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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

jueves, 15 de enero de 2015

¿Qué es un partido atrápalotodo (catch-all party) y qué es la transversalidad?


Viñeta de Castino en canarias-semanal.org El dibujante canario expresa una de las características fundamentales de los llamados "partidos atrápalotodo".

La irrupción política de partidos como UPyD y Ciudadanos, y más recientemente de Podemos, hace que cada vez suenen más dos términos cuyo significado quizás no todo el mundo conozca adecuadamente: "partido atrápalotodo" y "transversalidad". Aunque hago mención a UPyD, Ciudadanos y Podemos, en realidad existe un antecedente mucho más relevante: el PSOE, ya que son rasgos que han caracterizado cada vez más intensamente el devenir de este partido, a partir de la década de los 80 del pasado siglo.

Con intención estrictamente divulgativa y pensando en quienes están "menos puestos" en el tema, explicamos -sin entrar en profundidades- qué significan estos términos, de dónde vienen, cómo se originaron... 


El partido atrápalotodo (catch-all party)

El concepto de partido atrápalotodo inicialmente fue creado y desarrollado por el politólogo alemán Otto Kirchheimer (Heilbronn, 1905 - Nueva York, 1965). Lo menciona por primera vez en 1954, en un análisis del sistema político alemán (RFA), y formula sus características de forma más explícita 10 años más tarde en 1964.

Kirchheimer consideraba que tradicionalmente los partidos de masas se habían caracterizado por ser organizaciones cuyos miembros se sentían identificados y unidos a partir de la idea de clase social o incluso de una confesión religiosa (o hasta étnica/nacionalista en algunos casos, podíamos añadir). Esto hacía que los partidos se estructurasen en torno a un eje ideológico fuerte

Para Kirchheimer, lo anterior comienza a cambiar en las democracias burguesas del mundo occidental después de la Segunda Guerra Mundial, a medida que se iba desarrollando el estado del bienestar y consolidando lo que sería el cambio post-industrial (1). Aparece un nuevo tipo de partido que Kirchheimer denomina catch-all party (partido atrápalotodo)

Según Kirchheimer (2), los partidos catch-all se caracterizarían por priorizar la consecución de votos a costa de la ideología; es decir, sacrifican la propuesta ideológica para ganar más votos. El eje ideológico que definía a los partidos se va difuminando, haciéndose vaporoso, intencionadamente ambiguo para conseguir captar al mayor número de electores. Sería la búsqueda de un centrismo pensando en atraer a un electorado lo más amplio posible.

Por otro lado, tales partidos serían organizaciones muy controladas y dirigidas por una élite en torno a un liderazgo cuyo éxito reside en el carácter carismático del líder

El partido atrápalotodo es una metáfora que a su vez nos lleva a otra también utilizada por Kirchheimer: la de "cajón de sastre". Un partido catch-all viene a ser una especie de cajón de sastre donde cabe casi todo siempre que genere votos (el objetivo primordial)

Ya en su estudio de 1954 cuando comienza a hablar de partidos catch-all, Kirchheimer había observado que las diferencias políticas entre los dos grandes partidos alemanes, la CDU y el SPD, habían disminuido de manera muy significativa. Especialmente relevante le parecía que el SPD fuera mutando su posición política hacia un "centrismo" para intentar reducir las diferencias de votos con la CDU. Al ocurrir esto, una de las consecuencias es que se acababa produciendo un consenso político muy marcado en relación con las grandes líneas de gobierno, con la forma de enfocar el papel del Estado y el tipo de políticas que se podían desarrollar. En los temas importantes deja de haber una oposición real en el Parlamento.

En la década siguiente, en 1966, Kirchheimer formula de forma muy sintética elementos que vendrían a definir este tipo de partidos, destacando sobre todo:
  1. La ya mencionada reducción drástica de la carga ideológica del partido. Los partidos pierden contenido, pierden músculo ideológico y cuanto más ambiguos resultan ideológicamente más votos captan
  2. Un mayor fortalecimiento de los grupos de alta dirección, cuyas acciones pasan a ser juzgadas sobre todo desde el punto de vista del éxito electoral y no tanto de los objetivos raíces de la organización. Se fortalece la figura del líder, su condición carismática y también su autonomía
  3. Se devalúa el papel del miembro individual del partido, es decir, del militante. Lo que importa es el votante no militante. El tradicional militante o afiliado, puede llegar a ser un hándicap en la meta catch-all que se marca el partido. 
  4. El partido va perdiendo el vínculo de identificación con ciertos sectores sociales (la "class-gardée" dice Kirchheimer) en los que tradicionalmente se basaba, para ganar el favor se votantes muy diversos. 
  5. Para asegurar sobre todo el voto indeciso y cambiante, el partido busca el apoyo de la mayor variedad posible de grupos de interés.
Alguna de estas características señaladas por Kirchheimer podemos observarlas de manera muy nítida en nuestra actualidad política, en partidos como los que citaba al comienzo:

Por ejemplo, el deterioro de la función del militante, la minimización de su papel político. Con la moda de las primarias abiertas, este papel del militante todavía se reduce más.

También la reducción de la carga ideológica, la búsqueda de refugio en la ambigüedad ideológica (el ninismo, ni derechas ni de izquierdas, de UPyD, Podemos, etc.). Frente a las organizaciones de clase que definen a la izquierda desde el siglo XIX, con un marco ideológico elaborado, el partido atrápalotodo busca situarse en la ambigüedad ideológica para atraer a votantes que pueden tener planteamientos ideológicos muy distintos y cuyo voto es fácil que cambie de una opción política a otra, en función de los estímulos proporcionados por los medios de comunicación.

Pero sobre todo, se aprecia muy bien la segunda de las características mencionadas: el papel del líder. El ejemplo de Pablo Iglesias Turrión es muy ilustrativo al respecto. El partido atrápalotodo se manifiesta obsesivamente preocupado por la imagen de sus líderes de lo cual depende todo. Y para ello busca el favor y apoyo de los medios de comunicación, de los cuales pasa a depender, convirtiéndose en cautivo de los mismos y provocando ese efecto que llamamos la política espectáculo (las tertulias de La Sexta TV son un perfecto ejemplo). 

Escribe Ramón Cotarelo (3):
Partido "atrápalo-todo", o sea, por encima de clases sociales, de sectores, religiones o grupos ideológicos, lo más próximo a un partido "nacional", algo que gustaba tanto a Franco que lo declaró partido "único". En democracia no le queda más remedio que admitir otras opciones, pero sigue siendo un partido que quiere englobarlo todo, no determinarse por nada porque, como decía Spinoza, toda determinación es una negación y así representar todos los intereses y ganar las elecciones. Un partido en el que caben todas las ideologías.
Y Gómez Ribas así los plantea (4):
Si los [partidos] de masas fueron fruto del sufragio universal, los catch-all lo fueron de la extensión de los medios de comunicación de masas. Estos partidos dejan a un lado su ideología para poder captar a un mayor número de votantes. Donde esté la mayoría, allí estarán sus propuestas políticas –el famoso centro político hacia donde tienden a ir los actuales partidos de “derechas” y de “izquierdas”. Los catch-all son partidos creados para conseguir el poder político por encima de todas las cosas, son puras máquinas electorales
Desde el punto de vista de la izquierda política, los partidos atrápalotodo suponen la completa asimilación de las organizaciones a los intereses sistémicos:
  • Dejan de ser organizaciones de clase --> se incrementa la pérdida de conciencia de clase --> disminuye la masa crítica --> se retrocede en la lucha de clases 
  • El debilitamiento ideológico impide que tales partidos desarrollen la necesaria pedagogía política. Es muy importante que pensemos que lo que llamamos "desideologización" de los trabajadores, no significa que pasen a no tener ideología, sino que lo que se produce es el refuerzo de la ideología dominante.
  • En efecto, se fortalece la ideología dominante, creándose percepciones aberrantes. Ejemplo: se critica a los políticos corruptos pero no a la causa primera, que es la existencia de una oligarquía económica corrupta por naturaleza.
  • La pérdida de peso específico de la militancia, repercute negativamente en la capacidad para desarrollar movilizaciones sociales y para el trabajo político en la calle y en los centros de trabajo, que es donde debe de partir la acción política de transformación social.
  • El programa político pierde protagonismo, ya que lo importante es la imagen espectáculo elaborada por los medios de comunicación, que son propiedad del capital y deciden qué  opciones apoyar y qué candidatos promocionar. Las organizaciones políticas se convierten en marionetas manejadas por los medios.
  • Por último, las grandes líneas maestras (intocables para el status quo) pasen a ser compartidas por los partidos que tienen opciones. 

Dudas

No es el momento ni lugar de plantear las líneas de discusión generadas a partir del desarrollo que hizo Kirchheimer del concepto de partido atrápalotodo. Me limitaré únicamente a esbozar una duda planteada por diversos autores. Por ejemplo por Martínez López, al que pertenece la siguiente cita (5):
¿El partido catch–all promueve el cambio social o lo padece; precipita o se resigna a la crisis de la política; celebra o sufre las nuevas actitudes culturales?(...) es un concepto que designa cambios partidistas de tipo organizativo, ideológico, funcional, electoral. Pero, ¿existe alguna secuencia en estos cambios o su aparición es simultánea? (...) ¿Los partidos catch–all promueven en primera instancia la desideologización de la política o, desafiados por una desideologización previa y derivada de otros sitios, resienten como ninguna organización política ese proceso?
Como podréis observar, hay mucha cancha para el debate.


La transversalidad

Un concepto que aparece vinculado a los partidos atrápalotodo, es el de "transversalidad". Todo concepto es polisémico (múltiples significados) desde luego, pero aplicado a este tema significa que un partido hace hincapié en que no está vinculado a ideas políticas establecidas a priori, a ideologías previas ligadas a la distinción entre izquierda y derecha. Sus propuestas son formuladas de manera tan ambigua, que prácticamente cualquiera las puede suscribir (ejemplo: los derechos humanos). Partiendo de un axioma discutible que es que tal distinción está caduca, la transversalidad viene a legitimar que un partido pueda tomar ideas y planteamientos característicos de la derecha, y combinarlos con otras ideas y planteamientos cuyo origen está en la izquierda. De esta manera, el discurso del partido atrápalotodo revolotea por una buena parte del espectro político de manera ambigua en un intento de atraer al mayor número de votos.

Uno de los efectos de la transversalidad tal como la plantean estos partidos, es que el análisis que realizan impide ir a la raíz de los problemas. Por ejemplo, la crítica a la corrupción política es una idea que entraría en esta transversalidad; incluso conozco gente del PP que cada dos por tres se escandaliza por la corrupción política por muy sorprendente que parezca. Pero cuando esto se traslada al discurso político, se distorsiona la realidad al omitir que tal corrupción es un efecto del capitalismo, que el político corrupto sirve a un capitalista corruptor al que tan siquiera se nombra, que la oligarquía política sirve a la oligarquía económica y no al revés... Decir esto último restaría votos en tanto que pone en el epicentro de la crítica al propio sistema capitalista y a la clase social dominante. Por el contrario, lo primero, aunque distorsione la realidad, da votos, en la media en que la formulación del problema puede ser compartida por alguien que vota al PP o al PSOE. Por ello, partidos atrápalotodo como Podemos utilizan categorías muy simples y ambiguas (y vacías) capaces de ser defendidas por alguien de la extrema izquierda, del centro o de la extrema derecha, como sucede con el término "casta".

Esta transversalidad no debe confundirse con otros tipos de transversalidades. Por ejemplo, cuando hablamos de "transversalidad de género" queremos decir que la variable género debe estar presente en todo tipo de propuestas y líneas políticas a desarrollar, y que muchas propuestas relacionadas con la igualdad de género o la lucha contra la violencia de género, deben y pueden ser asumidas por todos los partidos. Algo parecido podemos decir de otro tipo de transversalidades que son muy necesarias. 

La transversalidad como eje único del partido atrápalotodo, va unida por tanto a la negación de la dicotomía izquierda/derecha.   




Ejemplos del discurso transversal y de los partidos atrápalotodo.

En España, la idea de "transversalidad" penetra el discurso de los partidos políticos sistémicos desde la Transición. Como principio directriz ha estado siempre muy presente en el discurso del PSOE, por ejemplo. Pero ya en tiempos más recientes, la idea pasa a formar parte explícita del planteamientos de algunos partidos. En concreto, el término se pone de moda con el partido UPyD y con el partido Ciudadanos. Posteriormente, Podemos lo integró como columna vertebral de su retórica política.

Ya antes de aparecer Podemos, en septiembre de 2013, Pablo Iglesias Turrión ensalzaba la eficacia política de la "transversalidad" defendida por Rosa Díez, aunque lo hacía de manera crítica definiendo tal postura como  "fascismo cool" (ver "Podemos: entre el ninismo del fascismo cool y "La Sexta columna". Sin embargo, meses más tarde Pablo Iglesias copiaba la idea para articular Podemos.

UPyD, de su documento "Partido y regeneración democrática", punto 1.3.: "Un ideario transversal" (fragmento seleccionado).
"34. - El proyecto originario de UPyD era crear un partido transversal, y lo sigue siendo. La transversalidad es un concepto político novedoso, que algunos consideraban característico de los viejos partidos interclasistas, como los nacionalistas, o de partidos oportunistas carentes de ideología y propuestas coherentes. Nuestro empeño en definirnos como "partido transversal" ha dado pretexto a no pocos detractores para descalificarnos como partido sin proyecto conocido, o como una entidad oportunista a la caza de votantes de izquierda y derecha descontentos con la oferta de los partidos tradicionales. (...) Sin embargo, la transversalidad es un concepto creativo, positivo y proactivo de la acción política. En resumen, se trata de crear un partido donde tengan cabida personas con ideas propias y distintas en una variedad de temas, pero de acuerdo en el proyecto político y en las líneas estratégicas para su consecución. (...) 36.- En la España actual, la transversalidad política significa dar por amortizados algunos antagonismos tradicionales de la modernidad, y en especial el que opone como realidades irreductibles a "izquierda" y "derecha". Hacer un partido transversal significa asumir el proyecto de trabajar sobre ejes diferentes que, como no son de por sí ni "de derechas" ni "de izquierdas", pueden ser compartidos por un amplio espectro social de ciudadanos, en concreto todos los conformes con la idea de progreso, de política laica y con el inequívoco carácter nacional del partido, y con una visión abierta al resto del mundo, para exigir dar más prioridad a los consensos básicos constitutivos de la democracia que a sus diferencias. (...)"


Entrevista de elmundo.es a la secretaria provincial de Sevilla de Podemos, Begoña Gutiérrez. Fragmento:

PREGUNTA.-¿Ideológicamente, cómo se define?
RESPUESTA.-Pues no sabría decirle, la verdad. ¿Cómo debo definirme?

P.-Me refiero a si es usted de izquierdas, de derechas, de centro, socialdemócrata o fascista.
R.-Fascista, no. Por Dios. Es que a mí las etiquetas no me gustan, ¿sabe? Yo me considero una ciudadana normal. No me encuadro en ninguna ideología concreta.

P.-¿Entonces es usted apolítica?
R.-Apolítica, no. Porque entonces no estaría aquí. Evidentemente me preocupa mucho la política, pero vista como una ciudadana normal.
  
P.-Pero, perdone que insista, ¿cuál es la ideología de Podemos?
R.-Apostamos por la centralidad del tablero. Tenemos un discurso transversal. Nuestro proyecto ha nacido para dar respuesta a las necesidades de la gente normal. Yo no soy una política profesional y por eso no hablo de izquierdas y derechas. Ese discurso está un poco antiguo. Yo lo que quiero es que la gente tenga vivienda, trabajo y sus necesidades básicas cubiertas.

Podemos: el eje izquierda /derecha no tiene sentido.

Pablo Iglesias, El País 18-1-2015, las ideologías no sirven y el juedo derecha/izquierda es de trileros



El partido atrápalotodo se basa en la figura del líder, en su condición carismática, en el culto a un líder en quien se deposita una fe al margen de la razón política: 



Notas y fuentes

(1) Sobre el concepto de sociedad post-industrial, se podrá encontrar en este blog un resumen muy escueto en la entrada "El estado del bienestar: ¿crisis o fin del mismo? (2 de 2)", en concreto en el primer apartado titulado "La fase post-industrial del capitalismo". Apenas es una introducción al concepto a partir de la caracterización que exponía en 1973 D. Bell, en su libro El advenimiento de la sociedad postindustrial.   
(2) Hale Williams, Michelle: "Catch-all in the Twenty-first Century? Revisiting Kirchheimer's Thesis 40 years Later: An Introduction"Party Politics, 15 (September 2009), 539-541. On line consulta 15-12-2014.
(3) Cotarelo, Ramón: "La ideología de la derecha", en blog Palinuro, 20-4-2008. On line consulta 16-1-2015.
(4) Gómez Ribas, Carlos: "Los nuevos partidos políticos: los partidos cooperativos", en Revista frc, Fundació Rafael Campalans, 2010. On line consulta 16-1-2015.
(5) Martínez López, Víctor Hugo: "Partidos políticos: un ejercicio de clasificación teórica", en Perfiles latinoamericanos, vol.17 no.33 México ene./jun. 2009. On line consulta 16-1-2015.


@VigneVT

 Nota: esta entrada del blog todavía está pendiente de que sean añadidos
 y matizados algunos detalles del texto.



martes, 13 de enero de 2015

El delirante mundo de Podemos o fantasías animadas de ayer y hoy


Viñeta de Castino en canarias-semanal.org El dibujante canario expresa una de las características fundamentales de los llamados "partidos atrápalotodo".


Manuel Delgado lo definió como "partido de frikis" y como "un club de fans" (ver "Podemos no es un partido: es un club de fans (Manuel Delgado). Podemos vs Syriza"). Se trata de Podemos, un partido lanzado a la escena por medios del capital, organizado y dirigido con mano de hierro (bajo apariencia asamblearia) por una élite de profesores universitarios. 

Un día partieron desde las duras tierras de la izquierda, animados por una parte de la industria mediática, quien facilitó a Podemos las provisiones y logística necesarias para llegar al país del unicornio rosa empoderado.

No era una ruta nueva. Al contrario. Años atrás los chicos de Suresnes habían seguido el mismo camino después de hacerse la llamada foto de la tortilla. Y al igual que hizo aquel PSOE de la chaqueta de pana, Podemos se apresuró a meterse encima una dieta de adelgazamiento ideológico: nada de izquierdas y derechas, nada de lucha de clases, interclasismo puro y duro, discurso político bajo en calorías.

Un camino, el recorrido ayer por el PSOE y hoy por Podemos, que habría de conducir a ese abstracto concepto de "centro del tablero", caladero de votos poblado por un tipo de ciudadanito capaz de llorar la muerte de Franco, luego votar a la UCD, más tarde andar cambiando entre el PSOE y el PP, y ahora dispuesto a dejarse meter mano por Podemos. La clave es renunciar a la pedagogía política (lo siento Julio Anguita, pero no tienes razón cuando le reconoces a Podemos esta virtud), porque la varita mágica de Podemos es decir lo que la gente quiere oír. 

A decir verdad, el PSOE tardó mucho más que Podemos en acometer su adelgazamiento ideológico. La reconversión en partido atrápalotodo, en el caso de Podemos fue meteórica. El PSOE se enfrentó a sus contradicciones al llegar al poder en el 82. Lemas como "De entrada no", hacían albergar esperanzas en los más optimistas antes del aterrizaje de Felipe González en La Moncloa. Podemos ha optado por la renuncia a priori, como demuestra que su programa económico haya sido calificado por los propios responsables del partido como "socialdemócrata" (antesala rosa del socioliberalismo). Pablo Iglesias se refiere a tales renuncias diciendo que es "cabalgar sobre las contradicciones". Una especie de John Wayne en versión madrileña.

Y es que las contradicciones y renuncias de Pablo Iglesias Turrión empiezan a ser ya abundantes (ver "Pablo Iglesias Turrión, premio 5D a la incoherencia"). En Twitter ha circulado el siguiente cuadro, recordatorio de lo que estamos diciendo:

Imagen: Twitter

Tales renuncias, en el aspecto económico, han sido cocinadas por dos economistas socialdemócratas. Uno, Vicenç Navarro, de quien Pablo Iglesias en 2013 decía: "Vicenç Navarro, eres un caradura, has trabajado a sueldo del Partido Demócrata en los Estados Unidos". El otro, Juan Torres, célebre anticomunista que el 9 de junio de 2011 alababa la figura de Rubalcaba en un artículo, diciendo: "Rubalcaba es una personalidad política extraordinaria, de convicciones socialdemócratas y progresistas que me parecen firmes y fuera de toda duda". No deja de ser preocupante que Alberto Garzón haya sido un colaborador asiduo de ambos, lo cual pudiera sembrar dudas razonables (sobre todo teniendo en cuenta la relación jerárquica académica: Navarro y Torres son catedráticos y Garzón es un alumno de doctorado).


Pablo Iglesias con los cocineros del programa económico: izda., Vicenç Navarro, a quien Iglesias llamaba "caradura a sueldo del Partido Demócrata" de EE.UU.; derecha: Juan Torres, que en 2011 se refería a Rubalcaba como "Rubalcaba es una personalidad política extraordinaria, de convicciones socialdemócratas y progresistas".

"Cabalgar sobre las contradicciones", se justifica Pablo Iglesias. Solo una fe equiparable a la de la religión y no la razón política, explica que haya quien le otorgue credibilidadEn 2013 decía:  "no tengo dudas, salir de euro"; en 2014: sobre el tema del euro, "depende, en función de las circunstancias"; a día de hoy: "el euro es ineludible": 

Imagen: Twitter

En tal contexto de contradicciones, figuran otras muchas cosas, como por ejemplo que Pablo Iglesias haya declarado que hay que renovar el concordato con el Vaticano, o sea no romperlo. O mismo que él y Monedero hayan expresado que coinciden con el diagnóstico político del rey expresado en su discurso navideño (ver "Del discurso navideño de Felipe Uvepalito"). 

Todavía hay muchos seguidores de Podemos que siguen pensando que se trata de un partido de izquierdas. Pero Podemos es ya un partido atrápalotodo, en el más estricto sentido del concepto tal como lo definía Otto Kirchheimer. Un botón de muestra:

Imagen: Twitter

Y a medida en que Podemos profundiza en su vocación de partido atrápalotodo huyendo de la izquierda como quien escapa de la peste, el delirio podémico se acentúa. En una entrevista, la secretaria provincial de Sevilla de Podemos, Begoña Gutiérrez, nos brinda perlas cultivadas como las siguientes: (elmundo.es vía cercle_obert):

PREGUNTA.-¿Ideológicamente, cómo se define?
RESPUESTA.-Pues no sabría decirle, la verdad. ¿Cómo debo definirme?

P.-Me refiero a si es usted de izquierdas, de derechas, de centro, socialdemócrata o fascista.
R.-Fascista, no. Por Dios. Es que a mí las etiquetas no me gustan, ¿sabe? Yo me considero una ciudadana normal. No me encuadro en ninguna ideología concreta.

P.-¿Entonces es usted apolítica?
R.-Apolítica, no. Porque entonces no estaría aquí. Evidentemente me preocupa mucho la política, pero vista como una ciudadana normal.
  
P.-Pero, perdone que insista, ¿cuál es la ideología de Podemos?
R.-Apostamos por la centralidad del tablero. Tenemos un discurso transversal. Nuestro proyecto ha nacido para dar respuesta a las necesidades de la gente normal. Yo no soy una política profesional y por eso no hablo de izquierdas y derechas. Ese discurso está un poco antiguo. Yo lo que quiero es que la gente tenga vivienda, trabajo y sus necesidades básicas cubiertas.

Si después de esto todavía hay seguidores que siguen pensando qe Podemos es de izquierdas, como decimos en castizo 'debieran hacérselo mirar'.

Contradicciones, contradicciones, contradicciones... A PIT, Monedero, Errejón y compañía, se les ha llenado la boca hablando de la "casta" y en numerosas ocasiones han acusado a IU de permitir gobiernos del PP. Hace pocos días, otro secretario provincial de Podemos esta vez de Málaga, José Antonio Vargas, declaraba su rechazo a establecer pactos con el PSOE e IU aunque ello supusiera permitir que gobernase en la alcaldía el PP (diariosur.es). 


Las delirantes e ilustres mentes de Podemos en Andalucía. Izda.: Begoña Gutiérrez, secretaria provincial de Sevilla: "no hablo de izquierdas y derechas. Ese discurso está un poco antiguo". Derecha: José Antonio Vargas, secretario provincial de Málaga y antes muerto que sencillo: que gobierne el PP antes que pactar con PSOE o IU.

Así es Podemos. Es el delirante mundo de Podemos, en el cual tienen lugar cosas como esta propuesta de organización: 

Imagen: Twitter

Un compañero, en clave jocosa, decía: "Ni en la China de los mandarines la cosa burocrática era tan compleja" (@ciudadfutura). Otro (@_ru_b_en_), también desde el sarcasmo, lo definía así: "Podemos, el juego de mesa". Lo mejor es el elitismo estamentario que destila: "Sociedad civil: 8 miembros con perfil académico o técnico". Es el partido de los que sueñan con ser "clase media"

Lo más lamentable es que haya sectores en IU empeñados en confluir con ellos. O, lo que es peor, quizás, en actuar de submarinos para permitir que el nuevo partido atrápalotodo fagocite IU. Estoy seguro que la militancia de IU no lo permitirá. Y los candidatos de IU que competirán en primarias, ¿qué dicen? Pues Nicolás García Pedrajas parece tener muy clara la defensa de la identidad política de IU; me alegro mucho. En el caso de Alberto Garzón, pese a que ha comenzado a cambiar su discurso (de lo cual también me alegro), tengo mis dudas razonables por el momento; si aspira a liderar la izquierda, deberá marcar nítidamente las diferencias con Podemos.



Algunas entradas relacionadas:

sábado, 10 de enero de 2015

PEGIDA y el extremismo del centro. El peligro de la islamofobia/xenofobia en Europa.


Foto: Jodlbauer. Portada del magazine austriaco Bühne, 2/2014.
La actriz Maria Bill en el papel de Arturo Ui


Referencia documental del artículo
Fuente original en alemán: Götz Eisenberg: "Der Extremismus der Mitte", publicado en nachdenkseiten.de el 6-1-2015 (URL: http://www.nachdenkseiten.de/?p=24465)
Traducción al español para blogdelviejotopo: Tucholskyfan Gabi.
Fuente de esta traducción: blogdelviejotopo.blogspot.com.es, 10-1-2015.
Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir esta ficha documental, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente en alemán).
Negrita e imágenes: son añadidos nuestros, igual que los cuadros de texto.


PEGIDA y el extremismo del centro
Götz Eisenberg

Una y otra vez, los defensores del anti-islámico y xenófobo movimiento PEGIDA alemán, alegan que los manifestantes, en su mayoría, no son "nazis", sino "gente normal y corriente" que proceden del "centro de la sociedad" o la "clase media"…. ¡Como si no fuera posible pertenecer al centro o a la clase media y ser nazi!

"Aún es fértil el vientre que parió aquello" 
[“Der Schoß ist fruchtbar noch, aus dem das kroch”]
Bertolt Brecht. El resistible ascenso de Arturo Ui.

*

La gente que viene a manifestarse bajo la bandera de PEGIDA, acrónimo de Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente, se consideran a sí mismos procedentes del centro de la sociedad. Dice Oliver Decker,  quien investiga sobre el extremismo de derechas en la Universidad de Leipzig y es co-autor de los Estudios sobre el Centro (Mitte-Studien) [1]: “Jamás ellos mismos se considerarían de extrema derecha, pero esto no quita que tengan pensamientos extremistas de derechas”. Y continúa Decker: “la mayoría de los que se manifiestan como PEGIDA, procede de la pequeña burguesía, la clase que, como bien es sabido, había servido de base/masa del nacionalsocialismo". Pertenecen a los “tranquilos/silentes del país” que, si acaso, se hacen oír en las tabernas que frecuentan y cuando se creen entre sí. En estas tertulias sueltan sus peroratas despotricando contra los que no tienen hogar, los parados de larga duración, los solicitantes de asilo y toda esa gentuza política, corrupta hasta la médula, que no está dando ni golpe. La más usada frase al estilo PEGIDA y entre estos tertulianos de tasca es esta: ”¡Metidos a todos esos políticos en un mismo saco y dándoles, siempre acertarás!” Dicen que hay demasiados “gitanos” en el país y que “el judío”, en todas partes sigue metido en el ajo “estando detrás de todo esto”. Se debería volver al hábito del ‘Arbeitsbuch’, un cuaderno oficial en el que cada trabajador, a modo de control social,  tenía que acreditar sus empleos y su continuidad laboral [2]; y que era hora de volver a la mano dura contra los vagos y los zánganos. El hecho de que los profesores y docentes ya no puedan castigar a sus alumnos; y que los homosexuales pueden casarse, lo consideran un enorme disparate, amén de una gran vergüenza. Que una persona como Conchita Wurst saliera ganadora de la competición de Eurovisión, refleja para ellos la brutal decadencia con que se está anunciando el ocaso de Occidente.

Anhelan a un “hombre fuerte que los dirija” y “que sea capaz de unir al pueblo entero acabando con la pocilga con métodos drásticos”. A la enésima cerveza consumida, puede que el “pequeño  hombre” tertuliano suelte frases como éstas: “Si viviera nuestro ´führer’, con Hitler no se darían esas cosas”. Al colaborador del diario ‘taz’, Deniz Yücel, le llegó a responder un hombre que en el barrio berlinés de Marzahn se manifestaba contra la instalación de un asilo para refugiados, y preguntado por su orientación política: ”Soy de derechas. Pero no tan extremo. Bueno, digo, perseguir a los judíos, esto no tiene que ser”. Esta mañana, paseando por el mercadillo semanal, escuché como un carnicero decía a su cliente: “Y si decimos algo, en seguida, se nos arrincona”. Tan sólo es cuestión de que  aparezca alguien que saque a esta gente de sus “rincones”, uno que levante a toda esa locura,  (aún) privada e individual, al nivel de principios convirtiéndola en ideología de partido y de estado; uno que se dedique a recoger y reunir todo estos difusos gruñidos de descontento dispersos por los fondos sociales…ya lo hemos vivido alguna vez.

Si alguien va y me señala el “centro de la sociedad” como si de la certificación y garantía de la misma democracia se tratara, me veo tentado a responder: “Ahí está. Precisamente ahí nació el nacionalsocialismo. Que uno provenga del centro de la sociedad, aún no quiere decir que no puede ser nazi, ni mucho menos”. A la pregunta de un colaborador del diario berlinés ‘taz´si entre los manifestantes reunidos en Dresde había nazis, le responden: “Yo soy pintor, aquí no hay nazis, hay profesores, policías, amas de casa… de todo”. El ser nazi, parece que unos lo consideran una profesión, un oficio; y otros una particularidad de ciertos grupos marginales de la sociedad que, encima, se pudieran reconocer mediante determinados estigmas físicos. Pero el nazismo no es un rasgo o una característica de clase o estrato social, antes bien es una cuestión de consciencia, y ante todo de algo inconsciente y de cómo este inconsciente es manejado. Como los productos de esta sociedad que somos, ninguno de nosotros es libre de “frialdad o impasibilidad burguesa”, que según T.W. Adorno,  igual que una pesadilla, se viene a apoderar de la sociedad y sus ciudadanos en el curso de unas relaciones de truque cada vez más generalizantes, y que acaba por dañar y reducir sistemática y definitivamente su capacidad de identificarse con el sufrimiento ajeno. Más allá del concepto/noción político/a, existe un fascismo de los sentimientos/sentimental, que se ubica muy por debajo de la cabeza. Hay gente a la que ya le entra una especie urticaria parda al tener que ver a otras personas, evidentemente no de su condición y clase, y detectar en ellas el más mínimo detalle diferente y extraño.

El adulto medio de este tipo de cultura es el producto de aniquilación del deseo y represión interiorizada. Al encontrarse con algo ajeno, fuera de él, que pudiera indicar un aumento de libertad y felicidad o, simplemente, se presenta como algo distinto, pierde los estribos. La persona educada autoritariamente, siempre tenderá a proyectar, combatir y erradicar en los demás todo aquello que tuvo que matar tan dolorosamente en sí misma. Sobre esta base de una vida ya en parte dañada/matada por el adiestramiento pedagógico se viene a desarrollar una maldad/malicia conformista, un híbrido entre  adaptación y la agresión, que conlleva la tendencia de resarcirse con el otro, persiguiéndolo, por algo más vivo, más espontáneo: “¡Ese no se controla tan bien como yo!”. A aquel otro, engañado por su suerte, el resentimiento y la hostilidad le salen de todos los poros. “¡Igual injusticia para todos!” llega a ser la máxima de su vida sin vivir. Este fascismo de los sentimientos o de la insensibilidad cabe entenderlo como una toma de posición por lo muerto en la propia persona. Fascismo o no fascismo viene a ser, por tanto y en primer lugar, una cuestión de respeto y desprecio de todo lo vivo y, luego, una decisión política, stricto sensu, entre izquierda y derecha. Que una persona, en términos sociológicos, cuente entre la clase/estrato media/o no dice nada en absoluto sobre si es nazi y fascista o está de lado de aquellos que luchan por la libertad y el libre desarrollo de lo vivo.

El escritor Horst Krüger presenció durante cuatro semanas como “testigo mudo” los juicios sobre Auschwitz celebrados en 1964 en Francfort del Mena. Plasmó sus impresiones en su obra autobiográfica Das zerbrochene Haus, Eine Jugend in Deutschland, Hamburgo, 1976 [La casa quebrada, Una juventud en Alemania]. El primer día del juicio al que asistió, durante un descanso, preguntó a un colega suyo: “¿Y los acusados? ¿Dónde están los acusados?” En la sala sólo había percibido las flemáticas caras de los ciudadanos de Francfort, y caras de gente amable. El colega le aclara que los acusados estaban  sentados inmediatamente delante de él. Krüger entendió entonces que ya no cabía distinguirlos, que eran como todos los demás. “Aquí son acusados veintidós hombres, ocho de ellos encarcelados, catorce en libertad bajo fianza, y todos ellos de aspecto más o menos tan natural como los demás, portándose como los demás, caballeros bien nutridos y bien vestidos de edad avanzada: académicos, médicos, comerciantes, artesanos, conserjes, ciudadanos de nuestra nueva sociedad alemana de abundancia, ciudadanos federales libres, que tienen aparcado sus coches en la plaza delante del tribunal y que han acudido igual que yo. Nada nos diferencia”.

Los asesinos en masa han vuelto a ser lo que eran antes de cometer sus crímenes. Llama la atención el gran número de contables entre ellos. ¿Será que toda la SS eran contables? se pregunta Krüger irritado y se asusta al reconocer que el fascismo, que había nacido a partir de la normalidad burguesa,  después de 1945 había vuelto a desaparecer en ella. El que fuera nazi no es un monstruo que regaña los dientes, sino el hombre amable de enfrente que pasea su perro por el parque y que les compra a sus nietos unos helados al volver de su oficina.  A los esbirros de los campos de concentración, de los que algunos se encontraban entre los enjuiciados en Francfort, Adorno los llamaba ‘monstruos normales’, de lo cual cabe inferir: la normalidad burguesa inofensiva no existe, el ‘normal’ ya se encuentra camino a convertirse en auxiliar del acto o las circunstancias. El ciudadano leal cumple con su deber y obedece, no importa bajo qué gobierno. De ahí la radical conclusión de Peter Brückner [3] “sólo aquel que no sirve para nada burgués, tampoco servirá para fascista”.

A juicio de Leo Löwenthal [4], el agitador fascista y la derecha política practican el “psicoanálisis inverso”. En vez de ir aclarando cada uno lo sordo que lleva latiendo en su fondo psíquico y los miedos que lleva flotando en su interior, para ir transportándolos al nivel consciente, como harían la práctica psicoanalítica y la ilustración democrática, aquellos se apoderan de la materia prima tal y como la encuentran ya dispuesta instrumentalizándola para sus propios fines. A la gente, insegura y/o desorientada, le vienen a enderezar un enemigo al que puedan culpar y responsabilizar de su infortunio. En estos tiempos de inseguridad y desorientación crecientes aumenta la necesidad de simplificaciones atenuantes, y quien facilite las polarizaciones más simples puede atraer oyentes y seguidores. La ilustración auténtica, en cambio, aquella que renuncia estrictamente a todo populismo y reclamo, resulta dificultosa y dolorosa. Debe ir cultivando el pedregoso campo que suponen los prejuicios y aprioris; someter la materia prima de opiniones cotidianas a unos complejos procesos de transformación y elaboración; debe recorrer largos caminos y rodeos para ir penetrando desde el nivel de la realidad aparente a la esencia de las cosas, por lo cual muy a menudo se encuentra compitiendo en inferioridad de condiciones.

Escribe Adorno en su libro Minima Moralia:
“Ante ello no queda más que persistir en la casi irresoluble tarea de no dejarse atontar por el poder de los otros ni por la propia impotencia”.

Götz Eisenberg
Traducción de Tucholskyfan Gabi, blogdelviejotopo.blogspot.com.es


Notas de traducción:
[1] Mitte-Studien Die Mitte-Studien der Universität Leipzig - Veröffentlichungen que reflejan la orientación hacia la extrema derecha en Alemania y sus fluctuaciones entre 2006 y 2012.
http://www.fes-gegen-rechtsextremismus.de/pdf_14/141120presse-handout.pdf
[2] Arbeitsbuch: Ejemplos:
Nazi Arbeitsbuch - Permanent Employment Record
http://fr.wikipedia.org/wiki/Livret_d%27ouvrier
[3] Peter Brückner, psicólogo social y docente, 1922-1982
[4] Leo Löwenthal https://es.wikipedia.org/wiki/Leo_L%C3%B6wenthal

Uso de esta traducción: licencia CC BY-SA. Reproducir la ficha documental, conservando los enlaces (hipervínculos) que figuran (tanto a este blog como a la fuente en alemán).

Sobre Götz Eisenberg

Götz Eisenberg, nacido en 1951 en Arolsen/Hesse, es sociólogo y publicista. Trabaja como psicólogo en el centro penitenciario alemán de Butzbach.

En enero de 2015, la editorial Brandes & Apsel, publica su nuevo libro Zwischen Amok und Alzheimer – Zur Sozialpsychologie des entfesselten Kapitalismus [Entre el pánico del ‘amok’ y el Altzheimer. Acerca de la psicología social en tiempos del capitalismo desenfrenado].







viernes, 9 de enero de 2015

Cine político-social. Themroc, el cavernícola urbano.


Cartel de la película para su estreno en España en 1979

Recordamos en esta entrada una película francesa de 1973, estrenada en España con poco éxito en 1979. Una película absolutamente irreverente, provocativa, corrosiva y, por supuesto, muy polémica. Es posible que alguno critique que podamos etiquetar la película como cine "político-social", pero independientemente de que nos guste o no, Themroc es una crítica política y social. 


De la ficha de filmaffinity.com:
Título original: Themroc
Año: 1973
Duración: 110 min.
País: Francia 
Director: Claude Faraldo
Guión: Claude Faraldo
Reparto: Michel Piccoli, Béatrice Romand, Marilù Tolo, Francesca Romana Coluzzi, Jeanne Herviale, Patrick Dewaere, Miou-Miou
Género: Comedia | Comedia negra


Sinopsis (Vigne):
Un obrero se levanta una mañana para acudir a su trabajo habitual. Aparentemente todo transcurre es una repetitiva monotonía cotidiana. Un sentimiento de absurdo se va apoderando del protagonista, que acaba tomando la drástica decisión de abandonar su trabajo, animado por un arrebato que le conduce a transformarse en una especie de cavernícola. Llega incluso a perder el lenguaje, recurriendo a gestos y gritos para expresarse. Destruye su apartamento para transformarlo en una cueva y, en su regresión, quiebra el tabú del incesto al tener relaciones sexuales con su hermana. Poco a poco contagia a sus vecinos y la intervención policial se salda con un metafórico sacrificio ritual: el protagonista caza un policía y lo asa en una barbacoa para comérselo.


Claude Faraldo (París, 1936 - 2008). Foto: Patrice Terraz


Comentario (Vigne):

Desde luego se trata de una película muy polémica, que levantó en su momento ampollas antes de ser condenada al silencio.

Cuando se habla de cine político-social prácticamente nunca escucharéis la mención a una obra que pasó bastante desapercibida cuando se estrenó en 1973: Themroc. Recuerdo su estreno en España en 1979 en los cines Alphaville de Madrid. En las otras salas de estos cines estrenaban El árbol de los zuecos (una bellísima película de Ermanno Olmi), El amigo americano y Alicia en las ciudades (ambas de Wim Wenders). Sin embargo la película de Faraldo estuvo muy poco tiempo en cartelera y luego durante años no volví a saber de la misma hasta que pude verla de nuevo en Internet. 

Sin duda Themroc fue una película maldita, políticamente incómoda para la mayoría; subversiva en el más extremo sentido de la palabra; anarquista en tanto que negación de todo orden y sistema normativo impuestos... La oposición Naturaleza/Cultura se resuelve en Themroc en favor de la primera, a través de la negación del orden cultural contemplado como alienación, y de la regresión a un estado de naturaleza primitiva contemplado como liberación de la represión y opresión. Themroc es una película ácida que a través del surrealismo cuestiona el orden político, social, económico y cultural. Y lo cuestiona no desde la propuesta de un nuevo orden, sino del anti-orden, del no-orden.

Encontraremos en Themroc una dura crítica a la alienación en el trabajo que provoca el sistema capitalista. Los trabajadores apenas son carne humana, una mercancía más. Pero además el propio sistema se encarga de fragmentar cualquier sentimiento de unidad de clase, al establecer jerarquías laborales y relaciones que son vividas desde un falso antagonismo por los trabajadores. En la película esto se refleja en la oposición entre los trabajadores de "cuello azul", los que realizan un trabajo manual, y los de "cuello blanco", que normalmente realizan su trabajo en un entorno de oficina (ver en Wikipedia la distinción).

Un sistema de relaciones laborales que acaba impregnando de su alienación la forma de vida de los trabajadores: el hombre-máquina lo es también fuera del trabajo, en su vida doméstica y social. Una de las metáforas a las que se recurre es precisamente la colmena humana que forman los grises edificios en los que viven en trabajadores en sus barrios, cada cual en una celda de la colmena que es idéntica a las demás y en las que los trabajadores viven como una especie de prisioneros. En su rebelión, Themroc transforma su casa en una cueva, provocando un efecto de contagio.

Pero la corrosiva crítica social de Themroc va mucho más allá, al plantear la represión sexual que proyecta la sociedad burguesa y sus convencionalismos. Es entonces cuando aparece una segunda metáfora importante en al película: la ruptura del tabú del incesto entre el protagonista y su hermana. Siempre he visto esta parte desde una interpretación metafórica, ya que a través de esta quiebra en realidad lo que se nos está planteando (de manera hiperbólica) es la represión del deseo en aras de la moral impuesta. Al diluirse el formato cultural que moldea el instinto, el deseo comienza a materializarse libremente. 

Themroc cruza el umbral de lo políticamente admisible al transformar su piso en una cueva (un momento que me recuerda a una de las críticas que hace el jefe samoano en Los papalagi, cuando narra cómo son los habitáculos del hombre blanco). Es entonces cuando se activa el mecanismo político represivo, representado por los antidisturbios que acuden para reprimirlo y protegerlo de sí mismo. Por otro lado, la intervención policial está justificada por esta conducta anti-social del protagonista pero, sobre todo, porque anima a sus vecinos a que hagan lo mismo y sus acciones comienzan a contagiarlos, convirtiéndose así en un foco subversivo que amenaza el orden establecido.

Es entonces cuando la película nos ofrece la última de sus magníficas metáforas: Themroc, transformado ya en cavernícola, sale de su cueva, "caza" un policía y lo sube a la cueva para cocinarlo como cena, haciendo una barbacoa como si el policía fuese un cerdo para asar (ver el último fotograma al final de esta entrada). La quiebra del tabú del canibalismo sugiere una metáfora surrealista que debemos interpretar como respuesta al aparato represivo del Poder, y también desde el trasfondo crítico que supone equiparar a un policía con un cerdo. 

En suma, Themroc es una película cargada de simbolismo, de metáforas hiperbólicas convertidas en crítica política y social. Nada más expresivo que los gritos salvajes y contagiosos con los que termina la película y que se propagan por el barrio.

A pesar de todo, y pese a que quizás nunca fue la intención de Faraldo, la película no deja de destilar un cierto "elitismo" (quizás no sea la palabra adecuada), ya que el foco es una clase obrera que no deja de ser privilegiada en relación con el lumpemproletariado, con los desempleados, con los marginales sociales. Por debajo del trabajador explotado y alienado, es donde realmente está lo más dramático del infierno humano. Un lumpen al que tan siquiera se le menciona en este tipo de críticas. Y es que ya lo decía un elitista Pablo Iglesias Turrión en su gloriosa metedura de pata, cuando se refería a "un grupo de lúmpenes, de gentuza de clase mucho más baja que la nuestra".

Una clase trabajadora privilegiada también si la comparamos con la actual, enfrentada a condiciones mucho más duras y difíciles, sometida a la depredación de una clase capitalista que ya no tiene miedo a los trabajadores después de la desaparición del bloque socialista. La comparación entre aquella clase trabajadora de los 70 con la actual, posiblemente sea un aspecto que el visionado de la película induzca a establecer: desde luego hoy en día, solo un trabajador muy privilegiado podría permitirse renunciar al trabajo (si lo tiene).

En resumidas cuentas, Themroc me parece recomendable por lo que tiene de crítica corrosiva. Pero no está de más recordar que este discurso fílmico de Faraldo, no deja de ser una expresión de cierto tipo de nihilismo fácil (y en el fondo muy burgués), hijo del mayo del 68 (aunque Faraldo diga que no) y que finalmente condujo a reforzar los cimientos del sistema.  



La película en Youtube

La copia no es de calidad pero es lo que hay: 


Otra copia de calidad similar: https://www.youtube.com/watch?v=xY2kOnsFGfo
Encontrareis también en Youtube una calidad superior a estas dos copias pero fraccionada en partes. Estos son los enlaces: parte 1, parte 2, parte 3, parte 4, parte 5, parte 6, parte 7parte 8.


Fragmento de la entrevista que Fernando Trueba le hizo a Claude Faraldo a propósito del estreno de Themroc en España (marzo de 1979), publicada en El País, 16 de marzo de 1979.

(...)

-¿Cómo llegó usted a hacer películas?
-Yo carezco de lo que se llama una cultura, una formación intelectual. Desde los trece años he trabajado. He sido camionero y militaba políticamente. Fue durante una huelga que decidí romper con el partido y más tarde deje; el trabajo. Anduve de un lado para otro, sin hacer nada, viviendo.
Conocí a una mujer que me dijo: «¿Por qué no dejas de hablar y todas esas cosas que estás siempre contando las pones en un guión? Yo tú ayudaré.» Así escribí mi primer guión. Mi primera película no quise que se viera porque me di cuenta de que era una película esteticista, en la que había intentado hacer arte, hacer bonitas imágenes. Y creo que no hay que hacer esto. Hay que hacer películas que demuestren a la gente que ellos también pueden hacerlas, que hacer cine no es tan difícil y que no se necesita ninguna cultura ni preparación especial para hacer una película. Mayo del 68 había permitido que se estrenase una obra teatral mía y esto hizo que se hablara algo de mí. Gracias a ello pude realizar Bof!

-¿Considera que sus películas ilustran de alguna manera el espíritu del mayo francés?
-No. He hecho mis películas a partir de ahí. Mayo del 68 me permitió hacerlas porque entonces hubo un gran período de crisis y confusión. Los comerciantes del cine no sabían qué era lo que le gustaba a la gente, estaban confundidos, gracias a eso pude hacer un filme como Themroc, desgraciadamente eso pasó. Ahora sería imposible rodar un filme así en Francia, sin diálogos, sin música, etcétera.

-¿Está contra la qualité habitual del cine francés?
-Absolutamente. Hay que hacer un cine que sirva a la gente para algo. Las películas de Bergman no sirven ni siquiera a los intelectuales, puesto que les cuentan historias que ellos conocen de sobra. Historias mezquinas del tipo «Te quiero, luego, ¡me debes algo!», es un cine burgués, sobre culpabilidades cristianas desfasadas, un cine que va contra la libertad del individuo. Y Bergman tiene talento, es un gran técnico, pero trafica con viejas ideas, que ya no tienen sentido. Sus películas tienen una factura considerable. Bergman no hace cine para que los demás puedan hacerlo o imitarle, el cine de Bergman, me dice: «Usted ocúpese de cargar cajas, que el cine ya lo hago yo». No soy un cinéfilo, apenas voy al cine. De todas formas, hay películas que me gustan. Por ejemplo, Milos Forman, amigo mío desde hace muchos años, ha hecho un filme estupendo en América -Alguien voló sobre el nido del cuco-, en que la gente se detiene en el lado psicológico y clínico de la historia. Yo paso de eso completamente, lo que me gusta es que ese filme es América, tal y como Forman la ve. Ultimamente, muchas cosas han cambiado. Hace años, un obrero dejaba de trabajar y sentía vergüenza, ya no era nadie. Ahora te encuentras a un tipo que te dice: «Llevo dos años en paro y voy a intentar renovarlo por un año más», y esto está muy bien. Én Themroc hablo de esto. También hablo de que hacer el amor con tu hermana está muy bien, si ella está de acuerdo. Hay que acabar con los viejos tabúes burgueses. Yo descubrí la libertad muy tarde. Me refiero a tu libertad individual, íntima, que es muy importante.
(...)


Algunos fotogramas