de la población con productos alimenticios no se debía en primer término al crecimiento excesivo de la población.

En nuestra exposición del desarrollo económico de ambos países después de la independencia de la India el 15 de Agosto de 1947 y de la llegada al poder del gobierno revolucionario el 1 de Octubre de 1949 en China, nos hemos concentrado en el análisis de los cambios habidos en el sector agrario.

Mientras que estos tenían en la India un carácter típicamente estabilizador del sistema capitalista, eran en China una parte fundamental de una política que tenía como tarea inmediata la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción

La meta inmediata de la política agraria hindú a partir del año 1947 fue la de introducir los cambios necesarios, y mínimos, que favoreciesen la industrialización, pero que lógicamente no afectasen los intereses de los grandes propietarios. Con la pretendida desaparición de las relaciones “casi-feudales” existentes en el campo, se perseguía un desarrollo capitalista de la agricultura, que a su vez debería ser secundado por un desarrollo capitalista en los restantes sectores de la economía.

A pesar de un desarrollo considerable de la producción agrícola a partir de la independencia, se puede constatar que la agricultura no cumplió, en la medida esperada, con su misión de convertirse en el sector base del desarrollo económico. El nivel de abastecimiento de la población con productos alimenticios apenas se diferencia en la actualidad del nivel existente en el año 1947. En algunos casos incluso ha empeorado, debido a los mecanismos de distribución de la economía de mercado. La legislación agraria de la India tenía un “carácter nominalmente progresista”, lo que en práctica se demostró aún mejor con el hecho de que fuesen aquellas mismas fuerzas que promulgaron las leyes, las que impedirían que no se llevasen a la práctica.

No fueron pues los campesinos los que decidieron su propio futuro, sino los propietarios los que una vez más decidían sobre las masas desposeídas.

El diferente carácter de la política agraria en un país y en el otro se refleja en el desarrollo de la producción de cereales per cápita.




La tabla muestra una diferencia considerable entre el desarrollo absoluto y relativo de la producción de cereales en ambos países.

La clase dominante de la India ha intentado salvar la contradicción existente entre propietarios y los no propietarios con propuestas “verbalistas y radicales”, como pueden ser la famosa frase de Indira Ghandi “acabemos con la pobreza” y las promesas confusionistas de la construcción de una sociedad “socialista”.

Una política verbalmente tan “radical” no se puede mantener a largo plazo, sobre todo si en la práctica va en contra de los intereses de las masas populares. Sólo se podrá intentar y llevar a cabo bajo unas condiciones concretas de dictadura (y no lejos de ello se encontraba el ‘régimen de Indira Ghandi en sus últimos años) en la que las amplias capas de la población no tienen posibilidad alguna, al menos en el marco oficial, de defenderse de tal política. Pero incluso en una democracia parlamentarista es peligroso jugar a la demogogia como se ha hecho en la India en los últimos años. Los cambios habidos, al menos en lo que respecta a los partidos que forman el gobierno pueden ser un indicio de que incluso ciertos sectores de la clase dominante consideraban peligroso el argumentar con metas que son contrarias a las de la clase en el poder. 

En contraposición a la situación en la “mayor democracia del mundo”, como se califica a menudo a la India, encontramos que los cambios substanciales que tuvieron lugar en China fueron la consecuencia de la estancia en el poder del “legislativo revolucionario”.

La eliminación de la propiedad privada sobre los medios de producción y la formación de las cooperativas fueron acompañadas de un aumento constante de la producción agrícola, con lo que no sólo se aseguraba el poder revolucionario, sino que además se conseguía una base amplia que asegurara la industrialización del país.

Los cambios socio-económicos influyeron ampliamente sobre el desarrollo de la producción agrícola, pues estos hacían posible la participación del campesinado en tareas que ahora consideraban suyas, como podrían ser trabajos de ampliación de regadíos, incremento de la superficie cultivada etc.

El bajo nivel de la ‘producción industrial china en el año 1949 hizo necesario llevar a la práctica una política económica que hiciese posible:
  • a) una profunda reestructuración de la producción, con lo que se pretendía forzar el crecimiento y el desarrollo económico utilizando la capacidad de producción existente y que a corto plazo se podría considerar como constante. Esta es la base de la política: con lo mismo producir más de lo que más se necesita por la mayoría.
  • b) un aumento constante de la tasa de inversión. De los aspectos cuantitativos del desarrollo de la RP China es este sin duda el que más discusión provoca, entre otros motivos debido al alto nivel alcanzado por la tasa de acumulación que supera con mucho a la de los demás países subdesarrollados.



Un reflejo del bajo nivel de desarrollo de la economía china (por analogía también el de la hindú) nos lo ofrece el hecho de que en el año 1956, el fabricar un nuevo par de zapatos para cada habitante hubiera significado que la renta nacional aumentase en un 6% (1).

El problema fundamental a solucionar era pues, como satisfacer las necesidades primarias de la población lo antes posible; asegurar en un corto plazo de tiempo una oferta suficiente de alimentos per cápita, viviendas y una asistencia médico-sanitaria y una cultura adecuada.

La estructura de la producción existente en el año 1949 no era la más apropiada para poder salir en el espacio de tiempo más corto posible del atraso económico en que se encontraba. El peso excesivo de la industria de bienes de consumo tuvo que ser contrarrestada por una alta tasa de inversión, sin la cual el desarrollo y el crecimiento económico no podía estar asegurado. Esta es otra de las características que más diferencian la alternativa china de la de la India: mientras que el proceso de industrialización chino es equilibrado —entendiendo por “equilibrado”, una situación en la que ni el sector de bienes de consumo ni el de bienes de inversión muestre una preponderancia tal que impida el desarrollo económico — no se puede decir lo mismo del desarrollo industrial de la India, que está caracterizado por una preponderancia del sector de bienes de consumo, y dentro de éste por un acentuado peso de la industria de artículos de lujo. Esto condujo a la economía hindú a prescindir constantemente de un crecimiento y un desarrollo más alto y que bajo otras condiciones político-económicas hubiese podido ser alcanzado.

Esta estructura propició un desabastecimiento permanente de amplias capas de la población con artículos de primera necesidad. Como consecuencia se constata que el abastecimiento de bienes de consumo per cápita es menor que en China, a pesar de que la participación de la industria ligera en la producción global es mayor en India que en China.

El acoplamiento de la política agraria y la política industrial hizo posible que ambos sectores de la economía se apoyasen mutuamente, de modo que el incremento de la producción industrial (pesada y ligera) tenía como consecuencia un abastecimiento un aumento de la población con artículos de primera necesidad.

El desarrollo económico de la China en los últimos 25 años ha demostrado que sí es posible que un país subdesarrollado consiga simultáneamente —y bajo determinadas condiciones socio-económicas- dos objetivos de desarrollo económico que a muchos teóricos en un principio les parece imposible: industrializar el país a un ritmo acelerado, garantizando al mismo tiempo un aumento constante del nivel de vida de amplias capas de la población.

Desde el momento en que el uso de los recursos naturales y el empleo de las fuerzas productivas en el proceso de producción ya no depende de una minoría (la clase propietaria que antepone sus intereses particulares a los de la mayoría de la población) se puede llevar a la práctica una política económica que estando en función de los intereses de la sociedad, sin que ello implique un descenso del nivel de vida de la población, sino todo lo contrario.

Otra diferencia fundamental en el desarrollo de ambos países radica en las medidas tomadas por sus respectivos gobiernos en lo que respecta a la actuación de las poderosas empresas extranjeras radicadas en estos países. Mientras que China siguió una política, cuyo objetivo era eliminar el poder del capital extranjero, el gobierno de la India, por el contrario se conformó con garantizar a las empresas extranjeras operantes en el país el seguir desarrollándose en ramas importantes de la economía aunque esto tuviese lugar a costa del propio desarrollo de la economía.

Estas potentes empresas extranjeras no han favorecido el desarrollo, a lo único a que han contribuido fue a crear una estructura de producción determinada y a fomentar altas ganancias pero no, por supuesto, a crear una industria moderna que apoyase el desarrollo industrial de la India.

Los cambios socio-políticos operados en ambos países desde 1949 son claros: en China tuvo lugar una revolución socialista en el marco de la cual se llevaron a cabo cambios fundamentales; el problema alimenticio se resolvió al cabo de pocos años, y el país se encuentra en una vía de desarrollo que le permitirá en algunos años ser contado entre la grandes potencias industriales, y no sólo por el volumen de mercancías producidas, sino también por la tecnología empleada en el proceso de producción y la propia estructura de ésta.

Además este desarrollo, sin duda peculiar, fue llevado a cabo por la propia China exceptuando la ayuda de la Unión Soviética durante los años 50, lo que no deja de ser simbólico, pues se ha demostrado en la práctica que todo pueblo, por muy atrasadas que sean sus estructuras y por mucha población de que disponga puede salir por sus propias fuerzas de una situación de hambre, miseria y emigración.

Los índices de desarrollo de la producción industrial para ambos países nos dan una idea del desarrollo, así como la diferencia de crecimiento general entre ambos países.



Estos datos estadísticos no nos deben hacer olvidar el hecho de que todavía hoy China es un país subdesarrollado; sin embargo como dice un conocido refrán chino: "la marcha más larga comienza dando un primer paso".  Y ésta es la tarea histórica que tiene planteado el socialismo chino en la actualidad.

En la India por el contrario se opera a menudo con frases sin “ningún contenido real”, como puede ser el de “socialistic pattem of society”, conceptos —-que como ya hemos expuesto arriba— no dejan de ser simples “slogans publicitarios” de un sistema que se niega a presentarse tal y como es. Ante esto cabe preguntarse, cuándo llegará el día en que los obreros y los campesinos de la India tomen a sus gobernantes en serio y se pronuncien por la construcción del “camino socialista característico de la India” tan cacareado por los políticos pero que, lógicamente, no existe todavía como tal. Pensamos que el pueblo hindú no podrá ser eternamente engañado por los mismos señores. No es nuestra misión, sin embargo hacer futurología: el pueblo tiene la palabra.

(1) S.J. Patel, Growth in lncome and lnvestment in India and China, 1952-60, en: The Indian Economic Review, Nº 3, Vol. III, 1957, pág. 63.



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Apéndice: índice del libro



miércoles, 23 de abril de 2014

40º aniversario del 25 de abril y de la revolución de los claveles. (2) Documentos audiovisuales.


Imagen: 40º aniversario del 25 de abril.
Autor: Paco Arnau (@ciudadfuturaciudad-futura.net)



El 25 de abril de este año se cumple el 40º aniversario de la revolución de los claveles. Por este motivo, el  blog del viejo topo, conmemora esta fecha histórica con varias entradas dedicadas a la "revolução dos cravos". En esta segunda entrada de la serie, presentamos algunos vídeos sobre lo que significó el 25 de abril.

Acceder desde aquí a las entradas anteriores y posteriores:

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En las arañas anda el rico,
transformado en demócrata.
En las arañas anda el pobre,
sin saber quién lo maltrata
Zeca Afonso, canción "Viva o Poder Popular"


Un reportaje sobre la Revolución de los Claveles en Vive TV (Venezuela).

Para aquellos cuyo conocimiento del 25 de abril es escaso, recomendamos un excelente resumen de algo menos de 7 minutos, que realizó el canal venezolano Vive TV. El reportaje lleva por título "A 37 años de la Revolución de los Claveles". Fue realizado y emitido hace tres años.

De las alternativas que hemos visto y que respondieran a lo que buscábamos (una pieza de divulgación, de corta duración y en castellano), ésta es la que más nos ha gustado, mucho mejor que el material que con los años ha ido emitiendo TVE y otros canales españoles. A pesar de ser muy corto, el reportaje de Vive TV cubre de forma imparcial los distintos aspectos de lo que fue la revolución de los claveles, mencionando un hecho muy importante que suele ser silenciado por los reportajes españoles: el 25 de abril fue también el comienzo de una revolución social, con nacionalizaciones y expropiaciones, ocupación de tierras, creación de cooperativas populares, etc., que luego sería abortada por el Partido Socialista de Mario Soares y la derecha portuguesa. El 25 de abril dio comienzo una revolución, más tarde seguida de una contrarrevolución.

Nota técnica. Por razones que no entendemos, Blogger no permite enlazar el vídeo desde el canal de Vive TV, ya que es "invisible" cuando se busca en la opción "seleccionar un archivo desde Youtube". Por este motivo, hemos tenido que descargarlo y subir la copia desde el disco duro.

Reportaje de VIVE TV sobre la revolución de los claveles


El MFA pone cerco al Quartel do Carmo, donde está refugiado Marcelo Caetano. Rendición del dictador.

El vídeo que sigue apenas dura 6'10'', y forma parte de la cobertura informativa que la RTP hizo en directo durante el cerco al Quartel do Carmo, donde se refugiaba Marcelo Caetano y algunos de de sus ministros. El Quartel do Carmo era la sede de la GNR (Guardia Nacional Republicana).

Está en portugués, pero merece la pena por las imágenes que recogen este momento histórico. En diferentes momentos aparece el capitán Salgueiro Maia, se aprecia muy bien la atmósfera popular que acompañó el cerco del MFA, la tranquilidad de los soldados sublevados y, finalmente, se ven imágenes de la salida de Marcelo Caetano en una tanqueta, después de haberse rendido, camino del aeropuerto donde tomaría un avión que le llevaría al exilio en Brasil. Una joya de filmoteca.

Cerco al Quartel do Carmo



El MFA toma la TV portuguesa. Primer informativo anunciando la intervención del MFA.

Sin duda, un documento para la Historia. En portugués, aunque para aquellos que no consigan entenderlo, las imágenes son en sí expresivas.


Informativo especial (Telejornal) de RTP el dia 25 de Abril, después de que el MFA ocupase las instalaciones. Versión corta de 4' (comienzo y lectura del manifiesto)




Informativo especial (Telejornal) de RTP el dia 25 de Abril, después de que el MFA ocupase las instalaciones. Versión completa (1h 07')




Una visión de conjunto: As armas e o Povo (en portugués)

As Armas e o Povo es un largometraje documental que recoge los seis primeros días de la revolución de los claveles. Fue rodado entre el 25 de Abril y el 1 de Maio de 1974, siendo estrenado en 1977. Se trata de un documental colectivo realizado y producido por e Colectivo de Trabalhadores da Actividade Cinematográfica.

As Armas e o Povo (1977)
Colectivo de Trabalhadores da Actividade Cinematográfica



También, para una visión de conjunto, es interesante "As últimas palavras de Salgueiro Maia", larga entrevista efectuada poco antes de su muerte, realizada por el Centro de Documentação 25 de Abril de la Univervsidade de Coimbra:

El PREC: Proceso Revolucionario en Curso (Processo Revolucionário em Curso)

El PREC fue una expresión que comenzó a ser utilizada por los militares del MFA (Movimiento de las Fuerzas Armadas) en la primavera del 75, pero que hoy en día se emplea para designar la etapa que va desde el 25 de abril del 74 hasta el golpe de estado contrarrevolucionario de noviembre del 75, dado por los sectores conservadores del Ejército con el apoyo de la derecha política y de los socialistas y socialdemócratas, pero también de la Iglesia Católica, alzados contra lo que consideraban la amenaza revolucionaria de los comunistas y demás fuerzas populares.

La burguesía portuguesa, Estados Unidos y las fuerzas que dirigían el rumbo de la Europa occidental, tenían preparada una transición gatopardista, desde la dictadura a una democracia burguesa. Se pretendía modificar la estructura política del estado sin alterar la estructura social y económica. Sin embargo, el MFA y las organizaciones y fuerzas populares, con sus movilizaciones y acciones, rompieron el guión preestablecido, iniciándose una revolución social en sentido estricto. 

Tras el intento de golpe de estado por parte de Spínola, en marzo de 1975, el MFA, con el apoyo de las organizaciones políticas y sindicales de la izquierda, hace público que Portugal ha iniciado una transición al socialismo, a través del Proceso Revolucionario en Curso.   Los principales medios de producción privados fueron nacionalizados, desempeñando un papel fundamental en tales nacionalizaciones la organización de los trabajadores. Toda la banca fue nacionalizada, igual que la mayor parte de la gran industria, los seguros, los transportes públicos, etc. Los latifundios fueron ocupados por los campesinos organizados en cooperativas de producción, una expropiación popular que contó con el visto bueno del gobierno de Vasco Gonçalves. Y apenas era el comienzo. Se calcula que más o menos las tres cuartas partes del PIB portugués llegaron a estar de una forma u otra bajo el control público del estado. Todo esto se acompañó de medidas sociales, como el salario mínimo para funcionarios, los subsidios de vacaciones de verano y Navidad, etc.

A pesar de que las elecciones constituyentes de abril del 75 fueron ganadas por el PS de Mario Soares, las fuerzas burguesas tenían muy difícil desmontar las intervenciones desarrolladas al amparo del PREC, toda vez que el MFA actuaba de garante armado de tales conquistas.

En el verano de ese año, el Partido Socialista de Mario Soares y la derecha, llamaron a la población a manifestarse en las calles contra el gobierno de Vasco Gonçalves. Esta movilización, de claro acento anticomunista, consiguió que Gonçalves tuviese que abandonar el gobierno. El nuevo gabinete, de signo marcadamente reaccionario, intentó desmontar todo cuanto se había conseguido, pero se encontró con una fuerte respuesta de movilizaciones populares y también con la presión ejercida por los sectores de izquierdas del MFA. La tensión fue en aumento y la movilización de las organizaciones políticas de la izquierda, sindicatos y militares del MFA afines a Vasco Gonçalves, agrupados en defensa de lo que se llamó el Poder Popular, provocó la reacción del gobierno de coalición. Desde éste, se impulsó el golpe de estado del 25 de noviembre de 1975, llevado a cabo por los sectores conservadores de las Fuerzas Armadas a petición del gobierno.

Fue el triunfo de la derecha, de la socialdemocracia (en la que incluimos a los llamados "socialistas" del PS de Mario Soares), de la Iglesia, del capital..., y la muerte del PREC, junto con el retroceso de todo cuanto se había realizado. Fue el fin de la revolución del 25 de abril.

Alguien, no recordamos quién ni dónde, escribió al referirse al 25 de abril: cuando la clase obrera tocó el cielo con las manos. Nos parece una buena definición. Conviene también no olvidar, jamás, el triste papel de la socialdemocracia (que a menudo se autodenomina "socialista"): el de ser la comadrona de los partos difíciles del capitalismo (tampoco recordamos quién es el autor de la expresión).

Algunos documentos audiovisuales sobre el PREC y el Poder Popular (en portugués):

Torre Bela (1977)


Torre Bela, es un largometraje documental por el alemán Thomas Harlan, una coproducción entre Portugal, Itália y RFA. Fue rodado entre 1975 y 1977, aunque no se estrenó hasta 2007. Fusiona el género histórico con el cine militante, pero a la vez es un producto propio de la Antropología visual.

"Torre Bela" es una propiedad de 2.000 hectáreas del latifundista Duque de Lafões, en Ribatejo, sur de Portugal. En el contexto del PREC, los trabajadores agrícolas sin tierra se organizan en cooperativa para ocupar la tierra.

El documental tiene su cierta dosis de polémica, al sacar a relucir las no pocas contradicciones del proceso revolucionario. Pero se trata de un punto de honestidad intelectual de Thomas Harlan que nos acerca de forma muy realista a la problemática social, sin perder por ello la cualidad militante en el sentido de compromiso social.

Un fragmento muy corto de este documental, para el que no tenga la paciencia de verlo entero:

Qual é o valor da tua farramenta?, del doc. Torre Bela (1977)



Un breve corto informativo de 3 minutos sobre el PREC:

1975 - PREC



Un breve fragmento del debate televisivo entre Mario Soares (PS) y Álvaro Cunhal (PCP), en 1976, en el que puede apreciarse nítidamente el tono anticomunista de Soares, el hombre elegido para poner fin al PREC y frenar el avance de la izquierda:

Mario Soares (PS) vs. Álvaro Cunhal (PCP)



Sentimos que la mayoría de los vídeos estén en portugués, pero las imágenes a menudo están cargadas de significado en en sí mismas y, además, con voluntad, lo cierto es que el portugués no es difícil de entender para un castellano parlante.

Hay una imagen que sintetiza a la perfección el pánico que el PREC generó entre los poderes que controlaban los destinos del espacio político dominado por la OTAN. Se trata de la portada de la revista TIME, de agosto de 1975, en la que aparecen Vasco Gonçalves, Costa Gomes y Otelo Savaiva de Carvalho. No son necesarias las palabras para comentar la imagen:






Ver más: enlaces desde la web del Centro de Documentação 25 de Abril 


Uno de los sitios más interesantes para consultar documentación sobre el 25 de abril, ya sea a nivel de investigación o de simple divulgación, es el archivo on line del Centro de Documentação 25 de Abril de la Universidade de Coimbra. Es un archivo que tiene absolutamente de todo, incluso algunos materiales sorprendentes, como una colección de documentos descatalogados de la CIA sobre Portugal. Para todos aquellos que deseen profundizar en el tema, se trata de una referencia básica y les aconsejamos explorar con calma y paciencia dicho portal. 

Os ofrecemos enlaces a algunos de los vídeos del archivo, para completar un poco esta miscelánea que os hemos presentado. Son vídeos muy cortos, que no superan el minuto: 


25 de abril
¡siempre!



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