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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html
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miércoles, 6 de enero de 2016

Perspectivas 2015-16, (1). Apocalipsis o reinicio. ¿Qué política financiera y económica nos depara el 2016?



Referencia documental
Original en alemán. Ernst Wolff: "Apokalypse oder Reset? Was uns 2016 finanz- und wirtschaftspolitisch erwartet"Publicado el 30-12-2015 en Telepolis.
Traducción del alemán para blog del viejo topo: Tucholskyfan Gabi.
Fuente y fecha de esta traducción: blogdelviejotopo, 1-1-2016.
Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir esta ficha documental, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran, tanto al original en alemán como a la traducción de este blog.
Imágenes, negrita y subrayado: son añadidos nuestros.
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Apocalipsis o reinicio. ¿Qué política financiera y económica nos depara el 2016?
Ernst Wolff
(Trad. Blog del viejo topo por Tucholskyfan Gabi)


En estos días de Año Nuevo, a la mayoría de la gente les invade cierto temor al futuro. Sienten que nuestra sociedad ha llegado a un punto donde no cabe continuar como veníamos haciendo. Urge pues hacer un balance para reposicionarnos.

El mundo que habitamos ha cambiado sustancialmente en los últimos años. El punto de inflexión fue la crisis en 2007/2008. Al cabo de tres décadas de desregulación financiera, la desenfrenada especulación había dado lugar a gigantescas burbujas de deuda. El colapso del mercado estadounidense de viviendas  financiadas por créditos hizo que reventara una de esas burbujas llevando a la ruina la banca internacional, las grandes aseguradoras  y empresas en todo el mundo.

Entonces, los inversores a la sombra de estas instituciones/empresas en quiebra, obligaron a la política a no liquidarlas, manteniéndolas vivas mediante los impuestos recaudados en el marco de la mayor redistribución patrimonial de toda la historia humana. A las clases trabajadoras que habían ganado las inmensas sumas necesarias para tamaño rescate [“bail-out”] se les explicaba que todo ello se hacía por su bien, ya que las empresas salvadas eran demasiado grandes para quebrar [“too big to fail”].

Si bien los políticos prometieron entonces domar los mercados financieros o al menos ponerles coto, nada parecido ocurrió. Todo lo contrario: So pretexto de reestimular la economía, los principales bancos centrales del mundo comenzaron después de la crisis a imprimir dinero a raudales  entregándolo a tipos de interés cada vez más bajos precisamente a aquellos que habían originado el derrumbe.

Y estos, a su vez, invirtieron el dinero barato no en la economía ralentizada, sino en el sector financiero mucho más lucrativo pero también más peligroso inflándolo aún más. Siendo así que desde el 2008 a los grandes inversores, en caso necesario, se les volverá a considerar “demasiado grandes para quebrar”, por lo que serán rescatados nuevamente, están dispuestos a asumir riesgos cada vez más grandes.


Las consecuencias de la última crisis a largo plazo las soportan los trabajadores.

Los efectos del rescate 2007/2008 a largo plazo, en vez de responsabilizar y pasarles factura a los causantes, pasan a ser soportados por los trabajadores: Para poder llenar los agujeros que el rescate de la banca ha causado en las arcas estatales, los trabajadores deben aguantar en el marco de una “política de austeridad” despidos masivos, salarios y pensiones más bajas, impuestos más altos y prestaciones sociales cada vez más reducidas. El resultado de esta involución es el constante aumento de la desigualdad social que ya alcanza un nivel histórico: En 2015 una minoría de cien personas ya disponía de más patrimonio que la mitad de la humanidad.

La constante impresión de dinero por los bancos centrales, junto a los tipos de interés cada vez menores, ha venido produciendo burbujas crecientes en los mercados de valores, bonos e inmobiliarios que desfiguran y distorsionan totalmente la realidad económica. Antaño estos mercados solían ser el barómetro para valorar el estado de la economía real; hoy nos reflejan ante todo el grado de manipulación e intervención por parte de los bancos centrales. Más dramático aún evoluciona el mercado de derivados (puros productos financieros totalmente ajenos a la economía real). A pesar de que han puesto en peligro existencial el sistema financiero global ya en dos ocasiones anteriores (1998 y 2007/2008), su magnitud (que a falta de regulación sólo cabe calibrarla aproximadamente), y con ello el peligro que entraña desde la última crisis no para de crecer.


El sistema financiero global es como un drogadicto.

Las medidas adoptadas después de 2007/2008 con el fin de sostener el sistema financiero global, han creado una dependencia nunca vista: Para que los mercados de valores, bonos e inmobiliarios no colapsen arrastrando con ellos el sistema entero, los inversores han de recibir constantemente nuevos fondos a tipos cada vez más bajos.

Claro está que ese continuo aumento de la masa monetaria ha de llevarnos a la devaluación total y la hiperinflación. El Banco Central Europeo (BCE), por ejemplo, no sólo mantiene esta estrategia, hasta está extendiéndola en la actualidad. La razón por la que a diario bombea unos dos mil millones de euros en el sistema europeo, arroja una luz sobre su estado: sin esta intervención, en su forma actual ya resultaría insostenible.

Dado que el tipo de interés ya tiende a cero o menos aún, ya se están adoptando medidas para impedir que los trabajadores se puedan retirar de él: la drástica reducción de las transacciones en efectivo y el plan de prohibirlas por completo no son otra cosa que barreras para impedir que la masa de clientes bancarios se fugue en el efectivo.

El “bail-in” [la retención de depósitos de ahorradores y pequeños accionistas en caso de quiebra del banco], por otra parte, que aplicarán a partir del 1 de enero de 2016 todos los bancos de la eurozona, no es otra cosa que el paso previo a la masiva expropiación de los trabajadores en caso de que a los banqueros nuevamente se les vaya la olla en los mercados financieros.

Siete años después de la crisis de 2008, el 2015 marca un punto de inflexión: comparables al caso del drogadicto, las medidas ya tomadas surten cada vez menos efecto, por lo que hay que aumentar las dosis constantemente, por no hablar de los efectos secundarios que son cada vez más peligrosos.

Dicho de otro modo: el sistema financiero ha alcanzado un punto donde gran parte de las habituales medidas ya se agotan y donde la vuelta, el invertir puede hacer colapsar en sistema entero. La economía, a su vez, no se puede recuperar, puesto que los réditos que promete no son nada comparables con los que ofrece el sector financiero. Peor aún, las mayores ganancias durante los próximos meses se alcanzarán precisamente ahí donde originen los mayores daños sociales, en el ámbito de la especulación monetaria en los países emergentes.


El mayor peligro no acecha en el sector financiero.

Se plantea la pregunta: ¿Cuánto tiempo puede subsistir este sistema? Y no hay respuesta precisa. Una deuda global de más 200 billones (10 elevado al 12) de US$ no ha existido jamás en toda la historia mundial. Tampoco se habían conocido antes los tipos de interés negativos. Y sabemos que para imprimir dinero no existe límite superior.

Que todo ello nos debe conducir a una hiperinflación, sí o sí, nadie lo duda, pero nadie sabe predecir hasta qué extremo cabe seguir inflando artificialmente los mercados de valores, bonos e inmobiliario hasta que revienten. En caso de que los bancos centrales alcancen los límites de sus posibilidades, queda el Fondo Monetario Internacional (FMI) para intervenir con su propia moneda que son los derechos especiales de giro (DEG). Esta “moneda” que ya se viene empleando a gran escala desde 2008 es concedida exclusivamente a Estados, pudiendo posponer por algún tiempo la emergencia de un “crash”.

Pero a la vista de los múltiples focos de crisis económicas no se descarta que un evento imprevisto (“Black swan”/Cisne negro) haga caer el castillo de naipes entero. Si así ocurriera, el mundo entero, de un momento a otro, estaría ante la mayor crisis enfrentada jamás. El sistema financiero global tiene a todos los países entrelazados tan estrechamente que ningún rincón del mundo se salvaría del colapso y la subsiguiente devaluación del papel moneda.

El mayor peligro actual, sin embargo, NO reside en el sector financiero, NI tampoco en la economía, sino el  ámbito político. Los responsables políticos – al igual que los económicamente poderosos – conocen muy bien los peligros económicos y financieros que acechan por doquier, por lo que adoptan dos medidas que ya aprobaron en el pasado: para desviar la atención de los verdaderos responsables y culpables y de su propia corrupción, nos construyen enemigos imaginarios y preparan la guerra.

Los EEUU, el país más potente y desgarrado en términos sociales, apuestan cada vez más por la vía militar por lo que vienen sentando las bases para una guerra contra Rusia desde hace tiempo. Su política frente a Ucrania y los países del antiguo bloque oriental persigue la provocación permanente del gobierno de Putin. Política que se apoya en los más fieles aliados de EEUU en el Medio Oriente, que es Arabia Saudita que desde 2015 se encarga de que el precio del crudo, que ya ha hecho caer a Rusia, siga cayendo más y más, una evolución que el gobierno ruso a la larga no será capaz de sobrevivir.

Pero las demás grandes potencias, tales como Gran Bretaña, Francia y Alemania, se están preparando con creciente interés para el enfrentamiento militar. Tanto Rusia, como China, que después de la caída de Rusia sería el siguiente objetivo de los EEUU, se están armando considerablementeEl motor para semejantes preparativos bélicos a nivel internacional es sólo en apariencia la economía mundial y el sistema financiero global. Mucho más determinante para la evolución del mundo y lo que acontecerá a partir de 2016 es el aumento exponencial de la desigualdad social en nuestro planeta.

Puesto que el mundo se encuentra estrangulado por la industria financiera, que no está dispuesta a hacer la más mínima concesión a los trabajadores y los pobres (recordemos tan sólo lo que pasó este año en Grecia), el drama de la desigualdad social en la época que nos espera se irá exacerbando. Resulta más que probable que acabará en descargas muy violentas, revueltas, guerras civiles y demás enfrentamientos sociales masivos


¿Qué nos depara el futuro?

Ante tales perspectivas (crash, guerra o guerra civil), ¿no será que el mundo ya se encuentra inmerso en una espiral ya imparable hacia abajo? ¿Será así que cualquier intento de intervenir en el curso de la historia queda frustrado de antemano?

El estado del mundo en 2016 bien podría sugerir tal cosa. Pero existen una serie de tendencias que apuntan en otra dirección distinta. Ni las manipulaciones en los mercados financieros, ni los preparativos bélicos, ni el rearme internacional, ni el embrutecimiento de los cuerpos policiales, ni el hecho de que el islamismo radical sea declarado enemigo número uno de la humanidad con tanto fervor, evidencian precisamente la fortaleza de los poderosos de turno.

Todo lo contrario: nos muestran su debilidad y su miedo al cambio. De ser así que la élite financiera y sus políticos lacayos estuvieran tan firmemente montados, no estarían obligados a mantener un enorme aparato mediático de alcance global con el único fin de diseñar la opinión publica a favor suyo.

Una mirada a la campaña pre-electoral de los EEUU nos muestra como se gastan millones de dólares en instigar un miedo histérico ante el Estado Islámico. De este modo, se proponen desviar la atención del hecho de que los verdaderos enemigos de la clase trabajadora se encuentran sentados en Wall Street y la Casa Blanca.

Otro tanto cabe decir sobre Francia después de los ataques terroristas en Paris: aunque su causa la haya que buscar en las desoladas condiciones sociales en los suburbios franceses y belgas, al presidente, políticamente ya muy tocado, le sirvieron de argumento para radicalizar las medidas de seguridad y extender sus hazañas bélicas en Siria, si bien resulta más que evidente que de este modo la amenaza terrorista no va a menos, sino a más.

La influencia que los grandes medios ejercen desde 2007/2008 sobre el pensar de las masas ha ido perdiendo fuelle y alcanza en 2015 su mínimo histórico. Los sondeos nos documentan que un creciente número de personas ya no se creen las informaciones que difunden, y de la actitud de los votantes en 2015 cabe inferir que cada vez más están dando la espalda a las fuerzas políticas establecidas. Si bien es cierto que en muchos casos no saben formular un punto de vista propio por carecer de fundadas perspectivas políticas y económicas. Además, se encuentran masivamente desilusionadas y resignadas por lo que experimentaron en el pasado.

Esta desilusión y resignación se verán interrumpidas, sin embargo, por los acontecimientos que se vislumbran: sea un colapso, una guerra o una guerra civil, en el momento que lo experimenten en sus propias carnes, hasta los más desilusionados van a despertar y moverse. Su mayor problema consistirá en la orientación política.

Así las cosas, en el año 2016 será primordial erradicar la desinformación e ignorancia. Quien reconoce que no es el terror islámico que nos arrastra al abismo, sino las hordas de especuladores sin escrúpulos, los políticos corruptos y sus lacayos periodistas, se podrá rebelar y defender de este desafío histórico. Los peligros que nuestro mundo está enfrentando nunca fueron tan enormes. Pero también es cierto que en ningún momento anterior la humanidad dispuso de tantos instrumentos modernos de comunicación.


Ernst Wolff
Trad. Tucholskyfan Gabi











Ernst Wolff es periodista y autor del libro Weltmacht IWF - Chronik eines Raubzugs (El poder del FMI. La crónica de un robo). Editorial Tectum, Marburgo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Mediacapital BV. La oscura boutique financiera de Roures, padrino mediático de Podemos.


Jaume Roures. Fotomontaje de @heliomoreno.

"La libertad de prensa está garantizada
 sólo para aquellos que poseen una"
AJ Liebling

Se llama Jaume Roures. Ejemplifica lo que AJ Liebling quería decir hace 55 años cuando declaró "La libertad de prensa está garantizada sólo para aquellos que poseen una" (1)Es el gran padrino mediático de Podemos, el patrón de Publico.es, donde el partido de Pablo Iglesias Turrión y Monedero montó su cuartel general de comunicación desde el primer momento. A través de oscuras redes financieras relacionadas con el mundo de las llamadas boutiques financieras, Roures también aparece relacionado con el grupo Atresmedia, propietario de La Sexta, en el que el fallecido Marqués de Lara actuaba de gran capo y mayor accionista. 

Jaume Roures
En alguna ocasión, este empresario de los medios se ha declarado trotskista (no en vano fue militante cuando era joven de la trotskista Liga Comunista Revolucionaria) y ha manifestado su apoyo entusiasta al partido Podemos, algo que no se le había notado (sarcasmo, of course). Si calculásemos en dinero lo que costaría la publicidad que Publico.es le ha regalado y regala a Podemos, sin duda alcanzaría una cifra mareante. Pero también se ha permitido tomar parte activa y decisiva a la hora de elegir qué políticos de otros partidos -por ejemplo, de Izquierda Unida- había que promocionar y a cuáles había que desprestigiar.

Roures declaraba el año pasado por estas fechas, que "la crisis nos ha afectado a todos, pero también abre posibilidades nuevas y oportunidades de negocio que queremos aprovechar" (expansion.com). Una cosa es cierta: Roures es uno de esos capitalistas a los que la crisis le ha venido bien, pese al constante ejercicio de hipocresía que supone el tratamiento de la información de Publico.es.

Hubo quien en algún momento consideró a este magnate de los medios como el nuevo Polanco (patrón histórico de PRISA), e incluso algún entusiasta llegó a calificarlo del Rupert Murdoch español. Personalmente, su papel político como impulsor de Podemos me recuerda al que en su día tuvo el grupo PRISA con el PSOE, catapultando a Felipe González al cielo político.

Sin embargo, todo lo que rodea a las finanzas del padrino mediático de Podemos, apesta hasta niveles que provocan la indignación. Ya a finales del pasado año se hacía público que Roures poseía 250 millones de euros en 150 cuentas, un tercio los cuales estaban a buen recaudo en paraísos fiscales (elpais.es).

La revista Mongolia publica, en su número de este mes, un reportaje editorial que explica en detalle toda la ingeniería financiera a la que ha recurrido Roures para pagar menos impuestos o incluso no pagarlos, a través de las llamadas boutiques financieras relacionadas con paraísos fiscales y con Holanda, un país éste que, aunque oficiamente no tenga la consideración de paraíso fiscal, desempeña un papel fundamental en la maquinaria del mundo de los paraísos fiscales a través de las sociedades con sede en Holanda, como las de Roures.



Notas:
(1) AJ Liebling, en New Yorker, 14-05-1960, p. 105-12, tomado de Voices From the Underground: Radical Protest and the Underground Press in the “Sixties”.


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Mediacapital BV.
La joya holandesa de Roures.
El conglomerado empresarial de Jaume Roures acaba conduciendo casi siempre a Mediacapital BV, con domicilio en Holanda, el país de moda entre las multinacionales. La gestiona TMF, la 'boutique financiera' de referencia.


Publicado en revista Mongolia, número 51, marzo de 2015, en la sección "Perro come perro".
Negrita e imágenes (salvo las señaladas contrariamente): añadidos nuestros, excepto la negrita del apartado final Optimización fiscal. Juncker y "La Tuerka", que aparece en el original.


El conglomerado empresarial de Jaume Roures y sus socios de Mediapro es extensísimo y muy variado. Pero las terminales claves de la red acaban casi siempre confluyendo en Holanda, el país de moda entre las grandes corporaciones internacionales que tratan de rebajar su factura fiscal.

La estructura del paraguas que alberga en Holanda la actividad empresarial de Roures  y los socios fundadores de Mediapro está, además, gestionada por TMF Management BV, la boutique financiera de referencia entre las grandes corporaciones interesadas en disponer de domicilio fiscal en Holanda aunque no tenga actividad en el país.

La joya holandesa del Imperio de Roures se llama Mediacapital BV y las siglas "BV" son el identificador de este tipo de sociedades -privadas, opacas y domiciliadas en Holanda- tan populares entre las multinacionales  que buscan rebajar la factura fiscal. Según Bloomberg, Holanda ha emergido, a través de estas sociedades, "como uno de lo paraísos fiscales más importantes para las compañías multinacionales". La agencia estadounidense estima que el impacto de Holanda de la red mundial para eludir el pago de impuestos asciende a un mínimo de 13 billones de dólares.

Oficiamente, Holanda no está considerado paraíso fiscal, pero desempeña un papel fundamental en el engranaje global de este mundo a través de las sociedades "BV", que pueden tener en Ámsterdam su domicilio fiscal sin actividad real en este país. Entre las ventajas que les reporta destaca la opacidad sobre los auténticos propietarios de las compañías y que Holanda tiene firmados tratados de doble imposición con muchos paraísos fiscales, lo que es muy útil a las multinacionales. Un ejemplo: si una empresa con domicilio fiscal en Holanda tiene una filial en un paraíso fiscal, le basta con vehicular los beneficios hacia el paraíso fiscal y, en virtud del tratado de doble imposición, ya no tiene que pagar en Holanda. El resultado final, por tanto, es que no paga en ningún lado, puesto que la tributación en la mayoría de paraísos fiscales es marginal. Y los que no cuentan con filiales en paraísos fiscales tienen igualmente un tipo impositivo que raramente supera el 10%.

El hecho de que Holanda sea un destacado miembro de la UE refuerza todavía más la plaza financiera de Ámsterdam, sobre todo como lugar de paso hacia los paraísos fiscales, una maniobra conocida como sandwich holandés, que reporta un gran ahorro -totalmente legal- a la factura fiscal de las empresas. 

En todo este diseño, uno de los actores más destacados de Holanda es la boutique financiera TMF, que se encarga de conseguir una dirección fiscal en Holanda, diseña la estructura de la filial "BV" y formalmente hasta la gestiona.

Y es también TMF la boutique que gestiona Mediacapital BV, convertida en la matriz del conglomerado empresarial de Jaume Roures y sus socios de Mediapro, según la información aportada ante el registro de la Cámara de Comercio holandesa.

Es a través de Mediacapital BV que los socios de Mediapro participan en Imagina, la tenedora de acciones impulsada por Mediapro, Globovisión y sus socios para crear La Sexta y luego para incorporarse al grupo Atresmedia. Y es también Mediacapital BV la matriz final de los vehículos inversores que crearon Público, cuya edición en papel cerró en 2012, y que ahora alimentan en parte el actual diario digital.

La relación entre Mediacapital BV y Público afloró gracias al concurso de acreedores del diario, cuando en el informa presentado por el administrador concursal ante el juzgado mercantil número 9 de Barcelona, en marzo de 2012, se dejó constancia de un certificado expedido por Elena González-Socilia, administradora de la mercantil holandesa Mediacapital BV, que subrayaba que las siguientes empresas "forman grupo con Mediacapital BV" por ser "dependientes" de ésta: tanto Mediapubli, la editora formal del diario, como los vehículos empresariales utilizados por los socios de Mediapro para invertir en el diario; es decir, Orpheus Media, Mentaema y Multiax Invera, que sumaban, entre las tres, el 80% del accionariado. Multiax Invera es ahora uno de los accionistas formales de Display Connector's, empresa editora de Publico.es.

Mediacapital BV se creó en mayo de 2000 y se registró ante la Cámara de Comercio de Holanda el 31 de agosto de 2000 con el número de identificación 809194363 y sede inicial en el número 1 de la calle Locatellikade, de Ámsterdan. En estos años ha cambiado de domicilio hasta seis veces, siempre bajo la supervisión de TMF, que aporta los administradores de la empresa, que también han ido cambiando.

Las tareas de dirección de Mediacapital BV las asumió inicialmente la propia TMF Management BV como tal, pero la boutique financiera ha ido aportando directores con un perfil muy multinacional. Según la información aportada a la Cámara de Comercio de Holanda, en noviembre de 2000 asumió el cargo de "directora" de Mediacapital BV Charlotte Andriess, nacida en Port Harcourt (Nigeria). Ésta, a su vez, fue sustituida por Alexander Jean Hooft van Huysduynen en 2007 y éste dio paso en 2010 a Elena González-Sicilia, originaria de San Cristóbal de la Laguna (España). En marzo de 2014 tomó formalmente las riendas Arie Dekker.

El nacimiento de Mediacapital BV -inicialmente, una empresa instrumental creada por TMF y puesta a disposición de capitalistas interesados en usarla- encaja también con el patrón diseñado habitualmente por las boutiques financieras al servicio de la optimización fiscal de los ricos: con una triangulación hacia el paraíso fiscal de Luxemburgo, que a su vez triangula hacia paraísos fiscales fuera de la UE.

Según la documentación depositada en Holanda, en el momento de la fundación de Mediacapital BV todas las acciones estaban en manos de Netco Luxembourg S.A., empresa domiciliada en el número 33 du Boulevard de Prince Herni, del pequeño país entonces gobernado por Jean Claude Juncker, hoy presidente de la Comisión Europea. Juncker está en el ojo del huracán por el caso Luxleaks, las filtraciones de entramado societario que las multinacionales tienen montado en Luxemburgo para eludir impuestos, severamente criticado por los medios que agitan la bandera de la izquierda, como Publico.es, quien también puso el grito en el cielo al trascender que el eurodiputado de IU Willy Meyer tenía el plan de pensiones oficial de la Eurocámara  en una sicav con domicilio en el Gran Ducado.

El Diario Oficial del Gran Ducado de Luxemburgo dio cuenta en su edición del 19 de diciembre de 2000 de la constitución de la sociedad Netco Luxembourg S.A. y detallaba sus accionistas: la sociedad Cuvier Investments NV, domiciliada en el paraíso fiscal de las Antillas Holandesas, tenía 309 acciones, mientras que Gilberry Services Corp., domiciliada en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas, contaba con una acción.

En octubre de 2003 asumió la administración de Netco Louxembourg la propia TMF, que la acabó disolviendo en febrero de 2004.

Roures siempre ha justificado la existencia de un vehículo relacionado con Mediapro en Holanda por los requerimientos de uno de sus socios internacionales (la multinacional WPP), pero la herramienta creada junto a filiales de WPP es Mediaproduccion Properties BV, que ha compartido muchos de los administradores con Medicapital BV, incluidos TMF y Nerco Louxemboug. Y con independencia de cuál sea la motivación inicial, Mediacapital BV se ha ido convirtiendo en la matriz última también de los negocios que Roures y sus socios impulsan de manera supuestamente independiente de Mediapro a través de vehículos que al final conducen a la misma oficina de Holanda, como mostró el concurso de acreedores de Público.

De hecho, de Mediacapital BV siguen brotando iniciativas. La última registrada es la creación de tres nuevas sociedades holandesas, controladas al 100% por Mediacapital BV: October Management BV, Mediavisual Group BV y Development Managment BV. Tres es un número totémico en el mundo de Mediapro puesto que tres son sus socios originales (Jaume Roures, Tatxo Benet y Gerard Romy- y así se refleja hasta en el logotipo.

October Managment BV: ¿lo pillan?

Los auténticos revolucionarios serán fieles hasta el final a la Revolución de Octubre. 

Optimización fiscal. Juncker y "La Tuerka".

La filtración Luxleaks puso al descubierto  los acuerdos secretos de las multinacionales con Luxemburgo, que en los años de mandato del hoy presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, convirtió el Gran Ducado en una plataforma al servicio de la elusión fiscal de las multinacionales. Cuando trascendió, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, fue implacable: "Juncker no debería seguir ni un minuto más".

Iglesias y su plataforma mediática, "La Tuerka", son muy duros con las técnicas de las multinacionales. Pero han cavado su trinchera en "Publico.es", cuyo referente, Jaume Roures, no solo despidió al 85% de la plantilla de "Público" con los modos sugeridos por el bufete de Carrigues, sino que ha situado en Holanda la matriz de su conglomerado asesorado por la boutique financiera TMF, una de las preferidas de las multinacionales que triangulan entre Holanda y Luxemburgo.

¿Para cuándo los expertos de TMF en "La Tuerka"?



Revista Mongolia, número 51, marzo 2015. Artículo "Mediacapital BV".

  
Revista Mongolia, número 51, marzo 2015.
Artículo "Mediacapital BV".



Publicado en revista Mongolia, número 51, marzo de 2015, en la sección "Perro come perro"Sitio web: www.revistamongolia.com


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Entradas relacionadas:
Artículos relacionados publicados en otros blogs:
En el blog de Marat recomendamos la siguiente entrada (al final de la cual figura una lista de artículos escritos por Marat sobre Podemos):

miércoles, 9 de octubre de 2013

Los mercados financieros desatados. Un análisis del capitalismo moderno (Oskar Lafontaine).

Entfesselte Finanzmärkte - Analyse des modernen Kapitalismus.
Oskar Lafontaine

Publicado el 25 de septiembre en la web del autor (www.oskar-lafontaine.de)
URL de esta traducción: http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/10/los-mercado-financieros-desatados-un.html
Traducción del alemán: tucholskyfan Gabi  


Ante todo quisiera darles las gracias por haberme invitado, si bien no oculto mi sorpresa de que se me haya invitado a este congreso de inversión del banco DAB en Munich. Y me puedo imaginar las serias reservas que se pueden haber encontrado quienes propusieron invitar a un político de izquierdas para que se pronuncie sobre este tema. Pero también puede que existan argumentos capaces de justificar esa invitación, veamos. 

Cuando en 1990, siendo candidato del SPD para la cancillería, advertía de los peligros que supondría la unión monetaria panalemana al cambio de 1:1, por conllevar de golpe la pérdida de millones de puestos de trabajo y una transferencia, desde el oeste al este, de unos 30 mil millones de DM, tan sólo me veía apoyado por  una minoría de profesionales.

Cuando advertía en 1998 del peligro que suponía la introducción del euro sin contar con un gobierno económico europeo y, sobre todo, sin una política salarial coordinada, fui poco escuchado. Predecía entonces que la zona euro, sin estas dos medidas complementarias, se volvería a desintegrar.

Cuando en 1998, siendo Ministro federal de Hacienda [Bundesfinanzminister], reclamaba que se regularan los mercados financieros internacionales y se pusiera fin a la especulación monetaria, proponiendo unas zonas de tipos de cambio límites y el control de los flujos de capital, se reían de mí. Hoy, quince años más tarde, hasta el FMI ha de reconocer que estos controles son o serían mano de santo. Para que los mercados financieros vuelvan a cauces ordenados, su control será imprescindible. 

Entenderán que el tema de “Los mercados desatados. Un análisis del capitalismo moderno”, me incita a exponerles unas ideas básicas. 

¿Qué es el capitalismo? Para mí es un orden económico que se caracteriza por una alta productividad y una distribución desigual. Las grandes fortunas o patrimonios se acumulan a costa de que unos trabajen a las órdenes de otros. El dinero que de este modo se va creando tiende a aumentarse buscando nuevas oportunidades de inversión; y se multiplica, busca otros nuevos modos de inversión, y de no llegar a derrocharse sobre la marcha, se sigue multiplicando infinitamente. 

Con independencia de cómo lo podamos valorar, ese orden económico requiere un orden monetario estable. Eso ya lo sabía Lenin, cuando dijo que “para destruir la sociedad civil hay que devastar su sistema monetario”

Entender que devastar el sistema monetario conduce a la destrucción de un orden social dado, no es nada nuevo. Cuando en el siglo XIV, los emperadores de la dinastía Ming introdujeron el papel moneda en China, ya temían que su sistema monetario pudiera ser devastado por falsificadores; por lo que los billetes chinos advertían:
“Quien falsificara billetes o los pusiera en circulación, será decapitado. Quien denunciara o detuviera a un falsificador, será recompensado con 250 taeles de plata y con el patrimonio total del delincuente”.
Al leer esto por primera vez, me pasaron ideas raras por la cabeza, teniendo en cuenta los muchos falsificadores que hay en los mercados financieros desatados. Imagínense que cada nuevo producto financiero llevase inscrito: “Quien desarrollara productos financieros no fiables, será encarcelado. Quien denunciara o detuviera a uno de esos falsificadores, será recompensado con el total patrimonio del delincuente”

Estemos o no de acuerdo con semejante visión, lo que nos hace falta es una ITV financiera, cuya competencia sería comprobar los productos financieros nuevos y perseguir las prácticas criminales y que, al igual que durante la dinastía Ming, debería ser un ente estatal y público. Quien, por ejemplo, encomienda esa calificación a una agencia privada, no ve que la calificación de productos financieros quedaría vinculada a determinados intereses privados. Les recuerdo los valores hipotecarios de EEUU y las favorables calificaciones que recibieron por parte de las agencias de rating. Esa calificación falsa ayudó a que la crisis se agudizase.  Y la persecución de los delincuentes en un mundo de mercados desenfrenados – pensemos un momento en los evasores fiscales – resulta tanto más difícil cuantos más millones estén en juego. 

En una sociedad civil, el principio que reclama “una justicia equitativa, la igualdad para todos” no debería cuestionarse poniéndolo en peligro. Pero en el mundo financiero, la práctica será más bien ésta: A los peces pequeños se les persigue, los grandes salen impunes. Si bien se logró capturar y procesar a algunos, a muchos otros se les sigue jubilando mediante “paracaídas dorados”. 

Pero volvamos a la tesis de Lenin. La devastación del sistema monetario destruye el orden social. Y eso es precisamente lo que hacen los mercados financieros desatados:
  • Conducen a que la sociedad civil pierda sus valores.
  • Agudizan la distribución injusta por desigual.
  • Socavan la democracia parlamentaria.
  • A las generaciones jóvenes les privan de su futuro, y a muchos otros europeos de su libertad.
  • Reducen la productividad económica.
Si pretendemos que el capitalismo funcione, entonces, como bien sabían los representantes ordoliberales de la Escuela de Friburgo, debe valer el principio que reclama: Quien obtiene el beneficio, también debe asumir el perjuicio [wer den Nutzen hat, muss auch den Schaden tragen]. 

Como nunca antes en la historia económica, los mercados financieros y sus beneficiados vienen desvirtuando esta máxima, porque quien hoy obtiene el beneficio NO asume ningún perjuicio. Lo cual se confirmó drásticamente en la llamada crisis del euro. Les cito a Harald Hau y Hans Werner Sinn a partir de un artículo publicado en el FAZ [Frankfurter Allgemeine] de enero de este año:
“El hecho de que se protejan y se salven los acreedores bancarios repercutirá de modo muy dramático en la redistribución patrimonial. Resulta típico que las acciones bancarias y las deudas bancarias estén en manos del cinco por cien más rico de los hogares… No hacerles participar en las pérdidas viene a equivaler a un enorme impuesto NEGATIVO sobre sus patrimonios. Su riqueza es avalada con cargo a los contribuyentes, pensionistas y perceptores de prestaciones sociales”. 
De esta injusta distribución que viene a agravar dramáticamente los efectos de las prácticas de los mercados financieros desatados, también es responsable la política de la canciller Merkel. En la primera cadena alemana ARD, se refería en varias ocasiones al principio de prestación y contraprestación que determinaba la política europea. En ello, sigue sin ver hasta el día de hoy, que los que perciben las prestaciones son los ricos, y tal y como afirman acertadamente Hau y Sinn, son los contribuyentes, los pensionistas y perceptores de prestaciones sociales quienes deben cumplir con las contraprestaciones. De esta forma quienes obtienen el beneficio, dejan de asumir el perjuicio; estamos ante la pérdida de valores de la sociedad burguesa, léase, la sociedad capitalista. Lo correcto, lo justo sería que esta contraprestación  no recayese sobre los más pobres, sino sobre los más ricos en forma de un impuesto millonario a nivel europeo. 

La mayoría de los ciudadanos no alcanza a percibir que la política más prominente del lado burgués alemán (Merkel)  hace un considerable aporte para que los valores de la sociedad civil se desintegren más y más: los ingresos de una gran mayoría se van encogiendo, al igual que sus ahorros, mientras que los patrimonios monetarios de los ricos van aumentando sólidamente. 

Tampoco se me puede negar la inhabilitación de los parlamentos y gobiernos elegidos, otro problema que resulta consustancial del orden económico capitalista. El entonces presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, ya advertía en 1906:
“Detrás del gobierno aparente se asienta entronizado un gobierno invisible que no debe lealtad ni reconoce responsabilidad alguna a la gente. La primera tarea del arte de gobernar es destruir este gobierno invisible, contaminar esta alianza terrible entre los negocios corruptos y los políticos corruptos”
La Escuela de Friburgo, a su vez, temía que el poder económico fuera a concentrarse más, una vez terminada la segunda Guerra mundial. Y para facilitar una sociedad democrática, en la que se impusieran los intereses de la mayoría de los ciudadanos, reclamaba unas leyes capaces de impedir el poder económico. 

Los mercados financieros desatados no sólo no han acabado con el problema de la corrupción en la política, sino que la han venido agudizando. 

Cuando a finales de los noventa, siendo Ministro federal de Hacienda, a la Administración norteamericana le presenté propuestas de cómo regular los mercados financieros, me contestó el entonces Secretario del Tesoro, Larry Summers:
“No pensará en serio que la administración estadounidense se fuera a acercar a estos planes. A fin y al cabo, la campaña electoral de Clinton la financió Wall Street”
Y en esa franca valoración de la real estructura de los poderes sociales nada ha cambiado hasta el día de hoy. Unos años más tarde, el Süddeutsche Zeitung publicó un comentario titulado Der gekaufte Präsident [El Presidente comprado], que defendía que un presidente de EEUU, cuya campaña electoral hubiera sido financiada por Wall Street o los grandes grupos empresariales, jamás podría decidir libremente, quedando condenado a hacer una política “comprada”.

He aquí la explicación de porque el ex Ministro de Tesoro de los EEUU, Hank Paulson, ya viene avisando del peligro de otra crisis financiera próxima. Paulson remite a los muchos bancos grandes, con un poder tan enorme, que su fracaso sacudiría el sistema financiero mundial. Los cinco más grandes, por ejemplo, alcanzan hoy juntos un volumen de balance en Euros de 6,3 billones, unos 1,9 billones más que a mediados de 2007. A Hank Paulson se le “olvidó” añadir que los bancos de Wall Street también reúnen el suficiente poder para dictar el proceder del presidente americano de turno. 

También el mercado de los derivados, considerado uno de los principales causantes de la crisis financiera, se hinchó de 586 billones de US$ a finales del 2007 a los 633 billones actuales. 

Y sin prestarles atención a las loables declaraciones de sus respectivos jefes de Estado y de Gobierno, los apenas regulados bancos informales [operando a la sombra] continúan creciendo más y más. Con un volumen de balance de 67 billones de US$, alcanzan hoy casi la mitad del sector bancario regular. A diferencia de los grandes institutos de crédito, a los bancos informales, que operan con fondos altamente especulativos [Hedge Fonds, Private Equity Fonds y fondos de mercado monetario], no se les exige ningún capital mínimo, ni tampoco deben observar principio de liquidez alguno. De ello se derivan enormes riesgos, y tal y como nos lo documentan las cifras, hay cada vez más partícipes que se trasladan del mercado financiero regulado al deregulado, informal, él de la sombra. En la última cumbre del G20 en San Petersburgo, los jefes de gobierno que participaron tan sólo han llegado a acordar un calendario: hasta 2015 quieren averiguar el modo en que cabría controlar a esos bancos informales. Un auténtico avance, ¿no les parece?

Escribe Hank Paulson:
“Cada crisis financiera nace a partir de medidas políticas equivocadas que conducen a excesos económicos. Para impedir que la ciudadanía venga a sufrir daños, hemos de identificar esos desaciertos políticos, frenar sus impactos, antes de que provoquen una burbuja; debemos meternos con aquellos puntos débiles de los sistemas financieros que pudieran agravar el problema; y actuar con firmeza durante la crisis para encauzarla”.
Dan ganas de decir: “¡Así se ruge, Léon!”

Cuando los EEUU revocaron la separación entre la banca de depósito y de inversión [Ley Gramm-Leach-Billey], según las palabras del ex presidente federal Köhler, “el monstruo definitivamente quedó suelto y desatado”. Ningún banco, decía el ex ‘wall streeter’ Paulson, debería llegar a ser tan grande y complejo que no pudiera hundirse. Pero ¿cómo se podría volver a reinstituir la separación de los sectores de inversión y de depósito para reducir el tamaño excesivo de los institutos – lo que personalmente considero de suma urgencia -, si precisamente son esos los bancos que vienen a dictarle el enfoque a la política? Debatir este dilema nos seguirá ocupando mucho en el futuro. 

Que la crisis no está superada, el FED, el sistema de Reserva Federal de EEUU, lo demuestra con su última decisión: Si bien algunos de los políticos norteamericanos, entre ellos el presidente Obama, nos dieron a entender que lo más grave ya estaría superado; y que ya se esperaba que el Banco Central iba a empezar a reducir sus medidas de apoyo al Estado y al sector financiero, consistente en la creación de 85 mil millones de US$ mensuales, Bernanke declaraba hace una semana que aún no cabía pensar en reducir esas acciones de apoyo.  El tipo de referencia próximo al cero por cien desde 2008, junto a la masiva creación de crédito mediante la compra de títulos del Tesoro, documentan que la economía y el sistema financiero estadounidenses aún no han salido de la crisis. 

Por otra parte, las intromisión del sector bancario en la política no es problema único y exclusivo de los EEUU. Cuando el relativamente pequeño banco IKB se encontraba al borde de la quiebra, era ante todos el Sr. Ackermann quien logró convencer a los ministros responsables, Steinbrück y Klos, de que este banco no debería llegar a quebrar. De modo similar se procedía con los bancos HRE y Commerzbank. En caso del HRE, era Otto Graf Lambsdorff entonces el único que abogaba por no rescatarlo con fondos públicos. A la vista de su magnitud, yo no me había atrevido a exigir semejante cosa. Pero incluso en el caso del IKB había sido yo el único miembro del consejo de administración del KfW [Kreditanstalt für Wiederaufbau/Instituto de crédito para la Reconstrucción] que abogaba por una solución digna de una economía de mercado; a saber, abandonar este banco a su suerte. Según informa el periódico Handelsblatt, hasta el día de hoy, el Deutsche Bank cuenta entre los institutos cuya quiebra sería explosiva para el sistema financiero mundial. Las leyes nacionales, que en Alemania existen de modo rudimentario, no alcanzan a surtir sus efectos sobre entidades internacionales. No se encuentran regulados a nivel internacional, y en la Unión Europea, a los cinco años desde la quiebra de Lehman, no se ha avanzado más allá de lo que se llama un “proyecto de directiva”. 

Para salir de este círculo vicioso, debemos, tal y como ya lo postulara Roosevelt, romper la insana alianza entre una corrupta economía y una corrupta política. Llevo ya mucho tiempo proponiendo las medidas siguientes:
  • Deben quedar prohibidas las donaciones de la banca, las aseguradoras y grupos empresariales a los partidos políticos. 
  • Al igual que las subvenciones de éstos a los diputados y delegados individuales.
  • En lo referente a la tipicidad del soborno de diputados, la República Federal Alemana se encuentra al nivel de cualquier república bananera.
  • Ningún diputado, mientras dure su mandato, debería figurar en nómina de ninguna de esas empresas.
El hecho de que los mercados financieros desatados, mediante la euro crisis, entren a robarles el futuro a cada vez más jóvenes, resulta ser un escándalo de primera magnitud. La tasa de desempleo juvenil ya alcanza el 63 % en Grecia, y el 56 % en España. En Italia, Portugal, Chipre y Eslovaquia, el 35 %; mientras que en Irlanda y hasta en Francia es uno de cada cuatro el que se encuentra desempleado. 

Ese pésimo inicio de su vida profesional puede llegar a perseguirles a los/as jóvenes hasta su jubilación. Con frecuencia vemos que unos/as jóvenes bien formados/as deben buscarse la vida en trabajos que no les van ni les vienen, lo cual les supone un paso atrás y les impide progresar en sus respectivas carreras. Con mayor frecuencia deben cambiar de trabajo, y la satisfacción con sus puestos de trabajo suele ser escasa. Semejante situación, fácilmente, puede degenerar en la clásica carrera de desempleo. 

Que el creciente desempleo y la depauperización, ante todo en los países del sur de Europa, cursa con una notable pérdida de libertad, casi no es tematizado o debatido. La libertad es el derecho de cada persona de disponer, dentro de unos límites, de su vida con total autonomía. El límite se encuentra en ese mismo derecho que ostentan los demás. Quien al final de mes no sabe sí alcanza a pagar su alquiler o su factura de luz, quien teme no poder alimentar a su familia, desde luego no goza de esa libertad. Para Pierre Bourdieu, la libertad consiste en conseguir dominar y planificar la vida, las circunstancias vitales, lo cual ya no cabe sostenerlo en el caso de muchos europeos del sur. Tal y como nos documentan las elevadas tasas de suicidio, cunden el miedo y la desesperación. 

En su famoso libro “En deuda”, David Graeber elabora de manera brillante la interrelación entre deuda(s) y libertad. Hace varios miles de años, al perder sus cosechas, los campesinos horticultores rápidamente cayeron víctima de la servidumbre por deudas; sus familias quedaron desgarradas y al poco tiempo sus tierras se convirtieron en campo de barbecho, ya que, endeudados y por miedo de ser expropiados, optaron por abandonar sus explotaciones juntándose con pueblos seminómadas. Ante el subsiguiente peligro de desintegración social, los reyes sumerios y luego los babilónicos, solían conceder cada cierto tiempo una amnistía general. Con sus decretos declaraban nulas y sin efecto las deudas pendientes de los consumidores, devolviendo todas las tierras a sus propietarios originales y permitiendo que los servidores endeudados volvieran con sus familias. Llama la atención que la palabra sumeria ‘ama-gi’, la primera expresión que encontramos escrita del concepto de libertad,  signifique ‘retorno a la madre’; y eso mismo fue lo que se les permitió a los endeudados. 

Obsérvese esa fina diferencia: En las sociedades de hace milenios de años, a los pobres se les condonaban las deudas contraídas con el fin de parar la desintegración de la sociedad. En nuestra era de los mercados financieros desatados, se condonan las deudas de los ricos, imponiéndoles a los pobres que las amorticen. De esta manera, estoy seguro que no cabe frenar la disolución de la sociedad. La política europea de Merkel conlleva a que perdamos la libertad. La libertad, empero, tal y como ella la entiende, es la base fundamental del orden civil burgués.  

Para documentar el hecho de que el capitalismo merma la productividad de una economía, vuelvo a citar a los referidos Hau y Sinn:
“Las garantías estatales reducen el coste de financiación de los bancos. Lo cual no solamente lleva a la circunstancia de que el sector bancario se encuentre inflado y excesivamente apalancado, sino que se perpetúen sus inversiones de altísimo riesgo. Y es esta mala asignación de los recursos disponibles  la que impide que la economía europea se recupere y vuelva a crecer a largo plazo.”
Si se destina demasiado dinero al “casino de juego”, se resienten las inversiones necesarias para el desarrollo de productos nuevos, la mejora del aparato productivo y el aumento de la productividad. Ejemplos se encuentran muchos, y cada uno de nosotros los conoce. Hace años, viajando en el coche de un innovador empresario medio, con éxito y buenos ingresos, fui testigo involuntario de varias conversaciones telefónicos. Lo que quería el buen hombre era ganar dinero rápido mediante especulaciones monetarias. Si bien había dirigido su empresa hasta ese momento con mucho éxito, expandiéndola, ahora se embarcaba en pérdidas cada vez más cuantiosas jugándose sus beneficios en especulaciones monetarias. Y ya saben, una vez que se caiga en la compulsión de las apuestas – basta que recordemos la ludopatía de “El jugador” de Dostoievski o la obra de Stefan Zweig “Veinticuatro horas en la vida de una mujer” – ya no hay marcha atrás. 

En 2009 la suerte del empresario farmacéutico y multimillonario Adolf Merckle conmovió la Alemania entera. Este multimillonario suabo, con graves problemas financieros, se había tirado a las vías del tren cerca de Ulm. Merckle, según la revista Forbes,  el quinto empresario más rico de Alemania, se había visto afectado porque una de sus empresas, altamente endeudada, había sufrido una drástica pérdida durante la crisis financiera. Además había perdido especulando con acciones de Volkswagen

Ya en los años ’90 se ridiculizaban aquellas empresas productoras que en tiempos de los mercados financieros ya deregulados, habían mutado en institutos financieros con unas naves de producción añadidas. Me acuerdo muy bien de un comentario irónico mío en este sentido que, obviamente, fue muy mal recibido por el entonces jefe de Siemens, von Pierer.

La economía financiera debe estar al servicio de la economía real. Los mercados financieros, desatados tal como se encuentran, nos han causado considerables daños a la economía real que no se pueden pasar por alto. Hasta cuando a uno le dejaran frío la decadencia de los valores de la sociedad civil; el creciente desorden o desequilibrio distributivo; el progresivo desmantelamiento del sistema democrático o la pérdida de perspectiva de futuro y de libertad para muchas personas, deberían ser las reflexiones puramente económicas por sí solas las que demandaran una nueva arquitectura financiera mundial con un sector bancario estrictamente regulado. 

Al fin y al cabo se trata del lazo o vínculo que debe mantener unida nuestra sociedad. Hace años que escribiera el entonces presidente de la junta directiva del Deutsche Bank, Rolf E. Breuer, en el semanario Die Zeit: “La actual estructura de los mercados financieros globales, refleja el canon de valores de la sociedad industrial occidental”¡Dios no lo quiera!

Sería muy triste que la irresponsabilidad, desmesura, prevaricación, el fraude y el egoísmo, una vez liberados por los mercados financieros, fueran a impregnar nuestra sociedad. Pero no olvidemos: las instituciones, creadas por el hombre, acaban por formar, moldear a sus creadores. En su novela publicada en 1939 “Las uvas de la ira”, John Steinbeck nos relata la suerte de unos agricultores que, endeudados, y por orden de los bancos, deben abandonar sus tierras. Sobre el papel de los institutos financieros leemos allí: 
“El banco es algo más que hombres. Fíjate que todos los hombres del banco detestan lo que el banco hace, pero aún así el banco lo hace. El banco es algo más que hombres, créeme. Es el monstruo. Los hombres lo crearon, pero no lo pueden controlar”.
Volver a regular los mercados financieros desatados y renovar nuestro canon de valores para que sea más solidario y responsable, son las dos caras de una misma moneda que debemos acuñar ahora, para frenar la destrucción de la sociedad civil en curso. 

Que la sociedad civil, tal y como nos es familiar, no será el final de la historia, eso es trigo de otro costal.

                                                                                                




Este texto corresponde a la conferencia impartida por Oskar Lafontaine el pasado 25 de septiembre, ante un congreso de inversores del Banco DAB, en Munich.
La versión original en alemán está publicada por el propio autor en su página web. URL:
Traducción del alemán: tucholskyfan Gabi. URL de esta traducción: 
blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/10/los-mercado-financieros-desatados-un.html 
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