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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Grecia. Cinco lecciones y una conclusión acerca del caso SYRIZA.


Detalle de "La Puerta del Infierno" (de Rodin), en alusión a la pertinente cita de Dante que encabeza el artículo. Foto del flickr de Gustavo Thomas.



Referencia documental del artículo
Fuente original en portugués: Daniel Vaz de Carvalho: "Cinco lições e uma conclusão acerca do caso SYRIZA", publicado en resistir.info, 5 de julio de 2015.

Traducción al castellano para el blog del viejo topo: Vigne. 
Fuente de esta traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 2-9-2015.
Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir ficha documental del principio, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente original).
Cambios: la imagen de cabecera del artículo (graffiti de Goin) figura en el original, aunque el pie de foto es nuestro; el resto, la negrita y los hipervínculos en el texto, son nuestros. También hemos adaptado las notas del autor.


*   *   *


Cinco lecciones y una conclusión acerca del caso SYRIZA
Daniel Vaz de Carvalho




Foto tomada el 17 de junio de 2015, en Atenas, Grecia. Una joven pasa junto a un graffiti titulado "El entierro del euro", realizado por Goin (artista francés: ver www.goinart.net), en la Escuela de Bellas Artes de Atenas. Foto AP / Petros Giannakouris. Fuente de la ref. aquí.




 '¡Perded toda esperanza los que entráis!'
Estas palabras de color oscuro
vi escritas en el dintel de una puerta.
Dante, La Divina Comedia, Canto III

Los Estados Unidos de la Europa capitalista, nunca existirán.
V.I. Lenin


1ª LECCIÓN.
Las reglas o el poder de la crueldad y el absurdo.

Contra el pueblo griego se argumentó en base a "las reglas". Es un dogma anti-humanista, que ataca todo lo progresista que se afirmó en Europa desde hace siglos - no sólo en la UE. Pero es una mentira, la única regla que reemplaza a todas las demás es adoptar lo que sirve a los sectores financieros dominantes.

Las reglas han sido violadas en los "planes de rescate" para salvar a los bancos. Las tasas de interés del BCE subieron descontroladamente en nombre del "mercado", aunque en nombre del mercado la UE debía haber dejado caer [NT. quebrar] a los bancos fraudulentos y repletos de productos financieros tóxicos. Por el contrario, se aprobó que esas pérdidas pasaran a los estados, promoviendo su endeudamiento.

La UE viola las reglas con una quantitative easing [NT. flexibilización cuantitativa] de 60.000 millones de euros mensuales a los bancos; las viola al permitir el rescate de bancos privados con dineros públicos; sin embargo sí es necesaria la autorización para recapitalizar las empresas públicas. Se violan las reglas al dejar sin liquidez a los bancos griegos. Se violan las reglas cuando las decisiones son tomadas por el Eurogrupo, una entidad sin existencia formal, que decide sin comparecencia de la Comisión, del Consejo, del Parlamento. Las reglas están destinadas a impedir que los pueblos dejen de decidir democráticamente las políticas de sus países, dejen de tener poder sobre sus presupuestos y la democracia pueda ser subvertida con argumentos para satisfacer al sector financiero.


2ª LECCIÓN. 
Democracia y soberanía o el totalitarismo del poder hegemónico.

"El gobierno griego ha hecho un flaco favor a la causa europea (?) al intentar crear la idea de que podría utilizar la democracia nacional contra la UE" (!!) dice un "europeísta" del cual "no hay fiesta ni juerga a la que no sea llamado" [1]. Los principios de soberanía, las garantías la libertad y democracia establecidos en las constituciones, se pierden. La democracia se convierte en una formalidad sin contenido real, aplastada por el chantaje, por las amenazas, por la corrupción política y material de dirigentes considerados del "arco de la gobernabilidad".

Las instituciones europeas no representan los intereses de los pueblos, pero los acreedores se asemejan a una inquisición que impone la austeridad y un "pensamiento único" que domina las universidades, las editoriales de Economía, los periódicos y las televisiones. Un pensamiento único que se afirma sin alternativa y en el cual la memoria histórica y sociológica es abolida [NT. anulada].

El endeudamiento premeditadamente promovido, se convirtió en una forma de agresión. Es tan devastador como la guerra militar en sus efectos sobre la población: aumento de las tasas de suicidio, la esperanza de vida más corta, la emigración, la destrucción del tejido productivo. Se desata una guerra contra contra los trabajadores, contra los gobiernos y contra la democracia. Si no fuese elegido un partido o una coalición de derechas, amenazan con destruir el sistema bancario del país. Si los bienes públicos no fueran vendidos a un precio irrisorio, amenazan con hacer la vida del país todavía más difícil. El objetivo es que los gastos por intereses absorban todo el excedente económico, dejando a los gobiernos todavía más endeudados [2].

El derecho democrático y soberano de cada nación -la decisión de emitir su propia moneda, recaudar impuestos sobre la riqueza creada en su territorio, hacer sus leyes-, fue usurpado por una banda de burócratas neoliberales.


3ª LECCIÓN.
Negociación o rendición incondicional.

La UE se ha vuelto tan disfuncional que perdió la noción de lo que son las negociaciones. La cuestión es que SYRIZA también ha mostrado no tener la menor idea de lo que es eso [3]. Su prioridad no fue salvar a Grecia; por el contrario, la prioridad fue salvar el euro. Después de que en su comienzo Syriza abandonase sus propuestas electorales y propusiera 8.000 millones de austeridad [NT. de recortes].

Se hizo evidente que la idea de "negociación" en la UE es la rendición incondicional.  Los partidos llamados socialistas, como siempre que es necesario tomar una elección entre los pueblos y las oligarquías, se alinearon con la derecha en los ataques al pueblo griego, que se vio totalmente aislado en los órganos de la UE. Con todo, Syriza no reaccionó y continuó con su discurso de reconciliación con los atacantes a los derechos de su pueblo, mientras la propaganda la acusaba de ser "radical" y de "extrema izquierda". Al parecer, la única manera de negociar que la UE acepta es la subyugación [NT. sometimiento] de la otra parte.

Merkel, "emperatriz" europea.
Fotomontaje de Mandrak
Syriza fue acusada de "osadía" y de "falta de respeto", lo cual puede ser apreciado como un lenguaje de corte mafioso. Pero en esto es en lo que la UE se ha convertido, además de estar corrompida por la connivencia con el "dinero sucio". ¡¿Pero será quizás Merkel la emperatriz de "Europa" para que un estado soberano le "falte al respeto"?!

Syriza, en una posición defensiva, apeló a la benevolencia del agiotaje establecido [NT. "agiotagem": agiotaje, usura, especulación financiera]. El resultado que obtuvo fue lo que la propaganda presenta como "ayuda". Una "ayuda" similar a la que los alemanes recibieron con el Tratado de Versalles en 1919 y Francia en 1940 por parte de la Alemania nazi.

No hubo calumnia que no fuese lanzada contra "los griegos". Así se exoneraba de culpa a Goldman Sachs, a los gobiernos de la derecha y a la degradación miserable de PASOK.  Se mintió descaradamente diciendo que Syriza no quería pagar, que el problema no era del euro, de la Troika, de los programas, sino de los griegos. Mientieron sobre un país destrozado por una especulación financiera y una corrupción cuyos principales beneficiarios fueron los bancos y las empresas -como las de armamento- alemanas y francesas.

Los anteriores planes de "ayuda" fracasaron totalmente, sumiendo a Grecia en el caos económico y social, en la pobreza, en la emigración masiva. El propósito de estos "programas" es asegurar la "confianza" de los especuladores transfiriendo sus costos a los trabajadores, mientras que dicen defender a los "contribuyentes europeos."

Se hizo evidente lo que los pueblos pueden esperar en relación con la "solidaridad" en la UE: el racismo contra los pueblos del sur, la prepotencia de los más fuertes, el servilismo de los ministros y presidentes de la República que se identifican como simples gobernadores a las órdenes del centro hegemónico y como agentes del expolio de sus propios pueblos.

El acuerdo convierte a Grecia en una colonia de acreedores. Te obliga a cambiar el Código Civil para facilitar las quiebras, los desahucios de viviendas, los despidos... Fin de la negociación colectiva. Se anulan las decisiones adoptadas por el órgano de control constitucional. Más privatización. La creación de un fondo de 50.000 millones que se obtendrá con la venta del patrimonio griego (incluyendo el territorio de las islas) y que no será gestionado por los griegos. Nótese que esta situación configura lo que Trichet en 2011 y el viceministro de Relaciones Exteriores de Alemania en 2012, decían que era necesario [4].


4ª LECCIÓN.
"Más Europa" y Federalismo, una pesadilla en el reino de la mentira.

Dada la debacle, los "europeístas" se refugiaron en el argumento de que nada de esto habría sucedido si se hubiese avanzado con la Constitución Europea, con la unión política, si hubiese un presupuesto europeo. Todos estas son meras falacias sin contenidos concretos, en las que la voluntad de los pueblos no cuenta.

Lo que reclaman ya existe, solo que funciona pésimamente para los pueblos, aunque muy bien para una minoría. Existe un presupuesto comunitario; un Parlamento Europeo, al cual las grandes decisiones le pasan por el lado; un Consejo y una Comisión Europea, que también sirven para nada, ya que las decisiones son tomadas por Alemania con Francia como comparsa en la escena además de unos títeres.

Los "europeístas" lloran por el proyecto europeo, aunque en realidad están llorando por el fracaso capitalista. Pero el lloriqueo es intrascendente, ya que se trata de mantener las ilusiones sobre la dictadura "unionista" al servicio del sector financiero. Con todo, esta degradación política y social les resulta preferible a comprometerse con los intereses populares y nacionales. La reacción pura y dura -como la del gobierno PSD-CDS con "su" PR -se regocija con la derrota del pueblo griego, lo que viene a demostrar lo inútiles y perversos que son sus argumentos y sus políticas.

Para evadir las cuestiones de fondo, se puso en marcha el colorido globo del "federalismo". Podría ser un ideal, pero un ideal se expresa a través de propuestas y visiones de futuro concretas. Así pues, ¿que es lo que quieren con el federalismo? Si fueran serios tratarían de de explicar cómo un gobierno central pagaría las fuerzas armadas, las universidades estatales, el servicio de salud, gran parte de la administración pública, parte de la policía criminal, cómo no habría competencia fiscal entre los estados, cómo las infraestructuras serían costeadas por el presupuesto federal, y lo mismo las prestaciones sociales, como las tasas de interés serían las mismas para todos no favoreciendo a Alemania y algunos otros, etc.

Para todo esto, el presupuesto tendría que ser del orden del 10% al 15% del PIB. ¡Actualmente es el 1% y se reducirá! ¿Será que para esta gente todo está permitido cuando se trata de engañar a las personas, sin que los presentadores (el nombre de 'periodistas' es inadecuado) les pidan un mínimo de justificación en lo que se está debatiendo? Su federalismo se puede ver con Grecia. La liquidación de la soberanía y la democracia, los países transformados en protectorados o simples colonias.

Éste es el significado del "proyecto europeo" y del "gobierno económico" de los federalistas: Grecia está gobernado por los burócratas de Bruselas; el gobierno no tiene la autonomía para legislar, hacer consultas públicas o presentar propuestas al Parlamento sin el acuerdo previo de aquellas entidades. Peor aún: en caso de fracaso en los objetivos previstos o si cualquiera de las negociaciones no concluyen en tiempo útil,  la responsabilidad corresponderá íntegramente a Grecia.


5ª LECCIÓN.
Dictadura del euro.

El euro es el arma de una minoría que no tolera la democracia y la participación popular. El euro permite al chantaje financiero contra los pueblos. El euro teóricamente es un absurdo; en la práctica sólo permite la política de austeridad y la regresión de la civilización.

Los bancos centrales colaboran con el sector financiero con el objeto de endeudar las economías y extraer renta económica en forma de intereses para el gran capital. En nombre de la euro, el sector financiero, a través de sus burócratas, determina las leyes de los países, independientemente de las elecciones democráticas de los pueblos. El euro es la cara visible de la dictadura financiera que socava los intereses populares y nacionales.

Se puede decir que las encuestas mostraban que la mayoría del pueblo griego quería permanecer en el euro. Son encuestas que valen tanto como las que daban la victoria al "sí" en el referéndum. Claro que Syriza no hizo nada para explicárselo al pueblo, ni preparó al país para salir del euro. Por el contrario, promovió las supersticiones del euro.

Los países tienen el derecho a tener un banco central dependiente del poder político democrático al servicio del pueblo y del país, y de rechazar la financiación de su gasto social o de inversión tal como los "mercados" establecen en sus condiciones de tomar como garantía el patrimonio público y la plusvalía expoliada a los trabajadores; en definitiva, la austeridad.

La alternativa a la austeridad actualmente es más que clara: salir del euro. El euro es una moneda disfuncional. Todo, todos los valores políticos y humanos tienen que someterse al "becerro de oro" del euro, al "dios Baal" de la austeridad. Una legión de propagandistas apoya esta irracionalidad.

Por lo tanto, analizar, estudiar las soluciones, explicar claro a los ciudadanos acerca del euro y promover soluciones para la salida del euro...,  es un tema central en una política progresista. Syriza, en cuanto el BCE cortó la liquidez a los bancos griegos, tenía la obligación de comenzar la emisión de títulos de deuda de circulación interna (¡billetes!), aunque formalmente todavía no hubiera salido del euro [5]. Si no lo hizo fue debido a sus propias opciones europeístas, que le llevan a defender a la oligarquía europea.


Conclusión. Las quimeras del "proyecto europeo" y la alternativa.

El "proyecto europeo" no es más que un mito para imponer el neoliberalismo, la doctrina de la decadencia del capitalismo: capitalismo rentista. Un mito impuesto por la violencia física y psicológica en la población.

Las fuerzas progresistas tienen que enfrentar el miedo y el oscurantismo, precisamente las características del fascismo. La propaganda se esfuerza por evitar que las personas tengan el discernimiento para entender el significado de su necesidades individuales y colectivas y el derecho a decir no.

Lo que en realidad el "proyecto europeo" está construyendo, es una sociedad de ciudadanos sin capacidad de controlar sus vidas, sometidos por estrategias de supervivencia. Se hace hincapié en lo que es típico de los violadores y abusadores: culpabilizar a las las víctimas mientras se exonera de culpa a los agresores, para que los ciudadanos ya no confíen en sí mismos para construir un futuro común.

La lucha por la libertad de pensamiento desde finales de la Edad Media en Europa, llevó a la Reforma y al Humanismo. Los "europeístas" tan siquiera dan un paso hacia la lucha por combatir los dogmas a los que está sometida la UE hoy, para que el Humanismo sea un valor supremo. Su valor supremo, en cambio, se llama sector financiero.

Se llega a un nivel inaudito de cinismo político, se despachan en rotundas mentiras con la confianza de sentirse apoyados por los poderes hegemónicos y de estar a su servicio. Ante esto, el PS sólo quiere parecer que tiene buen comportamiento delante de los grandes, mostrar que es capaz de engañar a la gente con más eficiencia que la derecha pura y dura.

Las críticas del PS a otros partidos, por muy razonadas, fervientes y verborreicas que puedan ser, ¿qué contienen como alternativa? Se resumen en querer salvar al capitalismo de sí mismo y "reformar el euro". ¡La oligarquía no lo necesita y no lo agradece, como se ha demostrado con Syriza!

Hablar acerca de las alternativas sin referencias ideológicas consistentes, sin definir la economía política en las que se basen, es caer en la fraseología de contenido hueco. En realidad, mal que les pese a algunos, no son posibles las alternativas de progreso y democracia que no sean fundamentadas sobre el pensamiento marxista.

El "proyecto europeo" en algunos números: estancamiento, recesión, deuda, desempleo y pobreza:
[Nota del editor: aunque el cuadro es el mismo, esta copia la tomamos de la que aparece en Diário Liberdade, ya que se ajusta mejor a nuestro formato]







Daniel Vaz de Carvalho (resistir.info)
Trad. de Vigne (blog del viejo topo)


Notas

[1] António Vitorino, en una entrevista (4 páginas) en Público 26 de julio de 2015.
[2] Michael Hudson: "The Financial Attack on Greece", en The Unz Review, 7 de julio de 2015. Versión en portugués: "O ataque financeiro à Grécia", en resistir.info
[3] Daniel Vaz de Carvalho: "Acerca de negociações: lições do caso Syriza", en resistir.info, 1 de marzo de 2015.
[4] Daniel Vaz de Carvalho: "A operação em curso – nome de código: Grécia", en resistir.info, 9 de julio de 2015.
[5] Ver: "Une alternative est possible au plan négocié entre Alexis Tsipras et les créanciers à Bruxelles",de  Eric Toussaint en Le Grand Soir, 16 de julio de 2015. 

Véase también: "Total Collapse: Greece Reverts To Barter Economy For First Time Since Nazi Occupation", de Tyler Durden en Zero Hedge, 29 de julio de 2015.


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Entradas relacionadas en el blog del viejo topo:

martes, 25 de agosto de 2015

¿Qué es "la Izquierda"? Diez observaciones.


Referencia documental del artículo
Fuente original en griego:
"Τι είναι η αριστερά; Δέκα παρατηρήσεις", publicado por Antonis (Αντωνης) el 21 de junio de 2014 en LENIN RELOADED:
URL: leninreloaded.blogspot.pt/2014/06/blog-post_6471.html
Fuente original a partir de la cual se traduce al castellano:
Se ha traducido de la versión portuguesa: "O que é 'a Esquerda'? Dez observações. Qualquer semelhança com o BE português não será coincidência"publicado el 15 de agosto de 2015 en Resistir.info:
URL: resistir.info/grecia/a_esquerda_14ago15.html 
Traducción griego-portugués del propio autor.


Traducción al castellano: Ares Vreas. Facilitada por correo electrónico y difundida en este blog por cortesía del traductor. 
Imágenes: imagen de cabecera, negrita y cursiva son del original. Pie de foto es añadido nuestro.



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El sueño de Syriza. Nada más expresivo y real que esta metáfora visual. Traducción: "Diputados de Syriza durmiendo en el Parlamento durante la tramitación acelerada del tercer Memorando, impuesto por su partido".



¿Qué es "la Izquierda"? Diez observaciones.
por Antonis (Αντωνης)


[NOTA del editor blog: en la versión portuguesa se añadió un subtítulo que no figura en el original: "Cualquier parecido con el BE portugués no es mera coincidencia". El BE es el "Bloco de Esquerda" en Portugal. Es un subtítulo que pretende darle un sentido local al artículo, como si aquí sustituyéramos BE por IU para darle una dimensión cercana a la realidad política española.]


1. En Grecia, "la Izquierda" existe desde 1951, desde la fundación aquel año de la Izquierda Democrática Unida (EDA). Como categoría de pensamiento político, en el período anterior a 1950 no tenía significado en el país. El "anarquismo" era mucho más importante como término para describir la ideología del movimiento obrero griego en sus inicios de lo que lo era "la Izquierda" -sin mencionar el significado para una política antiburguesa de expresiones como "bolchevismo" y "Tercera Internacional". Estructuralmente, la condición previa para el nacimiento de "la Izquierda" era la autocensura de denominación de un sector de la población como "comunista" a consecuencia del terror de Estado. La "Izquierda" nació, bajo condiciones de represión estatal, como un cambio defensivo de denominación, como una seudo-denominación con fines de autoprotección.

2. La derrota del Ejército Democrático de Grecia (EDG), en combinación con el terror de estado y la represión, crearon las condiciones previas para que la seudo-categoría de "la Izquierda" (como una abstracción nominalista, en vez de un designador concreto de una tendencia dentro de un partido socialista de trabajadores - una utilización con una genealogía totalmente diferente- adquiriera su propio significado sustantivo. Ella creó, por decirlo sencillamente, la posibilidad de que una parte de los comunistas emprendieran realmente (y no solo superficialmente) la transición hacia la "ideología democrática", la cual en las condiciones de la inavalable denominación capitalista significa necesariamente la transición a la democracia burguesa. "La Izquierda" es el resultado de la rendición efectiva de un sector de los comunistas al victorioso estado burgués.

3. Economicamente hablando, "la Izquierda" significa la reivindicación de "una distribución más justa de la riqueza", o del "producto social". Nunca significa lucha para cambiar el modo de producción, nunca el cambio de las relaciones de producción, nunca la socialización de los medios de producción. Ya en 1875, Karl Marx mostraba en su Crítica al Programa de Gotha, cuan contradictorio es el propio concepto de una "justa distribución" de la riqueza dentro del capitalismo. El cultivo de la ilusión de que las propuestas de "la Izquierda" eran algo mas que esta vaga reivindicación de una "distribución más justa" fue consecuencia de la coexistencia forzosa de socialdemócratas y comunistas bajo el régimen de terror de estado del decenio de 1950. Esta coexistencia fue utilizada para promover confusión y generar placebos agradables para un movimiento desarmado y derrotado.

4. Ya que la suprema reivindicación de "la Izquierda" es "una distribución más justa" de la riqueza capitalista acumulada, la "Izquierda", por definición está del lado de la Reforma contra la Revolución. 

5. Puesto que la crisis financiera del capitalismo reduce extremadamente los márgenes para satisfacer la demanda de la "distribución más justa", "la Izquierda" no puede tener contenido económico diferente al de los partidos burgueses en tales períodos. Solo puede adquirir tal contenido en períodos de desarrollo económico de las tasas de acumulación capitalista, siempre bajo la condición previa de haber tenido la perspicacia de desarrollar medios de ejercer presión, de tal modo que pueda presentarse como una "proveedora" para la clase trabajadora y como una "negociadora" en interés de ésta. Pero la desaparición del socialismo real ha puesto en evidencia que tales medios no existen, tanto durante las crisis financieras como durante los períodos de desarrollo capitalista. Consecuentemente, no se puede esperar que "la Izquierda" llegue a formular en sus programas un contenido económico que la diferencie de cualquier formación política burguesa en el futuro próximo.

6. Dada la ausencia de un contenido económico distinto en la categoría de "la Izquierda", tanto en Grecia como en el extranjero, el término evolucionó a partir de las décadas de los 60 y 70, a una categoría de la superestructura.

7. La primera esfera fundamental dentro de la que "la Izquierda" obtuvo un contenido fue la estética, en todas sus formas. Por esta razón, hoy es más facil localizar "la Izquierda" en el cine, poesía, plástica, retórica,.. que en un programa económico que sea diferente de la generalidad de los programas económicos burgueses. Después del decenio de 1960, "la Izquierda" se tornó predominantemente una categoría estética, una propuesta para una estética.

8. La segunda esfera fundamental en la cual "la Izquierda" obtuvo un contenido, durante el mismo período y mientras estaba siendo diseminada en el terreno de la estética, fueron lo "derechos sociales" concebidos como derechos individuales basados en la "diferencia". Estos, inevitablemente, son derechos que presuponen una norma que simultaneamente cuestionan. Todos los movimientos sociales de "la Izquierda" creados desde el decenio de 1950 están determinados por esta contradicción, entre el no-cuestionamiento de la existencia de una norma -la aceptación del modo de producción capitalista- y su cuestionamiento a nivel ideológico y retórico, entre el rechazo de la normatividad como tal y el esfuerzo por hacerla mas "inclusiva" de lo que lo fuera en el pasado.

9. En períodos de recesión, las victorias de los "nuevos movimientos sociales" no solo desaparecen sino que se revelan como espejismos. Como no es posible desviación alguna de las necesidades de acumulación capitalista, los "derechos sociales" o son vaciados de sustancia, o son absolutamente "seguros" para el sistema social, aún en períodos de represión social. Este es el momento en que el matrimonio "gay" puede ser percibido como una revindicación mucho menos radical que el derecho a una vivienda o a cuidados médicos porque estos últimos tienen un coste para el capital mientras que aquél solo exige un "ajuste ideológico" en el estado burgués.

10. "La Izquierda" es el aspecto social y orgánico de "La Gran Ilusión" de un importante sector de los estratos medios y bajos. Estos estratos extrajeron conclusiones erradas en cuanto a la naturaleza del sistema capitalista al limitar sus observaciones al período en el cual los ritmos de desarrollo económico y la presión hecha posible por el socialismo real permitió que la revindicación de una "distribución más justa del producto social" tuviera algunas limitadas consecuencias prácticas para la calidad de la vida cotidiana en las sociedades occidentales. Hoy la única utilidad de "la Izquierda" es fomentar la confusión respecto a la naturaleza real de una categoría que históricamente es mucho más importante y sustantiva -la Socialdemocracia- y apoyarla en la reproducción de las élites intelectuales y tecnocráticas que la utilizan para ganar legitimidad popular, llevándola por tanto a su, cada vez mayor, deslegitimación a los ojos de los estratos populares, con todas las graves consecuencias políticas que esto puede tener para la conversión de éstas a la Reacción. No es preciso decir que todo el debate, en Grecia y en el exterior, en cuanto a lo que es "la Izquierda" y a la carencia de contenido económico real en lo que ese sector político expresa, es desorientador en términos funcionales. El único propósito de tal debate es la perpetuación de la parálisis política y de la impotencia de los estratos sociales mas bajos.

Antonis (Αντωνης), para Lenin Reloaded
Resistir.info (en portugués)
Ares Vreas (traductor del portugués al castellano)

viernes, 21 de agosto de 2015

¿Qué haría el KKE si estuviese en el lugar de SYRIZA?





Referencia documental del artículo
Fuente original en griego:
"Η «θέση» τους και η «θέση» μας", publicado el domingo 19 de julio de 2015 en ΡΙΖΟΣΠΑΣΤΗΣ, órgano de comunicación del KKE (Partido Comunista de Grecia). URL en el hipervínculo.

Fuente original a partir de la cual se traduce al castellano:
Se ha traducido de la versión portuguesa: "O que faria o KKE no lugar do Syriza?", publicado en Diario Liberdade, el 8 de agosto de 2015. La traducción griego-portugués es de Gabriel Duccini.
Traducción al castellano: Ares Vreas. Facilitada por correo electrónico y difundida en este blog por cortesía del traductor. 
Imágenes: añadidos nuestros.
Formato: hemos ajustado el formato (estructura formal del texto) al original griego. 



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¿Qué haría el KKE si estuviese en el lugar de SYRIZA?

Escuchamos frecuentemente la siguiente pregunta bien intencionada: ¿Qué harían ustedes si estuvieran en lugar de Syriza? 

La pregunta es adecuada pero debemos situarla en la perspectiva correcta

Si nosotros, el Partido Comunista Griego, estuviésemos en el "lugar" de Syriza, es decir el lugar de gestores de la burguesía, el lugar de defender los intereses del capital en sus exigencias de restauración del lucro y mas generalmente de las alianzas euroatlánticas y de la OTAN; si estuviésemos en el "lugar" de asumir un gobierno que es una herramienta de los monopolios; si estuviésemos en el "lugar" de negociar en nombre del capitalismo griego, sentados en las mesas redondas de la UE, de la zona euro y de otros órganos imperialistas...

Si estuviésemos en ese "lugar", no haríamos nada diferente de lo que Syriza está haciendo. No podríamos ayudar, pero tendríamos los mismos dilemas: ¿Debemos continuar dentro del euro u optar por la quiebra, controlada o no controlada y en un capitalismo griego basado en el dracma? Pondríamos en la balanza lo que es más ventajoso para el interés de nuestro capitalismo y escogeríamos de acuerdo con eso. Y eso es lo que Syriza ha hecho.

Pero si estuviésemos en ese "lugar" ya no seríamos un Partido Comunista, el partido de la clase obrera y las masas populares; nos habríamos convertido en un partido diferente incapaz de luchar en su nombre. Es eso lo que venimos explicando desde 2012 cuando los trabajadores nos preguntaban, con buena intención, sobre "entrar" en un gobierno de coalición con Syriza, o apoyarlo, o mínimamente tolerarlo en 5 o 10 cuestiones.

Nosotros explicamos, ya en aquella época, que todo gobierno de gestión de la burguesía, cualesquiera que fueran sus intenciones, declaraciones, cualesquiera que fueran sus aspiraciones, está objetivamente forzado a seguir un camino específicamente antipopular, porque tal gobierno no es producto de una ruptura con el capital, con su poder, con los órganos imperialistas, UE, etc.

Hoy la ilusión de que las cosas podrían ser de otra forma se desvanece ante nuestros ojos, no importa de cuan variadas y diversas maneras se intente disfrazar la verdad con los harapos de la caricatura de ruptura, como la "moneda nacional", la "reconstrucción de la producción" capitalista, el "compromiso honrado"; no importa cuánto intenten retocar la máscara y venderla, tratando de acorralar a los que están irritados, o decepcionados con la política de Syriza, de retorno al corral con los dueños de los barcos, los industriales farmacéuticos y los centros capitalistas de los EEUU y de Alemania que apoyan el Grexit.

Pero volvamos a la pregunta anterior

¿Qué pasaría si tuviese lugar un cambio radical en la correlación de fuerzas, a favor de la clase obrera y de los estratos populares más pobres? ¿Si en lugar de un gobierno gestor de la burguesía, un gobierno que es un mero instrumento del poder capitalista, tuviésemos un gobierno verdaderamente popular y de los trabajadores, un instrumento del poder de los trabajadores y de las masas populares en el cual los comunistas, obviamente, desempeñarían un papel decisivo?
  • Tal poder gubernamental no estaría preso en las salidas sin fin de una negociación antipopular con los órganos imperialistas de la UE, del BCE y del FMI. Ni siquiera se habría iniciado el tipo de proceso que hemos vivido en los últimos cinco meses.
  • Sobre todo porque ni aprobaría el programa antipopular y antiobrero institucional y legislativo, ni las leyes relacionadas o no con el memorando, ni aprobaría las medidas procapital que protegen sus lucros, los privilegios ultrajantes de las corporaciones. Aboliría todas esas medidas; subvertiría todo esto. Tampoco abrazaría compromisos con la UE, BCE, FMI y con la OTAN ni las "obligaciones" que se derivan de ello. Pondría fin a la participación del país en esos grupos imperialistas. Se desvincularía de todos ellos.
  • No dejaría los sectores de la economía, las unidades de producción, el sector de servicios, energía, infraestructuras y bancos en manos de grupos empresariales, del capital monopolista. Adoptaría una serie de medidas inmediatas destinadas a lanzar el proceso de socialización y organización de la economía sobre las bases de planificación central científica. Abriría el camino para la utilización de la capacidad productiva del país usando como criterio, no el lucro de las corporaciones y el capital, ni la explotación capitalista sino la satisfacción de las necesidades de los trabajadores y del pueblo, de sus necesidades sociales más amplias. Ese camino nos permitiría salir de la crisis de acuerdo con los intereses de los trabajadores y el pueblo. Posibilitaría el desarrollo proporcionado de los sectores de la economía actualmente estancados debido a los compromisos con la UE (por ejemplo, construcción naval, azúcar, producción de carne).
  • Tal poder no reconocería la deuda pública ni la obligación de pagarla. Declararía su abolición unilateral.
  • Un poder y gobierno como ese sería producto de la más amplia movilización popular y de participación de los trabajadores y masas populares en el ejercicio del poder, a través de nuevas instituciones surgidas de sus luchas subversivas, sustituyendo las viejas instituciones del sistema político burgués y de la "democracia" de los monopolios.
  • Un poder y gobierno como ese, inmediatamente firmaría acuerdos internacionales de beneficio mutuo con otros Estados, para importación de medicamentos, alimentos, energía, precisamente porque no se comprometería a participar en órganos imperialistas como la UE, OTAN, etc.

Y ese es el lugar por el cual estamos luchando hoy

Toda la lucha de los comunistas se orienta en esa dirección. Tiene por objetivo cambiar la correlación de fuerzas a favor de la clase trabajadora y de los estratos más pobres de la población, a fin de alterar el camino que el país viene siguiendo. A fin de abandonar la vía capitalista de desarrollo, sea bajo el euro o bajo el dracma, junto con sus crisis, su miseria, su explotación, su vida sin derechos, a la adaptación de las necesidades de los trabajadores y del pueblo a los límites siempre impuestos por los lucros de las empresas, su compromiso de participar en sindicatos capitalistas y alianzas imperialistas.

Es ese el motivo de que hoy el KKE llama a todo el pueblo, no solo a resistir los ataques antipopulares y antiobreros del capital, resistir al gobierno SYRIZA-ANEL y a la UE, sino también a usar la lucha como trampolín para transformarla en un paso adelante para el reagrupamiento del movimiento obrero, el refuerzo de la alianza popular; para fortalecer la orientación anticapitalista y antimonopolista del movimiento al identificar al enemigo real: los monopolios, el capital, empresarios, sus gobiernos, sus partidos, sus alianzas internacionales de la UE-EUA-OTAN. Y esa es la única forma de modificar la correlación de fuerzas a partir de los intereses del pueblo, a fin de que el pueblo forme una fuerza, poderosa, determinada y capaz de impedir la ofensiva antipopular de hoy y derrotarla mañana imponiendo su propia salida. En ese proceso los trabajadores serán capaces de alcanzar éxitos y victorias grandes y pequeñas. Y es ese el criterio que los trabajadores deben asumir frente a las urnas cuando llegue el momento: como su voto va ayudar a reforzar el esfuerzo por cambiar la correlación de fuerzas a fin de ayudar al pueblo a levantarse organizado y determinado pora poner el futuro en sus propias manos.

Texto publicado en el periódico del Partido Comunista Griego, Rizospastis, 19, Junio, 2015
Traducción al portugués en Diario Liberdade, 8 de agosto de 2015.
Traducción al castellano de Ares Vreas


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miércoles, 1 de julio de 2015

Syriza y el dilema de la izquierda europea. Una reflexión a partir de la pregunta "cuándo ha gobernado la izquierda en Europa".


Imagen: "Risk... to Be Yourself", de Alessandra Favetto




Posiblemente uno de los grandes errores de la izquierda europea, en general, sea el cortoplacismo y la obsesión electoralista. Eclipsa, o cuando menos debilita, el activismo político en otros escenarios independientes de las urnas y que son estratégicos para la batalla ideológica y la organización de la resistencia social. Cuando abordo esta cuestión con compañeros, me gusta plantear una pregunta pertinente que guarda relación con la crítica al cortoplacismo: "¿Cuándo ha gobernado la izquierda en Europa?". Se trata de un interrogante que considero también pertinente ahora, en el contexto de la crisis griega y del gobierno de Syriza. Con Grecia y Syriza, la izquierda europea se enfrenta a un dilema crucial, en tanto lo que suceda o deje de suceder podría suponer el coma político de la vía reformista. Y es que, aunque no lo parezca, el futuro de la izquierda europea tiene mucho que ver con Grecia en estos momentos. Trataré de poner en relación todas estas cuestiones.


1.- Aclarémonos primero: qué entendemos por izquierda.

Una de las grandes trampas sistémicas en el terreno ideológico, consiste en desvirtuar lo que significa la izquierda. 'Obama es la izquierda americana', llegué a escuchar entre simpatizantes del PSOE durante las elecciones que llevaron a Obama a la Casa Blanca. 'La izquierda es el PSOE', piensa una buena parte del electorado... Vaciadas de contenido anticapitalista, anti-imperialista y de clase, se nos presentan como izquierda opciones que forman parte del gatopardismo permanente y que tienen un papel decisivo en la reproducción del status quo. Dado que me niego a considerar a los gobiernos socialdemócratas europeos como "gobiernos de izquierdas" (desempeñan un papel clave en el fortalecimiento de la hegemonía del capitalismo), se impone comenzar por aclarar qué entendemos por izquierda.

Cuando hablo de izquierda me estoy refiriendo a cualquier organización e ideología que comparte tres rasgos básicos:
  1. Niega que pueda existir un capitalismo bueno. Dentro del capitalismo no hay solución estructural. Se asume como axioma indiscutible el anticapitalismo y la lucha por una sociedad socialista en un sentido amplio y diverso del término (independientemente del modelo específico en que eso se concrete). Cuando hablo de socialismo, me refiero (también en un sentido amplio) a la propiedad básicamente colectiva (de una u otra forma) de los medios de producción y a la superación de la oposición entre explotados y explotadores.
  2. El rechazo del interclasismo, la asunción de la lucha de clases y la organización de los trabajadores en partidos, sindicatos, movimientos... "de clase". Esto no descarta que puedan darse alianzas estratégicas entre clases a partir de la idea del enemigo común.
  3. El rechazo del imperialismo. Por ejemplo, es incompatible ser de izquierdas y apoyar al mismo tiempo el atlantismo (la OTAN).
Estas tres características "básicas", "nucleares", se concretan en opciones muy diversas. En un sentido muy amplio y generoso: desde cierto tipo marginal de socialdemocracia a la antigua usanza y que nada tiene que ver con la socialdemocracia incubada desde la Internacional Socialista (más socioliberalismo que otra cosa), hasta las diferentes familias comunistas, pasando por variadas expresiones de los anarquismos, ecologismos anticapitalistas, socialismos de diversa índole, movimientos sociales muy dispares, etc. Todo ello entra en el concepto de izquierda que pretendo acotar para lo que sigue.

Las opciones políticas que estas coordinadas ideológicas suponen, optan por una de las dos vías que la izquierda puede tomar (no hay otras), aunque necesariamente no son tan incompatibles como muchos consideran (al final viene a ser una cuestión de momentos y oportunidades históricas):
  • A) Quienes apuestan exclusiva y excluyentemente por rupturas revolucionarias.
  • B) Quienes asumen la necesidad de largas transiciones que obligan a la participación en la política institucional burguesa (vía electoral) y a seguir el camino de reformas sucesivas. 
La primera vía supone una marginalidad impuesta por el sistema y una automarginalidad, en la etapa actual del capitalismo en Europa. La segunda vía supone, de entrada, enfrentarse a la marginalidad con la que el sistema castiga a la izquierda. Los que apoyan la primera vía califican a los que optan por la segunda de revisionistas, reformistas y otros cariños dialécticos; y los segundos tampoco se quedan cortos en los calificativos utilizados para referirse a los primeros. Pero el cruce de las clásicas palabras amorosas entre unos y otros es irrelevante ahora.


2.- ¿Cuándo ha gobernado la izquierda en Europa a través de las urnas?

Dicho esto, vamos a preguntarnos por la segunda de las dos vías anteriores: la de las largas transiciones reformistas a través de las urnas, un camino que va más allá de la existencia biológica de una generación y que implica pensar en términos de un dilatado proceso histórico. Y esto nos lleva a plantear cuándo ha gobernado la izquierda en Europa, con el propósito de saber si esa vía conduce a algún punto y si realmente podemos esperar algo de la misma.

Si hacemos un repaso histórico sobre el acceso de la izquierda al gobierno en las democracias burguesas europeas, constataremos que el panorama ha sido desolador y hasta podría inducirnos a dudar sobre la viabilidad y eficacia de la vía reformista. Y más si analizamos lo conseguido. 

2.1. España, Francia y los frentes populares. 

En mi opinión, la última vez (o la penúltima, si consideramos el primer laborismo británico de postguerra) en el que la izquierda accedió al gobierno en Europa occidental a través de las urnas, fue en España (durante la II República, con el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936) y en Francia, cuando el Frente Popular francés (Front Populaire) consiguió gobernar entre 1936 y 1938. En el caso español todos conocemos el resultado: la burguesía contestó con un golpe de estado fascista al triunfo del Frente Popular. En Francia finalmente acabó resquebrajándose la unidad.

2.2. Reino Unido y el primer laborismo de postguerra.

El triunfo del Partido Laborista al terminar la guerra, colocó en el gobierno a su líder Clement Attlee, que sería primer ministro entre el 26 de julio de 1945 y el 26 de octubre de 1951. Con Attlee tiene lugar el desarrollo de la fase crucial del estado del bienestar británico, acompañado de una fuerte planificación estatal y de la meta de garantizar la protección social universal "desde la cuna hasta la tumba". El gobierno laborista puso en marcha un ambicioso programa de nacionalizaciones que incluía el Banco de Inglaterra, los sectores industriales del carbón, gas, electricidad y la siderurgia, el sector de comunicaciones (ferrocarriles y aviación civil), etc. También el desarrollo de políticas de protección social para los desempleados y jubilados, de derechos laborales, etc. Quizás una de las decisiones socialmente más ambiciosa fue la creación del National Health Service, garantizando la asistencia médico-sanitaria. 

El cineasta Ken Loach se ha encargado de difundir las bondades políticas de este período en su documental El espíritu del 45 (2013), loa y alabanza del capitalismo feliz británico anterior al thatcherismo neoliberal que irrumpe en 1979. 

Las reformas implementadas por ese laborismo de postguerra no cabe duda de que son propias de un gobierno de izquierdas, lo que obligaría a considerarlo en la respuesta a la pregunta planteada ("Cuándo ha gobernado la izquierda en Europa a través de las urnas"). Sin embargo pondría dos objeciones que debemos tener en cuenta para dilucidar la posible orientación anticapitalista de aquel laborismo británico (una orientación que nunca existió):

A) Aunque se inicia la descolonización al acabar la guerra (que en buena parte a los británicos, como al resto de las potencias coloniales, les viene impuesta por el nuevo contexto internacional creado), el gobierno de Clement Attlee mantiene todavía muchas de las colonias del Imperio, apoyando además una nefasta estrategia de descolonización (continuada luego por los gobiernos posteriores) en función de los intereses imperialistas. El proceso de descolonización posterior a la II GM, transcurrió de tal forma que los intereses capitalistas de las antiguas metrópolis quedaban garantizados, blindando el acceso a las materias primas del Tercer Mundo. Posiblemente el estado imperialista que mejor supo aplicar esta estrategia que condujo al neocolonialismo, fue Reino Unido, participando ya en ella el gobierno de Clement Attlee. Esto constituye una dimensión que el sobrevalorado Ken Loach, en la apología del gobierno de Attlee que realiza con El espíritu del 45, silencia por completo, como si el imperialismo hubiese dejado de existir con este gobierno laborista.

B) A la socialdemocracia le gusta atribuirse el protagonismo de la creación del estado del bienestar, contribuyendo así a dar forma a una distorsión histórica. Por un lado, hemos de tener en cuenta que el estado del bienestar europeo fue producto de un consenso político generalizado, aceptado y bendecido por las élites económicas como muro de contención ante la amenaza de la propagación del socialismo. Por otro lado, tal consenso motivó que el estado del bienestar fuese levantado por actores políticos muy distintos dependiendo del país: en Alemania y países nórdicos el protagonismo recayó sobre los socialdemócratas, mientras que en otros países recayó en fuerzas de la derecha política (ejemplo Francia e Italia, entre otros). ¿A dónde quiero llegar? Muy sencillo: si ser actor protagonista de la creación del estado del bienestar otorga condición de "gobierno de izquierdas", tendríamos que aceptar el absurdo de considerar a la Democracia Cristiana italiana como un partido de izquierdas, y lo mismo a la derecha gaullista francesa, por poner dos ejemplos que a todos nos suenan.

Pese a las objeciones expuestas sobre este laborismo británico de post-guerra, tengo mis dudas y lo considero un caso aparte, distinto de los gobiernos socialdemócratas que hubo en Europa después: Alemania, países nórdicos y mismo los gobiernos laboristas británicos de Harold Wilson (1964-1970, 1974-1976) y de James Callaghan (1976-1979). Tras la guerra, el Partido Laborista tenía una orientación de izquierdas en tanto estaba controlado por el ala más izquierdista. Tanto fue así que en 1960, por ejemplo, el sector más izquierdista en la conferencia del partido consiguió imponer el apoyo "a una política de desarme nuclear unilateral y completo, así como de neutralidad en la Guerra Fría. Además, fueron rechazadas dos resoluciones de apoyo a la OTAN" (William Blum). No obstante a aquel laborismo le sucedió lo mismo que le pasó a los partidos socialdemócratas europeos: no tardó en pasar por el aro de la domesticación sistémica. En el caso británico, con el apoyo de la CIA, el ala izquierdista del laborismo enseguida fue barrida pasando a controlar el partido el ala derechista que estaba recibiendo generosa financiación encubierta de la CIA; ya en la conferencia laborista de 1961 "las decisiones sobre el desarme y la neutralidad fueron desechadas y el Partido Laborista regresó al regazo de la OTAN" (sobre este giro sistémico y el papel de la CIA, véase en este blog "Frentes dentro de los frentes dentro de los frentes", de William Blum).

En cualquier caso, la consideración del Partido Laborista británico como partido de izquierdas en tanto que organización anticapitalista, me parece errónea. Tan siquiera en sus inicios se llegó a plantear el socialismo como meta (véase por ejemplo en: Juan Carlos Pererira Castañares, "El Partido Laborista", en Cuadernos de Historia Moderna y Contemporánea). 

2.3. ¿Y el resto de los gobiernos socialdemócratas europeos?

Como antes mencioné, el estado del bienestar, en tanto que pacto sistémico basado en un consenso general,  fue desarrollado en algunos países por los socialdemócratas y en otros por gobiernos de la derecha. Por tanto, la participación en la creación del estado del bienestar no resulta condición suficiente para determinar el carácter de izquierdas de un gobierno (izquierda en el sentido referido en el epígrafe 1). 

En primer lugar, uno de los denominadores comunes de los gobiernos socialdemócratas de Europa occidental, fue su función de ser instrumentos para apuntalar el capitalismo en un período de expansión del socialismo en el mundo. El estado del bienestar se podía haber contemplado como una transición al socialismo (lo que hubiese requerido de un desarrollo sin pausa del modelo); en este sentido habría sido un objetivo instrumental para la izquierda política. Pero, en su lugar, el estado del bienestar se contempló como objetivo final, como punto de llegada. No se trataba de ir creando condiciones para establecer transiciones sucesivas al socialismo  (aunque fuesen muy lentas), sino que la meta fue anclarse en un capitalismo feliz considerado el mejor sistema posible, y al que tan siquiera se le llamaba capitalismo, sino economía social de mercado. Jamás el capitalismo llegó a ser cuestionado por estos gobiernos socialdemócratas; todo lo contrario, tuvieron un papel decisivo en su apuntalamiento y blindaje, neutralizando el potencial transformador de la clase trabajadora al borrar en ella cualquier atisbo de conciencia de clase.

En segundo lugar, los partidos socialdemócratas a partir de la II GM van abandonando el carácter de organizaciones de clase, para convertirse en organizaciones catch-all party (partidos atrápalotodo) que renuncian a la lucha de clases en favor del interclasismo. El caso más paradigmático sin duda fue el SPD alemán, que en los años 50 comienza a mutar ideológicamente hacia posturas "centristas" para competir con la CDU. El resultado de esta mutación de los partidos socialdemócratas es que finalmente se acaba produciendo un surrealista consenso político con los partidos conservadores, en relación con las grandes líneas maestras de gobierno, con la forma de enfocar el papel del Estado y el tipo de políticas que se podían desarrollar. El blindaje que esto supuso para el sistema capitalista europeo fue de tal magnitud que, a día de hoy, todavía estamos pagando las consecuencias y las seguiremos pagando. Un ejemplo muy ilustrativo: la actual Unión Europea se levantó con una arquitectura neoliberal consensuada por conservadores y socialdemócratas. Otro ejemplo que ilustra esta convergencia entre conservadores y socialdemócratas: en la penúltima etapa del Parlamento Europeo, en el 73% de las votaciones, votaron lo mismo.

En tercer lugar, la complicidad de estos gobiernos socialdemócratas con el imperialismo está fuera de toda duda. Siempre fueron gobiernos atlantistas, defensores de la OTAN (algunos hasta participaron en la fundación de la OTAN) y de las políticas neocoloniales que el Tercer Mundo sufrió. De hecho, en muchos casos estos partidos socialdemócratas fueron apoyados por la CIA, comenzando por el todopoderoso SPD alemán. Acerca de esto, sobre todo para los casos de Alemania y Reino Unido, léase  "Frentes dentro de los frentes dentro de los frentes", de William Blum).

Así pues, si conceptualizamos a la izquierda tal como decíamos al comienzo, difícilmente podríamos considerar estos gobiernos socialdemócratas como gobiernos de izquierdas.

2.4. El caso portugués.

No considero el caso portugués de la revolución de los claveles porque estoy hablando de acceso al gobierno a través de elecciones. El PREC (Processo Revolucionário em Curso) en sentido amplio designa la etapa portuguesa que va desde el 25 de abril del 74 (sublevación del MFA) hasta el golpe de estado contrarrevolucionario de noviembre del 75. Pero estamos hablando de un gobierno de izquierdas no derivado de unas elecciones burguesas. Sobre el caso portugués véase en este mismo blog "Revolución y contrarrevolución. 40º aniversario del 25 de abril y de la revolución de los claveles"


3.- Y en Grecia... llegó Syriza.

Así pues, antes de 2015, las últimas veces que un gobierno de izquierdas (en el sentido en que hemos definido lo que es la izquierda) accedió al poder institucional a través de las urnas, fue en España y Francia, con sendos frentes populares, en ambos casos en 1936. Se puede añadir si se desea el caso del primer gobierno laborista británico después de la guerra.

Las elecciones griegas del 25 de enero de 2015, dieron la victoria a Syriza, un conglomerado muy variado de fuerzas políticas de izquierdas. La victoria de Syriza tuvo lugar casi con mayoría absoluta, con 149 escaños de los 300 que forman el parlamento griego. Han tenido que pasar 79 años (ó 70 si se considera el gobierno de Clement Attlee) para que un gobierno de izquierdas accediese al poder gubernamental a través de las urnas en Europa.

Personalmente, no lancé las campanas al vuelo cuando Syriza ganó las elecciones. Fue un acontecimiento que lo recibí con prudencia, lejos de la euforia mostrada por la mayoría. Pero desmarcándome también de aquellos que enseguida optaron por la crítica contundente, y que ya antes de las elecciones auguraban para Syriza un negro futuro. Y no es porque entonces o ahora busque la equidistancia, sino que:
  1. Syriza es, a priori, un gobierno de izquierdas. Sobre el papel, entra en lo que hemos calificado como izquierda. Salvo que nos dejemos arrastrar por un polémico purismo que lleva a ningún sitio, lo cierto es que la mayor parte de la izquierda griega se ha juntado para formar algo parecido a un frente popular, siguiendo un formato similar al de Izquierda Unida (y sin que tenga nada que ver con Podemos, como los miembros de este club de fans consideran). 
  2. Syriza está en condiciones de aplicar un programa de izquierdas (véase programa aquí), algunas de cuyas medidas ya se han aplicado, y de hacer frente a la Troika de la UE: A) tiene casi una mayoría absoluta en el Parlamento, B) tiene respaldo en la calle y movimientos sociales detrás para apoyar. Está en una situación en la que rarísima vez la izquierda se verá a través de la vía electoral, ya que tiene parlamento y calle, las dos condiciones necesarias para llevar a cabo profundas transformaciones sociales.
  3. Pese a que comparto algunas de las razones que esgrimen los críticos con Syriza, considero que es necesario esperar un período de tiempo razonable antes de emitir juicios tan sumarísimos como algunos de los que he leído y escuchado. En mi caso al menos, prefiero esperar ese tiempo prudente antes de hacer valoraciones. Teniendo en cuenta además que dentro de Syriza hay sectores muy diferentes entre sí y con planteamientos políticos bastante distintos. 
Difícilmente la UE cederá con Grecia, ya que podría ser un ejemplo a imitar y a la larga podría desencadenarse el efecto dominó. Por ello personalmente considero que la única salida que tiene Grecia es la vía rupturista con la UE, parcial (salida del euro) o total (salida de la UE). Grecia además cuenta con una situación geopolítica privilegiada, en tanto podría desarrollar vínculos con el espacio euroasiático cuya construcción lidera Rusia. Si al final el gobierno de Syriza aguanta o no el pulso a la Troika, lo veremos pronto. Sin duda es una situación de vértigo, en el que el gobierno de Syriza se enfrenta a la decisión de cruzar o no su Rubicón particular.


4.- Syriza y el dilema de la izquierda europea. 

Después de 70 años, una formación de unidad de izquierdas alcanzó el gobierno de un país europeo. La espera en sí hace dudar ya de la viabilidad de la vía reformista. Pero si Syriza tiene éxito, supondrá una revalorización de dicha vía, una demostración de que es un camino abierto a través de la unidad popular. Pensemos en esas dos condiciones que mencionaba y que hacen que Syriza no tenga disculpas para no intentar un cambio social profundo en Grecia: una casi mayoría en el parlamento y la movilización en la calle. Por el contrario, si Syriza fracasa y si dicho fracaso es fruto de la presión ejercida por los poderes oligárquicos, la izquierda europea debería plantearse si cabe esperar algo de la vía electoral o reformista. Tal es el dilema al que me refería en el título.

Hasta ahora, la mayor parte de la izquierda ha rechazado la vía rupturista, optando por el reformismo a través de la participación en las instituciones de la democracia burguesa. Ya hemos visto que las posibilidades de hacer algo han sido escasas y remotas a través de esta estrategia. La izquierda debe superar todo tipo de obstáculos para alcanzar el gobierno, jugando con las reglas de juego que impone el capitalismo. Si en los casos excepcionales en los que se consiguen superar tales obstáculos, un gobierno de izquierdas -con todo a su favor, parlamento y calle- no es capaz de cambiar significativamente la realidad social, tendremos que plantearnos para qué sirve el reformismo.

Ahora tenemos una oportunidad histórica, privilegiada, para comprobar si merece la pena seguir intentando la vía reformista. Un fracaso de Syriza en Grecia podría devaluar de tal forma el reformismo que lo mejor que podría hacer la izquierda entonces sería situarse en el terreno abierto de la ruptura, que es la apuesta del KKE (Partido Comunista de Grecia). 

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