Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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lunes, 27 de abril de 2015

Así se manipula una encuesta para Podemos que paga el diario Público


Colaboraciones externas
Reproducimos el siguiente post como colaboración externa que nos ha llegado. Aunque no es lo habitual, desde el comienzo de nuestra andadura el blog está abierto a este tipo de colaboraciones siempre que no choquen con la línea editorial del blog (lo cual es legítimo y comprensible).
La negrita es añadido nuestro, lo mismo que la imagen de cabecera; no así las capturas de pantalla, que son del autor. La cursiva también es del autor.
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Así se manipula una encuesta para Podemos que paga el diario Público
Por Fermín Balboa

Idea Nómina Data, es dentro del sector de las empresas de investigación social y de opinión, una bandera de conveniencia. No busquen ustedes página web de la misma en Internet. El nombre con el que aparece en los medios de comunicación cuando realiza una encuesta es el de otra empresa previamente registrada, Sondea Investigación Social S.L., que ya ha “trabajado” en ocasiones anteriores para el diario digital publico.es. Pero cuando llama a los hogares españoles para realizar sus encuestas telefónicas se identifica como Idea Nómina Data.

Para que quede claro que hablamos de la misma empresa con dos nombres distintos, aquí tienen ustedes la correspondiente captura de pantalla del portal Einforma, dedicado a la presentación de informes empresariales:



¿Por qué este baile de nombres? Porque se trata de una empresa cuyos directivos son militantes de Podemos, lo cuál ensombrece bastante la credibilidad de la misma y la neutralidad en el tratamiento de los datos de las encuestas preelectorales realizadas.

Si buscan ustedes referencias o historial de la empresa Idea Nómina Data encontrarán como administrador único a Victor Rey García, perteneciente al equipo de Análisis Político y Social de Podemos.

Llamativamente, el 27 de Mayo del pasado año, Público daba una noticia titulada “La encuesta de Sondea en 'Público' fue la que más se acercó a los resultados reales”. En ella se presentaba a Carolina Bescansa, dirigente ya entonces de Podemos -fue una de las personas que registró la marca en el Ministerio del Interior- y actual secretaria de Análisis Político y Social de Podemos, como la directora de Sondea Investigación Social, la empresa encargada de dicho estudio y de otro que está publicando dicho medio digital desde este domingo 26 de Abril.


Aquí vemos el dato que vincula a la señora Bescansa con Sondea Investigación Social, la marca madre de Idea Nómina Data.




Por si no quedara claro que Carolina Bescansa es la directora de Sondea Investigación Social, Público repite este dato en otra noticia posterior. Y lo hace en una noticia titulada “Un frente IU-Podemos podría gobernar en 12 grandes ciudades”:




Y ahora vayamos al asunto de la última encuesta de Idea-Sondea que está publicando el digital público desde el domingo 26 de Abril, cuyo trabajo de campo fue realizado entre los días 15 y 25 de este mes.

Que la empresa encuestadora se identifica como Idea Nómina Data no debe dejar duda alguna:

[Pulsar con el ratón sobre la imagen para verla en mayor tamaño]

Si no resultase un tanto infantil el uso de los colores corporativos de Podemos en la cabecera de la encuesta, sería hasta tierna tanta “ingenuidad”.

Pero esa ternura se disuelve cuando se constata el modo en el que, ya no a nivel de cocina y sus platos sino de los “entrantes”, se manipula la encuesta para predirigir la mente del encuestado en determinada dirección de determinado partido/s y no evitar que se “disperse” hacia otros.

[Pulsar con el ratón sobre la imagen para verla en mayor tamaño]

Tras una serie de preguntas relacionadas con el clima político en la Comunidad de Madrid, resulta llamativo que la primera pregunta que apunta en la dirección de simpatía política, previa a la intención de voto, sea una en la que se pregunta por “qué gobierno de la Comunidad de Madrid los afrontaría mejor (los problemas que luego son leídos): un gobierno del PP en la Comunidad, un gobierno del PSOE en la Comunidad o un gobierno de Podemos en la Comunidad”.

En un contexto político en el que hay cuatro partidos en liza prácticamente empatados en cuanto a intención de voto a nivel nacional y madrileño, ¿por qué reducir a tres los específicamente mencionados y no abrir el abanico a más? ¿Por qué excluir al primer de todos ellos a una opción como IU, que hoy aún mantiene una importante representación parlamentaria en la Comunidad de Madrid? ¿Por qué no mencionar un cuarto competidor, como es Ciudadanos, que tiene una altísima intención de voto en Madrid? ¿Por qué dejar a UPyD, que tiene representación parlamentaria en la Comunidad de Madrid, reducida al genérico “otros”? Dadas las dudas señaladas, ¿no habría sido mucho más correcto, y sobre todo menos manipulador, plantear la pregunta de modo más abierto- “Ahora voy a mencionarle algunos temas que preocupan a algunas personas en la Comunidad de Madrid. Me gustaría que me dijera en relación a cada uno de estos problemas, qué partido de la Comunidad de Madrid los afrontaría mejor”- y que la respuesta fuese espontánea? Al fin y al cabo, meter a Podemos junto con Ciudadanos y todos los partidos que ahora mismo tienen representación en el Parlamento de Madrid no es tan complicado, ni siquiera a nivel de tratamiento y análisis posterior de los datos.

Podemos está perdiendo fuelle a gran velocidad y lo sabe. Sabe que ya no está instalada como marca electoral en primer lugar en la intención de voto de la gran mayoría de los electores, como así lo demuestran todas las encuestas previas. Si esta encuesta hubiera tenido un destino privado, el del propio partido, la importancia de plantear la pregunta tal y cómo se ha formulado hubiera sido escasa, salvo la de que seguramente obtendría una desviación de la intención de voto tal que los resultados del próximo 24 de Mayo fueran muy distintos a los esperados en esta encuesta.

Pero cuando la encuesta ha sido realizada para ser publicada en un medio de difusión con importante nivel de seguimiento, como es el caso de publico.es, y que será reproducida en redes sociales y otros medios (La Sexta y Cuatro en primer lugar), la intención de reducir sólo a tres, una pregunta que tiene valor de filtro previo a las siguientes de valoración de partidos, líderes e intención de voto, es un ejemplo de clara manipulación desde el momento de su diseño. La intención es crear en la mente del encuestado, y después en el lector de la noticia, una reducción de las opciones de voto con posibilidades, primando con ello a Podemos, junto al PP y el PSOE. Sabido es que el mecanismo del llamado “voto útil” actúa muy poderosamente en los electores reales y potenciales y la difusión de una encuesta amañada de este modo lo refuerza gravemente.

Esto sin entrar en el asunto de cómo habrán sido “cocinados” los datos extraídos de la encuesta. Y Público, que conocía previamente, porque todo cliente exige tener en sus manos previamente antes del inicio del trabajo de campo el diseño de la encuesta, ha pagado por ello ¿Ignorancia? NO, una evidencia más de cómo los medios de comunicación han elevado a Podemos a una situación electoral a la que jamás, ni en sus sueños más optimistas, hubiera llegado por sí solo.

Fermín Balboa

domingo, 8 de febrero de 2015

La envenenada falacia de Alberto Garzón.


Hay frases que acaban construyendo por si mismas un discurso circular. En tanto, además, que enunciados performativos, modifican el estado de las cosas; son actos de habla, como diría John Searle. Y son enunciados muy simples, capaces de ser entendidos incluso por el tonto del pueblo. A poco que las voces corales repitan unas cuantas veces tales enunciados, entran a formar parte del imaginario colectivo con un valor de verdad absoluta y canónica que pocos se atreven a cuestionar.

Esto es lo que sucede y ha sucedido, con un enunciado popularizado por Alberto Garzón y por un sector de IU cuyas intenciones últimas en ocasiones parecen confusas:
 "Si IU hubiera hecho sus deberes, Podemos hoy no existiría"
Aunque en sentido textual la frase aparece el pasado mes de diciembre (en diversos medios), como idea Alberto Garzón lleva meses repitiéndola. No solo Garzón, sino todo un sector de IU. Llevan con ello desde las elecciones europas. El efecto performativo de tal discurso ha sido demoledor en las filas de IU, provocando que muchos militantes y simpatizantes se abran el pecho como penitencia por haber hecho mal las cosas, y que muchos se pasen a Podemos. No solo eso, sino que el enunciado (que es una falacia) acaba actuando de cizaña que divide internamente a IU, creando falsos debates y desviando la atención.

Sin embargo, la realidad es todo lo contrario a como la pinta Alberto Garzón: 
Precisamente porque IU estaba haciendo sus deberes, existe ahora Podemos.
A partir de los resultados electorales de noviembre de 2011, IU entró en un proceso constante de crecimiento de intención de voto, solo quebrado una vez que aparece Podemos. Un crecimiento, y esto es importante no olvidarlo, que únicamente es frenado y menguado cuando los medios del capital se lanzan a la más brutal y obscena promoción política de un partido, que hayamos visto desde la Transición.

Un crecimiento que tenía lugar además contra viento  marea, en contra de los medios, a pesar del boicot sistemático que los medios ejercían contra IU; a pesar de las intoxicaciones permanentes vertidas en los medios contra Izquierda Unida. A pesar de todo eso, IU llegaba a tener al PSOE a la vista en las encuestas. Como botón de muestra, valga el siguiente sondeo de Metroscopia de agosto 2013:





Pero no estamos hablando solo de sondeos electorales, sino también de movilizaciones. Los años 2012 y 2013 fueron dos años de movilizaciones sociales con las que IU se volcó teniendo incluso un protagonismo decisivo en muchos casos. Fue un bienio en el que por primera vez aparecen brechas en el casco de la dominación ideológica. Aunque fuese tímidamente, empezaba a darse una crítica social al capitalismo que permitía albergar esperanzas de un cambio ideológico, condición necesaria para cualquier avance político.

¿Será que IU estaba haciendo tan mal las cosas como dice Garzón y ese sector de IU que parece empeñado en machacar lo propio? Alberto Garzón: los hechos te quitan la razón y muestran que tu argumento es equivocado.

Incluso en una federación ahora en crisis, como IUCM, la situación no podía ser más prometedora. Un sondeo de Metroscopia, mayo de 2013,  sobre estimación de voto en Madrid comunidad autónoma (superior) y Madrid municipio (inferior): 





 "Si IU hubiera hecho sus deberes, Podemos hoy no existiría": no es cierto. Más bien podríamos decir lo contrario: Podemos es lanzado como producto mediático para frenar el avance de la izquierda. Los hechos mencionados indican que tan mal no lo estaba haciendo IU, lo cual no quiere decir que no hubiese errores y muchas cosas a mejorar. 

Sin embargo, tal falacia ha calado entre militantes y seguidores, teniendo un efecto de veneno letal. Ha hecho mucho daño. 

Esta idea de culpa defendida por Garzón, para ser efectiva necesita pasar por alto, esconder, el papel de los medios de comunicación como agentes de socialización política y de reproducción de la ideología dominante. Al negar este papel se contamina el análisis político. Solo desde una ingenuidad angelical o desde una maliciosa intención, podemos obviar que los grandes protagonistas en el escenario de la izquierda en el último año, han sido... medios de comunicación que representan los intereses del capital. Son los que han marcado el guión político, la discusión social, los temas de atención... Esto es algo que Garzón tampoco tiene en cuenta cuando habla de los errores propios y de las bondades ajenas.

En definitiva, la existencia de Podemos sustancialmente no tiene que ver con los errores de IU. Lo cual, insisto, no quiere decir que IU no cometiese errores.


jueves, 5 de diciembre de 2013

La corrupción y la mentira, ¿pasan factura al Partido Popular?


Nota de 1 de noviembre de 2014: el siguiente texto fue publicado el 5 de diciembre de 2013, antes de la aparición de Podemos y de todos los nuevos casos de corrupción que han aparecido. Pese a todo, sigo reafirmándome en la idea básica contenida en este artículo.

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Imagen: Spencer Tunick (1)


La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio
Marco Tulio Cicerón
Los esclavos no aspiran a ser libres; aspiran a convertirse en amos
Marco Ruiz (Demián Bichir), en The Bridge (serie de TV)



Una de las cuestiones que sin duda constituye una extraña patología política en la democracia burguesa, es por qué millones de trabajadores actúan en contra de sus intereses de clase, al apoyar las opciones políticas que representan los intereses del capital. Frente a la brutal lucha de clases lanzada por éste, millones de trabajadores actúan con sumisión y ánimo servil. Desnudos de conciencia de clase, consumen los nutrientes ideológicos con los que son alimentados por el sistema para garantizar su mansedumbre, consumando una suicida alienación que condenará a sus descendientes a vivir en un futuro miserable y dantesco.

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En las últimas elecciones generales de 2011, en lo que respecta al Congreso de los Diputados, el Partido Popular obtuvo casi 11 millones de votos, un 44,62%.

Los diferentes sondeos electorales apuntan a una caída del PP. Hay diferencias, como es habitual, entre unas encuestas y otras. También se habla mucho de la "cocina" en la que se maquillan los resultados de los sondeos. Pero estas diferencias y cocinado de datos no dejan de ser hechos anecdóticos ante una realidad difícil de negar. Pese a su caída en intención de voto, en el peor de los casos para el PP este descenso no va mucho más allá de un 10% respecto a los resultados reales obtenidos en 2011 (ver, por ejemplo, la encuesta del CIS de octubre). Esto supone que el PP seguiría movilizando a día de hoy en torno a 10 millones de votos, suficientes para volver a ser el partido más votado. Una parte importante de estos votantes, pertenecen a la clase trabajadora (son asalariados). Sumemos al anterior un sector de autónomos e incluso de pequeños empresarios cuyas condiciones de vida, en bastantes casos, no difieren sustancialmente de las de un asalariado medio. Unos y otros sufren las consecuencias de la crisis y de las políticas ultraliberales del PP, pero seguirían votando al partido de Rajoy, pese a que ello suponga ir en contra de sus intereses. Es lo que se expresa coloquialmente con el refrán de tirar piedras contra el propio tejado. Esto no es ni un fenómeno político nuevo ni exclusivo de España, por supuesto.

Desde la izquierda, espacio teóricamente natural de la clase trabajadora, cuesta entender las causas de un problema que tiene mucho de patología política (de ahí el dicho de "eres más tonto que un obrero de derechas"). Cierto es que no tiene fácil solución el problema. Pero, para empezar, debemos ser capaces de hacer un diagnóstico ajustado, si queremos luego encontrar soluciones. La correcta formulación de un problema, siempre es el camino para encontrar respuestas y soluciones. No pretendo realizar aquí tal diagnóstico, sino trazar modestamente un par de pinceladas impresionistas sobre errores que se dan cuando hablamos del problema. Lanzo al vuelo algunas cuestiones para ese debate necesario.

¿Qué influye en el desgaste electoral del PP? ¿Cómo explicar el escaso coste electoral que expresan las encuestas? 


Un error politicocéntrico de perspectiva es pensar que el PP se desgasta electoralmente en base a los mismos factores que actúan en el desgaste político de la izquierda. Lo califico de error "politicocéntrico" porque implica pensar desde principios o valores válidos para una izquierda desde la cual contemplamos la realidad, pero no para el electorado de derechas, que contempla la misma realidad con otro prisma. Cierto que hay hechos políticos que pueden afectar por igual a derecha e izquierda, incidiendo en el comportamiento electoral sin distinción; pero hay otros que no. Me refiero concretamente a dos: la corrupción y la mentira política. Hablaré de ambos factores al final.

Pensemos que todas las brutales medidas de recortes del gobierno del PP, el escándalo de Bárcenas, el caso Gürtel, el asunto de Fabra..; las cifras de desempleo; las sucesivas mentiras de sus políticos, etc... Todo ello y lo que queráis aumentar, sumado, no ha conseguido mermar la intención de voto al PP más allá de ese 10% aproximado. A dos años de las elecciones, es realmente poco. Con todo lo que ha caído, el Partido Popular se mantiene a flote sin riesgo aparente de hundimiento.

Ese desgaste de un 10% aproximado, ¿a qué factores cabe atribuirlo? Mi hipótesis es que esa pérdida de intención de voto tiene muy poco que ver con las mentiras del gobierno y con la corrupción del PP, como a menudo se tiende a pensar erróneamente entre quienes sobrevaloran su impacto en el electorado del Partido Popular. Es más una cuestión de carácter económico. En la medida en que los recortes afectan también a esos trabajadores que votan al PP, ahí es donde se produce el desgaste electoral del partido de Rajoy. Ese sector del electorado conservador, reacciona cuando se le toca el bolsillo, cuando pierde la casa, se queda en paro y sin posibilidad de cobrar un subsidio, etc. Pero lo otro (corrupción y mentiras) lo asume sin mayor problema.

Ahora bien. Muchos pensaréis: si esto último fuese cierto, ¿por qué el PP no ha sufrido un mayor desgaste que ese 10%? Son varias cosas las que pueden explicar esto:

1º) Discurso dominante: la culpa siempre es del otro. La gente percibe la realidad (incluso aquella que le afecta directamente de forma dramática), a partir sobre todo del discurso que generan los medios de información. Es una mera cuestión de socialización política. Las cadenas de radio y TV y la prensa que consume el electorado del PP, generan un discurso tan potente como eficaz, al presentar la situación que vivimos como un resultado y responsabilidad exclusiva de los dos mandatos anteriores del gobierno de ZP. Toda la información mediática que recibe ese electorado, incide en el mismo discurso que, mal que nos pese, a la derecha le funciona, al menos de momento. Es cierto que como recurso ideológico de legitimación tiene fecha de caducidad; paulatinamente es un discurso que irá perdiendo funcionalidad, pero todavía mantiene bastante capacidad para convencer a la parroquia de votantes.

2º) Discurso dominante: hemos evitado que fuese peor. Esos medios a partir de los cuales el electorado del PP construye su percepción de la realidad social, hábilmente transmiten una simplista (y por ello de fácil digestión social) y venenosa lógica: las medidas son malas pero han evitado que tuviésemos que tomar medidas peores; y además esas medidas se han tenido que tomar por culpa de la política del gobierno anterior. En otras palabras, lo malo no es tan malo porque podría ser peor (consuelo que funciona) y además la culpa es del otro (lo que decíamos antes). Se cierra el círculo discursivo. Como en el caso anterior, este discurso por el momento sigue siendo operativo para la derecha.

3º) Hooliganismo y la mentalidad política bipartidista. Más de tres décadas de bipolarización PP-PSOE, han terminado por engendrar una sociología electoral tremendamente maniquea: lo propio se percibe como la única salvación frente al "otro", que personifica todos los males y desgracias. Un porcentaje amplísimo de votantes del PP y del PSOE, no consiguen imaginar otra alternativa a la propia. Esto, a lo que da lugar es a un umbral de voto hooligan muy alto en ambos partidos, aunque mucho más en el PP. Pase lo que pase, suceda lo que suceda... seguirán votando a lo mismo. Podrán quejarse y despotricar en el día a día, pero llegado el momento de votar, lo harán nuevamente a su partido, por el firme convencimiento de que la alternativa es siempre mucho peor; son los estragos que provoca el bipartidismo crónico y enquistado. En mi opinión, por muy nefasta que resulte la política de Rajoy, el PP tiene garantizado al menos entre un 25% y un 30% de voto incondicional.

4º) Las consecuencias más negativas de las políticas de Rajoy serán a medio y largo plazo. Aunque es obvio que muchas de las medidas que ahora toma el gobierno de Rajoy, tienen un efecto inmediato en el deterioro de nuestras condiciones de vida (lo estamos viendo), es indudable que es a medio y largo plazo cuando realmente se van a ver con nitidez los destrozos en todo su dramatismo y destrucción dantesca. Por eso creo que el máximo efecto político negativo de la política de Rajoy tendrá carácter retardado. Es una bomba de mano que no explota al momento, pese a que ya estemos sufriendo las consecuencias. En temas esenciales como Sanidad, Educación y Pensiones, la gran onda destructiva de las políticas neoliberales está todavía por llegar. Los efectos más dramáticos todavía no los hemos visto. Por otra parte, las pensiones que cobran nuestros jubilados, sirven de colchón amortiguador de las dificultades familiares, sobre todo en muchos casos en los que no hay otros ingresos en la familia. Esto permite amortiguar también los efectos negativos a corto plazo. 

Los anteriores son apenas algunos factores a tener en cuenta para explicar por qué las políticas ultraliberales del PP no le han pasado una costosa factura en intención de voto, más allá de ese 10% que parecen indicar las encuestas.


En el caso del PP, la corrupción y las mentiras políticas, ¿por qué no influyen tanto como pensamos en la izquierda?
   
Dice el refrán popular que "nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira". Un viejo campesino y emigrante, conocido con el apodo de O Trinta, natural de las tierras de O Rosal en el Baixo Miño, me decía hace años: "as cousas teñen tantas entendedeiras como se lles queiran dar". O Trinta nunca había ido a la escuela, pero desbordaba sabiduría.

Tiro de estos dos ejemplos de refranero porque a menudo olvidamos algo básico para analizar la realidad social y el comportamiento de los grupos humanos: actuamos en función de la percepción de la realidad que tenemos. De cara a la praxis social, lo importante no son los hechos en sí (que también son un constructo, no olvidemos), sino cómo los percibimos e interpretamos. Esto es algo tan viejo como el Teorema de William Thomas (1863-1947):  “Si las personas definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias”. El austriaco Peter Berger y el alemán Thomas Luckmann, elevaron el planteamiento a perspectiva dominante en la Ciencia Social, al escribir "La construcción social de la realidad" (1966), explicando cómo a partir del conocimiento que poseemos, establecemos socialmente la realidad.

Esa percepción y conocimiento, forman parte de nuestra socialización. En su faceta política, es transmitida (principal aunque no exclusivamente) por los medios de comunicación. Por tanto, lo que hemos de preguntarnos es, a partir de la información y conocimiento que los medios de la derecha transmiten, de qué manera el electorado del PP (sobre todo los trabajadores que votan al Partido Popular) perciben e interpretan la corrupción política y lo que llamamos mentiras del gobierno de Rajoy. ¿Por qué dicha percepción e interpretación no supone un desgaste para el PP?

La corrupción política

De acuerdo que el caso Bárcenas es posiblemente el mayor escándalo de la democracia española. Podemos hablar también de la trama Gürtel, de Camps, de Fabra... sería una lista interminable. El fenómeno de la corrupción política en España, tiene dimensiones insoportables para una democracia, aunque sea una democracia capitalista.

A todas horas, simpatizantes, votantes y militantes de la izquierda, bombardean las redes sociales y foros con el tema de la corrupción del PP, hasta resultar aburridos.

Pero, realmente, el electorado de derechas, ¿no se da cuenta de la existencia de esta corrupción? ¡Claro que se da cuenta! El votante de a pie del Partido Popular reconoce que los casos apuntados son reales y que son motivo de indignación. Y no estoy hablando de burgueses, de personas que viven confortablemente, sino de gente humilde y de trabajadores que votan al PP. ¿Paradoja? Por supuesto, pero hemos de ser capaces de explicarla.

Si ese electorado reconoce la existencia de la corrupción en el partido al que votan, está claro pues que ésta no pasa factura al Partido Popular (2). Para entenderlo, debemos ir a los ejes del discurso político de ese electorado y a su percepción de la realidad política. ¿Cuáles son dichos ejes?:

A)  Afirmación maximalistatodos roban, todos son corruptos.  Es lo que piensa ese electorado. Y en su lógica, si todos roban y son iguales, votar al PP no es peor que hacerlo a otro partido.
Este planteamiento forma parte de la anti-política, a menudo impulsada no sólo por gentes identificadas políticamente con la derecha, sino también por personas que se consideran de izquierdas (aunque en mi opinión no lo son, ya que no deja de ser una postura muy reaccionaria). Se produce una sistemática, acrítica y apriorística criminalización social del político: el que se mete en política es para robar. Hay un sector potencialmente votante de izquierdas que suscribe este maximalismo, pero el efecto, cuando llegan las elecciones, es muy dispar: el de izquierdas se abstiene y el de derechas vota igual a su partido.
La aberración de este planteamiento consiste en dar fuerza a una mentira, ya que ni todos los políticos roban ni son corruptos, de la misma forma que hay partidos a los que no se les puede acusar de nada. Pero se mete en el mismo saco a todos y quien gana siempre con este discurso es la derecha, que es la esencia y máxima protagonista de la corrupción política. Delirante pero cierto. Es el mundo al revés.



B)  La inevitable condición de la naturaleza humana. Se trata de una variante más "culta" del principio anterior, que apela a la inevitable condición de la naturaleza humana, transformando el maximalismo rudo "todos los políticos roban" en otro tipo de maximalismo fatalista, de tinte pseudo filosófico, que vendría a definir la esencia humana: los seres humanos son, por naturaleza, corruptos. Al definir el problema como una constante humana, se minimiza su gravedad social, política y moral. Se relativiza.
Cospedal
Como vector discursivo, este argumento está menos extendido que el anterior, aunque a cierto tipo de votante del PP le gusta utilizarlo. No es frecuente escucharlo en un político. Sin embargo precisamente hoy, mientras escribo esta entrada del blog, la prensa nos brinda unas declaraciones de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en donde precisamente tiende a justificar los casos de corrupción apelando a esto que menciono. Cuando el periodista le pregunta por la alarma social que la corrupción genera, contesta Cospedal: "la corrupción es parte de la condición humana” (la fuente es la agencia EFE, pero fue difundido por todos los medios; por ejemplo, véase La Vanguardia)La perversidad del argumento es extrema: corruptos son los corruptos, pero también quienes sufren y padecen la corrupción de los corruptos. Verdugo y víctima son culpables porque comparten la misma cualidad humana. Es como si dijésemos que todos somos ladrones.

C)  Igualar los casos de corrupción o amplificar la corrupción del contrario para alimentar el insoportable "y tú más".  En realidad es consecuencia y derivado del primero de los principios expuestos, pero a su vez le da fuerza, se produce un feedback entre ambos ejes de discurso. Del "todos roban" resulta relativamente fácil pasar a un siguiente nivel de discurso en el que "ellos roban más". Se trata de ese insufrible reproche que PP y PSOE mantienen desde la prehistoria política: "tú eres corrupto", dice uno; "y tú más", contesta otro. Es el deporte favorito del bipartidismo.
Una vez que se entra en esa dinámica, los medios que actúan de nutrientes de la conciencia del electorado de derechas, se encargan día a día que ir mostrando que la corrupción del PSOE es mucho peor que la propia. Esto funciona en la medida en que ese electorado no lee, ni escucha ni ve otras cosas que la prensa, radio y TV de la caverna.
Este planteamiento es indudablemente perverso y está cargado de demagogia. El PSOE tiene tras de sí casos de corrupción, alguno realmente escandaloso, como puede ser el caso de los ERE en Andalucía. Pero poner al mismo nivel la corrupción política del PSOE y la del PP, resulta una grotesca manipulación de la verdad. Ni cuantitativa ni cualitativamente son equiparables ambos casos. Es obvio que la caverna mediática no utiliza la misma vara de medir.
Pero al margen de lo anterior, la pelea de gallos del "y tú más", acaba provocando un deterioro de la imagen de la política y de los políticos, y termina por afectar a la imagen de los partidos honrados que nada tienen que ver con la corrupción. También esto es un factor catalizador de la anti-política.

Me he limitado a plantear tres ejes discursivos que provocan que la corrupción no pase factura electoral al PP. Hay más, por supuesto, pero valgan de ejemplos.

Las mentiras políticas del Partido Popular

Nos quejamos de las mentiras de Aznar. Nos quejamos de las mentiras de Zapatero. Pero el gobierno de Rajoy ha conseguido alcanzar tal nivel de excelencia en el engaño, que a su lado las mentiras de los gobiernos anteriores parecen cosas inocentes de niños. No se trata de un mero fraude en el sentido de haber incumplido todas cuantas promesas hizo para ganar las elecciones, haciendo todo lo contrario de cuanto había dicho que haría. Sin duda esto sería suficiente para que el gobierno dimitiese, si hubiese algún resquicio de ética y de pudor políticos en el PP. Pero es mucho más que eso. Cada declaración, cada rueda de prensa, cada intervención del gobierno del PP, deja tras de sí un rastro de mentiras que enseguida son probadas como tales, sin que pase nada. Lo terrible es que no tiene consecuencias. Tan siquiera se asumen responsabilidades políticas cuando se demuestra que el gobierno ha mentido en algo.

Lo mismo que sucede con el tema de la corrupción, la denuncia social de las mentiras del PP resulta tan insistente que llega a ser aburrido. A base de cansancio y repetición, acabamos perdiendo la capacidad para sorprendernos e incluso indignarnos ante la mentira política.

Un factor que pasó factura electoral (y muy alta) al gobierno de Zapatero, fueron determinadas mentiras que una parte del electorado no quiso olvidar. Pero tratándose del PP, no parece que la mentira le pase factura. Opino que muchas personas de izquierdas se equivocan cuando consideran que la mentira daña al ejecutivo de Rajoy. Hace poco leía un tuit en el que se afirmaba que ya nadie cree en el PP, porque se ha demostrado que miente. Lo segundo me parece que está probado por activa y por pasiva. Pero lo primero, creo que es una afirmación errónea: los que no votaron a Rajoy nunca le creyeron, y de los que le votaron la mayoría siguen creyendo en él.

Como ocurre con la corrupción, si queremos entender por qué las mentiras del PP no le pasan una significativa factura política, debemos ir a los ejes del discurso que difunden los medios afines al Partido Popular, y a la percepción que su electorado expresa a partir de la ingestión de dicho discurso:

A) Lo importante es la interpretación de los hechos llevada a cabo por los medios que consumimos. Cualquiera que escuche Intereconomía, la COPE, o lea La Razón, etc., lo primero que percibe es que aquello que calificamos de mentiras del PP, es presentado de otra forma. Para no extenderme, voy a limitarme a exponer un ejemplo que es un paradigma de la estrategia de tergiversación y manipulación seguida por los medios afines al PP: el incumplimiento de las promesas electorales.
Hasta los votantes más hooligans del PP, reconocen que el gobierno de Rajoy ha mentido al incumplir muchas de las promesas que hizo antes de las elecciones (ver el vídeo). Pero mediante una lógica falaz muy simple, se le da la vuelta a la acusación y nos dicen que han tenido que tomar otro tipo de medias y hacer cosas diferentes a lo que habían dicho, debido a que se encontraron con una situación peor de la imaginada al llegar al gobierno. Se nos está diciendo en que el gobierno de Zapatero mintió acerca de cuál era la situación real del Estado, en especial de las cuentas públicas. Es decir, por un lado se consigue negar la mentira propia y, por otro, se deriva la responsabilidad a las mentiras del gobierno anterior.
Sólo es un ejemplo, pero por increíble que pueda parecer, la eficacia de este tipo de estrategias, en el electorado del PP, es muy alta.



B) Igual que todos roban, todos mienten; y además, los otros mienten más. El mismo ítem discursivo de la anti-política que veíamos en el caso de la corrupción, funciona con las mentiras políticas. Por muy crédulo que sea el elector del PP, es obvio que incluso los más radicales reconocen que hubo mentiras. Pero, por un lado, se impone el maximalismo que atribuye la mentira a una condición consustancial del político; es un mal naturalizado. Por otro lado, a partir de la constatación de que el "otro" también miente, a los medios de la caverna les resulta fácil inducir a una percepción social de que el otro "miente más".

C) El hooliganismo se basa en un acto de fe, equiparable a la fe religiosa. Decíamos que el umbral de voto hooligan es muy alto en el PP. Estamos hablando de un tipo de votante que pase lo que pase y oiga lo que oiga, votará a su líder. El hooliganismo no obedece a un comportamiento político racional, sino que se basa en una cuestión de fe y de sentimiento que está más allá de la razón política, del argumento lógico. Hay filias y fobias que escapan a cualquier ejercicio de racionalización. Aplicado esto al tema de la mentira política, podríamos sintetizar la incidencia del hooliganismo de manera muy escueta: el votante hooligan cree exclusivamente lo que quiere creer (por eso digo que es una cuestión de fe).
El  hooliganismo no es sólo un comportamiento del electorado del PP, ya que el PSOE también tiene un umbral de voto hooligan muy elevado, aunque evidentemente inferior. Lo mismo podríamos decir de algunas opciones nacionalistas. El tema de por qué está tan arraigado en la cultura política española, nos exigiría una entrada del blog específica para abordarlo.

D) ¿Funcionan los eufemismos? No sólo funcionan, sino que además son un excelente detergente y disolvente de la mentira política. Nos hemos reído y a la vez nos hemos indignado escuchando a Cospedal hablando de la indemnización en diferido que recibió Bárcenas. Pero esos planteamientos grotescos que rayan la obscenidad política, lo cierto es que funcionan entre aquellos a los que van dirigidos.
La utilización de eufemismos para enmascarar la realidad, ha sido también utilizada sistemáticamente por los gobiernos del PSOE. Pero dado que estamos hablando del PP y no del PSOE, me limitaré a exponer algunos de los eufemismos más "populares" (en el doble sentido) del gobierno del PP:
  • Para evitar tener que reconocer que la gente está emigrando por falta de empleo, se dijo que en realidad se trataba de "movilidad exterior".
  • El rescate a la banca consistió en una "línea de crédito", "préstamo en condiciones extremadamente favorables", "apoyo financiero", etc.
  • Los desahucios son "procedimientos de ejecución hipotecaria".
  • Los llamados "bancos malos", creados para que el Estado asumiese los activos tóxicos generados por la especulación de los bancos,  fueron "vehículos de liquidación a largo plazo".
  • La amnistía fiscal para los grandes defraudadores y delincuentes fiscales, fueron "medidas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas”.
  • La recesión económica es “un crecimiento negativo”.
  • Lo que tantos consideramos un "repago" farmacéutico, se convierte en “copago”.
  • La subida del IVA en realidad se trata de un “gravamen adicional”,  de un “recargo temporal de solidaridad” y de políticas encaminadas a la reducción "de la imposición sobre el trabajo, aumentándola sobre el consumo".
  • El abaratamiento del despido laboral, es en realidad una “medida para flexibilizar el mercado laboral”.
  • Todos los recortes en Educación y Sanidad son "reformas estructurales necesarias para atajar el déficit público”.
  • La privatización de servicios (por ejemplo en Sanidad) se llama "externalización" de los mismos.

La lista sería interminable. Ángeles García Portela nos ofrece en su blog un artículo titulado "Neolenguaje neoliberal, característico de la marca España", un interesante glosario de eufemismos utilizados no exclusivamente por el PP, sino por el discurso neoliberal en general.

Tomemos estos puntos apenas como ejemplos ilustrativos del por qué las mentiras políticas no inciden tanto como pensamos en el desgaste del gobierno del PP.


A modo de conclusión 

1. He pretendido aportar algunas pinceladas de cómo es la mentalidad de un sector del electorado del PP, que no es gente burguesa que viva confortablemente, sino que constituye un segmento social que resulta fuertemente perjudicado por las políticas ultraliberales: trabajadores, pequeños empresarios, autónomos...

2. A pesar de lo que pueda parecer, el desgaste electoral del PP no debe ser achacado tanto a cuestiones como pueden ser las mentiras políticas y los casos de corrupción, como al deterioro de las condiciones de vida de aquellos votantes del PP que hayan podido sufrir con mayor impacto las políticas ultraliberales. Los mecanismos ideológicos que sustentan la base electoral del PP, son capaces de actuar como una esponja que absorbe el efecto social negativo de la mentira y de la corrupción políticas. Pero tales mecanismos pierden eficacia social, ante el empobrecimiento y deterioro de las condiciones de vida de los electores del PP que viven en condición precaria.

3. El efecto más dramático de las políticas del gobierno del PP, tendrá lugar a medio y largo plazo. Esto también amortigua ahora la caída del PP en intención de voto, siendo menor de lo que cabría esperar.

4. Todos los partidos tienen un porcentaje de voto hooligan que difícilmente cambia. En el caso del PP, el umbral de este voto incondicional es muy alto, Que un amplio sector de los trabajadores depositen su confianza en la derecha, yendo en contra de sus propios intereses, tiene que ver con un tipo de socialización política que anula la conciencia de clase y, por tanto, les genera incapacidad para actuar en defensa de sus intereses de clase.

5. Lo anterior es un fenómeno característico de la democracia burguesa, no exclusivo del caso español. Un ejemplo muy conocido es la etapa de Berlusconi en la política italiana. Pero hay otro ejemplo mucho más paradigmático, como es el de Islandia, donde la derecha que provocó la crisis permitiendo la corrupción financiera, acaba de ganar las elecciones este año y ha regresado al gobierno.

6. Para la izquierda, el problema tiene difícil solución. La guerra ideológica que tiene lugar, es como la lucha de David contra Goliat, debido al poder de los medios sistémicos. Las opciones son pocas, pero pasan por requisitos necesarios:
A) La unidad de acción, en base a programas compartidos y a la aceptación del hecho de que la izquierda se caracteriza por su diversidad a partir de la existencia de unas serie de comunes denominadores.
B) Ser capaces de generar mecanismos que permitan una socialización/re-socialización  política alternativas. Es sin duda lo más difícil y a la vez lo más indispensable, ya que es lo que puede permitir incrementar la masa crítica.

7. Aunque no se abordó en esta entrada, existe la posibilidad (¿por qué no?) de que el PP pudiera romperse en el futuro. También de que alguna formación le gane mucho espacio electoral. Es el caso de UPyD, que tiene una mano metida en el bolsillo de los votos del PSOE y otra en el bolsillo del PP, de ahí sus constantes guiños al electorado más moderado de la derecha. Pero una posible ruptura del PP o un trasvase masivo de votos a otro partido de derechas, ni sería una solución ni debería ser un consuelo para la izquierda, ya que seguiríamos enfrentándonos al problema central: la ausencia de masa crítica.

8. Aunque tampoco ha sido el objetivo de esta entrada, considero necesario subrayar una última cuestión. Personalmente sigo manteniendo que la derrota o debilitamiento del socioliberalismo, es algo necesario como paso intermedio para solucionar el problema aquí planteado.


Apéndice: fragmento de "El arte de la mentira política", de Jonathan Swift.

La mentira política da y devuelve cargos; preside los comités electorales; hace agua cristalina de la ciénaga; convierte al ateo en santo y al libertino en patriota; se confía a los ministros extranjeros; y hace subir o precipitarse el crédito de la nación.
Pero aunque el Diablo sea el padre de las mentiras, parece haber perdido, como sucede a otros grandes inventores, gran parte de su prestigio superado por las continuas mejoras realizadas por otros. (...) Por otro lado, al igual que el más vil de los escritores tiene sus lectores, el más grande de los mentirosos tiene sus crédulos: y suele ocurrir que si una mentira perdura una hora, ya ha logrado su propósito, aunque no perviva. La falsedad vuela, mientras la verdad se arrastra tras ella, de suerte que cuando los hombres se desengañan, lo hacen un cuarto de hora tarde. La broma acabó, sí, pero surtió su efecto: es como aquél que ingenia una buena réplica cuando ya ha cambiado la conversación, o se fueron sus interlocutores; como aquel médico que encontró el remedio al rato de morir el paciente.
Considerando la natural propensión del hombre a mentir y de las muchedumbres a creer, confieso no saber cómo lidiar con esa máxima tan mentada que asegura que la verdad acaba imponiéndose. Esta nuestra isla, en casi todos estos últimos veinte años, ha soportado el peso de consejeros y personas cuyos principios y propósitos pretendían corromper nuestras costumbres, cegar nuestro entendimiento, esquilmar nuestra riqueza, acabar destruyendo nuestra constitución ya fuera de la Iglesia como del Estado, hasta llevarnos al borde la ruina. Unas personas que en su confusión nunca supieron distinguir nuestros amigos de nuestros enemigos. Hemos visto como muchos de los dineros de nuestra nación acabaron en manos de aquellos que, por su cuna, educación o mérito no habrían podido aspirar más que a cuidar de nuestras cuadras; mientras otros que en virtud de su autoridad, sus cualidades y sus fortunas sólo pudieron avalar y favorecer la Revolución quedaron apartados por peligrosos e inútiles, y fueron abrumados con la vergüenza de ser Jacobitas, hombres poco juiciosos pagados por Francia: mientras tanto la verdad, de la que se dice mora en los pozos, parecía estar enterrada bajo un montón de piedras. 

Jonathan Swift. El arte de la mentira política. Edit. Sequitur, Madrid 2009.

Nacido en Dublín en 1667, Jonathan Swift fue un escritor satírico conocido sobre todo por ser el autor de la célebre obra "Los viajes de Gulliver", una visión especialmente ácida y corrosiva de la sociedad humana.





NOTAS
(1) Spencer Tunick (Middletown, Nueva York, 1967), es un artista estadounidense, conocido por sus controvertidas imágenes de masas humanas fotografiadas desnudas. Su obra es visualmente muy impactante y capaz de evocar profundos significados sociales y políticos. He querido utilizar esta fotografía de Tunick para simbolizar la desnudez y sumisión de la masa, ante el poder político que actúa de testaferro de la oligarquía económica. La web de Tunick es www.spencertunick.com
(2) Como decía al principio, esto ni es nuevo ni exclusivo de España. Quizás el caso más extremo sea la Italia de Berlusconi y el sorprendente apoyo que éste, a pesar de sus escándalos, consiguió en sucesivas elecciones. Sobre esto puede verse la entrada escrita por nuestro compañero Manuel: "Historia política de la República Italiana. Quinta y última parte: la II República Italiana"







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"La corrupción y la mentira, ¿pasan factura al Partido Popular?", es un artículo del blog del viejo topo (blogdelviejotopo.blogspot.com.es)
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jueves, 7 de febrero de 2013

Barómetros electorales y lecturas posibles

La mentira, la maldita mentira y las estadísticas
Una de las funciones que tienen las encuestas electorales es contribuir a pre-figurar en parte los resultados, reforzando las opciones a priori mayoritarias. Fijan en la conciencia de los electores una idea previa sobre qué opciones tienen posibilidades y cuáles no. A su vez esto permite alimentar la falacia del discurso sobre el mal llamado voto útil. Esta pre-figuración es reforzada también por los grandes medios que toman partido por una de las dos opciones del bipartidismo. Nada nuevo bajo el Sol.
Por otro lado, la ingeniería sociológica al servicio de los sondeos políticos, da mucho de sí. Se atribuye a Mark Twain la frase "Existen tres tipos de mentiras: la mentira, la maldita mentira y las estadísticas"
Desde luego, quienes conozcan un poco las técnicas cuantitativas de investigación social, saben que si hay algo fácil de manipular - cuando interesa - es la “verdad estadística”. Dime lo que quieres demostrar y te serviré las estadísticas que lo apoyen. Fácil de hacer sobre todo cuando quien lo hace carece de escrúpulos y de ética científica, limitándose a ejercer de mercenario intelectual.

Dos sondeos: Metroscopia y CIS. Indican realidades conceptuales distintas.
La disparidad de resultados entre dos sondeos electorales recién publicados (Metroscopia para El País y CIS “para” el gobierno), bien pudiera sugerir al lector que hay cosas que no cuadran. Estamos ya acostumbradas a que el CIS se haya convertido en un apéndice publicista del gobierno de turno. Los dos grandes partidos mayoritarios, PP y PSOE, han demostrado poco pudor a la hora de utilizar de manera partidista este centro de investigación público que todos pagamos con nuestros impuestos. Cierto que la instrumentalización del CIS realizada por el PSOE cuando tuvo oportunidad, siempre fue más sutil, disimulada y sobre todo más moderada que la que realiza el PP. En el caso del partido de Rajoy, la instrumentalización alcanza tales cotas de manipulación que rayan la obscenidad política. La credibilidad del CIS con el PP en el gobierno, está al mismo nivel que la de Rajoy negando la corrupción de su partido, o haciendo promesas sobre esto o aquello para luego hacer todo lo contrario. La llamada cocina electoral del CIS permite preparar suculentos manjares ideológicos.
No obstante, esta disparidad, al margen de posibles manipulaciones, obedece también a que los resultados de ambas encuestas reflejan realidades que conceptualmente son diferentes. Los cuadros que reproducimos expresan dimensiones o conceptos distintos. Muchas personas se hacen un lío cuando se encuentran estos datos en los periódicos porque en apariencia parecen contradictorios.
En el caso del CIS se trata de una estimación de voto, de una proyección, que se calcula aplicando factores de corrección a los datos en bruto. Es habitual aplicar un procedimiento metodológico de corrección de los datos directos que proporcionan los sujetos que contestan a la encuesta. Estos datos directos o en bruto, por si mismos no permiten realizar una proyección de hipótesis electoral. Por eso el procedimiento de corrección conlleva “la ponderación de los datos por recuerdo de voto imputado y aplicación de modelos que relacionan la intención de voto con otras variables" (cit. pág. 26 del documento del CIS “Barómetro de enero”).  En el caso del cuadro que presentamos de Metroscopia, está referido a la "intención de voto", tal como figura en la leyenda del mismo.

CIS

Metroscopia












































Algunas lecturas sugeridas.
Pese a ser conceptos distintos, en conjunto ambos cuadros permiten hacer algunas lecturas. Subrayo algunas que señalaba hoy en otro lugar:

1ª) Todo parece señalar que UPyD se consolida mes a mes en intención de voto y que quizás se esté nutriendo de electores de la derecha más moderada y centrista del PP, como también pudiera estar recogiendo intención de voto del sector centro-derecha/centrista del PSOE. UPyD es quien más se beneficia de la caída de intención de voto del PP, lo que obligará a Rosa Díez a orientar  su partido hacia un discurso que contenga abundantes guiños políticos a ese electorado potencialmente voluble del PP, si quiere explotar ese caladero de votos.

2º) La trinchera del voto incondicional del PP, del votante que pase lo que pase votará PP, no creo que llegue a bajar de una horquilla de un 25-30% por muchos Bárcenas que haya, salvo que el partido se rompa y de lugar a dos organizaciones que se repartan el pescado. No olvidemos que un porcentaje nada desdeñable de votantes del PP, está dispuesto a creer a Rajoy y a su partido incluso en el caso de que la cúpula pepera fuese juzgada y encarcelada (lo que no ocurrirá salvo en nuestros deseos). La derecha ha sabido cultivar en ese sector electoral - durante larguísimos años-, un odio atávico e irracional, como si de un dogma de fe se tratase, a todo lo que tenga el más ligero perfume de izquierdas. El "vivan las cadenas" es, por desgracia, una tradición muy arraigada. Por otra parte, el discurso de la anti-política (el "todos son iguales"), bastante arraigado en el electorado del PP, no le impide votar cuando llega el momento (incluso hasta sirve para restar importancia a la corrupción en el PP).

3º) Es posible que hoy por hoy la trinchera de voto incondicional y hooligan del PSOE no llegue a bajar de un 20-25%, por mal que se le pongan las cosas. El permanente balón de oxígeno de PRISA le permitiría no bajar de ahí. Si el CIS le da un 30%, significa que el PSOE ha aguantado bastante bien su período más crítico post-Zapatero. Además, la amnesia colectiva juega a favor del PSOE a medida que va transcurriendo el tiempo. 

4º) Parece que IU está recibiendo trasvase de intención de voto del ala "izquierdista" del electorado PSOE. En términos cuantitativos quizás no sea espectacular el incremento en los últimos 4-5 meses, pero sí lo es desde el punto de vista CUALITATIVO, porque se trata del electorado más crítico del PSOE que hace de "correa de transmisión de ideas" en sus entornos sociales, y que a la larga pudiera jugar un papel de efecto demostración en favor de IU. 

5º) Si fuese cierto lo que digo de UPyD, quizás su existencia no sería tan mala como tantas veces decimos, porque podría contribuir a romper el carácter monolítico del electorado del PP, al presentarse como una alternativa con traje centrista. Para la izquierda es muy importante que la derecha se rompa electoralmente y UPyD bien pudiera jugar un papel en ese sentido. No debe preocupar a IU, porque el voto de UPyD es de gente con una visión de la realidad social que no es de izquierdas y que por tanto difícilmente votaría a IU. Sí perjudica en cambio al PSOE, porque UPyD también pesca intención de voto en la finca del centro-derecha/centro del electorado, de la cual el PSOE (siguiendo su orientación de partido "atrápalotodo") se fue apropiando a medida que la derecha española se ha ido inclinando cada vez más hacia posiciones de la derecha extrema.

6º) Que desgraciadamente, la izquierda sociológica real es escasa, por mucho que nos neguemos a verlo y nos empeñemos en extrapolar la composición de algunos foros que frecuentamos, compuestos mayoritariamente por personas de izquierdas, al resto de la sociedad. Como decía una vez un compañero forero de Público, "no hay masa crítica". Sin medios de comunicación poderosos de respaldo, la izquierda real debe trabajar para aumentar esa "masa crítica", no obsesionándose por el corto plazo sino con mentalidad de viejo topo pensando en el medio y, sobre todo, en el largo plazo. La crisis sistémica va para largo y la izquierda real debe preocuparse especialmente por crear conciencia social; lo demás vendrá por si mismo. En ese proceso, es necesario un diálogo con el sector más izquierdista y crítico del PSOE, por mucho que algunos compañeros se rasguen las vestiduras al oírme decir tal cosa.

7º) Parece aumentar la intencionalidad abstencionista. Como siempre, perjudica a la izquierda, no a la derecha.