Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

sábado, 26 de enero de 2013

El caso Carlos Mulas & Amy Martin. ¿Qué hace un pijoprogre en la industria política? (1 de 4)


Carlos Mulas o el señor de las perlitas

- Aquí lo importante son las perlitas, porque esto si te lo montas bien es una mina.
- "¿Perlitas?", le pregunto.
- Claro. ¡Las perlitas! Cualquier trabajillo que hagas para ellos te supone un montón de pasta. Estas cosas están muy bien pagadas. Da igual lo que les presentes. Lo importante es tener los contactos y los tenemos. Con eso está todo hecho. Lo que hay que tener es mentalidad de consulting.

Mi interlocutor de las perlitas también era profesor universitario como Carlos Mulas. Ideológicamente afín al PSOE, estaba vinculado a una conocida ONGD que, tras la llegada de ZP a La Moncloa, creció como la espuma a base de subvenciones en tal cantidad que llegó a tener dificultades para gestionar el volumen de actividad (¿o mejor llamarlo volumen de negocio?), beneficiándose de la firma de convenios con AECID en decisiones tomadas a dedo de forma discrecional por la propia agencia estatal. Posiblemente sus ingresos mediante perlitas superaban el sueldo que podía tener como titular de universidad. Vendía sus sesudos estudios (?) de identificación de proyectos sin mover el trasero de su despacho, obteniendo la información de google y sin haber pisado el terreno ni el país en el que se iban a ejecutar los proyectos, lo que le proporcionaba suculentos beneficios a los que él se refería como perlitas. Daba igual que en la identificación de un proyecto se equivocase de costa o que determinase la ubicación de un proyecto de pesca en una zona de montaña interior ajena completamente al mundo del mar y aislada además de la costa. En efecto, aquello era una auténtica mina, como él decía.
Nunca llegamos a trabajar juntos. En nuestra ingenuidad, habíamos propuesto a la ONGD en cuestión que, estando nosotros ya en el terreno haciendo investigación social, podríamos identificarle los proyectos si a cambio nos cubrían únicamente los gastos, por otra parte mínimos. Esto había llenado de preocupación el señor de las perlitas, motivándolo a reunirse con nosotros y a proponernos que trabajásemos juntos. Rechazamos su oferta. Estábamos convencidos de que, a pesar del vínculo ideológico existente entre el señor de las perlitas y la  ONGD, ésta preferiría nuestra opción: de un coste anecdótico y que le garantizaba además un conocimiento experto proporcionado por especialistas en el terreno. Pero apenas era ingenuidad por nuestra parte. El negocio de las perlitas, que giraba en torno a la hermandad de afinidad de partido, no había lugar para gente sospechosa que renunciase a formar parte del mismo. Y es que había que tener mentalidad de consulting.
Cada vez que recuerdo aquel encuentro, me viene a la memoria un dicho que escuché a decir en momentos diferentes a dos compañeros de profesión, curiosamente uno de la órbita del PP y otro de la del PSOE: "al amigo se le da la mano, al enemigo se le da por culo y al indiferente se le aplica la legislación vigente"
*   *   *

El blogdelviejotopo, a lo largo de los próximos días, dedicará varias entradas al caso Carlos Mulas – Irene Zoe alias Amy Martin. Un Carlos Mulas que se nos antoja como un gran señor de las perlitas, uno más de tantos. Nos parece un caso repleto de significados muy diversos. Como affaire político, sin duda es un suceso tremendamente polisémico, porque incita a valorar diferentes dimensiones semánticas que concurren en el mismo. 
En efecto, el caso exige hablar del tipo de cultura política dominante en los dos grandes partidos del bucle bipartidista PP-PSOE y específicamente de la cultura política del PSOE. 
Hace pensar cómo es esa oligarquía política formada por políticos profesionales que gobierna desde hace 30 años. 
Permite hablar de la existencia de una industria política y de redes de clientelismo político. 
Obliga a la sempiterna comparación PP-PSOE, parangón que resulta políticamente grotesco, hiperbólico y falaz por un lado, real y con importantes aspectos en común por otro. 
Nos lleva a valorar el papel de las fundaciones políticas y de su existencia económicamente parasitaria de las subvenciones públicas. 
Deriva en una reflexión sobre una clase de pijos progres muy bien acomodada que se han incrustado en las entrañas del PSOE y en puestos de poder, resultando unos de los factores (uno de muchos) que impiden una deseada renovación del partido que ponga rumbo a la izquierda, para tratar de buscar la convergencia con la izquierda real cuyo máximo exponente en la actualidad es IU.
Motiva para pensar sobre la relación que puede haber, dentro del PSOE, entre los señores de las perlitas y los señores de la guerra (los barones del partido), dando forma y fuerza a la nomenclatura de la organización.  
El caso sugiere también la reflexión tópica, pero realista, en torno a la existencia de una clase política bipartidista que no tiene idea de cómo vive el ciudadano de a pie, padeciendo una distorsión en su percepción de la realidad que les impide ver exactamente el sufrimiento, la carestía, la angustia y desesperación se un amplio sector de la sociedad pogresivamente empobrecido. 
Invita a pensar sobre el alcance y adecuación de una definición sobre el PSOE que hace muchos había dado Eugenio del Río, cuando era secretario general del MCE (Movimiento Comunista de España): “una cofradía de estómagos agradecidos”.
Irene Zoe alias Amy Martin
Pero el suceso también nos obliga a considerarlo en su vertiente de cortina de humo alimentada por los medios de comunicación de la derecha, con la finalidad de diluir la incidencia pública del caso Bárcenas. Si Carlos Mulas desde el primer estallido del escándalo, se caracterizó por lanzarse a una espiral de huida hacia delante creando mentiras de humo, no deja de ser cierto que el caso se convierte, en manos de la prensa de la caverna, en humos de mentira para difuminar la visión social del caso Bárcenas. Es así como algo real, el affaire Mulas, toma significado de manipulación mediática, significado que por supuesto no excluye a los demás semas.
Y en la línea anterior, cabe preguntarse por un hipotético chantaje o presión que cierto periódico de la derecha ejerce sobre el gobierno de Rajoy. ¿Qué tiene que ver el tocino con la velocidad?, se preguntará alguno. Hablaremos de esa posible relación en entradas posteriores del blog.
Obvio que la historia de Carlos Mula obliga a plantearse, una vez más, el papel de los medios de comunicación como dibujantes de la realidad posteriormente asumida por los ciudadanos.

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Carlos Mula (derecha) en un acto del PSOE
Es así como, lo que aparentemente es un simple caso de cobro de sobresueldos, permite una multiplicidad de lecturas que desbordan al hecho en sentido estricto. Siendo realistas, no estamos hablando de un suceso aislado y anecdótico, sino de un modus operandi propio de una praxis política bastante más extendida de lo que los medios de comunicación han querido desvelar. No existe un Carlos Mulas, sino que hay una legión de Carlos Mulas  y en el PP mucho más que en cualquier otro partido.
Por supuesto que existe oportunismo político detrás, por parte de la derecha mediática. Por supuesto que los hechos en sí, aisladamente considerados, apenas tienen la trascendencia de un pedo soltado en un jacuzzi en comparación con toda la corrupción del PP, propia ésta de organizaciones mafiosas y de asociaciones de malhechores y motivo -así lo vemos algunos - para plantear la ilegalización del partido de Mariano Rajoy. Pero esto no quita para que desde la izquierda no sólo critiquemos lo sucedido, sino que además nos sirva de ejemplo para reflexionar acerca de un sector social de pijos progres con un peso específico dentro del PSOE que actúa de freno al deseo de cambio y de giro hacia la izquierda que una parte de las bases de este partido desea. 
En definitiva, hablar del caso obliga a considerar la multiplicidad de dimensiones que confluyen en él. Intentaremos hacerlo en próximas entradas del blog.


jueves, 24 de enero de 2013

Rincón del Humor: El Roto, maestro del minimalismo para la máxima expresión

PSOE, Pablo Iglesias y la lucha de clases



El giro ideológico que inicia el PSOE en el congreso de Congreso de Suresnes (octubre de 1974), acaba conduciendo a este partido no sólo al abandono del marxismo, sino a una profunda desideologización, en tanto que partido de izquierdas, y a un rumbo cada vez más escorado hacia posiciones socioliberales. Alejado incluso de las posiciones socialdemócratas más progresistas, el PSOE ha ido editando una socialdemocracia progresivamente desfigurada en su naturaleza política, configurando la peor versión posible de la misma. Un cambio que acaba por transformar al PSOE en un partido atrápalo todo (catch-all party, Otto Kirchheimer) con un discurso ideológicamente vaporoso y ambiguo, basado en una retórica muy bien desarrollada por su intelligenza orgánica durante años. Vocación de catch-all party reafirmada a medida que el PP se iba deslizando hacia posiciones de la derecha extrema. Una retórica la del PSOE que parece decir cosas, pero que en realidad dice nada al ser deconstruida. En efecto, el PSOE ha sabido desarrollar un lenguaje político del decir nada, aunque muy sobrecargado de un léxico que le otorga verosimilitud y blindaje ante la crítica del ciudadano de a pie. Un lenguaje el que es utilizado por el PSOE, que toma el formato de una liturgia con acompañamiento músical de buenismo y progresismo. Es así como el principal partido de la actual oposición, se ha ido travistiendo para adoptar la apariencia del mago de las palabras litúrgico-rituales, en una puesta en escena en la que decir - aunque sea nada - es un acto de habla (Searle), una acción dialéctica performativa, un acto ilocucionario (John L. Austin, ¿Cómo hacer cosas con palabras?)..., pero pura cascarilla teórico-ideológica y placebo político para las masas.


Felipe González con Fraga, en el Congreso en los años 80


Desde los diferentes gobiernos del PSOE durante estos 30 años de bucle bipartidista, se ha intentado el arte de la imposible prestidigitación: compaginar políticas económicas de la órbita del neoliberalismo (Boyer, Almunia, Solbes, Elena Salgado...) con políticas sociales que acaban siendo asfixiadas, disminuidas, relativizadas, menguadas en su eficacia… en base a esta contradicción raíz, cuya comprensión escapa a los electores al quedar oculta en medio de la selva retórica de promesas electorales efectistas.

Responsables política económica española últimos 30 años
Sin duda, uno de los más graves errores del PSOE fue el abandono de la lucha de clases, vector imprescindible e irrenunciable en la identidad de la izquierda política, sin el cual la izquierda deja de ser izquierda para convertirse en otra cosa. Y lo hizo en aras de un interclasismo post-Suresnes, acorde con su nueva identidad política atrápalo todo. Era inevitable que esto ocurriese, una vez que el partido fija como meta final no ya la consecución del socialismo, sino la de una capitalismo de color rosa, un capitalismo feliz en el que supuestamente todos podríamos llegar a comer perdices y vivir felices. Un capitalismo repensado desde la cocina ideológica del PSOE como una nueva Arcadia, en la que el rico y el pobre, el explotador y el explotado, el banquero y el currante machacado... enlazarían sus manos alegres y felices gozando de la armonía y la fraternidad perpetuas. Un capitalismo al que incluso se rebautiza eufemísticamente para darle nombre santo: economía social de mercado. Han transcurrido tres décadas de bucle bipartidista, en las que el PSOE ha puesto énfasis en convencernos de que todos somos clase media, un concepto etéreo que esconde las profundas contradicciones de clases y la lucha de clases de la sociedad actual. Mismo en estos momentos de agonía ciudadana provocada por la crisis sistémica y por los chatarreros del estado del bienestar, el PSOE manifiesta alergia discursiva si tiene que hablar de clase trabajadora; parece sentirse más cómodo hablando del hundimiento y problemas de la clase media. Y es que ya se sabe: todos somos clase media.

Obviamente, esto obliga al debate sobre las teorías sociológicas de la estratificación social y sobre la estructura de clases en la actual fase del capitalismo marcada por la globalización. No existe un proletariado o una clase obrera como la que existía hace décadas y vivimos en una sociedad post-industrial en la que la clase trabajadora aparece fragmentada, dividida y sometida no pocas veces a conflictos internos en tanto que clase. Habrá tiempo de tocar este tema en el blog.

Esta entrada del blogdelviejotopo está dedicada a rescatar del olvido un escrito de Pablo Iglesias, fundador del PSOE. Difícilmente podría ser asumido por la actual nomenclatura orgánica de este partido, lo que nos hace reflexionar acerca de si en los tiempos actuales IU es acaso quien mejor representa el legado, los valores y todo aquello por lo que luchó Pablo Iglesias. Es un texto de hace 124 años, pero que sigue manteniendo en su esencia una profunda actualidad. El lector, ¿sería capaz de reconocer al actual PSOE en este texto de su fundador? Reproducimos extractos del artículo de Pablo Iglesias:

Por ignorancia unos, y otros por conveniencia, los hombres que tienen á su cargo la defensa de los intereses patronales han negado siempre que la base de la sociedad actual, como la de las sociedades precedentes, fuera la lucha de clases. Y partiendo de esta negación han calificado de locos, perturbadores y hasta criminales á los socialistas revolucionarios, que, ateniéndose á la verdad y á los hechos, han sostenido con firmeza la existencia de aquella lucha y recomendado, por tanto, á la clase trabajadora que la mantenga conscientemente hasta que logre acabar con sus opresores y establecer un sistema social donde la solidaridad haga imposible todo antagonismo entre los seres racionales. (…)
¿Dónde existe hoy la conciliación y la armonía entre los asalariados y capitalistas de que nos hablan los economistas burgueses? (…) 
¿Y es posible que después de todo esto, de pugna tan marcada, de guerra tan abierta y tenaz como la que en la actualidad mantiene la clase oprimida con la clase opresora, los pobres con los ricos, haya quien se atreva á decir que la lucha de clases no existe y que es solamente una invención dañina de los socialistas revolucionarios? 
Esto no es ya cínico ni descarado, sino simplemente torpe; porque, ¿qué adelantan los portaestandartes de la clase parásita con negar una cosa que no sólo se ve perfectamente, sino que puede decirse que se palpa y se respira por todos? ¿Tranquilizar á su clase? ¿Darle á entender que su dominio se quebranta y que disfrutará por mucho tiempo las riquezas que ha acaparado y las que pueda arrancar todavía á los productores? Imposible. (...) Saben ya los que viven del trabajo ajeno que tales manifestaciones encierran suma gravedad para su existencia como clase, y que sólo la fuerza material podrá permitirles prolongar un poco su imperio sobre las masas obreras.
(...) ¿Y cómo no, cómo podría ser otra cosa, cuando hoy los explotadores los fustigan más que nunca, los atormentan horriblemente y les roban como jamás lo han hecho el fruto de su trabajo?
(...) Al presente, en que el antagonismo social, la lucha de la clase poseyente con la clase desposeída se manifiesta por multitud de señales y fenómenos, no cabe más que reconocerla francamente y aceptar la situación en que coloca á unos y á otros, y así como los socialistas declaran que aún no tienen fuerza bastante para hundir en el polvo el último régimen social basado en la esclavitud, confiesen los abogados de la burguesía que la muerte, únicamente la muerte, es lo que espera á su clase al término de dicha lucha.

Pablo Iglesias, fundador del PSOE

Escrito por Pablo Iglesias. Publicado en El Socialista, el 31 de mayo de 1889 (descarga aquí texto COMPLETO en formato pdf)


Añadimos una nota final de humor a este artículo, reproduciendo un divertido sketch del programa Vaya semanita de la EITB. El sketch se titula "Hay un socialista en la sala"

Sketch sobre el PSOE y Pablo Iglesias en la EITB (Euskal Irrati Telebista)

domingo, 20 de enero de 2013

Alcance político de las redes sociales, blogs y foros de Internet.

Hace poco, estando de tertulia algunos de los colaboradores de este blog, comentábamos el posible impacto político que tenían las redes sociales, blogs y foros de Internet en la vida política. Nuestro amigo y compañero Barón rojo establecía un paralelismo entre un mitín político y los ciberespacios políticos,  en el sentido en que en estos últimos nos empeñamos en convencer a los que ya están convencidos, de forma similar a lo que ocurre en un mitín. Sin embargo, parece existir una opinión extendida de lo contrario. Trasladamos al blog el tema para su debate. Analíticamente, como punto de partida, es preciso considerar que estamos hablando de espacios con especificidades concretas: las redes sociales de amigos por un lado, los blogs por otro y, finalmente, los foros de opinión vinculados a medios de comunicación. ¿Son instrumentos de transformación política? ¿Son vehículos para una necesaria re-concienciación política que permita cuestionar la naturaleza del capitalismo a nivel de sectores sociales que hasta ahora han vivido seducidos por las bondades del sistema? ¿Permiten el debate teórico-ideológico? ¿Son factores políticos de cambio electoral?

Las redes sociales de amigos
Recientemente un artículo en eldiario.net,  titulado “Las redes sociales forman parte del debate político global”, resaltaba el impacto de estas redes (tipo Facebook y Twitter) en tanto que “importantes elementos en los debates políticos y sociales en numerosos países”, partiendo de una encuesta de Pew Research Center realizada en 21 países. Pero sin conocer en detalle los contenidos de la encuesta, dudo que el acceso a las redes sociales vaya ligado necesariamente al debate político, al intercambio de ideas políticas, a la crítica política e ideológica. 
Puntualmente puede ser que lo anterior esto ocurra, tal como parece haber sucedido en algunos países árabes en tiempos recientes, ejemplo que el citado artículo menciona como argumento de peso. Pero soy escéptico de que el uso en el mundo de estas redes sociales esté necesariamente vinculado al intercambio y debate de ideas políticas, sino más bien a otros usos y contenidos. Y aun en aquellos casos en los que pueda ocurrir el uso de una red social para el intercambio y debate de información política, hay dos factores que cuestionan la posibilidad de que éste puede llegar a darse. En primer lugar un factor de uniformidad ideológica; las redes sociales se constituyen sobre todo entre personas con fuertes afinidades – incluyendo afinidad de ideas políticas -, lo que nos invita a pensar en el paralelismo que establecía Barón rojo. En segundo lugar, un factor de formato imposibilita un debate a través de las redes, en tanto que el formato de contenidos apenas admite textos muy telegráficos, sin posibilidad de entrar en complejidades y matices. En el mejor de los casos, Facebook y Twitter son redes más funcionales para una transmisión acrítica y retórica de consignas compartidas de antemano, que para el debate político y para establecer un cambio ideológico. 
Cierto que determinadas informaciones puntuales se difunden rápidamente a través de las redes en forma de titulares esquemáticos y breves comentarios, alcanzando a veces gran notoriedad como Trending topics. Pero nada que no podamos seguir a través de cualquier medio de comunicación. En este sentido poco aportan de novedad, al menos hoy por hoy.
Aún así el impacto de las redes sociales de amigos en cuanto instrumento político, es un tema recurrente. Hasta tal punto es una creencia arraigada que los partidos políticos han activado estrategias de presencia y difusión en las redes. Las anteriores elecciones generales fueron las primeras en las que se vivió una verdadera batalla electoral muy activa en las redes sociales y foros de Internet. Hoy en día no hay político que no utilice Facebook y Twitter como herramienta política. 
Pero ¿realmente convencemos a alguien que no esté ya convencido? Acaso podamos convencer al que tiene dudas, al indeciso, que se deja llevar por la opinión mayoritaria. Pero como instrumento de transformación de las conciencias, opino que las redes sociales de amigos están sobrevaloradas. Por otro lado, partimos a menudo de un supuesto que está por demostrar: un fuerte uso politico de las redes. El carácter político de los contenidos difundidos en las mismas, es posible que sea más una realidad de minorías que de mayorías sociales. Con frecuencia tendemos a establecer al respecto una metonimia más que cuestionable.

Los blogs  
¿Y los blogs? Siendo redes sociales, ¿son una realidad distinta de las redes sociales de amigos?  En un artículo publicado en el blog El mundano, titulado ¿Son los blogs las 'vietnamitas' del siglo XXI?”, llega su autor Antonio Gómez a expresar lo siguiente:
“En los comentarios a un mensaje sobre la muerte del periodismo, Ana se preguntaba qué se podía hacer en estos tiempos para evitar que la información oficial siga convirtiéndose en un pudridero de declaraciones vacías y dogmáticas. La verdad es que no lo sé, pero podría resultar interesante que fuéramos capaces de aprovechar las bondades que nos regala la tecnología y que los “blogs” se convirtieran en las vietnamitas del siglo XXI. Los refugios de quienes se niegan a tragar las ruedas de molino con que nos quieren convencer de que vivimos en el mejor de los mundos posibles”

"Vietnamita" de 1975

Desde luego, por su formato distinto a las redes tipo Facebook y Twitter, los blogs permiten un tratamiento de la información y de la realidad políticas, con una densidad y profundidad suficiente como para posibilitar el debate y el intercambio de ideas políticas. En este sentido, el papel político de los blogs sería diferente al de las redes anteriores. Por otro lado éstas pueden recibir un uso muy variado no necesariamente político, mientras que los blogs son espacios temáticamente especializados.
Ahora bien, siendo la anterior una función importante (potencialmente son herramientas aptas para el debate y el cambio ideológico y a su vez vehículos de contrainformación), los blogs de opinión política no dejan también de tener un alcance limitado en cuanto a la posibilidad de llegar a los no convencidos, por ejemplo a los trabajadores que votan a la derecha o se abstienen. Y opino que esto sucede por una razón aplicable también al caso de las redes sociales de amigos: están dirigidos a quienes ya están convencidos previamente. En el mejor de los casos, el blog lo que hace es ampliar cualitativamente la conciencia social y política de quien ya la tiene, afianzarla, asegurarla, dotarla de más argumentos y, sobre todo, sirve de refuerzo emocional. Pero difícilmente es un instrumento que convierte a un trabajador de derechas en alguien de izquierdas.
Siendo interesante la comparación entre las vietnamitas del pasado y los actuales blogs, que Antonio Gómez sostiene en su artículo, bueno es tener en cuenta que aquellos materiales producidos por las multicopistas artesanales tenían una difusión social escasa, lo que también sucede con los blogs.

Foros de debate vinculados a medios 
¿Y los foros de debate de los medios de comunicación? Mi experiencia reciente en los foros de  Público me hace ser pesimista en relación con el valor que puedan tener como instrumentos de transformación del pensamiento político, más allá de permitir ligeros moldeados de la conciencia, similares a los señalados en el caso de los blogs.
Los foros de Público nos sirven de ejemplo para analizar el tipo de dinámicas que en este tipo de espacios podemos encontrar. Se trata de un ciberespacio dominantemente de izquierdas, como podemos observar por algunos indicadores cuantitativos, tales como algunas encuestas que el diario realiza con el objetivo encubierto de determinar el perfil de sus “lectores-clientes”. Como botón de muestra, en la encuesta realizada en agosto de 2012, titulada “¿Apoyas las incautaciones de alimentos en casos extremos?” en relación con la acción protagonizada por Gordillo y la SAT en Mercadona y Carrefour, el 90% de los foreros se manifestaban a favor, lo que dibuja nítidamente la composición ideológica de los foreros de este medio.

Encuesta realizada por el diario Público.es en agosto de 2012

A partir de este hecho, pretender que este foro (que insisto, lo tomo como ejemplo) sea un instrumento para conseguir un cambio político e ideológico significativo y cualitativo en la mentalidad política, es poco menos que un mero deseo. No se puede convencer a quien ya está convencido y únicamente se influye en aquel que tiene dudas entre opciones que compiten por el mismo espacio político (en este caso, distintas opciones de izquierdas).
Este tipo de foros desempeñan a menudo una función de muro de las lamentaciones en el que tratamos de desprendernos de nuestras frustraciones como gentes de izquierdas, una especie de mitin permanente en donde nos juntamos para escuchar lo que queremos oír, una retórica ritual en la que nos miramos complacientemente el ombligo y repetimos las mismas cosas, como si esperásemos que a base de recitar una y otra vez las palabras rituales la realidad fuese a cambiar. Pero además son creadores de fantasía, en la medida en que muchas personas tienden a confundir la realidad del foro con la realidad social, el espectro político de los foreros con el de la mayoría social. Es así como una ciber-entidad socialmente marginal y liminal (una comunidad forera que no deja de ser insignificante en el océano social), vive la ilusión de su centralidad en sentido turneriano (Victor Turner, El proceso ritual), una ficción de ser mayoría sentida como real, un reconfortante y terapéutico comensalismo (incluso de communitas, también en sentido turneriano). Sólo así podemos entender que a veces leyendo los foros parezca que al capitalismo le queden dos telediarios y que estemos en vísperas de la toma del palacio de invierno.
¿Instrumento de transformación de la conciencia o vehículo ritual de catarsis colectiva? Más bien lo segundo, razón por la cual los debates de fondo interesen tan poco. Catarsis que tiene lugar ante el rojo muro de las lamentaciones en el que podemos llamar hijo de puta y cabrón a Rajoy todas cuantas veces queramos, para desahogar nuestra frustración como ciudadanos y como izquierdistas machacados una y otra vez por el Poder y sus ejecutores. ¿Ocurre algo parecido en las redes sociales como Facebook y Twitter? Creo que sí, que se trata de una realidad análoga.

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Tener más acceso a la información no significa necesariamente un mayor y mejor uso cuantitativo y cualitativo de la misma. Jamás en nuestra Historia han existido tantas bibliotecas y un acceso tan asequible a libros (en papel o digitales) y a la posibilidad de formarnos a partir de esa información, pero la realidad es que apenas se lee. Incluso muchos jóvenes universitarios apenas utilizan dichos recursos. Aplicado a Internet, no por haber espacios para leer, formarse, ampliar conocimientos, contrastar la información..., esto  es garantía suficiente de que vayan a utilizarse más allá de las minorías concienciadas y habituadas a utilizarlos.

Marshall McLuhan (1911–1980)
El medio es el mensaje
Hay quien pueda pensar que se trata de un cambio cultural, del fin de la galaxia Gutemberg pronosticado por Marshall McLuhan (puedes descargar en pdf la obra de McLuhan en el apéndice final de este artículo). Un joven compañero forero de Público, cuando discutíamos sobre este problema hace unos meses, justificaba la escasa motivación de la juventud a leer: “es que los jóvenes hemos aprendido con contenidos audiovisuales y es lo que nos resulta fácil para aprender”. Es cierto que a los jóvenes cada vez les cuesta más leer. Pero es una realidad que cuestiona el alcance de los blogs y de los foros como instrumento de debate e intercambio de ideas. Cualquiera que escriba comentarios con cierta extensión es calificado despectivamente de ladrillero en los foros y rara vez son leídos sus aportaciones. Pero suponiendo que se trata de ese cambio cultural, la premisa arriba expresada (más acceso a la información no deriva mecánicamente en un mayor uso de la misma) sigue teniendo validez. Si nos ceñimos a medios audiovisuales que marcan el presente-futuro en la socialización de masas, la existencia de informativos de calidad y de programas formativos no significa que sean seguidos más que por una minoría social. El paradigma es el ejemplo de La 2 desde hace años hasta la llegada del PP a La Moncloa: la gente prefiere ver El Gran Hermano o cualquier otro programa basura a seguir un buen canal de información y formación. Al respecto, Internet no es una realidad diferente.
Al margen de todas estas consideraciones, me gustaría señalar que a menudo obviamos además la llamada brecha digital.  Estamos hablando de un tipo de tecnología que dista mucho de estar socialmente generalizada. Amplias capas de la sociedad no disponen de la misma. Pero además está lo que podríamos denominar brecha digital funcional: disponiendo de la tecnología, se carece de conocimientos y competencias adecuadas para usarla de forma que termine siendo un instrumento de transformación social y política.

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En resumidas cuentas, es posible que estemos sobrevalorando el impacto político de este tipo de canales de comunicación. En momento alguno pretendo decir que carezcan de importancia, sino que posiblemente nos estamos dejando llevar por el entusiasmo en cuanto a los efectos polliticos. 
No obstante, aunque su radio de eficacia se centre en sectores sociales concienciados, estos instrumentos desempeñan una función que resulta en estos momentos estratégica: nos ponen en contacto a unos con otros, enriquece y mejora la organización de la izquierda en cuanto a sus canales de comunicación (por ejemplo, las redes de blogs), hacen que nos motivemos colectivamente de cara a la acción política, nos hace ver y sentir que no estamos solos y nos anima a dar la batalla. No es poco.
Tema sin duda importante para la izquierda, de ahí que os anime a todos al debate a través de comentarios y de nuevas entradas. Danos tu opinión sobre el tema.
 (Dedicado a mis queridos amigos boskimanos, de El boske de la Luz, una aldea de galos en medio del Imperio Romano)

Apéndice. Algunos enlaces insertados y otros de interés sobre el tema. No pretendemos facilitar una bibliografía rigurosa, sino apenas ofrecer algunos materiales para el debate. Puedes enviarnos por e-mail sugerencias, si lo deseas.

jueves, 17 de enero de 2013

Spain: welcome to the Third World. Pobreza y exclusión social.

Es impactante la imagen posteada por Mafalda en la Selva en la anterior entrada, en la que aparecen personas recogiendo comida de la basura de los supermercados. Una realidad que hace pocos años ninguno de nosotros llegaría a imaginar. La crisis sistémica y las políticas neoliberales activadas durante años por el bucle bipartidista y llevadas actualmente a su máxima expresión, de forma salvaje e incluso socialmente criminal, por el gobierno del PP en su empeño por desguazar el estado del bienestar, han provocado que los índices de pobreza en nuestro país comiencen ya a aproximarse a niveles tercermundistas. España presenta actualmente una de las  tasas de pobreza más altas de la UE, con un 22%  de la población que vive por debajo del umbral de la pobreza.  Durante la última legislatura del PSOE con Zapatero y ahora todavía más con el gobierno del PP de Mariano Rajoy y su política de recortes, se ha ido incrementando la cifra de ciudadanos que han pasado a vivir en condiciones de miseria. El siguiente gráfico muestra la evolución de la tasa de pobreza nacional:

Fuente: eldiario.es
Igualmente significativo es la evolución del indicador AROPE, que combina "población bajo el umbral de la pobreza, población con privación material severa, población con baja intensidad de trabajo por hogar" (fuente: redacción de eldiario.es). Dicha evolución se percibe nítidamente en el siguiente gráfico:

Fuente: eldiario.es
Las imágenes de personas buscando comida en los contenedores de la basura de los supermercados o que acuden a la comedores sociales cada vez más saturados, aumenta día tras día. Pero la realidad de los pobres alcanza su punto de esperpento cruel, grotesco e inhumano a través de ejemplos paradigmáticos, como algunas leyes con las que las administración del PP trata de "combatir" la pobreza. Por ejemplo, en Madrid cualquiera que sea sorprendido buscando comida en basureros o en contenedores de la basura, puede llegar a ser multado con 750 €. Formidable la estrategia de lucha contra la pobreza aplicada por la derecha darwinista social del PP: matar a los pobres de hambre o esconderlos, así la pobreza dejará de ser existir.





Imágenes: buscando comida en la basura en España.

Rincón del libro: "Chavs: la demonización de la clase obrera"

Un libro de Owen Jones, de lectura imprescindible.

Los cambios radicales que vive el capitalismo en su actual fase de hegemonía neoliberal, genera profundas respuestas críticas analíticas que tratan de poner al descubierto los intereses y escenarios opacos del sistema. Fue el caso del libro “La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre”, de la canadiense Naomi Klein, publicado en 2007 antes incluso del gran estallido de la crisis sistémica actual (en Internet puede localizarse un documental sobre este libro; ver aquí).  



En esta línea, pero más en relación ya con la crisis sistémica, acaba de ser publicada la obra del jovencísimo británico Owen Jones, titulada “Chavs: La demonización de la clase obrera”. Entre otras cosas, trata de cómo la derecha ha destruido la conciencia de clase con el discurso de la clase media y sobre la demonización de los pobres como responsables de su situación. Una obra que recomendamos a todos, que ya ha sido traducida y que sin duda acabará teniendo una repercusión similar a “La doctrina del shock” de Naomi Klein. Reproducimos algunas críticas de esta obra con sus correspondientes enlaces.



"Absolutamente necesario e imprescindible", fragmento de la reseña de Carolina Velasco publicada en numerocero.es:

Foto: buscando comida en la basura. Madrid.
"No exagero si digo que la primera obra de Owen Jones está llamada a convertirse en un texto tan necesario como 'La doctrina del shock' para entender los tiempos que corren. Aunque Jones nos habla de cómo se demoniza en el Reino Unido a la clase obrera con el fin de debilitarla y desacreditarla, esa demonización se está produciendo en muchos otros países, aquí mismo, sin ir más lejos, cada vez que Rajoy nos acusa de haber vivido por encima de nuestras posibilidades o cuando el politicastro de turno justifica los recortes sociales alegando que las pensiones se gastan en televisiones con pantalla de plasma. En Inglaterra los llaman 'chavs', aquí se les llama 'canis' o 'ninis', pero el resultado es el mismo: parodiar a ese sector de la sociedad que no puede aspirar a un trabajo digno, cuyas vidas transcurren en el presenta más inmediato porque el futuro es tan negro que ni existe. Una parodia que no sólo busca callar y desligitimar cualquier pretensión de quien menos tiene, sino que a su vez tiene el valor de reconfortar a una clase media cada vez más empobrecida que no quiere empatizar con esa clase de la que inevitablemente terminará formando parte si las cosas siguen así. Es discurso clasista y simplista tiene un fin más que sirve a la clase dirigente y a esa clase patronal que guarda lingotes de oro en casa: justificar los recortes. ¿Para qué dar prestaciones por desempleo o alquileres sociales a un hatajo de perdedores que se han buscado su propia ruina? He ahí otra de las claves de 'Chavs', sí: no son las circunstancias macroeconómicas las que llevan a que millones de personas estén desempleadas, sino la propia voluntad. Sin duda un darwinismo perverso, pero que está en la base del discurso de muchos políticos, basta con recordar ese “si hace falta uno se va a trabajar a Laponia”, pero que quien no trabaja es porque no quiere (...)". Leer resto de la reseña de Carolina Velasco... 

"Chavs: La demonización de la clase obrera", reseña de capitanswinglibros.com:

"En la Gran Bretaña actual, la clase trabajadora se ha convertido en objeto de miedo y escarnio. Desde la Vicky Pollard de Little Britain a la demonización de Jade Goody, los medios de comunicación y los políticos desechan por irresponsable, delincuente e ignorante a un vasto y desfavorecido sector de la sociedad cuyos miembros se han estereotipado en una sola palabra cargada de odio: chavs. 
Foto: Owen Jones  (Sheffield, 1984)
En este aclamado estudio, Owen Jones analiza cómo la clase trabajadora ha pasado de ser «la sal de la tierra» a la «escoria de la tierra». Desvelando la ignorancia y el prejuicio que están en el centro de la caricatura chav, retrata una realidad mucho más compleja: el estereotipo chav, dice, es utilizado por los gobiernos como pantalla para evitar comprometerse de verdad con los problemas sociales y económicos y justificar el aumento de la desigualdad. Basado en una investigación exhaustiva y original, este libro es una crítica irrefutable de los medios de comunicación y de la clase dirigente, y un retrato esclarecedor e inquietante de la desigualdad y el odio de clases en la Gran Bretaña actual. La edición incluye un nuevo capítulo que explora las causas y las consecuencias de los episodios de violencia que ocurrieron durante el verano de 2011 en Inglaterra."

"El pueblo contra el proletariado", reseña de Patricia Tubella en El País Cultura.

Excelente la recensión de Patricia Tubella. Reproducimos un fragmento:
Foto: imagen durante manifestación en Atenas
"(...) El chav es una persona de clase baja y a menudo joven, adepta a la ropa deportiva de marca (real o de imitación). Un ser vulgar y rayano en el comportamiento antisocial, según los diccionarios ingleses que han incorporado el nuevo e informal vocablo. Los seguidores españoles de la serie humorística de la BBC Little Britainpueden identificarlo en el personaje de Vicky Pollard, madre soltera adolescente que viste un horrendo chándal rosa, roba chucherías en el supermercado y busca nuevos embarazos para seguir cobrando el cheque de ayuda social. El periodista y escritor Owen Jones (Sheffield, 1984) es probablemente uno de los pocos televidentes que no le ríen las gracias, porque ve en esa Vicky el estereotipo al que ha sido reducida la clase trabajadora por parte de una élite política y periodística: una especie irresponsable, indeseable y parásita en la que nadie se reconoce.
“La pobreza y el paro ya no son percibidos como problemas sociales, sino en relación con los defectos individuales: si la gente es pobre, es porque es vaga. ¿Para qué tener entonces un Estado del Bienestar?”, plantea Jones en el libro Chavs: La Demonización de la Clase Obrera (Capitán Swing Libros) que ha provocado muchos oleajes en el Reino Unido y lo ha convertido en un referente de la nueva izquierda británica.  (...)" Leer resto de la reseña de Patricia Tubella...

Entradas relacionadas:
Añadido 3-4-13: Sobre la lucha de clases y la conciencia de clase. Entrevista a Owen Jones en eldiario.es

lunes, 14 de enero de 2013

Rincón del cine: "El Capital".


El Capital, una película dirigida por Costa-Gavras
"Los políticos construyen Europa como si construyeran un gran supermercado" (Costa-Gavras)

Año: 2012
Duración: 114'
País: Francia.
Director: Constantin Costa-Gavras
Guión: Constantin Costa-Gavras, Karim Boukercha, Jean-Claude Grumberg (Novela: Stéphane Osmont)
Género: Drama. Thriller
*  *  *
El Capital es una película apreciable y de visionado recomendable. Cinematográficamente la película es demasiado larga, adolece de ritmo y tanto la trama como los personajes son demasiado esquemáticos, quizá debido al afán didáctico. Y en esa vocación, más allá de sus cualidades cinematográficas, radica el interés de la película.
Describe con cruda simplicidad la crisis financiera en la que estamos inmersos y apunta responsabilidades y dejaciones. La codicia de los tiburones financieros, la desidia de los gobernantes y el desinterés por los seres humanos, los trabajadores que sólo son números en la cuenta de resultados y colaboradores inconscientes… son dibujadas en toda su crudeza las técnicas econométricas modernas que han sustituido a la economía real. De esta forma, además de visibilizar que la teoría de los mercados es una ideología política y no la verdad económica inexorable que nos venden, expone todo un relato sobre la inmoralidad y la transformación de valores, explicitada en el diálogo sobre el dinero y el respeto.
Y el hecho de que una escena como la comida familiar en la que el viejo sindicalista expone crudamente la realidad de la clase trabajadora provocase aplausos en la sala en la que yo la vi, revela la eficacia del maestro de la denuncia.
Podéis consultar distintas entrevistas interesantes con Costa –Gavras sobre la película en:



Trailer de la productora y distribuidora de la película (productora: The Bureau / Centre National de la Cinématographie (CNC) / Cofinova 8 / K.G. Productions)